{"id":1846,"date":"2025-09-21T09:17:57","date_gmt":"2025-09-21T07:17:57","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1846"},"modified":"2025-09-21T09:17:57","modified_gmt":"2025-09-21T07:17:57","slug":"sobre-el-racionalismo-documentado-y-bien-temperado-de-manuel-sacristan-a-proposito-de-los-teoremas-de-limitacion-de-kurt-godel","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1846","title":{"rendered":"Sobre el racionalismo documentado y bien temperado de Manuel Sacrist\u00e1n (A prop\u00f3sito de los teoremas de limitaci\u00f3n de Kurt G\u00f6del)"},"content":{"rendered":"<p><strong>Autor: Salvador L\u00f3pez Arnal<\/strong><\/p>\n<p><em>Comunicaci\u00f3n presentada al Congreso de Humanidades Ecol\u00f3gicas celebrado en la Universidad Pompeu Fabra, julio de 2025.<\/em><\/p>\n<p>Desde la m\u00e1s superficial aproximaci\u00f3n a la obra de Sacrist\u00e1n, comentaba Miguel Candel en \u00abLas ideas gnoseol\u00f3gicas de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb (<i>mientras tanto<\/i> 30-31), resulta evidente que la lucha intelectual (y sociopol\u00edtica) del traductor de Marx y Quine puede compendiarse \u00abcomo una defensa pluriforme de la raz\u00f3n y la racionalidad contra las mil variantes del irracionalismo que pueblan el universo alienado de la \u201craz\u00f3n burguesa\u201d.\u00bb Un racionalismo documentado y bien temperado \u2013tomo la expresi\u00f3n de Francisco Fern\u00e1ndez Buey, profesor de esta casa, maestro de muchos de nosotros\u2013 caracterizan esa defensa de Sacrist\u00e1n de la raz\u00f3n y la racionalidad.<\/p>\n<p>La siguiente exposici\u00f3n, que deja muchas consideraciones en el tintero, intenta fundamentar mi observaci\u00f3n.<\/p>\n<p>1. Dos notas previas.<b> <\/b>La defensa y pr\u00e1ctica de un racionalismo prudente, alejado de toda desmesura, no implica de ning\u00fan modo ausencia de coraje filos\u00f3fico, pol\u00edtico y vital. No andaba falto de arrojo Sacrist\u00e1n, un fil\u00f3sofo de la vida con mucha vida de fil\u00f3sofo comprometido. Son numerosos los ejemplos. En el \u00e1mbito de la teor\u00eda, su op\u00fasculo de 1967 \u00abSobre el lugar de la filosof\u00eda en los estudios superiores\u00bb, un texto que agit\u00f3 \u2013\u00a1y de qu\u00e9 modo!\u2013 las muy estancadas aguas de las comunidades filos\u00f3ficas espa\u00f1olas de los a\u00f1os sesenta y setenta, es buena ilustraci\u00f3n de esa audacia, de ese saber a qu\u00e9 atenerse.<\/p>\n<p>Como usar\u00e9 en mi exposici\u00f3n un ejemplo del \u00e1mbito de la l\u00f3gica y su filosof\u00eda, conviene recordar tambi\u00e9n que para el autor de <i>Introducci\u00f3n a la l\u00f3gica y an\u00e1lisis formal<\/i> [ILAF] los usos de la voz \u2018racional\u2019 no coinciden con los usos admisibles de la voz \u2018l\u00f3gico\u2019, o m\u00e1s propiamente \u2018l\u00f3gico formal\u2019. Para el alumno de Hans Hermes y Gisbert F.R. Hasenjaeger, la racionalidad de un discurso es algo mucho m\u00e1s complejo, rico e importante que su logicidad formal. Para que un discurso sea correcto l\u00f3gico-formalmente basta con que sea consistente: para que fuera racional Sacrist\u00e1n exig\u00eda adem\u00e1s \u00abla aspiraci\u00f3n cr\u00edtica a la verdad\u00bb.<\/p>\n<p>Esta aspiraci\u00f3n impon\u00eda, a su vez, la capacidad autocr\u00edtica, de la que tampoco el autor de <i>Las ideas gnoseol\u00f3gicas de Heidegger<\/i> andaba mermado, y el sometimiento a unos criterios que rebasan la mera consistencia (necesaria, sin duda). Sacrist\u00e1n alud\u00eda a criterios que serv\u00edan para comparar fragmentos de discurso con la realidad. Inclu\u00edan desde la observaci\u00f3n atenta hasta \u00abel examen de las consecuencias pr\u00e1cticas de una conducta regida por aquel discurso\u00bb. Para \u00e9l, cr\u00edtico del idealismo, el conjunto del conocimiento humano no se autofundamentaba.<\/p>\n<p><b>2. <\/b>Vayamos ahora a G\u00f6del y sus principales aportaciones. El primer resultado obtenido por el amigo de Einstein, n\u00facleo de su tesis doctoral de julio de 1929, es el teorema de completitud de la l\u00f3gica de primer orden<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote1sym\" name=\"sdfootnote1anc\"><sup>1<\/sup><\/a>. Sacrist\u00e1n habla de este gran resultado en el apartado 64 de <i>ILAF<\/i>. La completud del c\u00e1lculo l\u00f3gico elemental, observa el traductor de Quine, \u00abpermite pensar que este algoritmo cumple en alg\u00fan sentido el ideal algor\u00edtmico, la mecanizaci\u00f3n de la inferencia deductiva a la cual ha aspirado una larga tradici\u00f3n filos\u00f3fica, desde Ramon Lull\u00bb. Su estudiado y admirado Leibniz estar\u00eda en esa tradici\u00f3n. La intervenci\u00f3n del trabajador intelectual productivo, la expresi\u00f3n es del propio Sacrist\u00e1n, \u00abse limitar\u00eda a suministrar a esa m\u00e1quina completa de deducir (una vez construida) las verdades fundamentales del campo que interesa\u00bb. Quedar\u00eda entonces esperar las inferencias que la m\u00e1quina ir\u00eda generando con mayor o menor rapidez.<\/p>\n<p>Pero la l\u00f3gica elemental, como es sabido, no basta para formalizar no ya las argumentaciones morales que quer\u00eda algoritmizar Leibniz, o las teol\u00f3gicas en el caso de Llull, sino ni siquiera las afirmaciones fundamentales de la aritm\u00e9tica. Con el lenguaje de la l\u00f3gica elemental no es posible simbolizar, por ejemplo, el 5\u00ba axioma de Peano. El llamado \u00abprincipio de inducci\u00f3n\u00bb matem\u00e1tica requiere la cuantificaci\u00f3n de predicados. La limitaci\u00f3n, sin duda, ten\u00eda gran importancia para las ciencias positivas en la medida en que \u00e9stas utilizan como instrumento, m\u00e1s o menos esencial seg\u00fan los casos, la matem\u00e1tica, cuya fundamentaci\u00f3n se buscaba en la aritm\u00e9tica.<\/p>\n<p>3. Los resultados de limitaci\u00f3n que G\u00f6del publica en 1931, dos a\u00f1os despu\u00e9s de la presentaci\u00f3n de su tesis, se resumen en dos grandes teoremas que pueden formularse as\u00ed<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote2sym\" name=\"sdfootnote2anc\"><sup>2<\/sup><\/a>:<\/p>\n<p><b>Teorema I<\/b>. Considerada una versi\u00f3n axiom\u00e1tica de la teor\u00eda de n\u00fameros que podemos denominar PA, por contener los axiomas de Peano para la aritm\u00e9tica, sucede que si esta teor\u00eda es consistente, entonces hay proposiciones de esa teor\u00eda tales que ni ella ni su negaci\u00f3n son teoremas de PA. Es decir, son proposiciones indecidibles en PA.<\/p>\n<p><b>Teorema II<\/b>. Si PA es consistente, el enunciado que expresa en esa teor\u00eda la consistencia de PA, no es demostrable en PA.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n dedic\u00f3 el cap\u00edtulo XII de <i>ILAF<\/i> a \u00abLa l\u00f3gica de predicados de orden superior y el teorema de incompletitud de G\u00f6del\u00bb. \u00abSobre la significaci\u00f3n del teorema de incompletitud de G\u00f6del para la teor\u00eda de la ciencia\u00bb es el t\u00edtulo del pen\u00faltimo apartado del cap\u00edtulo. Centremos en \u00e9l nuestra atenci\u00f3n y recordemos, a t\u00edtulo de comparaci\u00f3n, que un muy alarmado Ortega hab\u00eda afirmado en 1951<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote3sym\" name=\"sdfootnote3anc\"><sup>3<\/sup><\/a>, acaso en un momento de confusi\u00f3n o cansancio, que el teorema de G\u00f6del significaba \u00abque hablando estrictamente no hab\u00eda l\u00f3gica, que lo que se llama as\u00ed no era m\u00e1s que una utop\u00eda, que se cre\u00eda en una l\u00f3gica aunque \u00e9sta no era desde Arist\u00f3teles m\u00e1s que un <i>desideratum,<\/i> un simple programa\u00bb. En los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, desde Russell-Whitehead por un lado, y Hilbert por otro, a\u00f1ad\u00eda Ortega, \u00abse ha intentado realizar la l\u00f3gica y se ha descubierto que era imposible, porque, hablando con rigor, la l\u00f3gica no existe\u00bb.<\/p>\n<p>Muy alejado del alarmismo e inexactitud de Ortega, Sacrist\u00e1n observa en primer lugar que lo \u00fanico que demostraba el teorema de G\u00f6del es que \u00abresulta imposible conseguir un conjunto de axiomas y un juego de reglas de transformaci\u00f3n para el c\u00e1lculo de predicados [de orden superior] que suministren <i>todas las verdades formales <\/i>expresables en el lenguaje del mismo\u00bb. Lo que no exclu\u00eda que \u00ablos criterios l\u00f3gico-formales en particular y los criterios racionales en general sigan valiendo\u00bb.<\/p>\n<p>En segundo lugar, el hecho de que la l\u00f3gica misma hubiera descubierto y demostrado los l\u00edmites o la inviabilidad de una realizaci\u00f3n universal del programa algor\u00edtmico en su forma cl\u00e1sica era m\u00e1s un \u00e9xito que un fracaso de la actividad capaz de tal resultado. El resultado mismo significaba que el pensamiento racional pod\u00eda saber \u00abcu\u00e1les de sus actividades son algoritmizables, ejecutables (en principio) mec\u00e1nicamente, y cu\u00e1les no: cu\u00e1les son, como suele decirse, trabajo racional mec\u00e1nico, y cu\u00e1les trabajo racional productivo\u00bb. Fracaso del pensamiento era m\u00e1s bien la situaci\u00f3n en la cual el pensamiento no sab\u00eda cu\u00e1l es el alcance de su actividad.<\/p>\n<p>En tercer lugar, prosegu\u00eda el disc\u00edpulo de Heinrich Scholz, deb\u00eda observarse que la incompletitud de un c\u00e1lculo l\u00f3gico tomado en toda su dimensi\u00f3n no exclu\u00eda la completitud de c\u00e1lculos parciales contenidos por \u00e9l. Era, por lo pronto, completo, como hemos visto, el c\u00e1lculo l\u00f3gico elemental. Pero adem\u00e1s, y esto era lo m\u00e1s importante en la pr\u00e1ctica, era \u00abposible construir en forma de c\u00e1lculos completos partes de la l\u00f3gica de predicados de orden superior.\u00bb<\/p>\n<p>4. Este racionalismo informado, prudente, sobrio, bien temperado, <i>no fue solo <\/i>una caracter\u00edstica del filosofar de Sacrist\u00e1n en el \u00e1mbito de la l\u00f3gica y su filosof\u00eda. Hay un pensar (y hacer) semejante en otros \u00e1mbitos filos\u00f3ficos, especialmente en la ecolog\u00eda pol\u00edtica, la pol\u00edtica de la ciencia, en sus consideraciones sobre la dial\u00e9ctica hist\u00f3rica y el mesot\u00e9s aristot\u00e9lico, en sus \u00faltimas conferencias, en sus entrevistas con <i>Dial\u00e9ctica, Naturaleza<\/i> y con Jordi Guiu y Antoni Munn\u00e9 (imprescindibles las tres), y en esa joya filos\u00f3fica que son sus anotaciones a la biograf\u00eda de Ger\u00f3nimo editada por Stephen Melvil Barrett. Y tambi\u00e9n antes. Por ejemplo, en sus tesis doctoral sobre la gnoseolog\u00eda de Heidegger.<\/p>\n<p>Dos ilustraciones complementarias. Desde su famosa nota del pr\u00f3logo a su traducci\u00f3n del <i>Anti-D\u00fchring <\/i>hasta su intervenci\u00f3n sobre la militancia de los cristianos en el partido comunista pasando por su texto sobre el di\u00e1logo entre marxistas y cristianos o su entusiasta comentario a un libro de su amigo Alfonso Carlos Com\u00edn sobre el tema, Sacrist\u00e1n alert\u00f3 sobre la confusi\u00f3n entre agnosticismo y ate\u00edsmo, sobre la idealizaci\u00f3n interesada de la historia del cristianismo, sobre la incomprensi\u00f3n o sesgada comprensi\u00f3n del ate\u00edsmo materialista. Pero su rigor intelectual y su racionalismo documentado sumados a su sensibilidad poli\u00e9tica, permitieron que se\u00f1alara siempre, desde el primer momento y sin sectarismo alguno, el amplio sendero de finalidades socialistas que cristianos y comunistas marxistas pod\u00edan recorrer juntos sin inconsistencias y en fraternidad. .<\/p>\n<p>De igual modo, al ser entrevistado en 1969 por <i>Cuadernos para el Di\u00e1logo<\/i> sobre la aniquilaci\u00f3n de la Primavera de Praga, sobre la invasi\u00f3n de Checoslovaquia por las tropas de Varsovia en agosto de 1968, Sacrist\u00e1n hizo gala tambi\u00e9n de ese racionalismo temperado al se\u00f1alar que no exist\u00eda identidad metaf\u00edsica entre el proletariado y su estado. La clase obrera ten\u00eda que ponerle bozal a su propia Bestia, ten\u00eda que imponerle legalidad socialista. A lo que a\u00f1ad\u00eda el traductor de Dub\u010dek: \u00abEl poder pol\u00edtico \u2013seg\u00fan la teor\u00eda marxista\u2013 es un mal, aqu\u00ed y donde sea. Mientras hay Estado, el desprecio de la juridicidad socialista, aunque se crea revolucionario, es en realidad, a la corta o a la larga, complicidad con la Bestia\u00bb.<\/p>\n<p>5. Ese racionalismo temperado y documentado es, como dec\u00eda, a\u00fan m\u00e1s visible en sus \u00faltimos a\u00f1os. El \u00faltimo Sacrist\u00e1n, en su lucha contra la <i>hybris<\/i>, contra la desmesura, contra el desarrollismo irracionalista y ecosuicida, sostuvo que hab\u00eda que recuperar aspectos de la cultura cristiana (el odio a la soberbia, el pecado original, por ejemplo) porque al fin y al cabo la especie humana era una m\u00e1s de planeta y de las m\u00e1s peligrosas. Hab\u00eda que recuperar la prudencia, las ideas revolucionarias razonables, de la misma manera que hab\u00eda que olvidar al Hegel de la negaci\u00f3n de la negaci\u00f3n o aquella afirmaci\u00f3n, muy extendida e influyente en la tradici\u00f3n emancipatoria en algunos momentos de su historia, del contra peor, mejor. Hab\u00eda que empeorar al m\u00e1ximo, se dec\u00eda, para poder luego mejorar o transformar radicalmente.<\/p>\n<p>Su comunicaci\u00f3n a las Jornadas de ecolog\u00eda y pol\u00edtica de 1979<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote4sym\" name=\"sdfootnote4anc\"><sup>4<\/sup><\/a> es un buen ejemplo de todo este buen pensar. La principal conversi\u00f3n (el concepto lo usar\u00e1 de nuevo, en sentido af\u00edn, en 1983, en los compases finales de su conferencia \u00abTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u00bb para referirse a la transformaci\u00f3n del sujeto revolucionario) que los condicionamientos ecol\u00f3gicos suger\u00edan al pensamiento revolucionario consist\u00eda en abandonar la espera del Juicio Final, el utopismo, la escatalog\u00eda, hab\u00eda que deshacerse de milenarismo. \u00abMileranismo es creer que la Revoluci\u00f3n social es la plenitud de los tiempos, un evento a partir del cual quedar\u00e1n resueltas todas las tensiones entre las personas y entre \u00e9stas y la naturaleza, porque podr\u00e1n obrar entonces sin obst\u00e1culo las leyes objetivas del ser, buenas en s\u00ed mismas, pero hasta ahora deformadas por la pecaminosidad de la sociedad injusta\u00bb.<\/p>\n<p>Esa actitud escatol\u00f3gica se encontraba en todas las corrientes de la izquierda revolucionaria. Sin embargo, a\u00f1ad\u00eda, como su reflexi\u00f3n era inevitablemente autocr\u00edtica, conven\u00eda que cada cual se refiriese a su propia tradici\u00f3n e intentara continuarla y mejorarla con sus propias instrumentos. En el marxismo, la utop\u00eda escatol\u00f3gica se basaba en la comprensi\u00f3n de la dial\u00e9ctica real como proceso en el que se terminaban todas las tensiones o contradicciones. Pero, para Sacrist\u00e1n, \u00ablo que hemos aprendido sobre el planeta Tierra confirma la necesidad (que siempre existi\u00f3) de evitar esa visi\u00f3n quili\u00e1stica de un futuro para\u00edso armonioso. Habr\u00e1 siempre contradicciones entre las potencialidades de la especie humana y su condicionamiento natural\u00bb. La dial\u00e9ctica estaba abierta. En el cultivo de los cl\u00e1sicos del marxismo, as\u00ed hizo \u00e9l<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote5sym\" name=\"sdfootnote5anc\"><sup>5<\/sup><\/a>, conven\u00eda atender a los lugares en que ellos mismos ve\u00edan la dial\u00e9ctica como proceso no consumable.<\/p>\n<p>De igual modo, ese mismo a\u00f1o de 1979, en una conferencia sobre una pol\u00edtica socialista de la ciencia, Sacrist\u00e1n se\u00f1alaba que la raz\u00f3n por la cual el principio inspirador de una pol\u00edtica de la ciencia para las nuevas comunidades deber\u00eda ser el de la mesura y la cordura y no el que esperara una soluci\u00f3n en blanco y negro por el juego de factores objetivos, era que esto \u00faltimo ser\u00eda pr\u00e1cticamente irrealizable o recusable. Recusable si se trataba de apostar por el desarrollo desencadenado de las fuerzas productivas, fuerzas productivo-destructivas las llamar\u00e1 desde entonces, porque nos llevar\u00eda a la cat\u00e1strofe; irrealizable si se optara por el negro de una prohibici\u00f3n de la investigaci\u00f3n sin m\u00e1s, asunto que Sacrist\u00e1n consideraba objeto de un an\u00e1lisis dial\u00e9ctico concreto, caso a caso, y sobre \u00e9l que ya se hab\u00eda pronunciado en concreto en su conferencia de 1976: \u00abDe la filosof\u00eda de la ciencia a la pol\u00edtica de la ciencia\u00bb.<\/p>\n<p>Transitando por el mismo sendero, en la tercera l\u00ednea de orientaci\u00f3n de la pol\u00edtica de la ciencia que defend\u00eda, se trataba de <i>primar los aspectos contemplativos respecto de los aspectos instrumentales en el trabajo de los colectivos cient\u00edficos.<\/i> M\u00e1s f\u00edsicos te\u00f3ricos, menos ingenieros f\u00edsicos. Otra sugerencia m\u00e1s de la misma conferencia:<b> <\/b>primar la investigaci\u00f3n descriptiva, <i>de conocimiento directo descriptivo, no te\u00f3rico<\/i>. Disciplinas a veces despreciadas en la Academia, como la Geograf\u00eda o la Bot\u00e1nica descriptivas, eran <i>buen saber<\/i> para la \u00e9poca que se acercaba, eran muy bien saber. Tal vez, a\u00f1ad\u00eda, \u00aben algunos casos, mejor que el saber te\u00f3rico, te\u00f3rico en el sentido operativo, en el sentido operacional. Estas son tan buen saber para el futuro que nos espera que ni siquiera se pueda decir que ya en la primera fase tuvieran un efecto depresivo del producto final\u00bb. Bot\u00e1nicos descriptivos y ge\u00f3grafos descriptivos, trabajando fuerte, pueden dar pie \u00aba nuevas producciones compatibles con el entorno natural que hoy despreciamos o no conocemos, porque se est\u00e1 centrado en un tipo de producci\u00f3n basado m\u00e1s bien en tecnolog\u00edas que llevan detr\u00e1s ciencias te\u00f3ricas muy operativas (la F\u00edsica, la Qu\u00edmica, etc)\u00bb.<\/p>\n<p>VI. \u00abSobre los problemas presentemente percibidos en la relaci\u00f3n entre la sociedad y la naturaleza y sus consecuencias en la filosof\u00eda de las ciencias sociales. Un esquema de discusi\u00f3n\u00bb<a class=\"sdfootnoteanc\" href=\"#sdfootnote6sym\" name=\"sdfootnote6anc\"><sup>6<\/sup><\/a> es el t\u00edtulo de la comunicaci\u00f3n que Sacrist\u00e1n present\u00f3 al Primer Congreso Nacional Mexicano de Filosof\u00eda celebrado en Guanajuato (M\u00e9xico) en diciembre de 1981. El primer apartado del escrito es otro ejemplo, muy destacable en mi opini\u00f3n, de ese racionalismo bien temperado, muy influido por el mesot\u00e9s aristot\u00e9lico, que estamos considerando, en el que apenas me puedo detener. Una breve ilustraci\u00f3n:<\/p>\n<p lang=\"en-US\">Por comprensibles que fueran las emociones que induc\u00edan a la condena rom\u00e1ntica de la operativa ciencia moderna y al aprecio de la sabidur\u00eda especulativa y contemplativa, por valiosas que fueran en muchos an\u00e1lisis y muchas descripciones particulares las obras de fil\u00f3sofos irracionalistas como Heidegger, la filosof\u00eda rom\u00e1ntica de la ciencia o el desprecio sapiencial del mero conocimiento operativo o \u00abinstrumental\u00bb no eran, para Sacrist\u00e1n, un \u00abveh\u00edculo\u00bb adecuado para salir de la intrincada selva de nuestros problemas. La filosof\u00eda rom\u00e1ntica del conocimiento y de la ciencia se basaba en un paralogismo que da\u00f1aba irreparablemente su comprensi\u00f3n del asunto, un paralogismo que consist\u00eda en confundir los planos de la bondad o maldad pr\u00e1ctica con la epistemol\u00f3gica. Pero, para \u00e9l, tambi\u00e9n para m\u00ed, \u00abprecisamente la peligrosidad o \u00abmaldad\u00bb pr\u00e1ctica de la ciencia contempor\u00e1nea es funci\u00f3n de su bondad epistemol\u00f3gica\u00bb. El querer ignorar que la maldad de la bomba de neutrones se deb\u00eda a la bondad de la tecnolog\u00eda f\u00edsica y pretender que exist\u00eda \u00abotro saber mejor, m\u00e1s profundo, del universo f\u00edsico, que no tendr\u00eda potencialidades malas es querer ignorar el dato principal de la problem\u00e1tica en discusi\u00f3n\u00bb. Este mal holismo rom\u00e1ntico, \u00abmezcla de restos de un intelectualismo \u00e9tico que se ignora a s\u00ed mismo y de emociones \u00e9ticas y religiosas sin duda buenas en s\u00ed\u00bb, era un modo de huir de la percepci\u00f3n del tr\u00e1gico dilema de la cultura cient\u00edfica contempor\u00e1nea. Para Sacrist\u00e1n, \u00abel mito del G\u00e9nesis acerca del \u00e1rbol de la ciencia, al menos en la forma en que lo gust\u00f3 y acentu\u00f3 Kant\u00bb, ten\u00eda m\u00e1s verdad que la filosof\u00eda rom\u00e1ntica de la ciencia: \u00abes el buen conocimiento el que es peligroso, y quiz\u00e1 tanto m\u00e1s cuanto mejor.\u00bb<\/p>\n<p>Encontraremos tambi\u00e9n otras ideas interesantes en otras conferencias e intervenciones. Por ejemplo, en \u00abLa funci\u00f3n de la ciencia en la sociedad contempor\u00e1nea\u00bb o \u00abTradici\u00f3n marxista y nuevos problemas\u00bb. Todas ellas corroboran ese racionalismo documentado y bien temperado, esa prudencia en el filosofar de Sacrist\u00e1n, que, en mi opini\u00f3n, es una de las singularidades centrales de uno de los grandes fil\u00f3sofos ecosocialistas del siglo XX, un gran fil\u00f3sofo ecomunista (Ariel Petruccelli) que tambi\u00e9n puede y merece serlo en este siglo que uno de sus grandes disc\u00edpulos, Jorge Riechmann, ha llamado \u00abEl Siglo de la Gran Prueba\u00bb.<\/p>\n<p>Me ci\u00f1o al tiempo que me ha sido otorgado, Gracias por la invitaci\u00f3n, muchas gracias por su atenci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote1anc\" name=\"sdfootnote1sym\"><sup>1<\/sup><\/a> Hasenjaeger, simult\u00e1neamente a Leon Henkin, desarroll\u00f3 en 1949 una nueva prueba del teorema de completitud de G\u00f6del.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote2anc\" name=\"sdfootnote2sym\"><sup>2<\/sup><\/a> V\u00e9ase Enrique Alonso, <i>S<\/i><i>\u00f3crates en Viena. Una biograf\u00eda intelectual de Kurt G\u00f6del<\/i>, Barcelona: Montesinos, 2007. V\u00e9ase tambi\u00e9n Georg von Wallwitz, <i>\u00abCaballeros, esto no es una casa de ba\u00f1os\u00bb. C\u00f3mo un matem\u00e1tico cambio el siglo XX.<\/i> Barcelona: Acantilado, 2025 (traducci\u00f3n de Roberto Bravo de la Varga).<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote3anc\" name=\"sdfootnote3sym\"><sup>3<\/sup><\/a> Tomo pie en Paula Olmos, \u00abLa recepci\u00f3n en Espa\u00f1a del teorema de G\u00f6del: la labor de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb. En AA.VV, <i>Donde no habita el olvido<\/i>, Barcelona: Montesinos, 2005, pp. 287-304.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"left\"><sup><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote4anc\" name=\"sdfootnote4sym\">4<\/a><\/sup> V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, Barcelona: Icaria-P\u00fablico, 2009, pp. 11-22.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"left\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote5anc\" name=\"sdfootnote5sym\"><sup>5<\/sup><\/a> V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, \u00abAlgunos atisbos pol\u00edtico-ecol\u00f3gico en Marx\u00bb. <i>Ibidem<\/i>, pp. 180-196.<\/p>\n<p class=\"sdfootnote-western\" align=\"left\"><a class=\"sdfootnotesym\" href=\"#sdfootnote6anc\" name=\"sdfootnote6sym\"><sup>6<\/sup><\/a> V\u00e9ase M. Sacrist\u00e1n, <i>Filosof\u00eda y Metodolog\u00eda de las Ciencias Sociales<\/i>, Barcelona: Montesinos, 2025, pp. 462-478.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Salvador L\u00f3pez Arnal Comunicaci\u00f3n presentada al Congreso de Humanidades Ecol\u00f3gicas celebrado en la Universidad Pompeu Fabra, julio de 2025.<\/p>\n","protected":false},"author":6,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[65],"tags":[],"class_list":["post-1846","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-textos"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1846","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/6"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1846"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1846\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1847,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1846\/revisions\/1847"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1846"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1846"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1846"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}