{"id":1962,"date":"2025-11-21T09:40:27","date_gmt":"2025-11-21T08:40:27","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1962"},"modified":"2025-11-21T09:40:47","modified_gmt":"2025-11-21T08:40:47","slug":"1962","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1962","title":{"rendered":"Escritos de Sacrist\u00e1n sobre Lenin"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, textos del autor sobre Lenin.<\/em><\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a> <b>INDICE<\/b><br \/>\n<b><a href=\"#1\">1. Introducci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#2\">2. Rese\u00f1a en\u00a0<i>Nous Horitzons<\/i><\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#200\">3. El filosofar de Lenin<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#300\">3.1. Presentacion de Miguel Candel<\/a><\/b><br \/>\n<b>4<a href=\"#3\">. Lenin y la filosof\u00eda<\/a><\/b><br \/>\n<b>5<a href=\"#20\">. El significado de Lenin<\/a><\/b><br \/>\n<b>6<a href=\"#4\">. Una primera lecci\u00f3n leninista de marxismo o una primera lecci\u00f3n de marxismo leninista<\/a><\/b><br \/>\n<b>7. <a href=\"#5\"><i>Materialismo y empirocriticismo<\/i>. Anotaciones de lectura<\/a><\/b><br \/>\n<b>8<a href=\"#6\">. Ni tribunos<\/a><\/b><br \/>\n<b>9<a href=\"#7\">. Anotaciones de lectura<\/a> (Federico Engels, Marxismo y revisionismo, Carlos Marx, Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo, Resumen de las <i>Lecciones sobre la esencia de la religi\u00f3n<\/i> de Feuerbach, Plan de la Dial\u00e9ctica de Hegel (L\u00f3gica). \u00cdndice de la Peque\u00f1a L\u00f3gica, Resumen de las <i>Lecciones de la Historia de la Filosof\u00eda<\/i> de Hegel, Resumen de la <i>Ciencia de la l\u00f3gica<\/i> de Hegel.<\/b><br \/>\n<b><a href=\"#50\">10<\/a><a href=\"#50\">. Lenin como fil\u00f3sofo (Pannekoek)<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a><b>1. Introducci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tras su vinculaci\u00f3n militante a la tradici\u00f3n comunista espa\u00f1ola en 1956, numerosos fil\u00f3sofos y revolucionarios marxistas fueron objeto del intere\u0301s de Sacrist\u00e1n. Sus escritos sobre Marx, Engels, Labriola, Bernal, Gramsci, Mao, Luka\u0301cs, Guevara, Geymonat, Adorno o Marcuse son ejemplos de ello. En su art\u00edculo para la Enciclopedia Espasa sobre la filosof\u00eda desde la terminaci\u00f3n de la II Guerra Mundial hasta 1958, los autores comentados en la secci\u00f3n \u00abAlgunas personalidades destacadas\u00bb del apartado dedicado al marxismo fueron John D. Bernal, Antonio Gramsci y Mao Tse-tung. No es imposible que la censura de la \u00e9poca ejerciera aqu\u00ed su papel. Lenin no fue incluido.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">No fueron frecuentes materiales suyos sobre la obra del revolucionario ruso en sus escritos iniciales. B\u00e1sicamente, observaciones y comentarios en cartas, informes, comunicaciones y documentos internos del Partido, del PSUC-PCE (V\u00e9ase el anexo -ahora en<i> Filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica II. Los documentos del partido\u2013<\/i>\u00a0de la tesis doctoral de Miguel Manzanera Salavert: \u00abTeori\u0301a y pra\u0301ctica. La trayectoria intelectual de Manuel Sacrista\u0301n\u00bb (UNED, 1993). <u><a href=\"http:\/\/e-spacio.uned.es\/fez\/view.php?pid=tesisuned:Filosofia-Mmanzanera\">http:\/\/e-spacio.uned.es\/fez\/view.php?pid=tesisuned:Filosofia-Mmanzanera<\/a>).<\/u><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Empero, tiempo despu\u00e9s, en la entrevista sobre \u00abChecoslovaquia y la construcci\u00f3n del socialismo\u00bb publicada en 1969 en <i>Cuadernos para el di\u00e1logo<\/i>, Sacrist\u00e1n trazaba un interesante apunte sobre la acentuaci\u00f3n voluntarista del leninismo. La alternativa entre realizaci\u00f3n de socialismo o restauraci\u00f3n del capitalismo no era para \u00e9l objeto de creencia. Primero porque la alternativa real (ya con perspectiva ecosocialista por su parte) no era esa. \u00abLa alternativa real me parece ser: socialismo o barbarie (degradaci\u00f3n general de la vida de la especie). Segundo, porque s\u00f3lo en los manuales teol\u00f3gicos a lo Konstantinov se dice metaf\u00edsicamente que \u201cel socialismo triunfar\u00e1 por la necesidad de las leyes hist\u00f3ricas\u201d. <i>El leninismo no cree en un triunfo fatal de nada. \u00c9sta no es cuesti\u00f3n de creer, sino de querer<\/i>.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El \u00abno es cuesti\u00f3n de creer sino de querer\u00bb, el no creer \u00aben un triunfo fatal de nada\u00bb, acompa\u00f1ado de un realismo pol\u00edtico que nunca abandon\u00f3, fueron dos de las ideas-fuerza de Sacrist\u00e1n, de su marxismo no academicista. Tambi\u00e9n de su leninismo, un leninismo sin ismos que intent\u00f3 ubicar siempre a la altura y de acuerdo con las circunstancias, sin oponerse a cambios, matices o alteraciones de perspectiva.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fue a partir de una (pol\u00e9mica) resen\u0303a publicada en <i>Nous Horitzons <\/i>sobre un ensayo de Roger Garaudy sobre Lenin editado por PUF, cuando Sacrist\u00e1n empezo\u0301 a escribir con mayor frecuencia sobre asuntos leninistas. Aunque, como se indic\u00f3, ya en sus trabajos sobre Gramsci, Luka\u0301cs, y en sus intervenciones partidistas, hab\u00eda mostrado un conocimiento, nada superficial y con interpretaci\u00f3n propia, de la praxis y el pensamiento de Lenin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Dos ilustraciones de ello. En su estudio sobre Gramsci, en su presentaci\u00f3n interrumpida de su <i>Antolog\u00eda <\/i>del revolucionario italiano<i>,<\/i> pueden verse nudos b\u00e1sicos de su concepcio\u0301n de las tradiciones marxista y leninista. Pero adema\u0301s, y a diferencia de la mayori\u0301a de los leninistas de esa e\u0301poca y de la siguiente, se\u00f1ala Sacrist\u00e1n, Gramsci muestra un \u00abconocimiento cri\u0301tico de la naturaleza del leninismo, de <i>l\u2018opera di Lenin\u00bb<\/i>. Gramsci no hab\u00eda mostrado nunca la tendencia a interpretar a Lenin como sabio universal \u00abni probablemente habri\u0301a aprobado posteriores tendencias como la lectura de los cuadernos de extractos y apuntes filoso\u0301ficos de Lenin al modo de nuevos <i>Manuscritos <\/i>de 1844\u00bb. El autor de los <i>Quaderni<\/i> hab\u00eda pensado siempre que la obra <i>pra\u0301ctica <\/i>de Lenin era la hazan\u0303a pol\u00edtico-filoso\u0301fica ma\u0301s grande de la e\u0301poca. Asi\u0301 lo hab\u00eda escrito. Pero lo pensaba precisamente, remarcaba Sacrist\u00e1n, de la obra <i>pol\u00edtica <\/i>de Lenin, no de su obra te\u00f3rica, no de <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>por ejemplo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Un borrador de 1923, conservado en los archivos Feltrinelli de Mila\u0301n, destinado a preparar una carta a Togliatti, conten\u00eda una formulacio\u0301n a la, que pese a su brevedad, hab\u00eda que dar suma importancia porque mostraba a la vez la madurez del pensamiento de Gramsci y su exacta comprensio\u0301n del leninismo, libre de toda escola\u0301stica especulativa. Hablaba en ella de \u00abel marxismo tal como se ha desarrollado en el leninismo, a saber, en un cuerpo orga\u0301nico y sistema\u0301tico de principios de organizacio\u0301n y de puntos de vista ta\u0301ctico [&#8230;]\u00bb. Esas pocas palabras, se\u00f1alaba Sacrist\u00e1n, indicaban la comprensio\u0301n del marxismo como praxeologi\u0301a, no como mero \u00abcanon\u00bb histo\u0301rico ni como sistema filoso\u0301fico, y formulaban la concepci\u00f3n gramsciana del leninismo como \u00abexplicitacio\u0301n y renovacio\u0301n de esa teori\u0301a de una determinada pra\u0301ctica.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Un segundo ejemplo de estas notas leninistas puede verse en su aproximacio\u0301n-rese\u00f1a a <i>El asalto a la razo\u0301n <\/i>de Luka\u0301cs, un trabajo de 1967 donde su mirada cri\u0301tica y anal\u00edtica est\u00e1 m\u00e1s afilada que nunca. De este modo, se\u00f1ala, un filosofar es racional para <i>El asalto a la razo\u0301n <\/i>cuando est\u00e1 suficientemente dotado de la armoni\u0301a o el equilibrio \u00abentre los elementos especulativos, empi\u0301ricos y motivacionales que caracteriza los grandes sistemas filoso\u0301ficos cla\u0301sicos, sen\u0303aladamente (para Luka\u0301cs) el de Hegel\u00bb. El consiguiente \u00abconservadurismo\u00bb u \u00aboptimismo\u00bb cultural era en sustancia, \u00abo sea, desde el punto de vista de la lucha de clases\u00bb, una respuesta al desequilibrado irracionalismo que totalizaba y concretaba varios racionalismos sectoriales de la civilizacio\u0301n burguesa moderna.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Luka\u0301cs hab\u00eda construido esa respuesta, en su juventud, con \u00abinstrumentos intelectuales neo-kantianos, diltheyanos y hegelianos\u00bb, hasta desembocar en <i>Historia y consciencia de clase<\/i>. En su madurez y en su vejez admirables, basa\u0301ndose tambie\u0301n en la epistemologi\u0301a, excesivamente simple en opini\u00f3n de Sacrist\u00e1n, de <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i> y del mecanicismo del peri\u0301odo estalinista.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Rese\u00f1a en\u00a0<\/b><i><b>Nous Horitzons<\/b><\/i><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Publicada en 1969, en el n\u00famero 17 de <i>Nous Horitzons<\/i>, la revista te\u00f3rica del PSUC que \u00e9l mismo dirigi\u00f3 en aquellos a\u00f1os, segunda mitad de los sesenta. Destaquemos sus palabras finales: \u00abEs necesario de una vez dejar vivir a los cl\u00e1sicos. Y no se ha de ense\u00f1ar a citarlos, sino a leerlos\u00bb.<\/span><\/p>\n<p>La publicaci\u00f3n de este peque\u00f1o volumen en la serie de \u00abfil\u00f3sofos\u00bb de PUF es como un anticipo de la inmediata conmemoraci\u00f3n de Lenin. La colecci\u00f3n en la que aparece est\u00e1 destinada al uso did\u00e1ctico en el bachillerato y en la iniciaci\u00f3n universitaria; ser\u00eda, entonces, injusto esperar del libro detalle monogr\u00e1fico o interpretaci\u00f3n arriesgada que no tendr\u00eda mucho espacio para ser argumentada (Si restamos la breve antolog\u00eda de textos de Lenin, que ocupa el final del volumen, el autor dispone de nada m\u00e1s 66 p\u00e1ginas para su ensayo).<\/p>\n<p>A pesar de la brevedad, el texto merece atenci\u00f3n por proceder de un escritor marxista tan sincero y tan le\u00eddo como Garaudy. La gravedad de los problemas con los que se enfrenta hoy el movimiento comunista revela ya con tanta claridad la inutilidad de la literatura marxista inaut\u00e9ntica, de tantos tratados y manuales con todos los problemas del mundo resueltos, que la lectura de los escritores marxistas que verdaderamente piensan <i>\u2013<\/i>guste o no guste lo que piensen<i>\u2013<\/i>\u00a0es hoy recomendable incluso como ejercicio pol\u00edtico. Garaudy puede haber sucumbido en otros momentos, como Althusser lo confiesa de s\u00ed mismo, a la \u00ablinea imperativa\u00bb seg\u00fan la cual la filosof\u00eda marxista no puede elegir sino entre el comentario y el silencio, una convicci\u00f3n iluminada o bien obligada y al mutismo del malestar. Pero hay mudos y mudos, y Garaudy, como su contrincante Althusser, pertenec\u00eda ya entonces a la clase de mudos que pod\u00edan hablar porque saben pensar. Por esto vale la pena atender su reciente ensayo sobre Lenin.<\/p>\n<p>El escrito tiene dos buenos rasgos que conviene destacar. El primero puede decirse brevemente: Garaudy no muestra en esta ensayo el excesivo respeto acad\u00e9mico por las definiciones tradicionales que es frecuente en la literatura francesa, incluso en la marxista; y as\u00ed caracteriza el pensamiento de Lenin al margen de cualquier definici\u00f3n universitaria de la filosof\u00eda: \u00abEl problema principal de su (de Lenin) filosof\u00eda es el del militante: elaborar una metodolog\u00eda de la iniciativa hist\u00f3rica\u00bb.<\/p>\n<p>El segundo se presenta en su manera de construir los aspectos del pensamiento de Lenin, que Garaudy ofrece al estudio del lector. La elecci\u00f3n es muy adecuada para las necesidades presentes. Garaudy acent\u00faa sobre todo la insistencia de Lenin en la importancia del factor subjetivo en la historia y las en\u00e9rgicas tomas de posici\u00f3n antidogm\u00e1ticas y antisectarias de diversos textos de Lenin. No hay duda que una y otra cosa son elementos esenciales del pensamiento leninista, pero la redacci\u00f3n de esta nota no obedece solamente al deseo de dar noticia del ensayo de Garaudy y de registrar elogiosamente estas caracter\u00edsticas de su composici\u00f3n, sino de a\u00f1adir una observaci\u00f3n m\u00e1s.<\/p>\n<p>En las 66 p\u00e1ginas del ensayo queda muy claro que Garaudy lo ha escrito con el fin de librar la cl\u00e1sica batalla en dos frentes: subrayar la importancia del factor subjetivo en el pensamiento de Lenin (igual que en el de Marx, por otra parte) le es \u00fatil contra el derechismo de tipo tradicional. Mostrar que Lenin quiere pensar siempre de manera antidogm\u00e1tica y antisectaria le sirve contra el infantilismo o izquierdismo. Y ambas cosas le sirven, adem\u00e1s, y muy efizcamente, contra el burocratismo y el estatalismo de la degeneraci\u00f3n socialista, la cual presenta al mismo tiempo el mecanicismo y la raz\u00f3n de Estado y un sectarismo hip\u00f3critamente dogm\u00e1tico que disfraza de teor\u00eda, desde los tiempos de Zdanov, lo que es mera implicaci\u00f3n del poder o de la lucha por \u00e9ste en tal o cual intriga moment\u00e1nea.<\/p>\n<p>Los textos de Lenin que recoge Garaudy son muy eficaces para ilustrar todos aquellos puntos. La selecci\u00f3n es un \u00e9xito. En particular, el izquierdista reflexivo podr\u00e1 aprender mucho de la s\u00f3lida demostraci\u00f3n por parte de Garaudy de que Lenin ha tomado prestado los rasgos m\u00e1s autoritarios del <i>\u00bfQu\u00e9 hacer? <\/i>(uno de los textos m\u00e1s cultivados por el extremismo) directamente del patriarca de la socialdemocracia, de Kautsky&#8230;<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se plantea, sin embargo, justamente la cuesti\u00f3n. No parece que la mejor manera de oponerse al derechismo y el nuevo izquierdismo, al igual a que a la degeneraci\u00f3n del poder socialista, sea continuar utilizando los cl\u00e1sicos del movimiento socialista conviriti\u00e9ndolos en instrumentos de la disputa. Parece claro que Garaudy tiene raz\u00f3n en su triple pol\u00e9mica, pero parece dudoso que esta raz\u00f3n vaya a triunfar <i>substancialmente<\/i> con los mismos procedimientos que ha llevado al derechismo \u00abfilol\u00f3gico\u00bb de la vieja social-democracia (hecha de citas a pie de p\u00e1gina de algunos elementos de <i>El Capital)<\/i>, al infantilismo (hecho de citas a pie de p\u00e1gina del<i><b> <\/b><\/i><i>\u00bfQu\u00e9 hacer?,<\/i> etc) y a la degeneraci\u00f3n burocr\u00e1tica revestida con todas las citas, sean de donde sean, que vayan bien para expulsar a alguien, justificar tal ley o proclamar tal sentencia).<\/p>\n<p>Es necesario de una vez dejar vivir a los cl\u00e1sicos. Y no se ha de ense\u00f1ar a citarlos, sino a leerlos.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"200\"><\/a> <b>3. El filosofar de Lenin<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Publicado en <i>Panfletos y materiales I<\/i>. Barcelona: Icaria, 1983, pp. 133-175. Texto de una conferencia dictada en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona el 23 de abril de 1970. Publicado posteriormente como pr\u00f3logo a V. I. Lenin, <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>(Grijalbo, Barcelona, 1975). Recientemente tambi\u00e9n en <i>Nuestra Bandera<\/i>, 264, 3er trimestre de 2024. Agradezco al profesor Manuel Monle\u00f3n Prada, gran conocedor de la obra de Sacrist\u00e1n, la ayuda dispensada en este apartado.<\/span><\/p>\n<p><b>Lenin y la filosof\u00eda acad\u00e9mica<\/b><\/p>\n<p>La insuficiencia t\u00e9cnica o profesional de los escritos filos\u00f3ficos de Lenin salta a la vista del lector. Para ignorarla hacen falta la premeditaci\u00f3n del demagogo o la oscuridad del devoto. Pero tambi\u00e9n es posible diluirla en la interpretaci\u00f3n, como ha hecho recientemente Vittorio Strada en un art\u00edculo, por lo dem\u00e1s, tan penetrante y de tanta informaci\u00f3n como suelen serlo los de este autor<sup>1<\/sup>. O se puede obviar parcialmente el problema pasando al ataque, como Althusser en su ensayo de 1969, en el que explica (fundadamente) el divorcio entre Lenin y la filosof\u00eda acad\u00e9mica por el hecho de que \u00abentre Lenin y la filosof\u00eda establecida hay una relaci\u00f3n propiamente intolerable: aquella por la cual la filosof\u00eda reinante se siente herida en lo mismo que tiene reprimido en s\u00ed, en la pol\u00edtica\u00bb<sup>2<\/sup>. Pero la cuesti\u00f3n tiene importancia por s\u00ed misma. El estudio de la insuficiencia acad\u00e9mica de los escritos de Lenin, la decisi\u00f3n de tom\u00e1rsela en serio, abre un camino hacia la comprensi\u00f3n de su modo de trabajar intelectualmente e incluso de algunas de sus concepciones te\u00f3ricas m\u00e1s generales. El desprecio de la diferencia o el matiz filos\u00f3ficos es el defecto m\u00e1s caracter\u00edstico del filosofar de Lenin. Baste con recordar las expeditivas identificaciones del pensamiento de Mach con el de Berkeley, o del de Bogd\u00e1nov con el de Mach, en <i>Materialismo y empiriocriticismo. <\/i>Agrava el problema planteado por las excesivas simplificaciones de Lenin el que \u00e9l mismo las justifique a veces agresivamente, como cuando escribe en <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i>:<i> <\/i>\u00abLos fil\u00f3sofos profesionales son muy aficionados a llamar sistemas originales a las diminutas alteraciones que uno u otro de ellos introduce en la terminolog\u00eda o en la argumentaci\u00f3n\u00bb<sup>3<\/sup>. El desprecio del matiz filos\u00f3fico <i>\u2013<\/i>matiz es concepto<i>\u2013<\/i> le lleva a anular m\u00e1s o menos conscientemente, reduci\u00e9ndolas a vanidad o a mala intenci\u00f3n, peculiaridades de l\u00e9xico que pueden tener importancia cient\u00edfica o acaso ideol\u00f3gica, en ambos casos de inter\u00e9s para la comprensi\u00f3n del reflejo sobrestructural de las luchas de clases. La innovaci\u00f3n l\u00e9xica, sobre todo, irrita visiblemente a Lenin, el cual no ve en las formulaciones de los empiriocriticistas, por ejemplo, sino una \u00abmaleza de [&#8230;] terminolog\u00eda cuasi-cient\u00edfica, retorcida, premeditadamente oscurecedora de la cosa y hecha para alejar de la filosof\u00eda al gran p\u00fablico\u00bb (ME 63). El misone\u00edsmo consiguiente le acarrea la ingenuidad de considerar \u00absentido humano\u00bb de los t\u00e9rminos filos\u00f3ficos el sentido acu\u00f1ado <i>\u2013<\/i>generalmente con poca precisi\u00f3n<i>\u2013<\/i> por las anteriores generaciones de fil\u00f3sofos (ME 50).<\/p>\n<p>La consecuencia m\u00e1s grave del vicio de desprecio del matiz filos\u00f3fico es la falsedad de la argumentaci\u00f3n, que se puede producir por verbalismo misone\u00edsta o por provinciana ignorancia de las peculiaridades de \u00e1mbitos filos\u00f3ficos o culturales diferentes de aquel en que vive o se ha formado el escritor.<\/p>\n<p>Un ejemplo destacado e importante (por el gran peso que Lenin atribuye a la lucha antirreligiosa) es la relaci\u00f3n que V. Ilich afirma entre positivismo y \u00abfide\u00edsmo\u00bb (pensamiento religioso). Para Lenin, formado en tradiciones culturales que apenas conocen religiones como el catolicismo o el islamismo, la ra\u00edz \u00fanica del irracionalismo fide\u00edsta es el agnosticismo de los positivistas de todo cu\u00f1o: \u00ab\u00bfVa acaso a negar Bogd\u00e1nov que todos los partidarios consecuentes de Hume <i>hacen un lugar <\/i>a aquellas ideas [de Dios, libre albedr\u00edo metaf\u00edsico, etc.] precisamente por el procedimiento de negar toda cosa en s\u00ed? \u00bfAcaso no ha o\u00eddo Bogd\u00e1nov nada de los idealistas subjetivos, que niegan toda cosa en s\u00ed y dan de este modo lugar a aquellas ideas? <i>\u00danica y exclusivamente <\/i>una filosof\u00eda que ense\u00f1e que s\u00f3lo existe el ser sensible, que el mundo es materia en movimiento, que el mundo externo conocido por todos, el mundo f\u00edsico, es la \u00fanica realidad objetiva, o sea, s\u00f3lo la filosof\u00eda del materialismo carece de lugar alguno para aquellas ideas\u00bb (ME 208\/209). Este ejemplo es interesante porque muestra c\u00f3mo el desprecio de la diferencia filos\u00f3fica puede tener malas consecuencias para lo que sin duda m\u00e1s importaba a Lenin al escribir, para la acci\u00f3n en el plano ideol\u00f3gico de la lucha de clases: la tendencial equiparaci\u00f3n del pensamiento religioso con el agnosticismo positivista desarmar\u00eda al polemista obrero que, viviendo en un ambiente cat\u00f3lico o pante\u00edsta, por ejemplo, se atuviera a ese esquema demasiado simple, ignorando as\u00ed que hay religiones realistas y hasta materialistas, no menos que positivismos ateos.<\/p>\n<p>En cuanto a la falsedad de argumentaci\u00f3n por reducci\u00f3n inconsciente de las diferencias filos\u00f3ficas a cuestiones de l\u00e9xico, el ejemplo m\u00e1s instructivo es tal vez la alusi\u00f3n a Helmholtz en <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i>. Lenin quiere caracterizar la inconsecuencia filos\u00f3fica que \u00e9l nota en cient\u00edficos importantes. Cita un paso de Helmholtz que dice: \u00abHe [&#8230;] caracterizado las impresiones sensibles como <i>s\u00edmbolos <\/i>de las circunstancias del mundo externo, neg\u00e1ndoles cualquier clase de parecido o igualdad con lo que designan\u00bb. Lenin comenta: \u00abEso es agnosticismo\u00bb. Y sigue escribiendo: \u00abPero un poco m\u00e1s lejos, en la misma p\u00e1gina, leemos: \u201cNuestras intuiciones y representaciones son <i>efectos <\/i>producidos por los objetos intuidos y representados en nuestro sistema nervioso y en nuestra consciencia\u201d. Esto es materialismo\u00bb (ME 223). El curioso nominalismo involuntario, en realidad verbalismo de consignas, que aqu\u00ed practica Lenin pasa por alto cosas tan obvias como<i> <\/i>que la naturaleza de efecto del vector de un signo no implica (salvo para un pensamiento m\u00e1gico) el parecido de ese signo con la causa significada.<\/p>\n<p><b>Sobre la cr\u00edtica del empiriocriticismo por Lenin<\/b><\/p>\n<p>La disputa con el empiriocriticismo puede ser \u00fatil para estimar la cuesti\u00f3n a prop\u00f3sito de un caso, particular, y tambi\u00e9n para apreciar alguna motivaci\u00f3n del proceder de Lenin, lo cual ser\u00eda ya un primer paso por el camino antes aludido.<\/p>\n<p>El contenido de la cr\u00edtica de Lenin al empiriocriticismo consiste b\u00e1sicamente en la identificaci\u00f3n de esta doctrina con un idealismo de tipo berkeleyano. Con eso queda dicho que Lenin no ha percibido la diferencia respecto de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica que caracteriza el trabajo intelectual de los empiriocriticistas, as\u00ed como el de Mach que, aunque reacio a dejarse incluir en la corriente, ha sido el autor m\u00e1s importante de ella. Ya en lo puramente filos\u00f3fico los empiriocriticistas <i>\u2013<\/i>no s\u00f3lo Mach<i>\u2013<\/i>, con su neutralismo epistemol\u00f3gico y su noci\u00f3n de experiencia pura sustra\u00edda a la distinci\u00f3n sujeto\/objeto, aportan un punto de vista que se aleja considerablemente del de Berkeley y no tiene con el de Hume y el de Kant sino el parecido <i>\u2013<\/i>importante, pero no identificador<i>\u2013<\/i> de la filiaci\u00f3n hist\u00f3rica. Mas la peculiaridad importante del \u00abmachismo\u00bb no est\u00e1 en ese terreno de la filosof\u00eda del conocimiento, sino en el de la teor\u00eda de la ciencia y en el de la divisi\u00f3n del trabajo cient\u00edfico. Mach ha sido un precursor inmediato de t\u00e9cnicas y operaciones intelectuales hoy de uso com\u00fan. Se trata de unas t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis de los conceptos, del lenguaje de las teor\u00edas cient\u00edficas, o de las disciplinas cient\u00edficas en v\u00edas de teorizaci\u00f3n, destinadas a poner de manifiesto la estructura y el funcionamiento interno de esos aparatos intelectuales. La aportaci\u00f3n de Mach (y de otros autores relacionados con \u00e9l por comunidad de tem\u00e1tica m\u00e1s que de escuela, como Duhem) a la comprensi\u00f3n del modo de constituirse y del funcionamiento de las teor\u00edas cient\u00edficas ha sido de considerable importancia para que se tomara consciencia de problemas de metodolog\u00eda formal y de an\u00e1lisis de los varios planos de los lenguajes cient\u00edficos (su esqueleto gramatical, sus modos de significar, su eficacia informativa, su mejor o peor disposici\u00f3n respecto de las operaciones de verificaci\u00f3n). Estos problemas, dicho sea de paso, tienen que ver con algunos que hoy va sugiriendo la misma producci\u00f3n material, a trav\u00e9s de sus incipientes momentos cibern\u00e9ticos. El libro de Mach <i>La Mec\u00e1nica expuesta hist\u00f3rico-cr\u00edticamente en su evoluci\u00f3n <\/i>(1883) es un temprano cl\u00e1sico de ese an\u00e1lisis interno de las disciplinas cient\u00edficas. Se podr\u00eda incluso decir, aun reconociendo la importancia en este campo de las inspiraciones de Hume y de Kant, que la aportaci\u00f3n del empiriocriticismo es la invenci\u00f3n de esta problem\u00e1tica que no se refiere directamente al mundo natural y social, sino a ciertos instrumentos \u00fatiles para el conocimiento del mundo: las teor\u00edas y los conceptos cient\u00edficos (los cuales son tambi\u00e9n, desde luego, parte del mundo social).<\/p>\n<p>Desde el punto de vista del conocimiento del mundo, la ocupaci\u00f3n con teor\u00edas y conceptos considerados en s\u00ed mismos y por s\u00ed mismos resulta formalista y superficial. Lenin no ha visto la novedad de estos problemas, en gran parte formales, de la estructura y del funcionamiento del lenguaje cient\u00edfico, sino que ha interpretado el trabajo de los empiriocriticistas como filosof\u00eda en sentido tradicional, esto es, como enunciado directo sobre el mundo. Por eso el trabajo de Mach le da la impresi\u00f3n de una superficialidad extrema. Acostumbrado a la proverbial y oscura \u00abprofundidad\u00bb de los fil\u00f3sofos idealistas alemanes, escribe sobre Mach en <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i>:<i> <\/i>\u00abEl \u201cconcepto anal\u00edtico de la experiencia pura\u201d, concepto de \u201cun enunciado que no est\u00e1 mezclado con nada que no sea ello mismo, experiencia pura y, por lo tanto, no es en s\u00ed mismo sino experiencia\u201d. \u00a1Experiencia es experiencia! \u00a1Y pensar que hay gentes que consideran verdaderamente profunda esa ch\u00e1chara pseudocient\u00edfica!\u00bb (ME 137). El concepto machiano de experiencia pura es una reducci\u00f3n inicial al servicio de un an\u00e1lisis interno de las teor\u00edas que obvia las cuestiones epistemol\u00f3gicas de tipo material; no aspira a la \u00abprofundidad\u00bb, sino a la precisi\u00f3n instrumental.<\/p>\n<p>Lo que dio importancia a la disputa de Lenin con el empiriocriticismo no fue su escasa comprensi\u00f3n de los temas de \u00e9ste. Si s\u00f3lo se hubiera tratado de eso, probablemente no se habr\u00eda llegado a la pol\u00e9mica, pues la tem\u00e1tica fundamental de Mach no ten\u00eda por qu\u00e9 solicitar la atenci\u00f3n de un dirigente revolucionario de principios de siglo. Pero los empiriocriticistas con los que Lenin combate (m\u00e1s que polemiza) no son los profesores Avenarius y Mach, sino sus camaradas de partido Bogd\u00e1nov, Bas\u00e1rov, Shuli\u00e1tikov, Lunacharski, etc. Y los neopositivistas (herederos del empiriocriticismo) que combatir\u00e1n (m\u00e1s que discutir) la obra de Lenin, ya muerto \u00e9ste, no ser\u00e1n Carnap ni Neurath, sino los<i> <\/i>comunistas \u00absovietistas\u00bb, o de los consejos, Pannekoek o Korsch, etc. Los machistas o empiriocriticistas contra los que polemiza Lenin en 1908-1909 forman un grupo de bolcheviques del que destaca precisamente el hombre que hab\u00eda sido su colaborador principal en la constituci\u00f3n de la fracci\u00f3n: Bogd\u00e1nov. Y la pugna filos\u00f3fica discurr\u00eda paralelamente a un choque pol\u00edtico. En julio de 1907 el Partido Obrero Socialdem\u00f3crata Ruso hab\u00eda celebrado en Vyborg una conferencia para resolver el problema de la actitud que adoptar ante la III Duma imperial. Esta asamblea iba a ser elegida seg\u00fan una ley sumamente reaccionaria, consecuencia de la derrota de la revoluci\u00f3n de 1905. Los bolcheviques y Lenin votaron a favor de la participaci\u00f3n del POSDR en aquellas elecciones ultrarreaccionarias; Bogd\u00e1nov tom\u00f3 la direcci\u00f3n del resto de los bolcheviques, que votaron en contra. Los mencheviques y Lenin vencieron por un margen escaso (15-11). Bogd\u00e1nov y los dem\u00e1s bolcheviques se atuvieron a la disciplina de partido, pero al modo entonces practicado, antes de la prohibici\u00f3n de las fracciones: despu\u00e9s de las elecciones a la III Duma se proclamaron \u00abanuladores\u00bb de los mandatos obtenidos por el partido y formularon una l\u00ednea de insurrecci\u00f3n armada que Lenin rechazaba en aquel momento por considerar que desde 1906 \u00abla situaci\u00f3n pol\u00edtica concreta\u00bb era de reacci\u00f3n del poder y cansancio de las masas. Bogd\u00e1nov y los bolcheviques entonces llamados \u00abde izquierda\u00bb concluyeron que Lenin se hab\u00eda vuelto derechista, y as\u00ed lo dijeron a los alumnos que acud\u00edan a la escuela de partido instalada en Capri con la colaboraci\u00f3n de M\u00e1ximo Gorki y dirigida por Bogd\u00e1nov<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Les dijeron tambi\u00e9n que Lenin era un ignorante en cuestiones de filosof\u00eda (cosa que el mismo Lenin admiti\u00f3 en una carta a Gorki de esa \u00e9poca). Se estaba en 1909, el a\u00f1o en que apareci\u00f3 <i>Materialismo y empiriocriticismo. <\/i>La discrepancia pol\u00edtica pon\u00eda ya en primer plano diferencias de concepci\u00f3n del mundo que, contra lo pactado tiempo atr\u00e1s entre Lenin y Bogd\u00e1nov, tend\u00edan a agriarse irreparablemente<sup>5<\/sup>. La misma interacci\u00f3n de motivaciones pol\u00edticas y filos\u00f3ficas se puede apreciar en los comunistas neopositivistas que, por los a\u00f1os 20 y 30, recogieron la doble herencia de Bogd\u00e1nov <i>\u2013<\/i>la herencia del empiriocriticismo y la del izquierdismo o extremismo<sup>6<\/sup><i>\u2013 <\/i>y acabaron tambi\u00e9n fuera del partido internacional, pero en las nuevas condiciones y con las nuevas consecuencias y manifestaciones de ceguera <i>rec\u00edproca <\/i>propias del per\u00edodo estaliniano. Anton Pannekoek, el representante acaso m\u00e1s caracter\u00edstico de \u00abla izquierda de los consejos\u00bb, era, como la totalidad de los dirigentes de esa tendencia, un intelectual distinguido, astr\u00f3nomo de s\u00f3lida reputaci\u00f3n. Desde antes de la primera guerra mundial hab\u00eda estado en pol\u00e9mica con la direcci\u00f3n de la socialdemocracia. En 1914 Lenin hab\u00eda intentado ponerse en relaci\u00f3n con \u00e9l, movido por un art\u00edculo del holand\u00e9s sobre \u00abLa bancarrota de la II Internacional\u00bb. Dos d\u00e9cadas m\u00e1s tarde, en 1938, Pannekoek publicaba la contracr\u00edtica m\u00e1s sistem\u00e1tica dedicada hasta hoy a los escritos de Lenin sobre el empiriocriticismo desde posiciones no dominadas por el pensamiento burgu\u00e9s. El motivo cr\u00edtico fundamental de Pannekoek es a la vez filos\u00f3fico y pol\u00edtico: Lenin es filos\u00f3ficamente un materialista burgu\u00e9s <i>porque <\/i>la revoluci\u00f3n que ten\u00eda que realizar y que realiz\u00f3 fue una revoluci\u00f3n burguesa. El mecanicismo de esa afirmaci\u00f3n causal, sorprendente en un cient\u00edfico de aficiones filos\u00f3ficas anal\u00edticas y de bastante elegancia intelectual, como era Pannekoek, se lee literalmente en su texto: \u00abEn cuanto lucha contra el absolutismo, los grandes terratenientes y el clero, la lucha fue en Rusia parecida a la que tuvieron que librar la burgues\u00eda y la intelectualidad de la Europa central y occidental en el siglo XIX. Por eso aparecen en Lenin los mismos argumentos y las mismas concepciones b\u00e1sicas que en aquella \u00e9poca movieron en el Oeste los esp\u00edritus en la forma del materialismo burgu\u00e9s; Lenin se siente esencialmente emparentado con los portadores del materialismo burgu\u00e9s. Pero en Rusia era la clase obrera la que ten\u00eda que realizar esa lucha; por eso el \u00f3rgano de esa lucha tuvo que ser un partido socialista que se proclamara marxista y tomara del marxismo lo necesario para una revoluci\u00f3n rusa [&#8230;] Por eso Lenin llam\u00f3 a su materialismo marxismo y crey\u00f3 que su materialismo era marxismo\u00bb<sup>7<\/sup>. El esquema cr\u00edtico de Pannekoek tiene <i>alguna <\/i>justificaci\u00f3n si se refiere s\u00f3lo a <i>Materialismo y Empiriocriticismo <\/i>(\u00fanico texto filos\u00f3fico de Lenin que parece conocer su contradictor), y acaso sea tambi\u00e9n \u00fatil para promover la consciencia cr\u00edtica acerca de la historia de la URSS. Pero su mecanicismo (que lo sit\u00faa muy por debajo del an\u00e1lisis de la realidad por Lenin, capaz desde muy pronto de re\u00edrse ruidosamente de quien encargara a la historia revoluciones \u00abpuras\u00bb seg\u00fan esquemas deterministas) y su inaplicabilidad a posteriores documentos del filosofar de Lenin le restan inter\u00e9s para la comprensi\u00f3n de \u00e9ste.<\/p>\n<p>Tampoco es \u00e9sa, por otra parte, la \u00fanica debilidad de los comunistas neopositivistas de la d\u00e9cada de 1930, ni de los comunistas empiriocriticistas de la de 1900. En la mayor\u00eda de los casos, ellos mismos cometen los errores que denuncian en la cr\u00edtica de Lenin. Pannekoek, por ejemplo, rechaza el prejuicio provinciano por el cual Lenin identifica fide\u00edsmo con agnosticismo. Pero en la misma frase en que lo hace incurre a su vez en esa deformaci\u00f3n cultural particularista, al negar que <i>pueda <\/i>haber un pensamiento teol\u00f3gico basado en la concepci\u00f3n pr\u00e1ctico-antropol\u00f3gica de las leyes cient\u00edficas<sup>8<\/sup>.<\/p>\n<p>Lo m\u00e1s importante es que los mismos empiriocriticistas y luego neopositivistas resultan en aquella \u00e9poca incapaces <i>\u2013<\/i>tanto cuanto el mismo Lenin<i>\u2013<\/i> de pensar y decir claramente lo que est\u00e1n haciendo. Ellos tambi\u00e9n formulan, err\u00f3neamente, su trabajo intelectual como enunciado directo sobre el mundo. Las siguientes palabras de Bogd\u00e1nov, citadas por Lenin (ME 113), lo muestran suficientemente: \u00abEl car\u00e1cter objetivo del mundo f\u00edsico estriba en que existe no s\u00f3lo personalmente para m\u00ed, sino para todos [\u201cfalso\u201d, acota Lenin este paso, \u201cel mundo existe <i>independientemente <\/i>de &#8216;todos&#8217;\u201d] y tiene para todos una determinada significaci\u00f3n, la misma que para m\u00ed, seg\u00fan mi convicci\u00f3n. La objetividad de la serie f\u00edsica es su validez general\u00bb. Bogd\u00e1nov concluye esa exposici\u00f3n escribiendo: \u00abEn resoluci\u00f3n, el mundo f\u00edsico es la experiencia puesta en concordancia, la experiencia socialmente armonizada, en una palabra, la <i>experiencia socialmente organizada<\/i>\u00bb<i>. <\/i>El desarrollo de Bogd\u00e1nov tiene el gran inter\u00e9s de se\u00f1alar un camino de aportaci\u00f3n marxista a una sociolog\u00eda complementaria de la teor\u00eda anal\u00edtica de la constituci\u00f3n de los conceptos emp\u00edricos (o no emp\u00edricos). Pero su formulaci\u00f3n (con el verbo \u00abser\u00bb usado ingenuamente, con \u00abf\u00edsico\u00bb por \u00abfisicalista\u00bb o \u00abde la f\u00edsica\u00bb) ignora ella misma la diferencia entre la espec\u00edfica tarea del an\u00e1lisis de la experiencia pura y el enunciado filos\u00f3fico material. La misma confusi\u00f3n aparece en los escritos de colegas de Bogd\u00e1nov le\u00eddos por Lenin. \u00c9ste cita en <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>(ME 158) las siguientes palabras de Bas\u00e1rov: \u00abel principio de gasto m\u00ednimo de energ\u00eda que Mach, Avenarius y muchos otros ponen como base del conocimiento, es [&#8230;] sin duda una tendencia marxista en la teor\u00eda del conocimiento\u00bb. Los neopositivistas de los a\u00f1os 20 y 30 reproducen b\u00e1sicamente ese motivo. Korsch habla del \u00abpunto de vista resueltamente materialista en que se basa la filosof\u00eda neopositivista\u00bb<sup>9<\/sup>\u00a0y Pannekoek explicita el tema del modo m\u00e1s sugestivo: \u00abLa condensaci\u00f3n de una multitud de fen\u00f3menos en una f\u00f3rmula breve, en la ley natural, es puesta por Mach como principio de la investigaci\u00f3n con el r\u00f3tulo de \u201ceconom\u00eda del pensamiento\u201d. Se podr\u00e1 pensar que esa reconducci\u00f3n de la teor\u00eda abstracta a la pr\u00e1ctica del trabajo (cient\u00edfico) tendr\u00eda que ser simp\u00e1tica precisamente a un marxista. Pero Lenin no ha entendido nada de ello\u00bb<sup>10<\/sup>.<\/p>\n<p>Quiz\u00e1s s\u00f3lo Antonio Labriola y Gramsci se hayan anticipado a ese texto de Pannekoek en la percepci\u00f3n de la naturaleza pr\u00e1ctica de la actividad (el trabajo) intelectual. Ese reconocimiento se debe a Pannekoek. Pero, aparte de que la observaci\u00f3n es incidental en \u00e9l y no parece tener consecuencias sistem\u00e1ticas, la cr\u00edtica misma est\u00e1 fuera de lugar. Lo que hab\u00eda que ver y que apreciar ya en Mach y en Bogd\u00e1nov no era la tendencia filos\u00f3fica, ni siquiera los \u00absimp\u00e1ticos\u00bb conceptos anal\u00edticos (de discutible adecuaci\u00f3n), sino el descubrimiento de un nuevo trabajo intelectual, del an\u00e1lisis interno, por ejemplo, que, para reglamentar el funcionamiento de los lenguajes cient\u00edficos, reduce la noci\u00f3n de objetividad a la de intersubjetividad, o la de axioma evidente a la de simplicidad o eficacia deductiva, o \u00abeconom\u00eda del pensamiento\u00bb. Muchas de esas nociones han sido ya abandonadas, incluso en el trabajo anal\u00edtico que fue su terreno propio y originario. Pero eran apreciables (y su intenci\u00f3n cient\u00edfica sigue si\u00e9ndolo) como instrumentos destinados a traducir las afirmaciones generales y materiales sobre el mundo por enunciados de contexto interno al trabajo cient\u00edfico mismo y de manejo m\u00e1s simple, formalmente exacto e inequ\u00edvoco. Decir que ese trabajo intelectual es materialista o que es capaz de suscitar simpat\u00edas materialistas es ignorar la cuesti\u00f3n, es, en el fondo, tomar los enunciados emp\u00edrico-anal\u00edticos por enunciados sobre el mundo (al modo del citado texto de Bogd\u00e1nov), con lo que se tiene no el an\u00e1lisis de las teor\u00edas, no la \u00abcr\u00edtica de la empiria\u00bb, sino el neopositivismo como una filosof\u00eda m\u00e1s, de tipo<i> <\/i>tradicional. Tambi\u00e9n de este neoidealismo, como del idealismo ochocentista, se aprende algo importante: el idealismo de Hegel consagr\u00f3 una percepci\u00f3n mejor de la historia; el de empiriocriticistas y neopositivistas incautamente especulativos ha favorecido una percepci\u00f3n mejor de la estructura y el funcionamiento de las teor\u00edas cient\u00edficas. Pero como tesis sobre el mundo como los ha le\u00eddo Lenin y como ellos mismos se leyeron entonces, todos caen, sin \u00abgroser\u00eda\u00bb alguna, bajo un concepto de idealismo que es corriente tambi\u00e9n en la cultura acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Hoy, por otra parte, se conocen ya limitaciones del mismo trabajo anal\u00edtico que justifican la imputaci\u00f3n de escolasticismo sumariamente dictada por Lenin. La <i>exclusiva <\/i>atenci\u00f3n a la estructura te\u00f3rica de la ciencia, incluso cuando no se mezcla ambiguamente con afirmaciones metaf\u00edsicas de naturaleza tradicional resulta una r\u00e9mora escol\u00e1stica para la investigaci\u00f3n real. El anal\u00edtico reconstructor de teor\u00edas tiende a considerar como tarea suya el componer un edificio te\u00f3rico cerrado con los elementos que tiene a su disposici\u00f3n en cada caso. Tiende de este modo a ignorar las lagunas del conocimiento, o a declarar irresolubles o absurdos los problemas no resueltos o no formulables con el lenguaje que \u00e9l sistematiza. Lenin ha percibido que la tendencia a tomar la instrumentalidad anal\u00edtica por sustancia del conocimiento puede acabar cerrando el camino a la investigaci\u00f3n de la realidad. As\u00ed escrib\u00eda en 1908: \u00abEl materialismo plantea claramente la cuesti\u00f3n no resuelta, con lo cual empuja hacia su resoluci\u00f3n y promueve ulteriores investigaciones emp\u00edricas. El machismo, que es un idealismo confuso, confunde la cuesti\u00f3n y la aparta del camino recto [&#8230;]\u00bb (ME 35). En la p\u00e1gina siguiente muestra a la vez lo agudo y lo romo de su estimaci\u00f3n: \u00abDesde luego que esas construcciones verbales no son dif\u00edciles, pues son construcciones meramente verbales, vac\u00eda escol\u00e1stica destinada a introducir de contrabando el fide\u00edsmo\u00bb. La \u00abignorancia filos\u00f3fica\u00bb de Lenin, por usar la expresi\u00f3n de Bogd\u00e1nov, le hace reducir la nueva escol\u00e1stica a la vieja. Lenin no aprecia la novedad del an\u00e1lisis basado en el tema de la reconstrucci\u00f3n o \u00abconstituci\u00f3n\u00bb (como luego dir\u00eda Carnap) de determinados universos del discurso. Lenin no filosofa t\u00e9cnicamente, sino t\u00e9ticamente, no formal, sino materialmente. Eso mismo le ayuda a percibir, mucho antes que el filosofar acad\u00e9mico, el peligro de escolasticismo (por nuevo que sea) que amenaza a la teor\u00eda anal\u00edtica del conocimiento.<\/p>\n<p>De todos modos, el camino m\u00e1s directo hacia la comprensi\u00f3n del trabajo te\u00f3rico m\u00e1s abstracto de Lenin no pasa por la insistencia en este activo de su cuenta con los neopositivistas, sino, al contrario, por la autocr\u00edtica con que el mismo V. Ilich ha revisado luego su pol\u00e9mica filos\u00f3fica de 1908-1909.<\/p>\n<p><b>Las consideraciones autocr\u00edticas de Lenin y algunas inferencias de ellas<\/b><\/p>\n<p>Lenin, en efecto, se hab\u00eda anticipado a sus cr\u00edticos. Cuando profundiza su conocimiento de Hegel, en 1914-1916, llega incluso a formularse la cr\u00edtica principal que m\u00e1s tarde le dirigir\u00edan Pannekoek y Korsch: \u00abA principios del siglo XX los marxistas criticaban a los disc\u00edpulos de Kant y de Hume m\u00e1s bien al modo de Feuerbach (y de <i>B\u00fcchner<\/i>)<i> <\/i>que al de Hegel\u00bb<sup>11<\/sup>. La alusi\u00f3n a s\u00ed mismo es inequ\u00edvoca, por el sentido generalizador del art\u00edculo determinado \u2018los\u2019 y por la indicaci\u00f3n cronol\u00f3gica (<i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>est\u00e1 escrito en 1908). Tambi\u00e9n vale la pena observar que Lenin ha sustituido su anterior afirmaci\u00f3n de una ascendencia berkeleyana directa del machismo por la correcta tesis de una tradici\u00f3n kantiana. En relaci\u00f3n con estas rectificaciones est\u00e1 el hecho de que Lenin funde ahora su recusaci\u00f3n del empiriocriticismo mucho m\u00e1s hegelianamente: el empiriocriticismo ser\u00e1 culpable de subjetivismo, de lo que Hegel llamaba \u00abmal idealismo\u00bb (C 222).<\/p>\n<p>Pero ya en 1908, cuando escrib\u00eda <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i>, Lenin sab\u00eda que estaba realizando una tarea elemental, una divulgaci\u00f3n combativa que consideraba necesaria en una \u00e9poca de ofensiva de las ideolog\u00edas irracionalistas, \u00abfide\u00edstas\u00bb, al servicio de las clases dominantes. Lenin expone en ese libro que Marx y Engels no se hab\u00edan visto en la necesidad de remachar y difundir las actitudes materialistas elementales porque hab\u00edan vivido en una \u00e9poca en la cual la clase obrera no conoc\u00eda la influencia idealista que representan ahora en su opini\u00f3n los<i> <\/i>bolcheviques empiriocriticistas. Lenin, por su parte, se considera obligado a una campa\u00f1a b\u00e1sica, indiferente al riesgo de vulgarizaci\u00f3n del que Marx y Engels, dice, pudieron distanciarse (ME 46, 52). (Por lo dem\u00e1s, ya en <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>Lenin muestra conocer bastantes cosas que la cr\u00edtica de Pannekoek pone impl\u00edcitamente entre sus ignorancias, como, por ejemplo, la importancia de Dietzgen, o que Engels hab\u00eda criticado el mecanicismo de los anteriores materialistas (ME 300).<\/p>\n<p>En cuanto a la imputaci\u00f3n de dogmatismo, enunciada sobre todo por Korsch<sup>12<\/sup>, Lenin no ten\u00eda por qu\u00e9 autocriticarse. El sentido de la c\u00e9lebre frase de <i>\u00bfQu\u00e9 hacer? <\/i>\u00absin teor\u00eda revolucionaria no puede haber tampoco movimiento revolucionario\u00bb<sup>13<\/sup>\u00a0se precisa para el \u00e1mbito de las opiniones filos\u00f3ficas mediante algunas declaraciones del propio Lenin: tras aparecer los <i>Ensayos sobre filosof\u00eda del marxismo <\/i>de Bogd\u00e1nov, la <i>Neue Zeit <\/i>(el \u00f3rgano de la socialdemocracia alemana) profetiz\u00f3 la descomposici\u00f3n del grupo bolchevique por las discrepancias filos\u00f3ficas; Lenin contest\u00f3 en <i>Proletariy <\/i>que \u00ablas opiniones filos\u00f3ficas de los miembros del partido son independientes de sus opiniones pol\u00edticas\u00bb y que \u00ablas discusiones que pueda haber sobre este tema no han de tener alcance pol\u00edtico\u00bb<sup>14<\/sup>. \u00c9se era el tenor de su acuerdo con Bogd\u00e1nov, hasta que se rompi\u00f3 con ocasi\u00f3n de la disputa acerca de la pol\u00edtica bolchevique ante la III Duma. Lenin documenta este punto <i>\u2013<\/i>y enuncia un comportamiento nada propio de un \u00abdogm\u00e1tico\u00bb<i>\u2013<\/i>\u00a0en una carta a Gorki de febrero de 1908: \u00abEn el verano y el oto\u00f1o de 1904 Bogd\u00e1nov y yo nos unimos definitivamente como <i>bolcheviques <\/i>y estipulamos una coalici\u00f3n t\u00e1cita que t\u00e1citamente pasaba por alto la filosof\u00eda como esfera neutral, coalici\u00f3n que dur\u00f3 todo el per\u00edodo de la revoluci\u00f3n [de 1905] y nos dio la posibilidad de poner en pr\u00e1ctica en la revoluci\u00f3n misma la t\u00e1ctica de la socialdemocracia revolucionaria ( = bolchevismo) que, seg\u00fan mi profunda convicci\u00f3n, era la \u00fanica adecuada\u00bb<sup>15<\/sup>.<\/p>\n<p>El posterior pensamiento filos\u00f3fico de Lenin no podr\u00eda recoger tal cual la \u00abneutralizaci\u00f3n\u00bb de la filosof\u00eda que practic\u00f3 en 1904-1908. Pero importa ver que ya en 1908, cuando la alianza con Bogd\u00e1nov se ha roto, cuando ya no considera simplemente neutral la \u00abesfera\u00bb de la filosof\u00eda, Lenin sigue pensando que es posible su neutralizaci\u00f3n no ya sin perjuicio, sino incluso con beneficio pol\u00edtico revolucionario. En el mismo <i>Materialis<\/i><i>mo <\/i><i>y empiriocriticismo <\/i>ha precisado Lenin, por lo dem\u00e1s, su concepci\u00f3n de una conducta intelectual no dogm\u00e1tica ni renunciadora: \u00abUna revisi\u00f3n de la<i> \u201c<\/i>forma\u201d del materialismo de Engels, una revisi\u00f3n de sus tesis filos\u00f3fico-naturales, no tiene nada [&#8230;] de revisionista en sentido corriente, sino que es incluso, por el contrario, una exigencia insoslayable del marxismo\u00bb (ME 241). (Una revisi\u00f3n de las tesis filos\u00f3fico-naturales de Engels es algo, dicho sea de paso, que la<i> <\/i>cultura estalinista no se ha atrevido a realizar sino despu\u00e9s de la muerte de Stalin, e incluso entonces muy parcialmente).<\/p>\n<p>Pero el elemento m\u00e1s interesante de los textos directa o indirectamente autocr\u00edticos de Lenin es el hecho de que el mismo hombre de 1908, el mismo que identifica \u00abgroseramente\u00bb a Mach con Berkeley y a Bogd\u00e1nov con Mach, es el lector poco f\u00e1cil de contentar que critica el trabajo del bolchevique empiriocriticista Shuli\u00e1tikov por su simplificaci\u00f3n reductora del pensamiento filos\u00f3fico<sup>16<\/sup>\u00a0o por su insensibilidad para con las diferencias filos\u00f3ficas: \u00ab\u00a1Adelante, m\u00e9telo todo en el mismo saco! El idealismo [de Berkeley] lo mismo que el escepticismo [de Hume]. \u00a1Todo \u201ccorresponde\u201d a la manufactura! El camarada Shuli\u00e1tikov es simple, muy simple\u00bb<sup>17<\/sup>.<\/p>\n<p>Pero mientras revela as\u00ed que sus propias simplificaciones no son s\u00f3lo inadvertencias e ignorancias (puesto que percibe otras an\u00e1logas), Lenin sigue practic\u00e1ndolas (todav\u00eda a\u00f1os m\u00e1s tarde har\u00e1 de Mach un simple calco parcial de Kant [C 109]) y desahogando su destemplada furia antiacad\u00e9mica contra los \u00abpayasos de c\u00e1tedra\u00bb (ME 119). Esta complicaci\u00f3n obliga a buscar alg\u00fan sentido consciente, una precisa intenci\u00f3n en el expeditivo trato que da Lenin a tradiciones y textos filos\u00f3ficos. La pol\u00e9mica pol\u00edtico-ideol\u00f3gica no basta para explicar sus propias simplificaciones excesivas, puesto que \u00e9l mismo no concede esa justificaci\u00f3n a Shuli\u00e1tikov.<\/p>\n<p><b>La noci\u00f3n leniniana de filosof\u00eda<\/b><\/p>\n<p>Lenin recuerda que la \u00ablimitaci\u00f3n\u00bb, la \u00abgroser\u00eda\u00bb y la \u00abestrechez\u00bb de <i>Materialismo y empiriocriticismo \u2013<\/i>es evidente que prev\u00e9 una cr\u00edtica de ese tenor<i>\u2013<\/i>\u00a0se encuentran ya en los escritos de Marx y de Engels: \u00abEn torno a esos dos contrarios fundamentales [materialismo e idealismo] giran <i>todas <\/i>las observaciones filos\u00f3ficas de Marx; desde el punto de vista de la filosof\u00eda de los profesores, su defecto consiste precisamente en esa \u201cestrechez\u201d\u00a0y \u201cunilateralidad\u201d. En realidad, precisamente esa consciente ignorancia de los ambiguos proyectos de reconciliaci\u00f3n de materialismo e idealismo es el gran m\u00e9rito de Marx, el cual avanza por un camino filos\u00f3fico rigurosamente determinado\u00bb (ME 328). An\u00e1logamente a prop\u00f3sito del estilo filos\u00f3fico divulgador de Engels: \u00abCuando nuestros machistas se asombran de leer en Engels que el rasgo b\u00e1sico diferenciador del materialismo consiste en tomar como primera la naturaleza, no el esp\u00edritu, eso muestra, simplemente, lo poco capaces que son de distinguir entre las tendencias filos\u00f3ficas de real importancia y el juego de los profesores con la erudici\u00f3n y las palabras retorcidas\u00bb (ME 150).<\/p>\n<p>La noci\u00f3n de \u00abconsciente ignorancia\u00bb se puede usar para entender el punto com\u00fan, que Lenin expresa m\u00e1s expl\u00edcitamente, es la visible comprensi\u00f3n de la filosof\u00eda como ideolog\u00eda en el sentido de Marx. Algunos a\u00f1os despu\u00e9s, cuando la lectura de Hegel promovi\u00f3 la definitiva maduraci\u00f3n de las ideas filos\u00f3ficas de Lenin, \u00e9ste compuso en su ensayo sobre Marx (1914) un cuadro que instruye mucho acerca del lugar sistem\u00e1tico en que se sit\u00faa para \u00e9l la filosof\u00eda. Lenin se propone en las primeras p\u00e1ginas de aquel ensayo \u00abtrazar, antes de exponer el contenido principal del marxismo, o sea, la doctrina econ\u00f3mica de Marx, un breve resumen de su concepci\u00f3n del mundo en general\u00bb (OE I 28). Lenin entiende que la \u00abconcepci\u00f3n del mundo en general\u00bb de Marx (y del marxismo) comprende las partes siguientes: el materialismo filos\u00f3fico, la dial\u00e9ctica, la concepci\u00f3n materialista de la historia y la lucha de clases. Puesto que Lenin escribe repetidamente que la filosof\u00eda de Marx es el materialismo, habr\u00e1 que entender que la filosof\u00eda es s\u00f3lo una \u00abparte\u00bb de la \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb. Lo caracter\u00edstico de esa parte es su naturaleza primordialmente ideol\u00f3gica, pues a su respecto \u00abno bastan por s\u00ed solos argumentos y silogismos\u00bb, sino que \u00aben esto [la disputa materialismo\/idealismo] no se trata de argumentos te\u00f3ricos\u00bb. El fijismo con el que Lenin contempla la historia de la filosof\u00eda se explica por esa concepci\u00f3n de la filosof\u00eda como integralmente ideol\u00f3gica: algo que es pura ideolog\u00eda no puede cambiar sustancialmente, sino s\u00f3lo de ropaje, mientras persistan las actuales luchas de clases. Por eso le parecen a Lenin \u00ababsurdos\u00bb, \u00abgalimat\u00edas pretencioso y charlatanesco\u00bb, \u00ablos innumerables intentos de \u201cdescubrir\u201d\u00a0una \u201cnueva\u201d\u00bb l\u00ednea en la filosof\u00eda, inventar una \u201cnueva orientaci\u00f3n\u201d, etc.\u00bb (ME 327). Y por eso es tan irreverente con la \u00abociosa filosof\u00eda de los profesores\u00bb. Por lo dem\u00e1s, la filosof\u00eda no es lo \u00fanico integralmente remitido al \u00e1mbito de la ideolog\u00eda, sino que lo mismo le ocurre a la \u00abteor\u00eda general de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb: <i>\u00abA ninguno <\/i>de esos profesores, que en los terrenos especiales de la qu\u00edmica, de la historia, de la f\u00edsica pueden suministrar los trabajos m\u00e1s valiosos, <i>se le puede creer ni una sola palabra <\/i>en cuanto que se trata de filosof\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9? Por la misma raz\u00f3n por la cual no se debe creer tampoco <i>ni una palabra a ning\u00fan <\/i>profesor de econom\u00eda pol\u00edtica, capaz de suministrar los m\u00e1s valiosos trabajos en el terreno de la investigaci\u00f3n emp\u00edrica especial, en cuanto que se pone a hablar de la teor\u00eda general de la econom\u00eda pol\u00edtica. Pues esta \u00faltima es una ciencia que en la sociedad moderna no es menos <i>de parte <\/i>que la <i>teor\u00eda del conocimiento<\/i>. En general, los profesores de econom\u00eda pol\u00edtica no son m\u00e1s que los dependientes de comercio distinguidos de la clase capitalista, y los profesores de filosof\u00eda son los distinguidos dependientes de comercio de los te\u00f3logos\u00bb (ME 334).<\/p>\n<p>La completa inclusi\u00f3n de la filosof\u00eda en el \u00e1mbito ideol\u00f3gico en sentido estricto (no en el sentido gen\u00e9rico de sobrestuctural) ha tenido que plantear a Lenin el tema marxiano de la \u00absuperaci\u00f3n\u00bb y \u00ababolici\u00f3n\u00bb (<i>Aufhebung<\/i>) de la filosof\u00eda. No parece que Lenin lo haya tratado sustantivamente nunca, aunque algunos aspectos del mismo s\u00ed que est\u00e1n expl\u00edcitos en sus escritos. Por eso puede ser conveniente un examen de la tradici\u00f3n marxiana de esta tem\u00e1tica.<\/p>\n<p>Marx ha tratado el tema de la filosof\u00eda (no ya temas filos\u00f3ficos en, general, ni el tema conjunto de la ideolog\u00eda) en la epoca de orientaci\u00f3n definitiva de su pensamiento. El texto m\u00e1s interesante para esta cuesti\u00f3n <i>\u2013<\/i>el pr\u00f3logo a la que iba a ser una <i>Aportaci\u00f3n a la cr\u00edtica de la filosof\u00eda del derecho hegeliano <\/i>(1844)<i>\u2013<\/i> permite comprender por qu\u00e9 en a\u00f1os posteriores Marx ha pospuesto, como de secundario inter\u00e9s, el tratamiento de temas filos\u00f3ficos. El pensamiento de Marx en ese texto <i>\u2013<\/i>\u00fanico, por otra parte, lo suficientemente completo sobre el problema ahora discutido<i>\u2013<\/i> se complica por la intrincaci\u00f3n de consideraciones generales con otras particulares. El punto de partida de esta reflexi\u00f3n de Marx sobre la naturaleza y la funci\u00f3n de la filosof\u00eda en aquellos a\u00f1os previos a la fase revolucionaria de 1848, es la situaci\u00f3n pol\u00edtico-social de Alemania. Act\u00faan entonces en el pa\u00eds <i>\u2013<\/i>en la minor\u00eda culta y radical del pa\u00eds<i>\u2013<\/i>\u00a0dos tendencias contrapuestas. La una, la que Marx llama \u00abel partido pol\u00edtico pr\u00e1ctico\u00bb, cree que para realizar la revoluci\u00f3n en Alemania (el derrocamiento del <i>ancien <\/i><i>r\u00e9gime<\/i>)<i> <\/i>hay que pasar por \u00abla negaci\u00f3n de la filosof\u00eda\u00bb. La otra, \u00abel partido pol\u00edtico te\u00f3rico\u00bb, hijo de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana y en el que el mismo Marx se ha contado hasta poco antes, no ve \u00aben la lucha actual <i>m\u00e1s que la lucha cr\u00edtica de la filosof\u00eda contra el mundo alem\u00e1n<\/i>\u00bb,<i> <\/i>y entiende la revoluci\u00f3n como realizaci\u00f3n de la filosof\u00eda. Marx reconoce verdad en ambos partidos, pero solo verdad parcial. El partido pr\u00e1ctico al que Marx concede que \u00abproclama con raz\u00f3n\u00bb \u00abla negaci\u00f3n de la filosof\u00eda\u00bb, padece una \u00abvisi\u00f3n limitada\u00bb por la que \u00abno incluye la filosof\u00eda misma en el \u00e1mbito de la realidad alemana\u00bb. Marx apostrofa a los del partido pr\u00e1ctico: \u00abPed\u00eds que se parta de los <i>reales <\/i><i>g\u00e9rmenes <\/i><i>de la vida<\/i>,<i> <\/i>pero olvid\u00e1is que el verdadero germen vital del pueblo alem\u00e1n no ha crecido hasta ahora m\u00e1s que dentro de su <i>cr\u00e1neo<\/i>.<i> <\/i>En una palabra: <i>no pod\u00e9is abolir la filosof\u00eda sin realizarla<\/i>\u00bb<sup>18<\/sup>.<i> <\/i>Vuelto luego al \u00abpartido te\u00f3rico\u00bb, Marx, que acaba de aceptar su principio de revolucionar el mundo mediante la realizaci\u00f3n de la filosof\u00eda, critica en \u00e9l que no tenga \u00aben cuenta que la <i>filosof\u00eda que ha existido hasta ahora <\/i>pertenece ella misma a ese mundo y es su <i>complemento<\/i>,<i> <\/i>por m\u00e1s que ideal\u00bb. Por eso, los resultados revolucionarios que el partido te\u00f3rico, como el pr\u00e1ctico, se propone alcanzar exigen \u00abla <i>negaci\u00f3n de la filosof\u00eda que ha existido hasta ahora<\/i>\u00bb.<i> <\/i>Pero esa negaci\u00f3n no significa la sustituci\u00f3n de una filosof\u00eda por otra, sino \u00abla negaci\u00f3n de la filosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb. A esa precisi\u00f3n siguen las palabras finales del desarrollo: \u00abEl defecto fundamental de este partido [el te\u00f3rico] se puede reducir a lo siguiente: <i>crey\u00f3 poder realizar la filosof\u00eda sin abolirla<\/i>\u00bb<i> <\/i>(MEW I 384).<\/p>\n<p>La \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb es, pues, para Marx un repertorio de ideales, como suele decirse, o sea, repertorio de objetivos o finalidades, que no se percibe como tales (seg\u00fan lo indica la ceguera de ambos partidos revolucionarios respecto a ella), sino como un peculiar conocimiento que esos revolucionarios sin clara consciencia tratan de negar (por no ser conocimiento de la realidad verdadera) o de realizar (por representar la realidad \u00abaut\u00e9ntica\u00bb o valiosa). La funci\u00f3n del edificio ideol\u00f3gico que es la filosof\u00eda puede ser reaccionaria (cuando el cuadro ideal se da como transcendente, o como ya realizado, cuando afirma que \u00abtodo lo real es racional\u00bb) o revolucionaria (cuando afirma que todo lo racional ha de ser). En ambos casos su portador es una falsa consciencia. La \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb es una formulaci\u00f3n el\u00edptica de estadios de vida social no alcanzados. Pero la \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb ignora su propia naturaleza y los hechos que la fundamentan o que ella refleja (es ideolog\u00eda en sentido estricto, falsa consciencia), y se presenta como sistema del saber, como sistema de la ciencia. En el momento en que se destruyan los hechos sociales que fundamentan la necesidad a que est\u00e1 sometida la miseria social de fabularse como saber (y como otras cosas derivadas: genialidad, intuici\u00f3n, etc.), la filosof\u00eda dejar\u00e1 de ser necesaria. Por eso realizar la filosof\u00eda es abolirla. Mas puesto que las condiciones de la caducidad de la \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb no se presentan sino en el futuro que la misma filosof\u00eda programa con falsa consciencia, abolir (realmente) la filosof\u00eda es realizarla.<\/p>\n<p>La notable expresi\u00f3n \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb no parece haber sido objeto de m\u00e1s desarrollo por parte de Marx, el cual, desde muy poco despu\u00e9s de escribir el texto recordado, se dedicar\u00e1 exclusivamente a preparar la realizaci\u00f3n-abolici\u00f3n de la falsa consciencia filos\u00f3fica mediante la investigaci\u00f3n cient\u00edfica de los fundamentos reales de la revoluci\u00f3n y mediante la acci\u00f3n revolucionaria pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p>Engels ha redondeado mucho m\u00e1s tarde esos fundamentos de Marx al distinguir entre el conjunto de filosofemas o proposiciones especulativas sobre el mundo y la sociedad (identificable con lo que Marx llam\u00f3 \u00abla filosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb) y la actividad, tambi\u00e9n filos\u00f3fica, que opera sobre el conocimiento y la pr\u00e1ctica de un modo cr\u00edtico<sup>19<\/sup>.<\/p>\n<p>El hecho de que la reflexi\u00f3n de Marx sobre la naturaleza y la funci\u00f3n de la filosof\u00eda haya sido desencadenada por la \u00abmiseria alemana\u00bb, por el avance del pensamiento ideol\u00f3gico alem\u00e1n respecto de la realidad social alemana, complica la lectura del texto principal, pero no limita su alcance: la filosof\u00eda en s\u00ed, como la religi\u00f3n, es para Marx no s\u00f3lo \u00abopio\u00bb, sino tambi\u00e9n \u00absuspiro\u00bb (MEW I 378)<sup>20<\/sup>,<i> <\/i>reflejo invertido y anticipaci\u00f3n, falsa consciencia en sus dos vertientes. Por eso el esquema anal\u00edtico aplicado a la filosof\u00eda se utiliza tambi\u00e9n, en el mismo texto de Marx, para describir la naturaleza de la cr\u00edtica de la religi\u00f3n: \u00abLa abolici\u00f3n de la religi\u00f3n como felicidad <i>ilusoria <\/i>del pueblo es la exigencia de la felicidad <i>real <\/i>del pueblo. La conminaci\u00f3n a abandonar las ilusiones sobre su estado es la <i>exigencia <\/i>de abandonar un estado que necesita de ilusiones\u00bb (MEW I 379). En el caso de la religi\u00f3n, el desarrollo no tiene alusi\u00f3n importante a las condiciones alemanas. Claro que la formulaci\u00f3n religiosa de la \u00abfelicidad real\u00bb, mucho m\u00e1s fantasiosa que la filos\u00f3fica, impide que Marx use aqu\u00ed maneras de decir como \u00abrealizaci\u00f3n de la religi\u00f3n\u00bb. Pero el sentido de la abolici\u00f3n-realizaci\u00f3n (<i>Aufhebung<\/i>) es esencialmente el mismo en ambos casos.<\/p>\n<p>Tal es el fundamento marxiano de la remisi\u00f3n por Lenin de la filosof\u00eda al campo de la ideolog\u00eda, de la falsa consciencia. Lenin no parece haber conocido el texto principal de Marx, sino s\u00f3lo las p\u00e1ginas m\u00e1s gen\u00e9ricas de <i>La Ideolog\u00eda Alemana <\/i>y el redondeo (mucho m\u00e1s expeditivo) del tema por Engels. Pero la coherencia del pensamiento bastaba para conducirle por la l\u00ednea central de su tradici\u00f3n.<\/p>\n<p>Que una consciencia \u2013la filos\u00f3fica u otra\u2013 sea \u00abfalsa\u00bb no implica necesariamente la falsedad de sus contenidos. Falsedad de la consciencia, en el sentido de la doctrina marxiana de las ideolog\u00edas, es falsedad de la intenci\u00f3n u orientaci\u00f3n conceptual de la consciencia, falsedad de su totalidad. Una consciencia piensa, por ejemplo, contenidos que reflejan parte de una situaci\u00f3n, pero los entiende como reflejo de la totalidad, o piensa las limitaciones que ella misma sufre en la sociedad capitalista, pero las proyecta como limitaciones propias de una inmutable naturaleza humana: es una consciencia falsa con contenidos (parcialmente) verdaderos. Por eso puede haber verdad cient\u00edficamente aprovechable en el seno de ideolog\u00edas, e incluso \u00abideolog\u00edas cient\u00edficas\u00bb, seg\u00fan una expresi\u00f3n de Lenin. La misma filosof\u00eda podr\u00eda ser una ideolog\u00eda cient\u00edfica, o ser\u00eda la ideolog\u00eda cient\u00edfica, caso de ser la filosof\u00eda acertada. La interpretaci\u00f3n del concepto leniniano de filosof\u00eda recientemente ofrecida por Louis Althusser contrasta con esa reflexi\u00f3n: Lenin, piensa Althusser, \u00abdefine\u00bb \u00abla esencia \u00faltima de la pr\u00e1ctica filos\u00f3fica como una <i>intervenci\u00f3n <\/i>en el dominio te\u00f3rico. Esta intervenci\u00f3n reviste una forma doble: te\u00f3rica, por la formulaci\u00f3n de categor\u00edas determinadas; pr\u00e1ctica, por la funci\u00f3n de esas categor\u00edas. Esta funci\u00f3n consiste en \u201ctrazar una l\u00ednea de demarcaci\u00f3n\u201d, dentro del dominio te\u00f3rico, entre ideas declaradas adecuadas e ideas declaradas falsas, entre lo cient\u00edfico y lo ideol\u00f3gico\u00bb<sup>21<\/sup>. \u00abLa filosof\u00eda\u00bb, precisa Althusser, \u00abrepresentar\u00eda la pol\u00edtica [&#8230;] cerca de las ciencias, y, viceversa, la cientificidad en la pol\u00edtica cerca de las clases sumidas en lucha\u00bb<sup>22<\/sup>.<\/p>\n<p>En la medida en que la descripci\u00f3n de Althusser sea exacta, habr\u00e1 una contradicci\u00f3n en la noci\u00f3n leniniana de filosof\u00eda, si es que tambi\u00e9n est\u00e1 fundada la afirmaci\u00f3n de que la filosof\u00eda es para Lenin, ante todo, ideolog\u00eda. La fundamentaci\u00f3n de esta segunda tesis se ha documentado con palabras del mismo Lenin. Y la justificaci\u00f3n de la tesis de Althusser se puede recabar de la noci\u00f3n engelsiana de filosof\u00eda como cr\u00edtica (noci\u00f3n conocida por Lenin) o de la observaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica filos\u00f3fica de Lenin, como hace Althusser mismo. La ambig\u00fcedad epistemol\u00f3gica de la falsa consciencia, su capacidad de veracidad en los elementos, garantiza la autenticidad real de esa contradicci\u00f3n, garantiza que se trata de una contradicci\u00f3n en el sentido de la tradici\u00f3n Hegel-Marx, no en el de la l\u00f3gica formal.<\/p>\n<p>Pese a lo cual el que Lenin acarree esa contradicci\u00f3n \u2013al menos en 1908-1909\u2013 suscita la pregunta de si ha considerado incluso el marxismo como ideolog\u00eda. El principal hueco que Althusser tiene a\u00fan que rellenar para los lectores de su ensayo sobre Lenin (aparte del vac\u00edo intelectualista manifiesto en el hecho de que, seg\u00fan Althusser, la filosof\u00eda representa la lucha de clases s\u00f3lo en la ciencia, y no tambi\u00e9n en el arte, la moral y, en general, en todos los campos tradicionalmente visitados por los fil\u00f3sofos) es precisamente la respuesta a esa cuesti\u00f3n. Sin responder, la interpretaci\u00f3n del concepto leniniano de filosof\u00eda no puede ser m\u00e1s que formal. Para que sea m\u00e1s que eso hay que precisar (utilizando el sugestivo l\u00e9xico de Althusser) <i>c\u00f3mo <\/i>ejerce el filosofar de Lenin aquella representaci\u00f3n de la lucha de clases en la ciencia<sup>23<\/sup>. Lenin mismo ha respondido a la cuesti\u00f3n con toda la \u00abunilateralidad\u00bb, la \u00abestrechez\u00bb y la \u00abgroser\u00eda\u00bb imaginables: \u00abLa filosof\u00eda del marxismo es el<i> <\/i>materialismo\u00bb (OE I 62).<\/p>\n<p>As\u00ed se tendr\u00eda una situaci\u00f3n relativamente sencilla y clara: el marxismo contiene (al menos) un elemento ideol\u00f3gico, en cuyo terreno no son decisivos los argumentos. Este terreno es la \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb que hay en el marxismo tal como lo entiende Lenin en 1908: la forma de \u00abfilosof\u00eda como filosof\u00eda\u00bb llamada \u00abmaterialismo <i>filos\u00f3fico<\/i>\u00bb.<\/p>\n<p>Pero Lenin ha complicado desde 1913 esa situaci\u00f3n de su pensamiento.<\/p>\n<p><b>Lenin profundiza sus nociones filos\u00f3ficas<\/b><\/p>\n<p>En el mismo ensayo <i>Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo <\/i>aparece otra manera de decir que plantea nuevos problemas, con la resoluci\u00f3n de los cuales se avanza hacia la aclaraci\u00f3n del problema antes propuesto: si el elemento ideol\u00f3gico de la falsa consciencia es tambi\u00e9n esencial al marxismo, como lo es a la filosof\u00eda tradicional y acad\u00e9mica, pese a tener el marxismo, adem\u00e1s de la posibilidad general de contenidos verdaderos (igual que cualquier construcci\u00f3n ideol\u00f3gica), la autotransparencia que supone la misma doctrina de las ideolog\u00edas. Lenin, pues, dice en aquel ensayo no s\u00f3lo que la filosof\u00eda marxista es el materialismo, sino tambi\u00e9n que \u00abla filosof\u00eda de Marx es el materialismo filos\u00f3fico acabado\u00bb, en el sentido de consumado o perfecto. Esta expresi\u00f3n se encuentra en la p\u00e1gina siguiente a la que contiene la otra manera de decir m\u00e1s sencilla. Materialismo filos\u00f3fico, sin m\u00e1s adjetivaci\u00f3n, es en <i>Materialismo y empiriocriticismo \u2013<\/i>y, en general, en todos los escritos de Lenin\u2013 materialismo elemental, b\u00e1sica toma de posici\u00f3n en filosof\u00eda del conocimiento: \u00abMaterialismo\u00bb, se lee en las primeras p\u00e1ginas de <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>(ME 15), \u00abes el reconocimiento de los \u00abobjetos en s\u00ed\u00bb, o de los objetos fuera del esp\u00edritu; las ideas y sensaciones son copias o reproducciones de esos objetos. La doctrina opuesta (idealismo) dice: los objetos no existen \u00abfuera del esp\u00edritu; son combinaciones de sensaciones\u00bb\u00bb. La naturaleza muy abstracta de esa definici\u00f3n del simple materialismo filos\u00f3fico \u2013tan formal que recuerda el estilo de las conceptuaciones de Althusser antes consideradas\u2013 destaca a\u00fan m\u00e1s cuando Lenin define la categor\u00eda b\u00e1sica de esa filosof\u00eda, el concepto de materia: \u00abLa materia es una categor\u00eda filos\u00f3fica para designar la realidad dada al hombre en sus sensaciones [&#8230;] Por eso decir que semejante concepto puede quedar \u201canticuado\u201d es <i>charlataner\u00eda infantil<\/i>, absurda repetici\u00f3n de los argumentos de la reaccionaria filosof\u00eda de moda\u00bb (ME 118-119). Parece claro que Lenin busca en la gran abstracci\u00f3n de ese concepto defensa para la motivaci\u00f3n materialista <i>filos\u00f3fica<\/i>.<i> <\/i>(Este es su t\u00e9rmino \u2013\u00abmaterialismo filos\u00f3fico\u00bb\u2013 en una \u00e9poca en que no se hab\u00eda hecho a\u00fan corriente insistir en una distinci\u00f3n entre materialismo hist\u00f3rico y materialismo dial\u00e9ctico). La principal novedad que se produce a este respecto en el pensamiento de Lenin es la aparici\u00f3n de un comportamiento intelectual literalmente contrapuesto a ese refugio en la abstracci\u00f3n. La nueva orientaci\u00f3n tiende m\u00e1s bien a fundar el pensamiento en un criterio o principio de concreci\u00f3n. El cambio se produce en la \u00e9poca de m\u00e1s intenso estudio de Hegel, en la \u00e9poca en que Lenin habla de \u00abmaterialismo acabado\u00bb o consumado. Materialismo acabado es para Lenin, por de pronto, materialismo que se desarrolla, corno \u00e9l dice \u00abhasta arriba\u00bb, hasta la comprensi\u00f3n de la historia: es complementaci\u00f3n de la doctrina general materialista del conocimiento con el materialismo hist\u00f3rico. Esto es lo que m\u00e1s frecuentemente se recuerda de la idea leniniana de materialismo acabado. Pero la idea tiene una importante consecuencia: el conocimiento hist\u00f3rico-pol\u00edtico es conocimiento de concreciones, de particulares formaciones hist\u00f3rico-sociales, de clases determinadas, de procesos singulares, de \u00abuniversalidades concretas\u00bb o \u00abtotalidades concretas\u00bb. En sus lecturas de Hegel Lenin acota repetidamente la aparici\u00f3n de este \u00abprincipio de la concreci\u00f3n\u00bb del materialismo consumado, que le diferencia de la abstracci\u00f3n del materialismo filos\u00f3fico del materialismo del siglo XVIII. La insistencia con que Lenin acota la tesis hegeliana de la realidad de la apariencia (<i>Schein<\/i>)<i> <\/i>tiene que ver tambi\u00e9n con este principio de la concreci\u00f3n. Principio de concreci\u00f3n es tambi\u00e9n principio de totalidad, mientras que lo caracter\u00edstico de la abstracci\u00f3n es la fragmentariedad. Estudiando la <i>L\u00f3gica <\/i>de Hegel anota Lenin: \u00abEl <i>conjunto de todos <\/i>los aspectos del fen\u00f3meno, de lo<i> <\/i>real, y sus <i>relaciones <\/i>(rec\u00edprocas), eso es lo que compone la verdad\u00bb (C 162).<\/p>\n<p>Los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos <\/i>documentan que ha sido el estudio de Hegel lo que ha permitido a Lenin formularse definitivamente ese pensamiento. Pero en sus escritos de teor\u00eda pol\u00edtica y de pr\u00e1ctica pol\u00edtica se encuentra la explicaci\u00f3n de que la sugesti\u00f3n hegeliana fructificara enseguida en su pensamiento. En el estudio sobre el <i>Imperialismo<\/i>,<i> <\/i>por ejemplo, Lenin observa que \u00ablas definiciones como tales\u00bb tienen para los fines de su trabajo \u00abuna significaci\u00f3n s\u00f3lo condicionada y relativa\u00bb, por la imposibilidad en que se est\u00e1 de captar con ellas totalidades concretas. (Aqu\u00ed se origina un motivo que estar\u00e1 muy presente en toda la obra de Luk\u00e1cs). En julio de 1917, en un momento muy tenso y decisivo de su reflexi\u00f3n pol\u00edtica de responsable revolucionario, no le parece despilfarro recabar de sus camaradas atenci\u00f3n a consideraciones de m\u00e9todo de \u00abmaterialismo acabado\u00bb: \u00abLa sustituci\u00f3n de lo concreto por lo abstracto es uno de los pecados capitales, uno de los pecados m\u00e1s peligrosos que se pueden cometer en una revoluci\u00f3n\u00bb (OE II 206). El conocimiento de la totalidad concreta, de la integridad particular y singular de una situaci\u00f3n, y no s\u00f3lo su clasificaci\u00f3n categorial, es de importancia decisiva para un revolucionario: su acci\u00f3n ha de ser coherente con el desarrollo hist\u00f3rico general, pero no se puede realizar sino en la concreta singularidad de una situaci\u00f3n. La urgencia objetiva para el revolucionario de la elevaci\u00f3n de la totalidad concreta a objeto m\u00e1s buscado del conocimiento explica el entusiasmo de Lenin al tropezar con la formulaci\u00f3n filos\u00f3fica del tema en los textos de Hegel. Inmediatamente nota que el principio de concreci\u00f3n vertebra la mayor obra de Marx. Leyendo en Hegel que la <i>L\u00f3gica <\/i>\u00abno es lo universal abstracto, sino lo universal que encarna en si la riqueza de lo particular\u00bb, Lenin acota brevemente: \u00abcfr. <i>El Captial<\/i>\u00bb<i>. <\/i>Y a rengl\u00f3n seguido escribe, recuadrando su entusi\u00e1stico apunte: \u00ab\u00a1F\u00f3rmula magn\u00edfica: \u201cNo solamente lo universal abstracto\u201d, sino lo universal que encarna en s\u00ed la riqueza de lo particular, de lo singular (\u00a1toda la riqueza de lo particular y de lo singular!) Tr\u00e8s bien\u00bb (C 81)<sup>24<\/sup>.<\/p>\n<p>La realizaci\u00f3n de la \u00abidea b\u00e1sica\u00bb de Hegel en la obra de Marx \u2013no en el sentido de la realizaci\u00f3n de una intuici\u00f3n, sino en el logro de una aspiraci\u00f3n de \u00abm\u00e9todo\u00bb\u2013 ha tenido que ser para Lenin un descubrimiento muy importante en la \u00e9poca en que se concluye su formaci\u00f3n filos\u00f3fica. Al final de sus apuntes sobre el desarrollo de Hegel acerca de la Esencia en el Libro III de <i>La Ciencia de la L\u00f3gica<\/i>,<i> <\/i>Lenin toma una nota, la recuadra y la acota con otra a\u00fan encuadrada a su vez. La formulaci\u00f3n de ambas notas no es particularmente precisa, pero, a juzgar por las caracter\u00edsticas de la anotaci\u00f3n, lo que dicen tiene mucha importancia para \u00e9l: \u00ab[&#8230;] la idea b\u00e1sica [de Hegel] es genial: la idea del v\u00ednculo universal, multilateral, <i>vivo<\/i>,<i> <\/i>de todo con todo, y del reflejo de ese v\u00ednculo [&#8230;] en los conceptos humanos, los cuales a su vez, han de ser calibrados, trabajados, flexibles, m\u00f3viles, relativos, vinculados entre ellos, unidos en las oposiciones, con objeto de abarcar el universo [&#8230;] \u00bfY la elaboraci\u00f3n puramente l\u00f3gica? <em>Das f\u00e4llt zusammen<\/em> [Eso coincide]. Las dos <i>deben <\/i>coincidir, como la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n en el <i>Capital<\/i>\u00bb (C 121).<\/p>\n<p>El principio de la concreci\u00f3n, o de la totalidad concreta, alumbra en ese texto la noci\u00f3n de lo que Luk\u00e1cs llamar\u00eda m\u00e1s tarde \u00abm\u00e9todo l\u00f3gico-gen\u00e9tico\u00bb o \u00abgen\u00e9tico-sistem\u00e1tico\u00bb, para afirmarlo como esencial al pensamiento marxista. La funci\u00f3n de este concepto consiste en sostener el programa del conocimiento de las totalidades concretas sin tener que apelar a los procedimientos que los fil\u00f3sofos idealistas alemanes, Schelling y Hegel, han propuesto para su realizaci\u00f3n: la intuici\u00f3n intelectual o la mistificadora absolutizaci\u00f3n del sujeto conocedor en su identificaci\u00f3n con el objeto. En la formulaci\u00f3n del objetivo Lenin puede recoger literalmente las cl\u00e1sicas formulaciones hegelianas en las que la palabra \u00abm\u00e9todo\u00bb se usa de un modo imprudente, inadmisible para cualquier actividad cient\u00edfica y acaso s\u00f3lo \u00fatil para un artista rom\u00e1ntico. As\u00ed aplaude, por ejemplo, Lenin: \u00ab\u201cPues el m\u00e9todo es la consciencia de la forma que reviste el propio movimiento interior de su contenido\u201d y todo el resto de la p\u00e1gina [&#8230;] buena explicaci\u00f3n de la dial\u00e9ctica\u00bb. Y luego afirma, por su cuenta, parafraseando a Hegel, que el m\u00e9todo es \u00abel contenido en s\u00ed, la dial\u00e9ctica que le es inherente, que da el impulso a su progresi\u00f3n\u00bb (C 79)<sup>25<\/sup>. Pero en el pensamiento de Lenin esos modos de decir significan en realidad la aspiraci\u00f3n del conocimiento, no su proceso. En contraposici\u00f3n con el irracionalismo de la intuici\u00f3n schellingiana y a diferencia de la mistificada raz\u00f3n de Hegel, el principio de concreci\u00f3n es en Lenin regulador o program\u00e1tico, mientras que el principio instrumental, el principio de m\u00e9todo en sentido estricto, es el de la abstracci\u00f3n y el an\u00e1lisis: \u00abAl elevarse de lo concreto a lo abstracto, el pensamiento [&#8230;] no se aleja de la <i>verdad<\/i>, sino que se acerca a ella\u00bb (C 142). Lenin sabe y admite tranquilamente lo que el ansia m\u00edstica de Schelling y la tozudez teol\u00f3gica de Hegel parecen resueltas a no admitir de ning\u00fan modo: \u00abEl hombre no puede captar-reflejar-reproducir la naturaleza por entero en cuanto <i>todo<\/i>,<i> <\/i>en su \u201ctotalidad inmediata\u201d; lo \u00fanico que puede hacer es acercarse <i>eternamente <\/i>a ella, produciendo abstracciones, conceptos, leyes, un cuadro cient\u00edfico del universo, etc.\u00bb (C 151). Esta convicci\u00f3n \u2013muy probablemente adquirida en Engels, como lo sugiere el l\u00e9xico\u2013 es lo que mueve a Lenin a dar tanta importancia en los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos <\/i>al proceso hist\u00f3rico del conocimiento. Ella es tambi\u00e9n la que le evita el salto al irracionalismo, al expl\u00edcito, intuicionista, o al latente, hegeliano, pues \u00e9se es un riesgo com\u00fan a todas las tendencias que, en un sentido u otro, aunque sea en sentidos ideol\u00f3gicamente contrapuestos, aspiran a desplazar la abstracci\u00f3n como culminaci\u00f3n y reposo del conocimiento. Pero la evitaci\u00f3n del riesgo deja a Lenin ante el ulterior problema de si tambi\u00e9n \u00e9l puede decir algo m\u00e1s \u2013como los fil\u00f3sofos idealistas\u2013 acerca de la concreci\u00f3n del conocimiento, o si la renuncia a la intuici\u00f3n intelectual ha de significar que no se puede ir (en la teor\u00eda) m\u00e1s all\u00e1 de la met\u00e1fora engelsiana de la as\u00edntota que se acerca eternamente a la curva.<\/p>\n<p>En su \u00faltima temporada de estudio filos\u00f3fico sistem\u00e1tico, leyendo las <i>Lecciones de Historia de la Filosof\u00eda <\/i>de Hegel, Lenin describe concretamente el problema: \u00abLa significaci\u00f3n de lo <i>universal <\/i>es contradictoria: lo universal es inerte, impuro, incompleto, etc. etc., pero no es m\u00e1s que una <i>etapa <\/i>hacia el conocimiento de lo <i>concreto<\/i>,<i> <\/i>pues nunca se puede conocer lo concreto completamente. Una suma <i>infinita <\/i>de conceptos generales, leyes, etc., da lo <i>concreto <\/i>en su totalidad\u00bb (C 232). El conocimiento de lo concreto se tiene que conseguir mediante la interacci\u00f3n dial\u00e9ctica de las varias noticias abstractas, generales; tiene que recurrir a abstracciones para ir cercando lo singular, porque no hay capacidad de intuici\u00f3n intelectual: \u00abEl movimiento del conocimiento <i>hacia <\/i>el objeto no puede proceder sino dial\u00e9cticamente: retroceder para saltar mejor (saber)\u00bb (C 232). Pero hay efectivamente un <i>salto <\/i>cualitativo, pues la suma de abstracciones que dar\u00eda lo concreto es infinita. La dial\u00e9ctica del conocimiento de lo concreto requiere un elemento m\u00e1s, otro principio que a\u00f1adir a los de abstracci\u00f3n y concreci\u00f3n. Ese principio nuevo tiene (a\u00f1adiendo una met\u00e1fora m\u00e1s a las de Engels y Lenin) una funci\u00f3n de catalizador, promotor del salto cualitativo: tiene que hacer reaccionar las varias (no infinitas, por m\u00e1s que numerosas) abstracciones ya conseguidas para que cristalice el conocimiento de lo concreto. El nuevo (y \u00faltimo) principio de la concepci\u00f3n leniniana del conocimiento es el principio de la pr\u00e1ctica. Lenin mismo lo ha introducido con una met\u00e1fora parecida a la del catalizador. En los apuntes reci\u00e9n citados, Lenin describe la aproximaci\u00f3n dial\u00e9ctica al objeto imaginando una serie de \u00abl\u00edneas que se cruzan y se separan, c\u00edrculos que se tocan\u00bb. Y en esa red de aproximaci\u00f3n hay \u00abpuntos nodales\u00bb, nudos que la articulan y la sostienen: \u00ab<i>Knotenpunkt <\/i>[punto nodal] = pr\u00e1ctica del hombre y de la historia humana\u00bb (C 232).<\/p>\n<p>El principio de la pr\u00e1ctica, que as\u00ed se sit\u00faa como instancia resolutoria \u2013o, al menos, \u00faltima\u2013 de la filosof\u00eda leniniana del conocimiento, tiene tambi\u00e9n sus ra\u00edces en la consciencia revolucionaria. Ya en 1908 hab\u00eda presentado Lenin este tema en un contexto pol\u00edtico: \u00ab\u00bfNo es oscurantismo el separar cuidadosamente la teor\u00eda de la pr\u00e1ctica?\u00bb (ME 181). En su estudio sobre Marx (1914) expon\u00eda que \u00e9ste \u00abconsagra durante toda su vida [&#8230;] una intensa atenci\u00f3n a las cuestiones de la t\u00e1ctica de la lucha de clases del proletariado. Todas las obras de Marx [&#8230;] nos ofrecen a este respecto una documentaci\u00f3n valios\u00edsima [&#8230;]. Para Marx, y con raz\u00f3n, el materialismo despojado de <i>este <\/i>aspecto era un materialismo a medias, unilateral, sin vida (OE I 49). (Materialismo \u00abacabado\u00bb es materialismo basado en los principios de la concreci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica). En general, Lenin cree no estar diciendo a prop\u00f3sito del principio de la pr\u00e1ctica sino lo recibido de Marx y de Engels<sup>26<\/sup>. Pero esa estimaci\u00f3n de su trabajo en este campo no es adecuada m\u00e1s que si se aplica s\u00f3lo a la fase del pensamiento filos\u00f3fico de Lenin anterior a 1914. Por entonces Lenin entiende el principio de la pr\u00e1ctica de un modo que no presenta novedad particular; aplic\u00e1ndolo como principio de verificaci\u00f3n, lo utiliza incluso, alguna vez, con cierta ingenuidad, en funci\u00f3n (imposible) antipositivista<sup>27<\/sup>. Pero (como en el caso del principio de concreci\u00f3n) a partir de 1914\/15 la intensa ocupaci\u00f3n con la filosof\u00eda hegeliana abre a Lenin la perspectiva consciente de otra funci\u00f3n del principio de la pr\u00e1ctica. Los puntos de partida de la nueva reflexi\u00f3n de Lenin est\u00e1n probablemente en los p\u00e1rrafos 213 y 225 de la <i>Enciclopedia <\/i>hegeliana, y a\u00fan m\u00e1s directamente en el paso de <i>La Ciencia de la L\u00f3gica <\/i>en el que Hegel introduce la noci\u00f3n de \u00abactividad\u00bb porque la idea no es s\u00f3lo idea del Verum, de la verdad, sino tambi\u00e9n idea del Bonum, del bien. Lenin practica una reducci\u00f3n de los conceptos transcendentales de la tradici\u00f3n (propiamente, de su uso por Hegel), con la cual abre camino hada su objetivo: \u00abLa idea es el <i>conocimiento <\/i>y la aspiraci\u00f3n (el querer [del hombre]) [&#8230;]. El proceso del conocimiento (pasajero, finito, limitado) y de la <i>acci\u00f3n <\/i>transforma los conceptos abstractos en <i>objetividad consumada<\/i>\u00bb<i> <\/i>(C 162). Con una incapacidad realmente nada acad\u00e9mica de percibir el m\u00e9rito propio, lo que \u00e9l est\u00e1 trayendo al marxismo con su reducci\u00f3n materialista de esa inspiraci\u00f3n recibida de Hegel, Lenin anota que \u00abtodo eso\u00bb, la comprensi\u00f3n de la pr\u00e1ctica como <i>consumaci\u00f3n <\/i>(no ya s\u00f3lo verificaci\u00f3n) del conocimiento \u00abest\u00e1 en el cap\u00edtulo \u201cLa Idea del conocimiento\u201d\u00a0(cap\u00edtulo II [de <i>La Ciencia de la L\u00f3gica<\/i>], en el paso de la \u201cIdea Absoluta\u201d\u00a0(cap\u00edtulo III), o sea, que sin ninguna duda la pr\u00e1ctica constituye para Hegel un eslab\u00f3n en el an\u00e1lisis del proceso del conocimiento, y precisamente como paso a la verdad objetiva (\u201cabsoluta\u201d\u00a0para Hegel). Marx enlaza, pues, directamente con Hegel al introducir el criterio de la pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento: cfr. Tesis sobre Feuerbach\u00bb (C 174).<\/p>\n<p>La introducci\u00f3n por Lenin del principio de la pr\u00e1ctica en el proceso del conocimiento de un modo que rebasa la funci\u00f3n que tiene en la verificaci\u00f3n no implica ning\u00fan pragmatismo. El principio de la pr\u00e1ctica no est\u00e1 destinado a zanjar el problema de la verdad a falta de argumentaci\u00f3n o dato suficiente. Del mismo modo que el principio de concreci\u00f3n no acarrea al pensamiento de Lenin la ca\u00edda en un intuicionismo, el de la pr\u00e1ctica no le convierte tampoco en un pragmatista: \u00abEl punto de vista primero y fundamental de la teor\u00eda del conocimiento tiene que ser el punto de vista de la vida y de la pr\u00e1ctica. Y este punto de vista conduce inevitablemente al materialismo, porque desde el principio deja de lado las innumerables extravagancias de la escol\u00e1stica de los profesores. Desde luego que en este punto no se puede olvidar que el criterio de la pr\u00e1ctica, por su misma naturaleza, no puede nunca confirmar ni refutar <i>completamente <\/i>ninguna representaci\u00f3n humana. Tambi\u00e9n este criterio es lo suficientemente \u201cindeterminado\u201d\u00a0para [impedir] que los conocimientos humanos se transformen en un \u201cabsoluto\u201d, pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente determinado para dirigir una lucha despiadada contra todas las variedades de idealismo y de agnosticismo\u00bb (ME 131\/132).<\/p>\n<p>En resoluci\u00f3n, el principio de la pr\u00e1ctica, que aparece como realizador del postulado de concreci\u00f3n, no cumple su funci\u00f3n \u00abcatalizadora\u00bb o \u00abnodal\u00bb por la v\u00eda m\u00edstico-idealista de la identificaci\u00f3n de sujeto y objeto (como lo pensar\u00eda, en cambio, Luk\u00e1cs en su primer marxismo)<sup>28<\/sup>. Pero s\u00ed que ha de realizar el n\u00facleo racional de la utop\u00eda idealista: Lenin recoge el desarrollo hegeliano sobre la Idea del Bien (en <i>La Ciencia de la L\u00f3gica) <\/i>y lo resume as\u00ed: \u00abEsta Idea es <i>superior a la de conocimiento que acabamos de examinar<\/i>,<i> <\/i>pues tiene no s\u00f3lo la dignidad de lo <i>general<\/i>,<i> <\/i>sino tambi\u00e9n la de <i>lo real por excelencia.<\/i>\u00bb Acota ese paso y escribe la r\u00e9plica o proposici\u00f3n paralela en su propia concepci\u00f3n: \u00ab<i>La pr\u00e1ctica es superior al conocimiento (te\u00f3rico), <\/i>pues tiene no s\u00f3lo la dignidad de lo general, sino tambi\u00e9n la de lo real inmediato\u00bb (C 175).<\/p>\n<p>Pieza clave de esa reducci\u00f3n de Lenin es el par\u00e9ntesis \u00ab<i>(te\u00f3rico)<\/i>\u00bb.<i> <\/i>La pr\u00e1ctica es superior al conocimiento <i>te\u00f3rico <\/i>(al sistema de abstracciones), pero es ella misma fase del conocimiento sin adjetivos, y precisamente la fase que lo consuma en cada caso, en cada ejercicio de conocer: \u00abEl conocimiento te\u00f3rico debe presentar el objeto en su necesidad, en sus relaciones universales, en su movimiento contradictorio, <i>an-und-f\u00fcr-sich<\/i>,<i> <\/i>[en-y-para-s\u00ed]. Pero el concepto humano no aferra \u201cdefinitivamente\u201d\u00a0esta verdad objetiva del conocimiento [&#8230;] sino cuando el concepto se hace \u201cser-para-s\u00ed\u201d en el sentido de la pr\u00e1ctica\u00bb (C 174)<sup>29<\/sup>. La pr\u00e1ctica es la consumaci\u00f3n del conocimiento: su consumaci\u00f3n, no s\u00f3lo su aplicaci\u00f3n y su verificaci\u00f3n. O bien, si se prefiere no rebasar la formulaci\u00f3n habitual que dice que la pr\u00e1ctica es la verificaci\u00f3n del conocimiento, habr\u00e1 que entender que verificaci\u00f3n es llegada del conocimiento al concreto \u00abser en s\u00ed y para s\u00ed\u00bb del objeto y del conocedor, a lo \u00abreal inmediato\u00bb, \u00abno s\u00f3lo a la dignidad de lo general\u00bb, que es lo que se entiende que verifica la verificaci\u00f3n en la acepci\u00f3n corriente del t\u00e9rmino. Materialismo acabado es materialismo con los principios de la concreci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica. Conocimiento acabado es realizaci\u00f3n del principio de concreci\u00f3n por la pr\u00e1ctica. Ese conocimiento no es \u00abacabado\u00bb en el sentido de un reposo definitivo, como en el caso de la intuici\u00f3n idealista rom\u00e1ntica, que cumple una funci\u00f3n hom\u00f3loga de la del principio de la pr\u00e1ctica en el marxismo de Lenin; pero s\u00ed lo es en el sentido de que cada operaci\u00f3n \u00edntegra de conocimiento ha de culminar en la captaci\u00f3n de la \u00abtotalidad concreta\u00bb \u00aben el sentido de la pr\u00e1ctica\u00bb, en vez de considerarse culminada, seg\u00fan la ideolog\u00eda acad\u00e9mica, de arcaica tradici\u00f3n esclavista, en la contemplaci\u00f3n de las m\u00e1ximas abstracciones transcendentes, en la teor\u00eda pura. El lugar clave que ocupa el principio de la pr\u00e1ctica en la noci\u00f3n marxista y leninista de conocimiento es una manifestaci\u00f3n caracter\u00edstica de materialismo dial\u00e9ctico: su sentido es el de un \u00abate\u00edsmo\u00bb epistemol\u00f3gico que desenmascara el viejo prejuicio identificador de conocimiento y abstracci\u00f3n, conocimiento aut\u00e9ntico y conocimiento te\u00f3rico (=abstracto). La noci\u00f3n presenta a veces en el texto de Lenin un aspecto \u00e9tico, se presenta como decisi\u00f3n de valorar como culminaci\u00f3n y goce del conocer la \u00abcristalizaci\u00f3n\u00bb concreta que resulta de la combinaci\u00f3n de las noticias abstractas por la mediaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica, negando esa estimaci\u00f3n a la contemplaci\u00f3n de los primeros principios y motores. Un <i>ethos<\/i> de cismundaneidad impera en la concepci\u00f3n leniniana del conocimiento, y se manifiesta a veces curiosamente, atribuyendo, por ejemplo, a \u00abmiedo\u00bb el vuelo de los fil\u00f3sofos hacia uranias nociones abstractas<sup>30<\/sup>.<\/p>\n<p><b>Sobre la superaci\u00f3n de la falsa consciencia filos\u00f3fica<\/b><\/p>\n<p>La profundizaci\u00f3n de sus nociones filos\u00f3ficas en 1914-1917 ha conducido a Lenin a un contexto \u2013el materialismo \u00abacabado\u00bb, caracterizado por los principios de la concreci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica\u2013 que sigue siendo filos\u00f3fico en algunos de los sentidos que ese adjetivo tiene en la historia<sup>31<\/sup>. La noci\u00f3n de materialismo acabado en el sentido que se ha intentado dilucidar es la principal aportaci\u00f3n de Lenin al marxismo, si se deja aqu\u00ed de lado la transcendencia ideal de su acci\u00f3n pr\u00e1ctica revolucionaria, en la que Gramsci y Luk\u00e1cs vieron la mayor producci\u00f3n <i>intelectual <\/i>de Lenin. Como escribi\u00f3 Luk\u00e1cs con laconismo concluyente, \u00abEl materialismo hist\u00f3rico es la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n proletaria [&#8230;] Medido con ese criterio, Lenin es el <i>pensador m\u00e1s <\/i>grande que ha producido desde Marx el movimiento obrero revolucionario\u00bb<sup>32<\/sup>. Lenin mismo ha cre\u00eddo encontrar ya expl\u00edcitos en Marx y Engels todos los elementos de la norma intelectual que es el materialismo acabado. M\u00e1s verdad es que Lenin ha sometido el legado de Marx y Engels (en esta tem\u00e1tica) a una acentuaci\u00f3n que ha dado como fruto la explicitaci\u00f3n de nociones a lo sumo incoadas en la producci\u00f3n literaria de Marx y de Engels<sup>33<\/sup>.<\/p>\n<p>Por otra parte, la misma aportaci\u00f3n material o pr\u00e1ctica revolucionaria de Lenin tiene que ver con los dos principios que componen el materialismo consumado, los principios de la concreci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica. Luk\u00e1cs lo ha percibido as\u00ed ya en el admirable ensayo de 1924. Ve, por ejemplo, que el m\u00e9todo de Lenin en la problem\u00e1tica del estado consiste en haber \u00abemprendido el camino hacia la decisiva <i>concreci\u00f3n <\/i>del problema\u00bb<sup>34<\/sup>. O reconoce que la teor\u00eda leniniana del imperialismo es, en cuanto teor\u00eda pura, inferior a las producciones de Hilferding y de Rosa Luxemburg; pero explica que, frente a ambos, \u00abla superioridad de Lenin \u2013haza\u00f1a te\u00f3rica incomparable\u2013 consiste en haber conseguido enlazar concreta y totalmente la teor\u00eda econ\u00f3mica del imperialismo con todas las cuestiones pol\u00edticas del presente\u00bb<sup>35<\/sup>.<\/p>\n<p>Seguramente tiene inter\u00e9s insistir en la notable contradicci\u00f3n, aparente al menos, entre lo esencial del marxismo de Lenin \u2013el materialismo consumado en la concreci\u00f3n por la pr\u00e1ctica\u2013 y el formalismo extremo de formulaciones filos\u00f3ficas suyas. La abstracci\u00f3n \u00abmateria\u00bb es caracter\u00edstica a este respecto. La motivaci\u00f3n de las abstractas formulaciones de Lenin en el campo del \u00abmaterialismo sin consumar\u00bb es patente: se trata de armar de tal modo la profesi\u00f3n de materialismo <i>fi<\/i><i>los\u00f3fico <\/i>que la actitud resulte inatacable. Para eso hay que hacer \u2013piensa Lenin\u2013 que \u00abmateria\u00bb sea una categor\u00eda insusceptible de alteraci\u00f3n conceptual, que nunca pueda \u00abquedar anacr\u00f3nica\u00bb. Por ese camino se llega a la tesis de que \u00abla <i>\u00fanica \u201c<\/i>propiedad\u201d\u00a0de la materia a cuyo reconocimiento est\u00e1 obligado el materialismo filos\u00f3fico es la propiedad de ser <i>realidad objetiva<\/i>,<i> <\/i>de existir fuera de nuestra consciencia\u00bb (ME 250\/251). Esta vaciedad \u2013que de nuevo hace pensar en la filol\u00f3gica autenticidad leniniana del formalismo de la interpretaci\u00f3n de Althusser\u2013 es, sin embargo, in\u00fatil para sus fines, pues esa \u00ab<i>\u00fanica <\/i>propiedad\u00bb queda perfectamente satisfecha tambi\u00e9n por la Idea de Hegel, por el Dios de Spinoza y por otros numerosos absolutos.<\/p>\n<p>Pero la tendencia misma a enunciar tesis filos\u00f3ficas (ideol\u00f3gicas) casi puramente formales tiene ra\u00edces profundas en el pensamiento de Lenin: es una tendencia \u00abnatural\u00bb, aunque Lenin mismo no parezca tener claridad sobre este punto. Su \u00abnaturalidad\u00bb \u2013esto es: su coherencia con las motivaciones del pensamiento de Lenin\u2013 consiste en que el materialismo consumado, el principio de la pr\u00e1ctica como <i>consumaci\u00f3n <\/i>del conocer, al entender cualquier enunciado general como instrumento, es en principio la abolici\u00f3n-superaci\u00f3n (<i>Aufhebung<\/i>) de cualquier filosofar entendido como posici\u00f3n de filosofemas, de proposiciones materiales filos\u00f3ficas (por tanto, ideol\u00f3gicas). \u00c9se es el sentido del c\u00e9lebre texto de los <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i>:<i> <\/i>\u00abDe la intuici\u00f3n viva<sup>36<\/sup>\u00a0al pensamiento abstracto, <i>y de \u00e9ste a la pr\u00e1ctica. <\/i>Tal es el camino dial\u00e9ctico del conocimiento de lo verdadero, del conocimiento de la realidad objetiva\u00bb (C 142). La segunda cl\u00e1usula es esencial porque da el alcance de la primera: la vuelta a la pr\u00e1ctica no es s\u00f3lo aplicaci\u00f3n del conocimiento, sino tambi\u00e9n conocimiento ella misma, consumaci\u00f3n dial\u00e9ctica del conocimiento. Los enunciados generales (entre otros los filosofemas) no son consumaci\u00f3n de un conocimiento dial\u00e9ctico. Son vac\u00edos.<\/p>\n<p>Ese texto manifiesta la separaci\u00f3n respecto de Hegel, la negaci\u00f3n por la dial\u00e9ctica de Lenin de las motivaciones de la dial\u00e9ctica hegeliana. El apunte en cuesti\u00f3n es una nota recuadrada, precedida por una afirmaci\u00f3n (anti-intuicionista) del valor de la abstracci\u00f3n en el conocimiento. Y donde Hegel pone lo Absoluto para superar la abstracci\u00f3n, Lenin enuncia el principio epistemol\u00f3gico de la pr\u00e1ctica. La dial\u00e9ctica de Lenin se separa de la de Hegel en la medida en la cual su concepto de lo concreto (incluso la m\u00e1xima totalidad, pensada como concreci\u00f3n), cuyo conocimiento se busca con la vuelta a la pr\u00e1ctica, no es lo Absoluto. La construcci\u00f3n de un concepto no-hegeliano de concreci\u00f3n es la pieza decisiva de la concepci\u00f3n dial\u00e9ctica de Lenin, la recusaci\u00f3n de la noci\u00f3n de Absoluto. La concreci\u00f3n conocida de Lenin no es nunca definitiva, absoluta, sino s\u00f3lo y siempre base para la intervenci\u00f3n pr\u00e1ctica. En el car\u00e1cter s\u00f3lo relativo de la concreci\u00f3n conocida, del resultado del conocimiento en cada caso, se funda el reconocimiento de que el conocimiento mismo es un <i>proceso real <\/i>desarrollado en un tiempo <i>real<\/i>,<i> <\/i>no hegeliano, porque el sujeto no ser\u00e1 nunca ni el objeto ni lo Absoluto. De ah\u00ed se desprende la posibilidad no-hegeliana de un aut\u00e9ntico criticismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p>La orientaci\u00f3n del principio leninista de concreci\u00f3n, resuelto en la pr\u00e1ctica en vez de en lo Absoluto, reproduce un giro de pensamiento t\u00edpico de Marx: utilizar los conceptos b\u00e1sicos de Hegel, deform\u00e1ndolos, para evitar la postulaci\u00f3n de Absoluto que era, en cambio, la inspiraci\u00f3n de Hegel.<\/p>\n<p>La constante reconducci\u00f3n del pensamiento a una cismundaneidad gobernada por el principio de la pr\u00e1ctica determina <i>una pr\u00e1ctica filos\u00f3fica, un filosofar, que no consiste en sentar filosofemas, sino en vivir una conducta mental hecha de esfuerzo de conocer y voluntad de transformar. <\/i>Esta pr\u00e1ctica intelectual tan esencialmente caracterizable por la negativa a satisfacerse en transcendencia alguna \u2013tampoco en la del teorema o filosofema\u2013 es realizaci\u00f3n de un marxismo no-ideol\u00f3gico, no producto de la falsa consciencia. Es inveros\u00edmil que en la miseria intelectual u obnubilaci\u00f3n causada por la lucha de clases el marxismo realmente vivido por las consciencias tenga realmente esa naturaleza. Pero el verdadero sentido marxista y leninista de los enunciados que se presentan como filosofemas consiste en ser descripciones m\u00e1s o menos adecuadas de la conducta pr\u00e1ctico-intelectual aludida. Eso explica la enigm\u00e1tica y furiosa obsesi\u00f3n antirreligiosa de Lenin: la afirmaci\u00f3n de ate\u00edsmo es probablemente la m\u00e1s obvia formulaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la actitud cismundana significada por el principio de la pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento. La energ\u00eda antirreligiosa de Lenin refleja el hecho de que aquella actitud penetra todas las manifestaciones de la conducta, a partir de la manera de entender el conocimiento. El \u00abunilateral\u00bb, \u00abviolento\u00bb ate\u00edsmo Lenin no es un elemento secundario de su obra ni de su personalidad: es expresi\u00f3n de la motivaci\u00f3n misma de su pensamiento y de su conducta.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Vittorio Strada, \u00abLa polemica con <i>Vperiod <\/i>sulla scienza e la rivoluzione\u00bb, <i>Il Contemporaneo<\/i>,<i> <\/i>1970, n\u00ba 9, p\u00e1gs. 25-27.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Louis Althusser, <i>L\u00e9nine et la philosophie<\/i>,<i> <\/i>Par\u00eds, 1969, p\u00e1g. 19.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0<i>Materialismus und Empirokritizismus<\/i>,<i> <\/i>traducci\u00f3n alemana, Stuttgart, 1952, p\u00e1g. 97<i>. <\/i>Los textos de Lenin se toman de una revuelta heterogeneidad de ediciones que el lector podr\u00e1 disculpar si tiene en cuenta c\u00f3mo se forma una biblioteca marxista en Espa\u00f1a, o, al menos, c\u00f3mo se formaba una biblioteca marxista en Espa\u00f1a entre 1950 y 1962. <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>se cita siempre seg\u00fan esa edici\u00f3n alemana, con la sigla ME, seguida del n\u00famero de p\u00e1gina.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0G\u00e9rard Walter, en su <i>L\u00e9nine<\/i>,<i> <\/i>Par\u00eds, 1950, dedica alguna atenci\u00f3n a la escuela de partido de Capri. V. tambi\u00e9n el art\u00edculo de V. Strada antes citado.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup> Pero sin las consecuencias que esas rupturas tuvieron \u2013o cubrieron como pretextos\u2013 en la \u00e9poca de Stalin: Lunacharski, el miembro m\u00e1s fantasioso del bolchevismo positivista de principios de siglo, inspirador de la idea del socialismo como \u00abconstrucci\u00f3n de Dios\u00bb (y excelente ejemplo temprano de la facilidad con que el positivista depone nocturnamente su sobriedad diurna), fue en los comienzos de la URSS un dirigente muy influyente en la pol\u00edtica cultural. Sobre Bogd\u00e1nov escribe V. Strada, <i>loc. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 26: \u00abDurante todos los a\u00f1os veinte hasta su muerte \u2013que se produjo tr\u00e1gicamente en 1928 cuando, siendo director del Instituto para transfusi\u00f3n sangu\u00ednea que \u00e9l mismo hab\u00eda organizado, practic\u00f3 en su propio cuerpo un desgraciado experimento cient\u00edfico\u2013, Bogd\u00e1nov, el m\u00e1ximo adversario filos\u00f3fico de Lenin, expulsado en 1909 del n\u00facleo bolchevique, public\u00f3 en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica sus escritos filos\u00f3ficos, fue miembro de la Academia Comunista e intervino bastante activamente en la vida filos\u00f3fica y cient\u00edfica del pa\u00eds. Su completa eliminaci\u00f3n de las cr\u00f3nicas filos\u00f3ficas no se produjo hasta el per\u00edodo estalinista (ya a principios de los a\u00f1os treinta se acus\u00f3 a Buj\u00e1rin de estar influido por las teor\u00edas de Bogd\u00e1nov), y entonces se le convirti\u00f3 en un puro <i>flatus vocis <\/i>con el que se invocaba, para exorcizarlo, a uno de los tantos esp\u00edritus malignos que poblaban el universo ideol\u00f3gico estalinista\u00bb. La \u00abexpulsi\u00f3n\u00bb de los bolcheviques de izquierda a que se refiere V. Strada es la escisi\u00f3n del grupo de redacci\u00f3n de <i>Proletariy <\/i>en junio de 1909. La imputaci\u00f3n de influencia de Bogd\u00e1nov a Buj\u00e1rin es tan torpe como suelen serlo las utilizaciones polic\u00edacas de las ideas: el mecanicismo a que sol\u00eda tender Buj\u00e1rin no tiene afinidad filos\u00f3fica con el criticismo relativamente positivista de Bogd\u00e1nov, pese a la asidua lectura de los libros de \u00e9ste por el joven Buj\u00e1rin.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>6<\/sup>\u00a0Cuando se habla del izquierdismo comunista de los a\u00f1os 20 se suele hoy pensar en el pensamiento de ra\u00edz especulativa hegeliana caracter\u00edsticamente representado por el joven Luk\u00e1cs de <i>Historia y consciencia de clase <\/i>(1923). Pero la identificaci\u00f3n de las tendencias positivistas o criticistas con la derecha y de las hegelianizantes con la izquierda en el seno del movimiento comunista es un prejuicio. En el extremismo de aquellos a\u00f1os hay predominio de positivistas m\u00e1s o menos estrictos \u2013Korsch, Pannekoek\u2013 y de mecanicistas de lo m\u00e1s elemental, como Bordiga.<br \/>\n<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>7<\/sup>\u00a0Anton Pannekoek, <i>Lenin als Philosoph <\/i>(1938), ed. de A. Schmidt, Frankfurt am Main, 1969, p\u00e1g. 111. Y eso no es la culminaci\u00f3n del determinismo de Pannekoek, para el cual est\u00e1 incluso \u00abclaro que lo que Lenin entend\u00eda por marxismo, <i>determinado como estaba <\/i>por la particular posici\u00f3n de Rusia respecto del capitalismo, <i>tiene que ser completamente <\/i>diferente del marxismo real, tal como \u00e9ste crece en el proletariado de pa\u00edses de capitalismo plenamente desarrollado\u00bb (<i>op. cit., <\/i>p\u00e1g. 112, cursiva m\u00eda). Pocas maneras de pensar ser\u00e1n tan burguesas como esta adial\u00e9ctica reducci\u00f3n del materialismo hist\u00f3rico a determinismo pseudo-dieciochesco. Ernest Mandel ha aludido en un reciente escrito al destino de estos dirigentes del izquierdismo de los a\u00f1os 20, que \u00abdurante decenios fueron redactando sus escritos revolucionarios por la noche, mientras que durante el d\u00eda se dedicaban a practicar la astronom\u00eda o a construir puentes\u00bb (Bordiga es ingeniero). (E. Mandel, \u00abLenin und das Problem des proletarischen Klassenbewusstseins\u00bb, en: <i>Lenin. Revoluci\u00f3n und Politik<\/i>,<i> <\/i>Frankfurt am Main, 1970, p\u00e1g. 190). Acaso esas circunstancias expliquen la incoherencia entre la capacidad intelectual de Pannekoek y la fragilidad de su cr\u00edtica.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>8<\/sup>\u00a0Cfr. Pannekoek, <i>op. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 91.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>9<\/sup>\u00a0En el Ep\u00edlogo a Pannekoek, <i>op. cit<\/i>.,<i> <\/i>p\u00e1g. 131.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>10<\/sup>\u00a0Pannekoek, <i>op. cit<\/i>.,<i> <\/i>p\u00e1g. 93.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>11<\/sup>\u00a0<i>Cahiers philosophiques<\/i>,<i> <\/i>ed. Emile Bottigelli, Par\u00eds, 1955. Sigla: C.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>12<\/sup>\u00a0\u00abLo principal es que, en ninguna circunstancia, ni hoy ni tampoco retrospectivamente, podemos hacer la menor concesi\u00f3n al error b\u00e1sico inherente a la lucha filos\u00f3fica de Lenin contra el machismo, error que hoy es fielmente repetido por sus mediocres partidarios en su lucha contra los intentos materialistas del positivismo cient\u00edfico. Ese error consiste en creer que el car\u00e1cter combativo de una teor\u00eda marxista revolucionaria se puede y se tiene que sostener por todos los procedimientos frente a las debilitadoras influencias de otras tendencias manifiestamente hostiles, incluyendo entre esos medios la exclusi\u00f3n de modificaciones inevitablemente impuestas por la ulterior critica y la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb (Korsch, <i>loc. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1gina 135). Esta cr\u00edtica, como se intenta mostrar en el texto principal, no est\u00e1 fundada, y manifiesta sobre todo el com\u00fan fen\u00f3meno de la penetrante influencia de las ideolog\u00edas acad\u00e9micas de moda en los intelectuales revolucionarios, que generalmente no llegan a romper sus v\u00ednculos de respeto con el mundo que produce y consume esas modas. Ludwig von Mises se habr\u00eda divertido bastante, de conocer ese texto de Korsch, al enterarse de que, con toda su resuelta voluntad reaccionaria, estaba realizando \u00abintentos materialistas\u00bb susceptibles de aprovechamiento revolucionario.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>13<\/sup>\u00a0En V. l. Lenin, <i>Obras escogidas en tres tomos<\/i>, Mosc\u00fa, vol. I, p\u00e1g. 137. (Sigla: OE, m\u00e1s cifra romana para indicar el volumen y cifra ar\u00e1biga para el n\u00famero de p\u00e1gina).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>14<\/sup>\u00a0Cfr. G\u00e9rard Walter,<i> op. cit<\/i>.,<i> <\/i>p\u00e1g. 175.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>15<\/sup>\u00a0En Vittono Strada, <i>loc. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 26.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>16<\/sup>\u00a0Shuli\u00e1tikov escribe: \u00abEl Dios de Leibniz es el due\u00f1o de una empresa de organizaci\u00f3n ejemplar, y \u00e9l mismo es el organizador supremo\u00bb. Lenin acota: \u00abpalabrer\u00eda\u00bb. (Lenin, <i>Obras Completas<\/i>,<i> <\/i>traducci\u00f3n castellana de la 4\u00aa ed. rusa, vol. 38, p\u00e1g. 438).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>17<\/sup>\u00a0<i>lbid.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 484.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>18<\/sup>\u00a0Marx-Engels, <i>Werke<\/i>,<i> <\/i>Berlin {DDR), 1966 ss., vol. I, p\u00e1g. 384. (Sigla: MEW).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>19<\/sup>\u00a0<i>Anti-D\u00fchring<\/i>,<i> <\/i>trad. castellana, 2\u00aa ed., M\u00e9xico, 1968, p\u00e1g. 11. Si realmente se parte del materialismo hist\u00f3rico de Marx, hay que entender que la abolici\u00f3n-superaci\u00f3n no puede ser fruto de un acto del espiritu, sino de la desaparici\u00f3n de los fundamentos sociales de la falsa conciencia, la sociedad de clases estatalmente organizada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>20<\/sup>\u00a0\u00abLa miseria <i>religiosa <\/i>es a la vez <i>expresi\u00f3n <\/i>de la miseria real y <i>protesta <\/i>contra la miseria real. La religi\u00f3n es el suspiro de la criatura oprimida, el \u00e1nimo de un mundo sin coraz\u00f3n, el alma de una situaci\u00f3n desalmada. Es el <i>opio <\/i>del pueblo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>21<\/sup>\u00a0L. Althusser, <i>op. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1gs. 49-50.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>22<\/sup>\u00a0Ibid, p. 54.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>23<\/sup>\u00a0El mantenerse dentro de una descripci\u00f3n meramente formal del concepto leniniano de filosof\u00eda permite a Althusser una de las verbalizaciones m\u00e1s sugestivas de su ensayo: \u00abLa novedad que el marxismo introduce en la filosof\u00eda es una nueva <i>pr\u00e1ctica de la filosof\u00eda<\/i>.<i> El marxismo no es una (nueva) filosof\u00eda de la pr\u00e1ctica, sino una pr\u00e1ctica (nueva) de la filosof\u00eda<\/i>\u00bb (<i>ibid.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 57). La plausibilidad de esta formulaci\u00f3n no debe esconder 1\u00ba que los autores aqu\u00ed cr\u00edticamente aludidos por Althusser \u2013Labriola y Gramsci\u2013 no han pensado que <i>el marxismo <\/i>fuera una filosof\u00eda; y 2\u00ba que la descripci\u00f3n de Althusser es formal, que se trata de saber en qu\u00e9 consiste la nueva pr\u00e1ctica, y que para esa pregunta los marxistas de la \u00abprassi\u00bb ten\u00edan precisamente una respuesta de inter\u00e9s: el filosofar del marxismo es el filosofar de la pr\u00e1ctica marxista (en genitivo subjetivo, no objetivo: <i>de <\/i>la pr\u00e1ctica, no sobre la pr\u00e1ctica), pr\u00e1ctica que se caracteriza por su exenci\u00f3n de ideolog\u00eda, por ser un modo de \u00abliberarse de la filosof\u00eda sustantiva\u00bb, como dec\u00eda Labriola.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>24<\/sup>\u00a0<i>Cahiers<\/i>,<i> <\/i>p. 81. La manera de acotar \u00abcfr. <i>El Capital<\/i>\u00bb<i> <\/i>sugiere que Lenin ha tenido en ese momento una r\u00e1pida asociaci\u00f3n de ideas. Una \u00abiluminaci\u00f3n\u00bb as\u00ed suele presuponer conocimientos previos sobre el tema. Da la impresi\u00f3n de que en la r\u00e1pida comprensi\u00f3n de Lenin act\u00fae el recuerdo de la interpretaci\u00f3n del m\u00e9todo (\u00abinductivo\u00bb y \u00abdial\u00e9ctico\u00bb) del primer volumen del <i>Capital <\/i>por Engels en el <i>Anti-D\u00fchring.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>25<\/sup>\u00a0<i>Cahiers<\/i>,<i> <\/i>p. 79. Al utilizar la palabra \u00abm\u00e9todo\u00bb para designar el <i>desideratum<\/i> cognoscitivo (por ejemplo: \u00abm\u00e9todo dial\u00e9ctico\u00bb), muchos escritores marxistas provocan una situaci\u00f3n equ\u00edvoca con el uso de \u00abm\u00e9todo\u00bb que es corriente en la ciencia y en la t\u00e9cnica (m\u00e9todo = procedimiento normado repetible, por lo tanto, id\u00e9nticamente por cualquiera del oficio). En este punto serla \u00fatil otra regulaci\u00f3n del l\u00e9xico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>26<\/sup>\u00a0\u00abMarx en 1845 y Engels en 1888 y 1892 introducen el criterio de la pr\u00e1ctica como fundamento de la teor\u00eda materialista del conocimiento\u00bb (ME 126). Las obras aludidas con esas fechas son presumiblemente las <i>Tesis sobre Feuerbach<\/i>,<i> <\/i>el <i>Ludwig Feuerbach<\/i> de Engels y los art\u00edculos de \u00e9ste <i>Sobre el materialismo hist\u00f3rico.<\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>27<\/sup>\u00a0Por ejemplo, ME 129.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>28<\/sup>\u00a0En <i>Historia y consciencia de clase, <\/i>trad. castellana, M\u00e9xico, de 1969. Ver la instructiva autocr\u00edtica retrospectiva de Luk\u00e1cs, escrita en 1967: <i>ibid.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1gs. IX-XLI.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>29<\/sup>\u00a0<i>Cahiers <\/i>174. A esa formulaci\u00f3n tan significativa siguen unas palabras que podr\u00edan ser trivialidad poco oportuna, pero tambi\u00e9n \u2013dada la brevedad con que se escriben apuntes\u2013 indicaci\u00f3n de que el concepto de verificaci\u00f3n ha de pensarse de un modo no com\u00fan: \u00abO sea, la pr\u00e1ctica del hombre y de la humanidad es la verificaci\u00f3n, el criterio de la objetividad del conocimiento\u00bb.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>30<\/sup>\u00a0Por ejemplo, C 221, 239, 240.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>31<\/sup>\u00a0Al decir que \u00abla filosof\u00eda seguir\u00e1 siendo la filosof\u00eda\u00bb (Althusser, <i>op. cit.<\/i>,<i> <\/i>p\u00e1g. 56) se enuncia una de esas superverdades que no ense\u00f1an demasiado, pues pocas son las actividades intelectuales que una u otra generaci\u00f3n, desde el siglo VII antes de nuestra era, no ha llamado \u00abfilosof\u00eda\u00bb en Occidente. Como todas las proposiciones demasiado f\u00e1ciles de probar, tampoco \u00e9sta dice mucho. La eficaz formulaci\u00f3n de Louis Althusser seg\u00fan la cual la filosof\u00eda es una intervenci\u00f3n de la lucha de clases en la ciencia (habr\u00eda que a\u00f1adir: y en el arte, en la moral, etc.), y de la cientificidad (y el arte, la moral, etc\u00e9tera) en la lucha de clases, se adecua muy bien al caso de Lenin. Pero muchos fil\u00f3sofos, poniendo en entredicho el car\u00e1cter de definici\u00f3n de esa frase y de manifiesto la excesiva verdad de la otra antes recordada, negar\u00e1n que esa descripci\u00f3n sea suficiente.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>32<\/sup>\u00a0Georg Luk\u00e1cs, <i>Lenin. Studie \u00fcber den Zusammenhang seiner Gedanken <\/i>(1924), ahora en <i>Werke<\/i>,<i> <\/i>vol. I, Neuwied, 1968, p\u00e1g. 522. La educaci\u00f3n filos\u00f3fica de Luk\u00e1cs, que, por debajo de las grandes diferencias en cuanto a erudici\u00f3n y dominio t\u00e9cnico, coincide con la del Lenin maduro en ser una entusiasta recuperaci\u00f3n de Hegel en sentido revolucionario, le predispuso, evidentemente, para escribir este ensayo tan extraordinariamente penetrante, en mi opini\u00f3n el mejor texto breve que se ha escrito sobre el pensamiento de Lenin.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>33<\/sup>\u00a0Lenin no ha llegado, sin embargo, a generalizar el concepto de pr\u00e1ctica para el punto en que m\u00e1s claramente presentan una insuficiencia los escritos filos\u00f3ficos de Engels: los problemas de la pr\u00e1ctica te\u00f3rica o intelectual, que Bogd\u00e1nov y sus amigos parecen haber captado, en cambio, m\u00e1s o menos claramente. (No sabiendo ruso, no me es posible juzgar de ello m\u00e1s que por las citas que hace Lenin). Esta deficiencia es la principal dificultad con que tropieza la lectura de Lenin por Althusser, a causa de la sensibilidad del fil\u00f3sofo franc\u00e9s por estos problemas que Lenin apenas ha conocido. (A esa sensibilidad se deben, seguramente, las m\u00e1s de las cosas que hay que agradecer a Althusser).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>34<\/sup>\u00a0<i>Loc. cit., <\/i>p. 564, cursiva m\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>35<\/sup>\u00a0Se debe agradecer a Luk\u00e1cs el servicio de haber indicado muy tempranamente el camino adecuado para la comprensi\u00f3n del pensamiento de Lenin, un camino que luego, por influencia de los prejuicios tradicionales de la cultura superior, no ha sido siempre transitado. Luk\u00e1cs, en efecto, generaliz\u00f3 ya los elementos de su comprensi\u00f3n de Lenin con una gran eficacia de formulaci\u00f3n \u00ab<i>Para el marxista el an\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta <\/i>no se opone en nada a la teor\u00eda \u201cpura\u201d, sino que, por el contrario, es la <i>culminaci\u00f3n de la teor\u00eda aut\u00e9ntica<\/i>,<i> <\/i>el punto en el cual se consuma realmente la teor\u00eda y, por lo tanto, muta en pol\u00edtica\u00bb (549). La valoraci\u00f3n que le merece la aportaci\u00f3n de Lenin se desprende de esa consideraci\u00f3n: \u00abComo la dial\u00e9ctica no es ninguna teor\u00eda terminada que se pueda aplicar a los hechos de la vida, sino que <i>s\u00f3lo existe como teor\u00eda en esa aplicaci\u00f3n, por esa aplicaci\u00f3n, <\/i>el m\u00e9todo dial\u00e9ctico ha salido de la pr\u00e1ctica de Lenin m\u00e1s amplio, m\u00e1s pleno y m\u00e1s <i>te\u00f3ricamente desarrollado <\/i>de como Lenin mismo lo hab\u00eda recibido en la herencia de Marx y Engels\u00bb (587). Un breve homenaje a la temprana penetraci\u00f3n de Luk\u00e1cs tiene, por \u00faltimo, que citar la fase en que re\u00fane los dos motivos b\u00e1sicos del pensamiento de Lenin, la concreci\u00f3n y la practicidad: \u00abLenin es el \u00fanico que ha dado ese paso a la concreci\u00f3n del marxismo, ya completamente pr\u00e1ctico\u00bb (525).<\/span><br \/>\n<span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>36<\/sup>\u00a0No har\u00e1 falta decir que en ese contexto \u00abintuici\u00f3n\u00bb no tiene el valor t\u00e9cnico de \u00abintuici\u00f3n intelectual\u00bb, sino s\u00f3lo el de conocimiento o noticia sin analizar, de origen emp\u00edrico.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"300\"><\/a> <b>3.1. Presentaci\u00f3n de Miguel Candel<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Presentaci\u00f3n que el profesor em\u00e9rito Miguel Candel, disc\u00edpulo y amigo de Sacrist\u00e1n, escribi\u00f3 para la edici\u00f3n de \u00abEl filosofar de Lenin\u00bb en <i>Nuestra Bandera<\/i>, n.\u00ba 264, pp. 159-164.<\/span><\/p>\n<p>\u00ab<b>\u00bfEs posible filosofar sin hacer filosof\u00eda? Acerca de <\/b><i><b>El filosofar de Lenin<\/b><\/i><b>, de Manuel Sacrist\u00e1n\u00bb<\/b><b><sup>1<\/sup><\/b><\/p>\n<p>\u00abLa insuficiencia t\u00e9cnica o profesional de los escritos filos\u00f3ficos de Lenin salta a la vista del lector.\u00bb As\u00ed de rotundamente empieza Sacrist\u00e1n su exposici\u00f3n. El objeto directo de cr\u00edtica en que pone pie Sacrist\u00e1n (MSL) para sostener lo anterior es la obra de Lenin <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i> (1908) (ME), dedicada en primera instancia a refutar las tesis de Ernst Mach (1836-1916), seguidor a su vez de Richard Avenarius (1843-1896). Tesis que Lenin califica de idealistas o, cuando menos, \u00abagn\u00f3sticas\u00bb. Se\u00f1ala, en efecto, MSL: \u00abEl contenido de la cr\u00edtica de Lenin al empiriocriticismo consiste b\u00e1sicamente en la identificaci\u00f3n de esta doctrina con un idealismo de tipo berkeleyano. Con eso queda dicho que Lenin no ha percibido la diferencia respecto de la tradici\u00f3n filos\u00f3fica que caracteriza el trabajo intelectual de los empiriocriticistas, (\u2026) Ya en lo puramente filos\u00f3fico los empiriocriticistas \u2013no s\u00f3lo Mach\u2013, con su neutralismo epistemol\u00f3gico y su noci\u00f3n de experiencia pura sustra\u00edda a la distinci\u00f3n sujeto\/objeto, aportan un punto de vista que se aleja considerablemente del de Berkeley\u00bb<sup>2<\/sup>.<\/p>\n<p>Efectivamente, a diferencia del curioso \u00abempirismo idealista\u00bb (o \u00abidealismo subjetivo\u00bb) del obispo y fil\u00f3sofo brit\u00e1nico de origen irland\u00e9s George Berkeley (1685-1753), que da nombre, por cierto, a uno de los m\u00e1s prestigiosos campus de la Universidad de California, lo que se proponen Mach y otros pensadores de esa corriente no es reducir la realidad a una creaci\u00f3n de la mente, como propone el personaje de Philonous en la m\u00e1s conocida obra berkeleyana: <i>Tres di\u00e1logos entre Hylas y Philonous<\/i> (1713), sino simplemente analizar la experiencia en su m\u00e1xima puridad, eliminando en lo posible las espont\u00e1neas suposiciones \u2013no por espont\u00e1neas menos injustificadas\u2013 que nuestra mente tiende a a\u00f1adir a aqu\u00e9lla (verbigracia: la suposici\u00f3n de que el azul de una pared es una propiedad que dicha pared posee tal cual, completamente al margen de toda percepci\u00f3n; suposici\u00f3n obviamente desautorizada por el fen\u00f3meno del daltonismo). A diferencia de la posici\u00f3n empiriocriticista, que se limitar\u00eda a describir el contenido de la percepci\u00f3n sin pretender afirmar, <i>pero tampoco negar<\/i>, nada m\u00e1s all\u00e1 de dicho contenido<sup>3<\/sup>, el empirista radical berkeleyano (que lleva su empirismo al extremo de transmutarlo en idealismo) negar\u00eda que exista nada que no sea percepci\u00f3n, con arreglo al lema <i>esse est percipi<\/i>, \u00abser es ser percibido\u00bb.<\/p>\n<p>Es, por tanto, abusivo por parte de Lenin equiparar ambas filosof\u00edas. Tanto m\u00e1s que, como sigue MSL, el empiriocriticismo ha contribuido decisivamente a dotar de s\u00f3lidos fundamentos epistemol\u00f3gicos a la ciencia en su estudio de los fen\u00f3menos, separando en todo lo posible el grano objetivo de la paja subjetiva, afinando conceptos y metodolog\u00eda: \u00abMas la peculiaridad importante del \u201cmachismo\u201d no est\u00e1 en ese terreno de la filosof\u00eda del conocimiento, sino en el de la teor\u00eda de la ciencia y en el de la divisi\u00f3n del trabajo cient\u00edfico. Mach ha sido un precursor inmediato de t\u00e9cnicas y operaciones intelectuales hoy de uso com\u00fan. Se trata de unas t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis de los conceptos, del lenguaje de las teor\u00edas cient\u00edficas, o de las disciplinas cient\u00edficas en v\u00edas de teorizaci\u00f3n, destinadas a poner de manifiesto la estructura y el funcionamiento interno de esos aparatos intelectuales. La aportaci\u00f3n de Mach (y de otros autores relacionados con \u00e9l por comunidad de tem\u00e1tica m\u00e1s que de escuela, como Duhem) a la comprensi\u00f3n del modo de constituirse y del funcionamiento de las teor\u00edas cient\u00edficas ha sido de considerable importancia para que se tomara consciencia de problemas de metodolog\u00eda formal y de an\u00e1lisis de los varios planos de los lenguajes cient\u00edficos (\u2026) El libro de Mach <i>La mec\u00e1nica expuesta hist\u00f3rico-cr\u00edticamente en su evoluci\u00f3n<\/i>. (1883) es un temprano cl\u00e1sico de ese an\u00e1lisis interno de las disciplinas cient\u00edficas.\u00bb<\/p>\n<p>Ahora bien, como atinadamente observa MSL, la virulencia del ataque leniniano al empiriocriticismo no se explica tanto por motivos epistemol\u00f3gicos como por motivos pol\u00edticos. Bogd\u00e1nov, Bas\u00e1rov, Shuli\u00e1tikov, Lunacharski y otros compa\u00f1eros bolcheviques con quienes Lenin tuvo diferencias en materia de t\u00e1ctica y estrategia pol\u00edtica (llegaron algunos de ellos a acusar a Lenin de \u00abderechista\u00bb por proponer participar en las elecciones a la Duma zarista en 1907), propend\u00edan a adoptar posturas filos\u00f3ficas influidas por el positivismo y el empiriocriticismo. Particularmente fuertes fueron los enfrentamientos con Bogd\u00e1nov. (Aunque hay que matizar que el \u00abestilo\u00bb imperante por aquellos a\u00f1os en las pol\u00e9micas partidistas de todo tipo \u2013pol\u00edtico, cient\u00edfico, ideol\u00f3gico en general\u2013, no ya entre adversarios declarados, sino tambi\u00e9n entre miembros de un mismo bando, era de una virulencia varios grados superior a lo habitual en nuestra \u00e9poca, en unos tonos que hoy nos parecer\u00edan inaceptables, sin apenas distancia entre la cr\u00edtica y el insulto o la descalificaci\u00f3n sumaria.) MSL explica con todo detalle los puntos de fricci\u00f3n y las l\u00edneas de ruptura en las primeras p\u00e1ginas del texto que comentamos, por lo que podemos ahorrarnos una exposici\u00f3n detallada. Baste una cita de Bogd\u00e1nov que muestra su grado de identificaci\u00f3n con (una interpretaci\u00f3n m\u00e1s bien reduccionista de) los planteamientos empiriocriticistas: \u00abEn resoluci\u00f3n, el mundo f\u00edsico es la experiencia puesta en concordancia, la experiencia socialmente armonizada, en una palabra, la <i>experiencia socialmente organizada<\/i>\u00bb<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Lo cierto es que Lenin, a partir de cierto momento (1914), influido por lecturas de Hegel que le llevaron a revalorizar el pensamiento del gran fil\u00f3sofo alem\u00e1n, inicia una revisi\u00f3n de la simplificadora concepci\u00f3n del materialismo que estaba en la base de su cr\u00edtica al empiriocriticismo expuesta en ME. Pero antes de pasar a comentar el an\u00e1lisis por MSL de esa nueva etapa del pensamiento leniniano (an\u00e1lisis magistral, de una claridad y precisi\u00f3n conceptual admirables), perm\u00edtaseme hacer, por as\u00ed decir, de \u00ababogado del diablo Lenin\u00bb en relaci\u00f3n con su \u00abprimitiva\u00bb (en todos los sentidos) concepci\u00f3n materialista.<\/p>\n<p>En efecto, sin necesidad de recurrir a los descalificativos a los que recurr\u00edan contra \u00e9l Bogd\u00e1nov y otros bolcheviques empiriocriticistas (ep\u00edtetos devueltos a su vez, con creces, por el propio Lenin), lo que se puede decir sin temor a equivocarse es que de lo que \u00abpecaba\u00bb el Lenin de 1908 era de <i>realismo ingenuo<\/i>, esto es, de pensar, como el 99% de los miembros de la especie <i>Homo sapiens<\/i> durante el 99% del tiempo transcurrido desde que dicha especie apareci\u00f3 en la Tierra, que lo que ven los ojos y lo que oyen los o\u00eddos no es nada que est\u00e9 dentro de los ojos o de los o\u00eddos, sino que <i>existe<\/i> (etimol\u00f3gicamente, \u00abse sostiene fuera\u00bb) fuera de los ojos y de los o\u00eddos y que seguir\u00eda ah\u00ed tan campante aunque no hubiera ojos para verlo ni o\u00eddos para escucharlo.<\/p>\n<p>Esta creencia, por supuesto, no se sustenta sin m\u00e1s en la experiencia \u00abpura\u00bb (y en eso tienen raz\u00f3n tanto empiriocriticistas a lo Mach como fenomen\u00f3logos a lo Husserl). Pero es a todas luces verdadera, con una verdad que se desprende, sin tener que dar demasiados pasos l\u00f3gicos, mediante un simple <i>modus tollens<\/i> del estilo del empleado por Arist\u00f3teles al final del cap\u00edtulo 5 del libro Gamma de su <i>Metaf\u00edsica<\/i>. Por lo dem\u00e1s, \u00bfqu\u00e9 es una experiencia <i>pura<\/i>? Como bien dice Kant, \u00ablas intuiciones sin conceptos son ciegas\u00bb (cuanto m\u00e1s puras \u2013me atrevo a decir\u2013 m\u00e1s ciegas o, en el mejor de los casos, tan borrosas como le parecen a Lenin las nociones resultantes de la disecci\u00f3n de la experiencia por el bistur\u00ed empiriocriticista). Y es que, as\u00ed como los ni\u00f1os y los locos a menudo sueltan verdades, tal me parece ser el caso (sin que sea un ni\u00f1o ni est\u00e9 loco) de Lenin cuando reivindica confiadamente (\u00abingenuamente\u00bb, si se quiere) el materialismo sin m\u00e1s como paradigma de filosof\u00eda realista.<\/p>\n<p>No sabemos si Lenin ve\u00eda venir lo que, a lo largo del siglo XX, se nos vino encima a los buscadores de verdades, en un continuo crescendo de subjetivismo-relativismo radical (tan radical que, como es l\u00f3gico, ha acabado erradicando de su seno al propio sujeto como entidad propiamente dicha). Pero si vio \u2013exageradamente, desde luego\u2013 en el empiriocriticismo un paso m\u00e1s all\u00e1 de la revoluci\u00f3n copernicana de Kant y, conociendo quiz\u00e1 <i>boutades<\/i> como la de Fichte cuando escribi\u00f3, trazando un paralelo entre su idealista <i>Doctrina de la ciencia<\/i> y la en\u00e9rgica acci\u00f3n de la Francia revolucionaria: \u00abAs\u00ed como esa naci\u00f3n libera al hombre de las cadenas externas, mi sistema <i>le libera de las ataduras de las cosas en s\u00ed, de las influencias externas<\/i>\u00bb<sup>5<\/sup>, si teniendo todo eso presente, digo, se imagin\u00f3 lo que vendr\u00eda a continuaci\u00f3n, no es de extra\u00f1ar que, privado a\u00fan de las herramientas anal\u00edticas que le iba a proporcionar su lectura de la <i>L\u00f3gica<\/i> hegeliana, entrara a cuchillo en unos discursos pol\u00edticos sustentados en la idea de que la realidad es, propiamente, la percepci\u00f3n (como sostiene abiertamente Bogd\u00e1nov en el pasaje citado m\u00e1s arriba cuando dice que \u00abel mundo f\u00edsico es la experiencia\u00bb, por m\u00e1s que a\u00f1ada: experiencia \u00abpuesta en concordancia, la experiencia socialmente armonizada\u00bb \u2013algo que a los gatos escaldados de finales del XX y principios del XXI no puede dejar de sonarnos sospechosamente parecido a la aberrante tesis posmoderna de que \u00abla realidad no es sino una construcci\u00f3n social\u00bb).<\/p>\n<p>Suponemos que, para un autodeclarado revolucionario despistado, lo de que las sociedades se construyen realidades a su medida pueda resultar atractivo en la medida en que, visto as\u00ed, el esfuerzo revolucionario, dispensado de la ardua tarea de transformar realidades <i>en s\u00ed<\/i>, se reduce a introducir alg\u00fan que otro cambio en la conciencia de la masa, cosa que con las eficaces herramientas publicitarias de hoy d\u00eda tendr\u00eda que estar \u00abchupado\u00bb.<\/p>\n<p>Pero pasemos a comentar al \u00absegundo\u00bb Lenin fil\u00f3sofo, tal como nos lo presenta MSL. \u00abLa nueva orientaci\u00f3n tiende m\u00e1s bien a fundar el pensamiento en un criterio o principio de concreci\u00f3n\u00bb, dice Sacrist\u00e1n sobre esa \u00absegunda navegaci\u00f3n\u00bb leniniana. En efecto, mientras el materialismo inicial de Vlad\u00edmir Ilich se asentaba en una concepci\u00f3n abstracta de la realidad como materia en movimiento, sin m\u00e1s especificaciones, a partir de 1914 empieza a poner en primer plano la concreci\u00f3n (m\u00e1s exactamente, la totalidad concreta hegeliana) como atributo fundamental de la realidad propiamente dicha. Y esto es lo que Lenin considera \u00abmaterialismo acabado\u00bb, concepci\u00f3n que con toda raz\u00f3n atribuye a Marx. La verdad, desde este planteamiento, es \u00abel conjunto de todos los aspectos del fen\u00f3meno, de lo real, y sus <i>relaciones<\/i> (rec\u00edprocas)\u00bb, anota en sus <i>Cuadernos filos\u00f3ficos<\/i> (CF 162).<\/p>\n<p>Pero ser\u00eda ut\u00f3pico pretender que la mente (luego veremos que no s\u00f3lo la mente) humana alcanzara de un solo golpe esa totalidad concreta. Sin duda tiende \u2013o debe tender\u2013 a ello, pero a trav\u00e9s de un \u2013de facto, interminable\u2013 rodeo por la abstracci\u00f3n: \u00abEl hombre no puede captar-reflejar-reproducir la naturaleza por entero en cuanto todo, en su \u201ctotalidad inmediata\u201d; lo \u00fanico que puede hacer es acercarse eternamente a ella, produciendo abstracciones, conceptos, leyes, un cuadro cient\u00edfico del universo, etc.\u00bb (CF 151).<\/p>\n<p>La \u00fanica v\u00eda alternativa a eso ser\u00eda una \u2013imposible para el ser humano\u2013 intuici\u00f3n intelectual, una visi\u00f3n a la vez del todo como unidad y de cada una de sus m\u00faltiples partes, sin que la visi\u00f3n del bosque impidiera la de los \u00e1rboles ni a la inversa. Una visi\u00f3n, en suma, que uniera lo universal y lo particular no como dos momentos o actos distintos de contemplaci\u00f3n, sino como uno solo.<\/p>\n<p>Pero la imposibilidad de esa visi\u00f3n es a la vez la motivaci\u00f3n, el acicate para llevar a cabo ese inacabable proceso de acercamiento a la realidad mediante abstracciones sucesivas, dial\u00e9cticamente negadas en su unilateralidad a la vez que conservadas como material para nuevos trabajos de abstracci\u00f3n.<\/p>\n<p>Ahora bien, el mero ejercicio intelectual consistente en el progresivo \u00abcerco\u00bb de lo singular mediante m\u00faltiples generalidades abstractas combinadas, dado su car\u00e1cter infinito (debido a la radical insuficiencia de todas y cada una de esas aproximaciones te\u00f3ricas) nunca permitir\u00eda alcanzar la realidad <i>en s\u00ed<\/i> de cosa alguna. Quedarnos en eso equivaldr\u00eda a permanecer eternamente separados de la realidad, lo que acabar\u00eda haciendo irreal nuestro propio ser. Hace falta, pues, dar un salto cualitativo que permita alcanzar realmente la concreci\u00f3n, hacer del ejercicio de aproximaci\u00f3n al mundo, esencial para el ser humano en general, pero muy especialmente para el revolucionario que busca con el mundo no una mera relaci\u00f3n de acomodo (el <i>estar en<\/i> y el <i>ser ah\u00ed<\/i> que parecen contentar a Heidegger), sino una relaci\u00f3n transformadora. Ese salto cualitativo s\u00f3lo puede darlo la <i>pr\u00e1ctica<\/i>. \u00abLa pr\u00e1ctica es superior al conocimiento (te\u00f3rico), pues tiene no s\u00f3lo la dignidad de lo general, sino tambi\u00e9n la de lo real inmediato\u00bb (CF 175).<\/p>\n<p>A\u00f1ade MSL al respecto: \u00abLa pr\u00e1ctica es superior al conocimiento te\u00f3rico (al sistema de abstracciones), pero es ella misma fase del conocimiento sin adjetivos, y precisamente la fase que lo consuma en cada caso, en cada ejercicio de conocer. (\u2026) La pr\u00e1ctica es la consumaci\u00f3n del conocimiento: su consumaci\u00f3n, no s\u00f3lo su aplicaci\u00f3n y su verificaci\u00f3n\u00bb. <i>(PM-I<\/i> 169)<\/p>\n<p>Pero que las consideraciones reci\u00e9n glosadas por Sacrist\u00e1n le hayan sido sugeridas a Lenin por Hegel no debe hacernos pensar que haya habido que esperar a alcanzar la cima del idealismo alem\u00e1n para descubrir algo que ya Arist\u00f3teles ten\u00eda claro cuando dec\u00eda que <i>toda acci\u00f3n versa siempre sobre lo singular<\/i>.<\/p>\n<p>En efecto \u2013y aqu\u00ed no puedo sino desmarcarme de la tendencia, frecuente en el pensamiento marxista, a presentar la historia de la filosof\u00eda anterior a Hegel-Marx como una especie de prehistoria (algo, por cierto, en lo que el propio Hegel no incurre)\u2013, la filosof\u00eda digna de tal nombre siempre ha considerado inseparables la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. Para la buena filosof\u00eda de todos los tiempos el pensamiento sobre la realidad plena, es decir, la realidad <i>concreta<\/i>, tiende necesariamente a culminar en la praxis. Los antiguos estoicos empleaban una sugerente alegor\u00eda para describir la filosof\u00eda. Seg\u00fan ellos, la filosof\u00eda es un huerto, cuya cerca est\u00e1 constituida por la l\u00f3gica, la tierra, por el estudio de la naturaleza en general (la \u00abf\u00edsica\u00bb, con o sin el prefijo \u00abmeta-\u00bb) y los frutos all\u00ed cultivados, por la \u00e9tica (es decir, por la acci\u00f3n humana, sus medios y sus fines). Claro que seguramente no todo el que se ha dedicado a filosofar a lo largo de la historia ha visto la inseparabilidad entre reflexionar filos\u00f3ficamente y vivir filos\u00f3ficamente. Porque, por desgracia, el divorcio entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica es algo a lo que la trayectoria de millones de individuos de nuestra especie nos tiene acostumbrados.<\/p>\n<p>Pero la inseparabilidad vale en los dos sentidos. Si las teor\u00edas filos\u00f3ficas (MSL habla despectivamente, no pocas veces, de \u00abfilosofemas\u00bb) no llegan a consumaci\u00f3n sin la praxis por ellas sugerida, tampoco hay praxis posible que no necesite orientarse por, y plasmarse en, eso que desde la \u00e9poca de Lenin (aunque no parece que \u00e9l haya usado nunca el t\u00e9rmino) llamamos \u00abcosmovisiones\u00bb. Respondiendo, pues, al interrogante con que titulamos estas reflexiones: por muy poco dogm\u00e1tico, por muy abierto y sujeto a revisi\u00f3n constante que sea un filosofar, por muy encaminado que est\u00e9 su an\u00e1lisis a la acci\u00f3n concreta dentro de una situaci\u00f3n concreta, es de todo punto imposible filosofar sin ir dejando alg\u00fan rastro, por tenue que sea, de \u00abfilosofemas\u00bb. Cosa que, por supuesto, hizo Lenin y, no menos que \u00e9l, nuestro maestro Sacrist\u00e1n.<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Texto de una conferencia impartida por Manuel Sacrist\u00e1n en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona el 23 de abril de. 1970, publicado como pr\u00f3logo a: V. I. Lenin, <i>Materialismo y empiriocriticismo<\/i> (Grijalbo, Barcelona, 1975). Recogido a su vez en: Manuel Sacrist\u00e1n, <i>Sobre Marx y marxismo: Panfletos y materiales I<\/i> (<i>PM-I<\/i>) (Icaria, Barcelona, 1983, pp. 133-175).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0<i>PM-I<\/i> 136-137.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0En esa direcci\u00f3n, pero dando alg\u00fan paso m\u00e1s en la tarea de despojar el an\u00e1lisis de la experiencia de toda adherencia conceptual ajena a ella misma, ir\u00e1, como es bien sabido, la <i>epoch<\/i><i><u>\u00e9<\/u><\/i><u> <\/u>o suspensi\u00f3n del juicio espont\u00e1neo propuesta por Edmund Husserl como instrumento fundamental del m\u00e9todo fenomenol\u00f3gico, orientado a buscar la realidad misma no ya en el objeto ni tampoco en el sujeto, sino en lo que podr\u00edamos llamar la <i>interfaz<\/i> entre ambos, sometiendo as\u00ed a una nueva revoluci\u00f3n la revoluci\u00f3n copernicana de Kant. MSL se abstiene de establecer esta conexi\u00f3n, lo que sin duda se explica porque su objeto es estudiar las ideas filos\u00f3ficas de Lenin, que, al parecer, ni por asomo lleg\u00f3 a tener noticia de la nueva corriente filos\u00f3fica, pese a aparecer \u00e9sta en fechas pr\u00f3ximas a ME. Aunque es f\u00e1cil imaginar que, de haberla conocido en torno a 1908, la habr\u00eda saludado con descalificaciones no muy diferentes de las lanzadas contra el empiriocriticismo, ya que sin duda habr\u00eda visto en la <i>epoch<\/i><i><u>\u00e9<\/u><\/i> husserliana el colmo del agnosticismo y el antirrealismo filos\u00f3ficos, am\u00e9n del prurito de embrollar los conceptos, propio, seg\u00fan \u00e9l, de los fil\u00f3sofos acad\u00e9micos de la \u00e9poca (el t\u00edpico \u00abjuego de los profesores con la erudici\u00f3n y las palabras retorcidas\u00bb. ME 150 [<i>PM-I<\/i> 151]).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0Citado en <i>PM-I<\/i> 143.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup>\u00a0Citado en: Domenico Losurdo, <i>La lucha de clases. Una historia pol\u00edtica y filos\u00f3fica<\/i> (El Viejo Topo, Barcelona, 2014, p. 272, subrayado m\u00edo).<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>4. Lenin y la filosof\u00eda<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abLenin y la filosof\u00eda\u00bb fue escrito por encargo de <i>El Correo de la Unesco,<\/i> para un n\u00famero de la revista de la UNESCO dedicado al Lenin en el primer centenario de su nacimiento. <i>El Correo<\/i> renunci\u00f3 finalmente a su publicaci\u00f3n. El art\u00edculo se edit\u00f3 posteriormente en catal\u00e1n, con traducci\u00f3n de Francesc Vallverd\u00fa, en <i>Nous Horitzons. <\/i>Damos aqu\u00ed la versi\u00f3n castellana publicada en<i> Sobre Marx y marxismo<\/i>, pp. 176-190. (Para mayor detalle, S. L\u00f3pez Arnal, <i>En tiempos de resistencia y fraternidad,<\/i> Atrapasue\u00f1os, 2024).<\/span><\/p>\n<p>La actitud y la situaci\u00f3n del pensamiento de Lenin respecto de la filosof\u00eda universitaria produjeron en su tiempo y siguen produciendo hoy dificultades y hasta antagonismos. Los escritos de Lenin que se refieren a temas filos\u00f3ficos o hist\u00f3rico-filos\u00f3ficos conculcan frecuentemente criterios de exactitud hist\u00f3rica o de precisi\u00f3n convenida en el uso de los t\u00e9rminos que suelen ser observados en la ense\u00f1anza universitaria de la filosof\u00eda. Por eso incluso los fil\u00f3sofos profesionales que son leninistas se sienten com\u00fanmente movidos a justificar o explicar las deficiencias t\u00e9cnicas de los escritos filos\u00f3ficos de Lenin. As\u00ed lo hacen aun sabiendo, al mismo tiempo, que la principal causa de incompatibilidad de los medios filos\u00f3ficos acad\u00e9micos con el pensamiento de Lenin no se encuentra en los defectos t\u00e9cnicos de \u00e9ste, sino en el hecho de que Lenin revela \u00ablo que la filosof\u00eda reinante tiene reprimido en s\u00ed\u00bb, \u00abla pol\u00edtica\u00bb (Louis Althusser), es decir, la funci\u00f3n de la actividad filos\u00f3fica en la lucha de clases.<\/p>\n<p>Lo que Lenin desprecia, y muy a menudo ignora, en la filosof\u00eda acad\u00e9mica es la diferencia entre las varias escuelas y los varios autores que en las luchas de clases del pasado y, sobre todo, en las del presente representan de modos varios el punto de vista general de las clases dominantes. En la cultura cient\u00edfica y filos\u00f3fica ese punto de vista general de las clases dominantes que no son el proletariado se presenta a Lenin, en el mundo cultural en que ha vivido, como tendente a destruir la creencia en la realidad del mundo f\u00edsico y social. Si esa creencia se sustituye en mayor o menor medida por la fe en un ultramundo que explique este mundo material como mera apariencia \u2013lo cual es el objeto de la propaganda conservadora religiosa\u2013, se pueda apartar m\u00e1s f\u00e1cilmente de sus intereses a las clases dominadas. Sin necesidad de tanto, con s\u00f3lo que se obtenga un suficiente \u00abdescr\u00e9dito de la realidad\u00bb<sup>1<\/sup>, una desvaloraci\u00f3n suficiente de la entidad de \u00e9sta, se contribuir\u00e1 a que los hombres oprimidos atiendan menos a las circunstancias reales de su opresi\u00f3n. El fil\u00f3sofo y universitario espa\u00f1ol Miguel de Unamuno exclamaba (precisamente al abandonar el socialismo): \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 he de luchar por la emancipaci\u00f3n de hombres que al morir van a la nada?\u00bb. Es corriente que el \u00abdescr\u00e9dito de la realidad\u00bb material, y aun m\u00e1s su negaci\u00f3n, tenga consecuencias ideol\u00f3gicas de esa naturaleza, favorables a las clases dominantes tradicionales. Siguiendo un uso com\u00fan, Lenin llama \u00abidealismo\u00bb a las tendencias que en la filosof\u00eda promueven el descr\u00e9dito o la negaci\u00f3n de la realidad. Y considera tan grande la importancia del idealismo en la lucha de clases que no vacila en pasar por alto las diferencias entre pensadores a menudo pol\u00e9micos entre s\u00ed. Hasta justifica a veces esa ignorancia: \u00abLos fil\u00f3sofos profesionales\u00bb, escribe Lenin en <i>Materialismo y Empiriocriticismo <\/i>(1908\/1909), \u00abson muy aficionados a llamar sistemas originales a las diminutas alteraciones que uno u otro de ellos introduce en la terminolog\u00eda o la argumentaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>La actitud de Lenin tiene sus inconvenientes. Ya el despreciar sistem\u00e1ticamente las innovaciones de l\u00e9xico en filosof\u00eda puede mover a valorar como \u00abnatural\u00bb y \u00abhumano\u00bb (palabras de Lenin en este contexto) un l\u00e9xico que es en realidad el de los profesores de generaciones anteriores. Y el desprecio de las diferencias de argumentaci\u00f3n puede en algunos casos impedir la percepci\u00f3n de cosas importantes para el avance del conocimiento y, por lo tanto, indirectamente, para las luchas de clase.<\/p>\n<p>El empiriocriticismo, una doctrina cuyos principales representantes fueron Richard Avenarius (1843-1896) y Ernst Mach (1838-1916) y que se encuentra entre las ra\u00edces del neopositivismo del siglo XX, ha sido tal vez el producto de la cultura acad\u00e9mica que m\u00e1s ha sufrido de las expeditivas soluciones de Lenin al juzgar diferencias filos\u00f3ficas. Ernst Mach fue un precursor inmediato de valiosas t\u00e9cnicas y operaciones intelectuales hoy consagradas. Se trata de unas t\u00e9cnicas de an\u00e1lisis de los conceptos, del lenguaje de las teor\u00edas cient\u00edficas, que ponen de manifiesto la estructura y el funcionamiento interno de estos aparatos intelectuales. La aportaci\u00f3n de Mach (y de estos autores relacionados con \u00e9l) a la <i>comprensi\u00f3n del modo de constituirse las teor\u00edas cient\u00edficas<\/i><i> <\/i>ha sido de considerable importancia para tomar consciencia de problemas de metodolog\u00eda formal y de an\u00e1lisis de los varios planos de los lenguajes cient\u00edficos (su esqueleto gramatical, sus modos de significar, su eficacia informativa). A su vez, estos problemas y las soluciones que se les da van repercutiendo ya hoy en la misma producci\u00f3n material, a trav\u00e9s de los incipientes momentos cibern\u00e9ticos de \u00e9sta.<\/p>\n<p>Se podr\u00eda decir que la aportaci\u00f3n del empiriocriticismo es la invenci\u00f3n de esos problemas cient\u00edficos nuevos, aunque quiz\u00e1s fuera m\u00e1s justo atribuir dicha invenci\u00f3n al fil\u00f3sofo Immanuel Kant (1724-1804). <i>Son pro<\/i><i>blemas que no se refieren directamente al mundo material y social, sino a ciertos instrumentos \u00fatiles para el conocimiento del mundo: <\/i>las teor\u00edas y los conceptos cient\u00edficos. Desde el punto de vista del conocimiento del mundo, la ocupaci\u00f3n con conceptos y teor\u00edas considerados en s\u00ed mismos y por s\u00ed mismos resulta formal y superficial. Lenin no ha visto la novedad de estos problemas, en gran parte formales, de la estructura y del funcionamiento del lenguaje cient\u00edfico, sino que ha interpretado el trabajo de los empiriocriticistas como filosof\u00eda en sentido tradicional, esto es, como enunciado directo sobre el mundo en general. Por eso el trabajo de Mach le da la impresi\u00f3n de una superficialidad extrema. Acostumbrado a la proverbial y oscura \u00abprofundidad\u00bb de los idealistas alemanes, escribe sobre Mach en <i>Mate<\/i><i>rialismo y empiriocriticismo: <\/i>\u00ab\u00a1Y pensar que hay gentes que consideran verdaderamente profunda esta ch\u00e1chara (&#8230; )!\u00bb Pero precisamente la fecundidad del trabajo de Mach, o de Duhem, etc., estaba en la invenci\u00f3n del \u00absuperficial\u00bb an\u00e1lisis de los conceptos que permita conocer los modos como \u00e9stos se organizan en hip\u00f3tesis, teor\u00edas, t\u00e9cnicas de contrastaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p>Ha dado particular importancia a esta cuesti\u00f3n el hecho de que los empiriocriticistas o neopositivistas con los que Lenin se enfrent\u00f3 en 1908-1909, as\u00ed como los que luego reanudaron la pugna con sus escritos, ya muerto Lenin, en los a\u00f1os veinte y treinta, eran ellos mismos bolcheviques, comunistas (y en su mayor\u00eda extremistas, \u00abizquierdistas\u00bb, seg\u00fan el l\u00e9xico de Lenin). La cr\u00edtica de los bolcheviques neopositivistas al pensamiento de Lenin tiene a su favor la incomprensi\u00f3n de los aludidos problemas por V. Ilich. Pero presenta una debilidad decisiva: los mismos neopositivistas resultan en aquella \u00e9poca incapaces \u2013tanto cuanto el mismo Lenin\u2013 de pensar y decir claramente lo que est\u00e1n haciendo. Ellos tambi\u00e9n formulan err\u00f3neamente su trabajo intelectual como enunciado directo sobre el mundo. Las siguientes palabras de Bogd\u00e1nov, citadas por Lenin, lo muestran: suficientemente: \u00abEl car\u00e1cter objetivo del mundo f\u00edsico estriba en que existe no s\u00f3lo personalmente para m\u00ed, sino para todos [\u201cfalso\u201d, acota Lenin este paso, \u201cel mundo existe <i>independientemente <\/i>de \u00abtodos\u00ab\u201d] y tiene para todos una determinada significaci\u00f3n, la misma que para m\u00ed, seg\u00fan mi convicci\u00f3n. La objetividad de la serie f\u00edsica es su \u201cvalidez general\u201d\u00bb. Bogd\u00e1nov concluye esa exposici\u00f3n escribiendo: \u00abEn resoluci\u00f3n, el mundo f\u00edsico <i>es <\/i>[subrayado nuestro] la experiencia puesta en concordancia, la experiencia socialmente armonizada, en una palabra, la <i>experiencia socialmente organizada\u00bb. <\/i>Presentado as\u00ed, como afirmaci\u00f3n sobre el mundo f\u00edsico (y no sobre el \u00abmundo\u00bb o idea reguladora de la f\u00edsica), el empiriocriticismo o primer positivismo tiene que soportar que se le trate de idealismo, y Lenin tiene raz\u00f3n al pie de la letra cuando as\u00ed lo hace, aunque su raz\u00f3n le lleve a despreciar la diferencia que hay entre el gen\u00e9rico concepto de idealismo y la inauguraci\u00f3n del an\u00e1lisis de las teor\u00edas por los machistas. Cosa an\u00e1loga ocurre con los izquierdistas neopositivistas de los a\u00f1os 20 y 30. As\u00ed, por ejemplo, Korsch criticaba a Lenin, todav\u00eda en 1938, por no haber visto \u00abel punto de partida resueltamente materialista en que se basa la filosof\u00eda neopositivista\u00bb. Esa cr\u00edtica est\u00e1 fuera de lugar: lo que hab\u00eda que ver y que apreciar \u2013ya desde Mach y Bogd\u00e1nov\u2013 era, por ejemplo, el an\u00e1lisis formal que reduce, <i>s\u00f3lo<\/i><i> <\/i><i>para<\/i><i> <\/i><i>fines internos del estudio de los lenguajes cient\u00edficos, <\/i>la noci\u00f3n de objetividad a la de intersubjetividad; o la de axiomas evidentes a la de simplicidad, a eficacia deductiva, a \u00abarmon\u00eda de pensamiento\u00bb, como dec\u00eda Mach. Muchas de esas nociones han sido ya abandonadas, incluso en el trabajo anal\u00edtico que era su terreno propio y de origen. Pero eran apreciables (y<i> <\/i>su intenci\u00f3n cient\u00edfica sigue si\u00e9ndolo) como instrumentos destinados a traducir las afirmaciones generales y materiales sobre el mundo por enunciados de contexto interno al trabajo cient\u00edfico mismo y, por lo tanto, de manejo m\u00e1s simple, formalmente exacto e inambiguo. En cambio, si esos enunciados se toman por afirmaciones sobre el mundo, entonces se tiene no el an\u00e1lisis de las teor\u00edas, no una \u00abcr\u00edtica de la experiencia\u00bb, sino el neopositivismo como filosof\u00eda de tipo tradicional. Tambi\u00e9n de este neoidealismo, como del idealismo ochocentista, se aprende algo importante: el idealismo de Hegel consagr\u00f3 una percepci\u00f3n mejor de la historia; el de empiriocriticistas y neopositivistas ha favorecido una percepci\u00f3n mejor de la estructura y el funcionamiento de las teor\u00edas cient\u00edficas. Pero como tesis sobre el mundo, ambos caen, sin \u00abgroser\u00eda\u00bb alguna, bajo un concepto de idealismo que es corriente tambi\u00e9n en la cultura acad\u00e9mica.<\/p>\n<p>Aun m\u00e1s: hoy, cien a\u00f1os despu\u00e9s del nacimiento de Lenin, es ya relativamente frecuente dar con casos en los cuales la exclusiva atenci\u00f3n a la estructura te\u00f3rica de la ciencia, incluso cuando no se mezcla ambiguamente con afirmaciones metaf\u00edsicas, resulta una r\u00e9mora escol\u00e1stica para la investigaci\u00f3n real. El anal\u00edtico reconstructor de teor\u00edas tiende a considerar como tarea suya el componer un edificio te\u00f3rico cerrado con los elementos que tiene a su disposici\u00f3n en cada caso. Tiende de este modo a ignorar las lagunas del conocimiento, a declarar irresolubles o absurdos los problemas no resueltos. Lenin ha percibido que el trabajo empiriocriticista puede acabar a veces cerrando el camino a la investigaci\u00f3n. As\u00ed escrib\u00eda en 1908: \u00abEl materialismo plantea claramente las cuestiones a\u00fan no resueltas, con lo cual empuja hacia su resoluci\u00f3n y promete ulteriores investigaciones emp\u00edricas. El machismo, que es idealismo confuso, confunde las cuestiones y las aparta del camino recto mediante una mera escapatoria (&#8230;)\u00bb.<\/p>\n<p>A la luz de esos hechos \u2013aqu\u00ed aludidos muy brevemente\u2013, la cuesti\u00f3n de la \u00abignorancia filos\u00f3fica\u00bb de Lenin (por usar la expresi\u00f3n de Bogd\u00e1nov que el mismo Lenin suscrib\u00eda) presenta un nuevo aspecto incluso en el caso principal, el del empiriocriticismo: tanto Lenin cuanto la mayor\u00eda de los empiriocriticistas bolcheviques (y de los no bolcheviques) han sido a principios de siglo incapaces de ver que la verdadera aportaci\u00f3n de la escuela era la invenci\u00f3n de un nuevo trabajo intelectual, el an\u00e1lisis del lenguaje cient\u00edfico; uno y otros han interpretado esa aportaci\u00f3n como una nueva doctrina del mundo; dada esa interpretaci\u00f3n, Bogd\u00e1nov, Pannekoek y Korsch y, en general, todos los que afirman el car\u00e1cter materialista del neopositivismo, se equivocan, y Lenin est\u00e1 en lo cierto. Paga, ciertamente, ese acierto con ceguera para las reales aportaciones de la escuela (por ejemplo, para algunas agudas reflexiones de Bogd\u00e1nov, que introducen elementos marxistas en el an\u00e1lisis del lenguaje cient\u00edfico). Pero vale la pena saber que Lenin mismo ha tenido consciencia de las limitaciones que le impon\u00eda su modo de trabajar en filosof\u00eda.<\/p>\n<p>La autocr\u00edtica de Lenin se ha anticipado a sus cr\u00edticos. Cuando profundiza su conocimiento de Hegel, en 1914-1916, llega incluso a formularse la cr\u00edtica que veinte a\u00f1os m\u00e1s tarde le dirigir\u00e1n Pannekoek y Korsch, a saber, el haber criticado el empiriocriticismo m\u00e1s desde el punto de vista del antiguo materialismo filos\u00f3fico de la burgues\u00eda revolucionaria del siglo XVIII que desde el punto de vista del materialismo dial\u00e9ctico de Marx y Engels. Pero ya en 1908, cuando escrib\u00eda <i>Materialismo <\/i><i>y empiriocriticismo,<\/i><i> <\/i>Lenin sab\u00eda que estaba realizando una tarea elemental, una divulgaci\u00f3n combativa que consideraba necesaria en una \u00e9poca de ofensiva de las ideolog\u00edas irracionalistas, \u00abfideistas\u00bb, al servicio de las clases dominantes. Lenin expone en ese libro que Marx y Engels no se hab\u00edan visto en la necesidad de difundir y remachar las actitudes materialistas elementales porque hab\u00edan vivido en una \u00e9poca en la que la clase obrera no conoc\u00eda la influencia idealista que representan ahora para \u00e9l los bolcheviques empiriocriticistas. Lenin, por su parte, se considera obligado a una campa\u00f1a b\u00e1sica indiferente al riesgo de vulgarizaci\u00f3n del que Marx y<b> <\/b>Engels, dice, pudieron distanciarse.<\/p>\n<p>Por otra parte, no se puede ignorar que el Lenin de 1908, el mismo que identifica \u00abgroseramente\u00bb a Marx con Berkeley y a Bogd\u00e1nov con Mach, es el lector poco f\u00e1cil de contentar que critica al bolchevique empiriocriticista Shuli\u00e1tikov por su falta de percepci\u00f3n de las diferencias filos\u00f3ficas: \u00ab\u00a1Adelante, m\u00e9telo todo en el mismo saco! \u00a1El idealismo [de Berkeley] lo mismo que el escepticismo [de Hume]!. \u00a1Todo \u00abcorresponde\u00ab a la manufactura! El camarada Shuli\u00e1tikov es simple, muy simple\u00bb. Textos as\u00ed obligan a buscar alg\u00fan sentido consciente, una precisa intenci\u00f3n en el modo de filosofar expeditivo de Lenin. La pol\u00e9mica pol\u00edtico-ideol\u00f3gica no basta para explicar sus simplificaciones excesivas desde el punto de vista acad\u00e9mico, puesto que \u00e9l mismo no concede esa justificaci\u00f3n a Shuli\u00e1tikov.<\/p>\n<p>De Marx tambi\u00e9n dicen los portavoces de la cultura oficial (cuando la moda va por ah\u00ed) que era un escritor grosero y parcial. En torno a los dos contrarios fundamentales, materialismo e idealismo, escribe Lenin en <i>Materialismo y empiriocriticismo, <\/i>\u00abgiran <i>todas <\/i>las observaciones filos\u00f3ficas de Marx; desde el punto de vista de la filosof\u00eda de los profesores, su defecto consiste precisamente en esa \u00abestrechez\u00ab y \u00abunilateralidad\u00ab. En realidad, precisamente esa consciente ignorancia de los ambiguos proyectos de reconciliaci\u00f3n de materialismo e idealismo es el gran m\u00e9rito de Marx (&#8230;)\u00bb. La discusi\u00f3n filos\u00f3fica no es para Lenin como la controversia cient\u00edfica: \u00abNo bastan por s\u00ed solos argumentos y silogismos para refutar al idealismo\u00bb, escribe en 1908; \u00aben esto no se trata de argumentos te\u00f3ricos\u00bb. La filosof\u00eda es para \u00e9l el terreno de las \u00abconcepciones del mundo\u00bb (expresi\u00f3n que usa frecuentemente), el terreno de las actitudes generales ante la realidad, las cuales no son objeto de demostraci\u00f3n, sino indicaci\u00f3n de los frentes de la lucha de clases. Por eso le parece a Lenin vac\u00eda (en el mejor de los casos) lo que llama \u00abla ociosa filosof\u00eda de los profesores\u00bb. En otros casos, le parece activa defensa de los intereses de las clases dominantes.<\/p>\n<p>La filosof\u00eda es para Lenin ideolog\u00eda, sobrestructura doctrinal de la pr\u00e1ctica de las clases sociales. Se pueden encontrar en sus escritos puntos de apoyo para enriquecer y complicar la interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda. Pero no es posible poner en duda que \u00e9sa es la noci\u00f3n m\u00e1s frecuente y b\u00e1sicamente presentada por Lenin. Marx ha pensado que la filosof\u00eda es una formulaci\u00f3n indirecta o t\u00e1cita de ideales, la cual se ignora a s\u00ed misma en cuanto tal y se presenta como sistema del saber, sistema de la ciencia. Por eso afirma Marx que la filosof\u00eda ser\u00e1 superada, que caducar\u00e1 su necesidad, al realizarse el n\u00facleo racional de aquellas aspiraciones (la libertad), y que s\u00f3lo entonces se disipar\u00e1 la falsa consciencia que es la filosof\u00eda. Que una consciencia sea \u00abfalsa\u00bb no implica necesariamente la falsedad de sus contenidos. Falsedad de la consciencia, en el sentido de la doctrina marxiana de la ideolog\u00edas, es falsedad de la intenci\u00f3n u orientaci\u00f3n conceptual de la consciencia. Una consciencia piensa,.por ejemplo, contenidos que reflejan parte de una situaci\u00f3n, pero los entiende como reflejo de la totalidad. O piensa las limitaciones que ella misma sufre en la sociedad capitalista, pero las proyecta como caracter\u00edsticas de una eterna naturaleza humana: es una consciencia falsa con contenidos (parcialmente) verdaderos. Por<b> <\/b>eso puede haber verdad cient\u00edficamente aprovechable en el seno de ideolog\u00edas, e incluso \u00abideolog\u00edas cient\u00edficas\u00bb, seg\u00fan una expresi\u00f3n de Lenin.<\/p>\n<p>Cuando una doctrina tiene, adem\u00e1s de esa posibilidad general de contenidos verdaderos, la autotransparencia propia de la doctrina marxiana de las ideolog\u00edas, \u00bfes a\u00fan ideol\u00f3gica? La discusi\u00f3n de este problema no cabe aqu\u00ed. Pero si se trata de repasar el pensamiento de Lenin al respecto, se puede afirmar, ateni\u00e9ndose lo m\u00e1s fielmente posible a la letra de sus escritos, que para \u00e9l el marxismo <i>tiene <\/i>(no <i>es<\/i>)<i> <\/i>un elemento filos\u00f3fico, de concepci\u00f3n del mundo, ideol\u00f3gico, y que ese elemento es el materialismo <i>como filosof\u00eda: <\/i>\u00abLa filosof\u00eda del marxismo es el materialismo\u00bb, ha escrito en <i>Tres<\/i><i> <\/i><i>fuentes y tres<\/i><i> <\/i><i>partes<\/i><i> <\/i><i>integrantes<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>marxismo<\/i><i> <\/i>(1913).<\/p>\n<p>La intenci\u00f3n de esa tesis de Lenin parece limitada; s\u00f3lo situar el marxismo, de un modo general, en el campo del reflejo ideol\u00f3gico de las grandes l\u00edneas de las luchas de clases. Pues en la misma obra aparece tambi\u00e9n otra manera de decir que plantea nuevos problemas, con la resoluci\u00f3n detallada de los cuales (que no es posible intentar aqu\u00ed) se aclara, por \u00faltimo, la cuesti\u00f3n de si el elemento de la falsa consciencia es o no esencial al marxismo, como lo es a la filosof\u00eda tradicional y acad\u00e9mica. Lenin dice que \u00abla filosof\u00eda de Marx\u00bb es no simplemente el materialismo filos\u00f3fico, sino \u00abel materialismo filos\u00f3fico acabado\u00bb, en el sentido de consumado o perfecto. Materialismo filos\u00f3fico, sin m\u00e1s adjetivos, es en los textos de Lenin materialismo elemental, afirmaci\u00f3n de la independencia de una realidad objetiva, reconocimiento del \u00abobjeto en s\u00ed\u00bb, como dice en <i>Ma<\/i><i>t<\/i><i>e<\/i><i>riali<\/i><i>s<\/i><i>mo y empiriocriticismo.<\/i><i> <\/i>\u00bfQu\u00e9 es materialismo acabado?<\/p>\n<p>Materialismo consumado es para Lenin, por de pronto, materialismo que se desarrolla, corno \u00e9l dice, \u00abhasta arriba\u00bb, hasta la comprensi\u00f3n de la historia. Es complementaci\u00f3n de la teor\u00eda general materialista del conocimiento con el materialismo hist\u00f3rico. Este es el aspecto m\u00e1s frecuentemente recordado de la idea leniniana de materialismo acabado. Pero la idea tiene una importante consecuencia: el conocimiento hist\u00f3rico es conocimiento de concreciones, de particulares formaciones hist\u00f3rico-sociales, de clases determinadas, de procesos singulares, de \u00abuniversalidades concretas\u00bb o \u00abtotalidades concretas\u00bb. En sus lecturas de Hegel, Lenin acota constantemente la aparici\u00f3n de este que se podr\u00eda llamar \u00abprincipio de la concreci\u00f3n del materialismo consumado\u00bb, que le diferencia de la abstracci\u00f3n del materialismo del siglo XVIII. Lenin ve en <i>El<\/i><i> <\/i><i>Capital<\/i><i> <\/i>de Marx la realizaci\u00f3n de este principio cuyas primeras formulaciones ha le\u00eddo en la <i>Ciencia<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>l\u00f3gica<\/i><i> <\/i>de Hegel (aunque la noci\u00f3n misma inspiraba desde mucho antes el pensamiento de Lenin). Leyendo, por ejemplo, la frase de Hegel seg\u00fan la cual su l\u00f3gica \u00abno es lo universal abstracto, sino lo universal que encarna en s\u00ed la riqueza de lo particular\u00bb, Lenin acota: \u00abcfr. <i>El<\/i><i> <\/i><i>Capital\u00bb;<\/i><i> <\/i>y a rengl\u00f3n seguido, escribe, recuadrando sus palabras: \u00ab\u00a1\u00a1F\u00f3rmula magn\u00edfica: \u201cNo solamente lo universal abstracto\u201d, sino lo universal que encarna en s\u00ed la riqueza de lo particular, de lo individual, de lo singular (\u00a1toda la riqueza de lo particular y de-lo singular!)!! Tr\u00e8s bien [Muy bien].\u00bb<\/p>\n<p>El conocimiento de lo concreto, de lo particular y lo singular, es de importancia decisivo para un revolucionario: su acci\u00f3n ha de ser coherente con el desarrollo hist\u00f3rico general, pero no se puede realizar sino en la singularidad de una situaci\u00f3n concreta. \u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no se ha de poder nombrar lo singular?\u00bb, protesta Lenin leyendo las <i>lecciones <\/i>hegelianas de <i>Historia de la Filosof<\/i><i>\u00eda<\/i><i>. <\/i>Desde que sus lecturas le convencen de que la pasi\u00f3n conocedora de lo concreto, la que hace del conocer un goce y una condici\u00f3n de la acci\u00f3n, es un tema de gran importancia filos\u00f3fica, Lenin generaliza este \u00abprincipio de la concreci\u00f3n\u00bb y obtiene de \u00e9l inferencias de m\u00e9todo, no s\u00f3lo en contextos filos\u00f3ficos. (El escrito sobre <i>El Imperialismo, <\/i>poco posterior a su principal estudio de Hegel, es muy interesante a este respecto).<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos idealistas alemanes, principalmente Schelling y Hegel, hab\u00edan sentido vivamente la necesidad del conocimiento de lo concreto, de lo particular y lo singular. Hegel ha servido a esa necesidad intentando mostrar que la universalidad, la generalidad, es ya siempre concreta por s\u00ed misma, pues el mundo mismo, toda la realidad, es una singularidad, un proceso singular. Esta idea especulativa es muy atractiva y puede estimular el pensamiento si se toma como orientaci\u00f3n. Pero en la pr\u00e1ctica del conocimiento reflexivo es de poco servicio, pues la concreci\u00f3n a la que se refiere no est\u00e1 nunca al alcance del conocer de los hombres. Schelling, por su parte, ha intentado servir a la necesidad de conocer profundamente lo concreto y lo singular apelando de forma nueva a una idea antigua, la idea de una \u00abintuici\u00f3n intelectual\u00bb, de una facultad de conocer inmediatamente la_esencia de las cosas o su totalidad concreta, tan inmediatamente como se conocen sus efectos sensibles sobre el organismo humano y sin necesidad de reflexi\u00f3n alguna. Pero esa facultad de intuici\u00f3n intelectual no existe. Schelling y Hegel, por otra parte, evidencian en sus respectivas doctrinas sobre este punto (aunque de modos muy diferentes) un desprecio del pensamiento abstracto (el dominante en las ciencias particulares) que no puede ser compartido por un pensador materialista como Lenin, el cual tiene siempre presente, incluso cuando m\u00e1s estudia a Hegel, que el conocimiento es un proceso hist\u00f3rico precisamente porque \u00abel hombre no puede captar-reflejar-reproducir la naturaleza por entero en cuanto <i>todo, <\/i>en su \u201ctotalidad inmediata\u201d [o sea, en cuanto concreci\u00f3n]; lo \u00fanico que puede hacer es acercarse <i>eternamente<\/i><i> <\/i>a ella, produciendo abstracciones, conceptos, leyes, un cuadro cient\u00edfico del universo, etc.\u00bb.<\/p>\n<p>El principio leninista de la concreci\u00f3n no se puede realizar, pues, por medio de una facultad inexistente, la \u00abintuici\u00f3n\u00bb de Schelling, ni haciendo impl\u00edcitamente del hombre, como Hegel, un potencial omnisciente, un dios vergonzante. El conocimiento de lo concreto se tiene que conseguir mediante la interacci\u00f3n dial\u00e9ctica de las varias noticias abstractas, generales: \u00abEl movimiento del conocimiento <i>hacia <\/i>el objeto no puede proceder sino dial\u00e9cticamente\u00bb, escribe Lenin mientras lee las <i>lecciones <\/i>hegelianas <i>de Historia <\/i><i>de <\/i><i>la Filosof<\/i><i>\u00eda<\/i><i>. <\/i>El conocimiento tiene que recurrir a abstracciones para ir cercando lo singular, tiene que <i>\u00abretroceder para <\/i><i>saltar mejor<\/i><i> <\/i><i>(saber)\u00bb.<\/i><i> <\/i>_<\/p>\n<p>Pero esa dial\u00e9ctica requiere un elemento m\u00e1s, otro principio que a\u00f1adir a los de la abstracci\u00f3n y la concreci\u00f3n. En los apuntes reci\u00e9n citados, Lenin describe metaf\u00f3ricamente la aproximaci\u00f3n dial\u00e9ctica al objeto concreto imaginando una serie de \u00abl\u00edneas que se cruzan y se separan, c\u00edrculos que se tocan\u00bb. Y en esa red de aproximaci\u00f3n hay \u00abpuntos nodales\u00bb, nudos que la articulan y la sostienen: \u00abpunto nodal = pr\u00e1ctica del hombre y de la historia humana\u00bb. Lenin cita cuidadosamente a sus maestros por lo que hace a su tercer principio, <i>el de la pr\u00e1ctica,<\/i><i> <\/i>fecha las intervenciones \u20131845, 1888, 1892\u2013 en las que Marx y Engels \u00abintroducen el criterio de la pr\u00e1ctica como fundamento de la teor\u00eda materialista del conocimiento\u00bb; interpreta a Hegel en el sentido de este principio; cuando Hegel dice (en resumen de Lenin) que la idea del Bien \u00ab<i>es <\/i><i>superior a la del conocimiento <\/i>(&#8230;), pues tiene no s\u00f3lo la dignidad de lo general, sino tambi\u00e9n la de <i>lo<\/i><i> <\/i><i>real<\/i><i> <\/i><i>por<\/i><i> <\/i><i>excelencia<\/i><i> <\/i>(&#8230;)\u00bb, Lenin comenta: <i>\u00abLa <\/i><i>pr\u00e1ctica <\/i><i>es superior <\/i><i>al <\/i><i>conocimiento (te\u00f3rico) <\/i>porque tiene no s\u00f3lo la dignidad de lo general, sino tambi\u00e9n la de lo real inmediato\u00bb.<\/p>\n<p>Por mucho que la modestia de Lenin tienda a reintroducir interpretativamente en sus maestros lo que <i>\u00e9l <\/i>est\u00e1 obteniendo del principio de la pr\u00e1ctica, sus apuntes permiten ver en este punto la principal aportaci\u00f3n filos\u00f3fica de V. Illich al marxismo (dejando aparte la trascendencia doctrinal de sus hechos revolucionarios). La naturaleza de esa aportaci\u00f3n explica en parte la actitud de Lenin respecto de la filosof\u00eda acad\u00e9mica. Para Lenin, la pr\u00e1ctica es la consumaci\u00f3n del conocimiento: su consumaci\u00f3n, no s\u00f3lo su aplicaci\u00f3n y verificaci\u00f3n. Materialismo consumado es materialismo con el principio de la concreci\u00f3n y el de la pr\u00e1ctica. Conocimiento consumado es conocimiento resuelto seg\u00fan esos dos principios: \u00abEl conocimiento te\u00f3rico debe presentar el objeto en su necesidad, en sus relaciones universales, en su movimiento contradictorio, en s\u00ed y para s\u00ed. Pero el concepto humano no aferra \u201cdefinitivamente\u201d esta verdad objetiva del conocimiento (&#8230;) sino cuando el concepto se hace \u201cser-para-s\u00ed\u201d en el sentido de la practica.\u00bb<\/p>\n<p>En el pensamiento marxista, tal como lo ha desarrollado Lenin partiendo de Marx y Engels, la pr\u00e1ctica tiene la funci\u00f3n que el irracionalismo (no s\u00f3lo de los idealistas) conf\u00eda a la intuici\u00f3n: superar la unilateralidad del conocimiento abstracto, del conocimiento por leyes cient\u00edficas y otras proposiciones universales. Pero Lenin redefine esa funci\u00f3n: la pr\u00e1ctica no pretender\u00e1, tampoco como consumaci\u00f3n del conocimiento, una seguridad \u00abfide\u00edsta\u00bb, como la intuici\u00f3n del filosofar irracionalista: \u00abEl criterio de la pr\u00e1ctica\u00bb, escrib\u00eda Lenin ya en 1908, por su misma naturaleza, no puede nunca confirmar ni refutar <i>completamente <\/i>ninguna representaci\u00f3n humana (&#8230;). Este criterio es lo suficientemente \u201cindeterminado\u201d para [impedir] que los conocimientos humanos se transformen en \u201cabsoluto\u201d, pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente determinado para dirigir una lucha implacable contra todas las variedades del idealismo y del agnosticismo.\u00bb<\/p>\n<p>De este modo, enriquecido por su dilatado giro dial\u00e9ctico a trav\u00e9s de los principios de la concreci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica, el pensamiento de Lenin vuelve a una de sus primeras y elementales convicciones: filosofar es intervenir con una peculiar intenci\u00f3n intelectual en la lucha de clases. La peculiaridad de esa intenci\u00f3n estriba en que, por un lado, articula la acci\u00f3n seg\u00fan concepciones generales y, por otra, consuma estas concepciones en la pr\u00e1ctica misma. El filosofar marxista se consuma conscientemente en la lucha de clases.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\"><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Nota<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Descr\u00e9dito de la realidad\u00bb es una frase usada hace a\u00f1os por el cr\u00edtico valenciano Joan Fuster para describir hechos de la historia del arte y de la cultura. La premeditada vaguedad de la frase la hace adecuada para el contexto de este art\u00edculo.<\/span><\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"20\"><\/a> <strong><b>5. El significado de Lenin<\/b><\/strong><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Editorial (sin firma) de la revista <i>Nous Horitzons,<\/i> n\u00ba 19, primer trimestre de 1970, publicado con ocasi\u00f3n del primer centenario del nacimiento del revolucionario ruso. Debemos a V\u00edctor R\u00edos el conocimiento de este texto.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El traductor de la versi\u00f3n catalana del texto, la \u00fanica que ha llegado hasta nosotros, es \u00c0ngel Ferrero. <a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/el-significado-de-lenin\">https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/el-significado-de-lenin<\/a>.<\/span><\/p>\n<p>Hace cien a\u00f1os, el 22 de abril de 1870, nac\u00eda Vlad\u00edmir \u00cdlich Uli\u00e1nov, quien habr\u00eda de ser conocido en todo el mundo con el nombre de \u00abLenin\u00bb. A un mismo tiempo revolucionario, pensador y hombre de estado, Lenin es el hombre que m\u00e1s profundamente ha influido sobre la humanidad en el siglo XX.<\/p>\n<p>Su obra multifac\u00e9tica culmina con la direcci\u00f3n de la primera revoluci\u00f3n proletaria triunfante y la fundaci\u00f3n del primer estado socialista del mundo. El socialismo, gracias a Lenin, dej\u00f3 de ser una aspiraci\u00f3n para convertirse en una realidad tangible. Los oprimidos de la Tierra supieron que era posible derrocar al r\u00e9gimen de los capitalistas y terratenientes: el camino de la emancipaci\u00f3n quedaba irreversiblemente abierto.<\/p>\n<p>Naturalmente, este triunfo no hubiese sido posible sin que convergiesen, sobre unas condiciones sociales objetivas, unas determinadas condiciones te\u00f3ricas, pol\u00edticas y personales del partido bolchevique, fuertemente marcado por la personalidad de Lenin. En su trabajo te\u00f3rico, \u00e9ste demostr\u00f3 una extraordinaria perspicacia para comprender los fen\u00f3menos concretos a la luz de la interpretaci\u00f3n marxista. Su principal superioridad sobre otros pensadores marxistas contempor\u00e1neos era su penetrante sentido \u00abpr\u00e1ctico\u00bb (que no ha de confundirse con pragm\u00e1tico) de la teor\u00eda. Este sentido es el que le hizo comprender la posibilidad de que la revoluci\u00f3n socialista estallase en pa\u00edses atrasados, con una alta proporci\u00f3n de poblaci\u00f3n rural, como era la Rusia de comienzos de siglo, y lo llev\u00f3 a propugnar la necesidad de la alianza de la clase obrera con los campesinos peque\u00f1os y medios como una alianza decisiva para la marcha al socialismo. Sin dejarse paralizar dentro de esquemas r\u00edgidos \u2013a diferencia de otros marxistas con m\u00e1s pretensiones acad\u00e9micas\u2013, Lenin se dio cuenta de que la extensi\u00f3n del mercado imperialista creaba un sistema mundial y arrastraba dentro de la \u00f3rbita de las modernas contradicciones de clases a pa\u00edses esencialmente agrarios. Esta constataci\u00f3n, fundamental para el socialismo como la historia ha demostrado, se inser\u00eda dentro de una teor\u00eda general del imperialismo que sintetiza las investigaciones anteriores (Hobson, Hilferding) y les da una amplitud y un alcance que siguen vigentes hasta nuestros d\u00edas.<\/p>\n<p>Es posible que la inmadurez de la sociedad rusa de comienzos de siglo haya jugado alg\u00fan papel en la toma de conciencia por parte de Lenin de la importancia del momento subjetivo en el proceso revolucionario. En el seno de la socialdemocracia de la Europa occidental imperaba un esp\u00edritu objetivista, fatalista, que esperaba el advenimiento del socialismo como resultado de la maduraci\u00f3n espont\u00e1nea del capitalismo. En realidad, este esp\u00edritu era en gran parte producto de la pl\u00e1cida adaptaci\u00f3n de los partidos obreros a una \u00e9poca de estabilizaci\u00f3n relativa del capitalismo, de desarrollo relativamente pac\u00edfico, que ocup\u00f3 las \u00faltimas d\u00e9cadas del siglo XIX y la primera del XX. El fruto de todo ello fue la degeneraci\u00f3n te\u00f3rica y pol\u00edtica de la socialdemocracia y su incapacidad para afrontar las crisis revolucionarias que finalmente estallaron. Lenin hab\u00eda previsto estas crisis y se hab\u00eda dado cuenta de la degeneraci\u00f3n de la socialdemocracia: su visi\u00f3n del imperialismo como fase superior del capitalismo se completaba, pues, con una concepci\u00f3n nueva del partido obrero. Seg\u00fan esta concepci\u00f3n, el partido ha de ser capaz de enfrentarse a cualquier eventualidad, a cualquier tipo de lucha. \u00c9sta puede desarrollarse y se desarrolla en diferentes frentes: el sindical, el parlamentario, el militar. El partido ha de tener la suficiente agilidad para adoptar en cada momento oportuno el medio que m\u00e1s le acerque a la victoria. Lucha electoral, huelgas reivindicativas, insurrecci\u00f3n armada, pueden ser fases sucesivas de un \u00fanico proceso. El partido que la clase obrera necesita para llevar a cabo su combate de clase ha de ser capaz de asumir toda la variedad posible de formas de acci\u00f3n, y por lo tanto es necesario que est\u00e9 centralizado y disciplinado bajo una direcci\u00f3n \u00fanica. La socialdemocracia se divid\u00eda en varias fracciones con diferentes orientaciones pol\u00edticas; esta divisi\u00f3n separaba en ocasiones claramente la \u00abfracci\u00f3n parlamentaria\u00bb de la \u00abfracci\u00f3n sindical\u00bb, separaci\u00f3n que imped\u00eda articular las luchas econ\u00f3micas dentro de perspectivas pol\u00edticas y que convert\u00eda a los parlamentarios socialistas en vulgares parlamentarios sin apoyo de las masas en lucha. La eventualidad de la lucha armada desaparec\u00eda del horizonte de los partidos socialdem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>Lenin consigui\u00f3 primero transformar el partido ruso y despu\u00e9s de la victoria de octubre impuls\u00f3 la creaci\u00f3n de una Tercera Internacional que permitiese reconstituir el movimiento obrero sobre bases revolucionarias. La disciplina \u00fanica de la nueva Internacional era un contrapeso a las tendencias chovinistas y a la traici\u00f3n del internacionalismo proletario de parte de los socialdem\u00f3cratas, que en la primera guerra mundial interimperialista hab\u00edan dado preferencia a los intereses de las respectivas burgues\u00edas nacionales por encima de los del proletariado. El internacionalismo es uno de los principios esenciales del leninismo, y es con \u00e9l como por primera vez se define en la pr\u00e1ctica la unidad entre el movimiento obrero y el movimiento de emancipaci\u00f3n nacional de las colonias y pa\u00edses dependientes. El internacionalismo se convierte, con Lenin, en planetario.<\/p>\n<p>La experiencia revolucionaria de 1905 en Rusia hizo aparecer un nuevo tipo de organizaci\u00f3n de la clase obrera que Lenin y los bolcheviques generalizar\u00edan: los <em>soviets <\/em>o consejos. Los soviets eran organizaciones obreras de masas, pero de car\u00e1cter no sindical, sino pol\u00edtico. Lenin descubri\u00f3 en ellas un elemento de articulaci\u00f3n de la lucha de masas que permit\u00eda abrir un frente pol\u00edtico extraparlamentario. En marzo de 1917, observando el proceso revolucionario desde Suiza, dec\u00eda: \u00ab<em>Al lado de este gobierno <\/em>(el gobierno burgu\u00e9s de Miliukov) (\u2026) <em>ha aparecido un gobierno obrero, el gobierno principal, no oficial, aunque no desarrollado, relativamente d\u00e9bil, que expresa los intereses del proletariado y de todos los elementos pobres de la poblaci\u00f3n de la ciudad y del campo.<\/em>\u00bb As\u00ed se establec\u00eda una situaci\u00f3n caracterizada por la dualidad de poderes que hab\u00eda de permitir en el momento oportuno, cuando las fuerzas populares estuviesen suficientemente reforzadas, romper el equilibrio en favor de la clase obrera. Los an\u00e1lisis de Lenin sobre los consejos y sobre la dualidad de poderes son piezas importantes de la estrategia revolucionaria del movimiento comunista.<\/p>\n<p>Cuando se examina el proceso de la revoluci\u00f3n en Rusia entre febrero y octubre de 1917 no puede dejarse de reconocer las sorprendentes cualidades de Lenin como estratega, su clarividencia y sentido de oportunidad. Los otros dirigentes bolcheviques recuerdan con admiraci\u00f3n su flexibilidad, que en determinados momentos era desconcertante. Anast\u00e1s Mikoy\u00e1n explica su desconcierto ante la afirmaci\u00f3n que hizo Lenin antes de julio sobre la posibilidad de una transici\u00f3n pac\u00edfica al socialismo, aunque siempre hab\u00eda ense\u00f1ado que s\u00f3lo era posible vencer en la revoluci\u00f3n mediante la insurrecci\u00f3n armada. Pocos meses despu\u00e9s, Lenin hubo de luchar vigorosamente contra la incomprensi\u00f3n de muchos otros dirigentes que no ve\u00edan que el momento de la insurrecci\u00f3n hab\u00eda llegado ya. Su capacidad de \u00aban\u00e1lisis concreto de la situaci\u00f3n concreta\u00bb (definici\u00f3n que \u00e9l mismo daba de la dial\u00e9ctica) representa probablemente el ejemplo m\u00e1s alto de unificaci\u00f3n creadora de la teor\u00eda marxista con la pr\u00e1ctica revolucionaria.<\/p>\n<p>Por su origen de clase, Lenin era un peque\u00f1oburgu\u00e9s; pero pocos como \u00e9l han sabido identificarse tanto con la causa obrera. Lo que da una continuidad y una consecuencia m\u00e1s grandes a su pensamiento y a su acci\u00f3n es la fidelidad irreprochable a los intereses de los oprimidos. Su vida es la ant\u00edtesis de la sumisi\u00f3n peque\u00f1oburguesa a los intereses dominantes, al oportunismo, al deseo de hacer carrera y brillar. Su trabajo intelectual es la ant\u00edtesis tanto del arribismo acad\u00e9mico como del \u00abrefinamiento\u00bb purista y libresco tan frecuente en el mundo intelectual.<\/p>\n<p>Lenin no se dej\u00f3 paralizar nunca por el miedo a las consecuencias de sus actos. Pod\u00eda haber hecho suyo el adagio de Moli\u00e8re: \u00abOdio a los corazones pusil\u00e1nimes, que de tanto prever las consecuencias de las cosas no se atreven a emprender nada.\u00bb No era hombre de vacilaciones. Sab\u00eda que ante la brutalidad del capitalismo el proletariado y los oprimidos han de saber tomar decididamente en sus manos su destino. La historia sanguinaria de guerras, de colonizaci\u00f3n, de fascismo, que el capitalismo ha impuesto a la humanidad en este siglo que nos ha tocado vivir le ha dado la raz\u00f3n, y no es que no previese la posibilidad de degeneraciones en el curso de la construcci\u00f3n del socialismo; precisamente sus \u00faltimos escritos est\u00e1n repletos de advertencias contra los defectos que \u00e9l ve\u00eda aparecer aqu\u00ed y all\u00e1. Pero, \u00bfhab\u00eda que abdicar ante la explotaci\u00f3n? La respuesta de todo revolucionario es clara. Lenin la dio con sus palabras y con sus actos, y previno que la lucha por la emancipaci\u00f3n ser\u00eda larga y dif\u00edcil, pero no por eso menos necesaria.<\/p>\n<p>De Lenin hemos de aprender otra lecci\u00f3n: la necesidad de una lucha permanente de ideas, de un combate permanente contra las debilidades te\u00f3ricas y pol\u00edticas, contra el aflojamiento de la voluntad revolucionaria, contra las ambig\u00fcedades ideol\u00f3gicas. Lenin era un polemista intransigente cuando descubr\u00eda la traici\u00f3n o el error; sab\u00eda que la pol\u00e9mica era la fuerza del partido, que la disciplina s\u00f3lo pod\u00eda ser eficaz cuando iba acompa\u00f1ada del contraste de las ideas.<\/p>\n<p>Lenin nos ha ense\u00f1ado, pues, muchas cosas. Dirigiendo la revoluci\u00f3n rusa a la victoria nos ha ense\u00f1ado que el socialismo era posible. Con toda su vida de acci\u00f3n nos ha ense\u00f1ado la fuerza que tiene la voluntad armada de una convicci\u00f3n y de una teor\u00eda justa. Nos ha dado un modelo de fidelidad activa a la causa de los oprimidos de todos los rincones del mundo. Nos ha ense\u00f1ado la dif\u00edcil armon\u00eda entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, y a ser exigentes en toda cosa. Nos ha facilitado, a millones y millones de hombres, el dominio de nuestros propios destinos.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>6. Una primera lecci\u00f3n leninista del marxismo o una primera lecci\u00f3n de marxismo leninista\u00a0<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con este t\u00edtulo en un seminario pol\u00edtico clandestino del PSUC en junio de 1972. Nos ha llegado el gui\u00f3n detallado de su intervenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>1.1. Se suele decir, siguiendo a Engels y a Lenin, que el marxismo es el \u00abheredero natural\u00bb\u00a0de tres corrientes de pensamiento consideradas por ambos como \u00ablo m\u00e1s valioso\u00bb conseguido por la civilizaci\u00f3n de la Edad Moderna.\u00a0Las tres \u00abfuentes y partes integrantes del marxismo\u00bb\u00a0eran:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.1. La filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana (dial\u00e9ctica), visi\u00f3n del cambio hist\u00f3rico como \u00abevoluci\u00f3n\u00bb\u00a0(Lenin).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.2. La econom\u00eda pol\u00edtica inglesa (funcionamiento econ\u00f3mico de la vida moderna, en el que se encuentra la explicaci\u00f3n de las alienaciones de \u00e9sta y de la constituci\u00f3n del proletariado).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1.3. El socialismo franc\u00e9s (primera consciencia de la perspectiva hist\u00f3rica de dicho proletariado).<\/p>\n<p>2.1. En esta esquema de Lenin, el marxismo aparece como una doctrina general<\/p>\n<p>2.2. Pero dentro de ese amplio marco doctrinal Lenin subraya la doctrina econ\u00f3mica, \u00abcontenido principal del marxismo\u00bb, seg\u00fan dice en su art\u00edculo \u00abCarlos Marx\u00bb.<\/p>\n<p>2.3. La consiguiente tendencia \u2013entender el marxismo sobre todo como teor\u00eda pura es la tradici\u00f3n de los grandes maestros de la II Internacional\u2013, y tambi\u00e9n de algunas corrientes contempor\u00e1neas nuestras.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3.1. Esa tendencia se explica por la organicidad muy robusta del marxismo.<\/p>\n<p>3.1. Pero incluso en sus aspectos m\u00e1s te\u00f3ricos el marxismo presenta una peculiaridad que lo diferencia de lo que se suele llamar teor\u00eda: su riqueza de temas, su complicaci\u00f3n, que se ha expresado de varios modos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1.1. \u00abMezcla\u00bb\u00a0de ciencias<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1.2. Visi\u00f3n del cambio hist\u00f3rico como novedad cualitativa y tema central<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1.3. La visi\u00f3n global unitaria (Schumpeter).<\/p>\n<p>3.2. Esa novedad tiene su clave en una practicidad peculiar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2.1. Es verdad que toda teor\u00eda tiende a pr\u00e1cticas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2.2. Pero no toda teor\u00eda tiende a una pr\u00e1ctica transformadora de la base y el marco general de la realidad dada. Las pr\u00e1cticas de las teor\u00edas cient\u00edficas en sentido corriente son indiferentes al marco global y, por lo tanto, lo \u00abaceptan\u00bb\u00a0impl\u00edcitamente. Las teor\u00edas tecnol\u00f3gicas tienden a pr\u00e1cticas en las que esa aceptaci\u00f3n es expl\u00edcita.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2.3. El marxismo se caracteriza porque su pr\u00e1ctica tiene ese objetivo ins\u00f3lito en las teor\u00edas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2.3. Las \u00abtres fuentes y partes integrantes del marxismo\u00bb\u00a0no dan por s\u00ed mismas esa globalidad pr\u00e1ctica, esa pr\u00e1ctica revolucionaria: otros las han cultivado antes.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2.4. En el caso del marxismo se suma a la \u00abteor\u00eda\u00bb\u00a0la intenci\u00f3n pr\u00e1ctica socialista. Eso provoca una problem\u00e1tica t\u00edpica del marxismo, la de la relaci\u00f3n entre el an\u00e1lisis y los objetivos pr\u00e1cticos, entre la teor\u00eda y la voluntad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.4.1. Presencia de ese tema en un curioso, pero muy correcto texto ingenuo de Lenin:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abEl desarrollo de las fuerzas productivas crea las relaciones sociales que se basan en la propiedad privada; pero vemos ahora tambi\u00e9n c\u00f3mo este mismo desarrollo de las fuerzas productivas despoja de la propiedad a la mayor\u00eda de los hombres para concentrarla en manos de una insignificante minor\u00eda; destruye la propiedad, base del r\u00e9gimen social contempor\u00e1neo, y tiende<i> al mismo fin<\/i> que se han planteado los socialistas\u00bb (Lenin, <i>Federico Engels<\/i>, 1895, vol. I (de 3), 13 ss).<\/p>\n<p>4.1. Marx ha sido un revolucionario (dem\u00f3crata) antes de ser \u00abmarxista\u00bb. El marxismo de Marx es fruto de la b\u00fasqueda de un hombre que fue previamente partidario de la revoluci\u00f3n social. Esa no suele ser la g\u00e9nesis de las teor\u00edas cient\u00edficas.<\/p>\n<p>4.2. El paso de Marx del democraticismo al comunismo se ha producido:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2.1. Por una interpretaci\u00f3n<i> filos\u00f3fica<\/i> de los males de la sociedad burguesa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2.2. Por el descubrimiento del agente potencial del futuro cambio hist\u00f3rico cualitativo (Descubrimiento <i>econ\u00f3mico<\/i> y <i>sociol\u00f3gico<\/i>)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2.3. O sea, por unos conocimientos de tipo cient\u00edfico en sentido general.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.3.1. A diferencia del socialismo ut\u00f3pico anterior.<\/p>\n<p>5. Resumen conclusi\u00f3n: El marxismo es un conjunto de conocimientos y m\u00e9todos puestos al servicio de una previa intenci\u00f3n comunista y cuya b\u00fasqueda ha sido orientada por esa intenci\u00f3n. Es la forma m\u00e1s depurada de la consciencia de la lucha de la clase revolucionaria bajo el capitalismo. Mucho m\u00e1s, pues, que teor\u00eda en sentido estricto, aunque tambi\u00e9n esto. O, si no se quiere valorar, algo muy diferente de una tal teor\u00eda, aunque la incluya (<i>las <\/i>incluya).<\/p>\n<p>6.1. Lenin ha propuesto en \u00abCarlos Marx\u00bb una sistematizaci\u00f3n de esos m\u00e9todos y conocimientos que constituyen el marxismo inicial, el marxismo de Marx.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1.1. La doctrina (general) de Marx (su \u00abvisi\u00f3n\u00bb).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1.1. El materialismo filos\u00f3fico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1.2. La dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1.3. La concepci\u00f3n materialista de la historia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1.4. La tesis de la lucha de clases<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1.2. La doctrina econ\u00f3mica de Marx<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.2.1. Concreci\u00f3n hist\u00f3rico-social del an\u00e1lisis.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.2.2. La tesis sobre el valor.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.2.3. La tesis sobre la plusval\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1.3. El socialismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1.4. La t\u00e1ctica de la lucha de clases del proletariado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.4.1. Lo cual rebasa inequ\u00edvocamente el \u00e1mbito te\u00f3rico.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.4.2. Con el concepto correcto de revoluci\u00f3n, que se pierde en el activismo oportunista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abEn los grandes procesos hist\u00f3ricos, veinte a\u00f1os son igual a un d\u00eda, escrib\u00eda Marx a Engels, si bien luego pueden venir d\u00edas en que se condensen veinte a\u00f1os\u00bb (9\/IV\/1863). La t\u00e1ctica del proletariado debe tener en cuenta, en cada grado de su desarrollo, en cada momento, esta dial\u00e9ctica objetivamente inevitable de la historia humana; de una parte, utilizando las \u00e9pocas de estancamiento pol\u00edtico o de la llamada evoluci\u00f3n \u00abpac\u00edfica\u00bb, que marcha a paso de tortuga, para desarrollar la conciencia, la fuerza y la capacidad combativa de la clase avanzada; y, de otra parte, encauzando toda esta labor de utilizaci\u00f3n hacia la \u00abmeta final\u00bb del movimiento de esta clase, capacit\u00e1ndola para resolver pr\u00e1cticamente las grandes tareas al llegar los grandes d\u00edas \u00aben que se condensan veinte a\u00f1os\u00bb (39).<\/p>\n<p>7.1. Ese esquema de Lenin bastante detallado, se puede sintetizar como lo ha hecho \u00e9l mismo en \u00abMarxismo y revisionismo\u00bb:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.1.1. Autonom\u00eda filos\u00f3fica del movimiento socialista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.1.2. Tesis de las crisis y del valor (econom\u00eda pol\u00edtica)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.1.3. Tesis de la lucha de clases (pol\u00edtica).<\/p>\n<p>7.2. Se observar\u00e1 que eso coincide con los temas por los que Marx pas\u00f3 del democraticismo al socialismo o comunismo. Por eso podemos cifrar del modo m\u00e1s breve el marxismo en:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.2.1. An\u00e1lisis de la base <i>capitalista<\/i>, y no s\u00f3lo de la sobreestructura.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.2.2. Utilizaci\u00f3n de ese an\u00e1lisis<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">7.2.2.1. Para entender el pasado: opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n, lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">7.2.2.2. Y para fundamentar la marcha hacia un futuro en que las clases sean abolidas.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Nota edici\u00f3n.<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Ese <i>futuro de clases abolidas <\/i>sigui\u00f3 siendo para Sacrist\u00e1n la finalidad esencial del movimiento socialista transformador. En una carta de 7 de julio de 1980 dirigida a Joaqu\u00edn P\u00e9rez Mart\u00ednez, pueden verse las siguientes consideraciones sobre su concepci\u00f3n del marxismo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab[&#8230;] Su carta se refer\u00eda principalmente a tres puntos. Respecto del segundo y del tercero \u2013que eran la caracterizaci\u00f3n del marxismo como teor\u00eda de la transformaci\u00f3n social radical, de la revoluci\u00f3n, y el inter\u00e9s por la problem\u00e1tica nueva (ecolog\u00eda, vida cotidiana)\u2013 estoy completamente de acuerdo con usted. En cambio, no estoy seguro de comprender bien la cuesti\u00f3n que usted suscitaba en primer lugar. Escrib\u00eda usted que \u201cno es posible pretender nuevas lecturas\u201d de Marx o de los cl\u00e1sicos en general. Si (como supongo) eso significa que el intento de nuevas lecturas no es el camino que interesa para la teor\u00eda social de tradici\u00f3n marxista, estoy de acuerdo\u00bb.<\/span><\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a><b><i>7. Materialismo y empirocriticismo<\/i>. Anotaciones de lectura<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Observaciones de lectura no fechadas del autor sobre el cl\u00e1sico filos\u00f3fico de Lenin. Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n alemana: <i>Materialismus und Empiriokritizismus. Kritische Bemerkungen \u00fcber eine reaktion\u00e4re Philosophie<\/i>, Stuttgart, Verlag Das Neue Wort, 1952 (Terminado de escribir en octubre de 1908; publicado en 1909). Las traducciones son suyas:<\/span><\/p>\n<p>1. El r\u00f3tulo de la introducci\u00f3n \u2013\u00abDe c\u00f3mo algunos \u201cmarxistas\u201d en 1908 y algunos idealistas en 1710 refutaron el marxismo\u00bb\u2013 pudo ser sugeridor para Pannekoek. (11).<\/p>\n<p>2. Lenin conoce a Dietzgen, y bien, seg\u00fan toda apariencia. Lo cita desde la primera p\u00e1gina de texto (11) y seguir\u00e1 critic\u00e1ndole y elogi\u00e1ndole hasta el final del libro.<\/p>\n<p>3. Tambi\u00e9n desde la primera p\u00e1gina aparece el desprecio del matiz: \u00abLas desviaciones de Bogd\u00e1nov y de Iushkevich respecto del machismo \u201cpuro\u201d\u00bb son, como m\u00e1s tarde mostrar\u00e9, de importancia enteramente secundaria.\u00bb (11)<\/p>\n<p>4. Las t\u00edpicas definiciones por Lenin de materialismo e idealismo:<\/p>\n<p>\u00abMaterialismo es el reconocimiento de los \u201cobjetos en s\u00ed\u201d, o de los objetos fuera del esp\u00edritu; las ideas y sensaciones son copias o reproducciones de esos objetos. La doctrina opuesta (idealismo) dice: los objetos no existen \u201cfuera del esp\u00edritu\u201d; son \u201ccombinaciones de sensaciones\u201d.\u00bb (15)<\/p>\n<p>5. La peculiaridad principal del desarrollo de Lenin es una incapacidad de ver siquiera el tema al que apuntaba el empiriocriticismo, el tema de la \u00abconstituci\u00f3n\u00bb de los conceptos. Eso explica el que no perciba diferencia entre Mach y Berkeley. Pero lo que pasa es que, en aquellos a\u00f1os, tampoco los machistas perciben su \u00abverdadero\u00bb tema, haber inventado una t\u00e9cnica de an\u00e1lisis de las teor\u00edas. La situaci\u00f3n es patente desde p.17.<\/p>\n<p>6. Otro rasgo b\u00e1sico del desarrollo de Lenin es la sospecha belicosa que dirige al contrincante: Berkeley es honrado, Mach un astuto hip\u00f3crita (ya en la p.17).<\/p>\n<p>7. Pero muy poco despu\u00e9s de aparecer esa limitaci\u00f3n, apunta su justificaci\u00f3n, la noci\u00f3n no formal de filosof\u00eda. En el contexto de una elogiosa consideraci\u00f3n de Diderot. \u00ab(&#8230;) no bastan por s\u00ed solos argumentos y silogismos para refutar el idealismo (&#8230;) en esto no se trata de argumentos te\u00f3ricos (&#8230;)\u00bb. La noci\u00f3n de que esta no es una disputa te\u00f3rica le hace ignorar ciegamente las cuestiones te\u00f3rico-formales que descubre el positivismo machiano (o que canoniza), o sea, todo el tema del an\u00e1lisis del lenguaje de las teor\u00edas, que tan fecundo iba a ser luego.<\/p>\n<p>Pero las razones que tiene para oponerse al inmediato uso ideol\u00f3gico (filos\u00f3fico-material) hecho en seguida de esos descubrimientos son de un valor decisivo.<\/p>\n<p>8. En el cap\u00edtulo I, Lenin (contra lo que dir\u00e1 Pannekoek) distingue presumiblemente entre las expresiones \u2018materialismo dial\u00e9ctico\u2019 (que usa en el t\u00edtulo) y \u2018materialismo filos\u00f3fico\u2019 (pp. 29-31).<\/p>\n<p>9. La reducci\u00f3n de todo a Berkeley es lo que \u00e9l mismo reprochar\u00e1 luego a Shuli\u00e1tikov.<\/p>\n<p>10.De todos modos, Lenin hace buenas cr\u00edticas internas a la inconsecuencia. (32-33)<\/p>\n<p>11. \u00abLa palabra \u201celemento\u201d\u00a0considerada por muchos ingenuos (seg\u00fan veremos m\u00e1s tarde) como algo nuevo, como un nuevo descubrimiento, no hace en realidad, sino confundir la cuesti\u00f3n por obra de un t\u00e9rmino que no dice nada, y de la falsa apariencia de una soluci\u00f3n o progreso (&#8230;) El materialismo plantea claramente la cuesti\u00f3n a\u00fan no resuelta, con lo cual empuja hacia su resoluci\u00f3n y promueve ulteriores investigaciones emp\u00edricas. El machismo, que es una clase de idealismo confuso, confunde la cuesti\u00f3n y la aparta del camino recto mediante una huera escapatoria, la palabra \u2018elemento\u2019.\u00bb (35)<\/p>\n<p>La palabra \u2018elemento\u2019 es, en efecto, expresi\u00f3n de la gran novedad o invenci\u00f3n del an\u00e1lisis filos\u00f3fico-formal o ling\u00fc\u00edstico, sem\u00e1ntico y sint\u00e1ctico, como reconstrucci\u00f3n o \u00abconstituci\u00f3n\u00bb (Carnap). Lenin no puede ver esa novedad: \u00e9l no filosofa t\u00e9cnicamente sino t\u00e9ticamente, no formal, sino materialmente. Por eso lleva raz\u00f3n en su segunda afirmaci\u00f3n, sobre progresividad general. La lleva no solo por razones ideol\u00f3gicas, sino incluso por razones cient\u00edficas (cr\u00edtica interna del analitismo): pues la confusi\u00f3n inversa a la de Lenin (la comprensi\u00f3n de la instrumentalidad anal\u00edtica como sustancia filos\u00f3fica) es solo organizaci\u00f3n de lo ya adquirido, precisamente por el rigor detallado de la reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>12. La insensibilidad de Lenin para los problemas de \u00abconstituci\u00f3n\u00bb es grande:<\/p>\n<p>\u00abDesde luego que esas construcciones no son dif\u00edciles, pues son construcciones meramente verbales, vac\u00eda escol\u00e1stica destinada a introducir de contrabando el fide\u00edsmo.\u00bb (36)<\/p>\n<p>13. Para el concepto de filosof\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abEn su exposici\u00f3n Engels no da, intencionadamente, ning\u00fan nombre, pues no est\u00e1 criticando a los representantes individuales del humanismo (los fil\u00f3sofos profesionales son muy aficionados a llamar sistemas originales a diminutas alteraciones que uno u otro de ellos introducen en la terminolog\u00eda o en la argumentaci\u00f3n), sino toda la l\u00ednea del humanismo. Engels no critica los detalles, sino la esencia de la cosa, expl\u00edcita lo <i>fundamental<\/i>, aquello en lo cual <i>todos <\/i>los humanistas discrepan del materialismo, y por eso cae bajo su cr\u00edtica tanto Mill, cuanto Huxley y Mach.\u00bb (97\/98)<\/p>\n<p>14. Nueva cita a Dietzgen (109, es cap. II).<\/p>\n<p>15. Texto de Bogd\u00e1nov, en <i>Empiriomonismo<\/i>, apud, Lenin:<\/p>\n<p>\u00abEl fundamento de la objetividad parece estar en la esfera de la experiencia colectiva. Llamamos objetivos a los datos de la experiencia que tienen la misma significaci\u00f3n vital para nosotros que para los dem\u00e1s seres humanos, los datos sobre los cuales no solo nosotros construimos con nuestra actividad sin contradicciones, sino que adem\u00e1s, y seg\u00fan nuestra convicci\u00f3n, son tales que tambi\u00e9n los dem\u00e1s hombres han de basar en ellos su actividad si no quieren caer en contradicciones. El car\u00e1cter objetivo del mundo f\u00edsico consiste en que existe no solo personalmente para s\u00ed, sino para todos [*] y tiene para todos una determinada significaci\u00f3n, la misma que para m\u00ed, seg\u00fan mi convicci\u00f3n. La objetividad de la serie f\u00edsica en su \u201c<i>validez general\u201d<\/i> (25, cursiva de Bogd\u00e1nov). La objetividad de los cuerpos f\u00edsicos que encontramos en nuestra experiencia se establece en \u00faltima instancia sobre la base del control rec\u00edproco y de la concordancia de enunciados de diferentes seres humanos. En resoluci\u00f3n, el mundo f\u00edsico es la experiencia puesta en concordancia, la experiencia socialmente armonizada, con una palabra, <i>la experiencia socialmente organizada.<\/i>\u00bb (p. 36, cursiva de Bogd\u00e1nov)\u00bb (113)<\/p>\n<p>(*) \u00abFalso\u00bb acota Lenin, \u00abel mundo existe <i>independientemente<\/i> de \u201ctodos\u201d\u00bb.<\/p>\n<p>El interesante desarrollo de Bogd\u00e1nov en este punto prueba la posibilidad de una aportaci\u00f3n marxista a la teor\u00eda de la constituci\u00f3n de los conceptos. Pero su formulaci\u00f3n ignora (a la inversa de Lenin) la diferencia entre constituci\u00f3n y filosof\u00eda como concepci\u00f3n del mundo. En el choque entre los dos se aprecia muy bien, de todos modos, la insensibilidad de Lenin para las cuestiones de constituci\u00f3n, mientras que Bogd\u00e1nov usa muy acertadamente el operacional \u00abestablecer\u00bb.<\/p>\n<p>Rendimiento y operativismo son motivaciones ignoradas por Lenin.<\/p>\n<p>16. Uno de los puntos cl\u00e1sicos y m\u00e1s s\u00f3lidos del libro: (Lenin)<\/p>\n<p>\u00abEs completamente inadmisible el confundir la doctrina de tal o cual estructura de la materia con una categor\u00eda epistemol\u00f3gica&#8230;\u00bb. (118)<\/p>\n<p>17. Bogd\u00e1nov era muy incoherente, a veces hac\u00eda casi vitalismo pragmatista.<\/p>\n<p>18. \u00abDicho brevemente: toda ideolog\u00eda est\u00e1 hist\u00f3ricamente condicionada, pero es incondicionado que toda ideolog\u00eda cient\u00edfica (a diferencia, por ejemplo, de la ideolog\u00eda religiosa) corresponde a la verdad objetiva, a la naturaleza absoluta.\u00bb (125).<\/p>\n<p>Lo hab\u00eda dicho mucho antes que Schumpeter.<\/p>\n<p>19. \u00abSi incluimos el criterio de la pr\u00e1ctica en el fundamento de la teor\u00eda del conocimiento, llegamos inevitablemente al materialismo, dice el marxista. Por m\u00ed, dice Mach, que la pr\u00e1ctica sea materialista. Pero la teor\u00eda es una cosa aparte.\u00bb (129)<\/p>\n<p>El criterio de la pr\u00e1ctica es, pues, el centro en el que se decide si se va o no a comprender la diferencia entre teor\u00eda formal y \u00abfilosof\u00eda\u00bb. Y como Lenin va a tender a reducir la pr\u00e1ctica a la pol\u00edtica, no va a entender la formalidad del trabajo te\u00f3rico y sus exigencias de funcionalidad y rendimiento.<\/p>\n<p>20. \u00abEl punto de vista primero y fundamental de la teor\u00eda del conocimiento tiene que ser el punto de vista de la vida y de la pr\u00e1ctica. Y este punto de vista conduce inevitablemente al materialismo, porque desde el principio deja de lado los innumerables <i>Schrullen<\/i> [peculiaridades] de la escol\u00e1stica de los profesores. Desde luego que en este punto no se pueden olvidar que el criterio de la pr\u00e1ctica, por su misma naturaleza, no puede nunca confirmar ni refutar completamente ninguna representaci\u00f3n humana. Tambi\u00e9n este criterio es lo suficientemente \u201cindeterminado\u201d\u00a0para impedir que los conocimientos humanos se transformen en un \u201cabsoluto\u201d, pero, al mismo tiempo, es lo suficientemente determinado para dirigir una lucha despiadada contra todas las variedades de idealismo y agnosticismo.\u00bb (131\/132)<\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica es para Lenin toda extrate\u00f3rica, extracient\u00edfica. Esto es la base de su insensibilidad para con los temas de reconstrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>21. El \u00abconcepto anal\u00edtico de la experiencia pura\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abconcepto de algo enunciado que no est\u00e1 mezclado con nada que no sea ello mismo experiencia y, por lo tanto, no es en s\u00ed mismo sino experiencia\u00bb. \u00a1Experiencia es experiencia! \u00a1Y pensar que hay gentes que consideran verdaderamente profunda esa charla pseudocient\u00edfica.\u00bb (137)<\/p>\n<p>Completa incomprensi\u00f3n: se trata de premeditada superficialidad, pero en la \u00e9poca ni el mismo Mach lo supo, ni menos sus disc\u00edpulos o colaboradores.<\/p>\n<p>22. Para concepto de filosof\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abCuando nuestros machistas se sorprenden al leer en Engels que el rasgo b\u00e1sico diferenciador del materialismo consiste en tomar como primera la naturaleza, no el esp\u00edritu, eso muestra simplemente lo poco capaces que son de distinguir entre la tendencia filos\u00f3fica de real importancia y el juego de los profesores con la erudici\u00f3n y las palabras retorcidas.\u00bb (150)<\/p>\n<p>23. Prueba de que sus contrincantes cometen el mismo error. Cita de Basarov:<\/p>\n<p>\u00abEl principio de gasto m\u00ednimo de energ\u00eda que Mach, Avenarius y muchos otros ponen como base de la teor\u00eda del conocimiento es&#8230; sin duda una tendencia marxista en la teor\u00eda del conocimiento.\u00bb (158)<\/p>\n<p>24. Excesos incre\u00edbles de misone\u00edsmo y dogmatismo: la afirmaci\u00f3n de que el concepto de espacio y de tiempo que tuvieran Marx y Engels es esencial al marxismo. (175).<\/p>\n<p>25. \u00ab\u00bfNo es oscurantismo el separar cuidadosamente la teor\u00eda pura de la pr\u00e1ctica?\u00bb (181)<\/p>\n<p>Este es el punto central, pero con un concepto rico de pr\u00e1ctica que \u00e9l no ten\u00eda.<\/p>\n<p>26.La fea concepci\u00f3n de combatir a Kant desde la izquierda o desde la derecha. (187 ss).<\/p>\n<p>27. Cita a Lafargue, \u00abLe materialisme de Marx et l&#8217;idealisme de Kant\u00bb, en <i>Le Socialiste<\/i>, 25\/II\/1900:<\/p>\n<p>\u00abA comienzos del siglo XIX la burgues\u00eda, una vez terminado su trabajo revolucionario de destrucci\u00f3n, empez\u00f3 a renegar de su filosof\u00eda volteriana y librepensadora: se volvi\u00f3 a poner de moda el catolicismo, pintarrajeado con colores rom\u00e1nticos por el decorador Chateaubriand, y Sebastian Mercier import\u00f3 el idealismo kantiano para dar el tiro de gracia al materialismo de los enciclopedistas, cuyos proclamadores hab\u00edan sido guillotinados por Robespierre.\u00bb (192)<\/p>\n<p>28. El principal paralogismo de Lenin se podr\u00eda llamar falacia de falsa deductividad, o de falsa implicaci\u00f3n o de la inconcreci\u00f3n, o de vaguedad. Lenin:<\/p>\n<p>\u00abV\u00e9ase la afirmaci\u00f3n de Bogd\u00e1nov seg\u00fan la cual en la filosof\u00eda de Mach, que niega toda \u201ccosa en s\u00ed\u201d, <i>no hay absolutamente lugar <\/i>para la idea de Dios, la de libre albedr\u00edo, la de inmortalidad del alma [cursiva de Bogd\u00e1nov], \u201cni puede haberlo\u201d, mientras que Mach (\u2026) declara: \u201cNo hay filosof\u00eda machiana\u201d, y aconseja no solo los fil\u00f3sofos de la inmanencia, sino tambi\u00e9n Cornelius como autor que ha puesto al descubierto el n\u00facleo de las ideas de Avenarius. As\u00ed, pues, en primer lugar, Bogd\u00e1nov <i>no conoce en absoluto<\/i> la \u201cfilosof\u00eda de Mach\u201d\u00a0como tendencia que no solo ha encontrado refugio bajo las alas del fide\u00edsmo, sino que llegado ella por s\u00ed misma al fide\u00edsmo; pues poner en relaci\u00f3n la negaci\u00f3n de esa idea [de Dios] con la negaci\u00f3n de toda cosa en s\u00ed hace burla de la historia de la filosof\u00eda. \u00bfVa acaso a negar Bogd\u00e1nov que todos los partidarios consecuentes de Hume <i>hacen un lugar<\/i> a aquellas ideas precisamente por el procedimiento de negar toda costa en s\u00ed? \u00bfAcaso no ha o\u00eddo Bogd\u00e1nov nada de los idealistas subjetivos, que niegan toda cosa en s\u00ed y dan as\u00ed lugar a aquellas ideas? <i>Solo y exclusivamente <\/i>una filosof\u00eda que ense\u00f1e que solo existe el ser sensible, que el mundo es materia en movimiento, que el mundo externo conocido por todo el mundo, el mundo f\u00edsico, es la \u00fanica realidad objetiva, o sea, la filosof\u00eda del materialismo, carece de todo lugar para aquellas ideas.\u00bb (208\/209)<\/p>\n<p>Le bastaba tener educaci\u00f3n latino-cat\u00f3lica para no realizar esa deducci\u00f3n falsa \u2013o falsa inducci\u00f3n, m\u00e1s bien, si el argumento es hist\u00f3rico. Falsa deducci\u00f3n cuando es te\u00f3rico.<\/p>\n<p>29. Desprecio del aspecto \u00abnetamente l\u00f3gico\u00bb que algunas veces, cuando son m\u00e1s claros, explicitan los machistas en sus construcciones. (210)<\/p>\n<p>30. Suma torpeza suya en el an\u00e1lisis de los conceptos (no se puede despreciar el an\u00e1lisis sin acabar siendo muy mal anal\u00edtico):<\/p>\n<p>\u00abHelmholtz uno de los cient\u00edficos naturales m\u00e1s capaces, ha sido inconsecuente en filosof\u00eda, como la gran mayor\u00eda de los cient\u00edficos de la naturaleza. Tend\u00eda al kantismo, pero en su teor\u00eda del conocimiento no se aten\u00eda consecuentemente a ese punto de vista. He aqu\u00ed, por ejemplo, la consideraci\u00f3n acerca de la concordancia de los conceptos con los objetos en su <i>Handbuch der physiologischen Optik<\/i>: \u201cHe caracterizado las impresiones sensibles solo como<i> s\u00edmbolos<\/i> de las circunstancias del mundo externo, neg\u00e1ndoles cualquier clase de parecido o igualdad con lo que designan.\u201d\u00a0(442). Eso es agnosticismo: pero uno poco m\u00e1s lejos, en la misma p\u00e1gina, leemos: \u201cNuestras intuiciones y representaciones son efectos producidos por los objetos intuidos y representados en nuestro sistema nervioso y en nuestra consciencia\u201d. Eso es materialismo. Pero Helmholtz no ve con claridad la relaci\u00f3n entre verdad absoluta y verdad relativa&#8230;\u00bb (223)<\/p>\n<p>Esto es cretinismo de escuela: \u00bfpor qu\u00e9 \u2013sin magia\u2013 ha de parecerse un efecto a su causa, el azul a la radiaci\u00f3n de longitud de onda tal?<\/p>\n<p>31. Intenta p\u00e9simamente razonar su juicio anterior:<\/p>\n<p>\u00abSi las impresiones no son reproducciones de las cosas, sino solo signos o s\u00edmbolos que no tienen con ellas \u201cparecido de ninguna clase\u201d, entonces se socava el punto de partida materialista de Helmholtz y la existencia de los objetos externos queda sometida a cierta duda, pues signos o s\u00edmbolos son tambi\u00e9n posibles respecto de objetos pensados (\u2026).\u00bb (224)<\/p>\n<p>Pero el signo de un objeto pensado no es nunca efecto suyo. \u00a1Que mal le\u00eda y pensaba!<\/p>\n<p>32. Consciencia de lo que luego le reprochar\u00e1 Pannekoek a prop\u00f3sito de la relaci\u00f3n entre Engels y B\u00fcchner, etc (229\/230).<\/p>\n<p>33. \u00abTanto Marx y Engels como J. Dietzgen entraron en la arena filos\u00f3fica en una \u00e9poca en la cual el materialismo predominaba entre los intelectuales progresivos en general y en los ambientes obreros en particular. Por eso es del todo natural que Marx y Engels dirigieron su atenci\u00f3n no a la repetici\u00f3n de lo viejo, sino a un serio <i>ulterior desarrollo<\/i> te\u00f3rico del materialismo, a su aplicaci\u00f3n a la historia, esto es, a la <i>consumaci\u00f3n<\/i> del edificio de la filosof\u00eda materialista <i>hasta lo alto<\/i>. Es enteramente natural que en el terreno de la teor\u00eda del conocimiento se limitaran a corregir los errores de B\u00fcchner (v\u00e9ase esto en Dietzgen) y a subrayar lo que <i>m\u00e1s particularmente <\/i>les faltaba a esos escritores, muy difundidos y populares, a saber, la dial\u00e9ctica. Marx, Engels y J. Dietzgen no se preocuparon por las verdades elementales del materialismo, difundidas en docenas de ediciones por los vendedores ambulantes. Dirigieron su atenci\u00f3n entera a que no se vulgarizaran esas verdades, a que no se simplificaran, a que no condujeran a un estancamiento del pensamiento (\u201cmaterialismo por abajo, idealismo por arriba\u201d), a que no se olvidara el valioso fruto de los sistemas idealistas, la dial\u00e9ctica hegeliana, aquella aut\u00e9ntica perla que las gallin\u00e1ceas B\u00fcchner, D\u00fchring y consortes (igual que Leclair, Mach, Avenarius, etc) no eran capaces de separar del estercolero del idealismo absoluto. Si se tienen concretamente en cuenta esas circunstancias hist\u00f3ricas de los trabajos filos\u00f3ficos de Engels y J. Dietzgen, queda completamente claro por qu\u00e9 se interesaban m\u00e1s por <i>distanciarse<\/i> de la vulgarizaci\u00f3n de las verdades elementales del materialismo que poder <i>defender<\/i> esas verdades mismas. Tambi\u00e9n se han distanciado Marx y Engels de la vulgarizaci\u00f3n de las exigencias b\u00e1sicas de democracia pol\u00edtica que ha dedicado a su defensa misma.\u00bb (232\/233)<\/p>\n<p>Esto parece indicar que \u00e9l, en cambio, se consideraba obligado a machacar el abc del materialismo.<\/p>\n<p>34. \u00abPues la<i> \u00fanica<\/i> \u201cpropiedad\u201d\u00a0de la materia a cuyo reconocimiento est\u00e1 obligado el materialismo filos\u00f3fico es la propiedad de ser realidad objetiva, de existir fuera de nuestra consciencia.\u00bb (250-251)<\/p>\n<p>Lenin es muy vulnerable por haber aspirado a la invulnerabilidad: pues esa propiedad la \u00abtiene\u00bb tambi\u00e9n en la idea hegeliana.<\/p>\n<p>35. Las \u00abanticipaciones\u00bb pseudocient\u00edficas. (292, el \u00e9ter)<\/p>\n<p>36. Lenin sabe que Engels \u00abreproch\u00f3 a los anteriores materialistas\u00bb \u00abel punto de vista mecanicista\u00bb o su \u00absobreestimaci\u00f3n\u00bb. (300). Pannekoek escribi\u00f3 de menos buena fe de la que parece.<\/p>\n<p>37. \u00abMarx y Engels, procedentes de Feuerbach y madurados en pugna con los chapuceros, prestaron, como es natural, la mayor atenci\u00f3n a la construcci\u00f3n de la filosof\u00eda del materialismo hacia arriba, o sea, no a la teor\u00eda materialista del conocimiento, sino a la concepci\u00f3n materialista de la historia. Por eso subrayaron Marx y Engels en sus obras m\u00e1s el materialismo <i>dial\u00e9ctico<\/i> que el <i>materialismo<\/i> dial\u00e9ctico y pusieron el acento m\u00e1s en el materialismo <i>hist\u00f3rico<\/i> que en el<i> materialismo<\/i> hist\u00f3rico.\u00bb (320)<\/p>\n<p>Ahora la necesidad ser\u00eda la inversa. Pero es grave que con eso concede que la teor\u00eda del conocimiento es cuesti\u00f3n menos dial\u00e9ctica.<\/p>\n<p>38. Para concepto de filosof\u00eda: empieza por insistir en las dos \u00fanicas tendencias (326). Luego:<\/p>\n<p>\u00abLa genialidad de Marx y Engels consiste precisamente en que en el curso de un per\u00edodo muy largo, de casi medio siglo, han desarrollado el materialismo, una de las dos tendencias filos\u00f3ficas b\u00e1sicas, no se han detenido a repetir cuestiones epistemol\u00f3gicas ya resueltas, han mostrado como hay que realizar en el terreno de las ciencias sociales <i>el mismo<\/i> materialismo y han barrido como basura, despiadadamente, el absurdo, el galimat\u00edas pretencioso y charlatanesco, los innumerables intentos de \u201cdescubrir\u201d\u00a0una \u201cnueva\u201d\u00a0l\u00ednea en la filosof\u00eda, inventar una \u201cnueva\u201d\u00a0orientaci\u00f3n, etc\u00bb.\u00bb (327)<\/p>\n<p>39. Concepto de filosof\u00eda:<\/p>\n<p>\u00abT\u00f3mense, por \u00faltimo, las observaciones filos\u00f3ficas sueltas de Marx en <i>El capital<\/i> y en otras obras, y en todas partes se encontrar\u00e1 un motivo b\u00e1sico <i>inmutable<\/i>: mantenimiento del <i>materialismo<\/i> y burla despectiva de toda debilitaci\u00f3n, de toda confusi\u00f3n, de toda desviaci\u00f3n hacia el <i>idealismo<\/i>. En torno a esos dos contrarios fundamentales giran <i>todas<\/i> las observaciones filos\u00f3ficas de Marx; desde el punto de vista de la filosof\u00eda de los profesores, su defecto consiste precisamente en esa &#8216;estrechez&#8217; y &#8216;unilateralidad&#8217;. En realidad, precisamente esa consciente ignorancia de los ambiguos proyectos de reconciliaci\u00f3n de materialismo e idealismo es el gran m\u00e9rito de Marx, el cual <i>avanza <\/i>por un camino filos\u00f3fico rigurosamente determinado.\u00bb (328)<\/p>\n<p>Es instructivo tambi\u00e9n por lo que hace a Lenin (\u00abignorancia consciente\u00bb). Y se puede establecer vinculaci\u00f3n con Engels: una aceptaci\u00f3n tan integral del car\u00e1cter ideol\u00f3gico de la filosof\u00eda implica la creencia en su desaparici\u00f3n.<\/p>\n<p>40. Prueba de la remisi\u00f3n integral de la filosof\u00eda al \u00e1mbito de la ideolog\u00eda:<\/p>\n<p>\u00ab<i>A ninguno<\/i> de esos profesores que en los terrenos especiales de la qu\u00edmica, de la historia, de la f\u00edsica pueden suministrar los trabajos m\u00e1s valiosos <i>se les puede creer ni una sola palabra <\/i>en cuanto que se trata de filosof\u00eda. \u00bfPor qu\u00e9? Por la misma raz\u00f3n por la cual no se debe creer tampoco<i> ni una palabra a ning\u00fan<\/i> profesor de econom\u00eda pol\u00edtica, capaz de suministrar los m\u00e1s valiosos trabajos en el terreno de la investigaci\u00f3n f\u00e1ctica especial, en cuanto que se pone a hablar de la teor\u00eda general de la econom\u00eda pol\u00edtica. Pues esta \u00faltima es una ciencia que en la sociedad moderna no es menos <i>de parte <\/i>que la <i>teor\u00eda del conocimiento<\/i>. En general, los profesores de econom\u00eda pol\u00edtica no son m\u00e1s que los dependientes calificados de la clase capitalista, y los profesores de filosof\u00eda son los dependientes calificados de los te\u00f3logos.\u00bb (334)<\/p>\n<p>La misma \u00abteor\u00eda\u00bb general es situada en el campo de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>41. \u00abLa tarea de los marxistas consiste en ambos casos en saber asimilar los logros conseguidos por aquellos \u201cdependientes\u201d\u00a0y elaborarlos (por ejemplo, si se quiere estudiar los nuevos fen\u00f3menos econ\u00f3micos, no es posible dar un paso sin utilizar las obras de esos dependientes) y en saber eliminar la tendencia reaccionaria de ellos, llevar adelante la l\u00ednea <i>propia<\/i> y combatir <i>toda la l\u00ednea<\/i> de las fuerzas y las clases que nos son hostiles.\u00bb (334)<\/p>\n<p>Bueno, \u00bfy por qu\u00e9 no es tarea de los marxistas el investigar ellos mismos?<\/p>\n<p>42. Muy curioso texto:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) Tambi\u00e9n las ciencias de la naturaleza son en \u00faltima instancia y desde varios puntos de vista una autoridad de la que hemos de liberarnos.\u00bb (339)<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a><b>8. Ni tribunos<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 11 de marzo de 1978 Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia con el t\u00edtulo \u00abNi tribunos\u00bb en Sabadell (Barcelona). Por aquellas fechas se discut\u00eda en el PSUC-PCE el abandono del t\u00e9rmino \u00ableninismo\u00bb en la caracterizaci\u00f3n ideol\u00f3gica del partido. Santiago Carrillo, entonces secretario general del PCE, hab\u00eda lanzado la propuesta de abandono del t\u00e9rmino en tierras americanas. Solo nos ha llegado el guion de su intervenci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Hoy hablamos aqu\u00ed de leninismo porque es asunto pol\u00edtico urgente.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Sin embargo, hay que tom\u00e1rselo con calma,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. porque, si no, se adoptan posiciones insostenibles<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.2.1.1. salvo con farise\u00edsmo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">1.2.1.1.1. los \u00abantileninistas\u00bb mantienen la organizaci\u00f3n<\/p>\n<p style=\"padding-left: 160px;\">1.2.1.1.2 . los \u00ableninistas\u00bb \u00bfmantendr\u00edan la pol\u00edtica sin proletariado?<\/p>\n<p>2. As\u00ed que: a profundizar<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Tipos de cl\u00e1sicos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. Art\u00edsticos: modelos de lo hoy no decisorio. Consecuencias.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.2. Cient\u00edficos: modelos de m\u00e9todo. Definidores de objetos formales. Contenidos iniciales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.3. Filos\u00f3fico-religiosos, incluidos textos sagrados: modelos de fin y conducta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Un cl\u00e1sico pol\u00edtico como Lenin puede ser las tres cosas, m\u00e1s 2 que 1 [cient\u00edfico que art\u00edstico] y m\u00e1s 3 que 2 [m\u00e1s filos\u00f3fico-religioso que cient\u00edfico]<\/p>\n<p>3. El caso de Lenin<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1 Su repertorio est\u00e1 bastante superado<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.1. Por \u00e9l mismo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.2. Positivamente<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.3. Cr\u00edticamente<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2 Su m\u00e9todo es muy importante: la concreci\u00f3n pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.1. Con un punto cr\u00edtico: el sentido de la importancia del poder.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. Su posici\u00f3n de fines es identificadora<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.1. Frente al reformismo<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.2. Frente a ignorancia ut\u00f3pica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. No hay que aferrarse al repertorio leniniano.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Ni hay que aceptar <i>este<\/i> antileninismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. Porque se aferra al peor repertorio: organizaci\u00f3n, etc.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.2 Y al punto m\u00e1s dudoso del m\u00e9todo: el poder<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.2.1. Encima, desnaturaliz\u00e1ndolo. El actual antileninismo eurocomunista es la aceptaci\u00f3n no ya del riesgo del poder revolucionario, sino del riesgo del poder burgu\u00e9s.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. En suma, ni tribunos, como dice el verso de la I[nternacional, pero siempre que sea en el esp\u00edritu de \u00e9sta. No se puede lapidar al tribuno de uno mismo mientras se ayuda a entronizar al rey de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>9. <\/b><b>Anotaciones de lectura<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">De la carpeta \u00abMarxismo\u00bb de BFEEUB. Sobre textos de Lenin.<\/span><\/p>\n<p><b><i>Federico Engels<\/i>, escrito en oto\u00f1o de 1895, vol I, 53 ss.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abEl desarrollo de las fuerzas productivas crea las relaciones sociales que se basan en la propiedad privada, pero vemos ahora tambi\u00e9n como este mismo desarrollo de las fuerzas productivas despoja de la propiedad a la mayor\u00eda de los hombres para concentrarla en manos de una insignificante minor\u00eda; destruye la propiedad, base del r\u00e9gimen social contempor\u00e1neo, y tiende al mismo fin que se han planteado los socialistas.\u00bb (55)<\/p>\n<p>Es muy notable para la cuesti\u00f3n del estatuto l\u00f3gico del marxismo. \u00abPrimero\u00bb est\u00e1 el fin propuesto.<\/p>\n<p>2. En la misma p\u00e1gina 55 la \u00abtesis fundamental\u00bb de Hegel es la del cambio. Cuesti\u00f3n de lectura de \u00e9poca.<\/p>\n<p>3. \u00ab\u201cLa emancipaci\u00f3n del proletariado debe ser obra del proletariado mismo\u201d, nos ense\u00f1aron siempre Marx y Engels. Y para luchar por su emancipaci\u00f3n econ\u00f3mica, el proletariado debe conquistar ciertos derechos <i>pol\u00edticos<\/i>.\u00bb (60).<\/p>\n<p><b><i>Marxismo y revisionismo<\/i>, 1908, no m\u00e1s tarde del 3 (16) de abril, vol I, 66 ss.<\/b><\/p>\n<p><b>Primeras anotaciones<\/b>:<\/p>\n<p>1. Definici\u00f3n por los tres puntos de contenido ideol\u00f3gico: filos\u00f3fico: abandono del materialismo por la filosof\u00eda; econ\u00f3mico: abandono de crisis y de teor\u00eda valor; pol\u00edtico: deformaci\u00f3n del hecho de la lucha de clases, parlamentarismo aliancista que tiende a \u00bbembotar la conciencia de las masas\u00bb.<\/p>\n<p>2. Definici\u00f3n de la \u00abesencia\u00bb del revisionismo por la frase de Bernstein.<\/p>\n<p>3. Revisionismos \u00abde derecha e izquierda\u00bb.<\/p>\n<p><b>Segundas anotaciones:<\/b><\/p>\n<p>1. Empieza historiando las pugnas doctrinales en el movimiento socialista, hasta el triunfo del marxismo en \u00e9l (66-67). En este contexto, una expresi\u00f3n fatalista o determinista.<\/p>\n<p>2. Luego de su victoria, el marxismo ve c\u00f3mo las luchas doctrinales se trasladan a su interior. Continuidad de este fen\u00f3meno con el socialismo pre-marxista (Proudhon, p.e., parece claramente comentado). (67)<\/p>\n<p>3. Berstein, revisionismo t\u00edpico.<\/p>\n<p>4. Contenido ideol\u00f3gico del revisionismo:<\/p>\n<p>a) En filosof\u00eda, mimetismo (68).<\/p>\n<p>En el contexto, defensa de (el materialista) Plej\u00e1nov y ataque a Bogd\u00e1nov, Lunacharski, que <i>en su cr\u00edtica se sit\u00faan a la izquierda<\/i>:<i> <\/i><\/p>\n<p>\u00ab[&#8230;] Plej\u00e1nov fue el \u00fanico marxista de la socialdemocracia internacional que hizo, desde el punto de vista del materialismo dial\u00e9ctico consecuente, la cr\u00edtica de aquellas incre\u00edbles necedades acumuladas por los revisionistas. Es tanto m\u00e1s necesario subrayar esto decididamente, por cuanto en nuestro tiempo se hacen tentativas profundamente err\u00f3neas para hacer pasar el viejo y reaccionario f\u00e1rrago filos\u00f3fico bajo el pabell\u00f3n de la cr\u00edtica del oportunismo t\u00e1ctico de Plej\u00e1nov\u00bb (68).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">A\u00f1ade en nota:<\/span><\/p>\n<p>\u00abV\u00e9ase el libro <i>Ensayos sobre la filosof\u00eda del marxismo<\/i> de Bogd\u00e1nov y otros [\u2026]\u00bb (68)<\/p>\n<p>a) El punto principal para valorar la actitud de Lenin ante Bogd\u00e1nov, luego ante Mach, no es, tem\u00e1ticamente, la pugna <i>pol\u00edtica<\/i> con Bogd\u00e1nov que se le pone a su izquierda, sino la plausibilidad o inaceptabilidad de la tesis seg\u00fan la cual la actitud epistemol\u00f3gica de estos hombres es \u00abel viejo f\u00e1rrago filos\u00f3fico\u00bb. No lo era literalmente. \u00bfPero lo era en cuanto a la funci\u00f3n fundamentadora de la filosof\u00eda acad\u00e9mica?<\/p>\n<p>b) En econom\u00eda, negaci\u00f3n de las crisis y de la doctrina del valor (68-70).<\/p>\n<p>c) En pol\u00edtica, deformaci\u00f3n del tema de la lucha de clases. Sobre la base de 1871 y 1905:<\/p>\n<p>\u00abQuien no comprenda la irresistible dial\u00e9ctica interna del parlamentarismo y de la democracia burguesa, que conduce a solucionar la disputa por la violencia masiva de un modo todav\u00eda m\u00e1s tajante que en tiempos anteriores, jam\u00e1s sabr\u00e1 desarrollar, sobre la base de este parlamentarismo, una propaganda y una agitaci\u00f3n consecuentes desde el punto de vista de los principios, que preparen verdaderamente a las masas obreras para la participaci\u00f3n victoriosa en tales \u201cdisputas\u201d, La experiencia de las alianzas de los acuerdos, de los bloques con el liberalismo social reformista en la Europa occidental y con el reformsimo liberal (dem\u00f3cratas constitucionalistas) en la revoluci\u00f3n rusa, muestra de manera convincente que estos acuerdos no hacen m\u00e1s que embotar la conciencia de las masas, no reforzando, sino debilitando la significaci\u00f3n real de su lucha, uniendo a los luchadores con los elementos nuevos capaces de luchar con los elementos m\u00e1s vacilantes y traidores.\u00bb (71)<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfEl objetivo final no es nada; el movimiento lo es todo\u00bb: esta frase proverbial de Bernstein expresa la esencia del revisionismo mejor que muchas largas distinciones.\u00bb (71).<\/p>\n<p>5. Situaci\u00f3n del problema del revisionismo:<\/p>\n<p>\u00abhay un potente \u201crevisionismo de derecha\u201d [as\u00ed lo llama] y otro d\u00e9bil \u201crevisionismo de izquierda\u201d que se perfila hoy en los pa\u00edses latinos, con el nombre de \u201csindicalismo revolucionario\u201d[&#8230;]\u00bb (72)<\/p>\n<p>6. La ra\u00edz b\u00e1sica del revisionismo oportunista o de derechas es la constante producci\u00f3n del capitalismo en la peque\u00f1a industria, con proletarizaci\u00f3n. En este contexto, muy aguda afirmaci\u00f3n, al estilo del vol. III de <i>El Capital<\/i>:<\/p>\n<p>\u00abEl capitalismo crea de nuevo infaliblemente, toda una serie de \u201ccapas medias\u201d (ap\u00e9ndice de las f\u00e1bricas, trabajo a domicilio, peque\u00f1os talleres diseminados por todo el pa\u00eds, en virtud de las exigencias\u2026\u00bb.<\/p>\n<p><b><i>Carlos Marx (Breve esbozo biogr\u00e1fico en una exposici\u00f3n del marxismo).<\/i> Escrito en julio-noviembre de 1914. Publicado (V. Ilich) en 1918, tomo 28 del <i>Diccionario enciclop\u00e9dico<\/i>, 3\u00aa edic, Vo I, 21 ss.<\/b><\/p>\n<p><b>Prologuillo<\/b>:<\/p>\n<p>1. \u00ab(&#8230;) Partidos obreros socialistas <i>de masas<\/i>\u00bb.<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de la \u00e9poca de la II Internacional (27)<\/p>\n<p><b>La doctrina de Marx<\/b><\/p>\n<p><b>El materialismo filos\u00f3fico<\/b> (2 p\u00e1ginas largas).<\/p>\n<p>2. Con alusi\u00f3n antipositivista (29).<\/p>\n<p>3. \u00abEl principal defecto del \u201cviejo\u201d materialismo, sin excluir el de Feuerbach (y no digamos el materialismo \u201cvulgar\u201d de B\u00fcchner-Vogt-Moleschott), consist\u00eda, seg\u00fan Marx y Engels, en lo siguiente: 1) en que este materialismo era \u201cpredominantemente mec\u00e1nico\u201d y no ten\u00eda en cuenta las \u00faltimos progresos de la qu\u00edmica y la biolog\u00eda (en nuestros d\u00edas habr\u00eda que a\u00f1adir la teor\u00eda el\u00e9ctrica de la materia); 2) en que el viejo materialismo no ten\u00eda un car\u00e1cter hist\u00f3rico ni dial\u00e9ctico (sino metaf\u00edsico, en el sentido de antidial\u00e9ctico) y no manten\u00eda de un modo consecuente ni en todos sus aspectos el criterio de la evoluci\u00f3n; (3) en que conceb\u00eda \u201cla esencia humana\u201d en abstracto y no como el \u201cconjunto de las relaciones sociales\u201d (hist\u00f3ricamente concretas y determinadas), raz\u00f3n por la cual no hac\u00eda m\u00e1s que interpretar el mundo, cuando en realidad se trata de \u201ctransformarlo\u201d, es decir, en que no comprend\u00eda la importancia de la \u201cactuaci\u00f3n revolucionaria pr\u00e1ctica\u201d\u00bb (30).<\/p>\n<p>No s\u00f3lo interesa la curiosa interpretaci\u00f3n de mecanicismo, sino tambi\u00e9n, y sobre todo, la precisi\u00f3n sobre el concepto de metaf\u00edsica.<\/p>\n<p><b>La dial\u00e9ctica.<\/b><\/p>\n<p>4. Una p\u00e1gina y media. Aunque alude a dial\u00e9ctica de la naturaleza, su tema did\u00e1ctico es claramente la sociedad.<\/p>\n<p><b>La concepci\u00f3n materialista de la historia.<\/b><\/p>\n<p>5. Dos p\u00e1ginas largas.<\/p>\n<p>6. \u00abEl descubrimiento de la concepci\u00f3n materialista de la historia, o, mejor dicho, la consecuente aplicaci\u00f3n y extensi\u00f3n del materialismo al campo de los fen\u00f3menos sociales, acaba con los dos defectos fundamentales de las teor\u00edas de la historia anteriores a Marx. En primer lugar, en el mejor de los casos, estas teor\u00edas solo consideraban los m\u00f3viles ideol\u00f3gicos de la actitud hist\u00f3rica de los hombres, sin investigar el origen de esos m\u00f3viles, sin percibir las leyes, objetivos que rigen el desarrollo del sistema de las relaciones sociales, sin advertir las ra\u00edces de estas relaciones en el grado de progreso de la producci\u00f3n manual; en segundo lugar, las viejas teor\u00edas no abarcaban precisamente las acciones de las <i>masas<\/i> de la poblaci\u00f3n, mientras que el materialismo hist\u00f3rico permitir\u00e1 por primera vez el estudio, con la exactitud del naturalista, de las condiciones sociales de la vida de las masas y de los cambios experimentados por estas condiciones. La \u201csociolog\u00eda\u201d y la historiograf\u00eda anteriores a Marx acumularon, en el mejor de los casos, datos no analizados y fragmentarios, y expusieron algunos aspectos del proceso hist\u00f3rico. El marxismo se\u00f1al\u00f3 el camino para una investigaci\u00f3n universal y completa del proceso de nacimiento, desarrollo y decadencia de las formaciones econ\u00f3mico-sociales, examinando el conjunto de todas las tendencias contradictorias y concentr\u00e1ndolas en las condiciones exactamente determinable, de vida y de producci\u00f3n de las distintas clases de la sociedad, eliminando el subjetivismo y la arbitrariedad en la elecci\u00f3n de las diversas ideas \u201cdominantes\u201d o en su interpretaci\u00f3n y poniendo al descubierto las ra\u00edces de todas las ideas y de todas las diversas tendencias manifiestas en el estado de s fuerzas\/materiales productivas, sin excepci\u00f3n alguna.\u00bb (33\/34)<\/p>\n<p>La idea de conjunto, de totalidad.<\/p>\n<p>(1) La peligrosa \u00abaplicaci\u00f3n\u00bb del materialismo a los fen\u00f3menos sociales (Pannekoek) es m\u00e1s peligrosa verbal que realmente, puesto que antes ha distinguido entre materialismo antiguo y moderno. Antes (29) se ha adherido al concepto de materialismo del <i>Ludwig Feuerbach<\/i>&#8230;, sin dar concepto de materia. Tiene importancia la cita del <i>LF<\/i> por su inmediato sentido antirreligioso.<\/p>\n<p><b>La lucha de clases.<\/b><\/p>\n<p>7. Dos p\u00e1ginas escasas.<\/p>\n<p>8. Poco menos de ocho p\u00e1ginas de doctrina general, pues.<\/p>\n<p>La doctrina econ\u00f3mica de Marx.<\/p>\n<p>9. \u00abEl estudio de las relaciones de producci\u00f3n de una sociedad hist\u00f3ricamente determinada y concreta en su aparici\u00f3n, su desarrollo y su decadencia, es lo que compone la doctrina econ\u00f3mica de Marx\u00bb (36)<\/p>\n<p>\u00ab<b>Tres fuentes y tres partes integrantes del marxismo\u00bb, marzo 1913. VoI, 61 ss.<\/b><\/p>\n<p>1. Tras declarar la naturaleza de clase de la ciencia burguesa, afirma el car\u00e1cter no sectario del marxismo.<\/p>\n<p>2. Acentuando la continuidad:<\/p>\n<p>\u00abSu [de Marx] doctrina apareci\u00f3 como<i> continuaci\u00f3n<\/i> directa e inmediata de las doctrinas de los m\u00e1s grandes representantes de la filosof\u00eda, la econom\u00eda pol\u00edtica y el socialismo.<\/p>\n<p>La doctrina de Marx es todopoderosa porque es exacta, es completa y arm\u00f3nica, dando a los hombres una concepci\u00f3n del mundo \u00edntegra, intransigente con toda superspetici\u00f3n, con toda reacci\u00f3n y con toda defensa de la opresi\u00f3n burguesa. El marxismo es el sucesor natural de lo mejor que la humanidad cre\u00f3 en el siglo XIX, la filosof\u00eda alemana, la econom\u00eda pol\u00edtica inglesa y el socialismo franc\u00e9s\u00bb (61)<\/p>\n<p>3. La secci\u00f3n dedicada a la primera parte integrante se abre categ\u00f3ricamente, de un modo irritante para Pannekoek o Korsch: \u00abla filosof\u00eda del marxismo es el materialismo\u00bb (62). Sigue una elogiosa recepci\u00f3n de la herencia burguesa ilustrada contra \u00ablas diversas formas del idealismo filos\u00f3fico, que se reducen siempre, de un modo o de otro, a la defensa o al apoyo de la religi\u00f3n\u00bb (62)<\/p>\n<p>4. Pese a la herencia a\u00fan remacha el clavo: \u00abMarx y Engels defendieron del modo m\u00e1s expl\u00edcito el materialismo filos\u00f3fico (&#8230;)\u00bb (62). Es notable que d\u00e9 como<i> loci classici <\/i>el L.F y el <i>A.D<\/i>.<\/p>\n<p>5. Marx enriquece ese fondo con disquisiciones de la filosof\u00eda cl\u00e1sica alemana:<\/p>\n<p>\u00abLa principal de estas adquisiciones es la <i>dial\u00e9ctica<\/i>, es decir, la doctrina del desarrollo en su forma m\u00e1s completa, m\u00e1s profunda y m\u00e1s exenta de unilateralidad, la doctrina de la relatividad del conocimiento humano, que nos da un reflejo de la materia en constante desarrollo\u00bb (62).<\/p>\n<p>6. De ah\u00ed pasa al materialismo hist\u00f3rico como extensi\u00f3n del materialismo filos\u00f3fico:<\/p>\n<p>\u00abMarx profundiz\u00f3 y desarroll\u00f3 el materialismo filos\u00f3fico, lo llev\u00f3 a su t\u00e9rmino e hizo extensivo su conocimiento de la naturaleza al conocimiento de la <i>sociedad humana.<\/i> El <i>materialismo hist\u00f3rico<\/i> de Marx en una conquista formidable del pensamiento cient\u00edfico\u00bb (62)<\/p>\n<p>7. El final de la secci\u00f3n es una formulaci\u00f3n recapitulativa contundente: \u00abLa filosof\u00eda de Marx es el materialismo filos\u00f3fico acabado [&#8230;]\u00bb (p. 63).<\/p>\n<p><b>Resumen de las <i>Lecciones sobre la esencia de la religi\u00f3n<\/i> de Feuerbach, pp. 49-71 <\/b><\/p>\n<p>1. Est\u00e1 extractando Feuerbach, VIII p\u00e1gs. 192-193 [Lecci\u00f3n 5\u00aa]:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfDe d\u00f3nde ha salido el esp\u00edritu (Geist)?, preguntan los te\u00edstas al ateo. Se forman de la naturaleza una opini\u00f3n demasiado despectiva (<i>despektierkiche<\/i>: 196), mientras que del esp\u00edritu tienen \u201cuna idea\u201d demasiado elevada\u00bb<\/p>\n<p>Y acota: \u00abN.B. (Cfr. Dietzgen)\u00bb.<\/p>\n<p>Por lo tanto, al menos en 1914, Lenin conoc\u00eda Dietzgen, contra lo que luego presupuso Pannekoek.<\/p>\n<p>2. Important\u00edsimo para el realismo de Lenin. Cita a Feuerbach, misma lecci\u00f3n, p. 324:<\/p>\n<p>\u00abHagamos que nuestro ideal no sea un ente castrado, incorp\u00f3reo, abstracto, sino el hombre total, real, multilateral, perfecto y desarrollado\u00bb. Y acota algo incompatible con las versiones rom\u00e1nticas de los <i>Manuscritos<\/i> de 1844: \u00abEl <i>ideal de Mijailovski<\/i> es simplemente una repetici\u00f3n vulgarizada de este ideal de la democracia burguesa avanzada o de la democracia burguesa revolucionaria\u00bb (64)<\/p>\n<p><b>Plan de la Dial\u00e9ctica de Hegel (L\u00f3gica). \u00cdndice de la Peque\u00f1a L\u00f3gica (Enciclopedia), pp. 303-307.<\/b><\/p>\n<p>1. En estas pocas p\u00e1ginas Lenin est\u00e1 absorbido por el problema L\u00f3gica\/Historia que ser\u00e1 el tema de Luk\u00e1cs. Est\u00e1 muy hegelianizado en la afirmaci\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abEn l\u00f3gica, la historia del pensamiento debe, para el [ilegible], coincidir con las leyes del pensamiento\u00bb (200).<\/p>\n<p>\u00bfHa pensado en las implicaciones de eso? \u00bfEn qu\u00e9 habr\u00eda leyes del pensamiento de aparici\u00f3n (no ya descubrimiento) posterior a la de otras? M\u00e1s probable es que haya pensado con mistificaci\u00f3n hegeliana. Un texto posterior permite aclarar. Pero antes est\u00e1 el c\u00e9lebre paso sobre <i>El Capital: <\/i><\/p>\n<p>\u00abSi Marx no nos dej\u00f3 una \u201cL\u00f3gica\u201d (con may\u00fascula), dej\u00f3 en cambio la l\u00f3gica del Capital, que en este problema tiene que ser utilizada a fondo. En El Capital, Marx aplic\u00f3 a una sola ciencia la l\u00f3gica, la dial\u00e9ctica y la teor\u00eda del conocimiento del materialismo [no hacen faltan tres palabras: es una y la misma cosa], que tom\u00f3 todo lo que hab\u00eda de valioso en Hegel y lo desarroll\u00f3\u00bb (305)<\/p>\n<p>2. Luego hay un semi-recuadro bastante instructivo. \u00abLa historia del capitalismo y el an\u00e1lisis de los <i>conceptos<\/i> que la resumen\u00bb (305).<\/p>\n<p>3. Y a rengl\u00f3n seguido el paso antes aludido, que es quiz\u00e1s el m\u00e1s aclaratorio de la anterior, e importante, vaguedad hegeliana:<\/p>\n<p>\u00abEl comienzo -el \u201cSer\u201d m\u00e1s simple, com\u00fan, inmediato, de masas: la mercanc\u00eda singular (el \u201cSein\u201d [Ser] en econom\u00eda pol\u00edtica). Su an\u00e1lisis como relaci\u00f3n social. Un <i>doble<\/i> an\u00e1lisis deductivo e inductivo -l\u00f3gico e hist\u00f3rico (las formas de valor)\u00bb (306).<\/p>\n<p>El riesgo de que esto, sin m\u00e1s, determine pensamiento sof\u00edstico es evidente. Para evitarlo, hay que empezar por precisar que no se trata de hablar primero de g\u00e9nesis de la validez, sino de g\u00e9nesis de estructuras. <i>Una vez<\/i> engendrada una estructura, est\u00e1 necesariamente dada su racionalidad interna, o sea, sus criterios de validez. Esto vale sin problemas para cualquier formaci\u00f3n hist\u00f3rica. El problema se presenta en otros dos campos, para las estructuras te\u00f3ricas se\u00f1aladamente las formales\u2013- y para la estructura incoada en referencia a la axial negamos racionalidad a una estructura dada. Para este segundo caso, el problema es m\u00e1s resoluble: las estructuras ya impulsadas no tienen racionalidad interna perfecta, son autocontradictorias: por eso sugieren ideas de otra estructura. Para el primer caso, la dificultad es m\u00e1s seria. E inversa. Se trata de estructuras de racionalidad interna perfecta. Por eso no pueden sino ampliarse o abandonarse, no transformarse. (Solo sus materiales se pueden conservar, los hechos recogidos). Para la l\u00f3gica y la matem\u00e1tica b\u00e1sica, habr\u00e1 que pensar en que la g\u00e9nesis ha sido cosmol\u00f3gica (tal modo como, en alguna fase, Russell la crey\u00f3 biol\u00f3gica). No se trata, naturalmente, de los sistemas particulares, sino de la teor\u00eda de sistemas.<\/p>\n<p><b>Resumen de las <\/b><i><b>Lecciones de la Historia de la Filosof\u00eda<\/b><\/i><b> de Hegel, pp. 231 ss.<\/b><\/p>\n<p>1. Cita de Hegel:<\/p>\n<p>\u00abSi de verdad es abstracta, no es verdadera. La sana raz\u00f3n humana tiende hacia lo concreto [&#8230;]. La filosof\u00eda es lo m\u00e1s antag\u00f3nico a la abstracci\u00f3n, conduce a lo concreto&#8230;\u00bb (233).<\/p>\n<p>2. Aplaude lo de que el movimiento es esto y no esto al mismo tiempo, etc. \u00bfC\u00f3mo es que los hegelianos no se dan cuenta de su problema de lenguaje, de que para pensar claramente su idea han de empezar por relativizar \u2013o abandonar, en contexto t\u00e9cnico\u2013 el verbo \u00abestin\u00bb? (243)<\/p>\n<p>3. Mach es \u00abmal idealismo\u00bb. Ten\u00eda ya otra justificaci\u00f3n para <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i>, a saber, el subjetivismo de lo que Hegel llama \u00abmal idealismo\u00bb.<\/p>\n<p>4. Recuadro triple, a prop\u00f3sito de los sofismas antiguos:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 no puede nombrarse lo particular? Uno de los objetos de determinado tipo (mesas) se distingue del resto por algo\u00bb (263)<\/p>\n<p>5. Identificaci\u00f3n de filosof\u00eda y dial\u00e9ctica (entre par\u00e9ntesis) (265)<\/p>\n<p>6. Otra serie de notas sobre el conocimiento de lo concreto, a prop\u00f3sito de Plat\u00f3n. Son tres recuadros, bajo el r\u00f3tulo (tambi\u00e9n en recuadro) N.B. \u00abDial\u00e9ctica del conocimiento\u00bb N.B.<\/p>\n<p>7. Habr\u00e1 que tomarse en serio la insistente acusaci\u00f3n de cobard\u00eda a Hegel \u2013y a otros fil\u00f3sofos\u2013 por sustraerse a conclusiones materialistas que son, en el caso de Lenin, la aceptaci\u00f3n de la alteridad radical del mundo externo. Ejemplo:<\/p>\n<p>\u00ab\u00a1\u00a1\u00a1 Pero deja a un lado el problema del Ser <i>fuera<\/i> del hombre!!! \u00a1\u00a1\u00a1Una treta sof\u00edstica para escaparse <i>del <\/i>materialismo!!! [&#8230;] (\u00a1\u00a1y se oculta el problema del Ser <i>independiente<\/i> del esp\u00edritu y del hombre!!).<\/p>\n<p>A lo que anota: \u00ab\u00a1\u00a1ja, ja!! \u00a1\u00a1tiene miedo!! (275). Tiene que haber aqu\u00ed una cuesti\u00f3n de sensibilidad y moral. Relacionar con su afici\u00f3n monta\u00f1esca.<\/p>\n<p>8. Es curios\u00edsima la furia b\u00e9lica materialista que le sacude cuando lee el (mal) tratamiento de Epicuro por Hegel. Por ejemplo:<\/p>\n<p>\u00abEl alma, seg\u00fan Epicuro, es \u201ccierta\u201d disposici\u00f3n de los \u00e1tomos. \u201cEsto es lo que tambi\u00e9n [!!!] dijo Locke [&#8230;] Son palabras vac\u00edas&#8230;\u201d ((No, son conjeturas geniales e <i>indicaciones de los caminos que debe seguir la ciencia<\/i>, no el oscurantismo))\u00bb (280).<\/p>\n<p>La entusiasta defensa de Epicuro llega al rid\u00edculo de ver en el movimiento de los electrones \u2013que Lenin ve circularmente como en el modelo de Rutherford\u2013 una documentaci\u00f3n del clinamen, entendido como movimiento curvil\u00edneo (p. 280).<\/p>\n<p>De todos modos, en un recuadro es m\u00e1s cauto, al se\u00f1alar as\u00ed sobre Hegel:<\/p>\n<p>\u00abS\u00f3lo es correcta la referencia a la ignorancia de la dial\u00e9ctica en general de la dial\u00e9ctica de los conceptos. Pero la cr\u00edtica del materialismo es d\u00e9bil\u00bb (281)<\/p>\n<p>Esto expresa quiz\u00e1s del modo m\u00e1s fiel el resultado final de su primer materialismo m\u00e1s el estudio de Hegel.<\/p>\n<p>Por cierto, habr\u00eda que fechar la relaci\u00f3n entre hegelismo de Lenin y principio subjetivo de la pr\u00e1ctica. Creo que \u00e9ste es anterior, acaso por narodniki.<\/p>\n<p><b>Resumen de la <i>Ciencia de la l\u00f3gica<\/i> de Hegel, pp. 73 ss.<\/b><\/p>\n<p><b>Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n. <\/b><\/p>\n<p>1. Recuadro:<\/p>\n<p>\u00abInvertir los t\u00e9rminos: la l\u00f3gica y la teor\u00eda del conocimiento deben derivarse del \u201cdesarrollo de toda la vida natural y espiritual\u201d\u00bb (78).<\/p>\n<p>Hegel, en cambio, basa ese desarrollo en la <i>Natur der reinen<\/i>&#8230; que forman el contenido de la l\u00f3gica.<\/p>\n<p><b>Pr\u00f3logo a la segunda edici\u00f3n. <\/b><\/p>\n<p>2. Interpretaciones de textos de Hegel desmetafisic\u00e1ndolos y despoj\u00e1ndolos de pseudoproblemas especulativos y conceptos absolutos (75)<\/p>\n<p>3. Extracta, acotando doblemente, el paso: \u00abAl introducir de este modo el contenido en la consideraci\u00f3n l\u00f3gica\u00bb, el objeto final no son ya las <i>Dinge<\/i>, sino <i>Die Sache<\/i>, <i>der Begriff der Dinge.\u00bb<\/i> (84). A\u00f1ade dos veces N.B. y comenta, en recuadro: \u00abno las cosas, sino las leyes de su movimiento, en sentido materialista.\u00bb (77).<\/p>\n<p>Tiene inter\u00e9s para su concepto de consideraci\u00f3n materialista, evidentemente anti-contemplativa y anti-especulativa.<\/p>\n<p><b>Introducci\u00f3n: concepto general de la l\u00f3gica. <\/b><\/p>\n<p>4. Los extractos muestran que para Lenin son muy importantes en Hegel la concreci\u00f3n y el (derivado de ello) peliagudo concepto hegeliano de m\u00e9todo. As\u00ed, por ejemplo, acota comentando: \u00abEn efecto, el m\u00e9todo es la conciencia de la forma adoptada por el automovimiento interior de su contenido\u00bb, y m\u00e1s adelante, en toda la p\u00e1g. 41, una buena explicaci\u00f3n de lo que es la dial\u00e9ctica (86)<\/p>\n<p>Como en todos los escritores serios, tambi\u00e9n en Hegel aparece, como en Arist\u00f3teles el <i>anima est quodammodo omnia<\/i> [El alma es en cierto sentido todas las cosas]. Pues s\u00f3lo as\u00ed puede el conocimiento proceder seg\u00fan la dial\u00e9ctica inherente a, impulsora del proceso estudiado. Pero hay que observar que se trata de dos procesos: el de lo conocido y el del conocedor. Y aunque su ra\u00edz ser\u00e1 la misma en \u00faltimo t\u00e9rmino <i>quodammodo<\/i>, eso no resuelve el problema central <i>marxista<\/i> (no kantiano), o sea, el que consiste en justificar el valor de reproducci\u00f3n del trabajo cognoscitivo.<\/p>\n<p>5. Al final de sus notas sobre la introducci\u00f3n se manifiesta muy interesantemente su adhesi\u00f3n al principio de lo concreto, tambi\u00e9n su fuente de inspiraci\u00f3n al respecto. En mi opini\u00f3n, los siguientes textos dejan fuera de duda que Lenin ha aprendido esto en comentarios del <i>Anti-D\u00fchring<\/i> sobre <i>El Capital<\/i>. Lenin cita a Hegel cuando \u00e9ste dice que la l\u00f3gica \u00abno es el universal abstracto, sino el universal que encierra la riqueza de los particulares\u00bb, y anota breve, pero significativamente: \u00abCf. <i>El Capital <\/i>\u00bb. A rengl\u00f3n seguido escribe, recuadrando: \u00abMagn\u00edfica f\u00f3rmula: \u00a1\u00a1\u00bbNo s\u00f3lo lo universal abstracto, sino un universal que encierra la riqueza de lo particular, de lo individual y de lo singular!! (\u00a1toda la riqueza de lo particular y lo singular!)!! Tr\u00e8s bien!.\u00bb (89).<\/p>\n<p>6. Interpreta a Kant como salvador de la fe: \u00abKant: delimitar la \u201craz\u00f3n\u201d y fortalecer la fe\u00bb (p. 90).<\/p>\n<p><b>Libro primero: La teor\u00eda del ser. <\/b><\/p>\n<p>7. \u00abTodo es vermittelt = mediado, enlazado en unidad, unido por medio de transiciones. Fuera el cielo -concatenaci\u00f3n sujeta a ley del <i>todo<\/i> (el <i>proceso<\/i>) del universo\u00bb (93)<\/p>\n<p>Uno de los textos que m\u00e1s f\u00e1cilmente permiten ver la deformaci\u00f3n marxista del conceptos b\u00e1sicos de Hegel. El marxista (ya el mismo Marx) se aferra a esos conceptos para evitar la postulaci\u00f3n de lo Absoluto, que es, en cambio, el concepto inspirador de Hegel. Por eso el marxista est\u00e1 presuponiendo entes m\u00faltiples en n\u00famero. Hegel no.<\/p>\n<p><b>Primera secci\u00f3n: La determinaci\u00f3n (cualidad).<\/b><\/p>\n<p>8. Acota insistentemente sobre el mismo tema de la mediaci\u00f3n, sobre la concreci\u00f3n, sobre la dial\u00e9ctica (95, 96). Se van acumulando esas notas y acotaciones, que pronto presenta repentinamente con r\u00f3tulo: \u00abPensamientos sobre la dial\u00e9ctica <i>en lisant<\/i> Hegel\u00bb (100, por primera vez). Ese r\u00f3tulo me hace pensar \u2013junto con la nota sobre dial\u00e9ctica\u2013 que Lenin pudiera escribir un ensayo sobre el tema. La primera vez que aparece el r\u00f3tulo, acota un comentario suyo, con los dos temas: a) dial\u00e9ctica\/sof\u00edstica; b) el concreto universal:<\/p>\n<p>\u00ab[&#8230;] Multifac\u00e9tica y universal elasticidad de los conceptos, que llega hasta la identidad de los contrarios: en eso reside la esencia del asunto. Esta elasticidad, subjetivamente aplicada: eclecticismo y sofister\u00eda. Si se aplica <i>objetivamente<\/i>, es decir, si refleja la multilateralidad del proceso material y su<i> unidad<\/i>, tenemos la dial\u00e9ctica, el reflejo correcto del eterno desarrollo del mundo\u00bb (101) [segunda cursiva MSL].<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado<\/p>\n<p>9. En esta secci\u00f3n aparecen las primeras (que yo conozca) manifestaciones de consciencia de lo que ser\u00eda la principal peculiaridad de su aportaci\u00f3n. El apunte siguiente est\u00e1 recuadrado:<\/p>\n<p>\u00abEl pensamiento de la transformaci\u00f3n de lo ideal es un pensamiento <i>profundo: muy importante para la historia<\/i>. Pero tambi\u00e9n en la vida personal del hombre se ve cuanta verdad encierra esto. Contra el materialismo vulgar. NB La distinci\u00f3n entre lo ideal y lo material es tambi\u00e9n no incondicional, no <i>\u00fcberschwenglich <\/i>[desmesurada]\u00bb (104). [cursiva de MSL].<\/p>\n<p>El \u00faltimo N.B es un paso grande.<\/p>\n<p><b>Segunda secci\u00f3n: la magnitud (la cantidad)<\/b><\/p>\n<p><b>Tercera secci\u00f3n. La medida.<\/b><\/p>\n<p>10. Lenin acota con exclamaci\u00f3n cada vez que Hegel habla de salto, y acota con nada menos que 10 trazos la expresi\u00f3n <i>ruptura de la progresividad <\/i>(113).<\/p>\n<p><b>Libro segundo. La teor\u00eda de la esencia.<\/b><\/p>\n<p><b>Primera secci\u00f3n: La esencia. <\/b><\/p>\n<p>11. Lenin da siempre mucha importancia al <i>proceso hist\u00f3rico<\/i> del conocimiento. Ejemplo aqu\u00ed: 117.<\/p>\n<p>12. Superficial tendencia a reducir Mach a Kant (118).<\/p>\n<p>13. Tambi\u00e9n la insistencia con que acota la tesis hegeliana de la realidad del Schein [apariencia] tiene que ver con el principio de concreci\u00f3n (119).<\/p>\n<p>14. Al final de sus apuntes sobre esta secci\u00f3n hay una nota recuadrada, acotada por otra m\u00e1s breve, tambi\u00e9n recuadrada. La expresi\u00f3n de ambas es m\u00e1s bien floja y vulgar, pero para \u00e9l la cosa era de mucha m\u00e1s importancia, a juzgar por el modo de anotaci\u00f3n. Por lo tanto, vale la pena buscar por debajo de la trivialidad aparente, la nota grande recuadrada:<\/p>\n<p>\u00ab<i>If I\u00b4m not mistake there is much mysticism and leeres<\/i> [Si no me equivoco, hay mucho misticismo y vac\u00eda] pedanter\u00eda en estas conclusiones de Hegel, pero la idea fundamental es genial: la idea del v\u00ednculo universal, multilateral<i>, vital<\/i>, de todo con todo, del reflejo de ese vinculo \u2013<i>materialistisch auf den Kopf gestellter Hegel <\/i>[Hegel vuelto cabeza abajo en forma materialista]\u2013 en los conceptos humanos, que tambi\u00e9n deben ser tallados, trabajados, flexibles, m\u00f3viles, relativos, relacionados entre s\u00ed, unidos en oposiciones, a fin de abarcar el mundo. La continuaci\u00f3n de la obra de Hegel y de Marx debe consistir en la elaboraci\u00f3n <i>dial\u00e9ctica<\/i> de la historia del pensamiento humano, de la ciencia y de la t\u00e9cnica\u00bb (134).<\/p>\n<p>Tal vez llega a esa conclusi\u00f3n porque piensa que esa elaboraci\u00f3n sea necesaria para que los conceptos sean flexibles, etc. La nota breve, tambi\u00e9n recuadrada, que acota la anterior dice:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfY elaboraci\u00f3n puramente l\u00f3gica? <i>Das f\u00e4llt zusammen<\/i>. Debe coincidir, como la inducci\u00f3n y la deducci\u00f3n en <i>El Capital\u00bb<\/i> (134).<\/p>\n<p>Esta breve observaci\u00f3n ha tenido mucha importancia, para \u00e9l y para otros. Es la primera formulaci\u00f3n de la idea de m\u00e9todo l\u00f3gico-gen\u00e9tico. Es una idea con problemas, por supuesto (por ejemplo, cuando se presenta con la ingenuidad de Luk\u00e1cs). Ante todo, su caso ha de ser muy especial en ciencias de la validez formal (l\u00f3gica formal, matem\u00e1ticas). Pero Lenin la formula muy bien como idea reguladora del pensar marxista.<\/p>\n<p><b>Secci\u00f3n segunda: El fen\u00f3meno. <\/b><\/p>\n<p>15. N.B. (La ley es el reflejo de lo esencial en el movimiento del universo.) (El fen\u00f3meno es la totalidad,&#8230;) (la ley = una parte) (El fen\u00f3meno es m\u00e1s <i>rico <\/i>que la ley)\u00bb (139).<\/p>\n<p>La medida en que este tema esencial de la dial\u00e9ctica leninista se separe de Hegel (a pesar de su inspiraci\u00f3n en \u00e9l) est\u00e1 determinada por la medida en la cual lo concreto (incluso el todo concreto) no sea lo Absoluto. Destrucci\u00f3n de la categor\u00eda de absoluto. Concreci\u00f3n nunca definitivamente total, sino para <i>intervenir<\/i>. De eso se desprende el elemento <i>procesual real, con tiempo real, <\/i>no hegeliano, y el consiguiente posible criticismo (negado a Hegel):<\/p>\n<p>\u00abLo esencial aqu\u00ed es que tanto el mundo de las apariencias como el mundo en s\u00ed son <i>momentos<\/i> del conocimiento de la naturaleza por el hombre, etapas, <i>alteraciones<\/i> <i>o ahondamientos<\/i> (del conocimiento). El desplazamiento del mundo en s\u00ed cada vez m\u00e1s lejos <i>del<\/i> mundo de las apariencias \u2013eso es lo que hasta ahora no se ve en Hegel. NB. Los \u00abmomentos\u00bb del concepto de Hegel \u00bfno tienen la significaci\u00f3n de \u00abmomentos\u00bb de transici\u00f3n? (141).<\/p>\n<p><b>Tercera secci\u00f3n: La realidad.<\/b><\/p>\n<p>16. A prop\u00f3sito de dial\u00e9ctica, Lenin da a veces un sesgo epistemol\u00f3gico o gnoseol\u00f3gico a textos de Hegel que son metaf\u00edsicos. Ejemplo. Lenin cita: \u00ab<i>La totalidad, el conjunto de los momentos de realidad<\/i> que en su <i>desarrollo<\/i> resultan ser la necesidad\u00bb (145). Y, dentro de ese mismo recuadro con ese texto (tan espl\u00e9ndidamente no absolutista, por cierto), comenta: \u00abEl desarrollo de la totalidad de los momentos de realidad. NB = la esencia del conocimiento dial\u00e9ctico\u00bb (145).<\/p>\n<p>En el mismo contexto, Lenin trae la siguiente frase de la Enciclopedia: \u00abLa sustancia es una <i>etapa<\/i> esencial <i>en el proceso del desarrollo<\/i> de la idea&#8230;\u00bb, y comenta en un recuadro: \u00abL\u00e9ase: una etapa importante en el proceso de desarrollo del conocimiento humano de la naturaleza y la materia\u00bb (146). Dicho sea de paso, el enderezamiento de Hegel pasa para Lenin por idea = conocimiento humano.<\/p>\n<p>17. \u00abLa causalidad, como en general la entendemos es s\u00f3lo una peque\u00f1a part\u00edcula de la interconexi\u00f3n universal&#8230;\u00bb (148).<\/p>\n<p>Recuadrado. \u00abEstructuralismo\u00bb del dial\u00e9ctico.<\/p>\n<p><b>Libro tercero. Ciencia de la l\u00f3gica subjetiva, o teor\u00eda del concepto.<\/b><\/p>\n<p><b>Del concepto en general.<\/b><\/p>\n<p>18. Alguna manifestaci\u00f3n de evolucionismo ingenuo en el \u00abenderezamiento\u00bb de Hegel.<\/p>\n<p>\u00abInvertir: los conceptos son los productos m\u00e1s elevados del cerebro, el producto m\u00e1s elevado de la materia\u00bb (155).<\/p>\n<p>19. \u00ab<i>En esencia<\/i>, Hegel tiene toda la raz\u00f3n frente a Kant. El pensamiento que se lleva de lo concreto a lo abstracto \u2013siempre que sea <i>correcto<\/i> (NB) (y Kant, como todos los fil\u00f3sofos, habla del pensamiento concreto)\u2013 no se aleja <i>de<\/i> la verdad, sino que se acerca a ella. La abstracci\u00f3n de<i> la materia<\/i>, de una <i>ley<\/i> de la naturaleza, la abstracci\u00f3n del <i>valor<\/i>, etc.; en una palabra, <i>todas<\/i> las abstracciones cient\u00edficas (correctas, serias, no absurdas) reflejan la naturaleza en forma m\u00e1s profunda, veraz y <i>completa<\/i>. De la percepci\u00f3n viva al pensamiento abstracto, <i>y de \u00e9ste a la pr\u00e1ctica<\/i>. Tal es el camino dial\u00e9ctico del conocimiento de la verdad, del conocimiento de la realidad objetiva [&#8230;]\u00bb (159)<\/p>\n<p>Recuadrado.<\/p>\n<p>Este important\u00edsimo texto empieza con una primera afirmaci\u00f3n que parece contradictoria del principio del conocimiento de lo concreto. Pero luego, en vez de afirmar la mera, esencial, sustantividad de la idea, se pasa a la pr\u00e1ctica, en busca de una concreci\u00f3n no hegeliana. Ese paso <i>presupone y <\/i><i>consuma<\/i> [doble subrayado de MSL en consuma] el conocimiento de la realidad concreta.<\/p>\n<p><b>Primera secci\u00f3n: La subjetividad. <\/b><\/p>\n<p>20. Un texto recuadrado y comentado a su vez en su primer punto, prueba que Lenin se hac\u00eda ya en 1914 la cr\u00edtica que luego le dirigir\u00e1 Pannekoek:<\/p>\n<p>\u00abDos aforismos:<\/p>\n<p>1. Plej\u00e1nov critica el kantismo (y el agnosticismo en general), m\u00e1s desde un punto de vista materialista vulgar que desde un punto de vista dial\u00e9ctico materialista, <i>en la medida en que<\/i> no hace m\u00e1s que <i>rechazar<\/i> sus razonamientos <i>a limine<\/i> [desde el umbral] en lugar de <i>corregirlos<\/i> (como Hegel corrigi\u00f3 a Kant), profundizarlos, generalizarlos, demostrando las <i>conexiones<\/i> y las <i>transiciones<\/i> de todos y cada uno de los conceptos\u00bb (167).<\/p>\n<p>Acotaci\u00f3n a este punto 1\u00ba: \u00abAcerca del problema de la cr\u00edtica del kantismo contempor\u00e1neo, del machismo, etc.<\/p>\n<p>2\u00ba. \u00ab<i>Los<\/i> marxistas criticaron (a principios del siglo XX) a los kantismos y a los disc\u00edpulos de Hume, m\u00e1s bien a la manera de Feuerbach (y de B\u00fcchner) que de Hegel\u00bb (168)<\/p>\n<p>La alusi\u00f3n a s\u00ed mismo es inconfundible.<\/p>\n<p>21. \u00abAforismo. Es completamente imposible entender <i>El Capital<\/i> de Marx y en especial su primer cap\u00edtulo, sin haber estudiado y entendido a fondo<i> toda<\/i> la <i>L\u00f3gica<\/i> de Hegel. \u00a1\u00a1Por consiguiente, hace medio siglo ninguno de los marxistas entendi\u00f3 a Marx!!\u00bb (168).<\/p>\n<p>22. Al final de una larga nota recuadrada, el eslab\u00f3n mediador de la contradicci\u00f3n entre las dos motivaciones gnoseol\u00f3gicas-epistemol\u00f3gicas de Lenin. O quiz\u00e1 no mediador: mediador es quiz\u00e1s la pr\u00e1ctica. Esta \u00bfqu\u00e9 ser\u00eda? El determinante de la contradicci\u00f3n. Se pone (a) el principio de lo concreto, por anti-idealismo, anti-hip\u00f3stasis, etc. Se comprueba imposibilidad directa. En el choque con la realidad se produce (b), la abstracci\u00f3n, no-A, real mediaci\u00f3n. La vuelta del conocimiento abstracto a la realidad es la pr\u00e1ctica, \u00abnegaci\u00f3n de la negaci\u00f3n\u00bb, consumaci\u00f3n de la mediaci\u00f3n (c). El texto dice:<\/p>\n<p>\u00abEl hombre no puede captar = reflejar = reproducir la naturaleza <i>como un todo<\/i>, en su totalidad, su \u00abtotalidad inmediata\u00bb; s\u00f3lo puede acercarse <i>eternamente<\/i> a ello, creando abstracciones, conceptos, leyes, una imagen cient\u00edfica del mundo, etc. etc.\u00bb (170).<\/p>\n<p>En realidad, el mismo Lenin ense\u00f1a que puede m\u00e1s que eso: puede, mediante la pr\u00e1ctica, tocar la realidad, m\u00e1s o menos l\u00facidamente, en cada momento.<\/p>\n<p><b>Segunda secci\u00f3n: la objetividad. <\/b><\/p>\n<p>23. Descripci\u00f3n de sentido com\u00fan de la \u00abdial\u00e9ctica materialista\u00bb, en paralelismo de contraposici\u00f3n con Hegel (175-176).<\/p>\n<p><b>Tercera secci\u00f3n: la idea. <\/b><\/p>\n<p>24. A veces la reducci\u00f3n es tal que se puede poner en duda que quede algo aut\u00e9nticamente hegeliano. En el caso siguiente reduce Hegel a mero buen sentido aristot\u00e9lico-escol\u00e1stico:<\/p>\n<p>\u00ab[la idea] es [&#8230;] verdad simple, identidad del concepto y de la objetividad, en tanto que generalidad\u00bb [Hegel]. La Idea (l\u00e9ase: el conocimiento del hombre) es la coincidencia (correspondencia) del concepto y de la objetividad (lo \u00abuniversal\u00bb)\u00bb (181).<\/p>\n<p>25. \u00abLa Idea es <i>conocimiento<\/i> y aspiraci\u00f3n (volici\u00f3n [del hombre])\u2026 El proceso de conocimiento (transitorio, finito, limitado) y ACCION convierte los conceptos abstractos en objetividad perfeccionada\u00bb (182).<\/p>\n<p>Es comentario a un paso de Hegel en el que \u00e9ste introduce la \u00abactividad\u00bb porque la Idea lo es del Verum y del Bonum. Da la impresi\u00f3n de que para Lenin la formulaci\u00f3n general de la que se desprende todo a este respecto se encuentra en <i>Enciclopedia<\/i>, 213, que acota doblemente del siguiente modo. Primero escribe entre l\u00edneas:<\/p>\n<p>\u00ab<i>La totalidad de todos<\/i> los aspectos del fen\u00f3meno, de la realidad y de sus <i>relaciones<\/i> (rec\u00edprocas) \u2013de eso est\u00e1 compuesta la verdad. Las relaciones (= transiciones = contradicciones) de los conceptos = el contenido principal de la l\u00f3gica, <i>y<\/i> estos conceptos (y sus relaciones transiciones, contradicciones) son mostrados como reflejos del mundo objetivo. La dial\u00e9ctica de <i>las cosas<\/i> produce la dial\u00e9ctica de las<i> ideas<\/i>, y no a la inversa\u00bb (183).<\/p>\n<p>Y ese comentario es a su vez comentado as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abHegel <i>adivin\u00f3<\/i> en forma brillante la dial\u00e9ctica de las cosas (de los fen\u00f3menos, del mundo, de la <i>naturaleza<\/i>) en la dial\u00e9ctica de los conceptos\u00bb (183)<\/p>\n<p>26. Es curioso que en estas p\u00e1ginas de apariencia tan segura se repita la pregunta: \u00ab\u00bfEn qu\u00e9 consiste la dial\u00e9ctica?\u00bb (184).<\/p>\n<p>\u00abLos momentos del conocimiento (=de la \u201cidea\u201d) de la naturaleza por el hombre \u2013\u00e9stas son las categor\u00edas de la l\u00f3gica\u00bb (185)<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado. Es una reducci\u00f3n mucho m\u00e1s dr\u00e1stica que la interpretaci\u00f3n luk\u00e1csiana.<\/p>\n<p>27. Resume un texto de la <i>Peque\u00f1a L\u00f3gica<\/i>, 213:<\/p>\n<p>\u00abLa idea, es \u201cverdad\u201d [&#8230;] La idea, es decir, la verdad como proceso \u2013porque la verdad es un<i> proceso\u2013<\/i>\u00a0pasa en su <i>desarrollo<\/i> por tres etapas: 1\u00aa la vida; 2\u00aa el proceso de conocimiento, que incluye la <i>pr\u00e1ctica<\/i> humana y la<i> t\u00e9cnica<\/i> (v\u00e9ase m\u00e1s arriba), 3\u00aa la etapa de la idea abstracta (es decir, de la verdad completa). La vida da nacimiento al cerebro. La naturaleza se refleja en el cerebro humano. Mediante la verificaci\u00f3n y la aplicaci\u00f3n de la exactitud de esos reflejos en su pr\u00e1ctica y su t\u00e9cnica, el hombre llega a la verdad objetiva\u00bb (187)<\/p>\n<p>Resumen y comentario entre recuadros, y luego acotados por el siguiente comentario m\u00e1s breve:<\/p>\n<p>\u00abLa verdad es un proceso. De la idea subjetiva, el hombre avanza hacia la verdad objetiva <i>a trav\u00e9s<\/i> de la \u201cpr\u00e1ctica\u201d (y la t\u00e9cnica)\u00bb (187)<\/p>\n<p>Pese a su sencillez el texto es intrincado. El primer comentario, reacci\u00f3n primera al texto de Hegel, es predominantemente materialista, hasta trivialmente. El segundo es principalmente dial\u00e9ctico, praxeol\u00f3gico. Puede valer la pena comparar el texto de Hegel que le motiva el resumen y el comentario. \u00c9l lo cita as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abLa idea como proceso atraviesa tres etapas en su desarrollo. La primera forma parte de la idea es la <i>Vida<\/i> [&#8230;] La segunda forma es [&#8230;] la idea en forma de <i>conocimiento<\/i>, que aparece con el doble aspecto de la idea <i>te\u00f3rica<\/i> y la idea <i>pr\u00e1ctica<\/i>. El proceso del conocimiento tiene como resultado el restablecimiento de la unidad enriquecida por la diferencia, y esto da la tercera forma, la de la Idea Absoluta\u00bb (187)<\/p>\n<p>28. Tambi\u00e9n Lenin ve ridiculez en Hegel:<\/p>\n<p>\u00abO todav\u00eda: reproducci\u00f3n del hombre&#8230;\u00bbes su [de los dos individuos de distinto sexo] identidad realizada, es la unidad negativa de la especie que parte de su divisi\u00f3n para reflejarse en s\u00ed misma&#8230;\u00bb Lo c\u00f3mico en Hegel\u00bb (190).<\/p>\n<p>29. \u00abMuy bueno, es el 225 de la <i>Enciclopedia<\/i> donde el \u201cconocimiento\u201d (\u201cte\u00f3rico\u201d) y la \u201cvoluntad\u201d, la \u201cactividad pr\u00e1ctica\u201d, son descritos como dos aspectos, dos m\u00e9todos, dos medios de abolir la \u201cunilateralidad\u201d de la subjetividad y la objetividad\u00bb (194).<\/p>\n<p>Est\u00e1 recuadrado doblemente y tiene obvia importancia pol\u00edtica.<\/p>\n<p>30. Cuatros recuadros, con dos acotaciones, muestran una reflexi\u00f3n de importancia central para el pensamiento de Lenin. Primer recuadro:<\/p>\n<p>\u00abEl conocimiento te\u00f3rico deber\u00eda dar el objeto en su necesidad, en sus relaciones multilaterales, en sus movimientos contradictorios, <i>an-und f\u00fcr sich<\/i> [en y para s\u00ed]. Pero el concepto humano aprehende definitivamente esa verdad objetiva del conocimiento, se apodera de ella y la domina, s\u00f3lo cuando el concepto se convierte en \u201cser para s\u00ed\u201d en el sentido de la pr\u00e1ctica. O sea, que la pr\u00e1ctica del hombre y de la humanidad es la prueba, el criterio de la objetividad del conocimiento. \u00bfEs esa la idea de Hegel? Es necesario volver a esto\u00bb (197).<\/p>\n<p>Este primer recuadro lleva la acotaci\u00f3n siguiente: \u00abHegel sobre la pr\u00e1ctica y la objetividad del conocimiento\u00bb (197).<\/p>\n<p>El segundo recuadro es trivial y traduce la ignorancia de Lenin:<\/p>\n<p>\u00ab\u00bfPor qu\u00e9 la transici\u00f3n de la pr\u00e1ctica, de la acci\u00f3n, es s\u00f3lo hacia el \u201cbien\u201d, <i>das Gute<\/i>? \u00a1Esto es estrecho, unilateral! \u00bfY lo <i>\u00fatil<\/i>? No cabe duda de que lo \u00fatil tambi\u00e9n cabe aqu\u00ed. \u00bfO seg\u00fan Hegel esto tambi\u00e9n es <i>das Gute<\/i>?\u00bb (198)<\/p>\n<p>Tercer recuadro:<\/p>\n<p>\u00abTodo esto en el cap\u00edtulo \u201cLa Idea del Conocimiento\u201d (cap\u00edtulo II) \u2013en la transici\u00f3n a la \u201cIdea Absoluta\u201d (Cap\u00edtulo III), es decir, sin duda, en Hegel la pr\u00e1ctica sirve como eslab\u00f3n en el an\u00e1lisis del proceso del conocimiento, y por cierto que como transici\u00f3n hacia la verdad objetiva (\u201cabsoluta\u201d, seg\u00fan Hegel). Por consiguiente, Marx se ubica claramente al lado de Hegel cuando introduce el criterio de la pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento: v\u00e9ase <i>Tesis sobre Feuerbach<\/i>\u00bb (198).<\/p>\n<p>Este texto es importante por dos razones: para la comprensi\u00f3n del pensamiento de Lenin y para establecer su interpretaci\u00f3n de Marx.<\/p>\n<p>Cuarto recuadro, de gran importancia pol\u00edtica:<\/p>\n<p>\u00abAlias: La conciencia del hombre no s\u00f3lo refleja el mundo objetivo, sino que lo crea\u00bb (198).<\/p>\n<p>Lleva la acotaci\u00f3n: \u00abLa pr\u00e1ctica en la teor\u00eda del conocimiento\u00bb (198).<\/p>\n<p>31. El desarrollo culmina unas p\u00e1ginas m\u00e1s adelante. Lenin est\u00e1 leyendo lo que Hegel dice sobre la idea de Bien. Lo resume as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abEsta idea es <i>superior a la idea del conocimiento, que ya ha sido considerada<\/i> porque posee, no s\u00f3lo la dignidad de lo universal, sino tambi\u00e9n de lo <i>simplemente real.<\/i>..\u00bb (199-200).<\/p>\n<p>Acota y comenta:<\/p>\n<p>\u00ab<i>La pr\u00e1ctica es superior al conocimiento (te\u00f3rico),<\/i> porque posee, no s\u00f3lo la dignidad de la universalidad, sino tambi\u00e9n la de la realidad inmediata\u00bb (200).<\/p>\n<p>32. Con la misma intenci\u00f3n filos\u00f3fica hay algunas observaciones m\u00e1s. La siguiente (recuadrada) es particularmente acertada:<\/p>\n<p>\u00abLa unidad de la idea te\u00f3rica (del conocimiento) y de la pr\u00e1ctica \u2013esto NB\u2013, y esta unidad precisamente en la teor\u00eda del conocimiento, que, como resultado se obtiene \u201cla idea absoluta\u201c (y la idea = \u201cdas objektive Wahre\u201d [la verdad objetiva])\u00bb (205).<\/p>\n<p>33. Que la negaci\u00f3n es determinada (206).<\/p>\n<p><b>Marginalia<\/b><\/p>\n<p>En los <i>Cuadernos Filos\u00f3ficos<\/i> sale la cosa esa de que en la frase \u00abJuan es un hombre\u00bb est\u00e1 ya la contradicci\u00f3n de lo singular y lo universal. Se liquida por an\u00e1lisis de la c\u00f3pula. Tambi\u00e9n en los <i>Cuadernos<\/i> la mala herencia de Hegel en la frase \u00ab\u00bfHace falta cronolog\u00eda? \u00a1No!\u00bb.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"50\"><\/a><b>10. <em>Lenin como fil\u00f3sofo<\/em><\/b><b> (de Pannekoek)<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Del fichero \u00abdial\u00e9ctica\u00bb de BFEEUB, notas del autor sobre <i>Lenin como fil\u00f3sofo<\/i> de Pannekoek. Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n de Europa-Verlag de 1969 (Vorwort von Paul Mattick)<\/span><\/p>\n<p>1. Otros libros de Pannekoek: <i>Marxismus und Darwinismus<\/i>. <i>Anthropogenesis<\/i>.<\/p>\n<p>2. \u00abDesde que el capitalismo de estado bolchevique no es m\u00e1s que una variedad del capitalismo, el antibolchevismo tiene como presupuesto el anticapitalismo. Como es natural, en 1920, eso no estaba tan claro como hoy. Hab\u00eda que tener antes experiencias del bolchevismo ruso, para aprender c\u00f3mo no se puede construir el socialismo. El paso del control de los medios de producci\u00f3n de los propietarios privados al estado y la direcci\u00f3n centralista y antagonista de la producci\u00f3n y la distribuci\u00f3n dejar\u00e1n intacta la relaci\u00f3n entre capital y trabajo como relaci\u00f3n entre explotadores y explotados, entre dominadores y dominados. Eso condujo simplemente a una forma m\u00e1s moderna de capitalismo, en el cual el capital representaba directamente la propiedad colectiva de una clase dominante que se impone pol\u00edticamente. En ese mismo sentido se desarrollan tambi\u00e9n todos los sistemas capitalistas, raz\u00f3n por la cual el \u2019antibolchevismo\u2019 no es m\u00e1s que un medio puramente imperialista en la lucha entre las potencias mundiales\u00bb (14).<\/p>\n<p>Curioso que casi parafrasea a Zajarov.<\/p>\n<p>3. \u00abUna clarificaci\u00f3n de esas contraposiciones que se extienden desde las concepciones pol\u00edticas hasta todos los terrenos de la vida social, no es posible m\u00e1s que si nos remontamos a los principios m\u00e1s profundos de lo que ambas partes llaman marxismo. Y esos principios son las cuestiones filos\u00f3ficas fundamentales\u00bb (19-20).<\/p>\n<p>El sofisma de falsa deducibilidad, m\u00e1s la mala interpretaci\u00f3n del marxismo.<\/p>\n<p>4. \u00abLa filosof\u00eda hegeliana en la cual la Idea absoluta crea por su autodesarrollo el mundo y se extra\u00f1a en \u00e9l, para luego volver a autoconsciencia en el mundo mismo, en el ulterior desarrollo, en el hombre, fue el revestimiento del cristianismo en la forma que correspond\u00eda a la restauraci\u00f3n desde 1815.\u00bb (22).<\/p>\n<p>Exagerao&#8230; Interesante para la confusi\u00f3n en que vivimos, seg\u00fan la cual (Fetscher, etc) Hegel inspira la izquierda marxista, y el antihegelismo inspirar\u00eda el estalinismo.<\/p>\n<p>5. \u00abEl m\u00e9todo materialista consiste en sustituir el fantasear y el discutir sobre conceptos abstractos por el estudio del mundo material real.\u00bb (25).<\/p>\n<p>Tampoco esta exageraci\u00f3n parecer\u00eda hoy de izquierda.<\/p>\n<p>6. \u00abDe este modo el materialismo hist\u00f3rico tiene que ver en las formaciones de la ciencia, en los conceptos, las sustancias, las leyes naturales, las fuerzas, por mucho que consten de materia natural, creaciones, ante todo, del trabajo espiritual humano\u00bb (40-41).<\/p>\n<p>En contraposici\u00f3n al materialismo burgu\u00e9s claro. Prepara la tesis de que el materialismo de Lenin es el burgu\u00e9s, lo cual en <i>Materialismo y Empiriocriticismo<\/i> es pr\u00e1cticamente verdad.<\/p>\n<p>7. \u00abOtra contraposici\u00f3n se encuentra en la dial\u00e9ctica, la herencia hegeliana del materialismo hist\u00f3rico\u00bb (41).<\/p>\n<p>Pero, como es natural, se defiende epistemol\u00f3gicamente, pese a citar mucho <i>Anti-D\u00fchring<\/i>. Y as\u00ed formula redondo:<\/p>\n<p>\u00abEl pensamiento dial\u00e9ctico es adecuado a la realidad porque al aplicar esos conceptos [tajantes del sentido com\u00fan] se mantiene siempre consciente de que lo limitado y r\u00edgido no puede representar el mundo fluyente, y de que casa concepto tiene que desarrollarse en nuevos conceptos o incluso que mutar en su opuesto\u00bb (42).<\/p>\n<p>8. \u00abEl marxismo supera la religi\u00f3n con explicarla\u00bb (45).<\/p>\n<p>Je.<\/p>\n<p>9. \u00abCuando en nuestras representaciones y enunciados acerca del \u00e9ter o de los \u00e1tomos se presentan contradicciones, \u00e9stas no se encuentran en la naturaleza misma, sino en la forma que escogemos para nuestras abstracciones y nuestras leyes con objeto de poder utilizarlas del modo m\u00e1s breve y manejable\u00bb (63).<\/p>\n<p>Claro sobre dial\u00e9ctica de la naturaleza.<\/p>\n<p>10. p. 66. \u00c9l es consecuente con el machismo. Abstenci\u00f3n ontol\u00f3gica.<\/p>\n<p>11. \u00abCuando los hombres constituyen el mundo con sus vivencias, lo que hacen es reconstruir el mundo objetivo. Poseemos el mundo dos veces, y con eso empiezan las cuestiones de la teor\u00eda del conocimiento. El materialismo hist\u00f3rico muestra c\u00f3mo se resuelven sin metaf\u00edsica.\u00bb (68)<\/p>\n<p>Es su visi\u00f3n dial\u00e9ctica, sin la palabra \u00abdial\u00e9ctica\u00bb, sino \u00abinteracci\u00f3n\u00bb. Pero no es la interacci\u00f3n entre \u00abbase\u00bb y \u00absobreestructura\u00bb que tanto molestaba a Korsch.<\/p>\n<p>12. La concepci\u00f3n de P. es que Mach subraya el valor de abstracci\u00f3n de la ciencia, en lo cual coincide con Dietzgen, pero que se diferencia de \u00e9ste por estar sometido, como Carnap, a la involuci\u00f3n m\u00edstica de la burgues\u00eda (68-69).<\/p>\n<p>13. \u00abEsta es, pues, la contraposici\u00f3n: la filosof\u00eda burguesa sit\u00faa la fuente del conocimiento en la cavilaci\u00f3n personal, la marxista en el trabajo social\u00bb (81).<\/p>\n<p>A prop\u00f3sito de Avenarius.<\/p>\n<p>14. Critica el partidismo en sentido de falta de honradez (87-88)<\/p>\n<p>15. La cr\u00edtica de P. \u2013acertada\u2013 consiste en decir que Lenin profesa frente a Mach el \u00abmaterialismo burgu\u00e9s\u00bb. Esa expresi\u00f3n tiende empero a hacer olvidar que tan burgu\u00e9s como ese materialismo \u2013o m\u00e1s\u2013 es Mach. M\u00e1s, porque el viejo materialismo \u00abburgu\u00e9s\u00bb no lo fue apolog\u00e9ticamente ( 90).<\/p>\n<p>16. \u00abNegar la existencia objetiva de leyes naturales significa (&#8230;) para \u00e9l [Lenin] negar la naturaleza misma; hacer del hombre el creador de las leyes naturales significa para \u00e9l hacer de la raz\u00f3n humana la creadora de la naturaleza; ser\u00e1 siempre una l\u00f3gica incomprensible para el lector sin prejuicios que el buen Dios surja de eso como creador.\u00bb (91)<\/p>\n<p>Independientemente de que Lenin no llevaba raz\u00f3n, P. muestra olvidarse de la l\u00ednea Berkeley y de su paralela continental, Malebranche, etc.<\/p>\n<p>17. \u00abLa condensaci\u00f3n de una multitud de fen\u00f3menos en una f\u00f3rmula breve, en la ley natural, es puesta por Mach como principio de la investigaci\u00f3n con el r\u00f3tulo de \u201ceconom\u00eda del pensamiento\u201d. Se podr\u00eda pensar que esa reconducci\u00f3n de la teor\u00eda abstracta a la pr\u00e1ctica del trabajo (cient\u00edfico) tendr\u00eda que simp\u00e1tica precisamente a un marxista. Pero Lenin no ha entendido nada de ello&#8230;\u00bb (93).<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n creo que Lenin no lo ha entendido, pero pienso adem\u00e1s que no hay motivo para entusiasmarse con la idea de la econom\u00eda del pensamiento como tesis sobre lo que es la ciencia. Es m\u00e1s program\u00e1tica que descriptiva (v. Bunge).<\/p>\n<p>18. C. der Materialismus. Lenin \u00abse vale de la vieja f\u00edsica, como realidad del mundo ya asimilada por la consciencia com\u00fan, para contraponerla a la nueva cr\u00edtica de sus fundamentos y adem\u00e1s identifica la materia f\u00edsica con el mundo objetivo, igual que el viejo materialismo burgu\u00e9s. Intenta fundamentarlo del modo siguiente: \u2018Dada la realidad, hace falta un concepto filos\u00f3fico para esa realidad objetiva, y ese concepto se ha constituido ya hace mucho tiempo; ese concepto es precisamente la materia. La materia es una categor\u00eda filos\u00f3fica pata designar la realidad objetiva dada al hombre en sus sensaciones, la cual es copiada, fotografiada, reproducida por ellas, y existe independientemente del hombre.\u00bb (117).<\/p>\n<p>Muy bien; se puede estar de acuerdo con la definici\u00f3n contenida en las primeras frases Pero si se limita ese concepto a la materia f\u00edsica que consta de mol\u00e9culas y \u00e1tomos, se pone uno en contradicci\u00f3n con la definici\u00f3n.Tambi\u00e9n la electricidad es realidad objetiva, mas \u00bfbasta eso para decir que es materia f\u00edsica?\u00bb (98-99).<\/p>\n<p>Aqu\u00ed Pannekoek no parece haber entendido nada de Lenin&#8230; ni de la moderna teor\u00eda de la ciencia. Lenin est\u00e1 postulando un uso de \u2018materia\u2019. P. siente el moderno disgusto burgu\u00e9s por la palabra.<\/p>\n<p>19. Corrige a Lenin de modo completamente injusto y con la misma sabihonder\u00eda que reprocha a Lenin, pues \u00e9ste no ha pensado nunca en reducir a los \u00e1tomos la noci\u00f3n de \u2018materia\u2019, contra lo que dice P, en las p\u00e1ginas 99-100.<\/p>\n<p>20. \u00abEl materialismo burgu\u00e9s identifica la materia f\u00edsica con la realidad objetivamente existente; por eso tiene que considerar todo lo dem\u00e1s, incluso lo espiritual, como un atributo, una propiedad de esa materia\u00bb (100).<\/p>\n<p>La colocaci\u00f3n de la realidad objetiva como naturaleza tiene en el pensamiento de P. dos funciones: a) superar el esquema materialista com\u00fan, rechazando el dualismo en cuanto a la objetividad; b) recoger a Mach, o dejarlo, al menos, muy cerca del \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb.<\/p>\n<p>21. Plej\u00e1nov. Ser\u00eda el origen del materialismo burgu\u00e9s de Lenin. En este contexto se encuentra uno de los mejores pasos del libro:<\/p>\n<p>\u00abLa parte esencial del marxismo es aquello en lo cual se diferencian los varios materialismos y por lo cual se convierten en expresiones espirituales de distintas luchas de clases. La epistemolog\u00eda de Feuerbach y del materialismo burgu\u00e9s, que pertenecen a la lucha de emancipaci\u00f3n de la clase burguesa, se basa en la ignorancia de la sociedad en cuanto realidad m\u00e1s poderosa en la determinaci\u00f3n del pensamiento. La epistemolog\u00eda del marxismo parte de la acci\u00f3n de la sociedad, del mundo material por el hombre creado, sobre el esp\u00edritu y con eso pertenece a la lucha de clase proletaria\u2026 Tan fuera de duda como que la epistemolog\u00eda marxiana procede hist\u00f3ricamente de Hegel y Feuerbach est\u00e1 el hecho de que se ha convertido en algo del todo diferente de la de Feuerbach,. Es caracter\u00edstico de las concepciones de Plej\u00e1nov el que apenas vea esta contraposici\u00f3n y atribuya la mayor importancia a algo sin importancia para las cuestiones esenciales, a saber, a la comunidad de la tesis de que las ideas proceden del cerebro\u00bb (106\/107).<\/p>\n<p>22. \u00abNo es, pues, veros\u00edmil que (Engels) haya considerado la sensaci\u00f3n, que es una caracter\u00edstica de los organismos vivos, como una propiedad general de toda materia [*]. Semejante generalizaci\u00f3n de una propiedad, que aparece en algunas formas especiales de la materia, para atribuirla a toda materia corresponde esencialmente a la actitud del materialismo burgu\u00e9s, que es adial\u00e9ctico\u00bb (101).<\/p>\n<p>(*) Contra la lectura de Lenin.<\/p>\n<p>Este paso, de los pocos \u2013si no el \u00fanico\u2013 que relaciona materialismo con dial\u00e9ctica, sugiere bastante bien lo que es para P. dial\u00e9ctico en este caso: admisi\u00f3n de emergencias.<\/p>\n<p>23. \u00abLa clase obrera no puede apoyarse en la ciencia de la naturaleza; tiene que luchar contra la burgues\u00eda, la cual ha puesto esa ciencia a su servicio [*] El arma teor\u00e9tica del proletariado es la ciencia del desarrollo social. Combatir la religi\u00f3n por medio del conocimiento de la naturaleza no tiene para la clase obrera ning\u00fan sentido, puesto que sabe que la religi\u00f3n queda sin ra\u00edces por obra del desarrollo capitalista, y se\u00f1aladamente por obra de su propia lucha de clases\u00bb (108-109).<\/p>\n<p>(*) Pues que no se sirva tampoco ni del agua ni del pan.<\/p>\n<p>Falta de dial\u00e9ctica. Interesantes medias verdades. Que la clase obrera no pueda basarse en la ciencia de la naturaleza es afirmaci\u00f3n fals\u00edsima cuando la clase obrera tiene el poder, falsa por ignorar el criterio de verdad cient\u00edfica en cuanto oportuno (irreligi\u00f3n) y pol\u00edticamente desarmadora porque va en contra de la consciencia de hegemon\u00eda obrera. Pero contiene la verdad que dice literalmente.<\/p>\n<p>24. \u00abPero en Rusia no hab\u00eda ninguna burgues\u00eda de m\u00ednima importancia y que pudiera emprender la lucha [contra la aristocracia y la religi\u00f3n] como futura clase dominante. Esta tarea correspondi\u00f3 a la intelectualidad rusa, la cual sostuvo sola durante decenios una dura lucha por la ilustraci\u00f3n del pueblo y contra el zarismo\u00bb (109).<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 luch\u00f3, si no hab\u00eda burgues\u00eda? \u00bfDe d\u00f3nde proced\u00eda ella? La verdad es que hab\u00eda burgues\u00eda, d\u00e9bil, y nada combativa, como en todas partes en el siglo XX, desde 1870. En eso se basaba la t\u00e1ctica de Lenin y su comprensi\u00f3n de la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p>25. \u00abDe este modo la lucha con la religi\u00f3n quedaba para Lenin en el centro de la teor\u00eda; cualquier aproximaci\u00f3n al \u201cfide\u00edsmo\u201d, por peque\u00f1a que fuera, era para \u00e9l un ataque al nervio vital del movimiento. En cuanto lucha contra el absolutismo, los grandes terratenientes y el clero, la lucha fue en Rusia parecida a la que tuvieron que librar la burgues\u00eda y la intelectualidad de la Europa central y occidental en el siglo XIX. Por eso aparecen en Lenin las mismas argumentaciones y las mismas concepciones b\u00e1sicas que en aquella \u00e9poca movieron en el Oeste los esp\u00edritus en la forma del materialismo burgu\u00e9s: Lenin se siente esencialmente emparentado con los portavoces del materialismo burgu\u00e9s. Pero en Rusia era la clase obrera la que ten\u00eda que realizar esa lucha; por eso el \u00f3rgano de esta lucha tuvo que ser un partido socialista que se proclamara marxista y tomara del marxismo lo necesario para una revoluci\u00f3n rusa: la doctrina del desarrollo hist\u00f3rico necesario del feudalismo, pasando por el capitalismo, hasta el comunismo, la doctrina de la lucha de clases como fuerza motora. Por eso Lenin llam\u00f3 a su materialismo marxismo y crey\u00f3 que su materialismo era marxismo\u00bb (111).<\/p>\n<p>Los tres por qu\u00e9s son paralogismos mecanicistas&#8230; supermaterialistas.<\/p>\n<p>26. \u00abLenin se ten\u00eda que apoyar en la clase obrera, y como su lucha ten\u00eda que ser radical y sin contemplaciones, adopt\u00f3 la ideolog\u00eda m\u00e1s radical del proletariado occidental que lucha contra el capitalismo mundial: el marxismo. Mas as\u00ed como en la revoluci\u00f3n rusa se mezclaban dos caracteres del desarrollo occidental, la revoluci\u00f3n burguesa en sus tareas y la revoluci\u00f3n proletaria en la [\u2026] en la lucha de clases. Se la llam\u00f3 marxismo. Pero est\u00e1 claro que lo que Lenin entend\u00eda por marxismo, determinado como estaba por la particular posici\u00f3n de Rusia respecto del capitalismo, tiene que ser completamente diferente del marxismo real, tal como \u00e9ste crece en el proletariado de los pa\u00edses de capitalismo plenamente desarrollado\u00bb (112)<\/p>\n<p>De tan materialismo burgu\u00e9s mecanicista es fatalismo. Falta completa de dial\u00e9ctica. Lenin se ha re\u00eddo ya de la \u00abrevoluci\u00f3n pura\u00bb.<\/p>\n<p>27. \u00abSu [de los obreros] situaci\u00f3n material, su posici\u00f3n de explotados en el proceso de producci\u00f3n, tendr\u00eda que llevarles f\u00e1cilmente a la unidad, a asir en com\u00fan el dominio de la producci\u00f3n. Lo que se lo impide es el poder del los sistemas de ideas tradicionales, todo el enorme poder espiritual del mundo burgu\u00e9s\u00bb (121).<\/p>\n<p>Y de los ej\u00e9rcitos, de las tropas represivas especiales, ni idea.<\/p>\n<p>28. \u00abLa dificultad pr\u00e1ctica es que la intelectualidad es, como clase social, demasiado heterog\u00e9nea, demasiado limitada y, por lo tanto, demasiado d\u00e9bil para poder amenazar nunca seriamente a la burgues\u00eda. Aun en el caso de que el oportunismo no las hubiera corrompido internamente (\u2026) la direcci\u00f3n de las dos internacionales no habr\u00eda estado a la altura, ni con mucho, de la fuerza de la burgues\u00eda. Pero cuando el capitalismo cae en una crisis grave econ\u00f3mica o pol\u00edtica y la clase obrera se rebela, asume la lucha e infiere al orden dominante los primeros golpes graves o consigue incluso una primera victoria, entonces le llega su hora\u00bb (124)<\/p>\n<p>Am\u00e9n Jes\u00fas, tr\u00e1iganos Dios la crisis.<\/p>\n<p>29. En todo el cap. II de <i>Lenin als Philosoph<\/i> \u2013\u00abDer Marxismus\u00bb\u2013 no se habla de dial\u00e9ctica ni de materialismo dial\u00e9ctico. Lo que se contrapone al materialismo burgu\u00e9s\u00bb es el \u00abmaterialismo hist\u00f3rico\u00bb. Pannekoek conserva -muy parcamente- el adjetivo \u00abdial\u00e9ctico\u00bb, pero en el sentido de la primera afirmaci\u00f3n de Engels en el <i>Anti-D\u00fchring<\/i>: como una caracter\u00edstica del pensamiento cient\u00edfico; y no mantiene la idea de dial\u00e9ctica como l\u00f3gica.<\/p>\n<p class=\"western\" lang=\"es-ES\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73],"tags":[],"class_list":["post-1962","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1962","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1962"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1962\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1964,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1962\/revisions\/1964"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1962"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1962"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1962"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}