{"id":1970,"date":"2025-11-28T17:30:18","date_gmt":"2025-11-28T16:30:18","guid":{"rendered":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1970"},"modified":"2026-02-02T17:30:50","modified_gmt":"2026-02-02T16:30:50","slug":"escritos-de-sacristan-sobre-lukacs","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/?p=1970","title":{"rendered":"Escritos de Sacrist\u00e1n sobre Luk\u00e1cs"},"content":{"rendered":"<p><strong>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><em>Estimados lectores, queridos amigos y amigas:<\/em><\/p>\n<p>Seguimos con<em> la serie de textos de Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n (1925-1985) que estamos publicando en Espai Marx todos los viernes a lo largo de 2025, el a\u00f1o del primer centenario de su nacimiento (tambi\u00e9n de los 40 a\u00f1os de su prematuro fallecimiento). En esta ocasi\u00f3n, textos de Sacrist\u00e1n sobre el autor de <\/em>Historia y consciencia de clase<em>.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a name=\"INDICE\"><\/a><span style=\"color: #000000;\"> <b>INDICE<\/b><\/span><\/p>\n<p><b><a href=\"#1\">1. Introducci\u00f3n<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#2\">2. Solapas y anotaciones<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#3\">3. Notas a textos juveniles de Luk\u00e1cs<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#4\">4. <em>Historia y consciencia de clase<\/em>. Anotaciones de lectura<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#5\">5. Sobre el uso de las nociones de raz\u00f3n e irracionalismo por G. Luk\u00e1cs<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#6\">6. Nota necrol\u00f2gica sobre Luk\u00e1cs<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#7\">7. Sobre el\u00a0 \u00abmarxismo ortodoxo\u00bb de Gy\u00f3rgy Luk\u00e1cs<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#8\">8. Socialismo: \u00bfseguir o volver a empezar?<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#9\">9. Conferencia \u00absobre Luk\u00e1cs<\/a>\u00bb<\/b><br \/>\n<b><a href=\"#10\">10. \u00bfPara qu\u00e9 sirvi\u00f3 el realismo de Luk\u00e1cs?<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#11\">11. Marginalia<\/a><\/b><br \/>\n<b><a href=\"#12\">1. Cartas editoriales<\/a><\/b><\/p>\n<h3><a name=\"1\"><\/a> <b>1. Introducci\u00f3n<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fue Luk\u00e1cs el autor del que m\u00e1s p\u00e1ginas tradujo, unas 3.500, m\u00e1s de la d\u00e9cima del conjunto de sus traducciones (\u00a1unas 33 mil p\u00e1ginas!). Los libros traducidos: <i>El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista, Est\u00e9tica I, Aportaciones a la historia de la est<\/i><i>\u00e9tica, <\/i><i>Proleg\u00f3menos a una est\u00e9tica marxista, Goethe y su \u00e9poca, Historia y consciencia de clase, El almas y las formas, Teor\u00eda de la novela, Lenin y los problemas de la transici<\/i><i>\u00f3n,<\/i><i> Materiales sobre el realismo <\/i>y<i> La novela hist\u00f3rica. <\/i><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Muchos de estos libros fueron anotados por \u00e9l. Un ejemplo:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00ab(&#8230;) El relativismo hist\u00f3rico est\u00e1 involucrado. En el curso del desarrollo hist\u00f3rico, se logran verdades absolutas en una amplia variedad de \u00e1reas, cuyo surgimiento siempre est\u00e1 hist\u00f3ricamente determinado, pero cuya esencia nunca puede agotarse ni siquiera mediante el conocimiento y la derivaci\u00f3n m\u00e1s precisos de su g\u00e9nesis hist\u00f3rica\u00bb (<i>Der Junge Hegel <\/i>[el joven Hegel], Berlin, 1954, pp. 532-33).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 12pt;\">La fe esta hay que regal\u00e1rsela a Hegel. Un marxismo serio pone en vez de esa fe el esfuerzo por reproducir en el sistema la concatenaci\u00f3n hist\u00f3rica emp\u00edrica y por descubrir sus leyes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En \u00abLa correspondencia entre Manuel Sacrist\u00e1n y Georg Luk\u00e1cs\u00bb (<i>Del pensar, del vivir, del hacer<\/i>, p. 147), observaba Miguel Manzanera:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">\u00abSacrist\u00e1n compart\u00eda con Luk\u00e1cs la cr\u00edtica del estalinismo y del marxismo burocratizado y dogm\u00e1tico que proven\u00eda de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En la crisis del gobierno socialista en Hungr\u00eda, que se produce en 1956, Luk\u00e1cs particip\u00f3 como ministro del gobierno que naci\u00f3 de la protesta. Despu\u00e9s estuvo exiliado en Ruman\u00eda, y a partir de la vuelta a su pa\u00eds comenz\u00f3 la cr\u00edtica de la pol\u00edtica cultural del estado sovi\u00e9tico y los partidos comunistas gobernantes en Europa del Este. Su idea era conseguir una renovaci\u00f3n del marxismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En sus conversaciones con Abendroth de 1966, Luk\u00e1cs muestra su pesimismo acerca de la evoluci\u00f3n del socialismo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en Europa occidental, y apuesta por un movimiento social capaz de enfrentar la manipulaci\u00f3n capitalista de las masas en los pa\u00edses desarrollados; se trata de volver a empezar, retomando el origen cr\u00edtico de la teor\u00eda marxista.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Esas ideas, se\u00f1ala Manzanera, \u00aborientaron a Sacrist\u00e1n en su evoluci\u00f3n filos\u00f3fica a lo largo de las d\u00e9cadas de los 60 y los 70, evoluci\u00f3n que le llev\u00f3 a la cr\u00edtica epistemol\u00f3gica del marxismo, y posteriormente en los 80 a la formulaci\u00f3n del nuevo programa para la emancipaci\u00f3n, fundado en los movimientos sociales, ecologismo, feminismo y pacifismo.\u00bb<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Al doctor Manzanera, autor de la primera tesis doctoral sobre la obra de Sacrist\u00e1n (<i>La trayectoria intelectual de Manuel Sacrist\u00e1n. Teor\u00eda y pr\u00e1ctica<\/i>, Irrecuperables, 2024), debemos la recuperaci\u00f3n de la correspondencia entre estos dos grandes cl\u00e1sicos del marxismo europeo e internacional. (Puede verse: Salvador L\u00f3pez Arnal, <i>Entre cl\u00e1sicos<\/i>. Madrid: La Oveja Roja, 2011, pr\u00f3logo de Constantino B\u00e9rtolo).<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"2\"><\/a> <b>2. Solapas y notas<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La solapa de <i>Goethe y su \u00e9poca.<\/i><\/span><\/p>\n<p>El presente volumen contiene tres escritos de Luk\u00e1cs. Dos de cr\u00edtica literaria: el estudio <i>Goethe y su \u00e9poca<\/i>, de 1934-47, y el art\u00edculo dedicado a la <i>Minna von Barnhelm<\/i>, de Lessing, escrito en 1953.<\/p>\n<p>El libro acerca de Goethe y su \u00e9poca, que apareci\u00f3 como volumen independiente en 1947, es un conjunto de cinco ensayos sobre Goethe, Schiller y H\u00f6lderlin. Todos son piezas t\u00edpicas del Luk\u00e1cs m\u00e1s cl\u00e1sico, el que se expresa con los medios de la cr\u00edtica literaria. Basados en una aplicaci\u00f3n consecuente y profunda de la tesis de Marx acerca de la \u00abmiseria alemana\u00bb, del atraso social de la Alemania ilustrada, y de las parad\u00f3jicas posibilidades intelectuales abiertas por aquel atraso, estos estudios apuntan a una estimaci\u00f3n de la cultura europea de finales del siglo XVIII y del siglo XIX que permite a Luk\u00e1cs formular una condena del afectado desprecio por esa \u00e9poca, corriente como moda en la cultura superior burguesa del siglo XX y tambi\u00e9n en productos inferiores de la misma, como el fascismo.<\/p>\n<p>En esa consideraci\u00f3n hist\u00f3rica coincide con los estudios goethianos el art\u00edculo sobre la <i>Minna<\/i> de Lessing, un documento m\u00e1s, y muy notable, de la vitalidad intelectual de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Nuestra edici\u00f3n re\u00fane los dos textos de \u00e9pocas tan distintas no s\u00f3lo porque as\u00ed lo ha hecho Luk\u00e1cs en el volumen 7\u00ba de sus obras completas en curso de publicaci\u00f3n, sino tambi\u00e9n porque el autor ha expuesto sus razones para hacerlo en un pr\u00f3logo escrito en 1963. Ese pr\u00f3logo, que en alg\u00fan paso tiene interesantes notas de autobiograf\u00eda intelectual, ha de leerse como un texto tan sustantivo cuanto los otros dos para la comprensi\u00f3n de la obra del autor h\u00fangaro. Junto con una de las exposiciones m\u00e1s categ\u00f3ricas de su recusaci\u00f3n, bastante global, del contenido de corrientes de pensamiento tan difundidas como el existencialismo o el neopositivismo, junto con una en\u00e9rgica reafirmaci\u00f3n \u2013recogida de Thomas Mann\u2013 de la \u00abidea de formaci\u00f3n\u00bb o educaci\u00f3n caracter\u00edstica del clasicismo germ\u00e1nico, Luk\u00e1cs cierra ese importante escrito con unas palabras que muestran como el \u00abconservadurismo cultural\u00bb que tantas veces se le imputa est\u00e1 relativizado por una clara consciencia hist\u00f3rica: \u00abCuesti\u00f3n aparte y que no puedo resolver es la de si el puente que he intentado lanzar entre el pasado y el futuro para y a trav\u00e9s del presente va a ser realmente duradero. Y \u00e9sta es tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n de primera importancia. Si en estos tiempos desfavorables no he conseguido tender m\u00e1s que un puente de barcazas, un d\u00eda lo sustituir\u00e1n por otro s\u00f3lido, en cuanto que esa comunicaci\u00f3n consiga la importancia que realmente tiene para la vida espiritual. Yo, personalmente, me contentar\u00eda con conseguir facilitar a unos hombres, aunque fueran pocos, el tr\u00e1nsito del pasado al futuro en este confuso per\u00edodo de transici\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Del cuaderno de notas de \u00abL\u00f3gica, maquinismo y cr\u00edticas literarias\u00bb depositado en BFEEUB, las siguientes (breves) anotaciones sobre <i>Goethe y su <\/i><i>\u00e9poca<\/i>. Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n francesa de 1949 (<i>Goethe et son epoque<\/i>, Par\u00eds), traducida del alem\u00e1n por L. Goldmann.<\/span><\/p>\n<p>1. Los sufrimientos del joven Werther. Que <i>Werther<\/i> es ya la tragedia del humanismo burgu\u00e9s (39).<\/p>\n<p>2. La evoluci\u00f3n del<i> Werther<\/i> al <i>Tasso<\/i> como renuncia de Goethe (42-43).<\/p>\n<p>3. Los a\u00f1os de aprendizaje de W.M. Es el paso a la descripci\u00f3n objetiva de la sociedad burguesa entera (47).<\/p>\n<p>4. La gran cita de W. M. sobre lo que es un burgu\u00e9s (49).<\/p>\n<p>5. El exceso goethista de Luk\u00e1cs, a refutar (62).<\/p>\n<p>6. La correspondencia entre Schiller y Goethe. Juicio global sobre los dos per\u00edodos de Schiller y Goethe (76-77).<\/p>\n<p>7. Sociedad alemana e ideologismo de su burgues\u00eda y su cultura (78-79).<\/p>\n<p>8. Cita de Goethe sobre lo individual (83).<\/p>\n<p>9. Tremenda cita de renuncia (88-89).<\/p>\n<p>10. Estudios sobre <i>Faust. <\/i>De la sinonimia de origen del <i>G\u00f6tz<\/i> y del <i>Faust,<\/i> interpretaci\u00f3n progresista del <i>G\u00f6tz<\/i> (212\/213)<\/p>\n<p>11. La salvaci\u00f3n del antirrevolucionarismo por anti-plebeyismo (214).<\/p>\n<p>12. Para la historia de la dial\u00e9ctica (p. 219).<\/p>\n<p>13. El problema del conocimiento constituye el principal contenido filos\u00f3fico del <i>Urfaust<\/i> (221).<\/p>\n<p>14. Que el intuicionismo (vitalismo) de Goethe no es reaccionario, a diferencia del de los contempor\u00e1neos del joven Goethe (222).<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs considera superado ese \u00abintuicionismo\u00bb con la dedicaci\u00f3n a las ciencias naturales en Weimar (224).<\/p>\n<p>15. Defensa \u2013por \u00abevoluci\u00f3n\u00bb\u2013 de la actitud de Goethe ante la revoluci\u00f3n francesa (227-228).<\/p>\n<p>16. Influencia sobre Heine (228).<\/p>\n<p>17. Extraordinaria formulaci\u00f3n hist\u00f3rica de la posici\u00f3n ideol\u00f3gica de Goethe (230).<\/p>\n<p>18. El drama del g\u00e9nero humano. Que aunque Goethe no puede considerar el camino de una revoluci\u00f3n democr\u00e1tica, nunca lucha en reaccionario o liberal contra ella. Y acude a la perspectiva [ilegible] (pero con utop\u00eda) del desarrollo de las fuerzas productivas por el capitalismo (258).<\/p>\n<p>19. Fausto y Mefisto. La descripci\u00f3n del capitalismo, Goethe y Marx (267).<\/p>\n<p>20. El fabuloso cinismo (291).<\/p>\n<p>21. \u00ab\u2026 es tan [ilegible] como Ricardo y Hegel\u00bb (294).<\/p>\n<p>22. Problemas de estilo: el fin del per\u00edodo art\u00edstico. La idea b\u00e1sica de Luk\u00e1cs es \u00e9sta: belleza y sociedad (328-329).<\/p>\n<p>23. En 338 sale una justificaci\u00f3n del \u00abvanguardismo\u00bb en general.<\/p>\n<p>24. Cita de Goethe sobre pensamiento<i> gegenst\u00e4ndlich<\/i> [concreto] (341).<\/p>\n<p>25. Magn\u00edfica clave del estilo de Goethe en <i>Faust<\/i> (342, 347, 348\/349).<\/p>\n<p>26. Para Castellet: 348-351.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Solapa, contraportada y anotaciones de la traducci\u00f3n castellana de <i>Est<\/i><i>\u00e9tica:<\/i><\/span><\/p>\n<p>I. Georg Luk\u00e1cs ha planeado su <i>Est\u00e9tica<\/i><i><b>,<\/b><\/i> cuya edici\u00f3n castellana tiene el lector en la mano, como una obra en tres partes: I. La peculiaridad de lo est\u00e9tico. II. La obra de arte y el comportamiento est\u00e9tico. III. El arte como fen\u00f3meno hist\u00f3rico-social.<\/p>\n<p>De acuerdo con una divisi\u00f3n tradicional en los m\u00e9todos marxistas, las dos primeras partes son para el autor estudios de materialismo dial\u00e9ctico, mientras que la tercera corresponde al materialismo hist\u00f3rico. Pero el autor aplica en esta obra esa distinci\u00f3n de un modo mucho menos r\u00edgido que en la producci\u00f3n filos\u00f3fica marxista de los a\u00f1os 30 y 40, advirtiendo qu\u00e9 elementos del punto de vista hist\u00f3rico son imprescindibles ya en la consideraci\u00f3n m\u00e1s formal y categorial de los problemas. La divisi\u00f3n se basa, pues, m\u00e1s en tendencias predominantes que en una verdadera dicotom\u00eda: las dos primeras partes son materialismo dial\u00e9ctico, porque tienden a elaborar un sistema de categor\u00edas (de lo est\u00e9tico); la tercera parte es materialismo hist\u00f3rico, porque se propone estudiar la realizaci\u00f3n de esas categor\u00edas.<\/p>\n<p>M\u00e1s particularmente, la parte I tiene por objeto descubrir de un modo general, arrancando de los datos de la vida cotidiana, las categor\u00edas de lo est\u00e9tico. La parte II debe concretar esas categor\u00edas, con el resultado principal de detallar la estructura de la obra de arte. La Parte III debe aclarar la presencia real de esa estructura en la vida.<\/p>\n<p>II. La ambiciosa <i>Est\u00e9tica<\/i> en tres partes (s\u00f3lo la primera de las cuales ha aparecido hasta ahora en original alem\u00e1n), junto, tal vez, con una <i>\u00c9tica<\/i> que el autor ha anunciado repetidamente, es la gran ocupaci\u00f3n de los ochenta a\u00f1os excepcionalmente creadores de Luk\u00e1cs. Obra de corte cl\u00e1sico, el fil\u00f3sofo se propone en ella \u00abla fundamentaci\u00f3n filos\u00f3fica de la positividad est\u00e9tica, la deducci\u00f3n de las categor\u00edas espec\u00edficas de la est\u00e9tica, su delimitaci\u00f3n respecto de otros campos\u00bb. Un intento constructivo tan monumental es poco frecuente en una cultura como la contempor\u00e1nea, uno de cuyos rasgos m\u00e1s salientes es la perplejidad de los artistas mismos ante la justificaci\u00f3n de su hacer. La empresa \u2013que probablemente no tiene m\u00e1s paralelo reciente (y mucho m\u00e1s modesto) que el esfuerzo de Nicolai Hartmann, tambi\u00e9n muy cl\u00e1sico en su estilo filos\u00f3fico\u2013 pone a prueba ante el lector un motivo filos\u00f3fico central de Luk\u00e1cs: el m\u00e9todo \u00abgen\u00e9tico-sistem\u00e1tico\u00bb o \u00abhist\u00f3rico-sistem\u00e1tico\u00bb en el cual el fil\u00f3sofo h\u00fangaro ve la esencia del legado de Hegel al marxismo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas de la edici\u00f3n castellana.<\/span><\/p>\n<p>I. Al presentar la<i> Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs ofrecemos al lector de habla castellana la culminaci\u00f3n de la filosof\u00eda marxista del per\u00edodo abierto hacia 1930 y, al mismo tiempo, una de las primeras grandes obras de transici\u00f3n hacia la nueva fase, ya visible, del pensamiento inspirado por Marx.<\/p>\n<p>II. Luk\u00e1cs no ha escrito hasta el momento m\u00e1s que la parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i>. El texto original alem\u00e1n consta de 1.722 p\u00e1ginas aproximadamente, de unas 2.735 matrices cada una. El editor alem\u00e1n lo ha dividido en dos vol\u00famenes.<\/p>\n<p>La edici\u00f3n castellana de la Parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs se presenta, con autorizaci\u00f3n del autor, en cuatro vol\u00famenes menores: Vol. 1: Cuestiones preliminares y de principio. Vol. 2: Problemas de la m\u00edmesis. Vol. 3: Categor\u00edas psicol\u00f3gicas y filos\u00f3ficas b\u00e1sicas de lo est\u00e9tico. Vol. 4: Cuestiones lim\u00edtrofes de lo est\u00e9tico.<\/p>\n<p>Los dos primeros t\u00edtulos de la edici\u00f3n castellana en curso han sido propuestos por el traductor y aceptados por Luk\u00e1cs. Los dos \u00faltimos han sido propuestos por el propio autor.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de la edici\u00f3n castellana en cuatro vol\u00famenes \u2013igual que la de la alemana en dos\u2013 no responde a la estructura de la obra, sino que es simple expediente t\u00e9cnico-editorial. Por eso se respeta en los vol\u00famenes la numeraci\u00f3n correlativa de los cap\u00edtulos. Pero la divisi\u00f3n tiene fundamento tem\u00e1tico: ello ha permitido dar t\u00edtulos a los cuatro vol\u00famenes.<\/p>\n<p>III. Advertencia: Como se indic\u00f3 en el vol. I de la presente edici\u00f3n espa\u00f1ola, la divisi\u00f3n de la parte I de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs en cuatro vol\u00famenes, realizada con la autorizaci\u00f3n del autor, obedece s\u00f3lo a razones t\u00e9cnicas editoriales. La parte I forma un todo no dividido tem\u00e1ticamente en partes menores ni en vol\u00famenes: la \u00fanica divisi\u00f3n procedente del original es la divisi\u00f3n en cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>Las referencias en este volumen a obras ya citadas pueden remitir al primero, en el cual se encontrar\u00e1 entonces la menci\u00f3n bibliogr\u00e1fica completa.<\/p>\n<p>IV. Nota del traductor: La <i>Est\u00e9tica<\/i> de G. Luk\u00e1cs, como ver\u00e1 el lector por el Pr\u00f3logo del autor, est\u00e1 prevista como una obra en tres partes, s\u00f3lo la primera de las cuales ha aparecido hasta el momento en alem\u00e1n. Esta primera parte se traduce ahora al castellano, dividida en cuatro vol\u00famenes, primero de los cuales es el presente. <i>La divisi\u00f3n en cuatro vol\u00famenes<\/i> <i>obedece s\u00f3lo a motivos t\u00e9cnicos de edici\u00f3n: <\/i>no responde a la estructura de la obra. Por esta raz\u00f3n, los tres vol\u00famenes siguientes a \u00e9ste conservar\u00e1n la numeraci\u00f3n correlativa de los cap\u00edtulos.<\/p>\n<p>La divisi\u00f3n de la primera parte de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs en cuatro vol\u00famenes ha sido autorizada por el autor. Se ha intentado, por lo dem\u00e1s, conseguir una cierta unidad tem\u00e1tica dentro de cada volumen, lo cual ha permitido rotularlos con t\u00edtulos propios. <i>Esos t\u00edtulos son exclusivos de la edici\u00f3n castellana, <\/i>pero han sido tambi\u00e9n autorizados por el autor (los de los vol\u00famenes 1 y 2) o incluso propuestos por \u00e9l (los de los vol\u00famenes 3 y 4). El editor Juan Grijalbo agradece al autor la comprensi\u00f3n que ha mostrado as\u00ed para con las conveniencias editoriales dimanantes del mercado del libro de lengua castellana.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En carta de 1980, dirigida a Jos\u00e9 Enrique Legaz Vidal, observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>[\u2026] Y en una cosa, por lo menos, me parece que era urgente darte mi opini\u00f3n: yo no creo que te convenga dedicar mucho tiempo al estudio de la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Luk\u00e1cs, a menos que quieras dedicar intensamente a la historia de la est\u00e9tica, o a la del marxismo. Como libro filos\u00f3fico, aunque imponente, es demasiado tradicionalmente ambicioso: quiere hablar sistem\u00e1ticamente de demasiadas cosas. El volumen primero te puede ser muy \u00fatil (es verdad) en cualquier caso, para precisar pensamiento general de Luk\u00e1cs. Pero luego, cuando llega a cometer actos de soberbia de fil\u00f3sofo como es el invento de sistemas de se\u00f1alizaci\u00f3n, etc., es decir, cuando invade terrenos cient\u00edfico-positivos, se revela el exceso de ambici\u00f3n especulativa del libro.<\/p>\n<p>Por hoy me limito a ese punto, hasta ver si te alcanza, con tanto retraso, esta carta. La env\u00edo a Valencia y a Mon\u00f3var.<\/p>\n<p>Cordialmente, Manuel Sacrist\u00e1n Luz\u00f3n<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 tambi\u00e9n una nota (no fechada) para el prospecto Luk\u00e1cs de Grijalbo:<\/span><\/p>\n<p>La obra del fil\u00f3sofo marxista h\u00fangaro Georg Luk\u00e1cs tiene dimensiones enciclop\u00e9dicas y, al mismo tiempo, la penetraci\u00f3n aguda, profunda y audaz del ensayo y del experimento te\u00f3rico. La vida intelectual de Luk\u00e1cs ha sido \u2013y sigue si\u00e9ndolo, en una vejez tan l\u00facida que conforta a quien la conoce\u2013 una constante captaci\u00f3n de las fuentes del pensamiento marxista. El s\u00f3lido conocimiento de los cl\u00e1sicos y la intensa actividad revolucionaria del fil\u00f3sofo explican en general su extraordinaria intimidad con el tronco vivo del marxismo. Pero, de todos modos, su arraigo en el pensamiento socialista ha tenido a veces manifestaciones incluso asombrosas. El caso de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> \u2013que present\u00f3 ideas de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos <\/i>de Marx unos diez a\u00f1os antes de que estos fueran descubiertos\u2013 pueden ejemplificar el excepcional car\u00e1cter de la relaci\u00f3n de Luk\u00e1cs con la matriz del marxismo.<\/p>\n<p>Ya eso bastar\u00eda para hacer de la obra de Luk\u00e1cs un fondo de conocimiento y m\u00e9todo de estudio obligado para todo el que se interese por la historia del pensamiento socialista productivo, no simplemente imitativo o did\u00e1ctico. Pero a\u00fan hay otro motivo m\u00e1s: la obra de Luk\u00e1cs es el reflejo te\u00f3rico m\u00e1s dilatado de las vicisitudes del movimiento socialista europeo en el siglo XX. Desde <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (1923) hasta la p\u00e1ginas, todav\u00eda in\u00e9ditas, de la <i>Ontolog\u00eda del ser social<\/i> se extiende medio siglo de cr\u00edtica, teor\u00eda y pr\u00e1ctica socialistas, de observaci\u00f3n y testimonio, de entusiasmo en las victorias revolucionarias y dramatismo en las grandes crisis del movimiento obrero. La obra de Luk\u00e1cs es un elemento ineliminable de la autoconsciencia del movimiento socialista europeo.<\/p>\n<p>Obras publicadas en la edici\u00f3n Grijalbo\u2026<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Para el prospecto Obras Completas de Georg Luk\u00e1cs (donde se daba cuenta de los t\u00edtulos hasta entonces publicados, 9 t\u00edtulos en 12 vol\u00famenes:<i> Historia y consciencia de clase, Goethe y su \u00e9poc<\/i>a, <i>Realistas alemanes del siglo XIX<\/i> (traductor Jacobo Mu\u00f1oz), <i>Thomas Mann<\/i> (traductor Jacobo Mu\u00f1oz), <i>El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista, El asalto a la raz\u00f3n <\/i>(traductor Wenceslao Roces), <i>Aportaciones a la historia de la est\u00e9tica<\/i>, <i>Proleg\u00f3menos a una est\u00e9tica marxista, Est\u00e9tica I<\/i> (4 vol\u00famenes), Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 la siguiente nota:<\/span><\/p>\n<p>La vida intelectual de Georg Luk\u00e1cs ha sido como una constante captaci\u00f3n de las fuentes del pensamiento marxista. El s\u00f3lido conocimiento de los cl\u00e1sicos y la intensa actividad revolucionaria del fil\u00f3sofo explican en general su extraordinaria intimidad con el tronco vivo del marxismo. Pero, de todos modos, su arraigo en el pensamiento socialista ha tenido a veces manifestaciones incluso asombrosas. El caso de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> \u2013que present\u00f3 ideas de los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i> de Marx unos diez a\u00f1os antes de que estos fueran descubiertos\u2013 puede ejemplificar el excepcional car\u00e1cter de la relaci\u00f3n de Luk\u00e1cs con la matriz del marxismo.<\/p>\n<p>Y esto bastar\u00eda para hacer de la obra de Luk\u00e1cs un fondo de conocimiento y m\u00e9todo de estudio obligado para todo el que se interese por la historia del pensamiento socialista productivo, no simplemente repetitivo o did\u00e1ctico. Pero a\u00fan hay otro motivo m\u00e1s: la obra de Luk\u00e1cs es el reflejo te\u00f3rico m\u00e1s dilatado de las vicisitudes del movimiento socialista europeo en el siglo XX. Desde <i>Historia y consciencia de clase<\/i> (1923) hasta las p\u00e1ginas, todav\u00eda in\u00e9ditas, de la <i>Ontolog\u00eda del ser social<\/i> se extiende medio siglo de cr\u00edtica, teor\u00eda y pr\u00e1ctica socialista, de observaci\u00f3n y testimonio, de entusiasmo en las victorias revolucionarias y dramatismo en las grandes crisis del movimiento obrero. La obra de Luk\u00e1cs es un elemento ineliminable de la autoconsciencia del movimiento socialista europeo.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Tambi\u00e9n es de Sacrist\u00e1n el siguiente \u00abApunte para la defensa del cartel sobre las obras de Luk\u00e1cs\u00bb (apunte no fechado):<\/span><\/p>\n<p>El texto del cartel publicitario sobre las obras de Luk\u00e1cs se compone de los siguientes elementos:<\/p>\n<p>1. Una breve biograf\u00eda de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>2. Una selecci\u00f3n de textos cr\u00edticos sobre la obra de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>3. Un texto antiguo de Luk\u00e1cs (1921).<\/p>\n<p>4. Un texto relativamente reciente de Luk\u00e1cs (1962).<\/p>\n<p>La biograf\u00eda es, adem\u00e1s de sucinta, estrictamente factual: no hay en ella elemento valorativo alguno, ni se le puede imputar ninguna carga emocional.<\/p>\n<p>La selecci\u00f3n cr\u00edtica es ecu\u00e1nime, aduce elogio y condena en una proporci\u00f3n sin duda an\u00e1loga a la que ambas actitudes ante la obra de Luk\u00e1cs tienen entre s\u00ed en el mundo public\u00edstico. La selecci\u00f3n presenta, adem\u00e1s, la elegante sutileza de aducir un autor jesuita (Kurz) entre los cr\u00edticos favorables a Luk\u00e1cs, y un importante marx\u00f3logo (Adorno) detractor suyo. Con ese expediente subraya el cartel el valor universal \u2013no solo en un sentido geogr\u00e1fico\u2013 de la obra de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Los dos textos de Luk\u00e1cs est\u00e1n elegidos con una intenci\u00f3n de informaci\u00f3n aut\u00e9ntica que no suele predominar tan intensamente en las producciones publicitarias; el uno documenta las ideas juveniles de Luk\u00e1cs, y el otro est\u00e1 tomado de su posterior rectificaci\u00f3n de aquellas ideas.<\/p>\n<p>El conjunto constituye, en nuestra opini\u00f3n, una pieza de publicidad editorial de una gran dignidad, inspirada por un esp\u00edritu cultivado y cient\u00edfico que honra un tipo de publicaci\u00f3n mercantil \u2013a menudo tan exclusiva y vulgarmente mercantil\u2013 como es este de los carteles, los folletos, los prospectos. Por eso nos duele particularmente tener que renunciar a su edici\u00f3n, tanto m\u00e1s cuanto que, dadas sus caracter\u00edsticas, lo elevado de su concepci\u00f3n, la completa ausencia en \u00e9l de elementos no-objetivos, emocionales, no alcanzamos a ver qu\u00e9 puede haber movido a un juicio negativo a su respecto.<\/p>\n<p>Rogamos encarecidamente se considere de nuevo el texto de este cartel, con objeto de descubrir si existe alguna posibilidad de facilitar su edici\u00f3n.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La solapa del primer volumen de las Obras Completas (OC) de Luk\u00e1cs es tambi\u00e9n de Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>El presente volumen 1 de la edici\u00f3n castellana de las <i>Obras Completas <\/i>de Georg Luk\u00e1cs contiene las dos publicaciones m\u00e1s importantes del per\u00edodo pre-marxista del autor:<i><b> <\/b><\/i><i>El alma y las formas <\/i>(1910) y la <i>Teor\u00eda de la novela<\/i> (1920).<\/p>\n<p><i>El alma y las formas,<\/i> conjunto de ensayos encabezado por una teor\u00eda del ensayo mismo, es la obra representativa de la primera formaci\u00f3n de Luk\u00e1cs, bajo la influencia del neokantismo de Heidelberg, de la doctrina diltheyana de la comprensi\u00f3n (<i>Verstehen<\/i>) y, en medida menor, de la fenomenolog\u00eda de Husserl. La asimilaci\u00f3n y la elaboraci\u00f3n productiva de esas tres tradiciones filos\u00f3ficas justifican la afirmaci\u00f3n de Lucien Goldmann seg\u00fan la cual \u00abprobablemente con <i>El alma y las formas <\/i>comienza en Europa el renacimiento filos\u00f3fico subsiguiente a la primera guerra mundial, posteriormente llamado existencialismo\u00bb. El lector de <i>El alma y las formas<\/i> apreciar\u00e1 como el ensayismo del joven Luk\u00e1cs, despreocupado de la tem\u00e1tica exclusivamente epistemol\u00f3gica a que se hab\u00eda reducido la filosof\u00eda europea, resucita los temas vitales del pensamiento \u2013por una v\u00eda que no tiene nada que ver con la bergsoniana que le es contempor\u00e1nea\u2013: no mediante una especulaci\u00f3n de trasfondo biologista, sino mediante el an\u00e1lisis de los significados de obras y actos. En este sentido, efectivamente, <i>El alma y las formas<\/i> es un libro precursor del existencialismo y del an\u00e1lisis objetivo de la cultura y el movimiento de la cr\u00edtica cultural que acabar\u00eda imperando en los ambientes inicialmente neokantianos del primer cuarto del siglo.<\/p>\n<p><i>La teor\u00eda de la novela<\/i> apareci\u00f3 en 1920 y el ingreso de Luk\u00e1cs en el Partido Comunista es de 1917. Pero la redacci\u00f3n de la obra es anterior, es de los a\u00f1os de la guerra. El libro insin\u00faa la crisis previa a un paso como el que va del aristocraticismo de <i>El alma y las formas<\/i> a la adhesi\u00f3n a los objetivos del movimiento obrero.<\/p>\n<p>En realidad, el objetivo intelectual expl\u00edcito de la<i> Teor\u00eda de la novela \u2013<\/i>subtitulada \u00abensayo sobre las formas de la \u00e9pica grande\u00bb\u2013 sigue siendo el de<i><b> <\/b><\/i><i>El alma y las formas<\/i>: describir \u00abformas\u00bb, esencias atemporales, estructuras de sentido ajenas a toda dialecticidad hist\u00f3rica. Pero mientras que en <i>El alma y las formas <\/i>las formas estudiadas \u2013principalmente la tragedia\u2013 son formas de negaci\u00f3n del mundo, en la <i>Teor\u00eda de la novela <\/i>se trata, por el contrario, de las formas de relaci\u00f3n positiva con el mundo, las formas \u00e9picas. Esta reorientaci\u00f3n tem\u00e1tica hacia la realidad, tras la vivencia tr\u00e1gica \u2013en <i>El alma y las formas\u2013<\/i>\u00a0de la crisis de los valores de la burgues\u00eda optimista del siglo XIX, tiene probablemente algo que ver con el inminente paso de Luk\u00e1cs al socialismo.<\/p>\n<p>Un motivo de particular inter\u00e9s de ese volumen es su estilo: el aristocr\u00e1tico conceptismo y estupendamente trabajado \u2013evidente padre de la prosa alemana, tambi\u00e9n magn\u00edfica, de la \u00abEscuela de Frankfurt\u00bb\u2013, que Luk\u00e1cs abandonar\u00e1, con una decisi\u00f3n quiz\u00e1s \u00fanica en la historia literaria, en su paso al movimiento obrero. El publicista Hans Magnus Enzensberger critic\u00f3 una vez insultantemente la prosa, en verdad gris y sin relieve, del Luk\u00e1cs fil\u00f3sofo militante. Si hubiera tenido en cuenta estos ensayos de Luk\u00e1cs habr\u00eda podido ver en la cuesti\u00f3n todo un problema de la cultura y la pol\u00edtica socialistas, y no habr\u00eda ca\u00eddo inevitablemente en la groser\u00eda que suele ser la \u00fanica punta cr\u00edtica de la ignorancia.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">La solapa para <i>La novela hist\u00f3rica<\/i>, volumen 9 de las OC de Luk\u00e1cs, tambi\u00e9n es de su autor\u00eda:<\/span><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs escribi\u00f3<i><b> <\/b><\/i><i>La novela hist\u00f3rica<\/i> durante sus a\u00f1os de exilio en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica y en una \u00e9poca (el invierno de 1936-37) desfavorable en aquel ambiente para el trabajo intelectual. Pese a ello, el libro es una de las grandes exposiciones hist\u00f3rico-sistem\u00e1ticas, o \u00abgen\u00e9tico-anal\u00edticas\u00bb, que jalonan la producci\u00f3n de Luk\u00e1cs, como <i>El Asalto a la Raz\u00f3n<\/i>, <i>El realismo ruso en la literatura universal <\/i>o el vol. 1 de la <i>Est\u00e9tica<\/i>.<\/p>\n<p><i>La novela hist\u00f3rica<\/i> est\u00e1 escrita con el estilo asc\u00e9tico del Luk\u00e1cs maduro, ya sin restos del brillante laconismo doctrinario de las obras premarxistas de juventud. Pero es un libro abundante en juicios tan alejados de los corrientes en la cr\u00edtica burguesa moderna que han provocado en los ambientes de cultura acad\u00e9mica casi tanta irritaci\u00f3n como<i><b> <\/b><\/i><i>El asalto a la raz\u00f3n.<\/i> Empezando por la alta estimaci\u00f3n de Walter Scott y terminando por la de los novelistas alemanes de izquierda de la primera mitad del siglo XX, Luk\u00e1cs expone y construye un mundo de valores literarios siempre distinto del de la sensibilidad cr\u00edtica burguesa contempor\u00e1nea, y generalmente contrapuesto a \u00e9ste.<\/p>\n<p>Pero el sistema de valoraciones e interpretaciones cr\u00edticas de <i>La novela hist\u00f3rica <\/i>no est\u00e1 construido por simple negaci\u00f3n, sino que es resultado de la s\u00edntesis de los puntos de vista gen\u00e9tico y anal\u00edtico que caracteriza el m\u00e9todo de Luk\u00e1cs. Este es, probablemente, el principal inter\u00e9s de<i> La novela hist\u00f3rica<\/i>. La vastedad de los conocimientos de Luk\u00e1cs hace que incluso en un libro de concepci\u00f3n tan generalizada y te\u00f3rica haya an\u00e1lisis de detalle llenos de inter\u00e9s. Pero lo esencial del largo ensayo es el trazado general del m\u00e9todo cr\u00edtico luk\u00e1csiano puesto en obra.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">A prop\u00f3sito de <i>El realismo ruso<\/i>\u2026., en carta fechada en Barcelona, el 20 de julio de 1972, dirigida a D. I. Vidal (de Ediciones Grijalbo), observaba Sacrist\u00e1n:<\/span><\/p>\n<p>Estimado se\u00f1or Vidal:<\/p>\n<p>he recibido los env\u00edos a que se refieren sus memoranda de los d\u00edas 13 y 14 de julio. He empezado a traducir <i>Der dressierte Mann <\/i>[El var\u00f3n domado] \u2013que su suegro [Juan Grijalbo] me recomend\u00f3\u2013 como urgente. En cuanto que haya le\u00eddo los libros para informar le mandar\u00e9 notas al respecto.<\/p>\n<p align=\"center\">*<\/p>\n<p>De acuerdo con el Sr. Grijalbo entregu\u00e9 el \u00faltimo d\u00eda de mi estancia en Barcelona a Dr. Feliu Formosa<sup>1<\/sup>\u00a0[&#8230;] el original alem\u00e1n de los dos tomos de Luk\u00e1cs sobre <i>El realismo ruso en la literatura universal<\/i>. Trat\u00e1ndose de un texto muy extenso, supongo que Formosa entregar\u00e1 la traducci\u00f3n fragmentadamente. El Sr. Formosa no tiene instrucciones acerca de portadas, portadillas, etc. ni tampoco le dijo que entregara dos copias con el original, porque hasta ahora no lo hab\u00eda hecho. De las cuestiones de maqueta nos ocuparemos el Sr. Borr\u00e1s y yo cuando Formosa tenga lista la primera mitad de la traducci\u00f3n.<\/p>\n<p>Formosa cobr\u00f3 su \u00faltimo trabajo para Ediciones Grijalbo a 100 ptas. la holandesa (de 2.100 pulsaciones mecanogr\u00e1ficas de media, como de costumbre). Yo creo que ahora se le deber\u00eda subir algo la tarifa, como lo ha hecho recientemente el Sr. Grijalbo con varios de nosotros, en atenci\u00f3n a la elevaci\u00f3n del coste de la vida. Disculpe usted que aluda a esta cuesti\u00f3n que no es de mi incumbencia. As\u00ed quedo m\u00e1s tranquilo.<\/p>\n<p align=\"center\">*<\/p>\n<p>Le ruego que me tenga al corriente de los pagos que se realicen al Juzgado n\u00ba 13 por causa de mi multa, con objeto de proceder yo en consecuencia.<\/p>\n<p>Cordialmente, Manuel Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0A\u00f1os m\u00e1s tarde, en 1976, Sacrist\u00e1n prologar\u00eda una antolog\u00eda de poemas de Heine traducidos por Feliu Formosa.<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"3\"><\/a> <b>3. Notas a textos juveniles de Luk\u00e1cs<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Observaciones de Sacrist\u00e1n sobre: \u00abNotas a textos juveniles de Luk\u00e1cs (<i>T\u00e1ctica y \u00e9tica<\/i>, etc)\u00bb [De<i> Schriften \u00fcber Ideologie und Politik (Escritos sobre Ideolog\u00eda y pol\u00edtica)<\/i>).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Son apuntes y res\u00famenes de trabajo. Desconocemos la fecha de su elaboraci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<p><b>I.<\/b> Estos textos de <i>T\u00e1ctica y \u00c9tica<\/i> (1919) son de mucho inter\u00e9s por dos temas extensamente presentados e iluminados en ellos (el problema Hegel-Marx, el problema del partido obrero) y otro tema m\u00e1s incidentalmente tocado, pero de forma muy l\u00facida (el de los intelectuales).<\/p>\n<p>En el primer art\u00edculo, el hegelianismo de Luk\u00e1cs se presenta ya como \u00abizquierdismo\u00bb: recusaci\u00f3n de toda t\u00e1ctica que no sea la estrategia de los fines \u00faltimos (\u00e9l no practica siquiera la distinci\u00f3n t\u00e1ctica-estrategia) (pp. 2-3), a causa de que el motor del proceso revolucionario es la consciencia. El mismo, muy hegelianamente, no dispone siquiera de criterios discriminatorios entre idealismo y realismo o materialismo, lo que le permite, naturalmente, hablar de \u00abrealidad\u00bb, y con toda la riqueza nocional con que los hegelianos son capaces de hacerlo. As\u00ed, por ejemplo, a prop\u00f3sito de la tensi\u00f3n entre fines \u00faltimos y positividad (\u00e9l no usa aqu\u00ed este t\u00e9rmino hegeliano) de la acci\u00f3n social institucionalizada, ve en la teor\u00eda marxista de la lucha de clases, un caso de finalidad inmanente que resuelve la problem\u00e1tica entre utop\u00eda y positividad (p. 4).<\/p>\n<p>Es muy notable que lo que arranca como hegelianismo se redondea muy pronto en doctrina cl\u00e1sica marxiana y luego leninista. En 1919 parece claro que Luk\u00e1cs intenta con esa argumentaci\u00f3n una superaci\u00f3n de la disputa Bernstein-Kautsky. La esencialidad de estos curiosos textos juveniles de Luk\u00e1cs se puede apreciar viendo que el problema \u00abresuelto\u00bb teor\u00e9ticamente en ese paso sigue hoy pr\u00e1cticamente vivo: la contradicci\u00f3n entre \u00abutop\u00eda\u00bb y \u00abpositividad\u00bb de los partidos obreros. En el \u00faltimo art\u00edculo de esta serie Luk\u00e1cs recoge el problema m\u00e1s concretamente y con una lucidez admirable. Pero ya sin m\u00e1s que el planteamiento puramente doctrinal de ese paso se puede ver la gravedad del problema: como nunca se puede saber cu\u00e1l es el paso t\u00e1ctico que llevar\u00e1 al \u00abfin \u00faltimo\u00bb, para entrar el [ilegible] , la \u00abpositivizaci\u00f3n\u00bb del partido revolucionario, habr\u00eda que, hay que consolidar su <i>consciencia<\/i> revolucionaria, para que aguante en pureza. Los socialdem\u00f3cratas cl\u00e1sicos por un lado y los comunistas por otro han cre\u00eddo que la teor\u00eda bastaba para eso \u2013en el caso leninista ciertamente, la teor\u00eda incluye principios de organizaci\u00f3n. Hoy est\u00e1 claro que ese optimista y muy teor\u00e9tico supuesto no es verdadero.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs resuelve la cuesti\u00f3n por modo \u00abizquierdista\u00bb. La recusaci\u00f3n de la t\u00e1ctica propia, militarmente, dicha se redondea muy primitivamente con la recusaci\u00f3n de toda pol\u00edtica de alianzas. El argumento principal contra ellas es, coherentemente con la problem\u00e1tica, la preservaci\u00f3n de la consciencia. A eso se a\u00f1aden los corrientes argumentos \u00f1o\u00f1os del izquierdismo acerca de la \u00abintegraci\u00f3n\u00bb, etc (p. 5).<\/p>\n<p>La cuesti\u00f3n misma de t\u00e1ctica y \u00e9tica se resuelve m\u00edsticamente.<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>El segundo art\u00edculo de la serie contiene el espl\u00e9ndido y sorprendente desarrollo por el que resulta que en 1919 Luk\u00e1cs ten\u00eda resuelto el problema de los intelectuales. Distingue entre intelectuales que s\u00f3lo pueden intervenir en la producci\u00f3n a trav\u00e9s de su fuerza de trabajo y los que intervienen de otra manera. La frase clave de su tesis. \u00abDie an der Produktion&#8230;\u00bb (p. 13).<\/p>\n<p>En este art\u00edculo, como en el anterior, las formulaciones de idealismo son tajantes. Sin embargo, la concepci\u00f3n de la ciencia, a pesar de todo Hegel, resulta l\u00facida, m\u00e1s que en los izquierdistas de hoy (pp. 9-10).<\/p>\n<p align=\"center\">***<\/p>\n<p>El tercer art\u00edculo (\u00ab\u00bfQu\u00e9 es marxismo ortodoxo?\u00bb, primera versi\u00f3n del cap\u00edtulo de<i> Historia y consciencia de clase<\/i> que lleva el mismo t\u00edtulo) formula ya su b\u00e1sica tesis juvenil que cifra la ortodoxia marxista en el \u00abm\u00e9todo\u00bb, entendiendo por tal la \u00abdial\u00e9ctica revolucionaria\u00bb. Pero el desarrollo tiene varios puntos que vale la pena recoger particularmente.<\/p>\n<p>La confusi\u00f3n de todo izquierdismo (y de toda epistemolog\u00eda anacr\u00f3nica [Althusser]) acerca de la teor\u00eda, del concepto de teor\u00eda, aparece en este escrito como una variante del intelectualismo \u00e9tico plat\u00f3nico. La peculiaridad de la variante es una agravaci\u00f3n de la tesis plat\u00f3nica, pues no refiere la fusi\u00f3n de intuiciones \u00e9ticas y no\u00e9ticas al individuo, sino a un cuerpo objetivo (pero intelectual: no a una cultura, por ejemplo). De este modo es la tesis todav\u00eda m\u00e1s confusionaria. Pero m\u00e1ximamente expresiva. \u00ab\u00bfC\u00f3mo puede ser revolucionaria una teor\u00eda, un m\u00e9todo te\u00f3rico? [&#8230;] La teor\u00eda no puede ser revolucionaria m\u00e1s que si s<i>upera (suprime) la diferencia entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica.<\/i>\u00bb (pp. 20-21). Est\u00e1 claro que la formulaci\u00f3n supone directamente una crasa hip\u00f3stasis idealista de la teor\u00eda, de algo mental. Y que quien ha de suprimir no la diferencia, sino la escisi\u00f3n vital en el sujeto entre teor\u00eda y pr\u00e1ctica es el sujeto real pertinente: no la teor\u00eda, sino la colectividad de los hombres.<\/p>\n<p>Pero las brutales hip\u00f3stasis y los paralogismos manifiestos del \u00abidealismo objetivo\u00bb tienen siempre su secreto coherente en actitudes m\u00e1s subjetivas. A continuaci\u00f3n del texto transcrito escribe Luk\u00e1cs una aclaraci\u00f3n, \u00e9sta s\u00ed capaz de hacer sentido, que reduce todo el terreno hegeliano a sentido com\u00fan <i>subjetivista<\/i>, subjetivamente idealista.<\/p>\n<p>\u00abEn la medida en que el mero hecho del pensamiento recto produce una alteraci\u00f3n esencial en el objeto al que el pensamiento se dirige, en esa medida, la realizaci\u00f3n consecuente del pensamiento recto tiene como consecuencia la transformaci\u00f3n de la realidad.\u00bb (p. 21).<\/p>\n<p>Pero el sentido com\u00fan del subjetivismo es la perogrullada: para que el mero hecho del pensamiento, recto o torcido, produzca una alteraci\u00f3n esencial de su objeto, su mismo objeto tiene que ser mental (aunque sea noble y particularmente mental \u2013la consciencia proletaria de clase, en el caso de Luk\u00e1cs), y entonces es claro que se funden pensamiento y pr\u00e1ctica: pero la pr\u00e1ctica es s\u00f3lo mental. Y el objeto de una teor\u00eda ser\u00eda no \u2013como en el marxismo\u2013 <i>la realidad o materialidad social<\/i> (incluyendo los estados mentales), sino s\u00f3lo la consciencia de una parte de la sociedad (la consciencia proletaria). Y la revoluci\u00f3n (la pr\u00e1ctica) habr\u00eda terminado, estar\u00eda consumada una vez revolucionadas las consciencias (proletarias). No parece que este fundamento idealista del izquierdismo haya cambiado a lo largo de los a\u00f1os, al menos behavior\u00edsticamente visto.<\/p>\n<p>Otra observaci\u00f3n: estos textos juveniles de Luk\u00e1cs me parecen evidenciar que para los <i>Geisteswissenschaftler <\/i>[acad\u00e9micos de humanidades] igual que para los hegelianos, y a\u00fan m\u00e1s, presumiblemente, para la fusi\u00f3n de ambas cosas que es Luk\u00e1cs, \u00abnecesario\u00bb quiere decir sencillamente \u00abcausado\u00bb, \u00abgen\u00e9ticamente aclarado\u00bb o \u00abgen\u00e9ticamente explicado\u00bb. No me cabe duda de que esto viene de Hegel y de la omnirracionalidad de todo lo real. Documenta esta interpretaci\u00f3n la repetida afirmaci\u00f3n de que el orden capitalista era \u00abnecesario\u00bb, etc (27, passim). Necesario, evidentemente, puesto el orden feudal en las circunstancias europeas.<\/p>\n<p>Es muy notable que todo ese galimat\u00edas hegeliano no le impida soluciones notables al problema derechismo-izquierdismo, montadas, naturalmente, en la idea hegeliana de desarrollo dial\u00e9ctico. El desarrollo est\u00e1 en pp. 22-24.<\/p>\n<p>El \u00faltimo art\u00edculo de <i>\u00c9tica y T\u00e1ctica<\/i> (\u00abPartido y Clase\u00bb) es de un inter\u00e9s enorme, en s\u00ed mismo -con interesantes implicaciones para hoy- y por el contraste con algunos descubrimientos que el mismo a\u00f1o de 1919 iba a traerle a Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Casi al comienzo del art\u00edculo est\u00e1 la falsedad quiz\u00e1s m\u00e1s b\u00e1sica del idealismo y del izquierdismo juvenil de Luk\u00e1cs:<\/p>\n<p>\u00abEsta unidad se basa, como toda acci\u00f3n del proletariado, en la <i>unidad teor\u00e9tica<\/i>. Todo el movimiento del proletariado se diferenci\u00f3 manifiestamente del de las dem\u00e1s clases por el hecho de que su ra\u00edz y su punto de partida se encontraron siempre y exclusivamente en lo te\u00f3rico\u00ab (31).<\/p>\n<p>Poco despu\u00e9s empieza el extraordinario desarrollo acerca de la naturaleza del partido obrero. Luk\u00e1cs lo aborda en el marco de una discusi\u00f3n acerca de la pugna entre oportunistas socialdem\u00f3cratas y \u00abespontane\u00edstas\u00bb anarco-sindicalistas. Da raz\u00f3n y sinraz\u00f3n a ambos y ve la ra\u00edz de su disputa en una \u00abcrisis de la lucha de clase proletaria\u00bb, que caracteriza as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abEsta crisis de la lucha de clase del proletariado consiste en que, por una parte, la correlaci\u00f3n de fuerzas exige la organizaci\u00f3n de un partido; pero, por otra parte, esa misma correlaci\u00f3n de fuerzas ha hecho de esa organizaci\u00f3n de partido un elemento realmente obstaculizador de la acci\u00f3n del proletariado. Por lo tanto, la eliminaci\u00f3n de la crisis no pod\u00eda consistir en dar la raz\u00f3n a lo uno contra lo otro, sino \u00fanica y exclusivamente en que ambos puntos de vista que parec\u00edan excluirse se unificaran en una <i>unidad superior <\/i>(&#8230;) <i>Esa unidad superior es el proletariado unitario como clase dominante en la socieda<\/i>d\u00bb (32\/33)<\/p>\n<p>Implicaci\u00f3n de esa tesis es la desaparici\u00f3n del partido con la toma del poder y, desde luego, una concepci\u00f3n del partido tan interesante y tan marxiana como poco leninista. El punto de vista implicado llega a expresarse arrancando de una consideraci\u00f3n hist\u00f3rica: tras la fase en la cual la acci\u00f3n comunista lo es de un peque\u00f1o grupo revolucionario (esto atribuye, probablemente en falso, a Marx y Engels j\u00f3venes):<\/p>\n<p>\u00abEl proletariado se ha hecho demasiado fuerte para abstenerse de una actividad pol\u00edtica que, por el momento, est\u00e1 en tan \u00edntima relaci\u00f3n con sus muchos intereses. Por otra parte, el proletariado no era lo suficientemente fuerte para poder imponer a la sociedad sus intereses. <i>La expresi\u00f3n organizativa externa de esa contradicci\u00f3n interna de esa situaci\u00f3n dicot\u00f3mica, es el partido.<\/i>\u00bb (33)<\/p>\n<p>Esa situaci\u00f3n permite la adhesi\u00f3n de fuerzas a\u00fan no resueltamente proletarias. Entre eso y la correlaci\u00f3n de fuerzas infiere Luk\u00e1cs: \u00abLa esencia de la organizaci\u00f3n en un partido descansa pues en la oscuridad de la consciencia de clase\u00bb\u00a0(Esta conclusi\u00f3n puede obligarme a rectificar la impresi\u00f3n de que Lenin no tiene nada que ver con esto).<\/p>\n<p>Luego pasa a afirmar el lado m\u00e1s \u00ableninista\u00bb de la cuesti\u00f3n:<\/p>\n<p>\u00abY sin embargo la forma organizativa del partido era una transici\u00f3n necesaria en el movimiento del proletariado. Sus contradicciones internas no se tienen que ver como consecuencias de errores y desviaciones, sino como contradicciones internas, <i>dial\u00e9cticas\u00bb<\/i>\u00a0(pp. 34\/35).<\/p>\n<p>La formaci\u00f3n de la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica es genial:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) el proletariado como clase dominante organizar\u00e1 <i>la sociedad entera<\/i> seg\u00fan sus propias nociones. Consiguientemente, la contradicci\u00f3n dial\u00e9ctica de la organizaci\u00f3n de partido arraiga en que esa necesidad consigue en ella expresar [&#8230;] pero una expresi\u00f3n tal que con ella se oscurece de nuevo la esencia de la misi\u00f3n del proletariado. En efecto: la forma de organizaci\u00f3n del proletariado es la primera aparici\u00f3n eficaz del movimiento de los proletarios que sale de la mera oposici\u00f3n, de la completa negaci\u00f3n bajo la cual hab\u00edan sufrido necesariamente las fases fundacionales del movimiento proletario. Esa organizaci\u00f3n es el intento primero de configurar a su propia imagen la totalidad de la sociedad. Pero este punto de vista positivamente creador no pod\u00eda hallar en el marco del estado burgu\u00e9s m\u00e1s que una forma de expresi\u00f3n desfigurada. Mientras el proletariado no pod\u00eda derrocar el edificio de la sociedad burguesa haci\u00e9ndose con el poder, para construir el edificio suyo propio, sus energ\u00edas constructivas y destructivas no pudieron unificarle en una acci\u00f3n com\u00fan, y tuvieron que seguir en una contradicci\u00f3n interna insalvable\u00bb\u00a0( 34\/35).<\/p>\n<p>Incluso el \u00abconstructivismo\u00bb de los partidos comunistas europeos est\u00e1 previsto aqu\u00ed, la incoherencia de un pensamiento \u00abde gobierno\u00bb\u00a0con una situaci\u00f3n de vencido.<\/p>\n<p>El desarrollo de Luk\u00e1cs no carece de esqueleto idealista nada gratuito, sino bien inserto en el tema:<\/p>\n<p>\u00abEl fundamento de esta crisis era la fuerza de conservaci\u00f3n del estado burgu\u00e9s o la fe del proletariado en esa fuerza. En cuanto \u00e9sta vacil\u00f3, o en cuanto el proletariado se dio cuenta de que ten\u00eda que querer, ten\u00eda que oponerse seriamente la destrucci\u00f3n del estado burgu\u00e9s, \u00e9sta se encontr\u00f3 sin m\u00e1s en ruinas\u00bb\u00a0(p. 36)<\/p>\n<p>En este idealismo (si es que no es s\u00f3lo ret\u00f3rica) arraiga la gigantesca ceguera izquierdista que que facilit\u00f3 el camino al fascismo. El desarrollo sigue con una argumentaci\u00f3n cuyo evidente fracaso (aunque hoy la vuelvan a repetir los psicoanalizados extremistas) obliga a repensar muchas cosas si no se quiere acabar dando (injustamente) la raz\u00f3n a la socialdemocracia de los a\u00f1os 20 y 30.<\/p>\n<p>Inmediatamente a continuaci\u00f3n del \u00faltimo paso transcrito escribe Luk\u00e1cs:<\/p>\n<p>\u00ab<i>La haza\u00f1a del bolchevismo ruso consisti\u00f3 en que en \u00e9l se volvieran a encarnar, por vez primera desde la Comuna de Par\u00eds, esta consciencia del proletariado y su autoconsciencia hist\u00f3rico-universal<\/i>. Por eso el partido comunista no era un partido en el sentido de los partidos socialistas que se le contrapon\u00edan. Al contrario: <i>la esencia de los partidos comunistas consiste en una profunda separaci\u00f3n respecto de la acci\u00f3n realizada en el marco de una organizaci\u00f3n partido\u00bb<\/i>(36).<\/p>\n<p>A eso sigue coherentemente la tesis de que no se trata de una vuelta al estadio inicial del movimiento obrero, pero s\u00ed del paso a la <i>\u00faltima<\/i> fase, la cual tiene analog\u00edas con la primera:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) igual la primera que la fase conclusiva son <i>una acci\u00f3n pura del proletariado, una ruptura completa con toda acci\u00f3n encerrada en una organizaci\u00f3n de partido<\/i> (&#8230;) <i>el movimiento proletario ha rebasado ya el marco organizativo del partido <\/i>(&#8230;) el desarrollo de las relaciones de producci\u00f3n permite al proletariado hacerse con todo el poder.\u00bb\u00a0(37)<\/p>\n<p>Lo primero es reconocer la falsedad del diagn\u00f3stico. Luego hay que ver en esto la confirmaci\u00f3n de la tesis de Gorz acerca de la estructura del PC cl\u00e1sico: al menos en la consciencia de Luk\u00e1cs, el PC era realmente instrumento de la <i>lucha final inminente<\/i>. A contrario, Luk\u00e1cs mismo formula la situaci\u00f3n en forma tal que obliga a reconocer la justeza del diagn\u00f3stico socialdem\u00f3crata para Europa Central:<\/p>\n<p>\u00abLa diferencia teor\u00e9tica entre los partidos socialdem\u00f3cratas y los comunistas se manifest\u00f3 pues, principalmente en la estimaci\u00f3n de la correlaci\u00f3n de fuerzas entre el capital financiero imperialista y el proletariado, en la percepci\u00f3n correcta o equivocada de la \u00faltima fase de la lucha por la liberaci\u00f3n proletaria.\u00bb (37)<\/p>\n<p>Hoy es indiscutible que ellos llevaban raz\u00f3n \u2013y que los leninistas la llevaban en cuanto a la base econ\u00f3mico-social. Lo asombroso es que hombres como Luk\u00e1cs, cuyo idealismo les deber\u00eda haber ahorrado la inferencia de que hab\u00eda empezado la lucha final porque el viejo sistema b\u00e1sico se tambaleaba, cayeran as\u00ed en la trampa.<\/p>\n<p>Pero lo m\u00e1s importante para <i>hoy<\/i> de esas reflexiones de Luk\u00e1cs es la siguiente cuesti\u00f3n, impl\u00edcitamente planteada: \u00bfhan de volverse necesariamente socialdem\u00f3cratas los partidos de la clase obrera cuando est\u00e1n destinados a luchar sin previsi\u00f3n inmediata de la \u00ablucha final\u00bb? En la concepci\u00f3n que Luk\u00e1cs tiene en la \u00e9poca \u2013aunque pronto descubrir\u00e1 el dato nuevo de la necesidad de coacci\u00f3n <i>dentro<\/i> de la clase proletaria, la cosa parece fuera de duda, pues no se puede imaginar siquiera la existencia del partido despu\u00e9s de que \u00abha llegado a consciencia del proletariado mismo lo que la teor\u00eda del comunismo ha clamado, a saber, que ahora el proletariado tiene que hacerse con el poder\u00bb (38).<\/p>\n<p>Y sigue:<\/p>\n<p>\u00ab<i>Pero con eso caduc\u00f3 la justificaci\u00f3n de la existencia del partido socialdem\u00f3crata y del partido comunista<\/i>. No s\u00f3lo porque la dictadura del proletariado no reconoce como tal ning\u00fan partido entendido en el viejo sentido, sino que, junto con las organizaciones de clase de la burgues\u00eda aplasta tambi\u00e9n despiadadamente sus organizaciones de partido; no s\u00f3lo por eso, sino tambi\u00e9n y principalmente porque ha caducado la justificaci\u00f3n de la existencia de todo partido\u00bb (pp. 38\/39).<\/p>\n<p>Es verdad que ya entonces la afirmaci\u00f3n de Luk\u00e1cs es algo ut\u00f3pica, pues lo \u00fanico que ha ocurrido en Hungr\u00eda, ha sido la fusi\u00f3n de los dos partidos. Pero, forzando un poco acaso su anterior afirmaci\u00f3n de que el partido pol\u00edtico es una creaci\u00f3n de la sociedad burguesa, Luk\u00e1cs concluye as\u00ed el art\u00edculo, y toda la serie de <i>T\u00e1ctica y \u00e9tica<\/i>:<\/p>\n<p>\u00ab<i>Los partidos han dejado de existir, ahora hay un proletariado unitario. Esta es la significaci\u00f3n pol\u00edtica decisiva de esta unificaci\u00f3n<\/i>. Y aunque esta nueva uni\u00f3n se llame partido, la palabra tiene ahora un sentido distinto. No es una formaci\u00f3n mixta de diversas clases que se esfuerza, con todos los medios violentos de compromiso, imponer en la sociedad de clases una parte de sus fines. Hoy el partido es la expresi\u00f3n de la voluntad unitaria del proletariado unido: es el \u00f3rgano ejecutivo de la voluntad que se constituye con fuerzas nuevas en la nueva sociedad. La crisis del socialismo que se expresaba en las contradicciones dial\u00e9cticas de los movimientos de partido ha terminado finalmente. El movimiento del proletariado ha entrado definitivamente en una nueva fase: en la fase de su poder\u00bb (39\/40)<\/p>\n<p>El final es coherent\u00edsimo. Pero la afirmaci\u00f3n \u00faltima, recogida luego por los pc [partidos comunistas] no en el poder a causa del predominio ruso, es la causa de que estos partidos occidentales no se formularan nunca con realismo su situaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p align=\"center\"><b>***<\/b><\/p>\n<p>\u00ab<b>La funci\u00f3n de la moral en la producci\u00f3n comunista\u00bb (1919). <\/b><\/p>\n<p>Ya en este art\u00edculo se refleja la primera experiencia imprevista por la ingenuidad revolucionaria: est\u00e1 disminuyendo la producci\u00f3n. Luk\u00e1cs registra que as\u00ed el proletariado no puede mantener el poder, y busca ayuda:<\/p>\n<p>\u00abEsa ayuda puede proceder de dos maneras. O bien los individuos que forman el proletariado comprenden que s\u00f3lo pueden salvarse procediendo voluntariamente a robustecer la disciplina del trabajo y a aumentar as\u00ed la productividad del mismo; o bien, si son incapaces de ello, crean instituciones que puedan realizar esa necesidad. En este \u00faltimo caso se dar\u00e1 un orden jur\u00eddico por el cual el proletariado obligue a sus individuos, a los proletarios, a obrar de acuerdo con sus intereses de clase: el proletariado aplica a s\u00ed mismo tambi\u00e9n la dictadura. Esta medida es necesaria en inter\u00e9s de la conservaci\u00f3n del proletariado mismo, si faltan el recto conocimiento y la adecuada orientaci\u00f3n por los intereses de clase. Pero no hay que ocultarse que este camino contiene grandes peligros para el futuro. Pues si el proletariado mismo produce una disciplina del trabajo, si el orden del trabajo del estado proletario se basa en un fundamento moral, entonces con la eliminaci\u00f3n de la divisi\u00f3n en clases termina tambi\u00e9n autom\u00e1ticamente la constricci\u00f3n externa del derecho, o sea, el estado se extingue; y entonces esa liquidaci\u00f3n de la divisi\u00f3n en clases trae consigo el comienzo de la verdadera historia de la humanidad, como lo hab\u00eda previsto y esperado Marx. En cambio, si el proletariado emprende otro camino tiene que crear un orden jur\u00eddico que luego no podr\u00e1 ser eliminado autom\u00e1ticamente por el desarrollo hist\u00f3rico. El desarrollo, pues, tomar\u00eda una tendencia capaz de poner en peligro la aparici\u00f3n y la realizaci\u00f3n del objetivo final. Pues habr\u00e1 que derrocar el orden jur\u00eddico que el proletariado se vea as\u00ed obligado a instaurar, y \u00bfqui\u00e9n sabe qu\u00e9 conmociones y sufrimientos provocar\u00e1 la transici\u00f3n que lleve, a trav\u00e9s de tal rodeo, del reino de la necesidad al reino de la libertad?.\u00bb (79\/80)<\/p>\n<p>La genial y escalofriante previsi\u00f3n no debe hacer olvidar la falsedad del fundamento de esas reflexiones. Ese fundamento es que <i>depende de la consciencia de la clase obrera el que termine el reino de la necesidad<\/i>. La exacerbaci\u00f3n idealista de la funci\u00f3n de la consciencia hace ignorar que el final del reino de la necesidad es b\u00e1sicamente, y expl\u00edcitamente en Marx, el final del reino de la escasez. Y eso no es una cuesti\u00f3n de consciencia salvo en la hip\u00f3tesis, a la vez idealista, extremista y reaccionaria, de un socialismo asc\u00e9tico, puritano, fide\u00edsta y regido en realidad por el idiotismo del pasado. Luk\u00e1cs llega a formular expl\u00edcitamente ese fundamento:<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed pues, la cuesti\u00f3n de la disciplina del trabajo no es s\u00f3lo una cuesti\u00f3n de vida o muerte econ\u00f3micas del proletariado, sino tambi\u00e9n una cuesti\u00f3n moral. As\u00ed queda de manifiesto lo acertada que es la afirmaci\u00f3n de Marx y Engels de que con la toma del poder por el proletariado empieza la \u00e9poca de la libertad. El desarrollo no es ya guiado por las leyes de las ciegas fuerzas sociales, sino por la libre decisi\u00f3n del proletariado. Depende de la autoconsciencia, de la sustancia espiritual y moral, de la capacidad de juicio y de sacrificio del proletariado la direcci\u00f3n que tome el desarrollo de la sociedad. La cuesti\u00f3n de la producci\u00f3n se convierte as\u00ed en una cuesti\u00f3n moral\u00bb (p. 80).<\/p>\n<p>Podr\u00eda decirse que Luk\u00e1cs est\u00e1 confundiendo la clase con el partido.<\/p>\n<p><b>III. \u00abZur Frage des parlamentarismus\u00bb [Sobre la cuesti\u00f3n del parlamentarismo], in <\/b><i><b>Kommunismus<\/b><\/i><b>, 1 Jg., Heft 6, 1920, S-161-172. <\/b><\/p>\n<p>Con la sinceridad de aquellos a\u00f1os dice aqu\u00ed Luk\u00e1cs las mismas memeces que Dutschke se ha aprendido tan bien. Es fant\u00e1stico que nadie viera c\u00f3mo estaban contribuyendo a fabricar el fascismo a base de amagar siempre, amagar siempre sin tener la fuerza para dar en serio.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs empieza por sentar que el proletariado puede encontrarse a la defensiva, y que de eso depende la \u00abflexibilidad\u00bb\u00a0de la t\u00e1ctica de los PC, basada en la rigidez de los principios del comunismo. (Es notable que esto es ya incompatible con la concepci\u00f3n del PC como organizaci\u00f3n de la \u00ablucha final\u00bb)\u00bb. Luego explica: \u00ab(\u2026) El Parlamento, instrumento propio de la burgues\u00eda, s\u00f3lo puede ser, por tanto, un arma defensiva del proletariado.\u00bb\u00a0(125\/126)<\/p>\n<p>Horthy le iba a ense\u00f1ar muy pronto que el parlamento no es <i>das ureigenste Instrument der Bourgeoisie<\/i> [el instrumento t\u00edpico de la burgues\u00eda], sino que el protoinstrumento de cada cual es por ahora el ca\u00f1\u00f3n. De todos modos, la tesis del parlamento como arma s\u00f3lo defensiva me parece irrefutable.<\/p>\n<p>Y en la p\u00e1gina siguiente vienen Dutschke y todos los cretinillos:<\/p>\n<p>\u00abEste acto revolucionario no puede tener otro fin que preparar ideol\u00f3gicamente el paso del proletariado de la defensiva a la ofensiva; es decir, a trav\u00e9s de este acto la burgues\u00eda y con ella sus c\u00f3mplices socialdem\u00f3cratas se ven obligados a exponer su dictadura de una manera que puede poner en peligro la existencia continua de esta dictadura. La t\u00e1ctica comunista de difamar a la burgues\u00eda en el parlamento no es, por lo tanto, una cr\u00edtica en ciernes (en muchos casos esto puede ser una mera fraseolog\u00eda revolucionaria tolerada por la burgues\u00eda), sino m\u00e1s bien una provocaci\u00f3n a la burgues\u00eda para que adopte un enfoque m\u00e1s abierto, para una autorrevelaci\u00f3n a trav\u00e9s de acciones que pueden resultarles desfavorables en un momento dado.\u00bb (127)<\/p>\n<p>As\u00ed se repite la historia.<\/p>\n<p>Las tonter\u00edas se suceden, incluyendo el \u00ababajo la rep\u00fablica, vivan los soviets\u00bb (130), pero no faltan observaciones de importancia, por ejemplo:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) el voto no s\u00f3lo no es una acci\u00f3n, sino que, cosa mucho peor, es una pseudoacci\u00f3n, la ilusi\u00f3n de una acci\u00f3n, por eso no promueve la consciencia, sino que, por el contrario, la enturbia. Se forma un ej\u00e9rcito aparentemente poderoso, que fracasa completamente en el momento en que resulta necesario aguantar en serio (la socialdemocracia alemana en agosto de 1914)\u00bb\u00a0(130-131).<\/p>\n<p>Resulta siniestro que, en v\u00edsperas del fascismo, nuestros padres izquierdistas consideraran con desprecio las \u00abventajas que significa para la burgues\u00eda la llamada separaci\u00f3n de poderes\u00bb\u00a0(132, n).<\/p>\n<p>El final del art\u00edculo contiene dos elementos de inter\u00e9s. Uno, la cr\u00edtica \u00abprocesual\u00bb m\u00e1s importante a la involuci\u00f3n de los partidos obreros. Otro, el cretinismo izquierdista en su forma pura, compuesta de subestimaci\u00f3n del aut\u00e9ntico enemigo (por idealismo, naturalmente: porque ya no hay \u00abenemigo\u00bb\u00a0mental), y de escatolog\u00eda no menos idealista, sin consciencia siquiera de la base econ\u00f3mica.<\/p>\n<p>Sobre lo primero:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) el proletariado se encuentra a la defensiva por todo el per\u00edodo en el cual no ha empezado a\u00fan el proceso de disoluci\u00f3n del capitalismo. Pero una vez comenzada esta fase del proceso econ\u00f3mico el proletariado se ve <i>forzado a la ofensiva<\/i> (&#8230;) Pero como el proceso de desarrollo de la ideolog\u00eda no coincide simplemente con el de la econom\u00eda, y ni siquiera discurre paralelamente con \u00e9l, es poco frecuente que la posibilidad y la necesidad objetivas de la fase ofensiva de la lucha de clases encuentre al proletariado suficientemente preparado en su situaci\u00f3n ideol\u00f3gica. Es verdad que a consecuencia de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica de la acci\u00f3n espont\u00e1nea de las masas toma una direcci\u00f3n revolucionaria, pero esa acci\u00f3n de las masas es orientada siempre por caminos falsos, e incluso totalmente saboteada, por la capa dirigente oportunista, la cual no quiere ni puede liberarse de las costumbres de la fase defensiva\u00bb (134).<\/p>\n<p>Ahora la barbaridad cl\u00e1sica:<\/p>\n<p>\u00abAs\u00ed pues, el objeto al cual ha de dirigirse esta cr\u00edtica no es ya en primer t\u00e9rmino la burgues\u00eda (la cual est\u00e1 ya sentenciada por la historia) sino el ala derecha y el centro del movimiento obrero, la socialdemocracia sin cuya colaboraci\u00f3n el capitalismo no tendr\u00eda en ning\u00fan pa\u00eds la menor posibilidad de superar su actual crisis, ni siquiera temporalmente\u00bb\u00a0(34)<\/p>\n<p>La escatolog\u00eda aparece en el \u00faltimo p\u00e1rrafo con met\u00e1foras como \u00abgesegnete Land der Befreiung\u00bb [bendita tierra de liberaci\u00f3n], \u00abFegefeuer dieser Selbstkritik [Purgatorio de esta autocr\u00edtica]\u00bb, \u00abL\u00e4uterung [Purificaci\u00f3n]\u00bb (135).<\/p>\n<p><b>IV. \u00abDie Moralsche Sendung der Kommunistischen Partei [La misi\u00f3n moral del partido comunista]\u00bb, in <i>Kommunismus<\/i>, a. 1., n\u00ba 16-17, 1920.<\/b><\/p>\n<p>1. \u00abLos s\u00e1bados comunistas, primeros g\u00e9rmenes del paso de la disciplina del trabajo del orden econ\u00f3mico capitalista a la del socialista, incoacci\u00f3n del \u201csalto del reino de la necesidad al reino de la libertad\u201d, <i>no son en modo alguno actos institucionales del gobierno sovi\u00e9tico, sino acciones morales del partido comunista<\/i>\u00bb (138).<\/p>\n<p>La primera parte es muy discutible: \u00bfpaso al reino de la libertad sin sobreabundancia? No. Es mejor marxismo el de Brecht, sin moralismo, declarando buena la sociedad en la que no hay que ser h\u00e9roe. Pero la segunda parte, la cursiva, parece salvar objetivamente la cosa mal teorizada por Luk\u00e1cs. El PC debe desarrollar hero\u00edsmos pre-comunistas, sabiendo que son <i>pre<\/i> para evitar la hipocres\u00eda final.<\/p>\n<p>2. \u00abDe este modo el partido comunista, tras haber sido el educador del proletariado para la evoluci\u00f3n, tiene que ser educador de la humanidad para la libertad y al autodisciplina. Pero s\u00f3lo puede cumplir esa misi\u00f3n si desde el principio ejerce con sus miembros su obra educativa\u00bb (142).<\/p>\n<p>\u00abCuanto menos realiza un partido comunista, organizativa y an\u00edmicamente, su ideal, tanto menos ser\u00e1 capaz de oponerse en\u00e9rgicamente a ese general estado de \u00e1nimo de compromiso y de <i>educar<\/i> a los elementos inconscientes, pero realmente revolucionarios (sindicalistas, anarquistas para que sean verdaderos comunistas\u00bb\u00a0(143).<\/p>\n<p>El final del desarrollo, \u00faltimo p\u00e1rrafo del art\u00edculo, mezcla motivos irracionales con otros racionales:<\/p>\n<p>\u00abCompromiso y decadencia se alimentan de la misma fuente, a saber, de la insuficiente trasformaci\u00f3n interior de los comunistas mismos. Cuanto m\u00e1s se hayan purificado los comunistas (y con ellos el partido comunista) de todas las taras de la vida de partido capitalista-socialdem\u00f3crata, de la burocracia, la intriga, la ambici\u00f3n. etc., cuanto m\u00e1s sea su pertenencia com\u00fan al partido una verdadera camarader\u00eda y copertenencia an\u00edmica, tanto m\u00e1s son capaces de cumplir su misi\u00f3n (&#8230;)\u00bb (143).<\/p>\n<p><b>V. \u00abZur Frage der Bildungsarbeit [Sobre la cuesti\u00f3n del trabajo educativo]\u00bb, Jugend-Internationale, Jg. 2. Heft 7, 1921, S.181-82. <\/b><\/p>\n<p>Este articulito es la manifestaci\u00f3n m\u00e1s completa de la sof\u00edstica concepci\u00f3n diltheyana luk\u00e1csiana de la ciencia, igual de la natural que de la social. Hay que tomarlo como formulaci\u00f3n quintaesenciado del tema.<\/p>\n<p>Empieza con una afirmaci\u00f3n verdadera: \u00abToda manifestaci\u00f3n vital del hombre de la sociedad burguesa estaba dominada por \u00e9sta\u00bb. (145) Y de esa verdad, que se refiere a <i>todo \u2013<\/i>tambi\u00e9n, por ejemplo, al sexo y a la respiraci\u00f3n\u2013 se pasa sof\u00edsticamente a afirmar (impl\u00edcita, ignorantemente, por falta de capacidad de pensamiento claro) que la ciencia natural <i>es<\/i> \u2013nace y se desarrolla\u2013 s\u00f3lo como dominio en la sociedad burguesa\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abLa primera funci\u00f3n de la ley natural (&#8230;) es generalmente conocida y f\u00e1cil de entender. Pues la opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n feudales, personal, de hombre a hombre, necesitaban la revelaci\u00f3n y la autoridad divinas como apoyo ideol\u00f3gico, y el capitalismo ascendente ten\u00eda no s\u00f3lo que eliminar las ataduras econ\u00f3micas y pol\u00edticas con objeto de obtener trabajadores (\u201clibres\u201d, para sus fines, sino tambi\u00e9n destruir los fundamentos ideol\u00f3gicos de la vieja sociedad. Ten\u00eda, pues, que poner en el lugar del Dios personal la impersonal ley de la naturaleza: ten\u00eda que destruir la vieja autoridad, pero en su lugar ten\u00eda que entronizar una autoridad nueva. Esta nueva autoridad es la ley natural. Y la funci\u00f3n de la ley natural es doble. Por una parte, destruir la vieja autoridad (..) Por otra parte, despierta [en las masas] la creencia en que el orden de producci\u00f3n capitalista, que act\u00faa impersonalmente, como por \u201cleyes naturales\u201d, de acuerdo con las leyes \u201ceternas\u201d\u00a0de la raz\u00f3n humana, es independiente de la voluntad de los hombres, indestructible por esfuerzos humanos, como si fuera una segunda naturaleza (conexi\u00f3n de la econom\u00eda pol\u00edtica burguesa con el m\u00e9todo cient\u00edfico natural)\u00bb (145-146).<\/p>\n<p>El desparpajo con el que se ignora la cuesti\u00f3n de la verdad se debe a que la concepci\u00f3n de Luk\u00e1cs es exactamente la de la <i>Weltanschauungslehre<\/i>: todo producto de la consciencia es ideolog\u00eda, y hay \u2013evidentemente\u2013 ideolog\u00edas buenas y malas, seg\u00fan para lo que sirvan. Irracionalismo integral. Como es obvio, los resultados son tan malos como en el maestro Dilthey: es manifiesto que el descubrimiento de leyes naturales en la f\u00edsica ha ido acompa\u00f1ado por la refutaci\u00f3n de una tras otra arcaica ley natural en la sociedad, desde las referentes a la propiedad hasta las referentes al incesto; y espera un pico y ver\u00e1s. (Es claro que los diltheyanos no entienden ni lo que hacen, por eso se permiten seguir usando \u2018verdad&#8217;). Pero aparte de los defectos diltheyanos, hay otro incre\u00edble en un marxista: seg\u00fan ese cuadro, el capitalismo es algo dado previamente a todos sus elementos, incluida la ciencia moderna. Es tambi\u00e9n, evidentemente, una<i> weltanschauung<\/i> [concepci\u00f3n del mundo] cristalizada desde la eternidad en el dios plat\u00f3nico, un tipo ideal m\u00e1s atemporal que cualquier ideolog\u00eda burguesa descendente de las criticadas. Es feudalismo.<\/p>\n<p>El rasgo m\u00e1s curioso de este estilo mental luk\u00e1csiano es que pierde lo \u00fanico que acaso haya justificado hist\u00f3ricamente el diltheyanismo como cr\u00edtica al marxismo vulgar, a saber, la pretensi\u00f3n de visi\u00f3n total, la negativa a practicar la divisi\u00f3n mecanicista econom\u00eda-cultura, con su ulterior resoluci\u00f3n no menos mecanicista. La visi\u00f3n de totalidad se pierde, en efecto, completamente. Pues habr\u00eda una zona esencial del proceso hist\u00f3rico, mixta de econom\u00eda y de Esp\u00edritu respecto de la cual todo lo dem\u00e1s, incluso la ciencia, incluso, pues, una fuerza productiva que fue important\u00edsima, resulta instrumento accesorio, \u00abarma\u00bb, en vez de elemento del tejido conjunto, elemento eficaz, incluso como arma, precisamente por su autenticidad, por su sustantividad real.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL IN DICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"4\"><\/a> <b>4. <em>Historia y consciencia de clase<\/em>. Anotaciones de lectura<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una nota de traductor (fechada en noviembre de 1968) abr\u00eda su traducci\u00f3n castellana de <i>Historia y consciencia de clase<\/i>:<\/span><\/p>\n<p>\u00abLa presente traducci\u00f3n de los textos m\u00e1s c\u00e9lebres de la juventud de Luk\u00e1cs, los reunidos en el volumen <i>Geschichte und Klassenbewusstsein<\/i> (Berl\u00edn, Der Malik Verlag, 1923), estaba ya dispuesta hace muchos meses, para su incorporaci\u00f3n a la edici\u00f3n de <i>Obras completas<\/i> de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs realizada por el editor Juan Grijalbo. La publicaci\u00f3n se ha retrasado considerablemente por el expl\u00edcito deseo del fil\u00f3sofo h\u00fangaro de no darla a la luz sin el \u201cPr\u00f3logo\u201d que el lector va a encontrar en la p\u00e1gina que sigue. Este peque\u00f1o incidente que los afectados al normal curso de producci\u00f3n del presente volumen documentar\u00e1 la importancia del citado \u201cPr\u00f3logo\u201d\u00a0para juzgar la actual posici\u00f3n pol\u00edtico-filos\u00f3fica de Luk\u00e1cs. Sin duda eran ocasi\u00f3n suficiente para una pieza as\u00ed unos escritos que han ocupado vivamente a cuatro generaciones de revolucionarios europeos.\u00bb<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Las siguientes anotaciones de lectura al primer cl\u00e1sico luk\u00e1csiano pueden verse en BFEEUB. Sacrist\u00e1n cita por la edici\u00f3n alemana de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> de Der Malik-Verlag 1, Berl\u00edn, 1923. Seguimos aqu\u00ed su propia traducci\u00f3n de 1969 para Ediciones Grijalbo.<\/span><\/p>\n<p><b>I. Pr\u00f3logo a la primera edici\u00f3n (Navidades 1922, Viena)<\/b><\/p>\n<p>1. Sobre Lenin:<\/p>\n<p>\u00abEse efecto se basa en que Lenin ha llevado la <i>naturaleza pr\u00e1ctica<\/i> del marxismo a un grado de claridad y de concreci\u00f3n inalcanzados antes; se basa en que Lenin ha salvado ese momento pr\u00e1ctico del olvido casi total en que se encontraba y, mediante ese<i> acto teor\u00e9tico<\/i>, ha vuelto a librarnos la clave de la comprensi\u00f3n correcta del m\u00e9todo marxista\u00bb (XLIV).<\/p>\n<p>Es la explicaci\u00f3n del leninismo de todos ellos, tambi\u00e9n de Gramsci.<\/p>\n<p>Observar que en cualquier frase suelta aparece en el Luk\u00e1cs de entonces la obsesi\u00f3n del \u00abm\u00e9todo\u00bb. Esto me lo tengo que aclarar sin dilaci\u00f3n. El \u00abmetodismo\u00bb del Luk\u00e1cs de la \u00e9poca estaba muy probablemente determinado por el hegelianismo: el m\u00e9todo estaba en Hegel y era lo \u00abpropio de Hegel\u00bb, en su \u00abn\u00facleo racional\u00bb. Pero hab\u00eda que rechazar el sistema \u2013que no pod\u00eda ser sino el de Hegel. El que \u00abla sustituci\u00f3n del metodismo\u00bb fuera el \u00absistematismo\u00bb tradicional de los posteriores rusos hace aparecer hoy en la pr\u00e1ctica la tendencia de Luk\u00e1cs entonces. Pero se basa en la suposici\u00f3n de que todo pensamiento-sustancia es sistema.<\/p>\n<p><b>II. \u00ab\u00bfQu\u00e9 es el marxismo ortodoxo?\u00bb, Marzo 1919<\/b><\/p>\n<p>1. La c\u00e9lebre expresi\u00f3n, m\u00e1ximamente cresa, de la reducci\u00f3n a m\u00e9todo:<\/p>\n<p>\u00abPues suponiendo, aunque no admitiendo, que la investigaci\u00f3n reciente hubiera probado indiscutiblemente la falsedad material de todas las proposiciones sueltas de Marx, todo marxista \u201cortodoxo\u201d serio podr\u00eda reconocer sin reservas todos esos nuevos resultados y rechazar sin excepci\u00f3n todas las tesis sueltas de Marx sin tener en cambio que abandonar ni por un minuto su ortodoxia marxista. As\u00ed pues, marxismo ortodoxo no significa reconocimiento acr\u00edtico de los resultados de la investigaci\u00f3n marxiana, ni \u201cfe\u201d en tal o cual tesis, ni interpretaci\u00f3n de una escritura \u201csagrada\u201d. En cuestiones de marxismo la ortodoxia se refiere exclusivamente al <i>m\u00e9todo<\/i>. Esa ortodoxia es la convicci\u00f3n cient\u00edfica de que en el marxismo dial\u00e9ctico se ha descubierto el m\u00e9todo de investigaci\u00f3n correcto, que ese m\u00e9todo no puede continuarse, ampliarse ni profundizarse m\u00e1s que en el sentido de sus fundadores.\u00bb (1-2).<\/p>\n<p>1. Lo primero a objetar a este paso c\u00e9lebre es su desastrosa consecuencia respecto de la cientificidad del marxismo, al hacerlo en principio irrefutable por descubrimiento alguno.<\/p>\n<p>2. La segunda objeci\u00f3n debe consistir en reprocharle la completa falta de dial\u00e9ctica de su epistemolog\u00eda. En efecto, cuando \u00abm\u00e9todo\u00bb se usa en un sentido con implicaciones filos\u00f3ficas directas, en un sentido no meramente t\u00e9cnico-instrumental, es imposible trazar una divisi\u00f3n significativa entre m\u00e9todo y doctrina b\u00e1sica, pues casi sin \u00abampliaci\u00f3n\u00bb el \u00abentendimiento especulativo\u00bb se hace aqu\u00ed \u00abpr\u00e1ctico\u00bb y viceversa, o sea, los teoremas fundamentales acerca de la realidad (y que, de ser de naturaleza cient\u00edfica, han de ser refutables en principio) son, en cuanto al contenido, lo mismo que las reglas generales del m\u00e9todo. No tiene sentido separar el \u00abm\u00e9todo\u00bb, el \u00abmarxismo dial\u00e9ctico\u00bb, de tesis como las siguientes:<\/p>\n<p>1\u00ba. Los fen\u00f3menos sociales no est\u00e1n regidos para ni son explicables por potencias transcendentes.<\/p>\n<p>2\u00ba. La categor\u00eda \u00abclase\u00bb es la abstracci\u00f3n b\u00e1sica para la explicaci\u00f3n de los fen\u00f3menos hist\u00f3rico-sociales <i>porque<\/i> las relaciones fundamentales de la sociedad son las de clase (A matizar, por la tesis marxiana del individuo).<\/p>\n<p>3\u00ba. La consciencia de clase es un elemento de la situaci\u00f3n de clase. Etc.<\/p>\n<p>2. El punto cr\u00edtico central de este art\u00edculo contra Engels es que no es suficientemente dial\u00e9ctico porque no juega a la jerga hegeliana de la identificaci\u00f3n de sujeto y objeto (3-4). A lo cual se a\u00f1ade la reducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica a la historia:<\/p>\n<p>Esta limitaci\u00f3n del m\u00e9todo a la realidad hist\u00f3rico-social es muy importante. Los equ\u00edvocos dimanantes de la exposici\u00f3n engelsiana de la dial\u00e9ctica se deben esencialmente a que Engels \u2013siguiendo el ejemplo de Hegel\u2013 ampl\u00eda el m\u00e9todo dial\u00e9ctico tambi\u00e9n al conocimiento de la naturaleza. Pero las determinaciones decisivas de la dial\u00e9ctica -interacci\u00f3n de sujeto y objeto, unidad de materia y pr\u00e1ctica, transformaci\u00f3n hist\u00f3rica del sustrato de las categor\u00edas como fundamento de su transformaci\u00f3n en el pensamiento, etc.- no se dan en el conocimiento de la naturaleza (5, nota 2).<\/p>\n<p>Si esas \u00abdeterminaciones decisivas\u00bb no est\u00e1n pensadas m\u00edsticamente, se dan tambi\u00e9n en el<i> conocimiento<\/i> de la naturaleza. Negarlo es muy propio de gente diltheyanizada.<\/p>\n<p>3. La concreta unidad del todo \u00abcomo el tema de la dial\u00e9ctica\u00bb es una expresi\u00f3n peligrosa, por la palabra \u00abtodo\u00bb. Luk\u00e1cs no tiene la menor sensibilidad para esos peligros (7): \u00abLa totalidad concreta es, pues, la categor\u00eda propiamente dicha de la realidad\u00bb (11).<\/p>\n<p>4. La interpretaci\u00f3n brutalmente ideol\u00f3gica de la ciencia (Ricardo, por ejemplo) hace pensar que Luk\u00e1cs no se da cuenta de que una clase dominante necesita conocer la realidad (11-12)<\/p>\n<p>5. La peligrosidad de la \u00ab<i>totalidad<\/i> concreta\u00bb se manifiesta muy bien en este caso, curiosamente adial\u00e9ctico:<\/p>\n<p>\u00abDe este modo se pierde, con la recusaci\u00f3n o la debilitaci\u00f3n del m\u00e9todo dial\u00e9ctico, la cognoscibilidad de la historia. Con esto no se trata de afirmar la imposibilidad de describir m\u00e1s o menos precisamente y sin ayuda del m\u00e9todo dial\u00e9ctico personalidades, \u00e9pocas, etc. de la historia. Lo que ocurre es que de ese modo es imposible la captaci\u00f3n de la historia como <i>proceso unitario.<\/i>\u00bb (13-14).<\/p>\n<p>Por supuesto, la formulaci\u00f3n de su concesi\u00f3n est\u00e1 astutamente limitada. Pero la concepci\u00f3n misma es recusable: dial\u00e9ctico es ante todo el conocimiento asint\u00f3ticamente pleno de lo <i>individual <\/i>concreto. El lugar epistemol\u00f3gico de la dial\u00e9ctica es el viejo <i>t\u00f3pos<\/i> del conocimiento de lo singular, porque no hay singularidad concreta hist\u00f3rica que sea simple (hist\u00f3rica: social o natural).<\/p>\n<p>6. La parte de raz\u00f3n del punto de vista de la \u00abtotalidad\u00bb est\u00e1 espl\u00e9ndidamente formulada:<\/p>\n<p>\u00abEl conocimiento de la objetividad real de un fen\u00f3meno, el conocimiento de su car\u00e1cter hist\u00f3rico y el de su funci\u00f3n real en el todo hist\u00f3rico constituyen as\u00ed un acto indiviso de conocimiento.\u00bb (16)<\/p>\n<p>7. Clara comprensi\u00f3n de que el marxismo no es \u00abteor\u00eda econ\u00f3mica\u00bb:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n de una determinada totalidad econ\u00f3mica, cuyo conocimiento es tarea de la ciencia, muta necesariamente en el proceso de producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de un determinada sociedad total, rebasando la econom\u00eda \u201cpura\u201d, pero sin tener que apelar a ninguna fuerza trascendente.\u00bb (17-18)<\/p>\n<p><b>III. \u00abRosa Luxemburg como marxista\u00bb, enero 1921<\/b><\/p>\n<p>1. Otro punto de arraigo psicol\u00f3gico real y refutable del punto de vista de la \u00abtotalidad\u00bb:<\/p>\n<p>\u00abPara el marxismo, pues, no hay en \u00faltima instancia ninguna ciencia jur\u00eddica sustantiva, ni ciencia econ\u00f3mica sustantiva, ni historia, etc., sino s\u00f3lo una \u00fanica ciencia, unitaria e hist\u00f3rico-dial\u00e9ctica, del desarrollo de la sociedad como totalidad.\u00bb (30).<\/p>\n<p>Pero, por respetable que sea la motivaci\u00f3n, las consecuencias son fatales. Introducen, en efecto, la equivocidad de \u00abciencia\u00bb a la que parece sucumbir tambi\u00e9n Althusser. Lo mejor es reservar \u00abciencia\u00bb para las ciencias en sentido moderno y llamar a lo otro conocimiento de lo concreto.<\/p>\n<p>2. Un espl\u00e9ndido paso al criticar las <i>Voraussetzungen des Sozialismus<\/i> [Presupuestos del socialismo] de Bernstein:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] No es casual [MSL: que Bernstein acuse a Marx de blanquismo], pues en el momento en que se abandona el punto de vista de la totalidad, el punto de partida y el objetivo, el presupuesto y la exigencia del m\u00e9todo dial\u00e9ctico; en el momento en que la revoluci\u00f3n no se concibe como momento del proceso, sino como acto aislado, separado del desarrollo global, en ese momento el principio revolucionario de Marx tiene que parecer una reca\u00edda en el per\u00edodo primitivo del movimiento obrero, en el blanquismo. Y si cae el principio de la revoluci\u00f3n entendido como consecuencia del dominio categorial de la totalidad, entonces se descompone todo el sistema del marxismo.\u00bb (32)<\/p>\n<p>3. En ideologismo desencadenado:<\/p>\n<p>\u00abPara el m\u00e9todo dial\u00e9ctico todo \u2013sea lo que sea\u2013 gira siempre en torno al mismo problema: el conocimiento de la totalidad del proceso hist\u00f3rico. Por eso para \u00e9l los problemas \u201cideol\u00f3gicos\u201d y \u201cecon\u00f3micos\u201d pierden su rec\u00edproca extra\u00f1eza y fluyen los unos en los otros.\u00bb (37-38)<\/p>\n<p>Tal vez la formulaci\u00f3n no sea tan grave como sus consecuencias, hoy conocidas.<\/p>\n<p><b>IV. \u00abConsciencia de clase\u00bb, marzo 1920<\/b><\/p>\n<p>1. Un p\u00e1rrafo y medio en los que atiende al problema de lo concreto seg\u00fan su punto de vista, plante\u00e1ndolo correctamente pero con abandonos innecesarios:<\/p>\n<p>\u00abEs obvio que tambi\u00e9n la ciencia hist\u00f3rica burguesa aspira a investigaciones correctas, y hasta que ella reprocha al materialismo hist\u00f3rico una violentaci\u00f3n del car\u00e1cter concreto \u00fanico de los hechos hist\u00f3ricos. Su error consiste en buscar lo concreto en el individuo hist\u00f3rico emp\u00edrico [1] (ya se trate de un hombre, de una clase o de un pueblo) y en su consciencia emp\u00edricamente dada (psicolog\u00eda o de psicolog\u00eda de masas). Y as\u00ed cuando cree haber hallado lo m\u00e1s concreto, ha errado del modo m\u00e1s pleno la concreci\u00f3n, la sociedad como totalidad concreta: el orden de la producci\u00f3n en una determinada altura del desarrollo social y la articulaci\u00f3n, por \u00e9l provocada, de la sociedad de clases. Al ignorar eso, la ciencia burguesa toma como concreto algo plenamente abstracto [2] [&#8230;] Investigaci\u00f3n concreta significa, pues, lo siguiente: referencia a la sociedad como un todo [3]. (53-54).<\/p>\n<p>(1) Es la mejor fundamentaci\u00f3n del punto de vista de la totalidad, en el supuesto de que haya que llamarla \u00abtodo\u00bb, y no marco y componente de la concreci\u00f3n. Luk\u00e1cs olvida siempre que tambi\u00e9n la \u00abconcreci\u00f3n\u00bb de cada caso es un recorte abstractivo (as\u00edntota).<\/p>\n<p>(2) Noci\u00f3n hegeliana destructiva de lo emp\u00edrico. No es la noci\u00f3n de Marx de <i>La ideolog\u00eda alemana<\/i>.<\/p>\n<p>(3) Justo: pero no porque lo emp\u00edrico sea abstracto (jerga hegeliana), sino porque lo emp\u00edrico, como dice Marx, es el arrendatario, no EL HOMBRE.<\/p>\n<p>2. Muy frecuentemente olvida que conoce una distinci\u00f3n concreta entre marxismo y ciencias (ej: 60). Y la causa de ese \u00abolvido\u00bb es su hegelianismo, el cual le sugiere una epistemolog\u00eda negadora de la ciencia en sentido hist\u00f3rico concreto:<\/p>\n<p>\u00abDicho hegelianamente, la econom\u00eda no ha alcanzado tampoco objetivamente en estas sociedades el estadio del ser-para-s\u00ed\u2026\u00bb. (62)<\/p>\n<p>3. La misma esperanza de Gramsci en los consejos:<\/p>\n<p>\u00abE incluso en las pocas islas en las cuales el proletariado ha erigido su dominio tiene por fuerza que limitarse a eliminar el capitalismo laboriosamente, paso a paso, para dar conscientemente vida al nuevo orden de la sociedad que no se expresa ya en esas categor\u00edas.\u00bb (122)<br \/>\n<b><\/b><\/p>\n<p><b>V. \u00abLa cosificaci\u00f3n y la consciencia del proletariado\u00bb [Escrito para el libro]<\/b><\/p>\n<p>1. De nuevo expl\u00edcita percepci\u00f3n de que el marxismo no es teor\u00eda econ\u00f3mica, al decir que el problema de la mercanc\u00eda no es problema aislado ni siquiera s\u00f3lo problema central de la econom\u00eda \u00abentendida como ciencia especial\u00bb (123).<\/p>\n<p>2. Practica una distinci\u00f3n tan radical entre cualidad y cantidad que hay que preguntarle de d\u00f3nde se imagina que procede la primera. Y es natural que esto sea siempre desagradable para los hegelianos, porque, si no se quiere dar en m\u00edstica, este problema documenta la fundamentalidad del an\u00e1lisis atom\u00edstico previo a la consideraci\u00f3n estructural (= cualitativa). (124)<\/p>\n<p>3. En la cuesti\u00f3n de divisi\u00f3n del trabajo, racionalizaci\u00f3n y circularidad, Gramsci se distingue muy positivamente de Luk\u00e1cs, que llega a defender:<\/p>\n<p>\u00ab[\u2026] la computabilidad del proceso de trabajo exige una ruptura con la unidad del producto mismo, que es org\u00e1nico-irracional y est\u00e1 siempre cualitativamente determinada.\u00bb (129 ss).<\/p>\n<p>Todo este asunto merecer\u00eda estudio \u2013y recusaci\u00f3n con ella. Porque la \u00abruptura\u00bb con una unidad es s\u00f3lo el primer (para Luk\u00e1cs) proceso fruto del principio cosificador de la calculabilidad. Sigue con todos los t\u00f3picos universalizantes pasados por Nietzsche-Bergson-Dilthey:<\/p>\n<p>\u00abEn segundo lugar, esa descomposici\u00f3n del objeto de la producci\u00f3n significa al mismo tiempo, y necesariamente el desgarramiento de su sujeto. A consecuencia de la racionalizaci\u00f3n del proceso del trabajo, las propiedades y las peculiaridades humanas del trabajador se presentan cada vez m\u00e1s como meras fuentes de error respecto del funcionamiento racional y previamente calculado de esas leyes parciales abstractas.\u00bb (130).<\/p>\n<p>Lo cual es esencialmente falso y, en la medida en que es verdad, reproduce una situaci\u00f3n de la ciencia. Luego desarrolla la tesis de que no da lugar a una actitud contemplativa ante el producto y de todo ello pasa a Bergson y Klager:<\/p>\n<p>\u00abCon ello pierde el tiempo su car\u00e1cter cualitativo, mutable, fluyente\u00bb (131).<\/p>\n<p>El punto d\u00e9bil de todas las acusaciones a la moderna divisi\u00f3n del trabajo consiste en que sus autores no ven al artesano o al campesino precapitalista como productos hist\u00f3ricos, como cultura: no ven en su \u00abarmoniosa unidad\u00bb el fruto de la brutal opresi\u00f3n, de la necesidad y escasez econ\u00f3micas y de la <i>ignorancia<\/i> no menos brutal \u2013por lo que hace a <i>toda<\/i> la sociedad, tambi\u00e9n al noble y al cl\u00e9rigo\u2013 acerca de la misma existencia humana. Y as\u00ed no ven \u2013los cr\u00edticos reaccionarios\u2013 la necesidad hist\u00f3rica de la \u00abfragmentaci\u00f3n\u00bb del hombre, no absorbido por el \u00abcentro\u00bb \u00fanico, y cargo divino de \u00absentido\u00bb, del hambre, la enfermedad, el terror, ni ven \u2013los luk\u00e1cses\u2013 la necesidad intelectual de una fuerte restricci\u00f3n en su faz ideol\u00f3gica, la progresividad de la intuici\u00f3n de la autocomprensi\u00f3n del hombre \u00abcentrado\u00bb en la ignorancia.<\/p>\n<p>En l\u00ednea de ese pensamiento, Luk\u00e1cs llega a atribuir al capitalismo, como esenciales, rasgos de toda producci\u00f3n cient\u00edfica, por supuesto (y exacerbadamente) de la socialista y de la comunista. As\u00ed lo hace, por ejemplo, al aplaudir estas palabras de Max Weber: \u00abLa moderna empresa capitalista se basa internamente ante todo en el <i>c\u00e1lculo.\u00bb<\/i> [<i>Escritos pol\u00edticos<\/i>, 1921, p. 142] (138), cuando lo menos que Luk\u00e1cs tendr\u00eda que contraponer a esa apolog\u00e9tica disfrazada es que la empresa capitalista descansa ante todo en la explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p>4. Luk\u00e1cs mismo percibe la relaci\u00f3n de su discurso con el problema de la ciencia, y hace de vez en cuando declaraciones plenamente acertadas en su generalidad, pero a las que falta el reconocimiento b\u00e1sico de una dial\u00e9ctica racional: que no hay m\u00e1s elementos para pensar dial\u00e9cticamente que los ofrecidos por la ciencia, o los que se consiguen racionalmente con la mayor aproximaci\u00f3n posible al modelo de la fundamentaci\u00f3n cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Un ejemplo de unas formulaciones generales acertadas:<\/p>\n<p>\u00abEsa consideraci\u00f3n [desde un punto de vista externo, esto es, no desde el punto de vista de la consciencia cosificada [1]] revelar\u00e1 (sin ser, por ello un reproche) que cuanto m\u00e1s desarrollada est\u00e1 una ciencia moderna, cuanto m\u00e1s plenamente ha conseguido claridad met\u00f3dica acerca de s\u00ed misma, tanto m\u00e1s resueltamente tiene que apartarse de los problemas ontol\u00f3gicos de su esfera, tanto m\u00e1s resueltamente tiene que eliminar esos problemas del campo de la conceptualidad por ella elaborada.\u00bb (147).<\/p>\n<p>(1) Adem\u00e1s de la unilateralidad antes se\u00f1alada, esta cr\u00edtica general tiene el defecto de identificar la positividad cient\u00edfica (y no s\u00f3lo cient\u00edfica) con una forma de cosificaci\u00f3n. \u00a1La metaf\u00edsica s\u00ed que trataba de los problemas del ser! \u00a1y la \u00abciencia metaf\u00edsica\u00bb! \u00bfHay m\u00e1s clara consideraci\u00f3n de los problemas del ser que la doctrina de los medios de producci\u00f3n y el opio?<\/p>\n<p>Por todos esos vicios, tambi\u00e9n hay declaraciones generales profundamente err\u00f3neas, fundamento de la tesis de la ciencia burguesa (ejemplo: 148-149). De ellas hay que recoger, sin embargo, la naturaleza sobreestructural de la ciencia.<\/p>\n<p>5. En p\u00e1gina 153 llega a excluir a la Edad Media de cosificaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. Texto que puede considerarse como espl\u00e9ndida percepci\u00f3n del problema de la dial\u00e9ctica en sus dos aspectos, el de concreci\u00f3n y el de totalidad:<\/p>\n<p>\u00abCuando subraya repetidamente que la raz\u00f3n pura no es capaz de enunciar ninguna proposici\u00f3n sint\u00e9tica constitutiva de objetos, de modo que sus principios no pueden conseguirse \u201cen modo alguno directamente a partir de conceptos, sino siempre y s\u00f3lo indirectamente, mediante la referencia de esos conceptos a algo plenamente casual, a saber, la experiencia <i>posible\u201d<\/i> (CRP, p. 564) y cuando esa idea de la \u201ccausalidad inteligible\u201d no s\u00f3lo de los elementos de la experiencia posible, sino tambi\u00e9n de todas las leyes referentes a ellos y de ellos ordenadoras se convierte en la <i>Cr\u00edtica de la Facultad de Juzgar<\/i> en problema central de la sistematizaci\u00f3n, notamos, por una parte, que las dos funciones de la cosa en s\u00ed, en apariencia plenamente distintas y delimitadoras (la inaprensibilidad de la totalidad partiendo de las formaciones conceptuales de los sistemas parciales racionales y la irracionalidad de los singulares contenidos de los conceptos) no son m\u00e1s que dos aspectos de un mismo problema, y, por otra parte, que ese problema es efectivamente la cuesti\u00f3n central de un pensamiento que se resuelve a dar a las categor\u00edas racionales una significaci\u00f3n universal.\u00bb (161)<\/p>\n<p>No es ejemplar, por supuesto, el l\u00e9xico infectado de irracionalismo.<\/p>\n<p>7. Tesis incre\u00edble: que el nacimiento de la ciencia especializada significa el \u00abreconocimiento de la irresolubilidad\u00bb del problema del todo (164).<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs es declarativo y verbal desde su juventud. Lo que el nacimiento de la ciencia moderna significa es la recusaci\u00f3n de la doctrina tradicional del todo.<\/p>\n<p>8. El mismo principio de la pr\u00e1ctica queda, en cuanto que aparece, mitificado metaf\u00edsicamente, porque ha de introducirse y realizarse <i>en<\/i> la filosof\u00eda (declarativismo).<\/p>\n<p>\u00abpara resolver la irracionalidad de la cuesti\u00f3n de la cosa-en-s\u00ed no basta con emprender el intento de rebasar el comportamiento contemplativo, sino que, como planteamiento concreto, resulta que la esencia de lo pr\u00e1ctico [1] consiste en superar y eliminar<i> la indiferencia de la forma respecto del contenido<\/i>, indiferencia en la cual se refleja metodol\u00f3gicamente el problema de la cosa-en-s\u00ed. As\u00ed, pues, lo pr\u00e1ctico no se descubre, como principio de la filosof\u00eda, m\u00e1s que cuando se muestra un concepto de forma que no presente como fundamento y presupuesto met\u00f3dico de su vigencia esa pureza horra de toda determinaci\u00f3n de contenido, esa pura racionalidad.\u00bb (171-172).<\/p>\n<p>(1) La esencia de la pr\u00e1ctica es te\u00f3rica.<\/p>\n<p>Con esto queda inaugurado el carnaval hegeliano de los conceptos fluidos y fluyentes.<\/p>\n<p>9. M\u00e1s grotesco:<\/p>\n<p>\u00abLa incomprensi\u00f3n m\u00e1s profunda de Engels estriba empero en que considera pr\u00e1ctica en sentido filos\u00f3fico-dial\u00e9ctico el comportamiento de la industria y del experimento. Precisamente el experimento es el modo de comportamiento m\u00e1s puramente contemplativo.\u00bb (179-180)<\/p>\n<p>Con lo cual resulta que Engels ha perdido \u00abpor un instante\u00bb lo que hab\u00eda dicho \u00abcon claridad insuperable en su genial escrito juvenil\u00bb (180). \u00a1Su padre!<\/p>\n<p>10. Otro espl\u00e9ndido planteamiento de la problem\u00e1tica esencial de la dial\u00e9ctica:<\/p>\n<p>\u00abLa g\u00e9nesis, la producci\u00f3n del productor del conocimiento, la disoluci\u00f3n de la cosa-en-s\u00ed irracional, el despertar del hombre sepultado se concentran pues ya concretamente en torno de la cuesti\u00f3n del <i>m\u00e9todo dial\u00e9ctico<\/i>. <i>La cuesti\u00f3n del entendimiento intuitivo<\/i> (de la superaci\u00f3n met\u00f3dica del principio gnoseol\u00f3gico racionalista [1])<i> cobra con ese planteamiento forma clara, objetiva y cient\u00edfica.\u00bb<\/i> (191) [segunda cursiva: MSL]<\/p>\n<p>(1) Para que el planteamiento fuera completamente correcto bastar\u00eda con sustituir \u00abprincipio racionalista del conocimiento\u00bb por este concepto: renuncia ideol\u00f3gica conservadora al conocimiento de lo concreto.<\/p>\n<p>Es notable que los mejores planteamientos de Luk\u00e1cs arranquen del estadio en que Kant dej\u00f3 el problema. Lo que hay que hacer es saltarse a Hegel y volver a empezar (en epistemolog\u00eda, bas\u00e1ndose en Marx prax\u00f3logo).<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, en cambio, sigue la m\u00edstica v\u00eda hegeliana: \u00abdisoluci\u00f3n de la rigidez de los conceptos\u00bb (191), \u00abla l\u00f3gica [&#8230;] del <i>concepto concreto<\/i>, la l\u00f3gica de la totalidad\u00bb (191). Pero si el concepto es concepto, es r\u00edgido, y la \u00abl\u00f3gica de la totalidad\u00bb est\u00e1 llena de las paradojas \u2013que entonces los luk\u00e1cses tienen que defender, como Hegel a Zen\u00f3n.<\/p>\n<p>11. Brutal negaci\u00f3n ancient\u00edfica: \u00ab[\u2026] o sea, como <i>nuestra<\/i> historia, pues no hay ninguna otra).\u00bb (195) Y Darwin, que se muerda un ojo.<\/p>\n<p>12. La nota de la p\u00e1gina 198 (nota 2) permite entender el por qu\u00e9 de su reducci\u00f3n de la dial\u00e9ctica a la historia:<\/p>\n<p>\u00abCon esto se problematiza la l\u00f3gica misma. El postulado de Hegel seg\u00fan el cual el concepto es \u201cel ser restaurado\u201d (<i>Werke<\/i> [Obras], V, 30) no es posible m\u00e1s que presuponiendo la producci\u00f3n real del sujeto-objeto id\u00e9ntico. Si falla este punto, el concepto cobra una significaci\u00f3n kantiano-idealista que se encuentra en contradicci\u00f3n con su funci\u00f3n dial\u00e9ctica. Pero el mostrar detalladamente esto rebasa con mucho los l\u00edmites de este trabajo.\u00bb (198).<\/p>\n<p>Est\u00e1 claro que ni siquiera para el primer pensamiento metaf\u00f3rico de estilo hegeliano que es propio de Luk\u00e1cs puede afirmarse el sujeto-objeto id\u00e9ntico para la naturaleza sin anular la ciencia y sin caer en un pampsiquismo general, salvo en el hegelianismo.<\/p>\n<p>Por lo que hace al car\u00e1cter metaf\u00f3rico del pensamiento de Luk\u00e1cs: la abstracci\u00f3n de la teor\u00eda del proletariado sujeto-objeto id\u00e9ntico de la historia a Marx se basa en la c\u00e9lebre frase juvenil: \u00abWenn das Proletariat [Cuando el proletariado]&#8230;\u00bb<\/p>\n<p>Si nos tom\u00e1ramos en serio tal interpretaci\u00f3n de Luk\u00e1cs, a\u00f1adir\u00edamos:<\/p>\n<p>1. El proletariado es el sujeto-objeto id\u00e9ntico de la historia.<\/p>\n<p>2. Luego: con el proletariado termina la historia, y no se ve por qu\u00e9 ha de disolverse.<\/p>\n<p>3. Dejando eso aparte: no hay m\u00e1s realidad hist\u00f3rica que el proletariado.<\/p>\n<p>4. La disoluci\u00f3n del orden capitalista implica la disoluci\u00f3n del proletariado. Luego el orden sovi\u00e9tico sigue siendo capitalista.<\/p>\n<p>13. En la p. 204 declara que Rickert y toda la \u00abgentuza\u00bb vitalista ha tenido \u00e9xito en su refutaci\u00f3n de la metodolog\u00eda racional de la Historia.<\/p>\n<p>14. Es notable que todo su maquiavelismo no le impida dar un espl\u00e9ndido cuadro de una ganancia decisiva de la \u00abinorganicidad\u00bb burguesa: la consciencia de las clases explotadas acerca de su situaci\u00f3n (pp. 219s). Es probable que contenga incluso una exageraci\u00f3n \u2013\u00abDesde un punto de vista social objetivo no hay ninguna diferencia decisiva entre un esclavo \u201cpensante\u201d y un esclavo \u201cinconsciente\u201d [&#8230;]\u00bb (220)\u2013 cuya ra\u00edz es la vaguedad de este pensamiento \u00abdial\u00e9ctico\u00bb. Luk\u00e1cs hipostatiza la contradicci\u00f3n entre la ideolog\u00eda burguesa de la igualdad y la libertad y la opresi\u00f3n econ\u00f3mica y habla, en vez de ella, de cosificaci\u00f3n. Como si el esclavo no hubiera estado cosificado por el hecho de que el r\u00e9gimen mercantil no estaba generalizado. \u00bfHabr\u00e1, en realidad, algo m\u00e1s cosificado que un esclavo, jur\u00eddicamente (incluso), declarado cosa? Algo falla en esa deducci\u00f3n de la cosificaci\u00f3n a partir de la mercanc\u00eda. La fetichizaci\u00f3n es quiz\u00e1s, propiamente, cosificaci\u00f3n ideol\u00f3gica, destinada a ocultar la b\u00e1sica, que s\u00f3lo en parte es nueva (burguesa). Pues est\u00e1 claro que tambi\u00e9n se puede hablar de cosificaci\u00f3n (y tambi\u00e9n ideol\u00f3gica, pero distinta) para la Edad Media. La relaci\u00f3n del dominio del se\u00f1or se cosifica y fetichiza \u2013ya lo creo\u2013 en excelencia innata del se\u00f1or. Por tanto, ser\u00eda m\u00e1s correcto ver las cosas acercando la sociedad capitalista a las anteriores: en todo hay cosificaci\u00f3n de los oprimidos y de la relaci\u00f3n de opresi\u00f3n. En la Antigua, mediante el derecho que cosifica expl\u00edcitamente el esclavo. En la Edad Media, mediante la sacralizaci\u00f3n fetichista del dominio. En la capitalista, mediante la fetichizaci\u00f3n pseudo-naturalista de las relaciones mercantiles basadas en la coseidad de la mercanc\u00eda. La organicidad de la sociedad medieval lejos de ser un bien, fue la cobertura ideol\u00f3gica fetichista de la situaci\u00f3n. La ideolog\u00eda burguesa por su abandono del fetichismo <i>sensu stricto<\/i>, a causa del modelo cient\u00edfico, posibilita, como dice Luk\u00e1cs, la toma de consciencia. Marx ha descrito s\u00f3lo la cosificaci\u00f3n y el (metaf\u00f3rico en su propio uso) fetichismo burgueses porque no estaba estudiando los anteriores \u2013y acaso por el peso \u00abrom\u00e1ntico\u00bb alem\u00e1n.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"5\"><\/a><strong>5.\u00a0 <\/strong><b>Sobre el uso de las nociones de raz\u00f3n e irracionalismo por G. Luk\u00e1cs<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Escrito en 1967, aunque \u00abcomunicado en enero de 1968\u00bb seg\u00fan se\u00f1al\u00f3 Juan-Ram\u00f3n Capella. Se public\u00f3 por vez primera diez a\u00f1os m\u00e1s tarde (ignoramos el motivo) en <i>Materiales<\/i>, n.\u00ba 1, enero-febrero de 1977, pp. 17-34. Trabajo incluido en <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, pp. 85-114. No est\u00e1 indicado en el \u00edndice.<\/span><\/p>\n<p>El tema de la racionalidad del pensamiento filos\u00f3fico es muy central en la obra de Luk\u00e1cs. En la cr\u00edtica literaria, en la investigaci\u00f3n filos\u00f3fica sistem\u00e1tica, en la hist\u00f3rico-filos\u00f3fica y en la est\u00e9tica, Luk\u00e1cs habla de racionalidad y de irracionalismo como de un asunto liminar y fundamental, determinante del resto del discurso. Entre los muchos ejemplos adecuados para ilustrarlo pueden recordarse como destacados los siguientes: la cr\u00edtica de la interpretaci\u00f3n de la obra de Goethe en clave vitalista; el estudio de la categor\u00eda de particularidad como fundamento de la pr\u00e1ctica racional y del conocimiento de lo concreto, as\u00ed como de su refiguraci\u00f3n est\u00e9tica; la cr\u00edtica de la lectura de los escritos juveniles de Hegel como piezas teol\u00f3gico-m\u00edsticas, presuntos precedentes del vitalismo; el desarrollo del concepto de objetivaci\u00f3n est\u00e9tica en sus relaciones con la cient\u00edfica. Esos ejemplos pertenecen, respectivamente, a los cuatro campos principales de la actividad literaria de Luk\u00e1cs, antes recordados. Por eso el estudio del tema de esta nota ha de tener presente toda la obra del fil\u00f3sofo. Sin embargo de lo cual <i>El asalto a<\/i><i> <\/i><i>la raz\u00f3n (Die Zerstorung der Vernunft) <\/i>puede considerarse como el documento principal del <i>dossier <\/i>luk\u00e1csiano contra el irracionalismo; primero, porque el extenso libro es una monograf\u00eda sobre el tema; segundo, porque su colocaci\u00f3n en la obra de Luk\u00e1cs muestra que ese libro representa el momento culminante del tema en la reflexi\u00f3n del fil\u00f3sofo: cronol\u00f3gicamente, <i>El asalto a la raz\u00f3n <\/i>es la reordenaci\u00f3n documental de los anteriores sumarios cr\u00edticos de Luk\u00e1cs en el proceso al irracionalismo.<\/p>\n<p><i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n<\/i><i> <\/i>es la requisitoria del acusador en ese largo proceso. Eso le convierte en una pieza capital, a la que principalmente se presta atenci\u00f3n en esta nota. Por ello era obligado recordar antes que el tema est\u00e1 tambi\u00e9n presente en el resto de la obra de Luk\u00e1cs. El irracionalismo del siglo XX se enfrenta con construcciones e instituciones racionales (en sentidos y grados varios) de mucha entidad, se\u00f1aladamente: la ciencia moderna, consolidada a lo largo de cuatrocientos a\u00f1os por el hecho de haber mostrado su capacidad de sobrevivir al cambio de los sistemas sociales mientras no se colapse la producci\u00f3n industrial; y el amplio intento de organizar racionalmente la sociedad que es el socialismo. Ese paralelismo hist\u00f3rico de socialismo y ciencia no es de por s\u00ed m\u00e1s que un hecho significativo, no una prueba de nada. Por eso no basta para determinar inequ\u00edvocamente la complicaci\u00f3n concreta de las actitudes pol\u00edticas e ideol\u00f3gicas. Pero, de todos modos, no es infrecuente encontrar, en la pol\u00e9mica ideol\u00f3gica, los motivos anticient\u00edficos estrechamente entrelazados con los antisocialistas (por ejemplo, en la forma siguiente: se imputan a la \u00abciencia\u00bb \u2013mencionada ambiguamente, sin distinguir entre el hecho social ciencia y la logicidad cient\u00edfica\u2013 los fen\u00f3menos de alienaci\u00f3n caracter\u00edsticos de su existencia burguesa, luego se registra la continuidad del socialismo con la ciencia moderna en el plano de la historia de las ideas, y se implica o se explicita al final la recusaci\u00f3n de una y otro). Luk\u00e1cs percibe esa situaci\u00f3n, y toda su obra madura, no s\u00f3lo <i>El asalto <\/i><i>a <\/i><i>la raz\u00f3n, <\/i>tiende, entre otras cosas, a comentar ese hecho ideol\u00f3gico y a instruir al pensamiento progresivo acerca de los peligros de involuci\u00f3n pol\u00edtica que tradicionalmente represen ta la tendencia irracionalista. Eso acarrea a Luk\u00e1cs la hostilidad del irracionalismo verbalmente cr\u00edtico-revolucionario, y hasta el insulto en algunos casos, como el de Adorno. Este exquisito escritor se sinti\u00f3 probablemente afectado por la cr\u00edtica de Luk\u00e1cs, el cual, aunque no se ocupa de \u00e9l en <i>El asalto a la raz\u00f3n<\/i><i>, <\/i>percibe y afirma rotundamente el car\u00e1cter reaccionario del utopismo irracional \u2013y totalmente pasivo en la lucha de clases\u2013 que es la tradici\u00f3n del sutil inconformista tan s\u00f3lidamente instalado en su c\u00e1tedra de Frankfurt. Quiz\u00e1 valga la pena recordar el tenor literal del exabrupto de Adorno, sobre todo porque su argumentaci\u00f3n estaba ya previa y agudamente destru\u00edda por Luk\u00e1cs en la p\u00e1gina y media de <i>El <\/i><i>asalto <\/i><i>a la raz\u00f3n <\/i>que dedica a la \u00abapolog\u00e9tica indirecta\u00bb del capitalismo. Adorno, pues, escribi\u00f3 acerca de esta obra: \u00abDel modo m\u00e1s craso, probablemente, se manifest\u00f3 en el libro <i>La destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n <\/i>la de la del propio Luk\u00e1cs. Muy poco dial\u00e9cticamente, el dial\u00e9ctico patentado pone todas las corrientes irracionalistas de la filosof\u00eda moderna en el haber de la reacci\u00f3n y del fascismo, sin detenerse mucho a pensar, al hacer as\u00ed tabla rasa, en el hecho de que, en aquellas corrientes y frente al idealismo acad\u00e9mico, el pensamiento se sublevaba tambi\u00e9n precisamente contra la cosificaci\u00f3n de la existencia y del pensamiento, cuya cr\u00edtica hab\u00eda sido tarea propia de Luk\u00e1cs. [&#8230;]. Bajo la capa de una cr\u00edtica radical de la sociedad, [Luk\u00e1cs] reintrodujo de contrabando los m\u00e1s m\u00edseros clich\u00e9s de aquel conformismo contra el cual se hab\u00eda dirigido en otro tiempo la cr\u00edtica social\u00bb. Adorno no es el \u00fanico inconformista ut\u00f3pico que siente la tentaci\u00f3n del insulto al referirse a Luk\u00e1cs. Otro m\u00e1s joven le ha llamado no hace mucho \u00abviejo cabr\u00f3n\u00bb (Hans Magnus Enzensberger), expresi\u00f3n, de todos modos, bastante menos precisa en alem\u00e1n que en castellano. Es notable que Luk\u00e1cs haya contestado por anticipado a la cr\u00edtica de los ut\u00f3picos. En el paso antes aludido de <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n<\/i><i> <\/i>puede leerse este logrado retrato de Adorno (y de tantos otros):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">En el terreno de la moral, la apolog\u00e9tica indirecta [del capitalismo] difama, ante todo, la actuaci\u00f3n social en su conjunto y, muy especialmente, toda tendencia encaminada a transformar la sociedad. Y consigue lo que se propone mediante el aislamiento del individuo y la proclamaci\u00f3n de ideales \u00e9ticos tan altos que ante su sublimidad parece palidecer y esfumarse en la nada la mezquindad de todas las aspiraciones sociales. Ahora bien, para que esta clase de \u00e9tica llegue a adquirir una influencia real, extensa y profunda, no basta con que proclame ese ideal sublime, sino que es necesario, adem\u00e1s, que dispense a los hombres del deber de abrazarlo (recurriendo tambi\u00e9n, para ello, a la ayuda de argumentos \u00e9ticos sublimes). Pues, de otro modo la realizaci\u00f3n de aquel ideal podr\u00eda colocar al individuo burgu\u00e9s decadente ante una misi\u00f3n que se le antojara, personalmente, tan dif\u00edcil como la misma actuaci\u00f3n social. Y esto convertir\u00eda en problem\u00e1tica la influencia de la funci\u00f3n desviadora de la apolog\u00e9tica indirecta. El burgu\u00e9s decadente y, sobre todo, el intelectual decadente, necesita que se le predique una elevaci\u00f3n aristocr\u00e1tica moral que no le obligue a nada y quiere adem\u00e1s \u2013al tiempo que disfruta de hecho de todos los privilegios del ser burgu\u00e9s\u2013, para realzar ese goce, experimentar el sentimiento halagador de la excepci\u00f3n y hasta de la rebeld\u00eda, de la excepci\u00f3n &#8216;no conformista&#8217; (p. 247).<\/p>\n<p>Ning\u00fan truco moral as\u00ed, desvelable por esa especie de psicoan\u00e1lisis clasista luk\u00e1csiano, puede nunca verse en las posiciones de Luk\u00e1cs. La integridad de Luk\u00e1cs, con sesenta a\u00f1os (de sus ochenta y dos) que abundan, hasta la vejez misma, en dramas y tragedias provocados por el no conformarse real, pr\u00e1ctico, con ninguna forma de mal social, tampoco con las que se producen en la construcci\u00f3n del socialismo, se encuentra entre los motivos que tenemos muchos para citar con respecto al fil\u00f3sofo h\u00fangaro. Tambi\u00e9n a prop\u00f3sito del tema del irracionalismo. Pero es obligado a\u00f1adir \u2013sobre todo al tomar tem\u00e1ticamente dicha cuesti\u00f3n\u2013 que el tratamiento luk\u00e1csiano de varios problemas \u2013\u00e9ste entre ellos\u2013 se mantiene filos\u00f3ficamente en un estadio del conocimiento y de la cr\u00edtica del mismo que hay que considerar en parte inadecuado. Esa es, al menos, la afirmaci\u00f3n conclusiva de esta nota. En ella se empezar\u00e1 por describir y analizar brevemente los datos de inter\u00e9s, refiriendo, como queda dicho, la discusi\u00f3n sobre todo a <i>El asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n. <\/i>(El libro se cita seg\u00fan la traducci\u00f3n de Roces, 2\u00aa ed., Barcelona-M\u00e9xico, Grijalbo, 1968. El t\u00edtulo alem\u00e1n de la obra es literalmente, como se sabe, \u00abLa destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n\u00bb.)<\/p>\n<p>Una decena larga de rasgos caracterizadores del irracionalismo se encuentran desperdigados por las setecientas p\u00e1ginas de <i>El asalto a la raz\u00f3n. <\/i>Son todos ellos rasgos que aceptar\u00e1n como propios del irracionalismo cuantos practiquen la cr\u00edtica de la cultura, y probablemente tambi\u00e9n la mayor\u00eda de los cultivadores de la filosof\u00eda acad\u00e9mica. Son: el \u00abdesprecio del entendimiento y la raz\u00f3n\u00bb (p. 9); la \u00abglorificaci\u00f3n lisa y llana de la intuici\u00f3n\u00bb (pp. 9, 344), formulaci\u00f3n en la cual hay que entender &#8216;intuici\u00f3n&#8217; en el sentido t\u00e9cnico-filos\u00f3fico de intuici\u00f3n intelectual: cognici\u00f3n directa no-sensible, sin necesidad de proceso ni posibilidad de fundamentaci\u00f3n discursivos; la \u00abteor\u00eda aristocr\u00e1tica del conocimiento\u00bb (pp. 9, 335), que suele ser compa\u00f1era de la afirmaci\u00f3n de la intuici\u00f3n intelectual, porque generalmente el fil\u00f3sofo intuitivista no reconoce esa facultad a todo el mundo o, por lo menos (como en el caso de Plat\u00f3n, padre de la doctrina), no la reconoce a todos sino como potencia que s\u00f3lo una educaci\u00f3n \u00e9tico-intelectual puede actualizar; la \u00abrepulsa del progreso social\u00bb (p\u00e1g. 9, passim); la \u00abmitoman\u00eda\u00bb (p. 9, passim); el \u00abimperio de los instintos sobre el entendimiento y la raz\u00f3n\u00bb (p. 321); el \u00ababandono de [el principio de] la causalidad\u00bb (p. 342); la postulaci\u00f3n de un <i>tertium quid <\/i>entre el ser y la consciencia (p. 358), que ser\u00eda \u00abla vida\u00bb; la consagraci\u00f3n filos\u00f3fica del estado de \u00e1nimo como fuente de conocimiento (p\u00e1g. 364); el subjetivismo (p. 411); la valoraci\u00f3n positiva del misterio como tal (p. 427), esto es, la negaci\u00f3n de que sea tarea del pensamiento el enfrentarse pugnazmente con el enigma y la incertidumbre.<\/p>\n<p>Algunas de esas caracterizaciones pueden estar ya algo cargadas pol\u00e9micamente. Por ejemplo, es de suponer que ning\u00fan vitalista admitir\u00e1 como descripci\u00f3n correcta de su noci\u00f3n de \u00abla vida\u00bb la afirmaci\u00f3n de que \u00e9sta sea una tercera cosa entre el ser y la consciencia, como dice Luk\u00e1cs. Pero probablemente basta con sustituir en esa descripci\u00f3n luk\u00e1csiana &#8216;ser&#8217; por &#8216;materia&#8217; \u2013que es lo que en realidad est\u00e1 pol\u00e9micamente pensando el fil\u00f3sofo h\u00fangaro\u2013 para que el vitalista se declare bien interpretado en principio.<\/p>\n<p>En sustancia, pues, se trata de un cat\u00e1logo plausible. Pero algo sorprendente: se observar\u00e1, en efecto, que el cat\u00e1logo no se encuentra formalmente dispuesto en unas primeras p\u00e1ginas de introducci\u00f3n sino que sus voces andan dispersas por todo el libro, hasta el punto de que algunas no aparecen sino pasada su mitad. Tampoco hay en ning\u00fan lugar una definici\u00f3n de &#8216;irracionalismo&#8217;, ni. siquiera (pues que la metodolog\u00eda de Luk\u00e1cs, como se aprecia en la <i>Est\u00e9tica,<\/i><i> <\/i>recusa \u2013siguiendo cierto motivo de Lenin\u2013 las definiciones previas), una descripci\u00f3n general heur\u00edstica de las que \u00e9l llama \u00abdeterminaciones\u00bb. En la lectura del libro eso produce cierto desasosiego: el objeto de la larga requisitoria no aparece nunca inequ\u00edvocamente identificado. Pues no pueden valer como identificaci\u00f3n ni la p\u00e1gina y media dedicadas a la historia del t\u00e9rmino (pp. 75-76) ni la \u00fanica y parcial determinaci\u00f3n algo ampliamente dad al principio, a saber, que el irracionalismo ha implicado, primero, en el siglo XIX, oposici\u00f3n a la idea burguesa de progreso, y luego, en el siglo XX, oposici\u00f3n al socialismo (p. 6). Para que eso fuera una determinaci\u00f3n suficiente \u2013por no hablar ya de definici\u00f3n\u2013 habr\u00eda que asentar antes la tesis de que racionalidad implica compatibilidad al menos con el progresismo en el siglo XIX y con el socialismo en el XX. Y, aparte de que sentar esa tesis tendr\u00eda que ser objeto de otra investigaci\u00f3n, hay que reconocer que la laxitud del criterio de compatibilidad iba a hacer muy dif\u00edcil la delimitaci\u00f3n entre pensamiento racional y pensamiento irracionalista. Por lo dem\u00e1s, lo decisivo aqu\u00ed es que esa tesis, aparte de lo escasamente \u00fatil que ser\u00eda, no est\u00e1 tem\u00e1ticamente tratada ni argumentada en <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n <\/i>ni en el resto de la obra de Luk\u00e1cs. Por eso, como queda dicho, la lectura de la requisitoria luk\u00e1csiana deja perplejos, si no en cuanto a las personas de los acusados \u2013pues muchos de \u00e9stos se relacionan por sus nombres\u2013, s\u00ed en cuanto al delito de cuya autor\u00eda son suspectos: el irracionalismo. Tanto m\u00e1s perplejos cuanto m\u00e1s interesados est\u00e9n los lectores por la importante tarea de terminar en su propio pensamiento con los restos, muchas veces renovados, de las tradiciones mixtificadoras que corrientemente se llama irracionalismos.<\/p>\n<p>Mas la insatisfacci\u00f3n inicial que provoca en un lector as\u00ed la falta de un intento al menos de determinaci\u00f3n suficiente de lo que Luk\u00e1cs entiende por irracionalismo se acent\u00faa en el curso de la lectura por una acumulaci\u00f3n de afirmaciones, giros argumentativos, lagunas e <i>ignorationes elenchi <\/i>que resultan emparentados, precisamente, con elementos de las tradiciones irracionalistas impugnadas por el propio escritor. Un repaso de estos elementos de <i>El asalto a la raz\u00f3n, <\/i>en tan contradictorio contraste con la sensatez del cat\u00e1logo de rasgos irracionalistas antes recordado, puede ser de alguna ayuda para explicar la falta de una determinaci\u00f3n general suficiente del concepto de irracionalismo en la investigaci\u00f3n luk\u00e1csiana.<\/p>\n<p>Sorprende (para empezar por alg\u00fan cabo) que un afirmador tan resuelto de la racionalidad objetiva de la historia y de la determinaci\u00f3n social de los hechos filos\u00f3ficos estime los efectos del irracionalismo de un modo tan idealista como puede indicarlo el paso siguiente: \u00ab[&#8230;] la demagogia y la tiran\u00eda fascistas fueron la culminaci\u00f3n extrema de un largo proceso, al principio considerado como \u201cinofensivo\u201d (como un proceso puramente filos\u00f3fico o, a lo sumo, ideol\u00f3gico): el proceso de destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n\u00bb (p.72). Sorprende esa versi\u00f3n idealista de <i>la<\/i><i> <\/i>g\u00e9nesis de la tiran\u00eda fascista porque el lector sabe que Luk\u00e1cs conoce perfectamente \u2013y ha enunciado en otros lugares\u2013 la fundamentaci\u00f3n econ\u00f3mica, social y pol\u00edtica del fascismo. \u00bfQu\u00e9 motivo, sin duda sumamente ideol\u00f3gico, le hace afirmar aqu\u00ed un nexo de causaci\u00f3n entre un hecho ideol\u00f3gico como causa y un r\u00e9gimen pol\u00edtico-social como efecto? La pregunta est\u00e1 justificada porque el paso citado no es \u00fanico en ese sentido y, por lo<i> <\/i>tanto, no debe ser un lapsus. Abundan, por el contrario en <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n. <\/i>concepciones de un extremado ideologismo que ven, por ejemplo, la g\u00e9nesis de investigaciones cient\u00edficas especiales, de nuevas acotaciones del conocer positivo, en necesidades <i>exclusivamente <\/i>ideol\u00f3gicas del sistema social. As\u00ed entiende Luk\u00e1cs el nacimiento del an\u00e1lisis econ\u00f3mico matem\u00e1tico en ciertas sociedades burguesas muy industrializadas. Escribe Luk\u00e1cs:<\/p>\n<p>\u00ab[&#8230;] Surge, en uno de los polos; la econom\u00eda burguesa vulgar, y, m\u00e1s tarde, la llamada econom\u00eda subjetiva, disciplina profesional de estrecha especializaci\u00f3n y tem\u00e1tica muy limitada, que renuncia de antemano a explicar los fen\u00f3menos sociales y se propone como misi\u00f3n esencial hacer desaparecer del campo de la econom\u00eda el problema de la plusval\u00eda [&#8230;]\u00bb (p. 470).<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs no parece ver m\u00e1s que la funci\u00f3n ideol\u00f3gica (desde luego innegable) de la econom\u00eda matem\u00e1tica (especialmente de la microeconom\u00eda) nacida en los pa\u00edses aludidos; no se pregunta siquiera si esa disciplina te\u00f3rica tiene alguna funci\u00f3n t\u00e9cnica medianamente material, productiva, determinada m\u00e1s por la base del sistema (por la producci\u00f3n en ese sistema) que por las necesidades ideol\u00f3gicas. Parece veros\u00edmil que el an\u00e1lisis econ\u00f3mico nacido en las sociedades burguesas m\u00e1s maduras haya tenido y tenga \u2013adem\u00e1s de su eficacia ideol\u00f3gica\u2013 una funci\u00f3n nada despreciable \u2013por su eficacia para la comprensi\u00f3n de ciertos mecanismos capitalistas\u2013 en la estabilizaci\u00f3n relativa del capitalismo tras la crisis de los a\u00f1os treinta; en ese an\u00e1lisis han confluido, adem\u00e1s, probablemente experiencias socialistas (como la t\u00e9cnica sovi\u00e9tica de balances) que los escritores marxistas de formaci\u00f3n exclusivamente filos\u00f3fica (en el sentido acad\u00e9mico por el cual \u00abla\u00bb filosof\u00eda es una especialidad sistematizada) no supieron entender ni valorar.<\/p>\n<p>Por ese camino de ideologizaci\u00f3n de todo hecho de conocimiento, llega Luk\u00e1cs a posiciones parcialmente infectadas por cierto irracionalismo, esto es, a posiciones de recusaci\u00f3n impl\u00edcita de la actividad cient\u00edfica, actitudes de reacci\u00f3n intelectual que consideran impl\u00edcitamente concluso el universo de los conceptos y del conocimiento emp\u00edrico. Un ejemplo suelto, pero muy caracter\u00edstico, es la recusaci\u00f3n de la sem\u00e1ntica, vista como fen\u00f3meno puramente ideol\u00f3gico, en las \u00faltima p\u00e1ginas del libro (p. 630). Pero no se trata s\u00f3lo de casos extremados y singulares. Se trata de una verdadera tendencia del libro. Por ejemplo: es sabido que los primeros a\u00f1os del siglo XX han visto un renacimiento de la investigaci\u00f3n epistemol\u00f3gica, con la renovaci\u00f3n de la l\u00f3gica y la investigaci\u00f3n de los fundamentos de la matem\u00e1tica. Este tipo de investigaci\u00f3n, cuyos requisitos t\u00e9cnicos han facilitado el camino a disciplinas muy pr\u00f3ximas a los intereses de la producci\u00f3n, como la cibern\u00e9tica o la investigaci\u00f3n operativa, no es para Luk\u00e1cs m\u00e1s que un bizantinismo formalista acerca del cual escribe:<\/p>\n<p>\u00abY as\u00ed, debido precisamente a la hegemon\u00eda casi indisputada que el idealismo subjetivo ejerce en la filosof\u00eda burguesa de este per\u00edodo, asistimos a un profundo declive de la teor\u00eda del conocimiento. Cierto que \u00e9sta se ve cada vez m\u00e1s dominada por el contenido y el m\u00e9todo filos\u00f3ficos, y hasta parece como si la filosof\u00eda se redujera exclusivamente a ella; pero, en realidad, lo que surge es una escol\u00e1stica acad\u00e9mica; las grandes luchas de tendencias entre las diversas concepciones del mundo dejan el puesto a mezquinas disputas de profesores en torno a matices y nimiedades carentes de toda significaci\u00f3n\u00bb (p. 311).<\/p>\n<p>An\u00e1logamente es para Luk\u00e1cs, como se ha indicado, toda la teor\u00eda econ\u00f3mica burguesa posterior a Ricardo mera ideolog\u00eda apolog\u00e9tica (p. 249), y lo mismo es para \u00e9l, en general, toda disciplina te\u00f3rica especializada que no incluya expl\u00edcitamente una concepci\u00f3n del mundo. Pero \u00e9ste es, precisamente, el caso de toda teor\u00eda especial. Por tanto, la comprensi\u00f3n exacerbadamente ideol\u00f3gica de Luk\u00e1cs apunta inconscientemente a la recusaci\u00f3n de la teor\u00eda cient\u00edfica positiva como tal. (En el extremismo de su juventud ese mismo motivo era expl\u00edcito, se manifestaba como condena de la <i>\u00abscience <\/i>en sentido franc\u00e9s\u00bb, lo cual quer\u00eda decir en sentido emp\u00edrico y se contrapon\u00eda a la \u00abWissenschaft\u00bb de los demiurgos idealistas alemanes. Hoy d\u00eda, desesperados por la evidente crisis del pensamiento revolucionario, bastantes sectores, por lo dem\u00e1s muy valiosos, del movimiento socialista tienden a reproducir este esquema ideologizante que construy\u00f3 Luk\u00e1cs por los a\u00f1os 20 y no ha abandonado nunca, aunque ahora no lo explicite y hasta lo someta a cr\u00edtica cuando lo trata como objeto.)<\/p>\n<p>Es natural que esa actitud luk\u00e1csiana no pueda proceder sin autocontradicciones. As\u00ed, por ejemplo, afirma Luk\u00e1cs en la p. 539, m\u00e1s o menos claramente, que la biolog\u00eda, pese a ser tomada por algunos irracionalismos como pretexto de su concepci\u00f3n del mundo, no es ella misma una concepci\u00f3n del mundo: \u00abEl biologismo ha dado siempre pie, en filosof\u00eda y en sociolog\u00eda, a tendencias reaccionarias en cuanto a la concepci\u00f3n del mundo. Claro que ello nada tiene que ver con la biolog\u00eda como ciencia\u00bb. Pero esta acertada observaci\u00f3n no pasa de ser una inconsecuencia si se atiende a la orientaci\u00f3n general de Luk\u00e1cs a ver en la positividad de la teor\u00eda cient\u00edfica en sentido fuerte un fen\u00f3meno no ya s\u00f3lo sobrestructural \u2013como evidentemente lo es\u2013 sino esencialmente ideol\u00f3gico y hasta apolog\u00e9tico.<\/p>\n<p>Es muy posible que, como<i> <\/i>ya se ha sugerido antes, la dr\u00e1stica reducci\u00f3n luk\u00e1csiana de la teor\u00eda o la investigaci\u00f3n positivas a ideolog\u00eda sea a menudo resultado de mera <i>ignoratio<\/i><i> <\/i><i>elenchi.<\/i><i> <\/i>Eso parece manifiesto en el caso de la l\u00f3gica formal y del uso por Luk\u00e1cs del concepto de formalismo. Tambi\u00e9n la diatriba de Luk\u00e1cs contra la l\u00f3gica formal le acarrea autocontradicciones, pues nadie puede ignorar impunemente lo que Gramsci (nunca muy interesado por la l\u00f3gica, pero realmente racional y razonable) llam\u00f3 \u00abla necesaria logicidad formal\u00bb. As\u00ed, por ejemplo, Luk\u00e1cs llega en cierta ocasi\u00f3n a dar impl\u00edcitamente como criterio de irracionalismo la violaci\u00f3n del principio l\u00f3gico-formal de no contradicci\u00f3n: \u00ab[&#8230;] es evidente que s\u00f3lo una concepci\u00f3n del mundo radicalmente irracionalista pod\u00eda prestarse para fraguar la \u201cfusi\u00f3n\u201d demag\u00f3gica de tales tendencias contradictorias entre s\u00ed\u00bb (p. 64). Pero eso no le impide sentar repetidamente, como una de las tesis b\u00e1sicas del libro, que \u00ab[&#8230;] la l\u00f3gica formal constituye siempre el complemento interior, el principio de ordenaci\u00f3n formal de los materiales para todo irracionalismo [&#8230;]\u00bb (p. 119), \u00ab[&#8230;] porque todo irracionalismo requiere, como complemento l\u00f3gico gnoseol\u00f3gico, como fundamentaci\u00f3n del pensamiento metaf\u00edsico, la apelaci\u00f3n a un formalismo l\u00f3gico\u00bb (p. 192). Est\u00e1 claro que esa tesis se debe en gran parte a ignorancia de la cuesti\u00f3n: Luk\u00e1cs trata la l\u00f3gica formal no como una disciplina positiva o especial, sino como una ideolog\u00eda. &#8216;Formalismo l\u00f3gico&#8217; quiere decir para \u00e9l no lo que esa expresi\u00f3n significa en el l\u00e9xico de los profesionales \u2013a saber, c\u00e1lculo l\u00f3gico\u2013, sino un \u00abismo\u00bb cultural o ideol\u00f3gico. S\u00f3lo as\u00ed se explica que pueda dar como caracter\u00edstica del irracionalismo la presencia de la l\u00f3gica formal para la ordenaci\u00f3n <i>formal<\/i><i> <\/i>de los materiales: pues los criterios l\u00f3gico-formales ordenados <i>formalmente,<\/i><i> <\/i>como es obvio, todo material conceptual que haya de hacerse intersubjetivamente comprensible con cierta aproximaci\u00f3n a la univocidad. Por lo dem\u00e1s, y dicho sea de paso, la imputaci\u00f3n de aficiones l\u00f3gico-formales a los fil\u00f3sofos irracionalistas es poco plausible. Puede valer para algunos aspectos del pensamiento de Wittgenstein, ciertamente. Pero uno de los fil\u00f3sofos irracionalistas m\u00e1s severamente considerados por Luk\u00e1cs, Heidegger, se ha expresado siempre sobre la l\u00f3gica con no menor indignaci\u00f3n \u2013ni menor ignorancia\u2013 que Luk\u00e1cs mismo, consider\u00e1ndola enterradora del pensamiento \u00abesencial\u00bb y de nocividad s\u00f3lo superada por \u00absu consecuente degeneraci\u00f3n, la log\u00edstica<i>\u00bb<\/i><i> <\/i>(Martin Heidegger, <i>Was<\/i><i> <\/i><i>ist<\/i><i> <\/i><i>Metaphysik?,<\/i><i> <\/i>6.\u00aa ed., Frankfurt\/Main, 1951 [1\u00aa ed. 1929], p. 4).<\/p>\n<p>En el contexto de la requisitoria luk\u00e1csiana contra la l\u00f3gica formal aparece un motivo muy ampliamente utilizado por el fil\u00f3sofo para explicar la g\u00e9nesis del irracionalismo. Es una observaci\u00f3n que describe plausiblemente numerosos hechos de la historia de de la filosof\u00eda: tal o cual irracionalista empieza por poner como \u00fanica v\u00eda de conocimiento racional la l\u00f3gica formal; luego muestra que innumerables problemas son inaccesibles por esa v\u00eda; y acaba postulando una facultad supra-racional de conocer (la intuici\u00f3n, el sentimiento, etc.). He aqu\u00ed el tenor literal de esa argumentaci\u00f3n en una de sus formulaciones m\u00e1s completas: \u00ab[&#8230;] l\u00f3gica formal e irracionalismo, filos\u00f3ficamente considerados, aunque sean t\u00e9rminos antin\u00f3micos entre s\u00ed, son, no obstante, dos modos polarmente coordinados de una actitud ante la &#8216;realidad. El nacimiento del irracionalismo guarda siempre una estrecha relaci\u00f3n con los l\u00edmites de la captaci\u00f3n del mundo desde el punto de vista de la l\u00f3gica formal\u00bb (p. 390). Pero la plausibilidad descriptiva de esas palabras se debe s\u00f3lo a que Luk\u00e1cs toma al pie de la letra y reproduce el sofisma con el que varios fil\u00f3sofos han justificado conclusiones de tipo intuicionista o expl\u00edcitamente oscurantista. As\u00ed puede apreciarse con un breve examen epistemol\u00f3gico de ese discurso. Hay en \u00e9l, por de pronto, la consabida ignorancia de la cuesti\u00f3n, que Luk\u00e1cs comparte en este punto con los fil\u00f3sofos por \u00e9l criticados: la l\u00f3gica formal no puede ser un punto de vista para la captaci\u00f3n del mundo por la sencilla raz\u00f3n de que no es una ciencia real, sino una ciencia formal; no se refiere directamente a la realidad, sino a la captaci\u00f3n de la realidad, o a modelos materiales muy simples que pueden construirse en la realidad recortando \u00e9sta de un modo muy artificial. En segundo lugar, hay una simplificaci\u00f3n que da en falsedad: para mostrar la insuficiencia de la raz\u00f3n, lo que interesa al intuicionista o irracionalista en general no es poner de manifiesto los l\u00edmites de la l\u00f3gica formal \u2013los cuales son, por definici\u00f3n, estrech\u00edsimos\u2013. sino los l\u00edmites del conocimiento cient\u00edfico. Por tanto, Luk\u00e1cs tendr\u00eda la misma raz\u00f3n para decir que ciencia e irracionalismo son dos polos de una misma actitud, etc. En tercer lugar hay que precisar algo que interesa para examinar otro punto insatisfactorio del an\u00e1lisis luk\u00e1csiano: esa idea de que la postulaci\u00f3n de una facultad no-racional se basa en la afirmaci\u00f3n de los l\u00edmites de las facultades racionales \u2013paralogismo que es \u00e9l mismo parte de la propaganda irracionalista tradicional\u2013 contiene residuos de una teor\u00eda del conocimiento insuficientemente fundada: la teor\u00eda del conocimiento que implica una \u00abpsicolog\u00eda de las facultades\u00bb. Declarativamente se opone siempre Luk\u00e1cs a esa psicolog\u00eda, y la imputa, con Hegel, a Kant. Pero est\u00e1 claro que Luk\u00e1cs, aparte de hablar frecuentemente de \u00abentendimiento\u00bb, \u00abraz\u00f3n\u00bb y \u00abdeterminaciones de la reflexi\u00f3n\u00bb, se atiene a esa psicolog\u00eda o, por lo menos, a la consiguiente teor\u00eda del &#8216;conocimiento; al dar aquella explicaci\u00f3n gen\u00e9tica del irracionalismo, la cual se repite en otros lugares (en <i>El joven<\/i><i> <\/i><i>Hegel,<\/i><i> <\/i>por ejemplo, y aqu\u00ed, en <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la <\/i><i>raz\u00f3n,<\/i><i> <\/i>en la p\u00e1gina 77). La psicol\u00f3gica expresi\u00f3n \u00ablos l\u00edmites del entendimiento\u00bb (p. 332), contrapuestos a la amplitud de la \u00abraz\u00f3n\u00bb, es inadmisible en teor\u00eda del conocimiento mientras la psicolog\u00eda del conocer no pruebe que hay una entidad funcional especial llamada entendimiento, distinta de otra llamada raz\u00f3n. Y la psicolog\u00eda no parece estar hoy cerca de sostener eso. El problema epistemol\u00f3gico real que hay detr\u00e1s de esa infundada distinci\u00f3n \u2013mitificada, adem\u00e1s; por Hegel m\u00e1s a\u00fan que por Kant\u2013 entre entendimiento o \u00abdeterminaciones de la reflexi\u00f3n\u00bb (aplicaci\u00f3n adecuada, \u00abexacta\u00bb y est\u00e1tica de las categor\u00edas \u00abl\u00f3gicas\u00bb) y \u00abraz\u00f3n\u00bb o discurso \u00abdial\u00e9ctico\u00bb, es la distinci\u00f3n entre proposiciones demostrables dentro de una teor\u00eda en sentido estricto (o argumentables con el mismo tipo \u2013no grado\u2013 de validez en el seno del conocimiento vulgar pre-teor\u00e9tico) y proposiciones no susceptibles de demostraci\u00f3n en sentido fuerte. La comprensi\u00f3n hegeliana del problema consiste en creer que lo que no se demuestra con el \u00abentendimiento\u00bb se demuestra (alcanzando un modo y grado de validez no menos fuertes) con otra actividad superior, la \u00abraz\u00f3n\u00bb. La concepci\u00f3n irracionalista del problema consiste en creer que lo que no se demuestra con el \u00abentendimiento\u00bb es accesible irracionalmente, suprarracionalmente. La modesta realidad consiste en esto: que racional es toda argumentaci\u00f3n correcta \u2013demostrativa .en sentido fuerte o meramente probable o plausible\u2013, que fuera de esa racionalidad no hay ninguna otra forma (\u00absuprarracional\u00bb) de arg\u00fcir, y que la \u00abfacultad\u00bb que demuestra lo demostrable y meramente arguye lo arg\u00fcible es una y la misma: sus<i> <\/i>instrumentos, simplemente, dan unas veces un resultado de determinada validez y otras veces un resultado de otro tipo de validez. Las diferencias en cuesti\u00f3n no est\u00e1n determinadas por la \u00abfacultad\u00bb, sino por el objeto abstracto o formal al que se aplique (cuyas caracter\u00edsticas depender\u00e1n en mayor o menor grado de los objetos materiales de la investigaci\u00f3n); y esas diferencias no se pueden interpretar psicol\u00f3gicamente (al menos en el estadio actual de la psicolog\u00eda), sino desde el punto de vista de la teor\u00eda del conocimiento y del m\u00e9todo.<\/p>\n<p>Por triviales que sean esas generalidades, es \u00fatil aludir a ellas, porque el notar su ausencia ayuda a comprender por qu\u00e9 un escritor que tan agudamente descubre en otros el vicio de pensamiento meramente declarativo, ret\u00f3rico, demag\u00f3gico y no-realizador es \u00e9l mismo a menudo declarativo en sus estimaciones de racionalidad e irracionalismo. En efecto: Luk\u00e1cs se mantiene dentro de la conceptualizaci\u00f3n cl\u00e1sica y rom\u00e1ntica que ve en la diferencia entre la proposici\u00f3n fundamentada exactamente y la proposici\u00f3n m\u00e1s o menos plausiblemente arg\u00fcida (propia del filosofar, del pensamiento pol\u00edtico y, en general, de todo discurso no teorizable en sentido fuerte) una diferencia como de naturaleza: una diferencia debida no a las caracter\u00edsticas de los campos objetivos estudiados, sino al tipo de potencia intelectual utilizada, el \u00abentendimiento\u00bb o la \u00abraz\u00f3n\u00bb. As\u00ed le bastar\u00e1, para calificar a un pensador o a un pensamiento de irracionalista, el mero hecho de que ese pensador no admita (o sea, no <i>declare) <\/i>la existencia de una facultad racional distinta del entendimiento categorial, pero tan demostrativa como este; o le bastar\u00e1 la mera declaraci\u00f3n de que existe tal facultad y de que todo es cognoscible con el mismo tipo de fundamentaci\u00f3n para conceder al declarante el beneficio de racionalidad. Y todo ello con olvido o desprecio de las concretas y particulares realizaciones intelectuales de los varios autores. Hegel, propuesto como paradigma de racionalidad, es el mayor beneficiario de este procedimiento que acepta las meras declaraciones o intenciones por su valor facial. He aqu\u00ed un ejemplo: \u00ab[&#8230;] pese a su car\u00e1cter conservador, a sus vacilaciones y a sus concesiones hacia la derecha y a sus equ\u00edvocos ideol\u00f3gico-teol\u00f3gicos, no cabe duda de que la esencia del m\u00e9todo dial\u00e9ctico hegeliano se halla en el automovimiento del concepto, en la cohesi\u00f3n interior y regida por leyes de las determinaciones terrenales, del m\u00e1s ac\u00e1, que no dejan margen para nada trascendental, ni<i> <\/i>en la naturaleza ni en la historia\u00bb (p. 146). \u00bfQu\u00e9 puede significar eso de que \u00abla esencia\u00bb de algo equ\u00edvocamente teol\u00f3gico es precisamente la negaci\u00f3n de lo teol\u00f3gico? Pura y simplemente, que Hegel habla de concepto, de esp\u00edritu, y de raz\u00f3n, en vez de hablar de Dios. Pura cuesti\u00f3n de l\u00e9xico, tomada por realizaci\u00f3n intelectual, pasando por alto que el \u00abConcepto\u00bb hegeliano \u2013y, desde luego, el Esp\u00edritu\u2013 puede merecer el nombre de Dios tan justamente como su verdadera madre, la Natura spinoziana.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n el joven Schelling se beneficia de ese modo de estimar la racionalidad de un autor por sus meras declaraciones o <i>slogans: <\/i>basta con que un fil\u00f3sofo diga que la realidad es cognoscible, que hay un \u00abreflejo\u00bb de la realidad, para que <i>El asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n<\/i><i> <\/i>reconozca plena racionalidad a su especulaci\u00f3n, aunque el fil\u00f3sofo en cuesti\u00f3n entienda por \u00abcognoscible\u00bb accesible a la intuici\u00f3n y, por \u00abrealidad\u00bb, Dios: \u00abPor muy m\u00edstica que sea [la] fundamentaci\u00f3n schellingiana de la objetividad del arte [&#8230; ], por mucho que apele a Dios y deduzca en su nombre la objetividad del arte, la identidad de la verdad y la belleza, se percibe en ella, sin embargo, la tendencia hacia la teor\u00eda del reflejo, y no s\u00f3lo se percibe, sino que esta tendencia ocupa, incluso, el centro de su fundamentaci\u00f3n de la est\u00e9tica, y ello hace que Schelling se remonte en este punto, realmente, por sobre el idealismo subjetivo de Kant y de Fichte\u00bb (p. 124). De modo que una \u00abtendencia\u00bb, el mero decir o proclamar que el arte es objetivo por obra de la naturaleza y la voluntad de Dios, es ya, aunque la realidad \u00abreflejada\u00bb por el arte se entienda como una m\u00edstica procesi\u00f3n divina, superar, por ejemplo, la laboriosa construcci\u00f3n kantiana del juicio reflexionante (est\u00e9tico), la cual, por lo menos, no apela a nada que el fil\u00f3sofo no crea ser la capacidad reflexiva del hombre. Con esto la resoluci\u00f3n de problemas se reduce a la proclamaci\u00f3n vac\u00eda del deseo de que todos los problemas est\u00e9n ya siempre resueltos. Lo considerado y juzgado \u00b7como racional o irracional no es ya la concreci\u00f3n realizada del pensamiento de un fil\u00f3sofo \u2013en el caso del joven Schelling, su m\u00edstica intuitivista, verdadero paroxismo irracionalista\u2013, sino los <i>slogans<\/i><i> <\/i>de la declaraci\u00f3n de intenciones o la hueca coincidencia lexicogr\u00e1fica con autores no irracionalistas. Antes de cualquier b\u00fasqueda ulterior vale la pena observar que todos los motivos cr\u00edticos apuntados hasta ahora muestran una cierta coherencia: del idealismo en la concepci\u00f3n de los efectos del irracionalismo \u2013primer punto de los examinados\u2013 se pasa f\u00e1cilmente a una comprensi\u00f3n puramente ideol\u00f3gica de la historia del conocimiento; ese panideologismo es muy compatible con la impl\u00edcita recusaci\u00f3n de la ciencia emp\u00edrica; y de todo eso se pasa sin grandes saltos a una apreciaci\u00f3n ideol\u00f3gica de los simples <i>slogans<\/i><i> <\/i>de los fil\u00f3sofos. Ahora debe a\u00f1adirse que por ese camino se llega a verbalismos ya escasamente significativos. \u00bfQu\u00e9 puede querer decir, por ejemplo, que Simmel tiene como tendencia fundamental en su teor\u00eda del conocimiento \u00abla de una en\u00e9rgica lucha contra toda clase de reflejo, contra toda suerte de reproducci\u00f3n discursiva de la realidad, en su modo de ser real\u00bb? (p. 357). La <i>intenci\u00f3n <\/i>pol\u00e9mica de ese p\u00e1rrafo de Luk\u00e1cs se entiende perfectamente \u2013o, al menos, la entendemos perfectamente cuantos coincidimos con las aspiraciones de Luk\u00e1cs y nos oponemos a las que fueron de Simmel\u2013. Pero eso se debe simplemente a que Luk\u00e1cs est\u00e1 diciendo que Simmel es un conservador, y a que en eso estamos de acuerdo con Luk\u00e1cs; no a que tenga ning\u00fan sentido preciso la frase de la \u00ablucha contra todo reflejo\u00bb.<\/p>\n<p>Al final, arrastrado por ese modo de hablar que no significa, sino que insin\u00faa otras cosas distintas de las que confusamente dice, \u00ablo racional\u00bb mismo se convierte en una incomprensible entidad: as\u00ed resulta que no es \u00ablo racional\u00bb lo que da fundamentaci\u00f3n al pensamiento correcto, aunque se trate s\u00f3lo y al<i> <\/i>menos de fundamentaci\u00f3n formal, sino al rev\u00e9s: \u00abNo en vano el materialismo dial\u00e9ctico e hist\u00f3rico es [&#8230;] la \u00fanica concepci\u00f3n del mundo capaz de fundamentar filos\u00f3ficamente lo progresivo y lo racional\u00bb (p. 416). De un pensamiento marxista aunque s\u00f3lo sea elementalmente cr\u00edtico se puede esperar que se considere \u00e9l mismo como fundado en raz\u00f3n y, sobre todo, que no considere la raz\u00f3n como algo susceptible de fundamentaci\u00f3n <i>te\u00f3rica <\/i>ulterior. Por \u00faltimo, la p\u00e9rdida verbalista de toda denotaci\u00f3n m\u00ednimamente clara y consistente para los t\u00e9rminos \u00abraz\u00f3n\u00bb, \u00abracional\u00bb, \u00abirracionalismo\u00bb, etc., acaba por tener consecuencias tan catastr\u00f3ficas como la negaci\u00f3n del car\u00e1cter cient\u00edfico de los trabajos de Poincar\u00e9 y Duhem en un contexto que glorifica la irracional impostura de Lysenko (p. 22).<\/p>\n<p>Otros libros de Luk\u00e1cs y el mismo <i>Asalto a la raz\u00f3n <\/i>abundan en observaciones y an\u00e1lisis de gran agudeza. Adem\u00e1s, todas sus obras, y especialmente la aqu\u00ed m\u00e1s considerada, documentan la gran erudici\u00f3n del fil\u00f3sofo h\u00fangaro. Erudici\u00f3n y agudeza son instrumentos necesarios y suficientes para que un escritor sea capaz de descubrir, interpretar y comunicar con precisi\u00f3n no ya s\u00f3lo los grandes hechos ideol\u00f3gicos, sino tambi\u00e9n los menores, y los matices de unos y otros. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, Luk\u00e1cs, que ya a los veintitr\u00e9s a\u00f1os, en una \u00e9poca bastante menos pr\u00f3diga en galardones literarios, era titular de uno de los premios m\u00e1s prestigiosos de su pa\u00eds y que a los veinticinco era, con sus primeras obras, una de las \u00abpromesas\u00bb m\u00e1s respetadas de una tradici\u00f3n tan refinada como la de Dilthey y de Rickert, por qu\u00e9 este escritor erudito y agudo no revela, en el tratamiento de un tema para \u00e9l mismo fundamental, ning\u00fan esfuerzo por obtener claridad de conceptos ni tampoco precisi\u00f3n concreta, respeto y valoraci\u00f3n de la constelaci\u00f3n de matices que determina la individualidad de los hechos culturales? La respuesta que se impone al lector es la n\u00fasma con que se da al preguntarse por la an\u00e1loga ignorancia de los matices que es tan caracter\u00edstica del filosofar de Lenin: Luk\u00e1cs no es claro ni preciso, por de pronto, porque no quiere serlo. M\u00e1s de un paso del <i>Asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n<\/i><i> <\/i>lo dice expl\u00edcitamente. He aqu\u00ed uno, que a\u00f1ade a la declaraci\u00f3n del hecho una primera explicaci\u00f3n de la premeditada rudeza t\u00e9cnica: \u00ab[&#8230;] la historia del neohegelianismo revela claramente cu\u00e1n est\u00e9riles son siempre las transacciones en materia de filosof\u00eda, c\u00f3mo se entrega el d\u00e9bil movimiento de resistencia, indefenso, en manos de las corrientes reaccionarias fundamentales y cu\u00e1n poco cuentan, en los grandes cambios de la historia universal, los matices y las reservas\u00bb (p. 470).<\/p>\n<p>Esas l\u00edneas \u2013que la vida de Luk\u00e1cs permite interpretar como bastante dram\u00e1ticas\u2013 son reflejo de la mala consciencia del intelectual que para ayudar pr\u00e1cticamente al \u00abgran cambio de la historia universal\u00bb no ve m\u00e1s procedimiento que el expeditivo de la simplificaci\u00f3n del discurso te\u00f3rico o doctrinal, no ya s\u00f3lo por la<b> <\/b>impl\u00edcita y paternalista convicci\u00f3n de que las masas explotadas necesitan un discurso simplista, sino, adem\u00e1s, por el expl\u00edcito temor de que toda detenci\u00f3n ante la complejidad del \u00abmatiz\u00bb tenga las mismas consecuencias que la vacilaci\u00f3n en el campo de batalla, aprovechable por el enemigo en su asalto. Eso puede explicar parcialmente el hecho, antes recordado, de que Luk\u00e1cs, cuando formula expl\u00edcitamente una noci\u00f3n algo general de irracionalismo, no vaya m\u00e1s all\u00e1 de Ja indicaci\u00f3n de los campos de lucha social: el irracionalismo \u00abes\u00bb un algo que combate, primero, la idea burguesa de progreso, y, luego, la idea proletaria de socialismo y su fundamentaci\u00f3n (p. 6).<\/p>\n<p>Ahora bien: cuando se trata de conceptos, la p\u00e9rdida del llamado \u00abmatiz\u00bb es p\u00e9rdida del concepto mismo. Y cuando se trata de la comprensi\u00f3n de un escritor, la p\u00e9rdida del \u00abmatiz\u00bb es p\u00e9rdida de la individualidad del pensamiento o la obra. Por ello en <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n <\/i>se pierden, o no se ganan, los conceptos de raz\u00f3n y de irracionalismo y se pierde tambi\u00e9n la concreci\u00f3n del pensamiento de Kierkegaard (tan profunda y tempranamente conocido por Luk\u00e1cs), o de Nietzsche, etc.<\/p>\n<p>Aun m\u00e1s: el balance final de esas p\u00e9rdidas es la nulidad pr\u00e1ctica de los criterios aplicados. En efecto: es muy plausible la tesis de que la oposici\u00f3n al progresismo y luego al socialismo sea un rasgo hist\u00f3rico del irracionalismo europeo. Pero lo ser\u00e1 con ciertas peculiaridades, pues tambi\u00e9n otras corrientes de pensamiento \u2013y, sobre todo, otros pensamientos concretos\u2013 presentan ese mismo rasgo, empezando por el socialismo de Luk\u00e1cs, que tan s\u00f3lidas cr\u00edticas contiene del progresismo. O, por tomar un ejemplo extremo, se puede perfectamente imaginar una ideolog\u00eda reaccionaria de ra\u00edces marxianas o an\u00e1logas a las marxianas, o sea, basada en el mismo an\u00e1lisis clasista: un sistema, por ejemplo que a\u00f1adiera al an\u00e1lisis marxiano de las clases el postulado pol\u00edtico de que no hay por qu\u00e9 promover la organizaci\u00f3n de la producci\u00f3n al servicio de la libertad, y obtuviera de ese conjunto una pr\u00e1ctica antiproletaria y antisocialista que utilizara a su vez la comprensi\u00f3n marxiana de la lucha de clases. Esta construcci\u00f3n no es puramente especulativa: corresponde aproximadamente a la actitud sociol\u00f3gica y pol\u00edtica del bar\u00f3n von Stein y, con otros matices, corresponde acaso al proyecto de un cient\u00edfico como Schumpeter.<\/p>\n<p>No parece que un hecho as\u00ed sea accesible con los m\u00e9todos de Luk\u00e1cs. Como tampoco lo parece el hecho de que <i>El<\/i><i> <\/i><i>Capital<\/i><i> <\/i>fuera, precisamente, el \u00ablibro de cabecera\u00bb de los capitalistas rusos, como dec\u00eda Gramsci (hecho, dicho sea de paso, que deber\u00eda dar qu\u00e9 pensar al ansia de virginidad siempre temerosa de \u00abintegraciones\u00bb). Esos hechos son dif\u00edcilmente explicables con los m\u00e9todos de Luk\u00e1cs por algo que se adelant\u00f3 al principio, a saber: por el hecho de que la formulaci\u00f3n de Luk\u00e1cs, su mundo filos\u00f3fico, la tradici\u00f3n en que se mueve, el ambiente, en suma, del culturalismo de las ciencias del esp\u00edritu y de la recuperaci\u00f3n revolucionaria de Hegel a principios de siglo, le dirige la atenci\u00f3n casi exclusivamente a las cuestiones de la ideolog\u00eda, de la concepci\u00f3n m\u00e1s o menos sistem\u00e1tica del mundo, con cierta insensibilidad para los problemas del conocimiento positivo. Es una tendencia caracter\u00edstica de una atm\u00f3sfera intelectual basada, expl\u00edcita o impl\u00edcitamente, en los prejuicios acerca del hiato metodol\u00f3gicamente insalvable entre las ciencias de la naturaleza y las sociales y acerca de la funci\u00f3n intelectualmente primaria de la concepci\u00f3n del mundo o ideolog\u00eda respecto del conocimiento positivo. Para Luk\u00e1cs igual que para Dilthey o Spengler \u2013o sea, para un socialista igual que para un semifascista, formados todos en esa tradici\u00f3n\u2013, los enunciados cient\u00edfico-positivos no son m\u00e1s que muletas de la ideolog\u00eda. Desde luego que Luk\u00e1cs querr\u00eda entender esa vinculaci\u00f3n al rev\u00e9s, en beneficio de la racionalidad. Pero siempre desemboca en la \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb como instancia decisiva, \u00fanica que tiene trascendencia hist\u00f3rica para \u00e9l: \u00ab[&#8230; ] si el m\u00e9todo cient\u00edfico no se generaliza filos\u00f3ficamente ni se pone en contraposici\u00f3n respecto de las concepciones antropomorfizadoras del mundo, sus resultados sueltos pueden adaptarse a las diversas concepciones generales m\u00e1gicas y religiosas, incrustarse en ellas, con lo que el efecto del proceso cient\u00edfico de los diversos campos especiales sobre la vida cotidiana ser\u00e1 pr\u00e1cticamente nulo\u00bb (<i>Asthetik, <\/i>l. Teil, l. Halbband, p. 140). En esas l\u00edneas est\u00e1 aludiendo Luk\u00e1cs a algo sin duda importante: a la racionalidad cient\u00edfica o cientificidad como principio de cultura y pr\u00e1ctica. Pero, tambi\u00e9n aqu\u00ed, lo hace perdiendo un matiz decisivo, a saber: que \u00abgeneralizar\u00bb, operaci\u00f3n bien definida siempre que se practique <i>dentro<\/i><i> <\/i>de una ciencia especial, sin rebasar su campo de validez, est\u00e1 en cambio por definir, es t\u00e9rmino oscuro cuando se trata de pasar de la ciencia a la consciencia de la realidad. Si Luk\u00e1cs no atiende a un problema as\u00ed, decisivo para la noci\u00f3n de \u00abracionalidad de una concepci\u00f3n del mundo\u00bb, ello se debe a que el medio filos\u00f3fico culturalista, diltheyano, del que procede ignora la diferencia en cuesti\u00f3n, no ve \u00absaber\u00bb relevante m\u00e1s que en la ideolog\u00eda y toma as\u00ed como resuelto el problema te\u00f3rico central de la pr\u00e1ctica \u2013que es el problema central del marxismo\u2013: la tarea de fundar la pr\u00e1ctica en la cr\u00edtica de los fen\u00f3menos sociales b\u00e1sicos y de los fen\u00f3menos sobrestructurales, incluidos los ideol\u00f3gicos.<\/p>\n<p>El texto de Luk\u00e1cs abunda en ejemplos de esa evitaci\u00f3n de la problem\u00e1tica del conocimiento real mediante la reducci\u00f3n de los mismos al \u00e1mbito ideol\u00f3gico. As\u00ed escribe, por ejemplo, hablando de la f\u00f3rmula weberiana de la \u00abdesvinculaci\u00f3n axiol\u00f3gica\u00bb o \u00ablibertad de valores\u00bb (<i>Wertfreiheit<\/i>)<i> <\/i>de la teor\u00eda cient\u00edfica positiva: \u00ab[&#8230;] su [de Max Weber] rigurosa cientificidad no es m\u00e1s que un camino hacia la definitiva instauraci\u00f3n del irracionalismo en la concepci\u00f3n del mundo [&#8230;]\u00bb (p. 500). No le interesa a Luk\u00e1cs saber si esa \u00abrigurosa cientificidad\u00bb es en s\u00ed misma un valor social, un servicio posible a la producci\u00f3n, corno lo fue la sistematizaci\u00f3n del silogismo por el \u00abesclavista\u00bb Arist\u00f3teles. Le basta con saber que la aplicaci\u00f3n del criterio weberiano en la ciencia social de su \u00e9poca y \u2013sobre todo\u2013 por obra de sus seguidores burgueses es en gran parte un expediente de la lucha de clases. Le basta con saber, por otra parte, que Max Weber tendi\u00f3, en su ideolog\u00eda, a cierto misticismo m\u00e1s o menos ateo y reaccionario. Y como el mundo filos\u00f3fico culturalista le mueve a creer que todo contenido doctrinal es de la misma naturaleza, igual la epistemolog\u00eda que los ideales personales o culturales, Luk\u00e1cs comete el paso a otro g\u00e9nero, el sofisma caracter\u00edstico del pan-ideologismo: deducir la concepci\u00f3n del mundo de un pensador a partir de su ciencia, o su ciencia a partir de su concepci\u00f3n del mundo, considerando las diversas proposiciones como pertenecientes todas a un medio intelectual homog\u00e9neo. Y sin duda existe un medio homog\u00e9neo para toda clase de proposiciones: pero ese medio no es el sistema o la teor\u00eda, sino el producto cultural (mixto) concreto o la consciencia individual y, en definitiva, <i>el<\/i><i> <\/i><i>medio<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la pr\u00e1ctica:<\/i><i> <\/i>\u00e9ste es el medio homog\u00e9neo de unas y otras proposiciones cuando ya no son meros enunciados, sino \u00abideas-fuerza\u00bb, pr\u00e1ctica <i>in<\/i><i> <\/i><i>statu<\/i><i> <\/i><i>nascendi;<\/i><i> <\/i>no un supuesto edificio te\u00f3rico sistem\u00e1tico hecho de proposiciones cuyos modos de validez son diferentes por definici\u00f3n. El ejemplo escogido sugiere, de todos modos, varias cosas m\u00e1s. Y alguna de ellas tiene que recordarse para entender las motivaciones de Luk\u00e1cs: se\u00f1aladamente, la frecuente tendencia de muchos cient\u00edficos de esta \u00e9poca de \u00abgrandes cambios hist\u00f3ricos\u00bb a refugiarse en una m\u00edstica sinraz\u00f3n una vez cumplidas las horas de laboratorio, pizarra o mesa de trabajo. Luk\u00e1cs cita los casos de Max Weber y de Wittgenstein, el cual, adem\u00e1s del regalo que es su hermosa y temprana presentaci\u00f3n del principio de extensionalidad y de sus agudos an\u00e1lisis ling\u00fc\u00edsticos, ha dejado una pintoresca leyenda m\u00edstica biogr\u00e1fica. Y a esos casos se pueden a\u00f1adir tantos otros, como el muy notable de Schr\u00f6dinger, capaz de<b> <\/b>sumar a su obra en mec\u00e1nica ondulatoria la incoherente y asustada confesi\u00f3n de fe atea y cr\u00e9dula, cristiana y budista, espiritista, yogui y talm\u00fadica con la que cierra <i>What is Life? <\/i>Tambi\u00e9n es verdad, y lleva raz\u00f3n Luk\u00e1cs al observarlo y comentarlo con una dureza verbal en nada inferior a la de Engels en contextos semejantes, que el mismo tema de la caducidad de las. ideolog\u00edas se concreta desde el primer momento, en las plu mas de Burnham y de Bell, en la ideolog\u00eda reaccionaria del \u00abfinal de las ideolog\u00edas\u00bb, en la ideolog\u00eda, esto es, del fatalismo tecnol\u00f3gico. Todo eso es verdad, y frente a ello y por ello se explica la prisa intelectual de Luk\u00e1cs (apoyada en su pan-ideologismo culturalista), su desprecio del \u00abmatiz\u00bb, por creer que s\u00f3lo de ese modo puede servir a \u00abla defensa de la raz\u00f3n como movimiento de masas\u00bb (p. 69).<\/p>\n<p>Pero queda el hecho de que la consciencia cr\u00edtica no puede ser albergada por la magnificencia sin cimientos de las \u00abconcepciones del mundo\u00bb estructuralmente rom\u00e1nticas, de esos megalitos especulativos viciados por el paralogismo que no distingue entre el modo de validez de los conocimientos positivos y el de las estimaciones globales, entre la gran firmeza cohesiva de la teor\u00eda positiva y el arenoso barro que s\u00f3lo ficticiamente une lo adobes de los grandes sistemas filos\u00f3ficos. Luk\u00e1cs, por cierto, es escritor demasiado agudo para no percibir de vez en cuando, pese al mundo filos\u00f3fico del que proceden sus conceptuaciones, esa situaci\u00f3n intelectual. Y en un paso de <i>El asalto a la razon<\/i> ha dejado incluso una confesi\u00f3n expl\u00edcita de que \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb es verbalismo que no significa lo que dice, sino que indica indirectamente en favor de qu\u00e9 est\u00e1 el que lo afirma: \u00abNo deja de ser caracter\u00edstico el que Gumplowicz, que desde el punto de vista objetivo, es decir, a cuanto a la esencia, abandona por completo [\u2026] la teor\u00eda social de la raza, la mantenga en pie terminol\u00f3gicamente, lo que significa que sigue manteni\u00e9ndose fiel a ella en cuanto a las consecuencias que entra\u00f1a con respecto a la concepci\u00f3n del mundo\u00bb (p. 562).<\/p>\n<p>Ya eso est\u00e1 bastante claro como identificaci\u00f3n de la \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb con el verbalismo y la demagogia. Pero hay m\u00e1s: ocurre que, por la debilidad de la idea misma rom\u00e1ntica de \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb ante el pensamiento cient\u00edfico, el prescindir de ese modo de presentar los intereses de clase es un indicio incluso de situaci\u00f3n hegem\u00f3nica moderna. La penetraci\u00f3n de Luk\u00e1cs llega a la indicaci\u00f3n expl\u00edcita de esa circunstancia: \u00abLa seguridad social de la burgues\u00eda, su confianza inquebrantable en la \u201cperennidad\u201d del auge capitalista, conduce a una repulsa y eliminaci\u00f3n de los problemas relacionados con la concepci\u00f3n del mundo: la filosof\u00eda se circunscribe a la l\u00f3gica, a la teor\u00eda del conocimiento y, cuando m\u00e1s, a la psicolog\u00eda\u00bb (p. 328). Vale la pena recordar de paso que \u00e9se es \u2013con exclusi\u00f3n de la psicolog\u00eda\u2013 el tenor de la previsi\u00f3n y del programa filos\u00f3ficos de Engels en una p\u00e1gina c\u00e9lebre del <i>Anti-D\u00fchring, <\/i>una de las varias que le han valido la acusaci\u00f3n de positivismo por parte de representantes del irracionalismo antiguo y del moderno, como el jesuita Gustav Wetter y el fil\u00f3sofo Jean-Paul Sartre: \u00ab[&#8230;] es este materialismo sencillamente dial\u00e9ctico, y no necesita filosof\u00eda alguna que est\u00e9 por encima de las dem\u00e1s ciencias [&#8230;] De toda la anterior filosof\u00eda no subsiste al final con independencia m\u00e1s que la doctrina del pensamiento y sus leyes, la l\u00f3gica formal y la dial\u00e9ctica\u00bb (<i>Anti-D\u00fchring, <\/i>Introducci\u00f3n, I).<\/p>\n<p>De una observaci\u00f3n corno la \u00faltima transcrita de Luk\u00e1cs \u2013y a\u00fan m\u00e1s de una previsi\u00f3n tan categ\u00f3rica como la de Engels\u2013 se desprende que el desinter\u00e9s por la ideolog\u00eda <i>sistem\u00e1tica, <\/i>por la concepci\u00f3n del mundo <i>en el sentido tradicional de esta expresi\u00f3n <\/i>(es decir, en el sentido de un sistema presuntamente deductivo-sistem\u00e1tico y al mismo tiempo omnicomprensivo de la experiencia); es precisamente, en los tiempos modernos, indicio de hegemon\u00eda. Y este hecho social da finalmente cuerpo de posibilidad hist\u00f3rica a la superaci\u00f3n, hasta ahora meramente cient\u00edfica, epistemol\u00f3gica, de la idea o sistema de las concepciones del mundo en el sentido tradicional indicado. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, la observaci\u00f3n no da frutos, sino que queda aislada y perdida, en el an\u00e1lisis luk\u00e1csiano? Veros\u00edmilmente, porque el fil\u00f3sofo piensa que la hegemon\u00eda que a \u00e9l le interesa, la del proletariado, est\u00e1 a\u00fan por conseguir, y que para esa consecuci\u00f3n se necesita algo m\u00e1s que conocimiento positivo, incluso en el terreno del pensamiento. Lo cual es evidente: se necesita adem\u00e1s un programa, el programa de una determinada pr\u00e1ctica. Pero ocurre que, para Luk\u00e1cs, programa y concepci\u00f3n del mundo tienden a confundirse, como se han confundido en \u00e9pocas anteriores. En un paso de las primeras p\u00e1ginas de <i>El asalto a la raz\u00f3n, <\/i>por ejemplo, Luk\u00e1cs habla de tendencias filos\u00f3ficas que evitan ser concepciones del mundo, y las caracteriza diciendo que \u00abreh\u00fayen toda actitud ante una concepci\u00f3n del mundo o un programa\u00bb (p. 82). La confusi\u00f3n de la noci\u00f3n de programa (propuesta cr\u00edtica, de objetivos y medios) con la de concepci\u00f3n del mundo (s\u00edntesis especulativa de incierta validez te\u00f3rica con valoraciones pragm\u00e1ticas no expl\u00edcitas como tales) no es, ni mucho menos, un trivial fallo del pensamiento. Obedece a una problem\u00e1tica real, que puede describirse brevemente as\u00ed: un programa pr\u00e1ctico racional tiene que estar vinculado con el conocimiento positivo, con las teor\u00edas cient\u00edficas, pero no puede deducirse de ellas con medios puramente te\u00f3ricos, porque el programa presupone unas valoraciones; unas finalidades y unas decisiones que, como es natural, no pueden estar ya dados por la teor\u00eda, por el conocimiento positivo. Por tanto, la fundamentaci\u00f3n del programa pr\u00e1ctico en la teor\u00eda, en el conocimiento positivo \u2013fundamentaci\u00f3n que se produce en el seno de una interrelaci\u00f3n dial\u00e9ctica de la que sabemos poco\u2013 requiere una mediaci\u00f3n. Pues bien: la concepci\u00f3n del mundo propiamente dicha, pseudoteor\u00eda mezclada con valoraciones y finalidades, cumple esa funci\u00f3n mediadora con enga\u00f1osa eficacia: su vaga naturaleza intelectual y su escaso rigor discusivo permiten transiciones, casi no sentidas por el sujeto, a trav\u00e9s de las cuales van sum\u00e1ndose a los conocimientos positivos especulaciones valorativas que parecen conducir con necesidad l\u00f3gica al programa, a la pr\u00e1ctica. El \u00fanico defecto de esa mediaci\u00f3n es definitivo; consiste en que resulta cient\u00edficamente insostenible y se hunde en cuanto que se la examina con los medios de la cr\u00edtica epistemol\u00f3gica. Esa cr\u00edtica muestra en seguida los pasos de falacia naturalista en sentido estricto en el seno de <i>la concepci\u00f3n del mundo propiamente dicha<\/i> (esto es, de los <i>pseudosistemas de corte rom\u00e1ntico<\/i>): pasos en que la argumentaci\u00f3n aparentemente te\u00f3rica desliza juicios pragm\u00e1ticos de valor o de finalidad <i>no reconocidos como tales<\/i>. No hay duda de que entre el conocimiento y el programa, entre la teor\u00eda y la formulaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica, hay una relaci\u00f3n dial\u00e9ctica integradora que exige una mediaci\u00f3n no menos dial\u00e9ctica. Esa mediaci\u00f3n no puede ser la inconsistente fusi\u00f3n de conocimientos, valoraciones y finalidades sof\u00edsticamente tomados todos como elementos intelectuales homog\u00e9neos. La mediaci\u00f3n tiene que ser producida entre una clara consciencia de la realidad tal como \u00e9sta se presenta a la luz del conocimiento positivo de cada \u00e9poca, una consciencia clara del juicio valorativo que nos merece esa realidad, y una consciencia clara de las finalidades entrelazadas con esa valoraci\u00f3n, finalidades que han de ser vistas como tales, no como afirmaciones (pseudo)-te\u00f3ricas. Se puede seguir llamando \u2013si la expresi\u00f3n ha arraigado ya definitivamente\u2013 \u00abconcepci\u00f3n del mundo\u00bb a la consciencia de esa mediaci\u00f3n dial\u00e9ctica. Pero acaso fuera m\u00e1s conveniente terminar incluso en el l\u00e9xico con el lastre especulativo rom\u00e1ntico. Algunos historiadores de la ciencia han usado otros t\u00e9rminos menos ambiciosos y que tal vez ser\u00edan \u00fatiles para separarse de la tradici\u00f3n rom\u00e1ntica: por ejemplo,<i> <\/i><i>visi\u00f3n previa<\/i><i><b>,<\/b><\/i><i> hip\u00f3tesis generales, etc.<\/i><\/p>\n<p>Dicho sea incidentalmente, s\u00f3lo esa claridad epistemol\u00f3gica puede explicar que, con los mismos conocimientos positivos, un hombre sea reaccionario y otro revolucionario. S\u00f3lo un an\u00e1lisis epistemol\u00f3gico suficiente ofrece con claridad una inserci\u00f3n adecuada al an\u00e1lisis que busca las posiciones de clase del pensamiento. Ese problema ha sido, en realidad, siempre irresoluble para la tradici\u00f3n culturalista, cuyo pan-ideologismo, al homogeneizar todo el campo de la consciencia reflexiva, suprime en \u00e9l toda dialecticidad. Desde el punto de vista epistemol\u00f3gico \u2013lo que ahora quiere decir: ignorando el otro aspecto de la cuesti\u00f3n, el movimiento que va del programa pr\u00e1ctico a la teor\u00eda\u2013, la zona de mediaci\u00f3n que vincula, sin homogeneizarlos, el campo de la teor\u00eda con el de la pr\u00e1ctica y su formulaci\u00f3n es el punto de inserci\u00f3n de la influencia de las posiciones de clase, el \u00e1mbito de estudio para lo que Gramsci, sensible espectador del nacimiento de nuevos problemas te\u00f3ricos, llam\u00f3 \u00abla teor\u00eda [social] del error\u00bb.<\/p>\n<p>El dilatado esfuerzo de Luk\u00e1cs en torno al problema del irracionalismo se encuentra hist\u00f3rico-culturalmente en un per\u00edodo anterior a esa nueva problem\u00e1tica te\u00f3rica. Ese esfuerzo es parte de una obra que se presenta ya hoy como la de un cl\u00e1sico del socialismo: irrenunciable en sus finalidades \u2013entre ellas \u00abla defensa de la raz\u00f3n como movimiento de masas\u00bb\u2013, pero sin olvidar que ellas mismas tienen que formularse siempre con el l\u00e9xico de los problemas realmente planteados en cada \u00e9poca y caso.<\/p>\n<p>Se ha visto que el uso de las nociones de \u00abraz\u00f3n\u00bb e \u00abirracionalismo\u00bb por Luk\u00e1cs no se basa en ninguna definici\u00f3n ni determinaci\u00f3n precisa. Eso implica en la pr\u00e1ctica la adopci\u00f3n de un uso tradicional de dichas nociones. De este modo un filosofar es racional para <i>El<\/i><i> <\/i><i>asalto a la raz\u00f3n <\/i>cuando est\u00e1 suficientemente dotado de la armon\u00eda o el equilibrio entre los elementos especulativos, emp\u00edricos y motivacionales que caracteriza los grandes sistemas filos\u00f3ficos cl\u00e1sicos, se\u00f1aladamente (para Luk\u00e1cs) el de Hegel. El consiguiente \u00abconservadurismo\u00bb u \u00aboptimismo\u00bb cultural es en sustancia (o sea, desde el punto de vista de la lucha de clases) una respuesta al desequilibrado irracionalismo que totaliza y concreta varios racionalismos sectoriales de la civilizaci\u00f3n burguesa moderna, del capitalismo monopolista e imperialista. Luk\u00e1cs ha construido esa respuesta, en su juventud, con instrumentos intelectuales neo-kantianos, diltheyanos y hegelianos, hasta desembocar en <i>Historia y consciencia<\/i><i> <\/i><i>de clase. <\/i>Luego, en su madurez y en su vejez admirable, bas\u00e1ndose tambi\u00e9n en la epistemolog\u00eda excesivamente simple de <i>Materialismo y empiriocriticismo <\/i>y del mecanicismo del per\u00edodo de Stalin.<\/p>\n<p>La funci\u00f3n inmediatamente clasista de la guerra declarada por Luk\u00e1cs a la microrraz\u00f3n y macrodesraz\u00f3n de la cultura burguesa moderna explica que el fil\u00f3sofo h\u00fangaro haya sido siempre tan congenial con la izquierda marxista, desde los a\u00f1os veinte hasta hoy mismo, cuando alg\u00fan autor trotskista lo esgrime, por ejemplo, contra Louis Althusser, tomado vicariamente por el Partido Comunista Franc\u00e9s. Pero, para librar esa batalla, Luk\u00e1cs, bajo el efecto de las dos guerras mundiales (tan irracionalmente cient\u00edficas) desencadenadas por el imperialismo, tiende a apoyarse en el pasado: la raz\u00f3n-armon\u00eda que contrapone al racionalismo sectorial globalmente irracional de los monopolios muestra el corte de la utop\u00eda que anim\u00f3 a los cl\u00e1sicos de la burgues\u00eda ascendente y, sobre todo, al joven Hegel. Es poco probable que la lucha de clases en los pa\u00edses capitalistas y la victoria proletaria donde y cuando se produzca puedan evitar la cat\u00e1strofe a que tiende la irracionalidad burguesa final contraponi\u00e9ndole una imagen de <i>la<\/i><i> <\/i><i>raz\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>que<\/i><i> <\/i><i>no <\/i><i>lleg\u00f3<\/i><i> <\/i><i>a<\/i><i> <\/i><i>realizarse<\/i><i> <\/i><i>cuando<\/i><i> <\/i><i>parec\u00edan<\/i><i> <\/i><i>dados<\/i><i> <\/i><i>sus<\/i><i> <\/i><i>presupuestos<\/i><i> <\/i><i>b\u00e1sicos.<\/i><\/p>\n<p>Pero la tarea s\u00ed que es la se\u00f1alada por Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p><b>Rectificaci\u00f3n<\/b><b> <\/b><b>a\u00f1adida<\/b><b> <\/b><b>en<\/b><b> <\/b><b>agosto<\/b><b> <\/b><b>de<\/b><b> <\/b><b>1971<\/b><\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n, hecha en la nota, de que Luk\u00e1cs no determina suficientemente los conceptos de \u00abracionalidad\u00bb e \u00abirracionalismo\u00bb se tiene que corregir, para los \u00faltimos a\u00f1os de su vida, con la observaci\u00f3n de que en las <i>Conversaciones <\/i>de 1966 con Abendroth, Holz y Kofler Luk\u00e1cs insiste en la racionalidad condicional o interna a cada estructura (el sentido de \u00abracionalidad\u00bb en la expresi\u00f3n, por ejemplo \u00abracionalidad capitalista\u00bb) y apunta a fundamentar la idea general \u2013no ya condicional\u2013 de \u00abracionalidad\u00bb en la de \u00abimplicaci\u00f3n del ejercicio del trabajo productivo\u00bb en sentido marxista. Esta segunda indicaci\u00f3n tiene sin duda mucha importancia.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"6\"><\/a><b>6. Nota necrol\u00f3gica sobre Luk\u00e1cs<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Se public\u00f3 inicialmente en la revista <i>El Ciervo<\/i>, n.\u00ba 210-211, junio de 1971 (tal vez una petici\u00f3n de Jos\u00e9 Mar\u00eda Valverde). Reimpresa en <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, pp. 229-231.<\/span><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs ha muerto mientras trabajaba en una tarea \u2013la <i>Ontolog\u00eda del ser social\u2013 <\/i>planeada desde hac\u00eda muchos a\u00f1os; y mientras no s\u00f3lo \u00e9l, sino tambi\u00e9n varios de sus disc\u00edpulos y colaboradores m\u00e1s inmediatos trabajan, en el terreno de la filosof\u00eda pol\u00edtica, seg\u00fan la tesis que Luk\u00e1cs hab\u00eda enunciado mediados los a\u00f1os sesenta, y en cierto sentido a\u00fan antes, a saber: que la recuperaci\u00f3n del movimiento obrero revolucionario, del movimiento comunista, exige poner ahora en primer t\u00e9rmino el motivo de la \u00abreforma del hombre\u00bb, no la simple trasformaci\u00f3n econ\u00f3mica b\u00e1sica. Cuando hace quince, diez, cinco a\u00f1os uno o\u00eda hablar de esos proyectos de un hombre de setenta a\u00f1os quedaba perplejo y hasta un poco divertido. Efectivamente, Luk\u00e1cs ha muerto sin terminar la <i>Est\u00e9tica, <\/i>ni la <i>Ontolog\u00eda, <\/i>ni <i>las Memorias <\/i>que, seg\u00fan frase digna de recuerdo del casi octogenario, pensaba \u00abredactar una vez terminados aquellos trabajos\u00bb. Y s\u00f3lo ha podido contemplar y comentar los primeros tanteos en la tarea antropol\u00f3gico-revolucionaria a que se dedican algunos disc\u00edpulos suyos. Pero el rasgo es esencial al personaje. Luk\u00e1cs ha realizado m\u00e1s que el mismo Arist\u00f3teles la divisa de ser como arqueros que tienden a un blanco. Ha sido una vida planificada, y su moral, la moral del plan.<\/p>\n<p>Sorprende tambi\u00e9n la capacidad de alegr\u00eda con que Luk\u00e1cs, incluso en su \u00faltima vejez, ha vivido esa vida siempre prevista a pesar de todas las vicisitudes, a veces tan dram\u00e1ticas, de su existencia. Sin amargura nunca, ni en su \u00faltima vejez ni, cosa tal vez m\u00e1s notable, en su juventud. Una de las reacciones m\u00e1s caracter\u00edsticas del joven Luk\u00e1cs fue aquella con la que replic\u00f3 a lo que consider\u00f3 su incapacidad como pol\u00edtico dirigente a finales de los<i> <\/i>a\u00f1os 20 (el fracaso de las \u00abtesis de Blum\u00bb, es decir, de Luk\u00e1cs \u2013\u00abBlum\u00bb era su nombre conspirativo\u2013 destinadas a modificar la pol\u00edtica del Partido Comunista de Hungr\u00eda). Luk\u00e1cs ha contado que, puesto que \u00e9l llevaba raz\u00f3n y no consigui\u00f3 convencer a su partido, tuvo que inferir que era un pol\u00edtico incapaz. En menos de diez l\u00edneas expone as\u00ed su elecci\u00f3n, desde entonces, de una vida de te\u00f3rico pol\u00edtico, pero no de dirigente pol\u00edtico directo, a partir de los comienzos de su madurez. El plan que entonces se propone, tras la derrota de la socialdemocracia <i>dentro del campo marxista <\/i>(no en el burgu\u00e9s, desde luego), es preparar a los hombres para el futuro, para su reforma, entre otras cosas mediante la recuperaci\u00f3n de valores creados por el pasado y que \u00e9l estima potencialmente comunistas, como aquella cosa que el mundo tiene simplemente que ver con la consciencia, seg\u00fan dice el Marx de media edad, para darse cuenta de que la posee desde siempre. Durante m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os Luk\u00e1cs realiza pacientemente ese plan. \u00c9ste no es un juicio de biograf\u00eda interna o de intenciones, siempre dudoso, sino un juicio basado en la serie de sus obras de historia cultural, hasta la expl\u00edcita repetici\u00f3n del \u00abproyecto\u00bb, ya casi recapitulando, en la dedicatoria de la <i>Est\u00e9tica <\/i>y en las <i>Conversaciones<\/i><i> <\/i>de 1966 con Abendroth.<\/p>\n<p>Esta lecci\u00f3n del imperturbable viejo, alegre, activo, tremendo fumador de habanos \u2013\u00abel \u00fanico lujo de un pa\u00eds socialista\u00bb, dec\u00eda\u2013 hasta el momento mismo de entrar en la cl\u00ednica de la que no saldr\u00eda, tiene algo de aplastante. Pero lo que m\u00e1s impone es que la coherencia de esa realizaci\u00f3n del plan vital no parece haber tenido nunca nada de crispaci\u00f3n de la voluntad. Estaba m\u00e1s bien basada, a pesar de todos los pesares, en la convicci\u00f3n precisa del curso socialista de los hechos conocidos. Este Arist\u00f3teles marxista, que ha sido tambi\u00e9n \u00e9l un polih\u00edstor, ha tendido no simplemente a un blanco cualquiera, sino al de adecuarse al sentido en que \u00e9l ve\u00eda discurrir las cosas a escala hist\u00f3rico-universal, por usar un adjetivo que le era querido. \u00c9ste es probablemente el secreto de su serenidad inveros\u00edmil, de la alegre fuerza nestoriana del \u00faltimo Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"7\"><\/a> <b>7. Sobre el \u00abmarxismo ortodoxo\u00bb de Gy\u00f3rgy Luk\u00e1cs<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Fechado ene 1971. Se public\u00f3 en <i>Realidad<\/i>, la revista te\u00f3rica del PCE, n.\u00ba 24, diciembre de 1972, pp. 8-13. Incluido en <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, pp. 232-249.<\/span><\/p>\n<p>Alrededor del comienzo de la primera guerra mundial, cuando entre los intelectuales europeos \u00abortodoxia marxista\u00bb sonaba a vulgaridad y estupidez, uno de los escritores m\u00e1s brillantes y sutiles de Centroeuropa, Gy\u00f6rgy \u2013o Georg, seg\u00fan la portada de sus muchas obras alemanas\u2013 Luk\u00e1cs, abandon\u00f3 el trabajado estilo conceptista que ya le hab\u00eda dado fama entre sus colegas y, mientras buscaba un lenguaje de simple decir cosas y exhortar a practicarlas, escribi\u00f3 un ensayo titulado <i>\u00bfQu\u00e9<\/i><i> <\/i><i>es marxismo ortodoxo? <\/i>en el que constru\u00eda una tajante manifestaci\u00f3n de ortodoxia marxista. \u00abEsa ortodoxia\u00bb \u2013escribe nada m\u00e1s empezar el ensayo\u2013 \u00abes la convicci\u00f3n cient\u00edfica de que en el marxismo dial\u00e9ctico se ha descubierto el m\u00e9todo de investigaci\u00f3n correcto, que ese m\u00e9todo no puede continuarse, ampliarse ni profundizarse m\u00e1s que en el sentido de sus fundadores. Y que, en cambio, todos los intentos de &#8216;superarlo&#8217; o de corregirlo han conducido y conducen necesariamente a su deformaci\u00f3n superficial, a la trivialidad, al eclecticismo\u00bb (HCC 2)<sup>1<\/sup>. Han pasado casi cincuenta a\u00f1os desde que Luk\u00e1cs, muerto hace poco, public\u00f3 esa declaraci\u00f3n de ortodoxia marxista. Durante ese medio siglo Luk\u00e1cs ha estado siempre presente en la autoconsciencia del marxismo. La noci\u00f3n de ortodoxia marxista, que es el centro de toda reflexi\u00f3n del marxista sobre s\u00ed mismo, punt\u00faa la obra de Luk\u00e1cs en este medio siglo. Es un tema adecuado para hacer memoria del viejo fil\u00f3sofo desaparecido, uno de los \u00faltimos intelectuales comunistas de los que intervinieron activamente en 1917-1919.<\/p>\n<p>La ortodoxia marxista del joven Luk\u00e1cs de 1923 es tan en\u00e9rgica como poco amiga de dogmas. El siguiente c\u00e9lebre p\u00e1rrafo, de cita obligada en toda conmemoraci\u00f3n, la expresa con \u00e9nfasis: \u00ab[ &#8230; ] suponiendo \u2013aunque no admitiendo\u2013 que la investigaci\u00f3n reciente hubiera probado indiscutiblemente la falsedad material de todas las proposiciones sueltas de Marx, todo marxista &#8216;ortodoxo&#8217; serio podr\u00eda reconocer sin reservas todos esos nuevos resultados y rechazar sin excepci\u00f3n todas las tesis sueltas de Marx sin tener en cambio que abandonar ni por un minuto su ortodoxia marxista [&#8230;]. En cuestiones de marxismo la ortodoxia se refiere exclusivamente al m\u00e9todo\u00bb (HCC 1-2). El m\u00e9todo marxista es para Luk\u00e1cs la dial\u00e9ctica, la comprensi\u00f3n del mundo como cambio, como campo de la revoluci\u00f3n. En cambio, el marxismo de dogmas es para \u00e9l el marxismo de Kautsky, de Bernstein, de Hilferding, de Bauer, de los Adler, despreciado por Luk\u00e1cs hasta la injusticia porque ve que sus acumulaciones de saber marxista \u2013acaso verdadero\u2013 sobre la historia y la econom\u00eda no desembocan en ning\u00fan impulso revolucionario. Hasta en su vejez ha estado Luk\u00e1cs satisfecho de esa caracterizaci\u00f3n del marxismo que pone a \u00e9ste, por de pronto, en otro plano que el de los conocimientos cient\u00edficos ordinarios (puesto que \u00e9stos pueden cambiar sin alterar la ortodoxia marxista). En el pr\u00f3logo autocr\u00edtico puesto en 1967 a todos los textos que componen su c\u00e9lebre obra juvenil <i>Historia y consciencia de clase <\/i>(uno de los principales cl\u00e1sicos de la<i> <\/i>filosof\u00eda y del pensamiento pol\u00edtico del siglo) ha escrito al respecto: \u00abYa las observaciones introductorias [al ensayo <i>\u00bfQu\u00e9 es marxismo ortodoxo?<\/i>]<i> <\/i>ofrecen una determinaci\u00f3n de la ortodoxia en el marxismo que, seg\u00fan mis presentes convicciones, no s\u00f3lo es objetivamente verdadera, sino que tambi\u00e9n hoy, en la v\u00edspera de un renacimiento del marxismo, podr\u00eda tener una influencia considerable\u00bb.<\/p>\n<p>Efectivamente, lo que est\u00e1 ocurriendo en el marxismo desde el doble y discorde aldabonazo de 1968 tiene, por debajo de las apariencias, mucho m\u00e1s que ver con el marxismo del m\u00e9todo y de la subjetividad de Luk\u00e1cs que con el marxismo del teorema y de la objetividad de Althusser, por ejemplo, o de los dellavolpianos, sin que, desde luego, se haya de incurrir hoy en el desprecio del conocimiento emp\u00edrico objetivo que caracteriza el idealismo de la \u00abortodoxia\u00bb marxista del Luk\u00e1cs de 1923.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs insertaba su tesis sobre la ortodoxia marxista, la tesis del marxismo como dial\u00e9ctica, en la filosof\u00eda idealista de tradici\u00f3n hegeliana en que se constituy\u00f3 su propia autonom\u00eda filos\u00f3fica respecto de sus primeros maestros, los fil\u00f3sofos neokantianos de las ciencias de la cultura. Luk\u00e1cs busca en Marx la corroboraci\u00f3n de la lectura de Hegel como pensador revolucionario, y no le es dif\u00edcil encontrar en el joven Marx \u2013entonces s\u00f3lo conocido en parte, pero asombrosamente reconstruido por la profunda penetraci\u00f3n de Luk\u00e1cs\u2013 la confirmaci\u00f3n de su tendencia idealista revolucionaria. Marx, recuerda Luk\u00e1cs, \u00abha enunciado claramente las condiciones de la mentada relaci\u00f3n [la unidad] entre la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica. \u00abNo basta con que la idea reclame la realidad; tambi\u00e9n la realidad tiene que tender al pensamiento\u00bb. Y Luk\u00e1cs sigue citando a Marx: \u00abEntonces se ver\u00e1 que el mundo posee desde hace mucho tiempo el sue\u00f1o de una cosa, de la que basta con tener consciencia para poseerla realmente\u00bb (HCC 2-3).<\/p>\n<p>De esas nociones de Marx en que resuena el lenguaje de Hegel \u2013e interpret\u00e1ndolas en un sentido bastante idealista\u2013 va a partir Luk\u00e1cs para recuperar su Marx revolucionario frente al Marx emp\u00edrico y mero teorizador de los autores de la II Internacional. Se puede decir que fueron tres los caminos de recuperaci\u00f3n del Marx revolucionario en la crisis de la socialdemocracia: el equilibrado camino abierto por Lenin, que consiste en subrayar el factor subjetivo de la concepci\u00f3n marxista, pero sin dejarlo desbordarse en un idealismo; el camino caracterizado por este desbordamiento idealista, la contraposici\u00f3n de un Marx idealista al marxismo limitadamente materialista y cientificista de la socialdemocracia, ignorante de la dial\u00e9ctica: este es el camino del joven Luk\u00e1cs, del joven Gramsci, del joven Togliatti, de tantos j\u00f3venes intelectuales comunistas de los a\u00f1os 20; por \u00faltimo, el camino, muy rninoritariamente seguido, de los comunistas positivistas, Bogd\u00e1nov-Pannekoek, Korsch, etc., los cuales recusan la dogm\u00e1tica socialdemocr\u00e1tica a\u00f1adiendo la teor\u00eda machiana del conocimiento a la voluntad revolucionaria marxista. Es notable que igual los positivistas que los idealistas dieran en el extremismo. Lenin, movido a la vez por eso y por el idealismo manifiesto de la obra maestra juvenil de Luk\u00e1cs, la critic\u00f3 duramente en su ataque al izquierdismo. Y Zinoviev, ya entonces obsesionado por el deseo de ser reconocido como \u00abel\u00bb disc\u00edpulo de Lenin, aun recarg\u00f3 la medida de esa cr\u00edtica.<\/p>\n<p>La ra\u00edz m\u00e1s profunda de la \u00abortodoxia\u00bb marxista idealista del joven Luk\u00e1cs de 1923<b> <\/b>es una transposici\u00f3n revolucionaria de la tesis hegeliana de la identidad entre sujeto y objeto. Para Hegel el proceso del conocimiento se aquieta en una identificaci\u00f3n del sujeto con el objeto del conocimiento, que recupera escatol\u00f3gicamente en lo \u00ab\u00faltimo\u00bb de la historia la unidad del origen. Para Luk\u00e1cs, el comunismo es funci\u00f3n de la aparici\u00f3n del proletariado, el cual, al transformarse, al adquirir consciencia revolucionaria, transforma la sociedad, cumple, pues, una peculiar unidad de sujeto y objeto en que se aquieta el proceso de la lucha de clases y se recupera escatol\u00f3gicamente la unidad de origen: \u00abS\u00f3lo si [&#8230;] esa clase [el proletariado] es al mismo tiempo, para ese conocimiento [dial\u00e9ctico, revolucionario], sujeto y objeto del conocer, y la teor\u00eda interviene de este modo inmediata y adecuadamente en el proceso de subversi\u00f3n de la sociedad; s\u00f3lo entonces es posible la unidad de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica, el presupuesto de la funci\u00f3n revolucionaria de la teor\u00eda\u00bb (HCC 3).<\/p>\n<p>En realidad, el conjunto del pensamiento del joven Luk\u00e1cs es menos idealista de lo que indica ese texto, elegido con intenci\u00f3n ilustradora, en el que la unidad de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica resulta exigir la identidad del sujeto con el objeto del conocimiento y de la actitud revolucionarios. Luk\u00e1cs no recoge simplemente la doctrina hegeliana, sino que la adapta, intentando invertirla en un sentido si no materialista s\u00ed al menos realista. Poco antes de las l\u00edneas citadas hab\u00eda escrito, empezando la serie de los condicionales: \u00abS\u00f3lo si el paso a consciencia significa el <i>paso decisivo <\/i>que el proceso hist\u00f3rico tiene que dar hacia su propio objetivo, compuesto de voluntades humanas, pero no dependiente de humano arbitrio, no invenci\u00f3n del esp\u00edritu humano; s\u00f3lo si la funci\u00f3n hist\u00f3rica de la teor\u00eda consiste en posibilitar pr\u00e1cticamente ese paso; s\u00f3lo si est\u00e1 dada una situaci\u00f3n hist\u00f3rica en la cual el correcto conocimiento de la sociedad resulta ser para una clase condici\u00f3n inmediata de su autoafirmaci\u00f3n en la lucha; s\u00f3lo si [&#8230;]\u00bb. Aqu\u00ed el \u00fanico elemento indudablemente idealista es esa condici\u00f3n de que el paso a consciencia sea el paso decisivo. El resto es transposici\u00f3n de la doctrina de Hegel a la historia real. Pero siempre queda el hecho de que para Luk\u00e1cs la unidad dial\u00e9ctica de la teor\u00eda y la pr\u00e1ctica exige esa identidad del sujeto (el proletariado) consigo mismo como objeto. En el fondo de esa tesis intelectualista est\u00e1 parad\u00f3jicamente la acepci\u00f3n de que el conocimiento se consuma en la pr\u00e1ctica. Luk\u00e1cs piensa que eso s\u00f3lo ocurre con un conocimiento privilegiado \u2013el revolucionario\u2013 y con un sujeto que se pueda identificar con su propio objeto. Y eso s\u00f3lo puede pasarle a un sujeto que al autoconocerse se constituya a la vez como sujeto y <i>como objeto, <\/i>en un mismo acto. La implicaci\u00f3n idealista es que con eso quedar\u00eda consumada la revoluci\u00f3n. Y en este punto el materialista marxista tiene que negarse, naturalmente, a seguir al joven Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Como tambi\u00e9n tiene que negarse a seguirle en la implicaci\u00f3n epistemol\u00f3gica de la doctrina, a saber, la exclusi\u00f3n de la naturaleza, conocimiento dial\u00e9ctico, como si el conocimiento de la naturaleza no se consumara, tambi\u00e9n \u00e9l, en la pr\u00e1ctica. El buen sentido de Luk\u00e1cs le impide decir, como Hegel, que el sujeto se identifique con la naturaleza. Pero eso le impone la necesidad, epistemol\u00f3gicamente propia de un idealismo subjetivo, de excluir a la naturaleza del verdadero conocimiento, del conocimiento dial\u00e9ctico, entendido como identificaci\u00f3n de sujeto y objeto (HCC 5).<\/p>\n<p>La motivaci\u00f3n revolucionaria del idealismo de la \u00abortodoxia\u00bb marxista del joven Luk\u00e1cs es manifiesta. Su segunda formaci\u00f3n filos\u00f3fica, basada en Hegel, puede haber pesado lo suyo. Pero el mismo rodeo hegeliano fue en parte un expediente de \u00e9poca para rehacerse un marxismo revolucionario. Togliatti, contempor\u00e1neo de Luk\u00e1cs, contest\u00f3 una vez a la cr\u00edtica de idealismo hecha al comunismo suyo, de Gramsci, Terracini, etc. en los a\u00f1os 20 diciendo que \u00e9l, Gramsci y los dem\u00e1s, hab\u00edan llegado al marxismo igual que Marx: a trav\u00e9s de un idealismo objetivo m\u00e1s o menos hegeliano, mucho en el caso de Luk\u00e1cs y en el de Togliatti, que tradujo a Hegel; poco en el caso de Gramsci. Frente al Marx \u00abcient\u00edfico puro\u00bb de la socialdemocracia Luk\u00e1cs busca a trav\u00e9s de Hegel el Marx \u00abgran dial\u00e9ctico\u00bb de la revoluci\u00f3n: \u00abNada de Marx como &#8216;destacado cient\u00edfico&#8217;, como economista y soci\u00f3logo. Ya entonces\u00bb \u2013escribe Luk\u00e1cs en 1955, en <i>Mi camino hacia Marx, <\/i>refiri\u00e9ndose a los a\u00f1os 20\u2013 \u00abbarrunt\u00e9 al pensador abarcante, al gran dial\u00e9ctico\u00bb.<\/p>\n<p>Para el joven Luk\u00e1cs, \u00abel m\u00e9todo de Marx es la dial\u00e9ctica revolucionaria\u00bb <i>(T\u00e1ctica y<\/i><i> <\/i><i>\u00e9tica,<\/i><i> <\/i>1919, en IP 20)<sup>2<\/sup>. Y<b> <\/b>como la \u00abortodoxia\u00bb marxista es seg\u00fan \u00e9l respeto del m\u00e9todo, resulta que toda la ortodoxia marxista es simplemente dial\u00e9ctica revolucionaria. En <i>Historia y consciencia de clase, <\/i>cuatro a\u00f1os m\u00e1s tarde, el tema principal es el mismo: \u00abLa dial\u00e9ctica materialista es una dial\u00e9ctica revolucionaria\u00bb (HCC 2). Los textos m\u00e1s significativos de Luk\u00e1cs a este respecto indican que, contra lo que suele creerse, acaso estuvo antes, como queda insinuado, la voluntad revolucionaria que la inmersi\u00f3n en Hegel. Este texto, por ejemplo: \u00abLa claridad acerca de esta funci\u00f3n [revolucionaria] de la teor\u00eda es al mismo tiempo el camino que lleva al conocimiento de su naturaleza teor\u00e9tica, el m\u00e9todo de la dial\u00e9ctica\u00bb (HCC 3). Aqu\u00ed es la consciencia revolucionaria la proped\u00e9utica de la dial\u00e9ctica, y no al rev\u00e9s.<\/p>\n<p>La identificaci\u00f3n del proletariado como sujeto de la revoluci\u00f3n y la definici\u00f3n de la ortodoxia marxista como dial\u00e9ctica revolucionaria tienen una consecuencia que el joven Luk\u00e1cs no vacil\u00f3 en explicitar radicalmente: \u00abTodo proletario es, por su pertenencia a la clase, marxista ortodoxo\u00bb (IP 38). \u00abLa esencia met\u00f3dica del materialismo hist\u00f3rico no puede separarse de la actividad \u201cpr\u00e1ctico-cr\u00edtica\u201d del proletariado: ambas son momentos del mismo proceso de desarrollo de la sociedad. Y por eso tampoco el conocimiento de la realidad facilitado por el m\u00e9todo dial\u00e9ctico puede separarse del punto de vista de clase del proletariado. El planteamiento \u201caustromarxista\u201d de la separaci\u00f3n met\u00f3dica entre la \u201cpura\u201d ciencia del marxismo y el socialismo es un pseudoproblema, como todas las cuestiones an\u00e1logas. Pues el m\u00e9todo marxista, la dial\u00e9ctica materialista como conocimiento de la realidad, no se consigue m\u00e1s que desde el punto de vista de clase, desde el punto de vista de la lucha del proletariado\u00bb (HCC 24).<\/p>\n<p>Aunque se ha indicado alguna vez \u2013los dellavolpianos lo hacen a veces con intenci\u00f3n cr\u00edtica\u2013, quiz\u00e1s no se ha subrayado suficientemente el m\u00e9rito propiamente <i>cient\u00edfico<\/i><i> <\/i>de esa insistencia del joven Luk\u00e1cs en diferenciar el marxismo de la ciencia com\u00fan, en versi\u00f3n moderna burguesa o antigua. Luk\u00e1cs ha valorado m\u00e1s que el mismo Lenin \u2013al menos, por escrito\u2013 la \u00abfuente y parte integrante del marxismo\u00bb que menos se suele subrayar: el movimiento obrero. \u00abNo es ninguna coincidencia casual\u00bb \u2013escribi\u00f3 a\u00fan Luk\u00e1cs en 1954, en su ensayo <i>Sobre<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>desarrollo<\/i><i> <\/i><i>filos\u00f3fico<\/i><i> <\/i><i>del<\/i><i> <\/i><i>joven<\/i><i> <\/i><i>Marx\u2013 \u00ab<\/i>el que la clarificaci\u00f3n y consolidaci\u00f3n de la concepci\u00f3n socialista del mundo del joven Marx coincida en el tiempo con la primera aparici\u00f3n revolucionaria del proletariado alem\u00e1n, con la insurrecci\u00f3n de los tejedores de Silesia de 1844\u00bb (IP 508).<\/p>\n<p>De todos los marxistas de la subjetividad o \u00abde la pr\u00e1ctica\u00bb (incluido Lenin), el joven Luk\u00e1cs es el m\u00e1s preparado filos\u00f3ficamente \u2013por su buen conocimiento<i> <\/i>de la matriz filos\u00f3fica del marxismo\u2013 para explicitar el car\u00e1cter esencialmente pr\u00e1ctico y de clase del pensamiento de Marx.<\/p>\n<p>La concepci\u00f3n del proletariado del joven Luk\u00e1cs habr\u00eda podido chocar con la de Lenin, m\u00e1s marxiana y m\u00e1s kautskiana. Una noci\u00f3n tan arbitrariamente idealista como la de \u00abconsciencia atribuida\u00bb o \u00abimputada\u00bb, centro de <i>Historia y consciencia de clase, <\/i>tiene que haber irritado a Lenin, no s\u00f3lo a Zinoviev. El joven Luk\u00e1cs entiende por ella que lo decisivo para estimar la consciencia de clase de un proletariado es la que se le deber\u00eda atribuir en raz\u00f3n de la situaci\u00f3n hist\u00f3rica, y no la consciencia emp\u00edricamente observada entre los obreros. Pero el hecho es, que, acaso inconsecuentemente con su visi\u00f3n metaf\u00edsica de la historia, el joven Luk\u00e1cs coincide cautamente con Lenin en considerar decisiva la funci\u00f3n educadora del partido. En el ensayo de 1920 <i>La<\/i><i> <\/i><i>misi\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>moral del partido<\/i><i> <\/i><i>comunista<\/i><i> <\/i>escrib\u00eda ya, como Lenin mismo, al que entonces conoc\u00eda insuficientemente: \u00abTras haber sido el educador del proletariado para la<b> <\/b>revoluci\u00f3n, el partido comunista tiene que convertirse en educador de la humanidad para la libertad y la autodisciplina. Pero no conseguir\u00e1 cumplir esa misi\u00f3n m\u00e1s que si ejerce su obra educativa desde el principio sobre sus miembros\u00bb.<\/p>\n<p>El idealismo del joven Luk\u00e1cs tiene, pues, la justificaci\u00f3n de un intento, aunque hipertrofiado, de practicar la operaci\u00f3n leninista: revalorizar el elemento subjetivo del marxismo frente al objetivismo y al cientificismo de la socialdemocracia. En el epilogo de 1957 a <i>Mi camino hacia Marx <\/i>Luk\u00e1cs ha aludido a esa motivaci\u00f3n de su idealismo juvenil, compar\u00e1ndola con la de Lenin: \u00abA comienzos del per\u00edodo del imperialismo, Lenin ha desarrollado la importancia del factor subjetivo m\u00e1s all\u00e1 de las doctrinas de los cl\u00e1sicos\u00bb (IP 652). Queda el hecho de que, cualquiera que fuera la motivaci\u00f3n, el resultado era efectivamente un idealismo, tan poco consistente como cualquier otro para guiar la pr\u00e1ctica revolucionaria. Como ha dicho autocr\u00edticamente Luk\u00e1cs en 1967, su pensamiento juvenil negaba en la pr\u00e1ctica la naturaleza (HCC XVIII), desconoc\u00eda que el trabajo es una categor\u00eda imprescindible en el an\u00e1lisis de la realidad social (HCC XVIII)<b> <\/b>y disipaba la realidad pol\u00edtica con implicaciones tan peligrosas como la reducci\u00f3n, en <i>T\u00e1ctica<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>\u00e9tica, <\/i>de \u00abla fuerza del estado burgu\u00e9s\u00bb a \u00abla creencia del proletariado en esa fuerza\u00bb (IP 36). Pero lo m\u00e1s grave es que llegaba inevitablemente \u2013aunque en el caso de Luk\u00e1cs ese resultado natural del idealismo sea, dadas sus motivaciones, parad\u00f3jico\u2013 a la anulaci\u00f3n real de la pr\u00e1ctica en la hipertrofia idealista e intelectualista de la teor\u00eda. En <i>Historia<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>consciencia<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>clase <\/i>el joven Luk\u00e1cs reprochaba al Engels del <i>Anti-D\u00fchring <\/i>el no atenerse estrictamente a Hegel para definir lo metaf\u00edsico, o sea, el no definir precisamente como metaf\u00edsico el pensamiento contemplativo que deja inmutado su objeto. La consideraci\u00f3n metaf\u00edsica, prosigue, \u00abes siempre y s\u00f3lo <i>contemplativa, <\/i>no se hace pr\u00e1ctica, mientras que para el m\u00e9todo dial\u00e9ctico el problema central es la <i>transformaci\u00f3n<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>la<\/i><i> <\/i><i>realidad.<\/i><i> <\/i>Si no se tiene en cuenta esa funci\u00f3n central de la teor\u00eda, se hace del todo problem\u00e1tica la excelencia\u00bb de la dial\u00e9ctica (HCC 4). Desde luego que Luk\u00e1cs no esfar\u00eda pensando expl\u00edcitamente en una dial\u00e9ctica como la hegeliana, que transforma el objeto porque \u00e9ste es en sustancia mental. Pero la contaminaci\u00f3n idealista es evidente ya por el mero hecho de que en el contexto de la idea de \u00abtransformaci\u00f3n\u00bb de la realidad falta la idea de pr\u00e1ctica material. La consiguiente disipaci\u00f3n de la pr\u00e1ctica misma era demasiado contradictoria con la motivaci\u00f3n revolucionaria del propio Luk\u00e1cs. Por eso las cr\u00edticas de Lenin y Zinoviev debieron de caer en terreno ya agrietado, bien dispuesto, pues, para que arraigara la semilla.<\/p>\n<p>Hacia 1924 empieza el \u00abtercer per\u00edodo\u00bb, seg\u00fan lo ha llamado Luk\u00e1cs, de su marxismo. El primero fue el de la mera curiosidad de estudiante, como en el caso de Gramsci, y vio a Marx como \u00abcient\u00edfico destacado\u00bb, a la vez respetado y atacado por los maestros acad\u00e9micos; el segundo la lectura hegeliana de Marx, a la que se ha hecho referencia hasta ahora; el tercero es el de la lectura leninista de Marx, que se anuncia en el hermoso ensayo de Luk\u00e1cs sobre Lenin. El mecanismo desencadenador de este \u00abtercer per\u00edodo\u00bb de la ortodoxia marxista de Luk\u00e1cs no se reduce, sin embargo, a la lectura de Lenin. Otra vez opera, con la misma fecundidad de siempre, la primera \u00abfuente y parte integrante del marxismo\u00bb: \u00abS\u00f3lo la fusi\u00f3n con el movimiento obrero revolucionario, fruto de una pr\u00e1ctica, de a\u00f1os\u00bb \u2013ha escrito Luk\u00e1cs en 1955 (<i>Mi<\/i><i> <\/i><i>camino<\/i><i> <\/i><i>hacia<\/i><i> <\/i><i>Marx, <\/i>IP 328)\u2013 \u00aby la posibilidad de estudiar las obras de Lenin [&#8230;] abrieron el tercer per\u00edodo de mi ocupaci\u00f3n con Marx\u00bb.<\/p>\n<p>Este tercer per\u00edodo es el del clasicismo de Luk\u00e1cs. Su fundamento es una contradicci\u00f3n muy interesante que tal vez podr\u00eda servir para caracterizar toda una \u00e9poca del movimiento comunista. Hay, por de pronto, en el Luk\u00e1cs de maduraci\u00f3n de la segunda mitad de los a\u00f1os veinte, la decepci\u00f3n por el incumplimiento de las previsiones de revoluci\u00f3n mundial. Al efecto de esa decepci\u00f3n hay que sumar la cr\u00edtica por Lenin del izquierdismo que Luk\u00e1cs hab\u00eda profesado en el per\u00edodo anterior y el fracaso completo de \u00abBlum\u00bb \u2013nombre conspirativo de Luk\u00e1cs en la clandestinidad\u2013 en su intento de influir en la pol\u00edtica de su partido. (Esta \u00faltima decepci\u00f3n fue tan grande que, seg\u00fan \u00e9l mismo ha contado m\u00e1s o menos ingenuamente \u2013m\u00e1s bien menos que m\u00e1s, creo yo\u2013 le convenci\u00f3 de que era un incapaz como pol\u00edtico y le hizo abandonar para siempre toda lucha por la definici\u00f3n de la pol\u00edtica de su partido.) Pero, por otro lado, la consolidaci\u00f3n del poder estalinista \u2013Luk\u00e1cs crey\u00f3 siempre en la raz\u00f3n hist\u00f3rica de Stalin, pese a su en\u00e9rgico antiestalinismo en materia de organizaci\u00f3n del poder socialista\u2013 le devolvi\u00f3 un optimismo hist\u00f3rico seguro, aunque cauteloso (pues contaba con plazos bastante largos) y le inspir\u00f3 como tarea de su vida el \u00ablanzar un puente\u00bb entre el pasado cultural y el futuro comunista. Esta tarea \u00abpontifical\u00bb caracteriza la \u00abortodoxia marxista\u00bb del Luk\u00e1cs de 1930-1970, el Luk\u00e1cs de los grandes estudios literarios, del <i>Joven Hegel, <\/i>de la <i>Est\u00e9tica <\/i>y de la <i>Ontolog\u00eda del ser social. <\/i>Todas esas grandes producciones del Luk\u00e1cs cl\u00e1sico quieren ser puentes, son intentos de abrir camino sistem\u00e1ticamente \u2013o sea, desde casi todas las vertientes de la consciencia\u2013 hacia el futuro. El lenguaje de Luk\u00e1cs se hace entonces acad\u00e9mico, a menudo pesadamente acad\u00e9mico, en consonancia con la tarea \u00abpontifical\u00bb. El Luk\u00e1cs cl\u00e1sico es un polih\u00edstor, un escritor casi enciclop\u00e9dico, pero principalmente historiador, que intenta dar toda una visi\u00f3n de la realidad, integrada en la historia, para facilitar comprensi\u00f3n del presente por el pasado y por el futuro. Su modelo es a veces el viejo Goethe imperturbable y algo sard\u00f3nico, y siempre el Marx maduro de los a\u00f1os 1860: \u00abse ha de considerar la afirmaci\u00f3n de Marx \u2013tan s\u00f3lo existe una ciencia \u00fanica coherente de la historia, que abarca desde la astronom\u00eda hasta la llamada sociolog\u00eda\u2013 como hecho fundamental del ser\u00bb (C 27)<sup>3<\/sup>.<\/p>\n<p>La crisis del estalinismo fue tambi\u00e9n una crisis de Luk\u00e1cs. Seg\u00fan ha contado varias veces, Luk\u00e1cs se hab\u00eda acostumbrado a llevar sordamente adelante un forcejeo tenaz contra la pol\u00edtica cultural estaliniana y zdanoviana; pero el nervio, la energ\u00eda para esa pugna le ven\u00eda precisamente de la profunda convicci\u00f3n del acierto de las decisiones b\u00e1sicas que constituyen el estalinismo: estatalizaci\u00f3n en un solo pa\u00eds, pol\u00edtica de alianzas, rigor administrativo, conformismo cient\u00edfico-cultural en atenci\u00f3n paternalista al atraso de las masas gobernadas tradicionalmente. Las tomas de posici\u00f3n de Luk\u00e1cs contra Trotski (con respeto) y contra Buj\u00e1rin (con injusto desprecio incluso en lo personal) son elocuentes. Esa convicci\u00f3n empieza a resquebrajarse (pero sin hundirse nunca) en 1948, a\u00f1o en el cual, con la cristalizaci\u00f3n de la guerra fr\u00eda, Luk\u00e1cs ve amenazada de hundimiento su esperanza en un desarrollo progresivo de la alianza antifascista de la guerra y piensa que el movimiento comunista repite los errores de 1920, esto es, <i>su<\/i><i> <\/i>propio error (de Luk\u00e1cs) de extremismo. (Esta es la hora de R\u00e1kosi y Geroe en Hungr\u00eda.) En el marco de las dificultades de los pa\u00edses de base no-capitalista de la Europa del este, la crisis del estalinismo de Luk\u00e1cs culmina en la cat\u00e1strofe h\u00fangara de 1956. Luk\u00e1cs es entonces, a t\u00edtulo provisional, ministro del primer gobierno Nagy y vive, como es sabido, la tragedia sangrienta de aquel grupo: \u00e9l fue uno de sus pocos supervivientes de nombre famoso. La crisis madura en Luk\u00e1cs, y \u00e9ste, con su coherencia habitual, la trabaja en profundidad.<\/p>\n<p>En realidad, Luk\u00e1cs hab\u00eda visto muy pronto el riesgo de lo que luego ser\u00eda la v\u00eda estalinista, predibujando ya en tiempos de Lenin. En 1919 hab\u00eda escrito en <i>La<\/i><i> <\/i><i>funci\u00f3n de la moral en la producci\u00f3n comunista: <\/i>\u00abEl proletariado se aplica la dictadura a s\u00ed mismo. Esta medida es necesaria en inter\u00e9s ele la supervivencia del proletariado cuando faltan el recto conocimiento y la voluntaria orientaci\u00f3n por los intereses de clase. <i>Pero no<\/i><i> hay que esconderse que este camino oculta muchos peligros para<\/i><i> <\/i><i>el<\/i><i> <\/i><i>futuro\u00bb<\/i><i> <\/i>(IP 79, subrayado M. S.).<\/p>\n<p>Esas palabras se verificaban tr\u00e1gicamente en 1956, y desde entonces se agudizaba la sensibilidad autocr\u00edtica de Luk\u00e1cs. En Luk\u00e1cs, como en cualquier comunista inteligente, cr\u00edtica del estalinismo es autocr\u00edtica, porque no es sensato creerse insolidario de treinta a\u00f1os del propio pasado pol\u00edtico, aunque uno tenga s\u00f3lo veinte. Se\u00f1aladamente, Luk\u00e1cs ha indicado la ra\u00edz de la \u00abdeformaci\u00f3n te\u00f3rica\u00bb estaliniana en la mala relaci\u00f3n de la teor\u00eda con la pr\u00e1ctica: \u00ab[&#8230;] el gran salto que se produjo desde Lenin hasta Stalin consisti\u00f3 justamente en que en la filosof\u00eda estalinista \u2013si se me permite la expresi\u00f3n\u2013 correspondi\u00f3 el papel principal a la resoluci\u00f3n t\u00e1ctica de la pol\u00edtica pr\u00e1ctica de cada caso, de suerte que la teor\u00eda moral qued\u00f3 degradada a la condici\u00f3n de guarnici\u00f3n, de superestructura, de embellecimiento, no teniendo ya ninguna influencia sobre la resoluci\u00f3n t\u00e1ctica\u00bb (C 206).<\/p>\n<p>La decisi\u00f3n de tomarse en serio la autocr\u00edtica del estalinismo le vali\u00f3 pronto el ataque de la filosof\u00eda acad\u00e9mica. El n.\u00ba 10 de <i>Voprosy filosofii <\/i>de 1958 publicaba un editorial del que procede este p\u00e1rrafo: \u00abComo muestra la creciente cr\u00edtica a los trabajos de Luk\u00e1cs, \u00e9ste ha adoptado desde hace mucho tiempo una posici\u00f3n oportunista, peque\u00f1o-burguesa. Ha disimulado la contraposici\u00f3n existente entre la ideolog\u00eda burguesa y la socialista, y ha disminuido el papel que corresponde a la clase obrera y a su concepci\u00f3n del mundo en la lucha por la democracia y el socialismo; ha intentado ocultar la contradicci\u00f3n principal del presente \u2013la contradicci\u00f3n entre el socialismo y el capitalismo, entre la clase obrera y la burgues\u00eda\u2013 pronunciando abstractos discursos sobre una contradicci\u00f3n entre la democracia y la antidemocracia \u201cen general\u201d\u00bb (IP 775).<\/p>\n<p>Como se podr\u00e1 ver por textos que se aducir\u00e1n, el conjunto del ataque es una insidia. Pero tiene m\u00e1s pretexto que otras calumnias de los expertos acad\u00e9micos de <i>Voprosy filosofii. <\/i>Parece, en efecto, como si, desde la estabilizaci\u00f3n relativa del capitalismo en Europa en los a\u00f1os 20, la cr\u00edtica de Lenin a su izquierdismo juvenil y la experiencia del triunfo del nazismo mientras la III Internacional convocaba, entre los congresos V y VII, a la lucha contra la socialdemocracia, Luk\u00e1cs estuviera traumatizado por el temor a errores catastr\u00f3ficos. Hay que decir que la burocratizaci\u00f3n de los poderes de origen socialista no pod\u00eda animarle mucho a superar posiciones defensivas aliancistas del tipo \u00abfrente democr\u00e1tico\u00bb, etc. Por este camino construye Luk\u00e1cs despu\u00e9s de la segunda Guerra Mundial su b\u00e1sica l\u00ednea de democratismo coexistencialista, que tiene su expresi\u00f3n t\u00edpica en el discurso <i>La concepci\u00f3n aristocr\u00e1tica del mundo y la democr\u00e1tica, <\/i>muy anterior a Jruschov, pues es de 1947. Se trata para Luk\u00e1cs de evitar lo que llama \u00abla repetici\u00f3n hist\u00f3rico-universal del error b\u00e1sico de los a\u00f1os veinte\u00bb, el aislamiento del movimiento obrero revolucionario (la frase entrecomillada es de 1957, IP 652). Junto con la crisis del estalinismo, los forcejeos sin soluci\u00f3n del movimiento comunista en los pa\u00edses de capitalismo avanzado redondean para Luk\u00e1cs un cuadro que le sume en profundo pesimismo pol\u00edtico. Los plazos largos aceptados con el modelo estalinista se le convierten ahora en plazos largu\u00edsimos. Esta posici\u00f3n se expresa claramente en las <i>Conversaciones <\/i>de 1966:<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs analiza el capitalismo actual, la llamada \u00absociedad de consumo\u00bb del capitalismo monopolista e imperialista, como resultado de la generalizaci\u00f3n del modo de producci\u00f3n capitalista a toda la producci\u00f3n de bienes de consumo y a los servicios. El an\u00e1lisis es muy ortodoxo en su planteamiento: parte de la creciente importancia de la plusval\u00eda relativa determinada por la ulterior ampliaci\u00f3n relativa de la cuota del capital constante en la composici\u00f3n org\u00e1nica del capital:<\/p>\n<p>\u00ab[&#8230;] esta transformaci\u00f3n del capitalismo consistente en el papel predominante jugado por la plusval\u00eda relativa crea una situaci\u00f3n nueva, en la que el movimiento obrero, el movimiento revolucionario, est\u00e1 condenado a recomenzar; situaci\u00f3n\u00bb a\u00f1ade tras ese negro diagn\u00f3stico y a la vista de ciertos sectarismos neo-izquierdistas\u2013 \u00aben la que presenciamos un renacimiento, en formas muy deformadas y c\u00f3micas, de ideolog\u00edas que aparentemente est\u00e1n superadas hace mucho tiempo, como, por ejemplo, el antimaquinismo de finales del siglo XVIII\u00bb (C 82).<\/p>\n<p>\u00abTenemos que tener consciencia clara de que se trata de un nuevo comienzo o \u2013si se me permite la analog\u00eda\u2013- de que no nos encontramos ahora en los a\u00f1os veinte del siglo XX, sino en cierto modo en los comienzos del siglo XIX, tras la revoluci\u00f3n francesa, cuando comenzaba a formarse lentamente el movimiento obrero\u00bb (C 82).<\/p>\n<p>\u00ab[&#8230;] Yo no comparar\u00eda la [situaci\u00f3n] hist\u00f3rica [actual] con la de Marx y Engels, pues no debe olvidar usted que cuando aparecieron en escena Marx y Engels ya se daban grandes huelgas en Francia y estaba el movimiento cartista en Inglaterra\u00bb (C 155).<\/p>\n<p>Y m\u00e1s dram\u00e1ticamente todav\u00eda: \u00abCreo que esta noci\u00f3n [de nuevo comienzo] es muy importante para los te\u00f3ricos, pues la desesperaci\u00f3n cunde muy velozmente cuando la enunciaci\u00f3n de determinadas verdades halla s\u00f3lo un eco m\u00ednimo\u00bb (C 82).<\/p>\n<p>El \u00faltimo de esos textos revela el punto d\u00e9bil \u2013junto a su dosis de verdad\u2013 de esa posici\u00f3n: pues dejando aparte el olvido de cosas tan importantes como la revoluci\u00f3n china, no es verdad que el socialismo despierte hoy [1971] poco eco en los pa\u00edses capitalistas. Donde despierta poco es en los pa\u00edses burocr\u00e1ticos de la Europa oriental. En el oscuro y excesivo pesimismo del \u00faltimo Luk\u00e1cs act\u00faa mucho m\u00e1s el desprestigio del socialismo por culpa de su deformaci\u00f3n burocr\u00e1tica derechista en el poder que la realidad del capitalismo monopolista de la segunda mitad del siglo XX. Ese pesimismo le confirma en su l\u00ednea \u00abdemocraticista\u00bb: \u00abMe parece ilusorio esperar que surja hoy d\u00eda en cualquier lugar de Occidente un partido socialista radical. De lo que se trata es de crear un movimiento que mantenga constantemente en el orden del d\u00eda esas cuestiones, que movilice capas cada vez m\u00e1s amplias para la lucha contra la manipulaci\u00f3n\u00bb (C 120).<\/p>\n<p>Y le hace pensar en ritmos hist\u00f3ricos muy lentos: \u00abMi opini\u00f3n es que tenemos que abandonar radicalmente toda ilusi\u00f3n respecto a la posibilidad de lograr en breve plazo [la] ruptura\u00bb \u00b7(C. 122).<\/p>\n<p>Hay que criticar al veterano Luk\u00e1cs de la d\u00e9cada de 1960 por la insuficiente fundamentaci\u00f3n de ese pesimismo, fruto de la generalizaci\u00f3n indebida de dos experiencias: el empobrecimiento del socialismo en el este de Europa y la circunstancial ofensiva ideol\u00f3gica y propagand\u00edstica del capitalismo kennediano, que en los pa\u00edses capitalistas provoc\u00f3 bajas, a menudo valiosas y honradas subjetivamente, en las organizaciones obreras. Pero no se le puede reprochar ni haber dado en lo que \u00e9l mismo llam\u00f3 cr\u00edticamente \u00ablas excitadas y megaloman\u00edacas lamentaciones de una pseudorrebeli\u00f3n de intelectuales\u00bb (IP 511) ni tampoco, como hizo <i>Voprosy filosofii, <\/i>que perdiera de vista la perspectiva del comunismo. Por lo pronto, el democratismo de Luk\u00e1cs no busca una democracia cualquiera, sino \u00abuna democratizaci\u00f3n general en sentido comunista\u00bb, como dice en la carta a Alberto Carocci (IP 677). En el mismo discurso de 1947 que sirve de pretexto a la calumnia de <i>Voprosy filosofii <\/i>hab\u00eda escrito Luk\u00e1cs, precisando su programa de democracia: \u00abS\u00e9 que todav\u00eda hoy muchos creen en el valor de una restauraci\u00f3n de la vieja democracia formal [&#8230;] \u00e9sta reproducir\u00eda inevitablemente la vieja crisis y, con ella, la fuerza de atracci\u00f3n de masas de la ideolog\u00eda reaccionaria\u00bb (IP 429).<\/p>\n<p>La \u00faltima perspectiva de Luk\u00e1cs es la perspectiva comunista del hombre nuevo, el tema antropol\u00f3gico que es su legado \u00faltimo a sus disc\u00edpulos y que \u00e9stos, como Agnes Heller, est\u00e1n desarrollando. Pese al infundado pesimismo de los largu\u00edsimos plazos, Luk\u00e1cs ha propuesto en su vejez la perspectiva de una orientaci\u00f3n propiamente comunista del trabajo de un nuevo \u2013mejor ser\u00eda decir renovado\u2013 movimiento obrero revolucionario:<\/p>\n<p>\u00abLa perspectiva de un nuevo tipo humano puede desencadenar un entusiasmo a escala internacional. La mera perspectiva de la elevaci\u00f3n del nivel de vida \u2013cuya significaci\u00f3n pr\u00e1ctica dentro de los pa\u00edses socialistas estoy muy lejos de menospreciar\u2013 es seguro que no lo lograr\u00e1. Nadie se convierte al socialismo por obra de la perspectiva de poseer un<b> <\/b>autom\u00f3vil, sobre todo si ya lo posee dentro del sistema capitalista\u00bb (C 208).<\/p>\n<p>Se pueden cerrar estas l\u00edneas de homenaje conmemorativo con un texto de las <i>Conversaciones<\/i><i> <\/i>de 1966 que el movimiento obrero deber\u00eda situar por encima de cualquier consideraci\u00f3n t\u00e1ctica; es un texto de aut\u00e9ntica ortodoxia marxista:<\/p>\n<p>\u00abel establecer la reforma del hombre como objetivo central significar\u00eda una nueva fase del marxismo [&#8230;]. Este aspecto del marxismo ha de pasar ahora a primer t\u00e9rmino, mas no de una manera propagand\u00edstica huera, sino sobre la base del an\u00e1lisis del capitalismo actual, con lo cual puede llegar a encontrarse una base para la lucha contra la actual alienaci\u00f3n\u00bb (C 78).<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><strong>Notas<\/strong><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0HCC: Georg Luk\u00e1cs, <i>Historia<\/i><i> <\/i><i>y<\/i><i> <\/i><i>Consciencia<\/i><i> <\/i><i>de<\/i><i> <\/i><i>clase,<\/i><i> <\/i>traducci\u00f3n castellana [del autor], Grijalbo, M\u00e9xico, 1969 [varias reediciones recientes].<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0IP: Georg Luk\u00e1cs, <i>Schriften zur Ideologie und Politik<\/i>, Neuwied, Luchterhand, 1967.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0C: Holz, Kopler, Abendroth,<i> Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>, traducci\u00f3n castellana, Alianza editorial, Madrid, 1969.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">V<\/a><a href=\"#INDICE\">OLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"8\"><\/a> <b>8. Socialismo: \u00bfseguir o volver a empezar?<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">En las fechas navide\u00f1as del centenario de Marx, 20 de diciembre de 1983, Sacrist\u00e1n imparti\u00f3 una conferencia on el t\u00edtulo \u00abSocialismo. \u00bfseguir o volver a empezar?\u00bb, con referencias a Luk\u00e1cs, en Matar\u00f3 (Barcelona). El guion de su intervenci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p align=\"center\"><b>I<\/b><\/p>\n<p>1. No hay que probar que la pregunta est\u00e1 en el aire.<\/p>\n<p>2. Pero le puede quitar dramatismo tener en cuenta que el tenor literal de la pregunta no es nada nuevo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Son bien conocidos otros dos momentos en que se formul\u00f3 y resolvi\u00f3<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.1. El momento Engels-Kautsky-Bernstein.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.1.2. El momento 1917.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Por otra parte, desde los a\u00f1os sesenta. la pregunta est\u00e1 de nuevo viva pendiente (aparte de que antes lo haya estado en personas o peque\u00f1os grupos) y suscita respuestas varias:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Los sesentayochismos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.2. Y los intentos que desembocaron en el eurocomunismo,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.3. Unos y otros parecen fallidos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">2.2.3.1. Sin que eso garantice la viabilidad de intentos tradicionalistas, ya antes agotados.<\/p>\n<p>3. Ahora bien: la continuidad de la cuesti\u00f3n desde los tempranos sesenta, o un poco antes (\u00abdesde el milagro econ\u00f3mico\u00bb) abarca problem\u00e1ticas con aspectos contrapuestas, describibles as\u00ed<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. El movimiento socialista en el boom.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. El movimiento socialista en la crisis.<\/p>\n<p>4. Pero vale la pena considerar ahora las dos fases, porque tienen tambi\u00e9n un importante rasgo com\u00fan: la pregunta se ha planteado en el boom y en la crisis porque en los dos casos re ha registrado un consenso aparente, al menos pasivo, con el sistema: visible en<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. El retroceso de unos PC<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Que ya ellos mismos consensuaban,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. Con avances de la derecha o de la socialdemocracia, no, de formaciones m\u00e1s radicales.<\/p>\n<p align=\"center\"><b>II<\/b><\/p>\n<p>1. En el boom, el asunto del consenso fue tratado principalmente como problema de la alienaci\u00f3n-manipulaci\u00f3n, nueva forma de alienaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Cosa frecuente tambi\u00e9n hoy, aunque menos.<\/p>\n<p>2. Un grupo de te\u00f3ricos marxistas \u2013Luk\u00e1cs, Abendroth, Kofler, Holz\u2013 se reuni\u00f3 en 1966 para hablar del asunto, y sus conversaciones, publicadas contienen cosas de mucho inter\u00e9s.<\/p>\n<p>3. Luk\u00e1cs y sus interlocutores coinciden en<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. La disminuci\u00f3n de la consciencia de clase revolucionaria de la clase obrera occidental.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. La funci\u00f3n de la alienaci\u00f3n consumista en ello: Abendroth en<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa reflexi\u00f3n de que hay que construir la sociedad sobre nuevas bases tiene, como requisito previo, la autonom\u00eda cultural. No cabe duda de que el obrero de finales del siglo pasado y comienzos de \u00e9ste no estaba, por ejemplo, tan sometido como el de hoy a esta presi\u00f3n de la industria de bienes de consumo. Ten\u00eda, en consecuencia, pese a una formaci\u00f3n escolar inferior, mayores oportunidades de pensar por su cuenta que el obrero de nuestros d\u00edas. As\u00ed se dificulta la adquisici\u00f3n de una conciencia de clase.\u00bb (Abendroth, en <i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>, 1966, 113)<\/p>\n<p>4. Luk\u00e1cs ofrece una explicaci\u00f3n de corte cl\u00e1sico, por el desarrollo de la base productiva industrial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Cuadro hist\u00f3rico:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abRetrocediendo unos ochenta o cien a\u00f1os, se aprecia que en la \u00e9poca de Marx la industria de bienes de producci\u00f3n estaba organizada, en lo esencial, a la manera del gran capitalismo (&#8230;) Ahora bien, en los ochenta subsiguientes los procedimientos capitalistas se han extendido a todas las industrias de consumo. Y no me refiero s\u00f3lo a la industria del calzado, a la confecci\u00f3n, etc\u00e9tera; lo interesante es que tambi\u00e9n los hogares empiezan a convertirse en objeto de la industria pesada, con todos eses frigor\u00edficos, lavadoras y dem\u00e1s. Paralelamente, el campo de los llamados servicios se ha convertido as\u00ed mismo en terreno del gran capitalismo. El criado semifeudal caracter\u00edstico de los tiempos de Marx es un anacronismo cada d\u00eda m\u00e1s acusado, y est\u00e1 surgiendo un sistema de servicios capitalista. Voy a considerar, primeramente, un aspecto muy superficial de la cuesti\u00f3n. Elijo a un gran fabricante de maquinaria o propietario de talleres de la \u00e9poca de Marx. Est\u00e1 claro que la clientela de tal persona es sumamente reducida, de suerte que puede colocar sus productos sin necesidad de desplegar un excesivo aparato. Mas cuando merced a los medios de una gran industria, surge un producto de consumo masivo \u2013se me ocurre pensar, por ejemplo, en las cuchillas de afeitar\u2013, se hace preciso un aparato enorme para poder colocar millones de cuchillas a los consumidores individuales; yo estoy convencido de que todo este gran sistema de manipulaci\u00f3n (&#8230;) ha surgido a partir de esta necesidad econ\u00f3mica, haci\u00e9ndose extensivo a la sociedad y a la pol\u00edtica\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 70-71)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Interesante conceptuaci\u00f3n cl\u00e1sica de lo nuevo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Tesis del predominio de la plusval\u00eda relativa, y consecuencia para el concepto de alienaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab(&#8230;) la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora se desplaza, cada vez m\u00e1s acusadamente desde la posici\u00f3n de la explotaci\u00f3n a trav\u00e9s de la plusval\u00eda absoluta hacia la explotaci\u00f3n a trav\u00e9s de la plusval\u00eda relativa, lo cual significa la posibilidad de incrementar la explotaci\u00f3n a medida que el nivel de vida de los trabajadores se vaya elevando. En los tiempos de Marx esto no exist\u00eda m\u00e1s que en ciernes \u2013no voy a decir que no existiera en absoluto\u2013 (&#8230;) El problema de la alienaci\u00f3n en su conjunto adquiere una fisionom\u00eda totalmente nueva. Cuando Marx escribe los<i> Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i>, la alienaci\u00f3n de la clase trabajadora significaba de manera inmediata un trabajo degradante hasta un nivel poco menos que animal; as\u00ed pues, la alienaci\u00f3n era hasta cierto punto, id\u00e9ntica a la deshumanizaci\u00f3n, raz\u00f3n por la cual la lucha de clases se orient\u00f3, durante varios decenios, hacia la necesidad de garantizar para el trabajador el m\u00ednimo de vida humana mediante sus reivindicaciones salariales y de jornada laboral. Los famosos tres ochos de la Segunda Internacional son s\u00edntomas de este tipo de lucha de clases. Actualmente, el problema se ha desplazado en cierto sentido; de todos modos, yo dir\u00eda que s\u00f3lo en cierto sentido\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966) 72\/73)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 se sigue de cesto? Pues que se perfila un nuevo problema en el horizonte de los trabajadores, a saber, el problema de dar pleno sentido a su vida. En la \u00e9poca de la plusval\u00eda absoluta, la lucha de clases se ordenaba hacia la creaci\u00f3n de las condiciones objetivas para alcanzar una vida llena de sentido. En la actualidad, con la semana de cinco d\u00edas y un salario adecuado, pueden aparecer ya las primeras condiciones para una vida llena de sentido, present\u00e1ndose al mismo tiempo el problema de que esa manipulaci\u00f3n que va desde la venta de cigarrillos hasta la elecci\u00f3n presidencial y levanta un tabique de separaci\u00f3n interior entre el hombre y esa vida llena de sentido.\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 73)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">Es la formulaci\u00f3n de la novedad de la tarea socialista en los 60. La euforia del crecimiento en ambos mundos ha hecho olvidar la cuesti\u00f3n del peligro de guerra incluso a la generaci\u00f3n que la vivi\u00f3 m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. Cautela de Luk\u00e1cs:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abRecuerde usted que cuando el se\u00f1or Erhard hizo los primeros intentos de reforma, el primer paso consisti\u00f3 en exigir que la jornada de trabajo se incrementase en una hora por semana, lo cual es indudablemente una medida en la plusval\u00eda absoluta. Dicho sea de paso, si usted se fija en la pol\u00edtica wilsoniana en Inglaterra, se encuentra con el mismo cantar; la plusval\u00eda absoluta no est\u00e1 muerta, lo que ocurre en que ya no adopta aquel papel dominante que adoptaba cuando Marx escribi\u00f3 los <i>Manuscritos econ\u00f3mico-filos\u00f3ficos<\/i>\u00bb <i> <\/i>(Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 73).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Cautela, para nota.<\/p>\n<p>5. Consecuencia para la estrategia socialista:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Nuevo comienzo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abTendremos que analizar como esta transformaci\u00f3n del capitalismo consistente en el papel predominante jugado por la plusval\u00eda relativa crea una situaci\u00f3n nueva en la que el movimiento obrero, el movimiento revolucionario, est\u00e1 condenado a recomenzar; situaci\u00f3n en la que presenciamos un renacimiento, en formas muy deformadas y c\u00f3micas, de ideolog\u00edas que aparentemente estaban superadas desde hace mucho tiempo, como, por ejemplo, el antimaquinismo de finales del siglo XVIII. (..) Tenemos que tener conciencia clara de que se trata de un nuevo comienzo o \u2013s\u00ed se me permite la analog\u00eda\u2013 de que no nos encontramos ahora en los a\u00f1os veinte del siglo XX, sino en cierto modo en los comienzos del siglo XIX, tras la Revoluci\u00f3n Francesa, cuando comenzaba a formarse lentamente el movimiento obrero. Creo que esta noci\u00f3n es muy importante para los te\u00f3ricos, pues la desesperaci\u00f3n cunde muy velozmente cuando la enunciaci\u00f3n de determinadas verdades s\u00f3lo halla un eco m\u00ednimo. No olvide usted que las important\u00edsimas afirmaciones de Saint-Simon y Fourier tuvieron por entonces un eco extraordinariamente peque\u00f1o; s\u00f3lo en los a\u00f1os treinta o cuarenta del siglo pesado se inici\u00f3 la revivificaci\u00f3n del movimiento obrero. Convengo en que no se deben estirar las analog\u00edas y en que que las analog\u00edas no se resuelven en paralelismos; pero me imagino que usted comprender\u00e1 a qu\u00e9 me refiero cuando digo que hemos de tener conciencia clara de que nos encontramos en los comienzos de un per\u00edodo nuevo, y que nuestro deber de te\u00f3ricos es fomentar la claridad en lo que se refiere a las posibilidades del hombre en este per\u00edodo, sabiendo desde ahora que la repercusi\u00f3n que pueden tener estos conocimientos sobre las masas ser\u00e1 de momento escasa\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 82-83).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Renovada importancia de la funci\u00f3n de los intelectuales revolucionarios:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00ab(&#8230;) a mi entender la situaci\u00f3n en que nos encontremos no nos permite corregir los posibles errores, o los aut\u00e9nticos errores , de los a\u00f1os veinte y edificar acto seguido cualquier cosa sobre ello. Antes bien, nos hallamos en un punto de partida muy primitivo en el cual se dan, <i>mutatis mutandis<\/i>, movimientos de rebeld\u00eda, que presentan ciertas analog\u00edas sociales con los movimientos antimaquinistas. \u00bfQu\u00e9 nos interesa aqu\u00ed de la teor\u00eda? Dice usted (Abendroth) \u2013y con mucha raz\u00f3n\u2013 que las inclinaciones revolucionarias de la clase obrera eran en tiempos de la plusval\u00eda absoluta mucho m\u00e1s acusadas que hoy. Es correcto. Pero las teor\u00edas revolucionarias, remont\u00e1ndose al propio Marx, tampoco brotaron directamente entonces de las luchas de clase de la clase obrera; y Lenin, partiendo de un pasaje de Kautsky, comprob\u00f3 certeramente que la teor\u00eda de la revoluci\u00f3n hab\u00eda sido planteada desde fuera en el seno del movimiento obrero. En nuestra opini\u00f3n, la importancia de esta determinaci\u00f3n: \u201cdesde fuera\u201d tiene hoy \u2013cuando la situaci\u00f3n objetiva es en m\u00faltiples aspectos mucho m\u00e1s desfavorable de lo que fuera en el capitalismo temprano\u2013 una significaci\u00f3n extraordinariamente acrecentada. No cabe m\u00e1s soluci\u00f3n que introducir la conciencia de clase desde fuera en el seno de la clase obrera. Y creo que la<i> intelligentsia<\/i> actual, la intelectualidad radical, se ve ante la magna tarea de elaborar y hacer cristalizar los principios y los m\u00e9todos&#8230;\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 115-116)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. Reorientaci\u00f3n del marxismo a la \u00abreforma del hombre\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abNuestra tarea, es decir, la tarea marxista, consistir\u00eda (&#8230;) en desterrar de las mentes ese fatalismo fetichista y en demostrar que la t\u00e9cnica no fue nunca m\u00e1s que un medio para el desarrollo de las fuerzas productivas; que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, las fuerzas productivas est\u00e1n constituidas siempre por los hombres y sus aptitudes; y que el establecer la reforma del hombre como objetivo central significar\u00eda una nueva fase del marxismo (&#8230;) Este aspecto del marxismo ha de pasar ahora a primer t\u00e9rmino, mas no de una manera propagand\u00edstica huera, sino sobre la base del an\u00e1lisis del capitalismo actual, con lo cual puede llegar a encontrarse una base para la lucha contra la actual alienaci\u00f3n\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 78).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">\u00abLa perspectiva del surgimiento de un nuevo tipo humano puede desencadenar un entusiasmo a escala internacional. La mera perspectiva de la elevaci\u00f3n del nivel de vida \u2013cuya significaci\u00f3n pr\u00e1ctica dentro de los pa\u00edses socialistas estoy muy lejos de menospreciar\u2013 es seguro que no lo lograr\u00e1. Nadie se convierte al socialismo por obra de la perspectiva de poseer un autom\u00f3vil, sobre todo si ya lo posee dentro del sistema capitalista\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones <\/i>(1966), 208).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.3.1 La importante cuesti\u00f3n de la anticipaci\u00f3n de tareas que para Marx eran socialistas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">5.3.1.1. En este caso, el agotamiento de la explotaci\u00f3n brutal: Marx en los <i>Grundrisse<\/i>, y lo subjetivo, la \u00abconversi\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">\u00ab<i>El robo de tiempo de trabajo ajeno, sobre el cual descansa la riqueza actual<\/i>, se presenta como una base miserable frente a esa base reci\u00e9n desarrollada, creada por la misma gran industria\u00bb (<i>Grundrisse<\/i>, OME 22, 91).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">A trav\u00e9s de la revoluci\u00f3n que desaliene la ciencia, hay que completar. El \u00edmpetu ilustrado de <i>Grundrisse<\/i> le hace pasar muchas veces por alto la revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">5.3.1.2. En otros casos, la cuesti\u00f3n de la relaci\u00f3n especie humana- naturaleza: KI, cap.13, sec.100<\/p>\n<p>6. Explicitaci\u00f3n por Luk\u00e1cs de una fundamentaci\u00f3n epistemol\u00f3gica de la reorientaci\u00f3n del marxismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. Esfuerzo de mucho m\u00e9rito, porque en ese campo Luk\u00e1cs era tan d\u00e9bil como la escuela de Frankfurt.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. Tesis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.1. Abandono del determinismo logicista hegeliano y de la filosof\u00eda de la historia:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abToda racionalidad real con que nos tropezamos en el mundo es (&#8230;) una racionalidad del \u201csi esto,&#8230;lo otro\u201d. Una situaci\u00f3n concreta est\u00e1 asociada con consecuencias concretas; y debido a que esto se produce en nuestra vida con una cierta infalibilidad, llamamos racional a tal interrelaci\u00f3n.Sin embargo, de la exacerbaci\u00f3n de la l\u00f3gica se ha inferido una racionalidad general del mundo, la cual de hecho no existe.\u00bb (Luk\u00e1cs, Conversaciones (1966), 61).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Se libr\u00f3 finalmente de Hegel.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.2. Reconocimiento de las lecciones de la cosmolog\u00eda y de la l\u00f3gica, superando su obra juvenil y a sus entusiastas como Dutschke.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abEl origen de la vida no es explicable sino en virtud de una causalidad singular\u00edsima, que no se puede derivar meramente de los elementos,. esto es, en virtud de un encuentro de series evolutivas, heterog\u00e9neas en s\u00ed. Es \u00e9ste un momento que se ha de tener muy presente, justamente a causa de que el pensamiento humano, al decir racionalidad y al decir ley, se est\u00e1 refiriendo a un dominio ontol\u00f3gico de la racionalidad, mientras que en realidad, si se me permite expresarme as\u00ed, s\u00f3lo existen necesidades de antecedente y consecuente. La necesidad ilimitadamente absoluta no es sino una fantas\u00eda de los profesores; yo digo que no existe en absoluto. La historia est\u00e1 llena de necesidades del tipo \u201csi esto&#8230;lo otro\u201d, de manera que no hay seguridad ninguna acerca de cu\u00e1ntos planetas pueda haber en el mundo, en el universo, en los cuales una casualidad tal haya engendrado la vida; y luego, como es natural, hacen falta otras tantas casualidades especiales para que, como en nuestro casos surja una especie de monos que tengan la facultad de convertirse en entes capaces de trabajo.\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i>, 29).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">No digamos ya monos socialistas&#8230;Nunca es tarde cuando llega.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.3. Superaci\u00f3n del sociologismo: de tendencia idealista:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abExiste (&#8230;) una prioridad de la realidad (&#8230;)\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abEl objeto sociol\u00f3gico o hist\u00f3rico-cultural que es el autom\u00f3vil resulta tan s\u00f3lo del modo de contemplaci\u00f3n que guarda relaci\u00f3n en los rasgos reales del autom\u00f3vil y que es la reproducci\u00f3n mental de esos rasgos reales; mas el auto existente es, en cierto modo, m\u00e1s primario que, digamos, el criterio sociol\u00f3gico concomitante, puesto que el auto circular\u00eda aun si yo no hiciera sociolog\u00eda sobre ello, mientras que la sociolog\u00eda del auto no podr\u00e1 poner en movimiento a ning\u00fan autom\u00f3vil\u00bb (Luk\u00e1cs, <i>Conversaciones<\/i> (1966), 20).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">La inversi\u00f3n de <i>Historia y consciencia de clase;<\/i> aceptaci\u00f3n de la vieja cr\u00edtica de Russell y separaci\u00f3n del final romanticismo de Frankfurt.<\/p>\n<p align=\"center\"><b>III<\/b><\/p>\n<p>1. Llama la atenci\u00f3n el que esos puntos de vista autocr\u00edticos y program\u00e1ticos, originados en tan diferente circunstancia, resulten tan actuales tambi\u00e9n hoy en la crisis.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Consideraci\u00f3n de la reorientaci\u00f3n a la \u00abreforma del hombre\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. Consideraci\u00f3n de las tres tesis filos\u00f3ficas finales.<\/p>\n<p>2. Casi parece que la \u00fanica diferencia fuera hoy la agravaci\u00f3n de la crisis:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Los abandonos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. La propuesta de abandono de la palabra \u00abcomunismo\u00bb por antiguos cuadros de \u00abextrema izquierda\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.3. La casi desaparici\u00f3n de la izquierda radical, cl\u00e1sica.<\/p>\n<p>3. La pervivencia de los motivos autocr\u00edticos y program\u00e1ticos es muy interesante y sorprendente porque en los tempranos 60 se part\u00eda de que todo el mundo tendr\u00eda su autom\u00f3vil, y hoy se parte<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. Del paro<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. Y tambi\u00e9n de la conciencia de la inviabilidad del autom\u00f3vil en su forma presente.<\/p>\n<p>4. Pero no se trata s\u00f3lo de la inviabilidad del autom\u00f3vil, sino de la sensaci\u00f3n de inviabilidad de muchas cosas m\u00e1s,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Sensaci\u00f3n minoritaria, lo que le. hace olvidar o borrar por los activistas tradicionales.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.1. Pero ya Luk\u00e1cs observ\u00f3 la situaci\u00f3n inevitablemente minoritaria de un nuevo pensamiento socialista.<\/p>\n<p>5. No es cosa de repasar aqu\u00ed las previsibles inviabilidades, desde las varias poluciones hasta las futuras escaseces y, sobre todo, la previsible deshumanizaci\u00f3n.<\/p>\n<p>6. Lo que s\u00ed hay que observar es que la respuesta de la izquierda cl\u00e1sica \u2013<i>institucional o no<\/i>\u2013 es de la misma naturaleza que la de la derecha: ignorar las amenazas de la perspectiva.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.1. La analog\u00eda entre el proyecto Bariloche (1876) y <i>The Next 200 Years <\/i>de Hermann Kahn.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.1.1. No consideran ni poluci\u00f3n, ni energ\u00eda, ni erosi\u00f3n, ni toxicidad, ni riesgos de la tecnolog\u00eda agraria, sino s\u00f3lo la alimentaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">6.2. En cuanto a deshumanizaci\u00f3n, la derecha es mucho m\u00e1s consecuente en su tradicionalismo:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.1. En la pol\u00edtica militar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">6.2.2. En sus proyecciones: Berry.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00ab(&#8230;) no estar\u00e1 lejos el d\u00eda en que la inteligencia biol\u00f3gica, que ha dominado el mundo desde hace decenas de miles de a\u00f1os, se vea obligada a dejar paso a la inteligencia electr\u00f3nica. Por muy desagradable que pueda parecer esa perspectiva, constituye sin embargo una historia antigua y familiar en la larga historia del mundo. Una especie desfasada tiene que dejar paso a otra m\u00e1s inteligente. Ha ocurrido innumerables veces en el pasado y es indudable que ocurrir\u00e1 en un futuro relativamente pr\u00f3ximo. Lo mismo que los mam\u00edferos m\u00e1s peque\u00f1os e inteligentes sucedieron a los dinosaurios, las m\u00e1quinas pueden suceder al hombre\u00bb (p. 35).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">Se puede uno divertir con la demagogia de ese \u2018indudable\u2019 que se convierte en \u2018pueden\u2019 y con el hecho de que los dinosaurios no fabricaron a los peque\u00f1os mam\u00edferos m\u00e1s inteligentes. Pero lo esencial es el antihumanismo de esta ideolog\u00eda capitalista tard\u00eda.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abLa primera m\u00e1quina de Von Neumann llevar\u00e1 su propio equipo para la construcci\u00f3n del imperio\u00bb (160).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">\u00abLa raza humana y sus sucesores heredar\u00e1n los cielos\u00bb (167)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">(Adrian Berry,<i> La m\u00e1quina superinteligente<\/i>, Madrid, Alianza, 1983).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\"><i>Eritis sicut dii [ser<\/i><i>\u00e9is como dioses]<\/i><i>,<\/i> y tan tir\u00e1nicos como ellos.<\/p>\n<p>7. Irrealidad de la pol\u00edtica realista tradicional.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.1. De su realismo: armamento nuclear.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.2 De sus programas: las m\u00e1quinas conquistadoras de Berry no son de verdad descendientes nuestros.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">7.3. La pol\u00edtica tradicional es incoherente con las actuales fuerzas productivo-destructivas.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">7.3.1. Eso se refiere primariamente al sistema y la cultura capitalistas, con sus fen\u00f3menos como de adicci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">7.3.2. Pero tambi\u00e9n a la izquierda contaminada:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">7.3.2.1. El programa de la URSS de \u00abalcanzar y superar a los USA\u00bb.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">7.3.2.2. El mencionado proyecto Bariloche.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">7.3.2.3. El ejemplo del Sutin.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">7.3.2.4. El esquema Miguel [NE: tal vez Miguel Candel] y su critica.<\/p>\n<p align=\"center\"><b>IV<\/b><\/p>\n<p>1. Recapitulando, la cuesti\u00f3n autocr\u00edtica que define el volver a empezar se refiere hoy a la cuesti\u00f3n de la contradicci\u00f3n b\u00e1sica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. Respecto de la cual hay que superar.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.1. El determinismo hegeliano de la tradici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.2. El progresismo burgu\u00e9s a la Bariloche.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.1.3. Pero tambi\u00e9n el irracionalismo pseudo-revolucionario: Gorz, Illich.<\/p>\n<p>2. Hay que registrar la presencia de la situaci\u00f3n que para Marx era el final del capitalismo: la decadencia completa de la plusval\u00eda absoluta.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. Sin que desaparezca el capitalismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Y mientras aparecen problemas socialistas, como la reconstrucci\u00f3n de la relaci\u00f3n especie-naturaleza.<\/p>\n<p>3. Dicho sea de paso,esto permite ver claramente lo com\u00fan a las dos crisis del marxismo, de los 60 y de hoy, lo com\u00fan al \u00abcoche para todos\u00bb y al paro: el sobrevivirse de lo que seg\u00fan Marx era el capitalismo.<\/p>\n<p>4. La tarea educativa se hace decisiva:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. Por la problem\u00e1tica ya \u00absocialista\u00bb<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Porque ning\u00fan MP cae por s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>5. Resumen pr\u00e1ctico:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. La vieja pol\u00edtica \u2013tambi\u00e9n la de la izquierda\u2013 es ya una locura: lleva al desastre f\u00edsico y pol\u00edtico sin cambiar lo esencial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. La nueva concepci\u00f3n, el nuevo comienzo, debe consistir en tomarse al pie de la letra la radicalidad de viejos conceptos: otra sociedad, otra humanidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.3. \u00bfEs eso vago? Guillevic<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.4. No es tan vago, se puede ejemplificar: otras conductas de partidos y movimientos, para empezar. Nueva credibilidad.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"9\"><\/a><b>9. Conferencia sobre Luk\u00e1cs<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 30 de abril de 1985, Sacrist\u00e1n dict\u00f3 una conferencia sobre el pensamiento pol\u00edtico de Luk\u00e1cs en \u00abLeviat\u00e1n\u00bb, una librer\u00eda barcelonesa hoy inexistente y que en aquel entonces estaba dirigida por un grupo de amigos pr\u00f3ximos a la LCR (Liga Comunista Revolucionaria). Fue su pen\u00faltima conferencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Le present\u00f3 Jos\u00e9 Guti\u00e9rrez, entonces redactor de <i>Inprecor<\/i>, se\u00f1alando que la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n se enmarcaba en un ciclo en el que ya hab\u00edan intervenido Jos\u00e9 M\u00aa Valverde (\u00abLiteratura y revoluci\u00f3n en Nicaragua\u00bb)<b> <\/b>y el c\u00f3nsul cubano en Barcelona. El resto de las conferencias se centraron sobre Guatemala, El Salvador y Nicaragua y, m\u00e1s en general, sobre la situaci\u00f3n pol\u00edtica en Centroam\u00e9rica. Sacrist\u00e1n asisti\u00f3 a algunas de estas intervenciones. Concretamente, a una magn\u00edfica narraci\u00f3n del proyecto de alfabetizaci\u00f3n sandinista.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Se han conservado el gui\u00f3n de la intervenci\u00f3n de Sacrist\u00e1n y una grabaci\u00f3n de la misma. Las referencias del esquema remiten a: Kofler, Holz, Abendroth, <i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>. Madrid, Alianza editorial 1971 (\u00a1l\u00e1stima que Sacrist\u00e1n no fuera el traductor!). Se ha recogido \u2013parcialmente\u2013 el interesante coloquio que sigui\u00f3 a la exposici\u00f3n inicial.<\/span><\/p>\n<p>-No p\u00fablico.<\/p>\n<p>1. Ambivalencia de lo que nos ha dejado.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.1. De su pr\u00e1ctica,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.2. De su producci\u00f3n intelectual:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.1. Textos que han hecho \u00e9poca, ineliminables de la tradici\u00f3n o acervo marxista y, m\u00e1s en general, socialista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.2. Textos desinformados, anacr\u00f3nicos tal vez ya cuando nacieron: por situaci\u00f3n [Europa del] Este.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.2.3. Filosof\u00eda: Mao y el neopositivismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.2.3.1. Estrechez de la cr\u00edtica cultural-literaria<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">1.3. Incluso de su estilo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.3.1. Su primer estilo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">1.3.2. El de marxista.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.3.2.1. Enzensberger.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">1.3.2.2. Discusi\u00f3n.<\/p>\n<p>2. Creo que en ese mundo ambivalente lo que m\u00e1s nos interesa es lo que se refiere a fen\u00f3menos que hoy vivimos.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.1. El \u00faltimo Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">2.2. Y de \u00e9l la pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">2.2.1. Las conversaciones con Abendroth, Holz y Kofler.<\/p>\n<p>3. La fundamentaci\u00f3n de sus opiniones pol\u00edticas en los 60.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.1. La validez de la ontolog\u00eda: el ejemplo del funcionamiento del autom\u00f3vil (<i>Conversaciones<\/i>, p. 20)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.1. Cara: objetividad contra sociologismo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.1.2. Cruz: ontolog\u00eda en vez de ciencia.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.2. El concepto de racionalidad (<i>Ib\u00eddem, <\/i>p. 61)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.1. Viejo asunto de Luk\u00e1cs (contar)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.2.2. Pero ahora rechazo claro de la tesis hegeliana de la racionalidad del mundo.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.3. El antiluddismo (<i>Ib\u00eddem<\/i>, p.148)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.1. Distancia de cierto 68.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.3.2. Razonado: (<i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 182-183)<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.4. La cl\u00e1sica tesis antiut\u00f3pica del <i>Asalto a la raz\u00f3n<\/i>, en versi\u00f3n positiva (inversi\u00f3n del Gran Hotel Abismo): <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 88-89.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">3.5. El arte incluso como conocimiento: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 40-44.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.5.1. Cara: oposici\u00f3n al nuevo trivialismo desencantado (Hardinguey).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">3.5.2. Cruz: aceptaci\u00f3n de la historia convencional del arte.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">3.5.2.1. Conservadurismo marxista.<\/p>\n<p>4. An\u00e1lisis de la realidad.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.1. La tesis sobre la plusval\u00eda relativa: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 71-72.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.1. Contra los t\u00f3picos sobre el final del capitalismo y la era industrial.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.1.2. Consiguiente problema del ocio, visto como problema del sentido (nueva religiosidad).<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.2. Consiguiente necesidad de renovar la teor\u00eda socialista: <i>Ib\u00eddem,<\/i> pp. 28 y 208.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">4.2.1. No f\u00e1cil, porque p\u00e9rdida de consciencia de clase: los sindicatos a la izquierda de los partidos: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 108-109.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 120px;\">4.2.1.1. La lucha sindical hoy ha de ser tambi\u00e9n lucha cultural: Ib\u00eddem, pp. 112-113.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.3. La tesis del volver a empezar: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 82-83 y pp. 155-156.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">4.4. Pesimismo sobre las posibilidades organizativas del socialismo radical en Occidente: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 120 y 122<\/p>\n<p>5. Perspectiva organizativa.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.1. Preservaci\u00f3n del principio de Kautsky-Lenin: <i>Ibidem<\/i>, pp. 91 y 116<\/p>\n<p style=\"padding-left: 40px;\">5.2. Pero novedades.,<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.1. Critica de los minilenines: <i>Ib\u00eddem<\/i>, pp. 119-120.<\/p>\n<p style=\"padding-left: 80px;\">5.2.2. Nueva organizaci\u00f3n: <i>Ib\u00eddem,<\/i> pp. 133-134.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Al final de del esquema figuran unas notas manuscritas probablemente tomadas por Sacrist\u00e1n durante el coloquio de la conferencia: -No vale el an\u00e1lisis euroc\u00e9ntrico -La elevaci\u00f3n del nivel de vida -Gorz-Sweezy &#8211;<i>Historia <\/i><i>y consciencia de clase<\/i> -Frente Popular].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Sacrist\u00e1n inici\u00f3 su intervenci\u00f3n con las siguientes palabras:<\/span><\/p>\n<p>\u00abPrimero, antes de entrar en el asunto, quer\u00eda justificar porque no quiero terminar tarde. Es porque no puedo. Por cuestiones m\u00e9dicas [di\u00e1lisis 3 d\u00edas por semana] tengo una serie de limitaciones. Y luego quer\u00eda decir que eso que ha dicho Pepe [Guti\u00e9rrez] de la escasez de actos de conmemoraci\u00f3n de Luk\u00e1cs en su centenario tiene, de todas maneras, una excepci\u00f3n. Es posible que a principios de junio y en oto\u00f1o haya conmemoraciones pero, la verdad, debidas al impulso de la embajada de Hungr\u00eda. El agregado cultural h\u00fangaro, que es un hombre bastante abierto, est\u00e1 intentando conseguir un acto en el Ateneo [barcelon\u00e9s], que seguramente ser\u00e1 el cuatro o cinco de junio \u2013y habr\u00e1 otro seguramente en Econ\u00f3micas ya en oto\u00f1o\u2013, con un hombre que conoce muy bien a Luk\u00e1cs y le ha traducido bastante al catal\u00e1n que es Ivars\u00bb.<\/p>\n<p>Lo que quiero hacer, efectivamente, es algo premeditadamente entre amigos. Es de suponer que los asuntos que voy a sacar no fueran de ning\u00fan inter\u00e9s para el p\u00fablico general \u2013por ejemplo, para ese fil\u00f3sofo que no quiere ni o\u00edr hablar de Luk\u00e1cs\u2013 y, por consiguiente, va a ser una visi\u00f3n en la que, adem\u00e1s de parcial, me va a interesar poco la filosof\u00eda general de Luk\u00e1cs y tampoco su teor\u00eda literaria. Me va a interesar principalmente el pensamiento pol\u00edtico y, adem\u00e1s, visto desde un punto de vista de izquierda comunista, que seguramente ser\u00eda de poco inter\u00e9s para los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Desde un punto de vista de izquierda comunista, lo primero que hay que decir, creo yo, es que lo que Luk\u00e1cs nos deja es muy ambivalente. No querr\u00eda decir ambiguo, no digo que sea oscuro. Luk\u00e1cs era claro en su pensamiento, pero es ambivalente porque se ha movido por l\u00edneas bastante distintas, en muchos terrenos. Para empezar, como es natural y como es obvio, en su pr\u00e1ctica pol\u00edtica. Luk\u00e1cs ha sido, por una parte, un intelectual comunista muy independiente que nunca pas\u00f3 por el aro de la censura de Zdanov, del falso dogmatismo de Zdanov, que en el fondo no era un dogmatismo de verdad, era un dogmatismo puramente oportunista, para el control pol\u00edtico y no por raz\u00f3n de ideas aunque fueran dogm\u00e1ticas. Pero mientras que, por una parte, era un intelectual muy libre, muy independiente y muy valiente, en la defensa de sus ideas, luego en cambio, sea por convicci\u00f3n, sea por conformismo, en cuestiones que pod\u00edan parecerle menores fue seguramente demasiado flexible, por as\u00ed decirlo, demasiado atento a las necesidades de disciplina del momento, o de lo que \u00e9l consideraba su disciplina.<\/p>\n<p>Y como pol\u00edtico activo, lo mismo, aunque aqu\u00ed quiz\u00e1 con m\u00e1s sabidur\u00eda. Luk\u00e1cs fue primero uno de los dos grandes intelectuales de la izquierda comunista criticada en el ensayo de Lenin sobre el izquierdismo. El otro era Korsch. Luk\u00e1cs y Korsch eran los dos principales, ambos atacados como fil\u00f3sofos. Hab\u00eda algunos otros pero que entonces eran menos conocidos y que adem\u00e1s importaban m\u00e1s como pol\u00edticos. Por ejemplo, Pannekoek y los consejistas holandeses. Pero como fil\u00f3sofos, los que importaban eran claramente Luk\u00e1cs y Korsch.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs se retract\u00f3. Yo creo \u2013no quiero extenderme en esto porque escrib\u00ed, adem\u00e1s, una nota en <i>El Pa\u00eds <\/i>hace poco sobre ello\u2013 que se retract\u00f3 sinceramente, que aquello no fue una operaci\u00f3n oportunista sino que de verdad admiti\u00f3 que su libro [<i>Historia y consciencia de clase<\/i>] era idealista. Pero luego, a continuaci\u00f3n, se provoca el verdadero problema pol\u00edtico que consiste en lo siguiente: \u00e9l ha vivido como comisario del pueblo con B\u00e9la Kun las principales etapas de la revoluci\u00f3n h\u00fangara, que es uno de los fracasos m\u00e1s sangrientos de las revoluciones obreras de finales de la primera Guerra Mundial; ah\u00ed verdaderamente la masacre fue espantosa, y entonces Luk\u00e1cs reaccion\u00f3 construyendo una l\u00ednea de alianzas, una l\u00ednea que podr\u00edamos llamar, anacr\u00f3nicamente, porque entonces todav\u00eda no se hablaba de eso, frente-populista, por as\u00ed decirlo. Todav\u00eda no era eso, faltar\u00edan muchos a\u00f1os para que se acu\u00f1ara la expresi\u00f3n \u00abfrente popular\u00bb, pero la l\u00ednea ya era eso, m\u00e1s bien frente-populista, que era una especie de reacci\u00f3n defensiva por el desastre que hab\u00edan vivido. Entonces, en el Congreso siguiente del partido h\u00fangaro, qued\u00f3 en minor\u00eda absoluta. No s\u00e9 exactamente cuantos votaron con \u00e9l pero poqu\u00edsima gente. Entonces \u00e9l sac\u00f3 una consecuencia muy caracter\u00edstica de su vida pol\u00edtica: como ha escrito varias veces en sus apuntes autobiogr\u00e1ficos, decidi\u00f3 que puesto que \u00e9l llevaba raz\u00f3n y el partido le dejaba en minor\u00eda es que \u00e9l no serv\u00eda para hacer pol\u00edtica, y que, por tanto, se retiraba y se dedicaba s\u00f3lo a fil\u00f3sofo comunista y no a pol\u00edtico comunista.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay detr\u00e1s de esto? \u00bfSe puede creer que era sincero al decir eso, que su derrota en el congreso h\u00fangaro me parece que del a\u00f1o 1924 \u2013pero esto no lo aseguro, puede ser 1925 en vez de 1924\u2013, demostraba que era \u00e9l un dirigente comunista incapaz? Yo siempre he tenido mis dudas. Ya las tuve, debo decirlo, antes de la invasi\u00f3n rusa de Hungr\u00eda en el 1956. Yo ya antes no me lo cre\u00ed \u00bfPor qu\u00e9? Porque el texto era un texto siempre muy ir\u00f3nico, de una persona que te dice: aquella votaci\u00f3n demostraba que yo no sirvo para esto. Era muy dif\u00edcil creerle. Se puede creer a uno que diga: es una prueba de que lo hice mal, es una prueba de que lo argument\u00e9 mal o quiz\u00e1 me equivoqu\u00e9, pero que uno deduzca de que perdi\u00f3 una votaci\u00f3n que ya no sirve para nada es muy grueso. No s\u00e9 si estar\u00e9is de acuerdo pero a m\u00ed me ha parecido siempre poco convincente. Pero es que luego, adem\u00e1s, en 1956, cuando la invasi\u00f3n rusa de Hungr\u00eda, me parece que se tuvo la prueba de que aquella primera declaraci\u00f3n de los a\u00f1os veinte era falsa, era una manera suya de capear el temporal estalinista \u2013pre-estalinista en aquel momento, ni siquiera lo era\u2013, el dogmatismo y sectarismo del partido h\u00fangaro que luego se convertir\u00eda en uno de los peores partidos estalinistas.<\/p>\n<p>El hecho que a m\u00ed me parece que prueba que aquello no iba en serio es que cuando en 1956 se consigue en Hungr\u00eda, por pocos d\u00edas, un gobierno popular, que era una cosa muy compleja, sin duda ninguna, con infiltraci\u00f3n de servicios occidentales, particularmente norteamericanos, de eso no hay ninguna duda, pero que pudieron infiltrarse porque era un movimiento popular sino no se habr\u00edan podido infiltrar (Seguramente hay tambi\u00e9n agentes de la CIA hablando con miembros de Solidaridad en Polonia pero si no hubiera Solidaridad no habr\u00eda agentes de la CIA. Las cosas hay que explicarlas as\u00ed). Pues bien, en ese gobierno que era un gobierno heroico, que se jugaba las cosas a vida o muerte, Luk\u00e1cs, que seg\u00fan \u00e9l no serv\u00eda para la pol\u00edtica, acept\u00f3 un puesto de ministro, en un momento de enorme dificultad pol\u00edtica. Si de verdad se hubiera considerado un incapaz para hacer pol\u00edtica, yo creo que no se habr\u00eda metido en el gobierno de nadie.<\/p>\n<p>De modo que eso me parece probar que, desde finales de los a\u00f1os veinte hasta 1956, Luk\u00e1cs ha ido mintiendo sobre quien era \u00e9l pol\u00edticamente. Esta es mi impresi\u00f3n. Ha ido camufl\u00e1ndose, escondi\u00e9ndose. \u00bfPor qu\u00e9? Pues porque seguramente ha pensado que eso que en la tradici\u00f3n de la III Internacional se llamaba \u00abla Patria del socialismo\u00bb estaba por encima de todo y hab\u00eda que defenderlo a ultranza. Es posible que fuera esa la causa. Pero, en todo caso, tambi\u00e9n en este plano de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica el itinerario es muy ambiguo. Tiene claramente dos caras siempre. Se puede ver desde un lado, se puede ver desde el otro.<\/p>\n<p>Yo creo que lo mismo se puede decir, igual se puede registrar lo de la ambivalencia en la producci\u00f3n intelectual, en la producci\u00f3n te\u00f3rica de Luk\u00e1cs. Por una parte, ha escrito libros que, como dec\u00eda hace un momento Pepe [Guti\u00e9rrez], hacen historia no s\u00f3lo en el marxismo sino en toda la filosof\u00eda europea del siglo XX. Principalmente,<b> <\/b><i>Historia y consciencia de clase<\/i><b>.<\/b> Este es un libro que no s\u00f3lo no se puede eliminar del acerbo marxista, a pesar de su evidente idealismo en muchos puntos, sino que adem\u00e1s ha sido importante en filosof\u00edas no marxistas del siglo XX. Por ejemplo, un pensador tan importante aunque sea tan reaccionario como Heidegger es evidente que ha bebido de <i>Historia y consciencia de clase<\/i> ideas muy importantes. Ha cogido de <i>Historia y conciencia de clase<\/i> toda la teor\u00eda de la alienaci\u00f3n en la versi\u00f3n un poco idealista de Luk\u00e1cs y la ha trasplantado a otra tradici\u00f3n filos\u00f3fica, lo que se suele llamar la fenomenolog\u00eda, lo que ven\u00eda de Husserl, que es una filosof\u00eda anal\u00edtica sin filosof\u00eda social pr\u00e1cticamente.<\/p>\n<p>Pero, por otra parte, tambi\u00e9n ha producido Luk\u00e1cs, al lado de estos grandes libros que son de importancia imposible de exagerar en la cultura del siglo XX, particularmente en la cultura marxista, textos muy desinformados, que ya eran, en mi opini\u00f3n, anacr\u00f3nicos cuando los escribi\u00f3, que ya estaban pasados cuando los escribi\u00f3. Yo creo que eso se debe a la pol\u00edtica cultural que solemos llamar estalinista, y que ser\u00eda m\u00e1s justo llamar zdanovista porque fue [Zdanov] el que de verdad la impuso, una pol\u00edtica cultural que debi\u00f3 privar a Luk\u00e1cs, como a casi todos los intelectuales comunistas de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica \u2013Luk\u00e1cs estaba entonces exiliado en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica\u2013, de informaci\u00f3n, o bien de un modo total o bien de un modo selectivo.<\/p>\n<p>Hab\u00eda en la Rusia estaliniana un modo muy notable, muy interesante, de ocultar informaci\u00f3n que no era el brutal de que nadie sepa nada, salvo la verdadera direcci\u00f3n, el n\u00facleo con poder, sino que supieran las cosas el n\u00facleo con el poder y unos cuantos consejeros t\u00e9cnicos o intelectuales importantes. Eso daba lugar a casos muy grotescos, c\u00f3micos incluso. Por ejemplo, durante todo el per\u00edodo estaliniano, a la l\u00f3gica moderna, lo que se suele llamar l\u00f3gica matem\u00e1tica o simb\u00f3lica, se la fue calificando de ciencia reaccionaria y burguesa. Lo mismo a la teor\u00eda de la relatividad de Einstein. Pero cuando despu\u00e9s del XX Congreso del PCUS se levanta, por lo menos en gran parte, la censura cultural, resulta que hab\u00eda un cultivo de la l\u00f3gica matem\u00e1tica y de la teor\u00eda de la relatividad muy importante en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Pero, \u00bfqui\u00e9n lo hac\u00eda? Lo hac\u00eda gente camuflada de f\u00edsico, de m\u00e9dico, gente que recib\u00eda sus sueldos en el Instituto de F\u00edsica, en el de \u00d3ptica. Por ejemplo, uno de los principales cient\u00edficos de l\u00f3gica matem\u00e1tica, el autor de una t\u00e9cnica, de un c\u00e1lculo que es de mucha importancia no s\u00f3lo en f\u00edsica sino tambi\u00e9n incluso en algunas ciencias sociales, Marko<sup>1<\/sup>, autor de las llamadas cadenas de Marko, que son unos c\u00e1lculos para trabajo probabil\u00edstico, este tipo viv\u00eda metido en un Instituto de \u00d3ptica y ah\u00ed, en realidad, ten\u00eda todo un laboratorio, un Instituto de L\u00f3gica camuflado de \u00d3ptica. Hab\u00eda una especie de despotismo ilustrado por el cual un n\u00facleo pod\u00eda saber de qu\u00e9 iban las cosas y el pueblo ten\u00eda que ser simplemente adoctrinado.<\/p>\n<p>Yo no querr\u00eda coincidir en estas cosas con la cr\u00edtica burguesa. Quiero decir: creo que nosotros debemos tener en cuenta al mismo tiempo el trabajo cultural imponente realizado bajo el estalinismo, es decir, la alfabetizaci\u00f3n de algo as\u00ed como quince naciones prehist\u00f3ricas y su paso al siglo XX. Esto no hay que olvidarlo pero tampoco hay que olvidar lo otro.<\/p>\n<p>Yo creo que la desinformaci\u00f3n de Luk\u00e1cs, que los textos anacr\u00f3nicos de Luk\u00e1cs, tienen que ver con eso: falta de elementos de juicio, falta de elementos de informaci\u00f3n. Y as\u00ed ha escrito Luk\u00e1cs en teor\u00eda pol\u00edtica y en filosof\u00eda cosas disparatadas. Por ejemplo, yo no s\u00e9 si a alguno le ha ca\u00eddo&#8230; \u00a1Ah, no!, no le puede haber ca\u00eddo porque no est\u00e1 traducido. Yo lo tengo porque me lo escribi\u00f3 \u00e9l en una carta. Luk\u00e1cs hab\u00eda escrito en una carta que los mao\u00edstas eran reaccionarios. Entonces, como yo ten\u00eda que traducir eso, le escrib\u00ed dici\u00e9ndole que a ver si pod\u00eda cambiar un poco lo de reaccionarios, y poner otra cosa porque eso de que \u00ablos mao\u00edstas eran reaccionarios\u00bb era un poco fuerte. Entonces, me escribi\u00f3 una carta de doce p\u00e1ginas para demostrarme que los mao\u00edstas y los neopositivistas de la sem\u00e1ntica norteamericana de derechas eran lo mismo. Eso s\u00f3lo se puede deber a mala informaci\u00f3n sobre el mao\u00edsmo y a mala informaci\u00f3n sobre los sem\u00e1nticos de derecha norteamericanos. No hay ninguna otra explicaci\u00f3n posible. Entonces \u00e9l trabajaba all\u00ed, p\u00e1gina tras p\u00e1gina, en una demostraci\u00f3n de locos. Yo le\u00ed aquello y pensaba: se ha vuelto loco o qu\u00e9 le ha pasado a este hombre. Creo que fue desinformaci\u00f3n, que ni ten\u00eda una informaci\u00f3n suficiente sobre mao\u00edsmo ni sobre sem\u00e1ntica norteamericana.<\/p>\n<p>Aunque esto ya lo digo con menos decisi\u00f3n, con muchas m\u00e1s dudas, quiz\u00e1s al mismo cap\u00edtulo de desinformaci\u00f3n, que en todo caso ha producido textos anacr\u00f3nicos, habr\u00eda que atribuir lo estrecha que ha sido siempre su cr\u00edtica literario-cultural. Si un escritor comunista, por ejemplo Brecht, comet\u00eda el pecado de no usar formas literarias tradicionales, Luk\u00e1cs le lanzaba toda la caballer\u00eda cr\u00edtico-ideol\u00f3gica encima. Por m\u00e1s que fuera militante comunista de tantos a\u00f1os. Es igual. Si hac\u00eda versos que no estuvieran dentro de la precept\u00edstica alemana cl\u00e1sica, decid\u00eda que aquel se\u00f1or era comunista pero no del todo, porque todav\u00eda hac\u00eda versos que no eran concordes con la tradici\u00f3n cl\u00e1sica. Esta estrechez del juicio de gusto cr\u00edtico literario de Luk\u00e1cs no se puede atribuir a su teor\u00eda est\u00e9tica. Esto es otra cosa. Su teor\u00eda est\u00e9tica tiene otra amplitud de miras que no tiene su juicio cr\u00edtico, pero el juicio cr\u00edtico tan estrecho que da tambi\u00e9n tiene que ver con la desinformaci\u00f3n, con vivir en aquella campana cultural en que viv\u00edan los intelectuales bajo el estalinismo. Sin enterarse de la misa la media.<\/p>\n<p>Siguiendo son esta ambivalencia, su mismo estilo es ambivalente y nos deja hoy en dudas cuando se lee en alem\u00e1n. En traducciones eso se nota menos. Luk\u00e1cs era h\u00fangaro pero su estilo alem\u00e1n de joven, cuando \u00e9l todav\u00eda no era marxista, cuando estaba m\u00e1s bien en la l\u00ednea de la sociolog\u00eda de Simmel y estos autores, era un estilo muy brillante, un alem\u00e1n muy bonito, muy cl\u00e1sico-barroco, un gran estilo literario. Cuando pasa al marxismo, empieza a escribir de una manera repetitiva, demasiado facilona, demasiado largo, explicando las cosas p\u00e1gina tras p\u00e1gina innecesariamente, lo que hizo que tuviera cr\u00edticas, por ejemplo, de uno de esos pseudosocialistas de izquierda (que siempre los hay, aqu\u00ed ahora ya conocemos el fen\u00f3meno: muchos de esos que se desencantan en seguida cuando pasa algo, que aqu\u00ed los conocemos ahora por centenares, pero que entonces, en los a\u00f1os sesenta, se conoc\u00edan menos). Me estoy refiriendo a Enzensberger.<\/p>\n<p>Enzensberger, que tuvo un momento en que crey\u00f3 que hab\u00eda cortado de verdad el cord\u00f3n umbilical con la burgues\u00eda que era su madre, pero que fue en realidad unos a\u00f1os nada m\u00e1s, cuando empez\u00f3 a escribir en forma antimarxista una de las primeras cosas que hizo, porque era de lo de m\u00e1s f\u00e1cil, fue ponerse a insultar a Luk\u00e1cs por su mal estilo, porque degradaba, porque estropeaba la lengua. Insult\u00f3 en serio, hasta extremos que no parecen de los a\u00f1os sesenta sino m\u00e1s bien de los a\u00f1os ochenta, porque lleg\u00f3 a llamar a Luk\u00e1cs \u00abviejo cabr\u00f3n\u00bb por escrito, claro que <i>cabr\u00f3n<\/i> en alem\u00e1n no es, ni mucho menos, tan fuerte como en castellano, es m\u00e1s suave. Pero as\u00ed y todo era un poco fuerte.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 pensar de esto? \u00bfLleva raz\u00f3n Enzensberger cuando piensa que esa degradaci\u00f3n del estilo de Luk\u00e1cs es s\u00edntoma de cosas m\u00e1s graves, de cosas peores? A medias. Tambi\u00e9n en esto yo dar\u00eda una respuesta ambivalente. Por una parte, creo que est\u00e1 mal degradar el estilo por razones popul\u00edsticas, sobre todo el estilo de obras filos\u00f3ficas. Eso no tiene sentido. Pero, en cambio, creo que hay que tener comprensi\u00f3n por la finalidad que ten\u00eda Luk\u00e1cs al intentar escribir, por as\u00ed decirlo, muy por los suelos: pretend\u00eda ser m\u00e1s le\u00eddo. Cuando \u00e9l era un joven fil\u00f3sofo de la escuela de Simmel, escrib\u00eda para 300 acad\u00e9micos que son los que le ten\u00edan que votar en una oposici\u00f3n a c\u00e1tedra y luego recomendarle a un editor. En cambio, cuando se escribe como intelectual comunista, claro que hay intentar escribir para m\u00e1s gente, para que te discuta m\u00e1s gente por lo menos.<\/p>\n<p>Con esto no quiero aprobar la ca\u00edda clara del estilo de Luk\u00e1cs, del Luk\u00e1cs marxista frente al Luk\u00e1cs anterior, pero s\u00ed insinuar que creo que tampoco aqu\u00ed se puede hacer una condena radical, que hay que ver \u2013por lo menos hay que admitir\u2013 que el asunto tiene dos caras.<\/p>\n<p>Pasando a otra cosa, porque lo de la ambivalencia de Luk\u00e1cs es lo primero que quer\u00eda decir, creo que en ese mundo de ideas ambivalentes y de ejemplos de pr\u00e1ctica pol\u00edtica tambi\u00e9n ambivalentes que nos ha dejado Luk\u00e1cs, lo que m\u00e1s nos interesa hoy es lo que se refiere a cosas que vivimos en este momento, es decir, cosas que ha escrito, que ha dicho o que ha hecho el \u00faltimo Luk\u00e1cs, empezando por su decisi\u00f3n de sumarse a la insurrecci\u00f3n h\u00fangara de 1956, a pesar de que la confusi\u00f3n ideol\u00f3gica de aquella insurrecci\u00f3n ten\u00eda que chocarle mucho a \u00e9l que era un marxista tan hegeliano, tan tradicional en ese sentido, y, sin embargo, se decidi\u00f3 y tom\u00f3 partido. Y creo tambi\u00e9n que lo que m\u00e1s nos interesa de esas cosas del \u00faltimo Luk\u00e1cs son las pol\u00edticas.<\/p>\n<p>Las pol\u00edticas las tenemos muy bien reunidas. El \u00faltimo pensamiento pol\u00edtico de Luk\u00e1cs lo tenemos muy bien reunido en este escrito, las <i>Conservaciones <\/i>con Abendroth , Kofler y Holz. No es que sea lo \u00faltimo que ha escrito o dicho Luk\u00e1cs. Lo \u00faltimo que ha escrito es lo que estaba escribiendo cuando le hicieron esta entrevista: la<b> <\/b><i>Ontolog\u00eda del ser social,<\/i> cuya edici\u00f3n se acaba de terminar ahora en alem\u00e1n. El mes pasado sali\u00f3 el \u00faltimo tomo y no est\u00e1 traducido al castellano, pero la <i>Ontolog\u00eda<\/i> es pol\u00edtica s\u00f3lo en el sentido en que siempre es pol\u00edtico lo que escribe un marxista, pero no en el sentido de ser expl\u00edcitamente pol\u00edtico como esto [<i>Conversaciones con Luk\u00e1cs<\/i>]. Este es un libro que si lo ten\u00e9is a mano vale la pena repasar si es que quer\u00e9is dedicar un rato a Luk\u00e1cs en su centenario, y del que, adem\u00e1s, se puede uno saltar tranquilamente las conversaciones con Holz y Kofler, que son marxistas muy literarios, por as\u00ed decirlo, con poca preocupaci\u00f3n cient\u00edfica, m\u00e1s bien con preocupaci\u00f3n literaria. Kofler un poco m\u00e1s pero Holz nada. En cambio, es muy importante la conversaci\u00f3n con Abendroth. Abendroth es un personaje muy interesante \u2013tiene que tener ya muchos a\u00f1os\u2013 de la izquierda del Partido Socialdem\u00f3crata alem\u00e1n, expulsado de ella incluso, siempre muy valiente y de mucha prestancia cient\u00edfico-pol\u00edtica, y por eso la conversaci\u00f3n con Abendroth s\u00ed que tiene mucha miga marxista.<\/p>\n<p>Pues bien, si se repasan todas esas conversaciones, uno encuentra un pensamiento pol\u00edtico que tiene ya bastantes novedades respecto de la l\u00ednea pol\u00edtica tradicional de Luk\u00e1cs, pero que, por otra parte, sigue siendo la l\u00ednea pol\u00edtica, dig\u00e1moslo as\u00ed, de un fil\u00f3sofo marxista. Es decir, incluso en una serie de entrevistas como \u00e9stas, Luk\u00e1cs no se olvida de poner fundamentos filos\u00f3ficos a lo que va a decir pol\u00edticamente y el principal fundamento filos\u00f3fico que pone aqu\u00ed, en esta entrevista, y luego en esa<i> Ontolog\u00eda<\/i> p\u00f3stuma, es afirmar que hay que poner un fundamento ontol\u00f3gico a la pol\u00edtica y a la ciencia social en general \u00bfQu\u00e9 quiere decir con esto?<\/p>\n<p>Dicho sea entre par\u00e9ntesis, esto se deb\u00eda a la influencia en el viejo Luk\u00e1cs de un autor que \u00e9l no hab\u00eda conocido hasta sus \u00faltimos 15 a\u00f1os: un fil\u00f3sofo alem\u00e1n, un prusiano, que le hizo leer este otro fil\u00f3sofo y cr\u00edtico literario marxista, que quiz\u00e1 conoc\u00e9is, Harich. Yo tambi\u00e9n hab\u00eda notado lo mismo y se lo hab\u00eda dicho a Luk\u00e1cs tambi\u00e9n, un cierto parentesco entre su pensamiento y el de este fil\u00f3sofo que os digo, prusiano, que muri\u00f3 a principios de siglo, Nicolai Hartmann. Hartmann hab\u00eda intentado hacer ontolog\u00eda moderna sobre una base kantiana. Ontolog\u00eda era una vieja disciplina filos\u00f3fica que ten\u00eda que ser una teor\u00eda del Ser tal cual, sin calificativos, o sea, no del ser f\u00edsico, ni del ser ps\u00edquico, ni del ser moral, ni del ser cultural, sino del concepto de Ser, trabajar sobre el concepto de Ser a ver qu\u00e9 sale. Esta es un tipo de disciplina que hab\u00eda quedado liquidada al final de la Edad Media, como una disciplina no moderna, como metaf\u00edsica. Pues, bien, Hartmann hace esa operaci\u00f3n desde una l\u00ednea kantiana y Luk\u00e1cs, esa va a ser la \u00faltima obra de su vida, una vez que Harich le hace leer a Hartmann, se ponen de acuerdo en que s\u00ed. A m\u00ed no me hubiera hecho caso porque yo se lo dije por la <i>Est\u00e9tica<\/i>, dado que Hartmann hab\u00eda escrito una <i>Est\u00e9tica<\/i> y una est\u00e9tica era algo que en Europa no se escrib\u00eda desde el siglo XVIII, desde la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Wolff no se hab\u00eda vuelto a escribir una est\u00e9tica. Entonces, le pregunt\u00e9 a Luk\u00e1cs si conoc\u00eda la <i>Est\u00e9tica<\/i> de Hartmann y me dijo que no, y yo le dije: pues mire porque eso tiene que ver con lo que usted hace. Pero no lo tom\u00f3 en serio. Ten\u00eda ya la <i>Est\u00e9tica<\/i> muy adelantada. En cambio, cuando Harich le dijo lo de la ontolog\u00eda s\u00ed que se lo tom\u00f3 en serio: trabaj\u00f3 la ontolog\u00eda de Hartmann y decidi\u00f3 que \u00e9l ten\u00eda que hacer una ontolog\u00eda marxista. \u00bfQu\u00e9 sentido tiene eso?<\/p>\n<p>He de decir de salida que a m\u00ed eso no me es simp\u00e1tico porque el pensamiento marxista no debe anular la tradici\u00f3n. Eso me parecer\u00eda una locura. Pero de ah\u00ed a suponer que todo legado tradicional es, <i>a priori<\/i>, bueno para el futuro tampoco me parece que se pueda admitir. Ahora, \u00bfqu\u00e9 buscaba Luk\u00e1cs con eso? Yo creo que se puede entender muy bien. Al decir que tiene que haber una ontolog\u00eda marxista y que el pensamiento marxista tiene que basarse en una ontolog\u00eda, como lo hizo el pensamiento de Arist\u00f3teles o el pensamiento de Santo Tom\u00e1s de Aquino, lo que Luk\u00e1cs est\u00e1 diciendo es que hay que admitir que en el conocimiento existe un plano de objetividad radical por debajo del plano ideol\u00f3gico. Lo que est\u00e1 haciendo es combatir el relativismo que es tan frecuente en el marxismo vulgar, sea estalinista o no; es decir, el relativismo por el cual, en presencia de una teor\u00eda cient\u00edfica, muchas cr\u00edticos marxistas \u2013desde luego, de marxismo vulgar, eso no lo habr\u00eda hecho Marx\u2013 en vez de examinar si la teor\u00eda es verdadera o falsa, correcta o no, bien hecha o no, contradictoria o consistente, lo que te dicen en seguida es cual ha sido el inter\u00e9s de clase que la ha producido, antes de ponerse a mirar si est\u00e1 bien hecha, si est\u00e1 mal hecha, si sirve para algo, si no sirve para nada.<\/p>\n<p>Al decir que tiene que haber un plano ontol\u00f3gico en el pensamiento marxista yo comprendo que Luk\u00e1cs est\u00e1 defendiendo que tiene que haber un criterio de objetividad para examinar las cuestiones te\u00f3ricas y cient\u00edficas. Pero, en lo que me separo de \u00e9l, es que a m\u00ed me parece que despu\u00e9s de la Edad Media y terminado el poder, la tiran\u00eda de la teolog\u00eda cristiana sobre la filosof\u00eda, no hay por qu\u00e9 considerar que la base objetiva ha de ser ontolog\u00eda. Basta con decir que ha de ser ciencia emp\u00edrica, ciencia real, sin necesidad de ir a una metaf\u00edsica para fundamentar. Luk\u00e1cs cuenta esto bastante claramente cuando habla con interlocutores menos cient\u00edficos, como Holz en este caso. Lo dice as\u00ed, por ejemplo, lo dice con gracia:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) cuando intento comprender los fen\u00f3menos con un sentido gen\u00e9tico &lt;MSL: O sea, de su origen, de c\u00f3mo se ha introducido&gt; entonces se torna completamente ineludible el camino ontol\u00f3gico; de lo que se trata es de seleccionar, dentro de la innumerables casualidades que acompa\u00f1an a la g\u00e9nesis de todo fen\u00f3meno, los momentos t\u00edpicos, necesarios, para el proceso mismo &lt;MSL: Quiere decir, independientes de la acci\u00f3n ideol\u00f3gica y de la versi\u00f3n ideol\u00f3gica&gt;. Ello ser\u00eda, pues, en cierto modo la justificaci\u00f3n de que yo considere el planteamiento ontol\u00f3gico como lo esencial, jugando un papel secundario, desde un punto de vista ontol\u00f3gico, las fronteras precisas que se trazan entre las diversas ciencias &lt;MSL: Esto es lo que no me creo yo no; sigamos con su pensamiento&gt;. Y ahora retorno a mi ejemplo anterior: si, en el cruce de dos calles, el autom\u00f3vil se aproxima a donde yo estoy, puedo concebir el autom\u00f3vil como fen\u00f3meno tecnol\u00f3gico, o como fen\u00f3meno sociol\u00f3gico, como fen\u00f3meno hist\u00f3rico-cultural, etc., pero el autom\u00f3vil real es una unidad que me atropellar\u00e1 o no. El objeto sociol\u00f3gico o hist\u00f3rico-cultural que es el autom\u00f3vil resulta tan s\u00f3lo del modo de contemplaci\u00f3n que guarda relaci\u00f3n con los rasgos reales del autom\u00f3vil y que es la reproducci\u00f3n mental de estos datos reales, mas el auto existente es, en cierto modo, m\u00e1s primario que, digamos, el criterio sociol\u00f3gico concomitante puesto que el auto circular\u00eda aun si yo no hiciera sociolog\u00eda sobre ello, mientras que la sociolog\u00eda del auto no podr\u00e1 poner en movimiento a ning\u00fan autom\u00f3vil. Existe pues una prioridad de lo real por parte de lo real, si se permite la afirmaci\u00f3n, y nosotros debemos intentar retroceder hasta estos hechos, primitivos si se quiere, de la vida &lt; MSL: primitivos de la vida&gt; y comprender los hechos complicados a partir de los hechos primitivos.\u00bb<\/p>\n<p>El razonamiento es bueno, pero de eso no se concluye, en mi opini\u00f3n, que haya que hacer una ontolog\u00eda marxista: lo que hay que hacer es, como siempre, seguir el programa de Marx de hacer pensamiento social sobre base cient\u00edfica y no sobre base puramente ideol\u00f3gica. Es verdad que el autom\u00f3vil es antes que la sociolog\u00eda del autom\u00f3vil, pero lo que no es verdad es que estudiar al autom\u00f3vil y si me va a atropellar o no, sea un hecho de ontolog\u00eda. Es un hecho de f\u00edsica: me bastan leyes f\u00edsicas y fisiol\u00f3gicas de mi sistema org\u00e1nico para saber que si no me muevo y ese autom\u00f3vil sigue viniendo me va a atropellar. No me hace falta ontolog\u00eda. Basta con la f\u00edsica y la fisiolog\u00eda. Pero ah\u00ed tambi\u00e9n debemos apreciar el intento de desideologizar el marxismo vulgar, particularmente el de tradici\u00f3n estalinista.<\/p>\n<p>Este es el primer punto de la fundamentaci\u00f3n del pensamiento pol\u00edtico en este viejo, \u00faltimo Luk\u00e1cs, la afirmaci\u00f3n de que tiene que haber una ontolog\u00eda marxista, es decir, una teor\u00eda de la objetividad en general. El segundo punto de mucha importancia, todav\u00eda filos\u00f3fico, es su concepto de racionalidad. Luk\u00e1cs, dicho sea entre par\u00e9ntesis, se ha pasado la vida discutiendo el tema de la racionalidad porque \u00e9l, primero de un modo muy idealista y luego ya de un modo marxista, ha visto en el irracionalismo un factor importante en el surgimiento de los fascismos y de la contrarrevoluci\u00f3n en Europa y en todo el mundo, pero, sobre todo, en Europa. Primero, cuando era un pensador idealista \u2013todav\u00eda incluso en su primera fase marxista, digamos en su primera fase comunista sigue siendo idealista\u2013, \u00e9l ve eso de un modo idealista, como que el irracionalismo provoca la arbitrariedad en pol\u00edtica, el culto del m\u00e1s fuerte en vez del que tiene raz\u00f3n, etc. Luego ya, cuando es m\u00e1s marxista, lo ve de otro modo: ve el irracionalismo m\u00e1s bien como un factor ideol\u00f3gico que primero ha ido destruyendo las creencias racionales en la necesidad de una revoluci\u00f3n, de un cambio social cualitativo, y luego, adem\u00e1s, ha ido dando un instrumento, un arma ideol\u00f3gica, a la reacci\u00f3n, principalmente al fascismo y al nazismo. En esta versi\u00f3n marxista, que se ha criticado mucho, porque se ha dicho que con eso Luk\u00e1cs met\u00eda todos en un saco. Yo creo que lleva raz\u00f3n, independientemente de que Schopenhauer o Nietzsche hayan podido ser grandes fil\u00f3sofos, m\u00e1s Schopenhauer que Nietzsche, independientemente de que Heidegger sea quiz\u00e1 el fil\u00f3sofo m\u00e1s genial del siglo XX, eso, de todas maneras, no quita que los tres han sido utilizados por Hitler claramente de manera no dudosa, y uno de ellos, el \u00fanico que ha sido coet\u00e1neo de Hitler, Heidegger, ha llegado a echar un discurso preelectoral en favor de Hitler. Si eso no es tener que ver con el nazismo, a ver&#8230;<\/p>\n<p>De modo que creo que a pesar de todas las cr\u00edticas que se le han echado encima de dogm\u00e1tico o de sectario a Luk\u00e1cs por este juicio acerca de la filosof\u00eda irracionalista, creo que debemos o podemos seguir pensado por lo menos que llevaba raz\u00f3n. Su concepto de racionalidad, que era bastante bonito desde el punto de vista marxista, no digo yo que sea el \u00fanico posible dentro de un pensamiento marxista pero ten\u00eda mucha calidad, era concebir la racionalidad de una acci\u00f3n por su compatibilidad con la producci\u00f3n y reproducci\u00f3n de la sociedad. humana; es decir, algo es racional cuando encaja bien en la reproducci\u00f3n de la especie en la sociedad, es decir, cuando enlaza con el trabajo, con el trabajo \u00fatil, con el trabajo productivo, y eso lo mantiene tambi\u00e9n en su vejez, pero a\u00f1ade un rasgo que antes no ten\u00eda. Es uno de sus principales cambios a finales de los a\u00f1os sesenta. Deja de creer la tesis de Hegel seg\u00fan la cual todo lo real es racional, la tesis seg\u00fan la cual el mundo es racional, y pasa a pensar que la racionalidad es algo que los humanos imprimen al mundo, a su mundo social, o no lo imprimen. Cuando vence la reacci\u00f3n, no imprimen racionalidad. Eso es un cambio de cierta importancia en el pensamiento de Luk\u00e1cs que vale la pena registrar. Dice:<\/p>\n<p>\u00abA mi juicio, racional es aquello que procede de nuestro trabajo y de nuestra superaci\u00f3n de la realidad &lt;MSL: Es lo que he dicho antes&gt; Por ejemplo, cuando encuentro una interrelaci\u00f3n que verdaderamente funciona. Cuando dejo caer de la mano una piedra y \u00e9sta cae al suelo, si repito este experimento unas cuantas veces compruebo una hilaci\u00f3n racional que en un nivel m\u00e1s alto formul\u00f3 Galileo en su ley de la gravitaci\u00f3n. Toda racionalidad real con la que nos tropezamos en el mundo es, sin embargo, una racionalidad del si esto lo otro.<\/p>\n<p>Esto, sea dicho de paso, es tambi\u00e9n una novedad apreciable. El esquema \u00absi esto, lo otro, si-entonces\u00bb es el esquema cl\u00e1sico de la implicaci\u00f3n l\u00f3gico-formal que para un marxista de corte muy hegeliano como Luk\u00e1cs hab\u00eda sido una cosa despreciable en las \u00e9pocas muy hegelianas de su vida, porque se contrapon\u00eda dial\u00e9ctica a l\u00f3gica formal como dos contrarios o, a lo sumo como, dos complementarios muy distintos; en cambio aqu\u00ed llega a afirmar que racionalidad es implicaci\u00f3n l\u00f3gica.<\/p>\n<p>Una situaci\u00f3n concreta cualquiera est\u00e1 asociada con consecuencias concretas y debido a que esto se produce en nuestra vida con una cierta infalibilidad llamamos racional a tal interrelaci\u00f3n. Sin embargo de la exacerbaci\u00f3n de la l\u00f3gica, de lo alcanzable dentro de la l\u00f3gica, se ha inferido &lt;MSL: Esto es Hegel&gt; una racionalidad general del mundo la cual de hecho no existe\u00bb.<\/p>\n<p>Esto es una novedad importante porque hasta los a\u00f1os sesenta Luk\u00e1cs era un marxista de los m\u00e1s hegelianos, de los menos digamos positivistas o cientificistas, y de los m\u00e1s del otro lado, de los m\u00e1s hegelianos. Esto es lo que quer\u00eda decir sobre fundamentos filos\u00f3ficos del pensamiento pol\u00edtico del \u00faltimo Luk\u00e1cs. El resto es su pensamiento de siempre, lo que \u00e9l retoca es a\u00f1adir: hay que poner una ontolog\u00eda, que no hemos tenido nunca, y hay que redefinir la idea de racionalidad hegeliana que yo ten\u00eda y la redefino as\u00ed.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de eso hay un importante cap\u00edtulo, quiz\u00e1s el que m\u00e1s nos importa esta noche, el cap\u00edtulo sociol\u00f3gico y pol\u00edtico. Digo que es el que m\u00e1s nos importa porque las cosas sociol\u00f3gicas y pol\u00edticas que dice Luk\u00e1cs en esta entrevista ya est\u00e1n en nuestro propio mundo; es decir, valen ya para 1985, est\u00e1 en frente de los problemas que conocemos hoy. En los a\u00f1os sesenta, despu\u00e9s de la invasi\u00f3n de los rusos y de la retirada, ha habido una importante liberalizaci\u00f3n en Hungr\u00eda que hace de Hungr\u00eda el pa\u00eds del bloque del Este m\u00e1s comprensible, m\u00e1s asequible, y tambi\u00e9n son los intelectuales h\u00fangaros los que tienen m\u00e1s informaci\u00f3n en este momento. Los alemanes orientales tambi\u00e9n la tienen, hay que decirlo; ahora ya se han dado cuenta de que no pueden seguir en una campana y hay m\u00e1s trasvase de ideas y de informaciones, y eso ha permitido a Luk\u00e1cs, en los a\u00f1os sesenta, sobre todo en la segunda mitad de los sesenta, ponerse, por as\u00ed decirlo, al d\u00eda tambi\u00e9n respecto a los problemas pol\u00edticos. Y el primero que se le enfrenta, como es natural, es el problema de la degradaci\u00f3n del medio ambiente, de la evoluci\u00f3n tecnol\u00f3gica, de la informatizaci\u00f3n, de la robotizaci\u00f3n, del cambio, dicho de otro modo, de los instrumentos de producci\u00f3n y de las consecuencias de la producci\u00f3n actual, del modo de producci\u00f3n actual para el medio ambiente, para la naturaleza y la presencia de la especie humana en la naturaleza.<\/p>\n<p>Entonces, su primer punto, su primera afirmaci\u00f3n ante esta problem\u00e1tica, es aceptarla pero haciendo en seguida una declaraci\u00f3n antiluddista, de acuerdo con toda la tradici\u00f3n marxista, una declaraci\u00f3n a favor de la t\u00e9cnica. Con eso, como veremos, lo que est\u00e1 haciendo Luk\u00e1cs es distanciarse de una cierta tendencia de lo que pod\u00edamos llamar sesentayochismo. La mayor\u00eda sois j\u00f3venes para haber vivido el 68 pero, en fin, todos ten\u00e9is formaci\u00f3n pol\u00edtica de modo que sabr\u00e9is lo que es. No hace falta que entremos en detallar eso. Y adem\u00e1s lo razona bastante bien. Yo creo que en este punto Luk\u00e1cs es un poco demasiado tradicional, en su marxismo, tiene demasiado miedo a la cr\u00edtica de la t\u00e9cnica, pero creo que razona bien su punto. Lo vamos a ver porque vale la pena. Por ejemplo: \u00abCuando decimos que la manipulaci\u00f3n se ha dado a causa del desarrollo t\u00e9cnico&#8230;\u00bb. Esto me hace recordar en qu\u00e9 contexto lo dice: lo est\u00e1 diciendo a prop\u00f3sito de que Abendroth le ha dicho: no cree usted que una parte de la p\u00e9rdida de conciencia de clase que estamos experimentando en el proletariado alem\u00e1n se debe a la t\u00e9cnica y a la ideolog\u00eda tecnocr\u00e1tica, es decir, al hecho de que la t\u00e9cnica est\u00e1 cambiando bastante los instrumentos de producci\u00f3n, por una parte, y por otra parte, la ideolog\u00eda de la tecnolog\u00eda est\u00e1 convenciendo a muchos obreros de que ya no hace falta revoluci\u00f3n, de que todo vendr\u00e1 por la tecnolog\u00eda. No olvidemos que esto es de 1967. Nada de crisis; entonces era todav\u00eda el boom econ\u00f3mico, en realidad ya se estaba notando un final del milagro econ\u00f3mico pero el pueblo no lo sab\u00eda claramente, las poblaciones no lo sab\u00edan, lo sab\u00eda muy poca gente. Entonces, en ese contexto, dice: s\u00ed que admito que:<\/p>\n<p>\u00abCuando decimos que la manipulaci\u00f3n se ha dado a causa del desarrollo t\u00e9cnico, se supone que para poder luchar contra la manipulaci\u00f3n tendr\u00edamos que enfrentarnos, en calidad de antimaquinistas, con el progreso t\u00e9cnico, mas si percibimos que tal evoluci\u00f3n no supone sino el punto final de una gran evoluci\u00f3n de la sociedad global, nacida de las contradicciones de la gran Revoluci\u00f3n francesa, la posici\u00f3n resultante de cara a todas estas cuestiones es muy otra. Tal tratamiento de la historia de los movimientos sociales, de la historia de las ciencias de la sociedad, ser\u00eda de suma importancia.\u00bb<\/p>\n<p>Est\u00e1 pensando: si decimos que ha sido la t\u00e9cnica la que ha provocado la p\u00e9rdida de la conciencia de clase, nos metemos en un callej\u00f3n sin salida. Hay que ampliar el campo de investigaci\u00f3n de por qu\u00e9 se est\u00e1 perdiendo conciencia de clase en Centroeuropa. No basta con fijarse en la evoluci\u00f3n t\u00e9cnica, hay que fijarse en m\u00e1s cosas, y dentro de un momento veremos cuales son las cosas en que \u00e9l piensa, que, en mi opini\u00f3n, son bastante inteligentes.<\/p>\n<p>Vuelve a razonar este punto que, como es importante, vale la pena que machaquemos un poco. Est\u00e1 hablando de que la lucha social existir\u00e1 siempre, que no hay que concebir el comunismo como un lugar sin problemas sino que son otros problemas, problemas interindividuales, como sol\u00edamos decir tradicionalmente, y no problemas de clases, y luego dice que, por otra parte, el comunismo puede heredar elementos permanentes de otros modos de producci\u00f3n anteriores, de otras sociedades anteriores. Por ejemplo, cosas de los griegos, cosas de Florencia, de Venecia, de Holanda del siglo XVII, y sigue diciendo:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) El problema es saber cuando algo de tales momentos puede resultar de valor social general. Pues bien, ello no puede ocurrir sino en el comunismo &lt;MSL: Es decir, un valor como el valor griego del ocio s\u00f3lo puede tener valor general en el comunismo&gt; Para el que no obstante la evoluci\u00f3n social s\u00f3lo puede crear las condiciones objetivas. Depende de nosotros, del ser humano, el que de estas condiciones objetivas surja la coronaci\u00f3n de la humanidad o la m\u00e1xima inhumanidad.\u00bb<\/p>\n<p>Aqu\u00ed se funden las dos cosas. La tesis, que hemos visto antes, sobre su nueva idea de la racionalidad: que la racionalidad no est\u00e1 dada, que depende de lo que hagan los seres humanos, y la idea de que, de todas maneras, para el comunismo hacen falta las condiciones objetivas de desarrollo econ\u00f3mico-t\u00e9cnico que afirma la tradici\u00f3n marxista. Y, por tanto, esta tesis del antiludismo, de rechazo del antimaquinismo o de la oposici\u00f3n a la t\u00e9cnica y al desarrollo t\u00e9cnico, es el primer punto de su pensamiento sociol\u00f3gico y pol\u00edtico de vejez que en esto no hay nada nuevo, en esto no a\u00f1ade nada, salvo la idea de que la racionalidad de la utilizaci\u00f3n de los instrumentos y medios de producci\u00f3n en general depende de la acci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>La segunda tesis importante, que a m\u00ed por lo menos me parece importante, de tipo sociol\u00f3gico-pol\u00edtico, a medias entre la sociolog\u00eda y la pol\u00edtica, es una tesis que ya ven\u00eda de antes en \u00e9l. \u00c9l ha sido, como he dicho antes, un marxista muy cl\u00e1sico, muy tradicional, una actitud resueltamente antiut\u00f3pica, que recoge casi literalmente el tipo de an\u00e1lisis y las tesis de Marx y Engels en el<b> <\/b><i>Manifiesto comunista<\/i> cuando hablan del socialismo verdadero. Esto supongo que lo ten\u00e9is presente y no hay por qu\u00e9 insistir en ello. Luk\u00e1cs lo hace, en este \u00faltimo per\u00edodo de su vida, dirigiendo contra el pensamiento utopista, por decirlo as\u00ed, de nuestro siglo, el argumento que hab\u00eda usado contra el irracionalismo en su libro <i>La destrucci\u00f3n de la raz\u00f3n,<\/i><b> <\/b>que en castellano se tradujo como <i>El asalto a la raz\u00f3n,<\/i> que es este libro al que me he referido antes, que ha sido muy acusado de sectario pero que a m\u00ed me parece que es un libro s\u00f3lido. En <i>El asalto a la raz\u00f3n<\/i> hab\u00eda criticado la ideolog\u00eda de los pensadores, supuestamente de izquierda, que practican el pesimismo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>Se estaba refiriendo a Adorno claramente. Otro de esos pensadores de contrabando que mucha gente, que se cree de izquierda, lo tiene como autor de cabecera, y de izquierda no tiene nada m\u00e1s que el saberse a Marx. Se sabe a Marx muy bien, Adorno se sab\u00eda a Marx as\u00ed. Yo muchas veces he admirado como se sab\u00eda Adorno a Marx. S\u00f3lo que, como Gramsci dijo muy bien, seg\u00fan se lea<b> <\/b><i>El Capital <\/i>puede ser un libro de cabecera de burgueses, como ocurri\u00f3 en la Rusia anterior a la revoluci\u00f3n, y \u00e9se es el caso de Adorno manifiestamente. No digo en su juventud. En su juventud Adorno era un marxista idealista, por as\u00ed decirlo, pero con muchos elementos de marxismo. Despu\u00e9s de su largo exilio en Estados Unidos, porque era jud\u00edo y tuvo que huir de Alemania, cuando volvi\u00f3 era un conservador. Cuando el 68, sus estudiantes, entre otros, individuos de tanto talento como Dutchske, Hermann Clark \u2013que se mat\u00f3 en un accidente de autom\u00f3vil en el 68 mismo, corriendo de Hamburgo a Berl\u00edn a una manifestaci\u00f3n se peg\u00f3 un trastazo y muri\u00f3 en las puertas de Berl\u00edn\u2013, algunos otros personajes, sobre todo uno que a mi me conmueve mucho, y supongo que cuando sea muy viejo, y ya me est\u00e9 muriendo, todav\u00eda la recordar\u00e9 con dolor que es Ulrike Meinhof, a la que yo conoc\u00ed en M\u00fcnster, cuando empezaba a ser roja, todav\u00eda no lo era mucho, pues tambi\u00e9n fue alumna de \u00e9l, de Adorno, cuando estos estudiantes de Adorno decidieron que hab\u00eda llegado el momento de hacer algo, de hacer algo en la pr\u00e1ctica, Adorno \u2013y disculpar este par\u00e9ntesis pero es que vale la pena porque son cosas importantes no s\u00f3lo para la historia de Europa, sino tambi\u00e9n para las precauciones ideol\u00f3gicas que debe tener uno\u2013 contest\u00f3 que la revoluci\u00f3n nunca, que de ninguna manera la revoluci\u00f3n. Como ellos insistieron, se march\u00f3 a su casa, volvi\u00f3 al cabo de un par de semanas confiando en que ya no estar\u00edan los revolucionarios. No estaban ellos pero estaban las chicas feministas que se hab\u00edan quedado. Entonces, las chicas feministas le hicieron un espect\u00e1culo terrible, bastante cruel. Adorno, no s\u00e9 si hab\u00e9is visto una figura suya, era un hombre gordo, bajito, casi redondito, as\u00ed muy blandito, un poco fofo, entonces las chicas se desnudaron de cintura para arriba y empezaron a decir \u00abAdorno es un oso de peluche\u00bb, que verdaderamente era una burla muy cruel, muy terrible. El hombre se march\u00f3 desesperado a su casa y muri\u00f3 48 horas despu\u00e9s. Yo creo que muri\u00f3 de muerte ps\u00edquica.<\/p>\n<p>Las muertes ps\u00edquicas son m\u00e1s frecuentes de lo que pod\u00e9is pensar siendo j\u00f3venes. Este hombre se encontr\u00f3 con que lo que era la ra\u00edz de su vida, que era un enorme prestigio entre los estudiantes de izquierda, se hundi\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana, cuando se encontr\u00f3 con la pr\u00e1ctica, cuando no bastaba con decir frases muy cr\u00edticas de la cultura burguesa mientras se recib\u00eda dineros de esta fundaci\u00f3n y de la otra fundaci\u00f3n \u2013y perdonad la brutalidad con que hablo\u2013, hablar mucho contra la cultura burguesa mientras estaba sirviendo a la econom\u00eda y a la pol\u00edtica burguesas. Su maestro y colega Horkheimer era consejero personal de Adenauer y resulta que ahora me lo presentan como marxista. Y Taurus lo publica como un gran marxista muy importante. Ese s\u00ed que no era dogm\u00e1tico, \u00a1qu\u00e9 iba a ser dogm\u00e1tico! Era todo lo contrario, claro, era un consejero personal de Adenauer. Menos dogm\u00e1tico que eso&#8230;<\/p>\n<p>En suma, en <i>El asalto a la raz\u00f3n,<\/i> Luk\u00e1cs critica a Adorno su supuesto marxismo pesimista. Hace una cr\u00edtica muy graciosa diciendo: a base de ponerse en pleno pesimismo hist\u00f3rico, a base de poner las perspectivas hist\u00f3ricas como inalcanzables, como absolutamente imposibles, lo que se hace simplemente, le dec\u00eda a Adorno con mucha raz\u00f3n y con una frase que \u00e9l invent\u00f3 y que es muy bonita, apolog\u00eda indirecta de la burgues\u00eda, que estaba muy bien dicho. Ah\u00ed no se dec\u00eda \u00ab\u00a1viva la burgues\u00eda!\u00bb, se dec\u00eda \u00abla burgues\u00eda es criminal y lo que viene despu\u00e9s nada, igual, peor\u00bb, con lo que resultaba una apolog\u00eda indirecta, seg\u00fan la frase de Luk\u00e1cs, que redondeaba eso con otra frase muy graciosa. Dec\u00eda: \u00abAdorno, como los pesimistas supuestamente de izquierdas, viven en el gran hotel abismo\u00bb. Es decir, un abismo que resulta que es un gran hotel, en el que a uno le dan todo servido y con lujo.<\/p>\n<p>Pues bien, ese argumento, en la \u00faltima etapa de la vida de Luk\u00e1cs, lo usa contra el socialismo utopista, en el sentido siguiente de utop\u00eda: Luk\u00e1cs piensa que el socialismo utopista consiste en describir un comunismo tal que sea inalcanzable, un comunismo en el cual todos sean vegetarianos, ning\u00fan perro persiga a ning\u00fan gato, etc. Ser\u00eda, pues, el para\u00edso terrenal. Entonces, dice, como eso no se puede alcanzar, tambi\u00e9n hay aqu\u00ed apolog\u00eda indirecta reaccionaria, dado que lo que presentan como nueva sociedad lo presentan como inalcanzable. Los utopistas puros, los utopistas de verdad, tambi\u00e9n est\u00e1n haciendo indirectamente apolog\u00eda de lo que existe.<\/p>\n<p>Aunque el razonamiento no me parece mal a mi personalmente \u2013digo mis opiniones no por vanidad, sino por comprometerme, por no hacer simplemente de profesor\u2013, aunque a m\u00ed el razonamiento me parece bueno creo que la palabra \u00abutop\u00eda\u00bb est\u00e1 usada ah\u00ed en un sentido que los j\u00f3venes del 68 sustituyeron por otro, y entonces habr\u00eda que ir con cautela. Es verdad que el sentido cl\u00e1sico de utop\u00eda hasta el siglo XIX, o principios del XX, es el que dice Luk\u00e1cs: construir la sociedad perfecta, perfecta en el sentido de que, como en la <i>Utop\u00eda<\/i> de Thomas Moro, a nadie se le vaya nunca una bofetada a su hijo, ni a su primo, ni a su amigo, en ning\u00fan momento, ni siquiera un peque\u00f1o insulto, ni siquiera una groser\u00eda, ni siquiera una indelicadeza, pero cuando los j\u00f3venes del 68 dec\u00edan utop\u00eda, estaban diciendo otra cosa seguramente y valdr\u00eda la pena ser, creo yo, desde un punto de vista de pol\u00edtica comunista, un poco m\u00e1s respetuoso con ese uso del t\u00e9rmino. No es que yo lo use con gusto. Yo no lo uso, yo tambi\u00e9n soy demasiado viejo como marxista para usarlo.<\/p>\n<p>[&#8230;] En otra tesis, tambi\u00e9n de tipo sociol\u00f3gico y epistemol\u00f3gico, previa a las derivaciones pol\u00edticas redondas, es Luk\u00e1cs tambi\u00e9n muy coherente con su l\u00ednea de siempre. Aqu\u00ed no hay grandes cambios: considerar las actividades culturales, todas, incluido el arte, como formas de conocimiento que tiene la sociedad, e incluso como una forma de conocimiento de s\u00ed mismo y de las posibilidades humanas. Esta es una tesis que yo, que nunca me he dedicado a filosof\u00eda del arte, nunca me ha importado mucho pero ahora me empieza a importar porque empieza a tener contenido pol\u00edtico frente a estas decenas o centenares de desencantados con que nos encontramos todos los d\u00edas. Hay uno que se llama [\u00c1ngel S] Harguindey, que fue del PCE (i) y que escribe en <i>El Pa\u00eds<\/i> de vez en cuando cr\u00edticas de cine y cosas as\u00ed, del que hace aproximadamente un mes pude leer la siguiente cr\u00edtica: que \u00e9l estaba harto que en TV saliera Rosellini, porque el tal Rosellini era de otra \u00e9poca, hablaba de guerras de liberaci\u00f3n y de guerrilleros y de esas tonter\u00edas que son muy aburridas, que de lo que hab\u00eda que hablar era de cosas divertidas, de comedia americana, de musical americano. En esta tendencia muy reaccionaria, al ver en el arte puro divertimento, que para quien no son intelectuales es, en realidad, opio para los dem\u00e1s, a m\u00ed me parece muy sano contraponer una buena argumentaci\u00f3n de la tesis de Luk\u00e1cs de que el arte es conocimiento. Es tambi\u00e9n diversi\u00f3n, es tambi\u00e9n entretenimiento, es tambi\u00e9n alegr\u00eda, pero es que el conocimiento tambi\u00e9n es alegr\u00eda. Conocer algo tambi\u00e9n da cierta satisfacci\u00f3n. De modo que una tesis que a m\u00ed nunca me hab\u00eda interesado porque yo nunca me he dedicado al arte, ahora me interesa, desde un punto de vista pol\u00edtico, en pol\u00e9mica con este nuevo trivialismo reaccionario de los desencantados.<\/p>\n<p><b>Interrupci\u00f3n de un asistente<\/b>: Se le pide a Sacrist\u00e1n que diga algo sobre la ideolog\u00eda tecnocr\u00e1tica y sobre esa especie de ascetismo de Smith que cree \u00e9l que persiste en la ideolog\u00eda tecnocr\u00e1tica: no trabajar para vivir, sino trabajar como finalidad.<\/p>\n<p>En la nueva evoluci\u00f3n [de la ideolog\u00eda] no estoy muy de acuerdo, pero si t\u00fa me lo permites lo dejamos para que pueda liquidar \u00abla pastilla\u00bb esta y luego lo tomamos como primer asunto si te parece, porque prefiero decir hasta el final las ideas de Luk\u00e1cs al respecto.<\/p>\n<p>Entramos entonces en el cap\u00edtulo propiamente pol\u00edtico, que empieza muy coherentemente con an\u00e1lisis de la realidad, an\u00e1lisis de la situaci\u00f3n, desde un punto de vista, como es natural, marxista. Y la primera tesis importante \u2013la primera l\u00f3gicamente, no digo que aparezca primera en sus <i>Conversaciones<\/i> ni en sus obras \u00faltimas, sino primera desde un punto de vista l\u00f3gico\u2013, muy importante y acertada, sin ser nada nuevo, es llevar hasta el final una tesis que ya est\u00e1 en Marx. La tesis de Luk\u00e1cs es que en este momento lo que vivimos no es ni mucho menos, como dicen tantos ide\u00f3logos, el final del capitalismo, que ya no existe el capitalismo o que ya no existe civilizaci\u00f3n industrial.<\/p>\n<p>\u00abLo que vivimos es precisamente &lt;dice Luk\u00e1cs&gt; es todo lo contrario, a saber, civilizaci\u00f3n industrial bajo capitalismo por fin logrado, porque lo que caracteriza nuestra situaci\u00f3n es un predominio progresivo de la plusval\u00eda relativa en la explotaci\u00f3n sobre la plusval\u00eda absoluta, y la plusval\u00eda relativa es algo que se consigue a trav\u00e9s de un desarrollo tecnol\u00f3gico importante, no mediante la prolongaci\u00f3n de la jornada de trabajo o la intensificaci\u00f3n de la hora trabajada, que es lo caracter\u00edstico de la plusval\u00eda absoluta, sino mediante la introducci\u00f3n de t\u00e9cnicas que aumenten la productividad por hora del proletario, del obrero.\u00bb<\/p>\n<p>Esto, como seguramente recordar\u00e9is, est\u00e1 pr\u00e1cticamente anticipado por Marx que dijo que el capitalismo coloca definitivamente la producci\u00f3n bajo su ley o principio el d\u00eda en que la explotaci\u00f3n se basa en la plusval\u00eda relativa. Esto est\u00e1 dicho en <i>El Capital,<\/i> no en ning\u00fan sitio escondido, y Luk\u00e1cs lo recoge con mucho acierto y lo expresa as\u00ed:<\/p>\n<p>\u00abAhora bien en los ochenta a\u00f1os subsiguientes &lt;MSL: A la publicaci\u00f3n de <i>El Capital,<\/i> quiere decir&gt; los procedimientos capitalistas se ha extendido a todas las industrias de consumo y no me refiero s\u00f3lo a la industria del calzado, de la confecci\u00f3n, etc. Lo interesante es que tambi\u00e9n los hogares empiezan a convertirse en objetos de la industria pesada. &lt;MSL: Aqu\u00ed pesada est\u00e1 equivocado, industria ligera dir\u00edamos nosotros, pero bueno lo que importa es la palabra \u00abindustria\u00bb&gt; con todos esos frigor\u00edficos, lavadoras y dem\u00e1s. Paralelamente el campo de los llamados servicios se ha convertido asimismo en el terreno del gran capitalismo. El criado semifeudal caracter\u00edstico de los tiempos de Marx es un anacronismo cada d\u00eda m\u00e1s acusado y est\u00e1 surgiendo un sistema de servicios capitalista.<\/p>\n<p>Voy a considerar primeramente un aspecto muy superficial de la cuesti\u00f3n. Elijo un gran fabricante de maquinaria o propietario de talleres de la \u00e9poca de Marx. Est\u00e1 claro que la clientela de tal persona es sumamente reducida, de suerte que puede colocar sus productos sin necesidad de desplegar un excesivo aparato. Mas cuando merced a los medios de una gran industria surge un producto de consumo masivo, se me ocurre pensar, por ejemplo, en las cuchillas de afeitar, se hace preciso un aparato enorme para poder colocar millones de cuchillas a los consumidores individuales. Yo estoy convencido que todo este gran sistema de manipulaci\u00f3n del que venimos hablando ha surgido a partir de esta necesidad econ\u00f3mica, haci\u00e9ndose extensivo a la sociedad y a la pol\u00edtica. Este aparato domina ahora todas las manifestaciones de la vida social, desde la elecci\u00f3n presidencial hasta el consumo de corbatas y cigarrillos. Basta ojear cualquier revista para hallar suficientes pruebas demostrativas de esta tesis. Tiene esto sin embargo otra consecuencia, a saber, que la explotaci\u00f3n de la clase trabajadora se desplaza cada vez m\u00e1s acusadamente desde la posici\u00f3n de la explotaci\u00f3n a trav\u00e9s de la plusval\u00eda absoluta hacia la explotaci\u00f3n a trav\u00e9s de la plusval\u00eda relativa, lo cual significa la posibilidad de incrementar la explotaci\u00f3n a medida que el nivel de vida de los trabajadores se vaya elevando\u00bb.<\/p>\n<p>Si a\u00f1adimos a esto lo que aqu\u00ed no dice porque est\u00e1 escribiendo en pleno <i>boom<\/i> econ\u00f3mico capitalista, que adem\u00e1s eso puede ir cortado por crisis del sistema econ\u00f3mico capitalista, creo que lo que dice est\u00e1 muy bien dicho y permite oponerse al t\u00f3pico, completamente ideol\u00f3gico, de que se ha acabado la era industrial y de que se ha acabado el capitalismo en Occidente.<\/p>\n<p>Esto le produce a Luk\u00e1cs un problema pol\u00edtico importante, pol\u00edtico-ideol\u00f3gico para el marxismo, el problema del ocio. Si de verdad va a ir disminuyendo el tiempo de trabajo necesario, e incluso el tiempo de plustrabajo por causa del predominio de la plusval\u00eda relativa, va a aumentar el ocio, y qu\u00e9 va a pasar con el ocio. Luk\u00e1cs piensa que se est\u00e1 produciendo, y se va producir cada vez m\u00e1s, una p\u00e9rdida de sentido de la vida para bastantes trabajadores, industriales o no, los cuales van a encontrar muchas horas que antes se ocupaban en el trabajo y en pensar en la necesidad de sobrevivir y de dar de comer al hijo o de ayudar al pariente enfermo, y se van a encontrar con que ya no tienen que pensar en eso tanto tiempo.<\/p>\n<p>Olvidemos un momento la crisis que estamos viviendo, en el supuesto de que el capitalismo supere esta crisis como ha superado otras y entre en otro per\u00edodo de expansi\u00f3n de acuerdo con el ciclo que conocemos, Luk\u00e1cs dice expl\u00edcitamente que la gran floraci\u00f3n que estamos asistiendo de la astrolog\u00eda y de las religiones orientales, del esoterismo en general, es claramente una respuesta a la necesidad de dar sentido al resto de vida liberado por parte de poblaciones que no pueden darle ese sentido estudiando f\u00edsica cu\u00e1ntica ni estudiando cuidadosamente los textos de Marx, ni estudiando matem\u00e1ticas, ni estudiando filolog\u00eda cl\u00e1sica, ni lat\u00edn ni griego. En algo tienen que ocuparse. Hay quien les promete que gastando unas horas a la semana, y pagando un poquito a ese se\u00f1or o a esa se\u00f1ora, le van a decir exactamente como se interpreta el firmamento, sin estudiar astronom\u00eda. Eso da sentido a su vida sin esfuerzo, sin tener que trabajar el nuevo sentido de su vida.<\/p>\n<p>Me parece un an\u00e1lisis importante. Luk\u00e1cs piensa que el ocio va a producir una nueva religiosidad y entonces, de acuerdo con una vieja idea suya, dice \u00abreligiosidad s\u00f3lo quiere decir vinculaci\u00f3n\u00bb, la palabra latina, de la que viene religi\u00f3n, \u00abreligio\u00bb, s\u00f3lo quiere decir atadura colectiva, religaci\u00f3n de unos con otros. Tambi\u00e9n, seg\u00fan ciertas interpretaciones, religaci\u00f3n con Dios. Entonces Luk\u00e1cs, muy valientemente, con mucho coraje te\u00f3rico, insin\u00faa que lo que hay que hacer es inventar una religiosidad antim\u00edstica, una religiosidad del colectivo, no en el sentido de religi\u00f3n cl\u00e1sica sino en el sentido de vinculaci\u00f3n emocional colectiva. Esto s\u00f3lo lo insin\u00faa, lo dice con mucho cuidado, se da cuenta que est\u00e1 diciendo una cosa sin precedente en el marxismo, pero, en cambio, claramente dice que en este punto hay que renovar la teor\u00eda socialista.<\/p>\n<p>Esto lo dice claramente en estas<b> <\/b><i>Conversaciones<\/i> que tenemos aqu\u00ed en la mano en dos ocasiones. En la p\u00e1g. 207, por ejemplo, dice:<\/p>\n<p>\u00abEn los peores tiempos, los de la guerra civil y el hambre, es innegable que la mera existencia de la rep\u00fablica de los soviets produc\u00eda entusiasmo en amplios c\u00edrculos de Occidente, justamente porque muchas personas ten\u00edan la vivencia de que all\u00ed se estaba luchando por algo que afectaba a los m\u00e1s hondos problemas de la propia existencia, por algo que pretend\u00eda dar soluci\u00f3n a la cuestionabilidad de la propia existencia dentro del marco del capitalismo &lt;MSL: Es decir, a la falta de sentido de la vida en el capitalismo&gt; La manipulaci\u00f3n brutal que se conoci\u00f3 en el per\u00edodo estalinista borr\u00f3 de un plumazo tales esperanzas. La atenuaci\u00f3n y el refinamiento t\u00e9cnico del estalinismo &lt;MSL: Que es la manera como Luk\u00e1cs describe el per\u00edodo posterior al XX Congreso&gt; La atenuaci\u00f3n y refinamiento t\u00e9cnico del estalinismo no ha podido sin embargo, restablecer la vinculaci\u00f3n perdida; y no podr\u00e1 hacerlo hasta tanto no se haya llevado a la pr\u00e1ctica la ruptura con la manipulaci\u00f3n \u2013refinada o brutal. La perspectiva del surgimiento de un nuevo tipo humano puede desencadenar un entusiasmo a escala internacional &lt;MSL: Esto es lo que \u00e9l est\u00e1 proponiendo: que se cargue el acento de la pol\u00edtica marxista sobre el plano antropol\u00f3gico, sobre qu\u00e9 tipo de vida colectiva, qu\u00e9 tipo de hombre, en el sentido de sujeto colectivo&gt;. La mera perspectiva de la elevaci\u00f3n del nivel de vida \u2013cuya significaci\u00f3n pr\u00e1ctica dentro de los pa\u00edses socialistas estoy muy lejos de menospreciar\u2013 es seguro que no lo lograr\u00e1 &lt;MSL: Ya. Es decir, con el proceso de tecnificaci\u00f3n de la producci\u00f3n, con el boom econ\u00f3mico que \u00e9l estaba viviendo, dice, no es posible conseguir un verdadero entusiasmo revolucionario, no ya acci\u00f3n sindical, que esa s\u00ed que se puede, pero entusiasmo revolucionario no se puede conseguir prometiendo un poco m\u00e1s de salario&gt; Nadie se convierte al socialismo por obra de la perspectiva de poseer un autom\u00f3vil, sobre todo si ya lo posee dentro del sistema capitalista. Tan s\u00f3lo cuando la praxis vuelva a asumir las formas que pose\u00eda en tiempos de Marx y Lenin se volver\u00e1 a poner en marcha esa influencia. Recuerde usted que Lenin, polemizando en la discusi\u00f3n sindical con Bujarin, plante\u00f3 all\u00ed la categor\u00eda de la totalidad, por m\u00e1s que sab\u00eda, y subrayaba con toda exactitud, que jam\u00e1s conoceremos plenamente la totalidad de las determinaciones. Pero dijo que la exigencia de totalidad nos preservar\u00eda de anquilosamientos y deformaciones\u00bb.<\/p>\n<p>Y por totalidad entiende poner todo el aspecto antropol\u00f3gico, ideol\u00f3gico, de valores, en el centro de la teor\u00eda, no limitarse a la cr\u00edtica econ\u00f3mica del capitalismo. Luk\u00e1cs reconoce que esta l\u00ednea no es nada f\u00e1cil, porque claro en un momento en que ha reconocido que hay una p\u00e9rdida de conciencia de clase, al menos en Centroeuropa, hasta el punto de que, como \u00e9l dice con gran asombro, por primera vez en la historia del marxismo los sindicatos est\u00e1n a la izquierda de los partidos, como en Europa en 1967, cosa que ya se empezaba a notar sin duda el 67 y ahora bastante m\u00e1s. Y, efectivamente, en toda Europa. Pues, en esas condiciones, es dif\u00edcil plantear una l\u00ednea que no s\u00f3lo tenga todo el trasfondo de teor\u00eda econ\u00f3mica y teor\u00eda pol\u00edtica sino adem\u00e1s una presentaci\u00f3n te\u00f3rica de valores antropol\u00f3gicos sobre formas de vida, sobre formas de relaci\u00f3n interpersonal. Lo \u00fanico que se le ocurre decir, al menos que yo sepa, a Luk\u00e1cs ante esa dificultad que \u00e9l mismo reconoce, es que la lucha sindical tiene que ser hoy tambi\u00e9n lucha cultural. El hecho de que sea lo \u00fanico que se le ocurre decir, a m\u00ed me sugiere \u2013pero es s\u00f3lo una sospecha\u2013 que Luk\u00e1cs ten\u00eda en ese momento un pesimismo radical respecto de los partidos socialdem\u00f3cratas y comunistas de Europa Occidental, porque si planteada la dificultad de que, por una parte, habr\u00eda que seguir una l\u00ednea todav\u00eda m\u00e1s dif\u00edcil, por as\u00ed decirlo, y por otro lado hay un reflujo de la conciencia de clase, que se le ocurra no dar un consejo a los partidos sino a los sindicatos, parece indicar que ya cre\u00eda que ni siquiera val\u00eda la pena hablar con los partidos. Digo yo, es una pura suposici\u00f3n, no es que eso se pueda probar. Esta manera de dirigirse exclusivamente a los sindicatos se ve muy claramente, por ejemplo, en este p\u00e1rrafo:<\/p>\n<p>\u00abEl m\u00f3vil del beneficio, que gobierna indefectiblemente a toda sociedad capitalista, incluida la del capitalismo tard\u00edo, obliga una y otra vez a una adaptaci\u00f3n al nivel intelectual m\u00e1s bajo posible. Mas con ello tambi\u00e9n a la estabilizaci\u00f3n o incluso a la reducci\u00f3n subsiguiente de tal nivel. El peri\u00f3dico<i> Bild Zeitung <\/i>editado por Springer, es un ejemplo t\u00edpico.\u00bb<\/p>\n<p>\u00c9ste es un peri\u00f3dico de derecha clara, de derecha bastante radical, pero no hecho al modo del <em>ABC<\/em>, hecho incluso peor que<i> El Alc\u00e1zar<\/i>. Cuatro p\u00e1ginas con un buen crimen en la primera p\u00e1gina y al lado del buen crimen que se vea muy bien que un comunista es fe\u00edsimo, de un modo o de otro, mediante la invenci\u00f3n de alg\u00fan crimen inexistente que luego en el n\u00famero siguiente se desmiente as\u00ed [de forma reducida]. Eso lo han hecho literalmente. Por ejemplo, acusaron a dos enfermeras comunistas de haber asesinado a un paciente en una cl\u00ednica de Hamburgo. Eso lo anunciaron as\u00ed [en grande] y al n\u00famero siguiente, o dos n\u00fameros despu\u00e9s, publicaron as\u00ed [tama\u00f1o reducido] que no, que no hab\u00eda pasado nada en la cl\u00ednica de Hamburgo. Luk\u00e1cs se refiere a este peri\u00f3dico, editado por Springer. Es un ejemplo t\u00edpico.<\/p>\n<p>As\u00ed, pues, este nivel, el m\u00e1s bajo posible, se estabiliza; o mejor a\u00fan, se sigue rebajando sin cesar el nivel intelectual de las masas. La reflexi\u00f3n de que hay que construir la sociedad sobre nuevas bases tiene, como requisito previo, la autonom\u00eda cultural.<\/p>\n<p>Esta es la dif\u00edcil pol\u00edtica que \u00e9l est\u00e1 planteando en su \u00faltima \u00e9poca. La pol\u00edtica cultural, la autonom\u00eda cultural de la clase y de las organizaciones de clase se plantea como requisito previo. Hay aqu\u00ed mucho Gramsci. Luk\u00e1cs siempre tuvo antipat\u00eda a Gramsci. No s\u00e9 por qu\u00e9, porque la verdad es que hab\u00eda puntos de contacto. Entre la concepci\u00f3n pol\u00edtica de Gramsci y la de Luk\u00e1cs hay bastantes puntos de contacto, pero por alguna raz\u00f3n nunca le gust\u00f3 el marxismo italiano, al que curiosamente \u00e9l sol\u00eda apoyar poco despu\u00e9s. Es decir, mientras que hasta estos a\u00f1os \u00faltimos de su vida nunca ha hecho una asimilaci\u00f3n de Gramsci, aqu\u00ed Gramsci est\u00e1 claro, porque el marxista autor de la tesis de que la autonom\u00eda ideol\u00f3gica es anterior a la revoluci\u00f3n, a cualquier movimiento revolucionario, el autor de esa tesis es Gramsci claramente, en todo el marxismo, y aqu\u00ed la recoge Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>\u00abNo cabe duda que el obrero de finales del siglo pasado y comienzos de \u00e9ste no estaba, por ejemplo, tan sometido como el de hoy a esta presi\u00f3n de la industria de bienes de consumo. Ten\u00eda en consecuencia, pese a una formaci\u00f3n escolar inferior, mayores oportunidades de pensar por su cuenta que el obrero de nuestros d\u00edas. As\u00ed se dificulta la adquisici\u00f3n de una conciencia de clase. Mas los sindicatos &lt;MSL: Los sindicatos, no los partidos&gt; deben conservar un rescoldo de mentalidad clasista si quieren subsistir. De ah\u00ed la necesidad de que comprendan que la lucha sindical s\u00f3lo es posible cuando es al mismo tiempo lucha cultural y cuando de vez en cuando se emprenda la lucha pol\u00edtica por la conservaci\u00f3n de la libertad cultural.\u00bb<\/p>\n<p>Este parece el Gramsci de los <i>Cuadernos de la c\u00e1rcel <\/i>o incluso del<b> <\/b><i>Ordine Nuovo <\/i>y es completamente nuevo en Luk\u00e1cs, pero, claro, se desprende, bien pensado, de su teor\u00eda, de su comprensi\u00f3n del predominio de la plusval\u00eda relativa, no digo presencia \u00fanica \u2013la plusval\u00eda absoluta es claro que sigue funcionando\u2013, predominio de la plusval\u00eda relativa y consecuencias respecto del ocio, y tambi\u00e9n del consumismo y de la manipulaci\u00f3n a trav\u00e9s del consumo.<\/p>\n<p>De todo eso saca Luk\u00e1cs una tesis terrible, la tesis de que tenemos que volver a empezar. Quiere decir que tenemos que volver a empezar como Marx cuando se fue a Londres. Esto es lo que est\u00e1 pensando. Ojal\u00e1 se equivoque, pero en todo caso hay que admitir la valent\u00eda de la tesis que lo dice redondamente. Es la consecuencia que \u00e9l saca de la disminuci\u00f3n de la conciencia de clase y de la degradaci\u00f3n de los partidos marxistas que, aunque nos parezca exagerada, mirad de todas maneras, un poco autocr\u00edticamente, qu\u00e9 pasa en este pa\u00eds: en este pa\u00eds pasa que no queda marxismo revolucionario m\u00e1s que en unos cuantos, pocos, partidos muy minoritarios y en una veintena, treintena, de colectivos marxistas radicales. Y ya est\u00e1. Los grandes partidos obreros de todo la vida de este pa\u00eds, qui\u00e9n dir\u00eda hoy que tienen una posibilidad de recuperaci\u00f3n de marxismo revolucionario. Creo que habr\u00eda que ser muy optimista para creerlo. O sea, que por terrible que sea, la tesis no es tan disparatada.<\/p>\n<p>\u00abTendr\u00edamos que analizar c\u00f3mo esta transformaci\u00f3n del capitalismo consistente en el papel predominante jugado por la plusval\u00eda relativa crea una situaci\u00f3n nueva, en la que el movimiento obrero, el movimiento revolucionario, est\u00e1 condenado a volver a empezar; situaci\u00f3n en la que presenciamos un renacimiento, en formas muy deformadas y c\u00f3micas, de ideolog\u00edas que aparentemente est\u00e1n superadas desde hace mucho tiempo, como, por ejemplo, el antimaquinismo de finales del siglo XVIII&#8230;&lt;MSL: Luego dice cosas un poco demasiado tradicionalistas, pero no quiero ocultarlas porque se comprometa su fama por lo que ha dicho&gt; Acaso le suene a usted parad\u00f3jico el que en esta gran racha de sexualidad que actualmente incluye a las mujeres y a las j\u00f3venes se advierta una especie de maquinoplastia &lt;MSL: No le gusta eso de que las j\u00f3venes sean un poco m\u00e1s claras sexualmente&gt; que actualmente incluye a las mujeres y a las j\u00f3venes a trav\u00e9s de la conquista de la independencia por parte de la mujer &lt;MSL: Claro. La independencia por parte de la mujer le perece bien pero que se pasen, por as\u00ed decirlo, ya no le parece tan bien&gt; De primera intenci\u00f3n esto parece parad\u00f3jico pero yo creo que en la realidad se produce algo parecido &lt;MSL: Est\u00e1 intentando relacionar un cierto sexismo, que a \u00e9l le parece ver en las mujeres j\u00f3venes, con el antimaquinismo, que es un argumento que vamos&#8230;a m\u00ed no me convence nada&gt; y hemos de tener presente que hoy puestos a la tarea de despertar el factor subjetivo &lt;MSL: Que de esto se trata cuando \u00e9l dice que hay que hacer una hegemon\u00eda cultural, una autonom\u00eda cultural, meter el factor subjetivo delante&gt; no podemos renovar y continuar los a\u00f1os veinte &lt;MSL: Es decir, no podemos continuar la revoluci\u00f3n rusa&gt;, sino que hemos de partir desde la base de un comienzo nuevo con todas la experiencias que poseemos sobre el movimiento obrero anterior y sobre el marxismo de los tiempos precedentes. Tenemos que tener consciencia clara de que se tarta de un nuevo comienzo o \u2013si se me permite la analog\u00eda\u2013 de que no nos encontramos ahora en los a\u00f1os veinte del siglo XX &lt;MSL: Es decir, nuestra tarea no es la de Lenin&gt; sino en cierto modo en los comienzos del siglo XIX, tras la Revoluci\u00f3n francesa, cuando comenzaba a formarse lentamente el movimiento obrero. Creo que esta noci\u00f3n es muy importante para los te\u00f3ricos, pues la desesperaci\u00f3n cunde muy velozmente cuando la enunciaci\u00f3n de determinadas verdades s\u00f3lo halla un eco m\u00ednimo. No olvide usted que las important\u00edsimas afirmaciones de Saint Simon y Fourier tuvieron por entonces un eco extraordinariamente peque\u00f1o; s\u00f3lo en los a\u00f1os treinta o cuarenta del siglo pasado [XIX] se inici\u00f3 la revivificaci\u00f3n del movimiento obrero. Convengo en que no se deben estirar las analog\u00edas y en que las analog\u00edas no se resuelven en paralelismos, pero me imagino que usted comprender\u00e1 a qu\u00e9 me refiero cuando digo que hemos de tener consciencia clara cuando digo que nos encontramos en los comienzos de un per\u00edodo nuevo y que nuestro deber de te\u00f3ricos es fomentar la claridad en lo que se refiere a las posibilidades del hombre en este per\u00edodo, sabiendo desde ahora que la repercusi\u00f3n que pueden tener estos conocimientos sobre las masas ser\u00e1n de momento escasa. Esto guarda relaci\u00f3n con el proceso del estalinismo en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, con la vacilante manera de superar aquel y con la evoluci\u00f3n correspondiente del socialismo\u00bb.<\/p>\n<p>Sigo un poco porque, espero, esto es muy apasionante para todos nosotros:<\/p>\n<p>\u00abLos grandes acontecimientos pueden surtir efectos muy negativos sobre el factor subjetivo; por volver a citar aqu\u00ed un ejemplo hist\u00f3rico, el heroico fracaso de la izquierda jacobina en la revoluci\u00f3n francesa da lugar dentro del utopismo a la noci\u00f3n de que el socialismo nada tiene que ver con el movimiento revolucionario. A mi entender esto no es en rigor otra cosa que la desilusi\u00f3n respecto al desarrollo de Francia entre los a\u00f1os 1793 y 1794. Sin embargo, surti\u00f3 sus efectos sobre el movimiento obrero durante largos a\u00f1os. Si bien se mira fue Marx quien situ\u00f3 en el centro de atenci\u00f3n la teor\u00eda revolucionaria de la conquista violenta de la revoluci\u00f3n democr\u00e1tica como fase previa a la conquista violenta del socialismo. En la actualidad no contamos con pol\u00edticos capaces de convertir en praxis pol\u00edtica estos conocimientos.\u00bb<\/p>\n<p>A m\u00ed personalmente, por comprometerme con esto, me parece que esta terrible tesis es anal\u00edticamente buena, muy defendible; en cambio, program\u00e1ticamente mala, por as\u00ed decirlo. Yo s\u00ed creo que habr\u00eda que volver a empezar, pero creo que hemos vuelto a empezar, por as\u00ed decirlo. Claro, no nosotros, los pocos colectivos y partidos marxistas radicales solos, pero s\u00ed nosotros en el seno de una proliferaci\u00f3n de peque\u00f1os movimientos que est\u00e1n por lo menos reflejando una crisis del sistema.<\/p>\n<p>Quiero decir, no existimos s\u00f3lo nosotros, que existimos muy mal y muy pobres, como con raz\u00f3n dice Luk\u00e1cs, pero existen, adem\u00e1s, movimientos antimilitaristas, movimientos ecologistas politizados \u2013tambi\u00e9n los hay ecologistas sin politizar pero hay movimientos ecologistas politizados que comprenden que el problema ecol\u00f3gico tiene que ver con el sistema econ\u00f3mico, social y pol\u00edtico\u2013, hay movimientos feministas, que no todos son socialistas pero que muchos de ellos ven, como en el caso del ecologismo, el parentesco entre socialismo y feminismo, o dicho en forma m\u00e1s cl\u00e1sica, entre socialismo y emancipaci\u00f3n de la mujer. Y esto, en mi opini\u00f3n, crea un panorama que creo que es menos negro de lo que dec\u00eda Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>Es un panorama modesto, sin ninguna duda. Yo personalmente colaboro en una revista [<i>mientras tanto<\/i>] que no tira m\u00e1s de 2.500 ejemplares por n\u00famero, lo cual, claro, es poqu\u00edsimo. Si s\u00f3lo existiera eso pensar\u00eda que no val\u00eda la pena, pero si sigo en eso es porque veo eso inserto en una constelaci\u00f3n de grupos, movimientos, colectivos y tambi\u00e9n partidos, aunque hayan quedado muy disminuidos, que me parece campo por lo menos de trabajo pol\u00edtico. En otro paso insiste Luk\u00e1cs en esta idea tan interesante:<\/p>\n<p>\u00ab(&#8230;) yo no comparar\u00eda nuestra posici\u00f3n hist\u00f3rica con la posici\u00f3n de Marx y Engels pues no debe olvidar usted que cuando aparecieron en escena Marx y Engels ya se daban grandes huelgas en Francia y estaba el movimiento cartista en Inglaterra. En sustancia hemos de comparar nuestra situaci\u00f3n con aquella con la que se encontraban a principios del siglo XIX Fourier, Sismondi o gentes por el estilo. Realmente s\u00f3lo podemos actuar si nos damos cuenta de que nos hallamos en una situaci\u00f3n semejante y de que el camino que lleva en cierto modo \u2013espero que comprender\u00e1 usted lo que quiero decir\u2013, desde Fourier hasta Marx es, tanto te\u00f3ricamente como por las repercusiones pr\u00e1cticas que entra\u00f1a, todav\u00eda tarea del futuro.\u00bb<\/p>\n<p>Es decir, \u00e9l est\u00e1 pensando en realidad que hay que volver a conseguir, impulsando una consciencia de clase o esperando a que se produzca, volver a hacer el trabajo de Marx. Esto es lo que est\u00e1 diciendo aqu\u00ed Luk\u00e1cs aunque no se atreva a decirlo tan claramente. Es una manera de decir indirectamente que tenemos dar el paso a una nueva teor\u00eda. Seguro que Luk\u00e1cs no pensaba a radicalmente [en una] nueva teor\u00eda. Claro que no, \u00e9l mismo ha usado para llegar a esa conclusi\u00f3n la tesis de Marx de la plusval\u00eda relativa. Por consiguiente, es claro que est\u00e1 claramente en una tradici\u00f3n marxista, pero s\u00ed que piensa que hay que innovar mucho en teor\u00eda, en la base te\u00f3rica. Esto lo que est\u00e1 diciendo. Lo dice con un poquit\u00edn de cobard\u00eda, cosa rara en \u00e9l, pero se explica un poco porque \u00e9l tiene un pesimismo radical sobre las posibilidades inmediatas de un partido marxista revolucionario en Occidente. Lo dice, no vale la pena leerlo.<\/p>\n<p>Yo debo decir para completar un poco esta exposici\u00f3n, as\u00ed bastante esquem\u00e1tica, pero en fin espero que d\u00e9 una idea general del pensamiento pol\u00edtico del \u00faltimo Luk\u00e1cs, que la primera parte de su an\u00e1lisis, que yo entonces no conoc\u00eda, todav\u00eda no hab\u00eda le\u00eddo esto, es lo que a m\u00ed me hizo pensar \u2013no digo esto por ganas de hablar de m\u00ed, lo repito, sino por explicar cosas de la historia del pa\u00eds\u2013 que podr\u00eda ser m\u00e1s \u00fatil en un peque\u00f1o colectivo que volviera a empezar radicalmente que en el comit\u00e9 ejecutivo de un partido que cada vez era menos (menos, no desde un punto de vista cuantitativo, entonces cuantitativamente estaba muy bien, pero s\u00ed desde un punto de vista ideol\u00f3gico y pol\u00edtico). En otros tiempos eso me habr\u00eda parecido a m\u00ed mismo una barbaridad, unas ganas de marginarse y perder contacto con la clase obrera, pero tal como estaban las cosas, me pareci\u00f3, la verdad, esto mismo que dice Luk\u00e1cs, al que yo entonces no conoc\u00eda en esta opini\u00f3n: que no val\u00eda seguir forcejeando, o que si val\u00eda la pena, val\u00eda menos la pena seguir forcejeando con una gran organizaci\u00f3n, con muy buena base, con muy buena militancia, pero ya claramente reformista y sin nervio revolucionario, val\u00eda menos la pena que intentar algo desde cero.<\/p>\n<p>De modo que, en realidad, a muchos comunistas, o varios por lo menos, de la generaci\u00f3n de Luk\u00e1cs o de generaciones inmediatamente siguientes como es la m\u00eda \u2013yo tengo casi 60 a\u00f1os, me falta muy poco\u2013, s\u00ed que nos ha llegado la idea de que haya que volver a empezar, conservando como es obvio \u2013tambi\u00e9n para Luk\u00e1cs, no querr\u00eda dar una impresi\u00f3n falsa\u2013 desde luego la mayor parte, todo el pensamiento cient\u00edfico de Marx, y la mayor parte sino todo del pensamiento filos\u00f3fico de Marx.<\/p>\n<p><b>Coloquio<\/b><\/p>\n<p><b>Primera intervenci\u00f3n: Resume la pregunta que le hizo durante la exposici\u00f3n inicial y pregunta de nuevo sobre la noci\u00f3n de racionalidad en Luk\u00e1cs.<\/b><\/p>\n<p>Yo creo que esa cuesti\u00f3n, que Luk\u00e1cs trat\u00f3 muy bien pero bastante ideol\u00f3gicamente, pod\u00edamos resolverla de un modo bastante m\u00e1s sencillo, porque cuando se dice la racionalidad \u2013t\u00fa dec\u00edas antes la racionalidad de Adam Smith, el trabajo por el trabajo\u2013, realmente no es una cuesti\u00f3n de racionalidad, es una cuesti\u00f3n de valores. Es decir, raz\u00f3n no hay m\u00e1s que una, eso se puede admitir, que es la facultad de razonar, igual en t\u00e9cnica que en arte, si uno razona. La cuesti\u00f3n de poner como funci\u00f3n de la raz\u00f3n el obtener tales o cuales resultados, eso ya no es una cuesti\u00f3n de raz\u00f3n o sinraz\u00f3n, es una cuesti\u00f3n de valores. Se ve muy bien trasladando la cuesti\u00f3n a un plano que deber\u00eda ser el nuestro, el de la pol\u00edtica cient\u00edfica o, en general, la pol\u00edtica cultural: si un gobierno hace sus inversiones en pol\u00edtica cultural o en tecnolog\u00eda nuclear, va a usar el mismo razonamiento, el mismo tipo de l\u00f3gica, el mismo tipo de raz\u00f3n, que si hace sus inversiones en sanidad. Lo que hay muy diferente ah\u00ed son los valores que ha aplicado. Esto a m\u00ed me parece que es una precisi\u00f3n que ayuda mucho a resolver estos problemas. No es verdad que los irracionalistas lleven raz\u00f3n contra los racionalistas. Eso no tiene ning\u00fan sentido, porque raz\u00f3n es la misma la de unos y a la de otros. Bajo el r\u00f3tulo de una raz\u00f3n y otra raz\u00f3n lo que hay son diferentes valores. Creo que eso resuelve. Es bastante impresionante la salida irracionalista disfrazada de la creencia en que raz\u00f3n es s\u00f3lo cosa t\u00e9cnica. Es una de las cosas m\u00e1s peligrosas, porque en el momento en que la raz\u00f3n no funciona para hacer, por ejemplo, decisiones sociales o cient\u00edficas, en ese momento quiere decirse que todo lo que no sea t\u00e9cnica, pues&#8230; a gusto de cualquiera.<\/p>\n<p>Es mentira eso de que la pol\u00edtica econ\u00f3mica es \u00fanica. A lo sumo ser\u00e1n universales las t\u00e9cnicas de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, pero claro que pol\u00edticas econ\u00f3micas hay tantas como objetivos quieras. Como es obvio. Hay un argumento as\u00ed del tipo <i>boutade<\/i>, muy a lo bestia, que puede ser \u00fatil en estas discusiones sobre valores: cuando la pol\u00e9mica sobre la bomba de nitr\u00f3geno, Einstein solt\u00f3 la frase de que no se puede demostrar, no es ning\u00fan teorema, que no haya que exterminar a la humanidad; eso no se puede demostrar, es una decisi\u00f3n sobre la base de los valores de cada uno. Si uno da como buen valor la supervivencia de la especie, no se puede hacer la bomba de hidr\u00f3geno; si uno da como buen valor lo que sea y no la supervivencia de la especie, entonces puede hacer la bomba de hidr\u00f3geno. Es una cuesti\u00f3n de valores, no de demostraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Este es el muelle de la vida. Sin valores no se podr\u00eda vivir, porque lo que no son valores es puro conocimiento que tiene mucho valor, pero que no tiene ning\u00fan valor moral, no tiene ning\u00fan valor para la pr\u00e1ctica, sino hay un valor que oriente la aplicaci\u00f3n<\/p>\n<p><b>Larga intervenci\u00f3n en torno al eurocentrismo de Luk\u00e1cs. Cree que \u00abno es buen an\u00e1lisis aquel que no intenta ya conectar m\u00e1s all\u00e1 de lo que est\u00e1 sucediendo en Europa. No sirve\u00bb. Despu\u00e9s se centra en la tesis de Luk\u00e1cs sobre la plusval\u00eda relativa y el nivel de vida de la clase obrera y pide datos. Por otro lado, apunta a la relaci\u00f3n entre la tesis del \u00abvolver a empezar\u00bb y lo que hab\u00eda habido hasta entonces. Finaliza se\u00f1alando: \u00abSimplemente quer\u00eda remarcarlo porque es importante, porque eso indica la necesidad ahora mismo de una forma de organizaci\u00f3n distinta\u00bb. <\/b><b> <\/b><\/p>\n<p>Me he saltado lo que dice sobre organizaci\u00f3n. \u00bfQuieres que lo diga? Me lo he saltado porque se hac\u00eda tarde. A pesar de todo, Luk\u00e1cs, que era un marxista bastante tradicional, mantiene el principio Kautsky-Lenin: la conciencia de clase viene de fuera. Le pod\u00edamos llamar el principio de Kautsky-Lenin. Y lo \u00fanico que hace es un par de cr\u00edticas. El \u00fanico lugar en que se ve que \u00e9l cambiar\u00eda un poco la estructura de los partidos comunistas cl\u00e1sicos es lo que \u00e9l llama la eliminaci\u00f3n de los minilenines, la instituci\u00f3n del centralismo democr\u00e1tico a rajatabla, \u00abcon la gran autoridad del secretario general ha producido una serie de minilenines que no han servido nada m\u00e1s que para estropear los partidos\u00bb, que me parece que no est\u00e1 tan mal dicho visto lo que vemos. Y luego admite que la organizaci\u00f3n adem\u00e1s de tener la cl\u00e1sica vanguardia leninista tiene adem\u00e1s que tener formas de organizaci\u00f3n colaterales. Esto es todo lo que dice.<\/p>\n<p>Te lo digo porque, en realidad, es mucho m\u00e1s tradicional, es muy tradicional Luk\u00e1cs, a pesar de estas cosas que dice sobre \u00abvolver a empezar\u00bb, que tambi\u00e9n las piensa, pero cuando tiene qu\u00e9 decir una cosa, c\u00f3mo hacemos ahora, le sale bastante tradicional. Por ejemplo, no todos nos creemos hoy que el viejo principio de Kautsky y de Lenin de que la conciencia viene desde fuera se deba seguir aplicando a rajatabla. Es claro que en parte viene de fuera, sin ninguna duda, sobre todo la teor\u00eda m\u00e1s abstracta, pero tambi\u00e9n viene de abajo.<\/p>\n<p>Empezando por lo que dec\u00edas: es verdad que Luk\u00e1cs es muy eurocentrista, no tiene un conocimiento de verdad de los problemas del Tercer Mundo. Sin embargo, yo no dir\u00eda que eso le descalifica porque haciendo s\u00f3lo tercermundismo se puede hacer una cosa muy c\u00f3moda: no pensar nunca en los problemas de la revoluci\u00f3n en Europa y eso es relativamente c\u00f3modo. Pero es imposible para europeos como nosotros. Aqu\u00ed hay que pensar en la revoluci\u00f3n en Europa, esto hay que pensarlo aqu\u00ed. De modo que un valor s\u00ed tiene este eurocentrismo de Luk\u00e1cs: el pensar la cosa europea, qu\u00e9 est\u00e1 pasando aqu\u00ed.<\/p>\n<p><b>El mismo interlocutor: \u00abCreo que hay que ampliar. Que muy bien, que se tiene que hacer an\u00e1lisis a nivel de la situaci\u00f3n europea, pero que tambi\u00e9n tenemos que ampliar las miras.\u00bb<\/b><\/p>\n<p>S\u00ed, esto est\u00e1 fuera de duda, claro, y desde el punto de vista de miras, es claro que Luk\u00e1cs, que era un marxista de toda la vida, claro que lo ten\u00eda presente. Incluso ha escrito sobre ello, porque f\u00edjate que la revoluci\u00f3n china ha sido para la gente de la III Internacional el gran descubrimiento de las potencialidades revolucionarias del Tercer Mundo, descubrimiento muy siniestro porque Stalin ah\u00ed impuso una l\u00ednea pol\u00edtica horrible (Por cierto que la de Bujarin era mucho mejor en aquellos momentos, en contra de todos los t\u00f3picos sobre Bujarin. Bujarin ve\u00eda claramente una l\u00ednea de revoluci\u00f3n con campesinado y Stalin, por no s\u00e9 que raz\u00f3n, pero quiz\u00e1s por un dogmatismo tonto, no cre\u00eda en eso). Pues, desde la revoluci\u00f3n china, Luk\u00e1cs y la gente de la III Internacional tienen muy clara conciencia de la potencialidad revolucionaria del Tercer Mundo. No es verdad que no tengan miras sobre eso. Otra cosa es que en este \u00faltimo per\u00edodo de su vida lo que le est\u00e9 obsesionando sea lo que \u00e9l ve como agotamiento de la conciencia de clase revolucionaria en Europa, que parece una cosa muy importante porque, se podr\u00eda incluso decir, que la mejor manera de hacer solidaridad con el Tercer Mundo \u2013quiz\u00e1s la m\u00e1s eficaz de todas\u2013 ser\u00eda conseguir un cambio de Europa. Es decir, liquidar las pol\u00edticas de opresi\u00f3n y explotaci\u00f3n del Tercer Mundo. Y eso se liquida aqu\u00ed, se liquida en Berl\u00edn, en Par\u00eds, en Madrid y en Washington. No se liquida en Nigeria. En Nigeria no liquidar\u00e1s nunca el hambre, si al mismo tiempo no atas las manos del imperialismo ario, del imperialismo.<\/p>\n<p><b>Mismo interlocutor: \u00abLas repercusiones de las revoluciones que se hagan en Europa son muy importantes, pero no necesariamente tiene que ser as\u00ed . \u00bfPor qu\u00e9 tiene que ser as\u00ed?\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Por lo siguiente: mientras t\u00fa no ates las manos del imperialismo \u2013no digo que tenga que ser as\u00ed, eso quiz\u00e1 deber\u00eda ser una afirmaci\u00f3n m\u00e1s mitigada, pero es el camino que mejor se le ocurre a uno\u2013, mientras t\u00fa no ates las manos, econ\u00f3micas tambi\u00e9n, del imperialismo en esos pa\u00edses, ellos van a introducir, e incluso si no lo introducen ellos los dem\u00e1s pa\u00edses del Tercer Mundo tendr\u00e1n que hacerlo, a menos que se desprendieran totalmente del mercado mundial, una introducci\u00f3n de t\u00e9cnicas, no dir\u00e9 modos de producci\u00f3n, pero s\u00ed t\u00e9cnicas e instrumentos de producci\u00f3n originados aqu\u00ed. En esos campos, el poder del capitalismo es enorme. La Nestl\u00e9 es capaz de hacer preparar leche Molico a las madres nigerianas en la selva. Esto es quiz\u00e1s ya pura teratolog\u00eda, cosa de monstruos, porque eso ha tenido consecuencias horribles, porque como all\u00ed no hay una garant\u00eda de agua as\u00e9ptica, han matado a los ni\u00f1os con disenter\u00eda y diarrea, y al mismo tiempo han agotado la capacidad de amamantar de las madres. Es decir, han hecho unos de los cr\u00edmenes m\u00e1s bestiales que se puedan hacer.<\/p>\n<p>Otros no son tan grotescos, otros son menos monstruosos, pero son de todas maneras imposici\u00f3n de un modo de producir sobre aquellos pa\u00edses. Mientras tengan que producir as\u00ed, mientras M\u00e9xico tenga que hacer monta\u00f1as, miles de toneladas de productos agr\u00edcolas de exportaci\u00f3n para EE.UU. porque sino no tiene divisas, porque sino no puede comprar esto, no hay manera de cortar el c\u00edrculo vicioso. Esos campesinos que hacen monocultivo de exportaci\u00f3n seguir\u00e1n comiendo tres tortillas de ma\u00edz al d\u00eda y basta. \u00bfY de d\u00f3nde se puede hacer la liberaci\u00f3n de eso? Habr\u00eda una manera te\u00f3rica, sin que pasara nada en EE.UU., una manera te\u00f3rica que ser\u00eda que M\u00e9xico consiguiera descolgarse del mercado mundial. Eso ya es imposible hoy en d\u00eda, ni siquiera con una grand\u00edsima revoluci\u00f3n. Ser\u00edan invadidos, los tienen al lado. De modo que no se puede decir que carezca de importancia la acci\u00f3n de la izquierda norteamericana como norteamericana. Tiene mucha importancia.<\/p>\n<p><b>Mismo interlocutor: \u00abPero entonces, \u00bf c\u00f3mo te explicas Nicaragua?\u00bb<\/b><\/p>\n<p>Nicaragua est\u00e1 en una situaci\u00f3n muy mala porque se est\u00e1 consiguiendo frenar a EE.UU.; si no se estuviera frenando al gobierno norteamericano se habr\u00eda liquidado. Nicaragua no es m\u00e1s potente que la Guatemala de Arbenz y la liquidaron en 24 horas. No es m\u00e1s potente que la Rep\u00fablica Dominicana de Bosch y la liquidaron en seis horas. Una tarde. \u00bfPor qu\u00e9? Porque no hab\u00eda izquierda americana dispuesta a resistir, porque no hab\u00eda un s\u00f3lo gobierno europeo dispuesto a oponerse. En este momento tienen: la izquierda norteamericana diciendo que no se invade Nicaragua, hasta el punto de conseguir influir en el centro, en los dem\u00f3cratas, en alguna medida; tienen al gobierno sueco decidido a decir que no, que no se invade, al gobierno dan\u00e9s, al gobierno noruego, a pesar de que es tan atlantista el gobierno noruego ha dicho que Nicaragua no se invade, al Tribunal Internacional de la Haya conden\u00e1ndolos, al mismo \u00e9ste de Felipe Gonz\u00e1lez diciendo que eso de Nicaragua hay que pensarlo, por lo menos dice que hay que pensarlo, y que no se puede invadir as\u00ed. No es lo mismo cuando se cargaron a Arbenz, y Arbenz tuvo que salir corriendo en un avi\u00f3n a Checoslovaquia el mismo d\u00eda en que entraba Castillo Armas, con todas las armas americanas y con todo, por el norte de Guatemala. All\u00ed nadie dijo nada y como no dijo nada se cepillaron Guatemala en 24 horas. Y a Nicaragua se la cepillar\u00edan en 24 si no hubiera una oposici\u00f3n blanca, dig\u00e1moslo as\u00ed, una oposici\u00f3n en las metr\u00f3polis. De eso puedes estar segura.<\/p>\n<p>O sea, el tercermundismo es de enorme importancia y yo lo valoro mucho y he vivido en M\u00e9xico y sigo teniendo mucha pasi\u00f3n por M\u00e9xico, pero no es eso.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs habla ah\u00ed de muchas cosas pero no puede hablar de todas. Es claro que el problema del Tercer Mundo, que es el problema del imperialismo, es de enorme importancia. Lo \u00fanico que me interesa puntualizar, porque me parece que es importante para todos los comunistas, es no caer en la tentaci\u00f3n del tercermundismo como subterfugio para no trabajar en el problema de la revoluci\u00f3n europea, que ese es un problema tan importante como los dem\u00e1s. O m\u00e1s en muchos casos.<\/p>\n<p><b>Se le pregunta por los an\u00e1lisis de Perry Anderson sobre el marxismo occidental.<\/b><\/p>\n<p>Luk\u00e1cs estaba convencido de que para vitalizar el pensamiento revolucionario en el siglo XX era absolutamente necesario hacer lo que \u00e9l dec\u00eda el puente, es decir, colocar al pensamiento revolucionario en condiciones de igualdad t\u00e9cnica, digamos, con el m\u00e1s exquisito pensamiento conservador y \u00e9sta es la motivaci\u00f3n de verdad de la<i> Est\u00e9tica<\/i>,<b> <\/b>no el escurrir el bulto de la pol\u00edtica. Perry Anderson ha hecho ah\u00ed un juicio en mi opini\u00f3n muy politicista. Creo que es injusto principalmente con Luk\u00e1cs pero tambi\u00e9n lo ser\u00eda horrendamente, y \u00e9l ha escrito sobre <i>Las antinomias de Gramsci<\/i>, con Gramsci. Suponer que Gramsci se ha dedicado a un trabajo te\u00f3rico porque quer\u00eda rehuir la pol\u00edtica eso es ya casi un insulto. Gramsci se ha dedicado a un trabajo te\u00f3rico, como \u00e9l dice expl\u00edcitamente, porque alguna inferencia hab\u00eda que sacar de la derrota ante el fascismo. Hab\u00eda que volver a ver las cosas, qu\u00e9 hab\u00eda pasado. Entonces, considerar que eso es puro intelectualismo&#8230;<\/p>\n<p>Yo tambi\u00e9n estoy dispuesto a admitir que en ese juicio de Perry Anderson hay un elemento de verdad. Su interpretaci\u00f3n, en mi opini\u00f3n, falla por falta de comprensi\u00f3n desde dentro de la III Internacional. El elemento de verdad de Perry Anderson est\u00e1 muy claro en Althusser. Yo no s\u00e9 si record\u00e1is, Althusser lo dijo redondo. En el Pr\u00f3logo al <i>Pour Marx,<\/i> Althusser cuenta que durante a\u00f1os \u00e9l no se preocup\u00f3 nunca de hacer pol\u00edtica, que estaba all\u00ed de fil\u00f3sofo en el P.C. F., y que la pol\u00edtica no le interesaba, que s\u00f3lo en el momento en que pens\u00f3 que el Partido Comunista iba mal entonces volvi\u00f3 a entrar. Y este es el verdadero secreto en la III Internacional. Los partidos de la III Internacional han disfrutado por regla general de un gran prestigio en sus intelectuales, a los que en absoluto permit\u00edan intervenir. En la III Internacional ha habido una tradicional desconfianza al intelectual. Desde Zinoviev en adelante, y mucho m\u00e1s desde que Zdhanov tom\u00f3 el poder cultural, pero a pesar de eso los intelectuales en los partidos de la III Internacional estaban muy convencidos de que lo eficaz para la revoluci\u00f3n era el partido y no ellos, que las actividades esenciales para la revoluci\u00f3n estaban en el acervo cultural del partido, que ellos lo \u00fanico que pod\u00edan hacer o lo m\u00e1s que pod\u00edan hacer, eso se ha pensado durante muchos a\u00f1os, era propaganda comunista, y no m\u00e1s teor\u00eda porque no val\u00eda la pena, porque la teor\u00eda esencial estaba. Esto ha convertido a la mayor\u00eda de intelectuales comunistas en propagandistas durante mucho tiempo, los de la III Internacional quiero decir. En el caso de Luk\u00e1cs, la propaganda es muy noble. \u00c9l lo que hace es intentar demostrar que el Partido Comunista lleva en s\u00ed toda la buena herencia cultural del pasado. Esto es su intento, demostrar eso. Es incoherente porque es demasiado cerrado en gustos literarios y en gustos filos\u00f3ficos pero el programa es ese. Es posible que en Luk\u00e1cs tenga m\u00e1s raz\u00f3n Perry Anderson que en otros, y habr\u00eda que distinguir mucho, por una parte, entre aut\u00e9nticos intelectuales de las III Internacional, como Luk\u00e1cs o Gramsci, y simple simpatizantes discutibles como Sartre, y absolutos no marxistas sino puro equ\u00edvoco, como la escuela de Frankfurt. Yo no s\u00e9 por qu\u00e9 sigue siendo tan generoso en meter la escuela de Frankfurt ah\u00ed, no hay por qu\u00e9. Son otros, la escuela de Frankfurt son otros, son unos soci\u00f3logos dial\u00e9cticos idealistas.<\/p>\n<p><b>Jos\u00e9 Guti\u00e9rrez: Con la excepci\u00f3n de Marcuse<\/b><\/p>\n<p>Marcuse es otro caso, claro. Marcuse hay que separarlo del resto, pero Adorno, Horkheimer, Habermas, ninguno de ellos, ni siquiera ellos dicen que han sido marxistas. De modo que, en fin, yo estoy dispuesto a reconocer un elemento de verdad en lo de Anderson pero no totalmente. Ah\u00ed falta conocimiento por dentro de la III Internacional y de lo que fue la actividad de los intelectuales en la III Internacional que era muy distinta. Incluso en muchos casos en los que tuvieron percepci\u00f3n muy pronto de vicios radicales del estalinismo, siguieron pensando que val\u00eda la pena aguantar aquello.<\/p>\n<p>Yo en esto hago un paralelo entre la reacci\u00f3n III Internacional y la reacci\u00f3n trotskista al problema de la existencia de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. Unos y otros, incluso que los que conoc\u00edan m\u00e1s desastres pol\u00edticos e incluso morales, unos y otros mantuvieron siempre el principio de que aquello hab\u00eda que defenderlo a ultranza. Los unos porque dec\u00edan que era la patria del socialismo, los otros porque dec\u00edan que era el primer Estado obrero de la Historia aunque fuera burocr\u00e1tico. Pero se trataba de sostenerlo siempre. Pues, si ampli\u00e1is ese esquema, o mejor dicho, lo reduc\u00eds quiz\u00e1s, o no quiz\u00e1s, lo ampli\u00e1is, sea la mejor palabra, al conjunto de la III Internacional, eso fue dominante en los intelectuales de la III Internacional como Luk\u00e1cs o Gramsci. Gramsci ha estado en pelea constante pero se ha abstenido incluso de llegar a decir su desacuerdo. Ni siquiera lo ha dicho. En los <i>Cuadernos<\/i><b> <\/b>no<b> <\/b>ha llegado a decir lo que \u00e9l no pod\u00eda soportar, que era la tesis del socialfascismo, que le puso fren\u00e9tico. La ha hablado con dos comunistas en la c\u00e1rcel de Turi. Cuando esos camaradas le han dicho que a ver si se estaba volviendo revisionista y trotskista y tal, se ha encerrado en un mutismo absoluto, se ha pasado ocho d\u00edas sin salir de la celda, sin utilizar el paseo del patio y nunca m\u00e1s ha hablado del asunto, aunque \u00e9l ha mantenido la misma idea.<\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><b>Nota edici\u00f3n<\/b><\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Observaci\u00f3n del profesor Manuel Monle\u00f3n Pradas,16\/11\/2024:<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Muchas gracias, Salva. Un peque\u00f1o comentario, por si piensas editarla. Creo que Sacrist\u00e1n se confunde con un personaje, que en la transcripci\u00f3n aparece como \u00abMarko\u00bb, del que cuenta una historia. Debe tratarse, en realidad, de \u00abMarkov\u00bb, y Markov\u2019s, en la ciencia ruso-sovi\u00e9tica, hay varios de primera fila. El que ocup\u00f3 la c\u00e1tedra de L\u00f3gica en la Universidad de Mosc\u00fa fue Andrej Andreevich Markov (junior), uno de los padres de la \u00abmatem\u00e1tica constructiva\u00bb. Este Markov no estuvo nunca en un Instituto de \u00d3ptica, ni es el padre de las \u00abcadenas de Markov\u00bb (o \u00abprocesos de Markov\u00bb), que cita Sacrist\u00e1n. El introductor de ese concepto, que no tiene nada que ver con la l\u00f3gica matem\u00e1tica, fue su padre, otro A. A. Markov (senior, 1856-1922), conocido matem\u00e1tico, que, obviamente, tampoco pudo ser el protagonista de la an\u00e9cdota que relata Sacrist\u00e1n. Hay un Markov que, al principio de su carrera, s\u00ed que se ocup\u00f3 de problemas de \u00f3ptica, y luego fue una de las glorias de la f\u00edsica nuclear sovi\u00e9tica: Moisej Aleksandrovich Markov. Pero \u00e9ste no se ocup\u00f3 nunca de L\u00f3gica (ni de matem\u00e1ticas). No se me ocurre cu\u00e1l pudo ser el origen del relato que alguien hiciera a Sacrist\u00e1n y \u00e9l reproduce, pero, en mi opini\u00f3n, es espurio.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">(Sobre la situaci\u00f3n de la mec\u00e1nica cu\u00e1ntica, la relatividad, la cibern\u00e9tica o la l\u00f3gica durante el periodo estalinista hay muchos mitos que han sobrevivido al \u00bffinal? de la \u2018guerra fr\u00eda\u2019. En aquellos a\u00f1os hubo muchos personajes, cient\u00edficos y fil\u00f3sofos, que se opusieron a esas disciplinas en nombre del materialismo dial\u00e9ctico (que era la manera de ser escuchado por el poder). Pero no fueron nunca mayor\u00eda, aunque tuvieran influencia, y en general no lograron imponer sus puntos de vista, salvo en el caso Lysenko. Las revistas de aquellos a\u00f1os muestran las grandes pol\u00e9micas que hubo en torno a esos temas (con todas las partes hablando en nombre del materialismo dial\u00e9ctico). Para quien est\u00e9 interesado en una visi\u00f3n ponderada de aquella historia, mi recomendaci\u00f3n son los libros de Loren Graham, <i>Science, philosophy, and human behaviour in the Soviet Union<\/i> (Columbia UP, NY 1987), y Aleksei Kojevnikov,<i> Stalin\u2019s great science<\/i> (Imperial College Press, Lond 2004). En 2017, para un n\u00famero de <em>Nuestra Bandera<\/em>\u00a0dedicado al centenario de la Revoluci\u00f3n, escrib\u00ed un articulito donde doy m\u00e1s referencias sobre el tema; lo adjunto tambi\u00e9n, con mis excusas.)<\/span><\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"10\"><\/a> <b>10. \u00bfPara qu\u00e9 sirvi\u00f3 el realismo de Luk\u00e1cs?<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">El 13 de abril de 1985, Sacrist\u00e1n public\u00f3 un art\u00edculo en <i>El Pa\u00eds<\/i> con el t\u00edtulo: \u00ab\u00bfPara qu\u00e9 sirvi\u00f3 el realismo de Luk\u00e1cs?\u00bb. Incluido en <i>Pacifismo, ecologismo y pol\u00edtica alternativa<\/i>, pp. 176-178. El primer p\u00e1rrafo, incluido en la edici\u00f3n de <i>El Pa\u00eds, <\/i>no apareci\u00f3 en su edici\u00f3n en <i>Pacifismo<\/i>\u2026<\/span><\/p>\n<p>Hace cien a\u00f1os, el 13 de abril de 1885, naci\u00f3 en Budapest Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs, el m\u00e1s grande fil\u00f3sofo del marxismo. Formado en la universidad de Heidelberg, sus primeros libros \u2013<i>Teor\u00eda de la novela<\/i> y <i>El alma y las formas\u2013<\/i> se entroncan en el idealismo neokantiano. Su encuentro con el bolchevismo \u2013que le llev\u00f3 en 1919 a ser comisario en el fugaz gobierno comunista de Bela Kun en Hungr\u00eda\u2013 produjo un giro radical en su pensamiento y fruto de \u00e9l fue en 1923 su <i>Historia y conciencia de clase<\/i>, que es un libro esencial de la filosof\u00eda contempor\u00e1nea. El n\u00facleo fundamental de la obra de Luk\u00e1cs se concentra en la monumental <i>Est\u00e9tica<\/i>, que se prolong\u00f3 en su <i>Ontolog\u00eda<\/i> p\u00f3stuma. Muri\u00f3 en 1971.<\/p>\n<p>Si no interesa una etiqueta acad\u00e9mica que poner a las ideas de Luk\u00e1cs, sino una caracterizaci\u00f3n de su persona (de su m\u00e1scara y de su proyecto), lo m\u00e1s que se puede decir es que el fil\u00f3sofo fue un hombre p\u00fablico decidido a guiar su conducta por una estimaci\u00f3n realista, y hasta posibilista y pragm\u00e1tica, de las situaciones en que vivi\u00f3 y de las perspectivas que ellas abr\u00edan o cerraban para sus ideales pol\u00edticos y doctrinales. Su posibilismo realista llama la atenci\u00f3n ya en la temprana ocasi\u00f3n de la condena por la III Internacional del comunismo izquierdista, la cual afectaba a la primera obra importante del Luk\u00e1cs marxista, <i>Historia y consciencia de clase <\/i>(1923). Luk\u00e1cs procedi\u00f3 prontamente a renegar del misticismo de ese libro y no permiti\u00f3 su reimpresi\u00f3n hasta los a\u00f1os sesenta. Resulta interesante comparar su conducta con la del otro principal fil\u00f3sofo condenado, Karl Korsch, que aquel mismo a\u00f1o hab\u00eda publicado <i>Marxismo y filosof\u00eda. <\/i>Korsch no se retract\u00f3 de su marxismo primero, tan hegelizante como el de Luk\u00e1cs, ni tampoco rectific\u00f3 su i<i>zquierdismo. <\/i>Por el contrario, empez\u00f3 una larga y deprimente carrera de fundador de grup\u00fasculos comunistas radicales que desemboc\u00f3 en el aislamiento completo durante su exilio en EE UU. Pero lo notable es que Korsch acab\u00f3 por abandonar completamente, en el curso de su vida, las posiciones hegelianas que comparti\u00f3 con Luk\u00e1cs en los veinte, mientras que \u00e9ste, que tan prontamente acept\u00f3 en pol\u00edtica el comunismo centrista de Lenin y el Gobierno sovi\u00e9tico, sigui\u00f3 siendo un marxista hegeliano hasta en las grandes obras de su vejez (<i>Est\u00e9tica,<\/i>1963). S\u00f3lo despu\u00e9s de 1968 pareci\u00f3 algo dispuesto a revisar de verdad su pensamiento.<\/p>\n<p><b>Las motivaciones de la autocr\u00edtica de Luk\u00e1cs<\/b><\/p>\n<p>La comparaci\u00f3n entre Luk\u00e1cs y Korsch ilustra acerca de lo torpe que es identificar adhesi\u00f3n pol\u00edtica con homogeneizaci\u00f3n intelectual, con <i>ortodoxia, <\/i>como suele hacerlo la literatura pol\u00edtica trivial. Luk\u00e1cs se adhiri\u00f3 al comunismo estaliniano, muy antihegeliano, pero sigui\u00f3 cultivando su hegelomarxismo.<\/p>\n<p>Mas la comparaci\u00f3n puede confundir acerca de las motivaciones de la autocr\u00edtica de Luk\u00e1cs. En ella no hay oportunismo ni insinceridad: la autocr\u00edtica se\u00f1al\u00f3 su paso de la utop\u00eda inicial al realismo que le caracteriza en sus a\u00f1os maduros. Desde entonces crey\u00f3 siempre Luk\u00e1cs sinceramente que el idealismo de <i>Historia y consciencia de clase <\/i>era un error te\u00f3rico. Muchos a\u00f1os despu\u00e9s del incidente con la Internacional, cuando se preparaba la edici\u00f3n castellana de su obra (1968), tuvo ocasi\u00f3n de probarlo. Durante los trabajos preparatorios, el traductor castellano recibi\u00f3 la oferta de Rudi Dutschke de escribir una introducci\u00f3n para la edici\u00f3n espa\u00f1ola. El traductor, que apreciaba a Dutschke tambi\u00e9n como escritor, accedi\u00f3, gustoso e imprudente. Cuando poco despu\u00e9s se lo dijo a Luk\u00e1cs, \u00e9ste se inquiet\u00f3, pensando que Dutschke escribir\u00eda una reivindicaci\u00f3n idealista y ut\u00f3pica de la obra; se neg\u00f3 a aceptar el proyecto y, en contrapartida y para asegurar su veto, escribi\u00f3 \u00e9l mismo una introducci\u00f3n muy cr\u00edtica, que es el \u00fanico texto suyo que ha aparecido en castellano antes que en ninguna otra lengua. Ahora bien, en 1969 (fecha de la publicaci\u00f3n), Luk\u00e1cs no habr\u00eda tenido nada que temer por haber escrito <i>Historia y consciencia de clase <\/i>ni por reafirmar el pensamiento de ese libro.<\/p>\n<p>Por otra parte, su realismo no impidi\u00f3 a Luk\u00e1cs decidirse valientemente, en medio de luchas sociales duras y sangrientas, abrazando causas perdidas. Luk\u00e1cs fue miembro del corto Gobierno de Imre Nagy, derrocado por los tanques sovi\u00e9ticos (1956), y salv\u00f3 la vida en el destierro rumano, mientras la perd\u00edan M\u00e1leter o el mismo Nagy, gracias a su renombre.<\/p>\n<p><b>Pragmatismo y doctrina<\/b><\/p>\n<p>El realismo de Luk\u00e1cs no es oportunismo. Es una visi\u00f3n fundada en dos creencias: una de orden pragm\u00e1tico y otra de naturaleza m\u00e1s doctrinal. En la vida pr\u00e1ctica (que es para Luk\u00e1cs fundamentalmente pol\u00edtica), el militante comunista cree que la organizaci\u00f3n, el partido, es el cauce \u00fanico de realizaci\u00f3n de las ideas. Por eso admitir\u00e1 codearse con mediocres y con asesinos, sabiendo que lo son. En la vida intelectual, Luk\u00e1cs cree que la misi\u00f3n del partido comunista consiste en construir una sociedad emancipada, pero preservando real\u00edsticamente el legado fecundo y venerable del pasado, desde Her\u00e1clito y Safo hasta Hegel y Balzac. Oponi\u00e9ndose al entusiasmo iconoclasta del izquierdismo ingenuo y a la manipulaci\u00f3n de la <i>herencia <\/i>por el estalinismo, Luk\u00e1cs quiere \u00abconstruir un puente\u00bb, seg\u00fan dijo \u00e9l mismo, entre el pasado y el futuro. Esta segunda creencia, sostenida tan coherente y radicalmente como la otra, explica el conservadurismo de sus gustos literarios, su desprecio de la mera experimentaci\u00f3n en arte y su choque con Bertolt Brecht. Y las dos creencias juntas dan la clave de su talante pragm\u00e1tico. El realismo pontifical de Luk\u00e1cs le ha permitido sobrevivir, trabajar y pelear durante muchos a\u00f1os, con un buen humor estupendo, que no se dejaba amargar ni por los peores fracasos pol\u00edticos, y con una capacidad de alegr\u00eda admirable, a pesar de las oscuras tormentas por las que pas\u00f3; y as\u00ed hasta su \u00faltima vejez, tan jovial, tan nestoriana. Tambi\u00e9n le ha posibilitado apropiarse de una extensa herencia cultural en el marco de sus concepciones. Pero el tendencial conservadurismo de la actitud ha tenido tambi\u00e9n malas consecuencias, la m\u00e1s grave de las cuales no es, probablemente, la estrechez de su juicio est\u00e9tico (aunque no de su teor\u00eda est\u00e9tica), ni siquiera el largo \u00abdormir entre los asesinos\u00bb (seg\u00fan el verso de Brecht), compensado, o m\u00e1s que compensado, por el coraje de otras decisiones. Lo peor fue, probablemente, la tendencia filos\u00f3fica tradicionalista a especular, que le convierte a veces, como suele ocurrirles a los grandes especuladores, en productor de seudociencia. El sorprendente descubrimiento en la <i>Est\u00e9tica, <\/i>sin m\u00e1s que papel y pluma (como Einstein &#8230; ), de un nuevo sistema cerebral de se\u00f1alizaci\u00f3n puede ser ejemplo de ello.<\/p>\n<p>El realismo permiti\u00f3 a Luk\u00e1cs construir y construir, durante muchos a\u00f1os, donde otros, menos dispuestos a someterse al principio de realidad, tal vez habr\u00edan abandonado. Lo inquietante, como suele pasar con los cachazudos cultivadores de la weberiana \u00ab\u00e9tica de la responsabilidad\u00bb, es que uno tiene a veces la sensaci\u00f3n de que tantas construcciones pesen ya demasiado sobre la Tierra y sobre los que la habitamos.<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"11\"><\/a> <b>11. Marginalia<\/b><\/h3>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Anotaciones de Sacrist\u00e1n sobre Luk\u00e1cs (entre su documentaci\u00f3n depositada en BFEEUB):<\/span><\/p>\n<p>1. Una anotaci\u00f3n del autor fechada el 26-XII-64<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, Vorwort: \u00abhasta este per\u00edodo [Lenin-Stalin] no ha podido cobrar validez la est\u00e9tica marxista.\u00bb<\/p>\n<p>Como si existiera desde siempre <i>la<\/i> est\u00e9tica marxista en un cielo plat\u00f3nico.<\/p>\n<p>Cuestiones ignoradas por Luk\u00e1cs en afirmaciones de este tipo:<\/p>\n<p>a) si el marxismo es un conjunto de ideas lo suficientemente determinado como para contener una est\u00e9tica y solo una \u2013o para determinarla.<\/p>\n<p>b) Si esta garantizaba la sustantividad de las teor\u00edas o creencias con solo que exista r\u00f3tulo tradicional para ellos. 26-XII-64<\/p>\n<p>2. Luk\u00e1cs, Ibid.<\/p>\n<p>Que Goethe ha representado \u00abdesde el primer momento\u00bb a la \u00abcapa de la burgues\u00eda alemana que rebasaba el nivel representado por la \u00e9tica de Kant\u00bb, que es el nivel del per\u00edodo [ilegible: tal vez asc\u00e9tico], ya abandonado en tiempos de Schiller por la \u00abvanguardia\u00bb de esa burgues\u00eda.<\/p>\n<p>Pero, vamos a ver: si Goethe representaba eso \u00abdesde el primer momento\u00bb, \u00bfes que esa burgues\u00eda rebasaba el ascetismo de la \u00e9tica formal antes de estar dispuesta a rebasarlo?<\/p>\n<p>[ilegible], incluso en Luk\u00e1cs, de las argumentaciones por la base. Con igual \u2013o mayor\u2013 coherencia puede sostenerse que Goethe est\u00e1 \u00abm\u00e1s all\u00e1\u00bb del ascetismo burgu\u00e9s inicial porque est\u00e1 \u00abm\u00e1s ac\u00e1\u00bb de la burgues\u00eda. En todo caso, la situaci\u00f3n est\u00e1 seguramente m\u00e1s mediada, y sin duda con una mediaci\u00f3n [ilegible]: [ilegible] de Goethe y luteranismo (moral) en Schiller y en Kant. 26-XII-64<\/p>\n<p>3. Luk\u00e1cs, Beitrage, p. 24.<\/p>\n<p>Lleva raz\u00f3n Della Volpe cuando dice que esto es un galimat\u00edas sin sentido. Pero es claro que el problema existe. Entonces lo visto por Luk\u00e1cs en fases as\u00ed puede ser:<\/p>\n<p>a) que el artista expone en su obra art\u00edstica algo que, por lo que sea, no expresa t\u00e9ticamente en sus escritos te\u00f3ricos.<\/p>\n<p>b) que el artista, al reconstruir el mundo, vea en \u00e9l algo que no ha sido capaz de aislar cualitativamente.<\/p>\n<p>4. Luk\u00e1cs, Beitrage, 32\/33.<\/p>\n<p>Idealismo larvado de este poner a Hegel sobre sus pies. Porque lo puesto con cabeza arriba es, sin m\u00e1s, el producto de la especulaci\u00f3n idealista. En esta desgraciada expresi\u00f3n marxiana van a darse la mano idealismo, racionalismo e ingenuidad epistemol\u00f3gica acr\u00edtica (Kant). 30\/XII\/64.<\/p>\n<p>5. El siguiente paso de Hegel, Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 37, contiene sin duda el concepto ideol\u00f3gico de filosof\u00eda al que se refiere la c\u00e9lebre tesis sobre Feuerbach: \u00abCuando la fuerza de la asociaci\u00f3n afecta a la vida de los hombres\u2026\u00bb 30\/XII1964.<\/p>\n<p>6. El \u00abidealismo larvado\u00bb aludido en la segunda nota del 30-XII-64 consiste tambi\u00e9n en una interpretaci\u00f3n de la filosof\u00eda como pura ideolog\u00eda, con desconocimiento del problema de la verdad como adecuaci\u00f3n a la naturaleza-ciencia. Y en los dos aspectos viene de Hegel. Hegel Beitr\u00e4ge de L, p. 41. Y es muy sugestivo que la \u00abrealizaci\u00f3n\u00bb sea art\u00edstica. La cosa estar\u00eda probada como m\u00e9rito filos\u00f3fico si la realizaci\u00f3n pudiera identificarla en la naturaleza\u2026 creada por una pr\u00e1ctica material e integral. 1-1-65.<\/p>\n<p>7. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 42.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 no va a ser la forma social? La cosa se parece a la tesis de Stalin sobre el lenguaje. Resulta que para que algo valga duraderamente, no debe pertener a la sobreestructura, una vez que e\u00e9sta, naturalmente, ha sido concebida a la bestial manera escol\u00e1stica. 1-1-65<\/p>\n<p>8. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 62.<\/p>\n<p>Otro ejemplo, y tremendo, de esta interpretaci\u00f3n c\u00f3modamente ideol\u00f3gica de todo problemas te\u00f3rico.<\/p>\n<p>Es verdad que la filosof\u00eda idealista alemana, incluso Hegel, ha procedido de ese modo puramente desiderativo e ideol\u00f3gico. Pero es que Luk\u00e1cs tambi\u00e9n lo hace al estimar aquel desarrollo hist\u00f3rico.<\/p>\n<p>El error de Luk\u00e1cs est\u00e1 motivado por la herencia hegeliana impuesta por Lenin. Pues la correcta versi\u00f3n marxista tiene que saltarse esa fidelidad: lo social-hist\u00f3ricamente determinado no es solo la soluci\u00f3n que Kant, Schiller, Schelling o Hegel dan a un problema \u2013el de la contradicci\u00f3n\u2013 que es de todos ellos a partir de la antin\u00f3mica kantiana. Sino que <i>tambi\u00e9n<\/i> es\u00e1 hist\u00f3rico-socialmente determinado el problemas mismo en sus t\u00e9rminos.<\/p>\n<p>Y \u00e9ste en sus t\u00e9rminos no debe criticarse \u2013as\u00ed como sus soluciones\u2013 sino internamente, teor\u00e9tica y sistem\u00e1ticamente, no por v\u00eda ideol\u00f3gico-desiderativa.<\/p>\n<p>Puede ser verdad que Kant sea m\u00e1s conservador que Hegel. Pero soluciono m\u00e1s correctamente que \u00e9l el problema antin\u00f3mico <i>planteado<\/i> en aquela situaci\u00f3n cultural hist\u00f3rico-socialmente condicionada. La \u00abperplejidad\u00bb de Hegel no est\u00e1 en su m\u00edstica soluci\u00f3n desiderativa, sino, si acaso, en la deteriorizaci\u00f3n, en la degenraci\u00f3n ideol\u00f3gica del planteamiento kantiano, que traduce fielmente problemas te\u00f3ricos de la cultura moderna (cient\u00edfica y cr\u00edtica, antiespeculativa y antiideol\u00f3gica). 11-1-65<\/p>\n<p>9. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 83-84.<\/p>\n<p>Muy interesante y positiva interpretaci\u00f3n de<i> l\u2019art pour l\u2019art<\/i>, aunque afectada por la estalinista condena del faustismo contempor\u00e1neo. 11-1-65.<\/p>\n<p>10. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 93. Para el campo de relevancia de la dial\u00e9ctica. 11-1-65.<\/p>\n<p>11. Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 97. Esta s\u00ed que es la verdadera herencia de Hegel. 11-1-65.<\/p>\n<p>12. El Pinocchio del estante: si hay que aclarar por qu\u00e9 le [ilegible] ah\u00ed, la explicaci\u00f3n es mucho m\u00e1s pobre y seca que lo que cuenta Collodi. Pero esta obra pobreza, sequedad de la filosof\u00eda, cuyo ir povera e nua no es esencialmente externo. 11-1-65<\/p>\n<p>13. El monstruoso uso hegeliano de \u00abcontradicci\u00f3n\u00bb en Luk\u00e1cs, Beitr\u00e4ge, 105-106. 12-1-65.<\/p>\n<p>14. A Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik I<\/i>, passim.<\/p>\n<p>La frecuencia y la insistencia hegeliana con que Luk\u00e1cs, en su m\u00e9todo \u00abhist\u00f3rico-sistem\u00e1tico\u00bb (materialismo hist\u00f3rico-materialismo dial\u00e9ctico) subraya lo sistem\u00e1tico me parecen inadmisibles. Ya el principio seg\u00fan el cual hay que aplicar antes el \u00abmaterialismo dial\u00e9ctico\u00bb para \u00abdeterminar\u00bb (menos mal que no \u00abdefinir\u00bb) la esencia luego a considerar hist\u00f3ricamente, me parece recusable, porque implica una de dos cosas poco plausibles; o que la \u00abesencia\u00bb estaba en el lugar celeste de marras antes de empezar la historia, o que, una vez fijada, esa \u00abesencia\u00bb es eterna. El m\u00e9todo se hace grotesco a prop\u00f3sito de la \u00abesencia\u00bb arte.<\/p>\n<p>15. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik<\/i>, passim.<\/p>\n<p>La creencia en una \u00abesencia arte\u00bb hace que la est\u00e9tica se convierta inevitablemente \u2013y parcialmente al menos\u2013 en po\u00e9tica no consciente de sus fundamentos. Y de ese hace Zdhanov\u2026 y nace Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>16. A Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik<\/i> passim.<\/p>\n<p>La inseparabilidad de g\u00e9nesis y esencia postulada por Luk\u00e1cs tiene sus riesgos. Estos aparecen menos en la est\u00e9tica \u2013hoy, en todo caso\u2013 que en cuestiones como la de la verdad formal. Luk\u00e1cs lleva sin duda raz\u00f3n en la afirmaci\u00f3n general de que hay tal conexi\u00f3n. Pero esa conexi\u00f3n no puede ser identidad, ni tampoco conexi\u00f3n directa.<\/p>\n<p>Ahora bien: si la relaci\u00f3n es dial\u00e9ctica, entonces puede haber mutaci\u00f3n de la \u00abesencia\u00bb respecto del origen. Este es uno de los problemas del arte que los pensadores cl\u00e1sicos, como Luk\u00e1cs, han visto rara vez. Y por eso pueden ser en la pr\u00e1ctica tan metaf\u00edsicos como los que ignoran la importancia de la g\u00e9nesis y descubren esencias eternas.<\/p>\n<p>17. Luk\u00e1cs, <i>Asthetik I<\/i>, pr\u00f3logo.<\/p>\n<p>Aunque protesta por la separaci\u00f3n materialismo hist\u00f3rico-materialismo dial\u00e9ctico, \u00e9l mantiene la distinci\u00f3n. Su tesis de que existe una est\u00e9tica marxista se basa en que existe una concepci\u00f3n marxista del mundo. Pero entonces \u2013si la est\u00e9tica es algo cient\u00edfico\u2013 igual tiene que existir una f\u00edsica marxista (y no simplemente una concepci\u00f3n marxista de la f\u00edsica, la est\u00e9tica, la l\u00f3gica, etc). As\u00ed pues: o reducci\u00f3n al absurdo o admisi\u00f3n de que la est\u00e9tica es pura ideolog\u00eda.<\/p>\n<p>M\u00e1s vale admitir que de la existencia de una concepci\u00f3n marxista del mundo no se desprende una est\u00e9tica que sea marxista en sentido sistem\u00e1tico, es el de las tesis, sino, a lo sumo, en el sentido cultural de nacer \u2013sobre todo en sus temas y en sus m\u00e9todos\u2013 de una cultura nacida -propiamente que est\u00e1 naciendo- de una concepci\u00f3n marxista del mundo. Y en el sentido antes dicho de filosof\u00eda de la ciencia.<\/p>\n<p>18. A Luk\u00e1cs, <i>Asthetik I,<\/i> pr\u00f3logo.<\/p>\n<p>La cerraz\u00f3n, el \u00abdescansar-en-s\u00ed-mismo\u00bb, el inmanentismo de la obra de arte, est\u00e1 muy enf\u00e1ticamente en Luk\u00e1cs, lo que anula muchos dicterios de Della Volpe. Y acaso est\u00e9 mejor dicha la cosa por Luk\u00e1cs que por Della Volpe, pues \u00e9ste se ve obligado a usar vaga y fr\u00edvolamente el concepto de lenguaje para aplicarlo (cosa no absurda) a todas las artes. Pero, aunque sea defendible esa versi\u00f3n ling\u00fc\u00edstica del arte, \u00bfno se aplica ella m\u00e1s al universo art\u00edstico que a la obra? \u00bfNo es m\u00e1s accesible la obra a conceptos referibles a cosas, no a lenguaje, como son los de Luk\u00e1cs (inmanencia, descensar-en-s\u00ed-misma, cerraz\u00f3n, etc)?<\/p>\n<p>19. A Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik I,<\/i> 365.<\/p>\n<p>La afirmaci\u00f3n de que la c\u00e1mara lenta no puede hacer cine art\u00edstico, sino solo cient\u00edfico, es muy caracter\u00edstica del pensamiento de Luk\u00e1cs, de su escaso historicismo. La base de la afirmaci\u00f3n es que el cine como arte se funda en la reantropomorfizaci\u00f3n de una t\u00e9cnica desantropomorfizadora (o sea, cient\u00edfica) que es la fotograf\u00eda. Su dial\u00e9ctica tan poco hist\u00f3rica, tan l\u00f3gica, le lleva entonces a ver lo antropom\u00f3rfico casi como normalidad biol\u00f3gica fija, definida incluso fisiol\u00f3gicamente. (Es claro que, declarativamente, \u00e9l rechazar\u00eda metafisiquer\u00edas semejantes, que realmente comete).<\/p>\n<p>20. Luk\u00e1cs, <i>Aesthetik<\/i>, I, 433\/434.<\/p>\n<p>Luk\u00e1cs plantea \u2013con variante particularizadora (la cuesti\u00f3n de la \u00abinhumanidad\u00bb del arte)\u2013 mi tema principal en esta problem\u00e1tica:<\/p>\n<p>\u00abSi, como ocurre durante siglo y hasta milenios, la misi\u00f3n social es una obviedad social-humana para el productor art\u00edstico, entonces no surge necesidad alguna de someter a an\u00e1lisis el comportamiento est\u00e9tico [1]: la reflexi\u00f3n se orienta casi exclusivamente al modo como puede satisfacerse con la mayor perfecci\u00f3n la tarea social. Si, en cambio, como ocurre crasamente sobre todo en los siglos XIX y XX, est\u00e1 muy relajada [2] la relaci\u00f3n inmediata entre el individuo y la sociedad (lo cual no suprime en modo alguno las determinaciones objetivas), entonces la misi\u00f3n social no se impone al creador sino por rodeos muy indirectos, ampliamente mediados, apenas captables conscientemente, y se produce una autorreflexi\u00f3n cada vez m\u00e1s profunda del creador [1a]: al principio se presenta como problem\u00e1tica la condici\u00f3n de artista, m\u00e1s tarde el arte mismo, y las reflexiones, consiguientes a esa situaci\u00f3n, acerca de la naturaleza humana, acerca del valor humano del comportamiento art\u00edstico, adquieren un car\u00e1cter masoquista de tonos pesimistas [3]. La tendencia del reflejo est\u00e9tico de la realidad, que rebasa necesariamente la espontaneidad del sentimiento y de la vivencia, la constricci\u00f3n que impone producir en las configuraciones de aquel reflejo una cierta distancia respecto de la vida y mantener esa distancia, no se concibe ya como un simple modo de comportamiento objetivamente condicionado del hombre para con la realidad y su adecuada reproducci\u00f3n, sino como esencia humana del comportamiento art\u00edstico mismo<sup>4<\/sup>\u2026 que ante todo en el per\u00edodo imperialista aparecen reproches an\u00e1logos a la necesaria objetividad de la ciencia y el comportamiento cient\u00edfico. Pero es propio de la naturaleza de la cosa el que esas tendencias no afecten sino externamente a las investigaciones acerca del reflejo cient\u00edfico [5], mientras que, en cambio, desarrollan una tarea importante en la interna concepci\u00f3n del arte de esta \u00e9poca. Baste con aludir al Ibsen tard\u00edo, a la obra de Thomas Mann desde <i>Tonio Kr\u00f6ger <\/i>hasta <i>Doktor Faustus<\/i>, para dominar claramente esta situaci\u00f3n hist\u00f3rica [nota 1].<\/p>\n<p>Nota 1: Al hablar aqu\u00ed de deformaci\u00f3n de los problemas nos referimos a la esencia objetiva del comportamiento art\u00edstico [6], o sea, hablamos desde el punto de vista de una est\u00e9tica cient\u00edfica. Con eso no negamos la profunda verdad po\u00e9tica de la concepci\u00f3n del artista por Thomas Mann, como problema del hombre en la sociedad capitalista\u00bb.<\/p>\n<p>(1) Lo que quiere decir que aquella obviedad es un mal.<\/p>\n<p>(2) Y que la relajaci\u00f3n del v\u00ednculo es un bien \u2013un bien que ya no se puede perder: el comunismo no tiene que ser el primitivo, y Luk\u00e1cs no sabe esto m\u00e1s que declarativamente, a causa de su larvado romanticismo.<\/p>\n<p>(3) A partir de aqu\u00ed empieza la variante de Luk\u00e1cs. \u00bfHasta qu\u00e9 punto es demasiado acad\u00e9mica y particular? A primera vista, incluso el efecto de extra\u00f1aci\u00f3n de Brecht est\u00e1 refutando a Luk\u00e1cs: Brecht se distancia y distancia m\u00e1s que nadie, pero en respuesta cr\u00edtica al arte tradicional, sentido como injustificado.<\/p>\n<p>(4) Esta injustificaci\u00f3n del arte tradicional, con su relamida (hoy) armon\u00eda, es lo que ha descubierto la reflexi\u00f3n a que alude Luk\u00e1cs, y no que el distanciamiento sea inhumano, Esto solo lo lloran cretinos. Y, pese a Luk\u00e1cs, ning\u00fan artista grande tendr\u00e1 ya nunca la ingenua fe tradicional en la justificaci\u00f3n de aquel arte, salvo que recaigamos todos en un analfabetismo que nos haga ignorar todo lo que ha pasado en arte desde el Renacimiento. Es verdad que unos har\u00e1n trampa, buscar\u00e1n la inmediatez o un distanciamiento \u00abobjetivo\u00bb. Y que otros explicitar\u00e1n su distanciamiento no tanto de jueces cuanto \u00abprocesal\u00bb (Brecht). Pero ninguno ser\u00e1 ingenuo.<\/p>\n<p>(5) Los reproches a la ciencia son otra cosa. La ciencia est\u00e1 relacionada con el asunto solo en la medida en que haya contribuido a la crisis de la sabidur\u00eda art\u00edstica, y, sobre todo, a la ruina del prestigio social de esta. Por lo dem\u00e1s, las cr\u00edticas rom\u00e1nticas d ella ciencia se compadecen muy bein con el arte tradicional y con su c\u00f3mo y convencional \u00abdistanciamiento\u00bb.<\/p>\n<p>(6) El idealismo fundamental de Luk\u00e1cs est\u00e1 aqu\u00ed. A\u00fan admitiendo, en honor a Hegel, que haya esencias de comportamientos, estas no son inmutables, o cada fase cultural tiene las suyas propias. El distanciamiento armonioso pudo ser \u2013en la \u00e9pica tradicional, por ejemplo\u2013 esencial al comportamiento art\u00edstico de entonces: nada garantiza que lo sea al de hoy. Consiguientemente, igual que el artista tiene derecho a expresar la problematicidad actual del arte y del comportamiento art\u00edstico, as\u00ed tambi\u00e9n lo tiene la reflexi\u00f3n filos\u00f3fica\u2026 y la cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s; aunque sin duda es la civilizaci\u00f3n burguesa la que ha desencadenado la crisis y manifestado la problematicidad del arte (la problematicidad que ha nacido en ella, que no es eterna), nada garantiza tampoco que, sustituida la civilizaci\u00f3n burguesa, desaparezca esa problematicidad. La hip\u00f3tesis de trabajo debe m\u00e1s bien ser la contraria, por el car\u00e1cter acumulativo de la cultura desde el siglo XVIII, e incoactivamente, en la ciencia sola, desde el siglo XVI (la campana de Nietzsche).<\/p>\n<p><b>Luk\u00e1cs sup, B1. Del informa de Zinoviev al V Congreso IC<\/b><\/p>\n<p>Es evidente que, en 1924, Zinoviev pon\u00eda a Luk\u00e1cs y a Korsch, en la derecha, con Graziadei (721)<\/p>\n<p>Usa la expresi\u00f3n \u00abpartido de masas\u00bb (720)<\/p>\n<p>Muy en\u00e9rgico contra los \u00abrevolucionarios de sentimiento\u00bb (724)<\/p>\n<p><b>Carta abierta al CE de la IC. A los miembros del PCH (1928)<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab[\u2026 ]movilizaci\u00f3n de las masas contra la dictadura fascista.\u00bb (727)<\/p>\n<p>2. En la carta Luk\u00e1cs es el centro del peligro derechista: \u00abLa concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n h\u00fangara por Blum es el centro del peligro de derechismo en el partido.\u00bb (752)<\/p>\n<p>3. El \u00abizquierdismo\u00bb de la carta se manifiesta en grandes barbaridades, y en verdades importantes:<\/p>\n<p>3.1. que la burgues\u00eda media y peque\u00f1a urbana se puede a lo sumo neutralizar (en sus capas m\u00e1s bajas) (731)<\/p>\n<p>. \u00abConquista de la mayor\u00eda de la clase trabajadora industrial y agr\u00edcola.\u00bb (732)<\/p>\n<p>. Afirmaci\u00f3n de que la direcci\u00f3n pol\u00edtica ha de ser la del interior. (749)<\/p>\n<p>. <i>Elecci\u00f3n<\/i> (as\u00ed) de los funcionarios donde sea posible (750).<\/p>\n<p>. Rigidez conspirativa (750).<\/p>\n<p>3.2. Las barbaridades principales:<\/p>\n<p>. negativa a conquistar sindicatos por dentro, contra la tesis del V Congreso (738)<\/p>\n<p>. La defensa de la URSS muy en alto (735,39,41)<\/p>\n<p>. \u00abSocialfascismo\u00bb (740)<\/p>\n<p>. \u00abTarea principal\u00bb, lucha contra la socialdemocracia (740)<\/p>\n<p>Hay que reconocer que Luk\u00e1cs, al menos, hab\u00eda aprendido algo de la cr\u00edtica leninista a su anterior izquierdismo. Pero Stalin no ten\u00eda nada que aprender.<\/p>\n<p>4. Lo m\u00e1s interesante son las cosas a\u00fan hoy problem\u00e1ticas:<\/p>\n<p>\u00abAl proponer [Blum] al partido comunista que elogiar ante los trabajadores la democracia burguesa como \u00abel mejor terreno de lucha\u00bb, se sit\u00faa en realidad en el punto de vista de la socialdemocracia. Con ello niega <i>el desarrollo de la democracia burguesa en fascismo<\/i> [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Este es el \u00fanico argumento que se puede tener en cuenta. Pero s\u00f3lo para prepararse, en la democracia, a ese desarrollo, ino para preferir el fascismo.<\/p>\n<p>5. Niega \u00abLa ilusi\u00f3n de una per\u00edodo \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb de transici\u00f3n antes de realizarse la revoluci\u00f3n proletaria [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Lo ha habido o no seg\u00fan la situaci\u00f3n militar, internacional. Esta es la novedad de la 2\u00aa postguerra.<\/p>\n<p>6. B\u00e9la Sz\u00e1nt\u00f3 (Robert) not\u00f3 que se perd\u00eda gran parte de la clase obrera para el movimiento revolucionario a consecuencia del fascismo (736).<\/p>\n<p><b>Luk\u00e1cs sup, B1. Del informa de Zinoviev al V Congreso IC<\/b><\/p>\n<p>Es evidente que, en 1924, Zinoviev pon\u00eda a Luk\u00e1cs y a Korsch, en la derecha, con Graziadei (721)<\/p>\n<p>Usa la expresi\u00f3n \u00abpartido de masas\u00bb (720)<\/p>\n<p>Muy en\u00e9rgico contra los \u00abrevolucionarios de sentimiento\u00bb (724)<\/p>\n<p><b>Carta abierta al CE de la IC. A los miembros del PCH (1928)<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab[\u2026 ] movilizaci\u00f3n de las masas contra la dictadura fascista.\u00bb (727)<\/p>\n<p>2. En la carta Luk\u00e1cs es el centro del peligro derechista: \u00abLa concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n h\u00fangara por Blum es el centro del peligro de derechismo en el partido.\u00bb (752)<\/p>\n<p>3. El \u00abizquierdismo\u00bb de la carta se manifiesta en grandes barbaridades, y en verdades importantes:<\/p>\n<p>3.1. que la burgues\u00eda media y peque\u00f1a urbana se puede a lo sumo neutralizar (en sus capas m\u00e1s bajas) (731)<\/p>\n<p>. \u00abConquista de la mayor\u00eda de la clase trabajadora industrial y agr\u00edcola.\u00bb (732)<\/p>\n<p>. Afirmaci\u00f3n de que la direcci\u00f3n pol\u00edtica ha de ser la del interior. (749)<\/p>\n<p>. <i>Elecci\u00f3n<\/i> (as\u00ed) de los funcionarios donde sea posible (750).<\/p>\n<p>. Rigidez conspirativa (750).<\/p>\n<p>3.2. Las barbaridades principales:<\/p>\n<p>. negativa a conquistar sindicatos por dentro, contra la tesis del V Congreso (738)<\/p>\n<p>. La defensa de la URSS muy en alto (735,39,41)<\/p>\n<p>. \u00abSocialfascismo\u00bb (740)<\/p>\n<p>. \u00abTarea principal\u00bb, lucha contra la socialdemocracia (740)<\/p>\n<p>Hay que reconocer que Luk\u00e1cs, al menos, hab\u00eda aprendido algo de la cr\u00edtica leninista a su anterior izquierdismo. Pero Stalin no ten\u00eda nada que aprender.<\/p>\n<p>4. Lo m\u00e1s interesante son las cosas a\u00fan hoy problem\u00e1ticas:<\/p>\n<p>\u00abAl proponer [Blum] al partido comunista que elogiar ante los trabajadores la democracia burguesa como \u00abel mejor terreno de lucha\u00bb, se sit\u00faa en realidad en el punto de vista de la socialdemocracia. Con ello niega <i>el desarrollo de la democracia burguesa en fascismo<\/i> [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Este es el \u00fanico argumento que se puede tener en cuenta. Pero s\u00f3lo para prepararse, en la democracia, a ese desarrollo, ino para preferir el fascismo.<\/p>\n<p>5. Niega \u00abLa ilusi\u00f3n de una per\u00edodo \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb de transici\u00f3n antes de realizarse la revoluci\u00f3n proletaria [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Lo ha habido o no seg\u00fan la situaci\u00f3n militar, internacional. Esta es la novedad de la 2\u00aa postguerra.<\/p>\n<p>6. B\u00e9la Sz\u00e1nt\u00f3 (Robert) not\u00f3 que se perd\u00eda gran parte de la clase obrera para el movimiento revolucionario a consecuencia del fascismo (736).<\/p>\n<p><b>Luk\u00e1cs sup, B1. Del informa de Zinoviev al V Congreso IC<\/b><\/p>\n<p>Es evidente que, en 1924, Zinoviev pon\u00eda a Luk\u00e1cs y a Korsch, en la derecha, con Graziadei (721)<\/p>\n<p>Usa la expresi\u00f3n \u00abpartido de masas\u00bb (720)<\/p>\n<p>Muy en\u00e9rgico contra los \u00abrevolucionarios de sentimiento\u00bb (724)<\/p>\n<p><b>Carta abierta al CE de la IC. A los miembros del PCH (1928)<\/b><\/p>\n<p>1. \u00ab[\u2026 ]movilizaci\u00f3n de las masas contra la dictadura fascista.\u00bb (727)<\/p>\n<p>2. En la carta Luk\u00e1cs es el centro del peligro derechista: \u00abLa concepci\u00f3n de la revoluci\u00f3n h\u00fangara por Blum es el centro del peligro de derechismo en el partido.\u00bb (752)<\/p>\n<p>3. El \u00abizquierdismo\u00bb de la carta se manifiesta en grandes barbaridades, y en verdades importantes:<\/p>\n<p>3.1. que la burgues\u00eda media y peque\u00f1a urbana se puede a lo sumo neutralizar (en sus capas m\u00e1s bajas) (731)<\/p>\n<p>. \u00abConquista de la mayor\u00eda de la clase trabajadora industrial y agr\u00edcola.\u00bb (732)<\/p>\n<p>. Afirmaci\u00f3n de que la direcci\u00f3n pol\u00edtica ha de ser la del interior. (749)<\/p>\n<p>. <i>Elecci\u00f3n<\/i> (as\u00ed) de los funcionarios donde sea posible (750).<\/p>\n<p>. Rigidez conspirativa (750).<\/p>\n<p>3.2. Las barbaridades principales:<\/p>\n<p>. negativa a conquistar sindicatos por dentro, contra la tesis del V Congreso (738)<\/p>\n<p>. La defensa de la URSS muy en alto (735,39,41)<\/p>\n<p>. \u00abSocialfascismo\u00bb (740)<\/p>\n<p>. \u00abTarea principal\u00bb, lucha contra la socialdemocracia (740)<\/p>\n<p>Hay que reconocer que Luk\u00e1cs, al menos, hab\u00eda aprendido algo de la cr\u00edtica leninista a su anterior izquierdismo. Pero Stalin no ten\u00eda nada que aprender.<\/p>\n<p>4. Lo m\u00e1s interesante son las cosas a\u00fan hoy problem\u00e1ticas:<\/p>\n<p>\u00abAl proponer [Blum] al partido comunista que elogiar ante los trabajadores la democracia burguesa como \u00abel mejor terreno de lucha\u00bb, se sit\u00faa en realidad en el punto de vista de la socialdemocracia. Con ello niega <i>el desarrollo de la democracia burguesa en fascismo<\/i> [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Este es el \u00fanico argumento que se puede tener en cuenta. Pero s\u00f3lo para prepararse, en la democracia, a ese desarrollo, ino para preferir el fascismo.<\/p>\n<p>5. Niega \u00abLa ilusi\u00f3n de una per\u00edodo \u00abdemocr\u00e1tico\u00bb de transici\u00f3n antes de realizarse la revoluci\u00f3n proletaria [&#8230;]\u00bb (734)<\/p>\n<p>Lo ha habido o no seg\u00fan la situaci\u00f3n militar, internacional. Esta es la novedad de la 2\u00aa postguerra.<\/p>\n<p>6. B\u00e9la Sz\u00e1nt\u00f3 (Robert) not\u00f3 que se perd\u00eda gran parte de la clase obrera para el movimiento revolucionario a consecuencia del fascismo (736).<\/p>\n<p><b>De la intervenci\u00f3n de Luk\u00e1cs en 1956. Acerca de las tesis de \u00abBlum\u00bb.<\/b><\/p>\n<p>\u00abEl fundamento de la g\u00e9nesis y de la reducci\u00f3n de las tesis de Blum es la resoluci\u00f3n del VI Congreso del Komintern. All\u00ed surgi\u00f3 la cuesti\u00f3n de si en ciertos pa\u00edses subdesarrollados \u2013subdesarrollados desde el punto de vista del capitalismo\u2013 es posible una transici\u00f3n democr\u00e1tica a la dictadura del proletariado. La tesis de Blum estudian esta cuesti\u00f3n desde el punto de vista de Hungr\u00eda y la resolv\u00edan positivamente.\u00bb (744)<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n<h3><a name=\"12\"><\/a> <b>12. Cartas editoriales<\/b><\/h3>\n<p><b>A Ediciones Grijalbo. <\/b><\/p>\n<p><b>Nota sobre la situaci\u00f3n actual de las obras de Luk\u00e1cs<\/b><\/p>\n<p align=\"right\">Barcelona, 3 de noviembre de 1965<\/p>\n<p>1. El hecho de tener ya publicadas dos obras importantes del autor<sup>1<\/sup>, en prensa una tercera y contratada la extensa <i>Est\u00e9tica<\/i> aconseja que la pol\u00edtica editorial de la casa se proponga una edici\u00f3n completa posible de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>2. La experiencia reciente con Luchterhand<sup>2<\/sup>\u00a0no es agradable. El impaciente comportamiento de este editor puede significar que se incline a conceder derechos a otros editores de lengua castellana. Pero aunque eso no sea as\u00ed, de todos modos no es un trato f\u00e1cil.<\/p>\n<p>3. La posici\u00f3n de Luchterhand es fuerte a causa, sobre todo, de la avanzada edad de Luk\u00e1cs. Pero Luk\u00e1cs no est\u00e1 muerto, y en su carta del 6 de agosto de 1965<sup>3<\/sup>\u00a0nos insiste en que negociemos siempre directamente con \u00e9l. En cambio, nunca ha contestado Luk\u00e1cs a nuestras propuestas de opci\u00f3n global.<\/p>\n<p>4. De todo eso me parecen desprenderse las siguientes conclusiones:<\/p>\n<p>A. Conviene hacerse cuanto antes con los derechos del mayor n\u00famero posible de obras de Luk\u00e1cs, en trato con el autor y una tras otra puesto que no parece que a Luk\u00e1cs le apetezca negociar sobre mucho a la vez.<\/p>\n<p>B. Como retener mucho tiempo una inversi\u00f3n es mala cosa, conviene contar con un grupo de traductores dedicados intensa \u2013y, a poder ser exclusivamente\u2013 a Luk\u00e1cs para editar r\u00e1pidamente todos los textos posibles. Es claro que yo solo no puedo ir a la velocidad necesaria.<\/p>\n<p>C. Yo podr\u00eda tener la responsabilidad, reconocida y dicha expl\u00edcitamente a todos los dem\u00e1s traductores, de revisar las traducciones que no hiciera personalmente.<\/p>\n<p>5. Para empezar, creo que hay que enviar enseguida a Luk\u00e1cs contrato para <i>Historia y consciencia de clase<\/i>, y pagarle pronto y directamente (\u00bfno es m\u00e1s c\u00f3modo desde M\u00e9xico?).<\/p>\n<p>6. Si la casa est\u00e1 de acuerdo con el criterio de esta nota, preparar\u00e9 r\u00e1pidamente un plan de edici\u00f3n de las obras de Luk\u00e1cs<sup>4<\/sup>.<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas edici\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0Probablemente <i>El joven Hegel<\/i>, en traducci\u00f3n del propio Sacrist\u00e1n, y <i>El asalto a la raz\u00f3n,<\/i> traducido por Wenceslao Roces. La obra en prensa seguramente era <i>Proleg\u00f3menos a una est\u00e9tica marxista<\/i>. En nota a pie de p\u00e1gina de su traducci\u00f3n el primer libro de <i>El Capital <\/i><i>I<\/i> (<i>OME-40<\/i>, p. 166, n. 56), escrib\u00eda Sacrist\u00e1n: \u00ab [\u2026] Marx dice hacer valer o aumentar en el sentido de conseguir expansi\u00f3n de un valor. Pero si ese sentido est\u00e1 relativamente cerca de usos comunes del lenguaje, en cambio, no se suele encontrar en el vocabulario econ\u00f3mico no-marxista. El propio Roy no se atrevi\u00f3 a reproducir sistem\u00e1ticamente en su traducci\u00f3n francesa la dureza del acusativo interno de \u201cvalorizar el valor\u201d. <i>Entre los muchos m\u00e9ritos de Wenceslao Roces hay que contar su uso sistem\u00e1tico y fundado, desde su edici\u00f3n de 1934, de esa traducci\u00f3n<\/i> que recoge un modo de pensar t\u00edpico de la cr\u00edtica marxista de la econom\u00eda pol\u00edtica\u00bb [el \u00e9nfasis es m\u00edo].<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Luchterhand era entonces una editorial de Alemania Occidental con sede en Neuwied. Por aquellas fechas ten\u00eda en curso de publicaci\u00f3n una edici\u00f3n completa y sistem\u00e1tica de los escritos de Luk\u00e1cs que sirvi\u00f3 parcialmente como modelo a la edici\u00f3n castellana dirigida por Sacrist\u00e1n. En 1972 eran doce los vol\u00famenes publicados. Entre ellos, <i>El joven Hegel<\/i> (volumen 8), <i>El asalto a la raz\u00f3n<\/i> (volumen 9), <i>Problemas del realismo<\/i> (vol\u00famenes 4, 5 y 6), <i>Est\u00e9tica I<\/i> (vol\u00famenes 11 y 12).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0En esta carta de agosto de 1965, se\u00f1alaba Luk\u00e1cs: \u00abMuchas gracias por su carta de 22 de julio y por la copia del contrato. Le pedir\u00eda que me enviase a mi directamente mi parte de los honorarios\u2026 Por tanto, quedamos que a partir de ahora siempre negociaremos entre nosotros directamente. En relaci\u00f3n con <i>Historia y consciencia de clase<\/i> estamos ya de acuerdo. Los honorarios pueden ser los mismos que por los otros libros\u2026\u00bb (traducci\u00f3n de Miguel Manzanera Salavert).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0Sacrist\u00e1n prepar\u00f3, efectivamente, ese plan de edici\u00f3n de las obras completas de Luk\u00e1cs. Puede consultarse entre los documentados depositados en Reserva de la Biblioteca Central de la Universidad de Barcelona, fondo Sacrist\u00e1n. Fueron 26 los vol\u00famenes proyectados con la siguiente distribuci\u00f3n: 1. El alma y las formas. Teor\u00eda de la novela. 2. Escritos menores de 1909-1922. 3. Historia y consciencia de clase. 4. Teor\u00eda y cr\u00edtica pol\u00edticas 1924-1962. 5. Sobre Marx y marxismo (el mismo t\u00edtulo que tomar\u00eda su primer volumen de Panfletos y materiales). 6. El realismo ruso en la literatura universal. I: el realismo cr\u00edtico. 7. El realismo ruso en la literatura universal. I: el realismo socialista. 8. Materiales sobre el realismo. 9. La novela hist\u00f3rica. 10. Goethe y su \u00e9poca, precedido por Minna von Barnhelm. 11. Realistas alemanes del siglo XIX. 12. Thomas Mann (el volumen fue traducido y editado por Jacobo Mu\u00f1oz). 13. Balzac y el realismo franc\u00e9s. Con otros escritos de cr\u00edtica (1931-1940). 14. El joven Hegel y los problemas de la sociedad capitalista. 15. El asalto a la raz\u00f3n (fue traducido por Wenceslao Roces). 16. Contra el realismo mal entendido. (La presente significaci\u00f3n del realismo cr\u00edtico). 17. Aportaciones a la historia de la est\u00e9tica. 18. Escritos de cr\u00edtica e historia de la est\u00e9tica. 19. Proleg\u00f3menos a una est\u00e9tica marxista. 20, 21,22,23. Est\u00e9tica I. 24. Proleg\u00f3menos a la ontolog\u00eda. 25. Ontolog\u00eda del ser social. 26. Est\u00e9tica de Heidelberg (1910-1917).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\">Una carta a Francisco Fern\u00e1ndez Santos, fechada el 22 de febrero de 1971<\/span><\/p>\n<p>Querido amigo:<\/p>\n<p>aqu\u00ed te mando los contratos de la nueva traducci\u00f3n. S\u00ed que he hecho bastante traducci\u00f3n cient\u00edfica, a\u00fan que ahora me dedico m\u00e1s a textos de ciencias sociales. He le\u00eddo este art\u00edculo, que no presenta ninguna dificultad, y te lo enviar\u00e9 antes de la fecha convenida, probablemente a principios de marzo.<\/p>\n<p>La fotocopia no permite leer del todo bien las anotaciones a l\u00e1piz, que son todas sobre ilustraciones. De todos modos anotar\u00e9 las que me resulten bien legibles. Supongo que t\u00fa tendr\u00e1s el original y que \u00e9ste se interpretar\u00e1 sin dificultad.<\/p>\n<p>Perdona que aproveche la ocasi\u00f3n para otro asunto. Jacobo Mu\u00f1oz, un profesor de filosof\u00eda de aqu\u00ed<sup>1<\/sup>, amigo m\u00edo y muy buen trabajador, te pidi\u00f3, utilizando mi nombre, una aportaci\u00f3n a un volumen de homenaje cr\u00edtico a Luk\u00e1cs<sup>2<\/sup>. Me pide que insista ahora porque no tiene noticias tuyas. Creo que si tienes tiempo y un poco de gusto vale la pena que escribas algo para ese volumen. Yo no soy filos\u00f3ficamente muy luk\u00e1csiano, sino todo lo contrario, pero tengo por Luk\u00e1cs el respeto debido, y me parece que vale la pena demostrarlo en un momento tan desagradablemente dominado por modas de superindustria editorial. Voy a contribuir al volumen con dos art\u00edculos: uno muy cr\u00edtico y negativo para Luk\u00e1cs sobre su concepto de raz\u00f3n<sup>3<\/sup>; otro sumamente admirativo sobre sus escritos pol\u00edticos (de todos modos, la admiraci\u00f3n no excluir\u00e1 alguna cr\u00edtica, por ejemplo, contra su manera de despachar la experiencia china)<sup>4<\/sup> . Creo que t\u00fa, que, junto con Ballestero<sup>5<\/sup>, constituyes la totalidad del grupo de escritores que ha publicado marxismo cuando no hab\u00eda furias de moda mercantil (yo soy tan perezoso para escribir, acaso por mi destino que me impone escribir todos los d\u00edas&#8230; lo que han escrito otros, que no cuento), creo digo que t\u00fa tienes cierta obligaci\u00f3n de intervenir en ese volumen que Mu\u00f1oz y el editor Grijalbo querr\u00edan ver en la calle con Luk\u00e1cs a\u00fan vivo<sup>6<\/sup>. Me sumo, pues, a la petici\u00f3n de Mu\u00f1oz.<\/p>\n<p>Con un abrazo,<\/p>\n<p><strong><span style=\"font-size: 10pt;\">Notas edici\u00f3n<\/span><\/strong><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>1<\/sup>\u00a0En aquellos a\u00f1os, profesor de Historia de la Filosof\u00eda en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Barcelona.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>2<\/sup>\u00a0Probablemente G. H. P. Parkinson (ed), <i>G. Luk\u00e1cs: el hombre, su obra, sus ideas,<\/i> traducci\u00f3n de J. C. Garc\u00eda Borr\u00f3n, n\u00famero 3 de la colecci\u00f3n \u00abTeor\u00eda y realidad\u00bb dirigida por Jacobo Mu\u00f1oz. El volumen no incorporaba ning\u00fan trabajo de Sacrist\u00e1n ni de Francisco Fern\u00e1ndez Santos<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>3<\/sup>\u00a0M. Sacrist\u00e1n, \u00abSobre el uso de las nociones de raz\u00f3n e irracionalismo por G. Luk\u00e1cs\u00bb. Fue incorporado al primer volumen de \u00abPanfletos y Materiales\u00bb: <i>Sobre Marx y marxismo<\/i>, Icaria, Barcelona, 1983, pp. 85-114. Anteriormente fue publicado en el primer n\u00famero de la revista <i>Materiales<\/i>, enero-febrero de 1977. Incluido en esta antolog\u00eda.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>4<\/sup>\u00a0M Sacrist\u00e1n, \u00abSobre el marxismo ortodoxo de Gy\u00f6rgy Luk\u00e1cs\u00bb. El art\u00edculo, fechado en julio 1971, fue publicado en catal\u00e1n en <i>Nous Horitzons<\/i>, tercer quart trimestre de 1971, pp. 6-14, en traducci\u00f3n de Francesc Vallverd\u00fa, y en castellano en <i>Realidad<\/i>, n\u00ba 24, diciembre de 1972. Incluido tambi\u00e9n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>5<\/sup>\u00a0Manuel Ballestero public\u00f3 en 1985, en la editorial Anthropos, <i>El devenir y la apariencia<\/i>.<\/span><\/p>\n<p class=\"sdfootnote\" align=\"justify\"><span style=\"font-size: 10pt;\"><sup>6<\/sup>\u00a0El volumen, aparecido en 1972, es el tercer ensayo editado en la colecci\u00f3n \u00abTeor\u00eda y realidad\u00bb dirigida por Jacobo Mu\u00f1oz y no contuvo, finalmente, ning\u00edun ensayo de Francisco Fern\u00e1ndez Santos. Luk\u00e1cs falleci\u00f3 el 4 de junio de 1971. Sacrist\u00e1n escribi\u00f3 una necrol\u00f3gica, incluida entre estos materiales, que fue publicada inicialmente en el n\u00famero de junio de <i>El Ciervo<\/i>, una revista de los cristianos para el socialismo.<\/span><\/p>\n<p><b>A Juan Grijalbo<\/b><\/p>\n<p align=\"right\">Puigcerd\u00e0, 15 de julio de 1971<\/p>\n<p>Amigo Grijalbo,<\/p>\n<p>recib\u00ed anteayer a \u00faltima hora su carta con el prospecto de las pr\u00f3ximas publicaciones de Luchterhand. Aqu\u00ed no tengo papel adecuado. Le mando estas l\u00edneas para decirle lo que pienso. Resuelva usted y escriban a Luchterhand desde Barcelona.<\/p>\n<p>Creo que todo lo que nos interesa est\u00e1 en la \u00abSammlung Luchterhand\u00bb (Colecci\u00f3n Luchterhand), que es su serie de bolsillo. Se trata de dos vol\u00famenes de Luk\u00e1cs:<\/p>\n<p>&#8211; el primero, <i>Taktik und Ethik<\/i> (<i>T\u00e1ctica y \u00e9tica<\/i>), n\u00ba 39, de la Sammlung Luchterhand est\u00e1 anunciado para noviembre de 1971, y nos interesa muy especialmente porque el prospecto dice que contiene escritos que <i>no aparecer\u00e1n en la edici\u00f3n de las obras<\/i> (probablemente porque a Luk\u00e1cs le parec\u00edan poca cosa; pero eso no cuenta para nosotros).<\/p>\n<p>&#8211; El segundo es el n\u00ba 49 de la Sammlung Luchterhand. Se trata de un cap\u00edtulo de la <i>Ontologie des gesellschaftlichen Seins<\/i> (<i>Ontolog\u00eda del ser social<\/i>, la obra p\u00f3stuma e inacabada a lo que parece). En rigor no tendr\u00edamos por qu\u00e9 comprarlo, puesto que compraremos el conjunto de la obra (que a\u00fan no ha salido), para su inclusi\u00f3n en las O.C. Pero valdr\u00eda la pena asegurarse de que Luchterhand no va a vender ese cap\u00edtulo suelto con el pretexto de que se trata de una edici\u00f3n de bolsillo.<\/p>\n<p>El resto del prospecto no tiene, en mi opini\u00f3n, inter\u00e9s editorial para esta casa, aunque hay t\u00edtulos valiosos. El otro volumen de Luk\u00e1cs anunciado est\u00e1 ya contratado y traducido por nosotros.<\/p>\n<p>*<\/p>\n<p>\u00bfHay alguna novedad? Lleg\u00f3 de M\u00e9xico el texto de nuestro antiguo volumen 2 de las obras de Luk\u00e1cs, el que tengo que transformar? \u00bfHa conseguido usted el texto de Stalin de que hablamos?<\/p>\n<p>Amistosamente,<\/p>\n<p>Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p><b>A Juan Grijalbo, Barcelona, 6 de junio de 1972<\/b><\/p>\n<p>Sr. D. Juan Grijalbo<\/p>\n<p>Amigo Grijalbo:<\/p>\n<p>La tarea de clarificar, sin dejar ning\u00fan cabo suelto, la situaci\u00f3n de las <i>Obras Completas<\/i> de Luk\u00e1cs y de ajustar una l\u00ednea de conducta que intente sacar el mejor partido posible de esa situaci\u00f3n ha resultado bastante m\u00e1s laboriosa de lo que parec\u00eda. Y si lo ha sido para m\u00ed que casi no me he ocupado m\u00e1s que de eso dentro del conjunto de actividades de la editorial, tengo que suponer que Ud. tambi\u00e9n necesitar\u00e1 un par de sesiones para dominar la situaci\u00f3n \u2013que ahora le presento condensada\u2013 y para meditarla un poco antes de llegar a conclusiones. Por eso, en vez de llamarlo para concertar una reuni\u00f3n, le dejo antes unos cuantos materiales. Le ruego que le avise cuando tenga opini\u00f3n hecha, y entonces convendremos una reuni\u00f3n para acabar de puntualizar.<\/p>\n<p>Le dejo los siguientes materiales:<\/p>\n<p>a) Una lista, rotulada A en tinta roja, que da, finalmente con toda exactitud y todo detalle, la situaci\u00f3n global, o sea, los puntos alcanzados en la contrataci\u00f3n y en el trabajo.<\/p>\n<p>b) Otra lista, marcada con B en tinta roja, que da en sustancia, lo mismo. A<i> <\/i>m\u00ed la composici\u00f3n de B me ha sido \u00fatil para confirmar los resultados de la exploraci\u00f3n A, y viceversa, A confirma a B. La doble visi\u00f3n permite (al menos a m\u00ed) adentrarse mejor en el panorama.<\/p>\n<p>c) Otra lista, marcada C en tinta roja, que representa probablemente el cap\u00edtulo m\u00e1s dif\u00edcil de nuestra situaci\u00f3n: se trata de los derechos que poseen otras editoriales de lengua castellana sobre determinados textos de Luk\u00e1cs. Y as\u00ed como nuestro punto fuerte \u2013adem\u00e1s del principal: el volumen y la calidad de nuestra edici\u00f3n\u2013 es el hecho de que tanto Luk\u00e1cs como Luchterhand hayan expresado repetidamente su acuerdo con nuestra edici\u00f3n de <i>Obras Completas <\/i>del fil\u00f3sofo h\u00fangaro, <i>nuestro punto d\u00e9bil es que ambos nos han dicho, tambi\u00e9n repetidamente que nos las apa\u00f1emos nosotros con esas editoriales<\/i>.<\/p>\n<p>Esa lista C lleva un ap\u00e9ndice con una Informaci\u00f3n que no me ha llegado hasta despu\u00e9s de redactarla. Es una buena noticia<\/p>\n<p>d) Una minuta de carta a la Sra. Holl\u2019o Janossy, mujer del heredero de Luk\u00e1cs.<\/p>\n<p>e) Una minuta de carta al Sr. Otto F. Walter, uno de los tres directores de Luchterhand.<\/p>\n<p>Por d) y e) ver\u00e1 usted la l\u00ednea de conducta por la que me inclino: hablo bastante claro a los herederos y les propongo contratar directamente t\u00edtulo por t\u00edtulo. Hablo a Luchterhand impuls\u00e1ndole a firmar alg\u00fan documento contractual que nos reconozca \u00fanicos editores en castellano de la<i> Obra Completa<\/i> de Luk\u00e1cs. Pero no le pongo las cartas boca arriba, sino que prefiero quedarme a la expectativa.<\/p>\n<p>Veremos a qu\u00e9 conclusi\u00f3n llega usted.<\/p>\n<p>f) Unas cuantas fotocopias. Cuando nos veamos nos pondremos de acuerdo sobre cuales mando y a qui\u00e9n, y cu\u00e1les me reservo.<\/p>\n<p>g) Un memor\u00e1ndum en que le recuerdo los vol\u00famenes que hemos de mandar a Artijus, para ellos, los herederos y el Archivo Luk\u00e1cs de Budapest.<\/p>\n<p>Espero noticias suyas. Con amistad. Sacrist\u00e1n<\/p>\n<p align=\"right\"><a href=\"#INDICE\">VOLVER AL INDICE<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Edici\u00f3n de Salvador L\u00f3pez Arnal y Jos\u00e9 Sarri\u00f3n Estimados lectores, queridos amigos y amigas: Seguimos con la serie de textos<\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[73,1],"tags":[],"class_list":["post-1970","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manuel-sacristan","category-sin-categoria"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1970","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/4"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=1970"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1970\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1971,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/1970\/revisions\/1971"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=1970"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=1970"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/espai-marx.net\/sacristan\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=1970"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}