Un punto de encuentro para las alternativas sociales

Seminario «Jordi Torrent Bestit»: La obsolescencia del hombre de Günther Anders. 8ª sesión (15/10/2026)

Nuestro actual Seminario Jordi Torrent Bestit está dedicado al primer volumen de La obsolescencia del hombre. Sobre el alma en la época de la segunda revolución industrial, cuyo autor es Günther Anders.

Medios de la lección

El primer volumen de su obra La obsolescencia del hombre. Vol. 1. Sobre el alma en la época de la segunda revolución industrial.  ED PRE-TEXTOS, 3ª, 2023.

Inscripción

La inscripción es gratuita. Para participar en este seminario puedes escribir a: contacto@espai-marx.net

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Vídeo de la sesión

LA OBSOLESCENCIA DEL HOMBRE
Sesión 15/10/2026
Pags. 96 -110

SUMARIO

El grupo debatió las ideas de Anders sobre el trabajo mecanizado y los medios de comunicación.
• La adaptación a la máquina puede generar vergüenza y alienación.
• La experiencia laboral depende de las condiciones históricas y sociales.
• Los aparatos técnicos moldean hábitos, consumo y relaciones.
• Se cuestionó que radio y televisión sean intrínsecamente perniciosas.

Grabación
0:00
Asistencia y contexto de las huelgas
3:34
Lectura pendiente y referencias sobre el barroco
6:20
El rostro en el arte barroco
11:54
Jazz, máquina y ritual colectivo
16:33
Catarsis y experiencia del jazz
18:40
La recaída y la vergüenza del yo
19:11
El yo frente a la máquina
24:53
Adaptación al ritmo mecánico
28:26
Máquina, aparato y vida cotidiana
33:35
Vergüenza y tiempo del trabajo
37:28
Subjetividad y experiencia temporal

SUBRAYADOS

0:43
Topic
Aldara podría asistir de manera alterna debido a sus responsabilidades en la coordinación del Vallès Occidental.
1:43
Key Question
¿Había un calendario definido para las próximas huelgas?
1:43
Topic
Todavía no había un calendario definido para las posibles próximas huelgas.
3:38
Key Question
¿Cuánto quedaba del capítulo que se estaba leyendo?
3:42
Topic
El grupo situó la lectura en la página 96 y calculó que quedaban cinco páginas hasta la 104.
8:24
Key Question
¿El barroco expresa o relega el rostro?
8:24
Topic
Los participantes cuestionaron la afirmación de que el barroco relegara el rostro y señalaron ejemplos de expresividad facial en obras barrocas.
13:37
Topic
La lectura presenta el jazz como un ritual colectivo que puede imponer una identificación con la máquina.
16:33
Topic
El grupo relacionó la capacidad transformadora del jazz con la catarsis y debatió si esta también puede darse en conciertos de escucha.
18:07
Key Question
¿Puede producirse catarsis en un concierto de jazz de escucha, en vez de uno participativo?
18:40
Topic
El apartado siguiente introduce la vergüenza asociada al yo negado o fallido en el trabajo frustrante.
20:58
Topic
La lectura sostiene que la inquietud del trabajador surge cuando no puede seguir el ritmo mecánico, no cuando descubre por primera vez su integración en la máquina.

22:00
Key Question
¿La descripción del trabajador que no puede rascarse mientras trabaja en la máquina recuerda a una escena de Chaplin?
23:55
Topic
Nicolai Caiazza rechazó la imagen chaplinesca del obrero por considerarla una perspectiva burguesa que no refleja la capacidad de acción de la clase obrera.
27:30
Topic
Angels contrapuso el instrumento que el violinista incorpora a su cuerpo con el trabajador, que pasa a funcionar como órgano del aparato.
30:07
Key Question
¿Cómo se relacionan la máquina y el aparato en el argumento?

32:14
Key Question
¿Qué entiende el texto por máquina, aparato y técnica?
35:22
Topic
La discusión caracterizó el tiempo del trabajo mecánico como cíclico y carente de una medida subjetiva ordinaria.
38:01
Key Question
¿Qué es el tiempo en el marco de esta discusión?
40:20
Topic
Los participantes relacionaron la experiencia del tiempo en una cadena de montaje con la repetición mecánica y con la percepción de que el tiempo pasa sin advertirse.
42:00
Key Question
¿Basta con decir que el yo se encuentra a sí mismo para explicar ese encuentro?
44:14
Key Question
¿El yo antiguo es lo único que aparece como encontrado cuando se produce una avería?
44:20
Topic
Ante una avería, la máquina considera igualmente incongruentes al yo y al cuerpo del trabajador.
51:28
Topic
La experiencia del trabajo industrial varía según la extracción social y las condiciones de vida previas de cada trabajador.
52:33
Topic
Antonio observa que el desgaste físico acumulado por el trabajo repetitivo lleva a muchos trabajadores a buscar una salida de esos empleos.
55:44
Topic
En el ejemplo de Nicolai, cantar durante el trabajo fabril era una forma de vivir la labor, y la llegada de la radio modificó esa práctica.
57:16
Topic
En la generación del padre de Antonio, pedir una baja laboral podía considerarse vergonzoso.
57:16
Topic
Antonio sostuvo que la ética del trabajo industrial hacía que pedir una baja se viviera con vergüenza, incluso ante enfermedades comunes.
59:05
Topic
Las formas contemporáneas de resistencia laboral descritas incluyen recursos legales y solicitudes de cambio de puesto.
1:04:12
Topic
Antonio reclamó un análisis histórico y contextualizado de las experiencias laborales y de sus efectos físicos y psíquicos.
1:08:45
Topic
El pasaje leído por Angels presenta la vergüenza como el desconcierto de quien falla al adaptarse al aparato y queda confrontado con su propia condición.
1:12:22
Topic
EspaiMarx señaló que el ideal actual de creatividad y emprendimiento puede ocultar relaciones de explotación.
1:14:35
Topic
Los participantes consideraron que la explicación de Anders sobre el aparato es demasiado esquemática y requiere mayor contextualización.
1:15:03
Key Question
¿Hacia qué ámbitos debería ampliar Anders su análisis del aparato?
1:16:23
Key Question
¿A qué se refiere la crítica cuando habla del aparato: a dispositivos concretos, como un ordenador, o a una organización sistémica de la sociedad?
1:17:37
Key Question
¿A qué generación se refería Pepe al describir las formas de trabajar que había comentado Antonio?
1:21:10
Topic
Los cambios generacionales modifican las formas de trabajar y pueden generar experiencias distintas de estrés.
1:23:13
Topic
El análisis del trabajo queda parcial si omite las relaciones sociales e interpersonales entre trabajadores.
1:25:12
Key Question
¿Por qué los trabajadores pueden sobrellevar un trabajo brutal sin enfrentarse a él constantemente?
1:25:14
Topic
Nicolai sostuvo que las relaciones humanas ayudan a los trabajadores a sobrellevar el trabajo.
1:26:45
Topic
La parábola del carruaje plantea que un medio que facilita la vida también puede restringir la autonomía.
1:34:15
Key Question
¿Qué relación tiene la máxima «el fin justifica los medios» con el argumento sobre la técnica?
1:34:15
Topic
Los participantes cuestionaron la pertinencia de introducir la máxima «el fin justifica los medios» en el argumento sobre la técnica.
1:35:51
Topic
La técnica no es neutral, porque los dispositivos condicionan nuestra relación con el mundo.
1:37:15
Topic
Angels afirmó que la estructura y función de los medios también moldean a sus usuarios, más allá de los contenidos que transmiten.
1:40:32
Topic
Angels describió el consumo mediático doméstico como una práctica individual que puede contribuir a la formación del hombre masa.
1:42:04
Topic
Un participante advirtió que el cine no es necesariamente estereotipado y que existen películas que considera valiosas.
1:44:23
Topic
La radio y la televisión hicieron posible ofrecer productos mediáticos directamente en los hogares y a consumidores individuales.
1:46:30
Key Question
¿Qué nombre reciben los jóvenes que permanecen en casa y pasan la mayor parte del tiempo en su habitación?
1:48:01
Topic
La discusión distinguió entre el consumo fragmentario de plataformas digitales y la recepción de obras de mayor duración.
1:51:16
Topic
Antonio puso en duda que la radio y la televisión hayan transformado por completo la ideología y las relaciones sociales de las masas.
1:51:52
Topic
El automóvil y las salidas de fin de semana contribuyeron a vaciar espacios comunitarios, incluido el local social de una parroquia.
1:52:45
Key Question
¿Por qué el automóvil y las salidas de fin de semana debilitaron los espacios comunitarios?
1:53:54
Key Question
¿La televisión fortalecía la vida familiar como se afirmaba?

1:54:20
Topic
La televisión tuvo efectos contradictorios: interrumpía algunas formas de convivencia familiar, pero también acercó contenidos teatrales y culturales.
1:57:07
Topic
Los medios influyen en la formación de opiniones y emociones, aunque el cambio tecnológico puede acelerar esa influencia.
1:58:15
Topic
La televisión de los años sesenta ofrecía contenidos culturales y educativos de calidad, pese a su contexto político.
2:00:06
Key Question
¿El teléfono móvil puede ser una intromisión en la privacidad?
2:00:32
Topic
El teléfono móvil puede invadir la privacidad laboral, pero también facilitar la coordinación de movilizaciones.
2:02:21
Topic
Se acordó el 29 de octubre y se identificó una referencia de la página 110 para anotarla correctamente.
2:02:35
Action Item
Participante de la reunión: Anota la fecha acordada

PRINCIPALES CUESTIONES A DEBATE

0:00
Asistencia y contexto de las huelgas
Se comenta la ausencia de Aldara por sus actividades docentes y de coordinación, además de la posibilidad de nuevas huelgas sin calendario definido. Los participantes intercambian impresiones sobre las manifestaciones y la actuación policial.
3:34
Lectura pendiente y referencias sobre el barroco
El grupo calcula cuánto queda del capítulo y menciona a Julio Carlo Argan como referencia para estudiar el barroco. También se intercambian comentarios sobre Argan y otros especialistas antes de retomar la lectura.
6:20
El rostro en el arte barroco
Angels lee una tesis que presenta el rostro como un elemento relegado en ciertas épocas y en el arte comercial. Los participantes la cuestionan con ejemplos de Velázquez, Bernini y Caravaggio, y Nicolai distingue la creatividad renacentista del predominio técnico del manierismo.
11:54
Jazz, máquina y ritual colectivo
La lectura sostiene que el jazz ejecutado como música de concierto puede convertir a los participantes en oyentes pasivos, pese a que su efecto se describe como profundamente transformador. El texto relaciona el ritmo compartido con la identificación con la máquina y propone investigar la vergüenza en la experiencia laboral.
16:33
Catarsis y experiencia del jazz
Un participante compara la transformación atribuida al jazz con la catarsis aristotélica. Otro evoca los conciertos de jazz descritos por Kerouac y cuestiona que la escucha en una sala de conciertos excluya necesariamente la catarsis.
18:40
La recaída y la vergüenza del yo
Se inicia el apartado «La recaída», que presenta el trabajo frustrante como ejemplo de un yo negado o fallido. La lectura plantea que tanto el yo como el ello se avergüenzan mutuamente.
19:11
El yo frente a la máquina
Angels presenta dos maneras de encontrarse consigo mismo dentro del mundo de los aparatos y considera anticuada la imagen del trabajador que se descubre como parte de la máquina. EspaiMarx cuestiona esa lectura, mientras Nicolai Caiazza critica la representación de Chaplin como una mirada burguesa sobre los trabajadores.
24:53
Adaptación al ritmo mecánico
Angels examina el esfuerzo necesario para acompasarse con la máquina y describe la contradicción de actuar con atención para convertirse en un proceso automático. Compara ese aprendizaje con el del violinista, cuya práctica presenta como una actividad libre y distinta de la incorporación del trabajador al aparato.
28:26
Máquina, aparato y vida cotidiana
EspaiMarx cuestiona la comparación entre el violinista y el trabajador, pues ambos pueden estar sometidos a las lógicas del aparato. Distingue la máquina de la mecanización de la vida cotidiana y observa que el texto no define claramente esos conceptos.
33:35
Vergüenza y tiempo del trabajo
Angels conecta la ambigua identidad del yo con la vergüenza y sitúa el encuentro consigo mismo dentro del acto de trabajar. La lectura describe cómo, una vez que el trabajo se acopla a la máquina, las repeticiones producen un tiempo cíclico y pueden hacer que el trabajador pierda la noción de su duración.
37:28
Subjetividad y experiencia temporal
Los participantes intentan precisar la relación entre tiempo, praxis, memoria y subjetividad, y EspaiMarx plantea que el trabajo mecánico fija y degrada la experiencia temporal. La conversación contrasta esa interpretación con recuerdos de personas que trabajaron en cadenas de montaje y con la experiencia atribuida al autor.
40:52
El yo frente al aparato
Se plantea que el yo recupera conciencia de sí cuando el conformismo se interrumpe y aparece como fuerza antagónica al aparato. La reflexión distingue entre el yo integrado en el aparato y el antiguo yo, y extiende la incongruencia frente a la máquina tanto a la persona como a su cuerpo.
45:34
Aparatos y disciplina política
EspaiMarx relaciona la metáfora de la cadena de transmisión con la disciplina de partido y observa que ciertas prácticas políticas alternativas también reproducen valores propios del aparato. La intervención invita a considerar cómo el lenguaje y las formas organizativas reflejan esa relación.
47:07
Contexto social del trabajo industrial
Antonio critica que el análisis del trabajo en cadena sea demasiado abstracto y pide atender a experiencias concretas. Compara la trayectoria de su padre, para quien el empleo industrial supuso estabilidad y orgullo frente al trabajo rural, con las diferencias de clase y de expectativas que condicionan la vivencia laboral.
54:34
Canciones y ritmos en el trabajo
Nicolai recuerda un caso de trabajadores cubanos que cantaban y creaban ritmos y palabras mientras trabajaban en una cadena. Señala que la incorporación de la radio sustituyó el canto durante la jornada y alteró la relación con la técnica.
56:38
Bajas laborales y normas generacionales
Antonio contrasta la actitud de sus familiares, que casi nunca solicitaban bajas y consideraban vergonzoso hacerlo, con la práctica actual ante enfermedades leves. Recuerda que su padre solo estuvo de baja unos días por hepatitis.
57:16
Trabajo industrial y resistencia laboral
Antonio describió la ética laboral, la estabilidad y el orgullo asociados al empleo industrial, junto con la reticencia a pedir bajas. Contrastó esas experiencias con las formas actuales de resistencia laboral y pidió contextualizar históricamente las vivencias de los trabajadores.
1:00:56
Productivismo y experiencias de trabajo
EspaiMarx relacionó el orgullo fabril con la interiorización de un ideal productivista y señaló que el estrés y los problemas de salud también afectan a trabajadores actuales. Antonio defendió un análisis más detallado de las condiciones laborales y de sus diferencias históricas y geográficas.
1:05:56
Vergüenza ante el aparato
Angels leyó un pasaje que describe la relación entre la persona, su cuerpo y el aparato, centrado en la vergüenza que aparece cuando falla la adaptación o se produce una avería. El texto presenta al individuo como incapaz de identificarse con el residuo humano que el aparato deja al descubierto.
1:12:22
Actualidad de la crítica de Anders
EspaiMarx propuso que la imagen de la máquina ha perdido parte de su fuerza porque hoy se promueven ideales de creatividad, autonomía y emprendimiento. Los participantes cuestionaron que Anders reduzca el aparato a la máquina y consideraron que su análisis necesita más contenido y contextualización.
1:17:03
Cambios generacionales en el trabajo
Pepe comparó las formas de trabajo de generaciones anteriores con las actuales y recordó la experiencia de un antiguo jefe de parque de bomberos ante la transformación de los métodos de producción. Angels añadió que los cambios generacionales también afectan la organización laboral y la vivencia del estrés. La conversación se amplió a la ausencia de relaciones sociales entre trabajadores en el análisis de Anders y a la importancia de los vínculos humanos para sobrellevar el trabajo.
1:26:02
Medios técnicos y vida cotidiana
Angels introdujo una nueva parte sobre radio y televisión mediante una parábola en la que un carruaje, pese a facilitar el desplazamiento, limita la posibilidad de conocer el mundo por cuenta propia. EspaiMarx relacionó la parábola con el uso cotidiano de tecnologías controladas por empresas y con las dificultades para mantener relaciones no mediadas por el capital.
1:30:03
La técnica no es neutral
Angels leyó el argumento de Anders según el cual los dispositivos técnicos no pueden reducirse a medios disponibles para cualquier fin, porque condicionan la existencia y la relación con el mundo. Los participantes debatieron la coherencia de las referencias a «el fin justifica los medios» y a la «verdadera humanidad», y uno de ellos conectó el tema con la subsunción del trabajo en el capital.
1:36:48
Influencia mediática y deseos de consumo
Angels señaló que los medios y sus aparatos influyen en la conducta, además de transmitir contenidos. Un participante relató cómo una película de su infancia despertó el deseo de poseer bienes que no había en su casa y vinculó esas imágenes con la interiorización de modelos de consumo.
1:39:46
Consumo doméstico y producción de masas
Angels describió el consumo de masas como una práctica solitaria y explicó cómo la radio y la televisión llevaron productos mediáticos a los hogares, sustituyendo parcialmente la experiencia colectiva del cine. Un participante cuestionó la asociación entre producción masiva y falta de calidad, citando películas que considera no estereotipadas.
1:46:30
Plataformas digitales y valoración de los medios
Los participantes debatieron si las plataformas digitales moldean los hábitos y las capacidades de atención, y observaron que sus usuarios pueden ser consumidores y productores a la vez. Antonio cuestionó que la radio y la televisión hayan causado una transformación social e ideológica completa y expresó reservas sobre la posibilidad de evaluar de forma definitiva las redes sociales.
1:51:16
Televisión, automóvil y vida comunitaria
Se debatió si los medios habían transformado ideológicamente a la población y cómo el automóvil y las salidas de fin de semana afectaron los espacios comunitarios. La televisión apareció como un factor ambivalente: podía debilitar ciertas prácticas familiares y, al mismo tiempo, ofrecer acceso a obras teatrales y formación cultural.
1:55:08
Medios y formación de la opinión pública
Antonio puso en duda que la televisión y la radio fueran, por sí solas, una amenaza decisiva para el triunfo del liberalismo, y comparó la influencia de los medios actuales con la de formas anteriores de transmisión de información. Los participantes contrastaron la calidad de la programación televisiva de los años sesenta con la actual y comentaron el efecto de las cadenas privadas sobre los contenidos.
1:59:38
Privacidad y movilización mediante móviles
Antonio criticó que se dé por sentado que los trabajadores deban tener móvil para recibir comunicaciones de sus empresas. La conversación también destacó usos de los teléfonos para coordinar luchas y movilizaciones, incluida la convocatoria por SMS tras los atentados de Atocha.
2:02:08
Cierre y referencia de lectura
Al final, los participantes acordaron la fecha del 29 de octubre y concretaron una referencia de la página 110, cuyo primer renglón comenzaba con «cualquiera sabe que la industria». Un participante dijo que anotaría los datos para asegurarse de consignarlos correctamente, y la reunión concluyó con agradecimientos.

TRANSCRIPCIÓN

3:12 – Angels
… Bueno, pues sí. Queréis podemos empezar.

3:34 – EspaiMarx
Bueno, todavía nos queda bastante de este capítulo.

3:38 – Usuario
Bueno, ¿cuánto nos queda de este capítulo?

3:42 – Angels
Poquito, me parece que son cinco páginas, bueno, cuento páginas ya, cinco hojas, hasta la 104. Estamos en la 96, vale. Sí, pero bueno, ahora falta acabarlo del jazz y el y a Chispún. Sí, sigue habiendo bastante para discutir.

4:06 – EspaiMarx
Para el barroco recomiendo Julio Carlo Argan.

4:09 – Usuario
Ah, bueno, claro, es que yo envíe el otro día cuatro páginas del libro de Julio Carlo Argan de la parte, bueno, que en castellano se titula El siglo XVII, supongo que en italiano Seicento. ¿no? Porque el primer capítulo, en español, en lugar de poner relacimiento, pone cincuecento. Pero bueno, es una buena traducción, ¿eh? Entonces, hay cuatro páginas sobre el barroco de Yuro Karlo Argan, magníficas, que nada tienen que ver con estas cosas que dice este señor.

Bueno, perdona. ¿Pues qué le damos?

4:51 – Angels
Sí. Venga. ¿Tú conocías a Yuro Karlo? De nombre a Yuro Karlo.

4:56 – Usuario
Argan, nicolai. Sí, que fue fue alcalde de Roma, además.

5:02 – nicolai caiazza
No, como Codice, que fue además fue alcalde de Roma.

5:08 – Usuario
Alcalde comunista de Roma fue además. Y quién es? Domenico Losurdo? No, Julio, Julio, Carlos Argan. Ah, Julio, Carlos Argan.

5:19 – Unidentified Speaker
Sí, sí, pero era. Éramos jóvenes.

5:24 – nicolai caiazza
de la época antigua, antes del barroco. El más sabio en esa época es Vladimiro Jacquet, él sabe mucho, es un filósofo y sabe mucho, además tiene competencia de China y también de Alemania y él tiene toda la idea muy muy muy precisa sobre los asuntos. Muchos están estudiando las publicaciones. Se llama Vladimiro Jacquet. Sí, es vivo, es vivo. Sí, lo conoce. Sí, sí. Hola, ¿qué tal? Bueno, chicos. Pues si queréis empiezo a leer.

6:20 – Angels
Vale, empezamos con la sesión del día 15 de octubre y vamos con el último punto del primer capítulo de la vergüenza prometéica. Aunque estas ideas pueden ser exageraciones filosóficas, tergiversaciones respecto de la verdad, es innegable el hecho de que el rostro se ha convertido en un residuo en algo anticuado. Y ciertamente no es casual que esta pérdida del rostro se haya introducido en la época en que también las artes plásticas abandonen el rostro como tema y en el que el dibujo comercial considere chic olvidarse por lo general de la cara del hombre en su representación y hay una nota a pie de página dice por desgracia no hay en la historia del arte ningún estudio especial sobre el papel del rostro en las diferentes épocas pues ese estudio mostraría que también antes hubo tales degradaciones del rostro por ejemplo en el manierismo que era aficionado a representar no sólo todos los rostros semejantes sino también a hacerlos cosa que es notoria, por ejemplo, en Vasano y El Greco.

Pero también en el barroco, aparte del retrato expreso, el hombre transformado en una vestimenta que ondea de forma impetuosa es incomparablemente más importante que su rostro. Aquí no podemos investigar si el rostro fue despreciado entonces en la medida en que dos poderes no individuales reclamaban al hombre como víctima. Pero la sospecha no es descabellada, pues esa época fue al mismo tiempo la de las florecientes ciencias naturales y de la contrarreforma.

Y su arte unió, en constante colisión, el realismo más irreverente con la exaltación sobrenatural más irrespetuosa. Bueno, yo esto sí que no lo… Sobre el barroco sí que me permito discrepar.

8:27 – Usuario
Primero, yo qué sé, en pintura pues el propio… Velázquez, la vieja que fríe huevos, o los reyes españoles que van absolutamente de negro y se besó el rostro. O sea, esto está en el Museo del Prado, no hace falta, ¿no? Pero luego, pues, sobre escultura, el rostro de Bernini, el rostro de Santa Teresa, el rostro del David de Bernini, El rostro de la Beata, ¿cómo se llama? La Beata Luovica. O sea, es que me…

¿Cómo se llama el pintor que tú tienes, Antonio? Antonio. Antonio, el pintor…

9:17 – Angels
Caravaggio. El pintor… Caravaggio. Caravaggio. Tienes… Sí.

9:21 – Usuario
Bueno, él incluso lleva… Tiene puesto una… Una pintura de un borrachín. Es una expresividad de borrachín. Pero es que no solamente eso, es que a veces la técnica del claroscuro va precisamente orientado a la cara.

9:39 – Angels
En muchos momentos lo que hace es destacar los rasgos de la cara en su técnica del claroscuro y eso sí que es flagrante, que sí que van a buscar y a expresar el rostro al revés, no van a quitarle la expresión al rostro sino que van a que se vea todo el aspecto psicológico de la personaje. Sí que es cierto que luego está la pintura del rey montado a caballo y que es muy grande, pero tienen otro tipo de pintura que sí que es muy expresiva.

O sea, precisamente el barroco, esas caras, esos rasgos son muy duros y son muy expresivos de la realidad.

10:25 – Usuario
Yo no conozco el barroco alemán en pintura. Siempre sale el cuadro ese de Cranach, pero eso no es barroco, ¿no? Cranach sobre el retrato de Lutero, pero no conozco el barroco alemán en pintura, la verdad, ¿no? Pero él, en contrapartida, no conoce el barroco mediterráneo. En caso de que fuera esto, no conoce el barroco. El barroco de la contrarreforma del que se le está hablando, vaya.

10:56 – Angels
No sé.

10:58 – nicolai caiazza
Pero en el manualismo lo que sale a la luz es la técnica. Es decir, como antes en el Renacimiento había creatividad, se creaba una cosa nueva, después, al fin del Renacimiento, esa creatividad se apaga un poco y se vuelve técnica. Manejo de la técnica. Eso es lo que distingue del manerismo a la época renacimental, donde fue creación. Pero en el manerismo no hay creación, hay técnica.

11:54 – Angels
Pero volvamos de nuevo a la máquina de la música que pone en marcha esta orgía. Cuando los solistas de la banda de jazz tratan de ejecutar esta música como música seria, o sea, como música de concierto que solo debe ser escuchada, lo hacen a partir de un malentendido que a su vez se funda en el deseo de conferir a esta música la respetabilidad social del un valor cultural reconocido. Pero esta expresión a esta pretensión no es falsa porque esa música sea demasiado ligera o solo sea popular music, sino al revés, porque es horriblemente seria demasiado para una sala de conciertos.

Con ello me refiero a que se introducen los hombres de manera incomparablemente más profunda y violenta y cambia su etos en el sentido musical, de forma más radical que las solemnes músicas de concierto actuales, pues éstas, cuando han enmudecido sus sinfónicas apoteosis finales, despiden a quienes las escuchan. Pero mero público, con una evidencia que inmediatamente se pierde porque nada tiene que ver con su existencia fuera de la sala de conciertos.

Nada hay menos serio que el efecto de la música seria. En cambio, Nada más serio, es decir, nada con más grave consecuencias, nada más peligroso, nada más destructivo que el efecto que esa música que se despacha como monoseria, pues ésta representa una transgresión real, una metamorfosis violenta que tiene muchísimo que ver con el mundo y la vida de fuera de la sala. Pues la forma de ser a la que eleva a los hombres es la de la máquina, que es la que domina de la mañana a la noche y porque hace que los hombres estén plenamente de acuerdo con esa forma de ser.

Como todo ritual, también este exige una compartida ejecución motorizada. Por eso, quien ejecuta esa música como mera música artística ante meros oyentes, o sea, concertista, no crea un nuevo público artístico o culto, sino que más bien engaña a su comunidad de culto, cuyos miembros, en vez de participar de manera efectiva en los misterios, quedan condenados a contentarse con el papel de oyentes, en cierto modo voyeurs de la maquinización.

Y ciertamente es cualquier cosa menos sorprendente que esos participantes indignados por el engaño y no queriendo con el papel de miembros de la comunidad que simplemente escuchan se amotinen, como sucedió en Viena en una representación concertista de jazz. Lo que acabamos de esbozar en nuestra disgresión es una situación en que la identidad con la máquina fue forzada mediante la violencia de un ritmo estático.

En cierto sentido, una situación absurda una apariencia macabra o bella, pues en esa situación no aparecía ninguna máquina real, a menos que se considere la misma música como una máquina, o sea, como ese aparato especial que el hombre produce para, con su ayuda, llevar a cabo su propia maquinización. Está de más demostrar la conexión de esta digresión con nuestra investigación principal, Es evidente que el hombre, si habitualmente consiguiera la identificación con su mundo de aparatos y máquinas, jamás habría ideado ni habría tenido necesidad de idear un ritual específico de identificación.

No habría necesitado la orgía para saborear la identidad. El hecho del ritual, pues, puede ser valorado como un síntoma o, al menos, como un indicio de que la identificación no se consigue habitualmente. Pero aún no queremos aceptar este indicio como prueba. Más bien queremos hacer una prueba, investigar la referencia natural del hombre a la máquina, esa que se hace efectiva en la situación laboral, y queremos comprobar si esa situación contiene un encuentro consigo mismo, en que se agudice un trastorno de la identificación.

Y finalmente, y con ello regresamos a nuestra pregunta inicial, si ese trastorno es vergüenza.

16:33 – Usuario
A ver, los efectos que causa, según él, el jazz, Aristóteles y cualquier aristotélico dirían que eso es lo que de verdad ocurre con el arte, que te incorpora, que te transforma, que te modifica y que no sales después de haber atendido al arte de la misma manera. Que habéis visto, ¿no? En el concierto, tú escuchas el concierto en una sala, sales y ya está. Del arte, del jazz, sales, no te has dado…

Es peligroso porque sales transformado. Esto es la catarsis y esto es el concepto… Me ha sorprendido, ¿no? Pero esto es lo que se considera que produce el arte según Aristóteles. Reunión en comodidad, participación de ello y liberación y transformación.

17:33 – EspaiMarx
Esto a mí, para seguir un poquito, me recuerda a lo que Jacques Kerouac escribía también en La carretera, creo recordar que era, cuando a él le repateaba terriblemente el jazz que se escuchaba sentado. Y además, claro, en la carretera se reproduce muchas veces cómo eran los conciertos de jazz sudorosos, de pie, en medio del griterío. Eso estaba ahí. Pero también es verdad que esquematizar de nuevo todo esto y considerar que en un concierto de jazz concertista como se llama Anders, no se puede producir una catarsis, pues también me parece una visión muy limitada.

18:37 – Angels
Pero bueno. Quince. La recaída. El yo se encuentra, como yo negado o fallido, la situación del trabajo frustrante es la prueba a modo de ejemplo de la vergüenza prometeica. Así pues, ¿qué puede significar trastorno de la identidad frente al aparato? Evidentemente, de acuerdo con el doble principio antes de batido, el yo se avergüenza del ello, y el ello se avergüenza del yo. Dos cosas igualmente. O bien, en su encuentro consigo mismo, el hombre encuentra algo que es conforme al mundo de los aparatos en vez de a sí mismo, se descubre a sí mismo como una parte del aparato.

O bien, el hombre se ha integrado de manera voluntaria en el aparato o en el mundo de aparatos como un todo, pero como no consigue completamente una conversión en aparato, fidelidad sumisa, una consustancialidad se encuentra a sí mismo en vez de encontrar una parte del aparato. Hay una nota a pie de página para especificar lo que es fidelidad sumisa y dice «Linen treuig» significa literalmente «fidel a la línea», pero también se refiere a la fidelidad a la línea de En el primer caso, el yo se encuentra a sí mismo como ello, en el segundo el ello se encuentra como yo.

Es inútil dedicarnos a la primera de estas dos posibilidades, pues ya está anticuada. El hombre, representado por Chaplin en tiempos modernos, ese ser que, incluso incluso cuando ya no está al servicio de la máquina, aún realiza movimientos mecánicos a manera de tics y que experimenta sorpresa u horror por haberse convertido en parte del aparato, ese ser chaplinesco no existe. La descripción está desfigurada.

Lo que sorprende al modern man no es lo contrario, que aún permanece… Es lo contrario, ¿no?

20:54 – Unidentified Speaker
¿Es lo contrario? Es lo contrario. Ah, es lo contrario.

20:58 – Angels
Lo que sorprende al modern man es lo contrario, que aún permanece, como el resto de yo incluso, cuando adaptado a la explotación mecánica, propiamente, no debería ser otra cosa ni desearía ser más que una mecánica. Propiamente, no debería ser, ay, que una rueda, perdón. Lo que le horroriza es, por ejemplo, no poder seguir el ritmo de la cinta porque la cinta le adelanta con su flujo demasiado rápido, o porque su cuerpo no se puede acoplar a la combinación de movimientos necesarios para la función que se le exige, o porque queda absorto en sus pensamientos, o simplemente porque tiene cosquillas y está loco por rascarse.

A ninguna otra parte del aparato puede pasarle algo tan escandaloso.

21:49 – EspaiMarx
También, de nuevo, podríamos cuestionar muchas cosas porque, en esto que acabamos de leer, a mí me parece ver a Chaplin en tiempos modernos. O sea, me parece que podrían ser, ¿no? Este, encontrarlo ahí que se quiere rascar y que no puede y que se le escapa, nos está describiendo una escena chaplinesca. Yo entiendo que lo que nos viene a contar es que ya se ha producido una integración ética general, ¿no?

Que el etos que nos mencionaba antes ya se ha transformado y, por lo tanto, las personas no llegan al trabajo maquinario vírgenes, podríamos decir, y todavía inocentes, sino que ya están metidos en esto y que, por el contrario, lo que sucede es que se encuentran como algo extraño a la máquina a posteriori, no que se descubren como algo extraño a la máquina. Y aquí quizás podríamos recordar también la película de Barbie, recientemente, en la cual los personajes, que comienzan siendo estereotipos, muñecos, descubren en cierto momento su finitud, etc., de una manera muy individualista y muy norteamericana también.

Pero bueno, yo entiendo que lo que quiere decirnos va por aquí. Lo que pasa es que sigue habiendo ese problema con el yo, porque ese yo que despierta del mundo en el que vive y que se desreconoce, pues no va a poder ser el viejo yo que parece estar reclamando. Va a ser un yo producto de este propio mundo integrado y que, como ocurre siempre, porque el ser humano es ese yo que es un o que es la suma del yo y el no yo, podríamos decir, pues siempre ha sido así.

Entonces, bueno, no sé qué pensaréis, pero para mí siguen habiendo estos problemas aquí.

23:55 – nicolai caiazza
Yo pienso que la visión de Charlie Chaplin es una visión burguesa, es decir, ver las relaciones de trabajo y de los trabajadores desde el punto de vista de la burguesía, es decir, lo ven allá como un obrero que no tiene conciencia, no tiene capacidad internacional, sino que es sometido a todo el aparato que funciona. Es una visión burguesa, porque en la realidad la clase obrera no funciona así y no funcionó que además cuando tuvo la posibilidad se movilizó y se afirmó con su personalidad y etcétera.

Es decir, es una visión burguesa que yo la rechazo. Puede ser una gran película, pero es una visión de la burguesía sobre los trabajadores Pero empecemos por el principio, o sea, por el proceso en que el ritmo de la máquina ha de resultar familiar.

25:22 – Angels
Examinemos si también éste comporta algo como una ambigüedad de la identidad del yo. Quien se ha visto ante una cinta continua sabe el esfuerzo que cuesta transformar esa primera confrontación en asimilación al ritmo de la máquina, o sea, seguir el paso de la máquina que corre, y sabe del miedo a no poder mantener el paso. Y como ese miedo es cotidiano, la antinomia que representa esa tarea de adquirir la paz pasa habitualmente inadvertida.

Pero cuando uno tiene claro que el trabajador debe esforzarse muy concentrado en entrar en el ritmo y la velocidad de la máquina y que trabaja sin esfuerzo, que se le pide que ponga en marcha un automatismo con un autocontrol muy atento, que ha de contenerse para no funcionar como él mismo, entonces hay que admitir que la tarea es para Las expresiones habituales —adaptación y ejercicio— solo se refieren a la operación, la imputación paradójica.

En cambio, al que actúa —desaparecer como actor, transformar su acción en un mero proceso automático y, además, heterónomo—, y solo entonces, cuando se ha realizado esa transformación, mantener bajo un escrupuloso control ese matismo, esta contradicción es lo que dejan en la oscuridad aquellas expresiones. Por otra parte, nada prueba contra la paradoja de la tarea la referencia a que, a fin de cuentas, toda acción adecuada al aparato, tanto da que sea dar golpes con un martillo o tocar el violín, exige una adaptación y ciertamente nada humanamente digno.

De hecho, al violinista también se le pide ejercitarse y mantener el arco como exigen el instrumento y el ritmo de la música, e incluso procurar que eso le resulte natural. Sin embargo, en comparación con la tarea de ejercitarse del trabajador, la suya es absolutamente humana y libre de contradicciones en la medida en que, mientras se ejercita, puede seguir siendo inequívocamente activo, pues transforma su instrumento en una parte de su propio cuerpo, ampliado como campo de expresión, y lo incorpora a su organismo como un nuevo órgano.

En cambio, la ejercitación del trabajador, la inversión simple y llana de esa tarea, consiste en que él se convierte en órgano del aparato, se deja incorporar a la máquina, y su ritmo procura ser incorporado a ella. En resumen, en resumen toman sus manos y guía su propia pasividad. La paradoja de la pretensión es indiscutible.

28:26 – EspaiMarx
Bueno, y aquí de nuevo, perdón, me parece de una arbitrariedad terrible que consideré de manera opuesta a un violinista que nos sitúa además sin contexto, ¿no? Con el trabajador, como si el violinista en un contexto laboral, que parece que es lo que nos está poniendo aquí, no fuera también un trabajador, como si un violinista no estuviera también o no pudiera estar completamente también explotado por el mundo del aparato, como si, por ejemplo, en estos programas de Got Talent no estuviera inmerso en las lógicas de este tipo de productividad, etcétera, me parecen muy arbitrarios y creo que se produce, de nuevo, por una confusión entre el aparato y la máquina, que es algo que constantemente vemos que va saltando de un concepto al otro y que nos impide ver claramente cuál es el estatuto ontológico, podríamos decir, o cuál es el estatuto histórico verdadero que tiene el aparato.

Y es que un violinista en el mundo actual, por muy bien reconocido que se encuentre y por muy feliz que se encuentre tocando en un concierto, no deja de pertenecer al mundo del aparato y no deja de engrasar la rueda del aparato. Entonces, bueno, Esto es muy problemático también.

30:07 – Usuario
¿Aparato que ahora pertenece al mundo del aparato? ¿Aparato como lo…?

30:13 – EspaiMarx
Claro, él está confundiendo constantemente máquina y aparato, ¿no? Y yo puedo entender, primero, que está la máquina como, podríamos decir, objeto ante el cual un trabajador tiene que operar, Y eso está ahí. Y luego estaría la mecanización de la personalidad y de las relaciones con los demás. O la mecanización ante la que uno se encuentra por tener que estar constantemente calculando sus momentos de descanso, calculando su relación con los demás, su presentación ante los demás en un nivel, como había dicho, cosificación, el make-up, todo eso en la vida cotidiana nos vemos constantemente provocados por el mundo para que el conjunto de nuestra vida no pierda comba, ¿no?

Bueno, mi ejemplo es muy claro. Me tomo pastillas para dormir porque la necesidad de control de mi tiempo y de mis energías me lleva a a tener que asegurar unas ciertas horas de sueño. Pero, al mismo tiempo, lo hago también para poder levantarme lo suficientemente temprano para preparar las tareas del día. De manera que, al final, es toda la vida y, en general, toda la vuelta la que lleva a una cierta mecanización en este sentido.

Pero esto me parece a mí que solo funciona como metáfora. Y cuando la máquina se entonces estamos en el mundo de los aparatos, pero para él constantemente esto se confunde y no hay manera de esclarecer qué entiende por mundo de los aparatos, qué entiende por aparato y qué entiende por máquina.

32:08 – Usuario
Vale, vale, sí, entiendo lo que estás planteando, sí. Sí, no está claro. Máquina, aparato, técnico… ¿Qué entenderá? Quizás luego, cuando veamos que entiende por técnica, por tono de tecnología, quizá no lo sé.

32:22 – EspaiMarx
Para mí lo interesante es precisamente cómo, más allá del trabajo, en el mundo actual todavía, cada vez más, todos los espacios de nuestra vida se tienen que comportar de una manera calculada para poder encajar en la provocación Pero le dedica muy poco espacio a esto que hemos leído. Le dedica espacio a muchas cosas, pero en particular a la cuestión de la vida cotidiana le dedica poco. Luego, en el siguiente capítulo, le va a dedicar En otras palabras, dado que con un supremo esfuerzo de concentración ha intentado, en vez de ser el mismo, el centro, trasladar su centro a parato, tiene que ser al mismo tiempo, el mismo y no el mismo, el mismo y no el mismo.

33:35 – Angels
La fórmula nos resulta conocida. Con ella habíamos descrito, en la disgresión sobre la vergüenza, la ambigua identidad de quien se avergüenza. Naturalmente, no es casual que surja aquí en la descripción de la primera familiarización del trabajador con el ritmo de la máquina. En realidad nos encontramos ya en los dominios del problema de la vergüenza. A decir verdad, en el centro del mismo, si damos razón del encuentro consigo mismo, en que esta ambigüedad se hace más aguda.

La respuesta a la pregunta sólo nos comportará dificultades si creemos que habría que descubrir un acto expreso de reflexión teórica. Es inútil buscar un acto de ese tipo. El encuentro consigo tiene lugar más bien en el momento mismo de llevar a cabo el servicio a la máquina, como un momento del trabajo mismo, o si se entiende temporalmente la expresión momento en un determinado instante del trabajo.

Supongamos que la adaptación ha tenido éxito. En cuanto el trabajo mecánico funciona suavemente, es decir, sin fricción entre el hombre y la máquina, en cuanto el trabajador colabora de manera sumisa y fiel como convertido, como rueda, el yo no es absoluto en sí, en general no es o En todo caso, no es como yo. Y aquí hay una cita larga. Dice, por ejemplo, el tiempo del que trabaja conformado la máquina ya no tiene nada que ver con el tiempo del sujeto, que corre hacia adelante de manera irreversible, y que en toda la filosofía moderna sobre el tiempo se supone como evidente.

El tiempo es más bien cíclico, consiste en pequeños espacios temporales que son coextensivos con las prestaciones idénticas que continuamente entran a tiempos. Se parece, pues, al tiempo que muestra el segundero, ciertamente sin que, como en el reloj, se cuente cada vez el número de giros. Sólo al principio del trabajo aún flotan las repeticiones en el amplio flujo del tiempo de corre hacia adelante.

Y sólo durante este de arranque resultan también aburridas. Es decir, mientras el irreversible flujo del tiempo aún no ha sacrificado su fuerza, cosa que sucede al poco. Pero en cuanto el trabajo se ha acoplado, las repeticiones ya no parecen seguir una sucesión, ya no forman una serie, al menos tampoco como los respiros. ¿De quién respira? Que siempre está respirando nunca sabe con cuántos respiros.

No forman una serie. Después, las repeticiones pierden también su aburrimiento. Naturalmente, con ellas no se quiere decir que sean interesantes, sino únicamente que son atemporales, tan atemporales, que quien trabaja mecánicamente, al acabar de trabajar, a menudo se sorprende, pues, desprovisto de toda medida del tiempo, tiene la sensación de haber acabado de empezar, algo así como quien se despierta tras dormir sin soñar, que a menudo está convencido de que se acababa de echarse a dormir.

Sí, como es usual desde Kant en la temporalidad, se ve no sólo uno de los rasgos de la subjetividad, sino como fórmula de el título de la principal obra de Heidegger, su carácter decisivo se puede interpretar como síntoma de la disolución de la misma subjetividad, el hecho de que el tiempo se disuelva en el trabajo mecánico.

37:28 – Unidentified Speaker
No sé qué decir respecto de esto.

37:31 – Usuario
A ver, está claro que estamos hablando del tiempo de un ser humano que no es el tiempo del físico, ¿no? Y que es un proceso interno, ¿no?, generado por nuestra actividad, por nuestra memoria sobre lo que hemos hecho. Esta sería la definición, no solo de Kant, sino de Sanagustín y de Hegel, ¿no? ¿Qué es el concepto? ¿Qué es el Begriff? ¿Qué es el…? No, ¿qué es el tiempo? El tiempo no es otra cosa que la praxis humana, en cada momento concreto.

Esto lo dice con esa frase tan compleja. El tiempo es el begriff, el concepto, en su ser ahí. El tiempo no es otra cosa que la experiencia práctica nuestra, una práxis, otra práxis, otra práxis, otra práxis. Aquí, pues, es subjetividad práctica.

38:28 – Unidentified Speaker
Memoria subjetiva, digamos, ¿no? Si usa el término subjetividad y sujeto, tendría que ir por aquí.

38:34 – Usuario
Pero una vez yo he dicho dicho esto, no entiendo lo que dice. Por eso he intentado hacer esta aclaración. No entiendo a dónde quiere ir, a dónde quiere ir a parar, a dónde quiere ir a parar, ¿no?

38:52 – EspaiMarx
Bueno, al final parece que está hablando de esta degradación del tiempo, ¿no?, a una forma fijada y mecanizada del tiempo que se saldría del tiempo en evolución, de un tiempo que es en sí apertura, podríamos decir. En este sentido puede tener razón, pero ligarla únicamente a la subjetividad, como hace aquí, no sé, yo no pensaba que ser y tiempo se llamara subjetividad y tiempo, pero bueno. Aquí nos faltaría a Antonio Ruiz.

Que él sí que ha estado en cadenas, en cadenas de trabajo.

39:36 – Usuario
Y supongo que diría que el cuerpo acaba muy cansado. O sea, que el tiempo se te puede… No sé si diría que el tiempo se le hace corto a uno que trabaja en una cadena, pero que ocho horas en una cadena, cuando el ritmo lo marca la máquina, eso es muy… Y además, yo se lo he oído contar alguna vez, y además de cara a la Eso es muy cansado. Antonio Ruiz es uno de los que falta, que se ha vuelto a su casa, otra vez, a Murcia a hacer no sé qué.

Bueno, esto, ¿no? No sé lo que diría una persona…

40:20 – EspaiMarx
Puede ser, porque mi padre también estuvo trabajando durante un tiempo en una cadena de montaje y también me decía que el tiempo le pasaba como si no se hubiera dado cuenta. Además empezaba a trabajar muy temprano y decía que se le pasaba el tiempo sin darse cuenta. Supongo que está hablando aquí también en primera persona porque habíamos visto en su página de Wikipedia que él durante un tiempo en Los Ángeles había estado trabajando también en una cadena.

40:52 – Usuario
Retiro lo que he dicho.

40:55 – Angels
Solo en el momento en que el conformismo deja de lado desear algo o el trabajo fracasa de golpe, el yo vuelve en sí. Solo entonces se encuentra como algo chocante como habería. Es decir, se extraña solo porque desentona en cuanto queda fuera de ley o aparato y de su existencia conformista. Se encuentra consigo solo porque es visible como fuerza antagónica, como rival del aparato. Su individualidad se perfila solo porque, según una famosa fórmula, es una negatio.

Más claramente, se experimenta un trastorno de la identidad, no porque se dé un encuentro consigo. Al contrario, el encuentro consigo se da porque hay un trastorno. ¿Pero quién encuentra a quién? Ciertamente, el yo al yo. ¿Pero es suficiente esta respuesta? Si eso quiere decir que quien encuentra y el encontrado son partners, iguales o incluso idénticas, es directamente falso, pues el que encuentra, en el que se ha transformado en una parte del aparato, tiene parte de ello.

42:20 – Usuario
El que encuentra es el que se ha transformado en una parte del aparato, tiene parte de ello.

42:29 – Angels
Un conformista que funciona modélicamente, cuya yoedad queda tras él, que, al menos, había esperado haberla llevado tras de sí, como encontrado. En cambio, aparece el antiguo yo, el residuo, el ser pasado de moda, que pudo tener su razón d’être en una época arcaica, antes del nacimiento de la máquina, y que ahora, cuando su transformación en ello aparato ha resultado obligatoria, ha perdido su derecho de existir.

O si en vez de dos yo, se prefiere hablar de dos situaciones diferentes del yo. El encuentro consigo solo aparece el conformista se relaja y recae en su antigua situación, por ejemplo, cuando se abandona sus pensamientos o tiene dolores de cabeza, y de esa manera vuelve a sacrificar la situación de perfecta conformidad que acaba de alcanzar. Si estas expresiones de jadez y recaída poseen una resonancia moral, no es a propósito La conexión de caída y encuentro consigo, que nos resulta familiar, por ejemplo, a partir del fenómeno de la mala conciencia, es un hecho ampliamente legítimo.

Y si aparece aquí no es porque tratemos de forzar una analogía con la vergüenza moral, sino simplemente porque es de igual modo visible al observar esta situación. Ahora bien, la caracterización del encontrado aún no es completa. Hemos dicho que el encontrado en el encuentro es el antiguo yo. ¿Realmente sólo éste? Supongamos de nuevo la situación de la avería. En comparación con la medida intransigente de la máquina, es del todo indiferente quién ha trastornado su marcha, el yo o su cuerpo.

Ambos, el yo como el cuerpo, son igualmente incongruentes con la máquina. Para esta no existe esa distinción. Si a un trabajador se le ocurriera justificarse porque no es culpable de la avería, sino su torpe mano por la que nada puede hacer, la máquina, en cierto modo, se encogería de unos. Pero es que el culpable tampoco se justifica así. Cuando en el momento de la avería En vez de descubrirse como parte del aparato, se redescubre de pronto como sí mismo, como el antiguo Adán, se juzga a sí mismo con la medida de la máquina.

Se ve a sí mismo desde la perspectiva de ésta, de manera parecida como el hombre de partido sumisamente fiel a la línea marcada, se ve a sí mismo subespecie de su partido, por cuyo a interés, incluso se siente culpable. También para él…

45:34 – EspaiMarx
Perdona María Ángeles, eso es interesante, la comparación aquí con el militante o con el hombre de partido que no deja de ser, aunque no trabaje con una máquina, parte del mundo de los aparatos en el sentido de que tiene que seguir fielmente la política de partido o la política de su grupo político. Y recuerdo que incluso durante el socialismo real no se hablaba de cadena de transmisión. La política de partido como una cadena de transmisión.

Correa. Correa, perdón eso. Entonces, incluso el lenguaje estaba contaminado por este planteamiento, que me parece sugestivo, y que también todavía vemos en muchas de las consideradas alternativas al mundo político actual, alternativas izquierdistas, pero que reproducen este tipo de valores y este tipo de, no ya de valores, prácticas, de disposiciones, de comprensión de lo que debería ser la lucha contra el mundo actual, etcétera.

No sé si lo veréis así. Yo quisiera…

47:07 – Antonio
A mí me irrita profundamente esta aproximación que el tipo este intenta hacer al asunto en concreto este de con cierto tipo de trabajo en cadena, trabajo subordinado a la máquina, esta caracterización de los efectos que la cadena de producción, el fordismo tienen sobre el proletariado industrial moderno. Me irrita porque es una aproximación muy poco cercana, muy poco concreta. Es decir, a mí me parece que debería ser más hegeliano de verdad.

Debería evitar un lenguaje tan filosófico y debería ser más marxista en esto, es decir, intentar entender el sufrimiento o no sufrimiento real que hay en cada experiencia concreta de trabajo. Aquí no tiene sentido tanta palabrería para mí. Tiene sentido decir, bueno, yo trabajé y era un señorito que trabajé una temporada en la cadena de producción y a mí me produjo tal experiencia. Mi padre también trabajó toda su vida, era el típico obrero metalúrgico, trabajó en la sea toda su vida, pero claro, no es lo mismo trabajar en la sea toda tu vida cuando apenas sabes leer y escribir y el trabajo que habías hecho anteriormente desde los ocho años era cuidar cerdos o trabajar como un jornalero del campo, ¿vale?

No como un campesino, que tiene, sino jornalero absolutamente desposeído. Esta experiencia para él no era destructiva psicológicamente, en absoluto, y era un ideal de vida en el que, complementado con una socialización determinada, se vivía como una situación de logro social. Es decir, hay trabajo, hay cierto nivel de riqueza, hemos superado cierta cantidad y para un hombre de esta naturaleza, mi padre era comunista, era militante del partido y no representaba ningún problema, era un orgullo, era un orgullo trabajar en la SEAD, porque además sabéis que era una empresa muy significada por sus luchas y tal, y por lo tanto pues este señor debería hablar de cosas concretas, debería estudiar en concreto experiencias y recoger historias y recoger antes de hablar de esta manera tan Ya me entendéis en qué sentido quiero decir filosófica.

Creo que me entendéis, entre comillas, entonces me irrita este tipo de reflexión tan poco cercana a la experiencia concreta del ser humano, que además depende extraordinariamente de la extracción social de la que vengas, si hay una degradación social, si eres un desclasado o es un ha sido un proletario toda tu vida, sigue siendo un proletario, en cuyo caso, en un mundo en el que predominaba y la forma de producción general admitida es la industrialización masiva, etcétera, etcétera, viene como una cosa normal, natural, buena, porque además estaba regulada, porque tenía un horario, porque no se abusaba de las horas extras o directamente se negaban a hacer horas extras, porque eso, a pesar de que eran jornadas de ocho horas, y uno dice, hombre, pues levantarse a las cuatro de la mañana, a veces había que levantarse a las cinco, llegar a casa hasta el día que has cansado, tienes que echarte una siesta, es igual.

En el campo se trabajaba mucho más, se trabajaba de sol a sol y no había fines de semana, por ejemplo. Entonces, por poner ejemplos concretos. Y luego, pues habrá que ver si nadie ha llegado a la SEAD habiendo sido un pequeño propietario, o habiendo sido antes es un pequeño campesino desposeído, cuya relación con el mundo rural es muy diferente a la de un jornalero andaluz absolutamente hambreado, desposeído, oprimido, puteado.

Y con esto, cuidado, no penséis que estoy intentando hacer ninguna defensa en absoluto o contradecir las ideas del trastorno o de lo tremendo que resulta el trabajo que nada más lejos de mi intención. Lo que le reprocho al autor es la manera de acercarse, de intentar destripar, de intentar extraer la experiencia subjetiva que, primero, no puede ser general. Depende del tipo de extracción social de la que vengas, de expectativas que tienes en tu vida para ver cómo te relacionas con ese determinado tipo de mundo.

No es lo mismo el trabajo, hoy sigue habiendo todavía, cierto grado de trabajo industrial, no nada despreciable. Hoy en día es muy diferente la vivencia del individuo, incluso aunque tenga algunas dificultades económicas mayores que tenía mi padre, digamos, o se tenía en los 70, 80 para formar una familia, mantenerla, dar una cierta educación a los hijos, hoy hay más dificultades para ello. Sin embargo, hay como un mayor rechazo o un mayor uso de recursos sociales porque se entiende que el desgaste físico, psicofísico que se produce en el individuo está más interiorizado, que debe ser rechazado, que hay un punto en que hay que ponerle un final.

Esto lo digo como médico, porque lo vivo cada día. Es una lucha del trabajador por buscar la manera de salirse de los trabajos físicos. Por esto es un problema la cantidad de gente que busca bajas muy prolongadas, que cuando llega a un cierto límite, un cierto límite de edad, en que ha estado trabajando 20, 25 años, empieza a tener problemas importantes tendinitis de los hombros, de los codos, le duele la espalda, las rodillas, lo que sea, las muñecas ya no funcionan porque el trabajo repetitivo produce esas cosas.

Yo no sé de qué estaban hechos mis padres o eso porque parecían no tener esa clase de problemas. Seguro que psíquicamente, en la manera más alegre, vamos a decir, en cómo afrontaban el trabajo, les servía de vacuna para evitar de Estoy convencido absolutamente que el afrontamiento psíquico me parece más sano, más saludable que el de hoy, que aunque te produce problemas y eso, pero tiende a que busques una salida, la que sea.

Sea a través de rentas que te proporcionan la seguridad social, el estado social, la medida en que existe, o se busca cambiar de trabajo, o aunque provoque un cierto deterioro de tu nivel económico, pues gente adulta empieza a vuelve con los padres o alquila sus habitaciones, tiene un piso en propiedad que no está nada mal, como tenían en la generación de mis padres o tal, pero pues busca formas en las que no sufra tanto psicofísicamente, porque entiende que, aunque las cosas estén muy duras y la economía está muy mal, es decir, hay que circunscribir, hay que contextualizar más, hay que hacer un tipo de acercamiento, me parece muy diferente al que hace este señor desde el principio.

Sobre todo cuando habla de estas cosas tan concretas, como es la experiencia humana en relación al trabajo de este tipo, de otro, del otro, tal y cual. Y esto me parece marearla a perdida de una manera que me irrita.

54:31 – nicolai caiazza
Es lo mejor que puedo decir. Me acuerdo de haber leído hace muchos años un librito sobre los trabajadores del trabajo en Cuba, Y lo que pasaba es que ellos trabajaban en una cadena, en un gran atelier, y todo el tiempo ellos cantaban. Había toda una producción de coro, de intervención con canciones nuevas, creación de ritmo, creación de nuevas palabras, etc. Es decir, vivían vivían así su trabajo, pero manejándolo con la canción, con el ritmo y con la melodía.

Pero eso es una fábrica. Pero también los campesinos siempre han producido canciones durante el trabajo. Es decir, el trabajo es su desde el punto de vista del padrón que tiene que hacer sufrir a sus trabajadoras. Pero la trabajadora en sí misma no lo vive como una sufrencia, sino como algo que tiene que hacer, hace parte de la vida, y la vida la ve cantando. Eso lo puede ver. Pasa que después en Cuba, después de ese cambio, se introdujo la radio, así que durante el tiempo que trabajaban no cantaban más, sino escuchaban la radio.

Y ese es un punto que hace un cambio, permite un cambio en la relación después con la técnica. Sí que era sólo esto. Y permitirme que añado una cosa más, ¿eh?

56:38 – Antonio
Recuerdo, y cuando hablo de mi padre, cuidado, hablo de mi padre, mi tío, mi otro tío, la mayoría comunistas o de izquierdas eran de comisiones obreras o de algún sindicato aún más a la izquierda de comisiones obreras, no cogían bajas laborales, no se ponían enfermos. Mi padre, creo que tuvo una sola baja en su vida por una hepatitis. Hoy en día por una hepatitis A, una hepatitis leve, que no tal cual, nada grave, le justifica a un trabajador estarse una leve, estarse un mes baja.

Él estuvo cinco o seis días con una hepatitis y no se enfermaban. Pero es que era una vergüenza coger la baja. No era ética del trabajo. Había una vergüenza, una ética Y luego hay que luchar por tus derechos. Pero se percibía que había una serie de conquistas que se habían logrado en los años 80, cuando ya empiezan a subir el nivel de consumo, ya sabéis, ¿no? Tener electrodomésticos y, en fin, una cierta dignidad en la vida doméstica, cotidiana, como se asocia a este tipo de trabajo, seguro, fijo, para toda la vida, bla, bla, en el que consideras que estás Hacían coches, otros hacían otras cosas.

No había mayor conciencia de que pudiera resultar un problema para el clima de la humanidad en el futuro. En fin, no había esa clase de reflexión entonces. Se luchaba. Cuando había que ir a que te pegaran a palos la policía, se iban primero. Pero había que ir a trabajar y no se podía hacer el vago. Y cogerse una baja les costaba muchísimo. Muchísimo, muchísimo. Muchísimo. Iban con resfriados, iban con gripes, tenían que pasar algo gordo, un accidente, una cosa realmente incapacitante para que no se levantaran a las cuatro o a las cinco de la mañana para ir al turno de trabajo.

Hoy en día esto ha cambiado radicalmente. También es obvio que en aquel entonces se percibía el mundo, durante una buena etapa de su vida, se percibía aquel mundo como un mundo satisfactorio. Es verdad que esto también habla de los límites políticos que tiene esa clase obrera, entenderme, en qué sentido lo digo. Intento simplemente describir, sin falsear y sin, en ningún sentido, sin extremar posiciones políticas, sin querer enmascararlas ni encubrirlas, pero entiendo que hay que ir a la vivencia concreta, hay que ir un poco más al detalle de cómo era esa vivencia subjetiva.

Hoy en día se vuelven a formas de resistencia, como no hay lucha de clases, como los sindicatos son una mierda, como apenas organizarse y montar un comité de empresa. En el mundo industrial, hoy en día, básicamente lo que se hace es tener el comité de empresa o los sindicatos para ir a recurrir al abogado y ante determinadas cosas en que no se está de acuerdo con la empresa, buscar una salariedad individual vía denuncia, vía abogado, etc.

Entonces, empiezan a recurrirse esas formas de resistencia que se tenían en las épocas de gran autoritarismo. O de gran desposesión, de escasa capacidad de ducha de los de abajo, que son esto, ponerse enfermo, bueno, no sé si boicotearán el trabajo en las empresas, en la cadena, no sé qué, o qué es lo que harán, pero buscan mil maneras de escaquearse de este trabajo. Buscan informes del médico para cambiar mi puesto de trabajo de dentro la empresa, en uno que sea menos tal o menos pascual, cosas por el estilo.

Entonces, es verdad que hoy no se vive ese tipo de trabajo, ni como una realización personal, porque quien más quien menos ya ha estado escolarizado, ha tenido, ha vivido en sus padres aquel estilo de vida y entiende que el progreso debe continuar, y debe continuar en un sentido, lo que pasa que se encuentran con una situación que se está invirtiendo desde el punto de vista de los derechos sociales, de la situación económica y se vive con grandes asociados.

Bueno, pues hay que entrar en ese tipo de cosas, explicar ese tipo de vivencias para explicar en cada momento histórico cuál es la relación del trabajador con su puesto de trabajo o de la sociedad, del productor, de lo que sea, con el tipo de trabajo concreto que está realizando.

1:00:56 – EspaiMarx
Yo, Antonio, decía que Estoy de acuerdo contigo en la crítica que haces a Anders y creo que además la situación en los Estados Unidos que él estaría analizando sería distinta a esta experiencia más colectivista, más socializada podríamos decir, más apegada a la lucha de clases, etcétera, pero sin embargo tengo la sensación de que la experiencia experiencia de tu padre y también las experiencias, los ideales del trabajador, por ejemplo, en la Unión Soviética o en los países socialistas, tengo la sensación de que no dejaban de estar un poquito también dentro de esto que está denunciando aquí Anders, en el sentido de que se percibía entonces que el trabajo y, de alguna manera, organizado de esta manera, permitía la realización del individuo y, en este sentido, no dejaba de ser conformista.

Se podía luchar por los deberes laborales, pero el etos productivista estaba interiorizado por los trabajadores hasta el punto que no, incluso tenían que dar más de sí que lo que daba el de al lado. Lo que explicaba de la generación de mis viejos.

1:02:30 – Antonio
Exacto. Es así también, aunque tenga otras connotaciones, pero es un orgullo de ese mundo fabril, de ese mundo industrial.

1:02:40 – EspaiMarx
Por eso digo que en este sentido quizás no iba tan desencaminado También hoy creo que las personas que nos dedicamos al servicio público, que aquí somos la mayoría o hemos sido la mayoría, también hemos vivido de primera mano ese estar forzado a mantener tu lugar de trabajo, estas condiciones de precariedad, de salud, con un estrés, que nos cuesta aguantar. Tengo una compañera de mi edad, un poquito más joven, que aguantó tanto el estrés que le salía pus de los pezones.

Tenemos un montón de problemas para dormir, tomamos antidepresivos… O sea, quizás en algunos trabajos precarios o considerados insignificantes. Esto puede estar ocurriendo, como dices tú, estoy seguro, pero en el presente sigue habiendo, me parece… bueno, no sé, no sé. Quiero decir que hay cosas por aquí que no encajan con lo que vivimos, pero también me parece que tiene materia para poder pensar el presente, aunque también a mí me irrite en ocasiones.

Lo que yo diría es que hace una aproximación muy abstracta, demasiado lejana.

1:04:12 – Antonio
Aquí debería hacer un poquito más de historiador del trabajo o de sociólogo, no sé, llámale la disciplina que fuera, los grandes autores que han hablado de las condiciones de trabajo del propietariado en tal o de los trabajadores del sector terciario en tal, ir ahí al detalle, al matiz, ir a la descripción, a dibujar un cuadro completo, a contextualizarlo ideológicamente, en las aspiraciones, en la evolución, en cómo vivieron nuestros padres, cómo están viviendo nuestros hijos, etcétera, etcétera, etcétera.

¿Vale? Para ver qué es qué, porque son cosas que antes no producían sufrimiento y, al contrario, se podían vivir de manera muy diferente, hoy provocan un sufrimiento físico y psíquico que no van desligados en absoluto, o lo que sea, o x, o no, o sí, o sea, tiene que historizarlo, tiene que también, por supuesto, no es lo mismo analizarlo en el mundo desarrollado, industrializado tal que en África, en Asia, en fin, tiene que detallar también, tiene que delimitar dónde está Bueno, eso quizás sería el menor problema porque ya se sobreentiende que hablar de mundo europeo, norteamericano, etcétera, etcétera, ¿vale?

Pero creo que es una manera, no sé, muy ligera, muy ligera, de abordar este problema, al menos, de los temas de los que está hablando ahora.

1:05:56 – Angels
¿Algún comentario más? También para él pierde todo su interés la diferencia entre yo y cuerpo, entre ambos antagonistas que en otro tiempo, cuando el yo se avergonzaba de su cuerpo, había desempeñado un papel tan fundamental. En efecto, esa diferencia resulta tan indiferente que ambos parecen un único complejo. En vez de la grieta entre yo aquí y el cuerpo allá, ahora sólo se da una grieta entre la máquina aquí, entre el conformista que la representa, y el viejo remanente allá, en el que se encuentran inseparables el yo y el cuerpo.

Estos son los compañeros del encuentro, estos los antagonistas. ¿Y cómo se relacionan entre ellos? Con esta pregunta hemos alcanzado el punto crítico de nuestra investigación, pues no vemos otra posibilidad ya de documentar esa relación, ese encuentro con palabras diferentes de la expresión vergüenza entendida literalmente. Era comprensible que el ejemplo con que habíamos empezado nuestra investigación la visita de te de adorno a la exposición industrial aún hubiera podido suscitar la sospecha de que utilizábamos la expresión como simple metáfora, pues la situación de la mera contemplación de los aparatos, la situación en que la perfección del producto sólo podía comparar académicamente con la imperfección del cuerpo, no es la situación en que la vergüenza se produce de manera efectiva.

Pero ya hemos abandonado esa situación y la hemos sustituido por la que exigen los aparatos, la del servicio al aparato. Si la mera contemplación de aparatos como ciertas dificultades psíquicas, como sucedió en el caso de Té, se podrían dejar de lado sin más y seguir despachándolas como un lujo emocional. Sin embargo, las dificultades del servicio, las de la adaptación, las de la avería como eterna amenaza y, en fin, las de la avería efectiva, que forman parte esencial de la situación de servicio, y lo que en esta situación, especialmente en la del servicio que fracasa, reflejado psíquicamente.

Todo eso no tiene lugar sólo metafóricamente. El efecto de la avería real no se limita en absoluto a la diferencia de perfección entre el hombre y el aparato, entre el productor y el producto. Más bien la avería expulsa al que produce la avería, de manera que éste, expulsado hacia sí mismo, hacia su antiguo residuo, de repente se encuentra existiendo sin mundo inútil y arrojado, y no sabe qué hacer consigo mismo.

E identificarse con este residuo, con este unadaptable fellow al que se ve retrotraído, simplemente le resulta imposible. Como un conformista, como conformista que era, en efecto, y propiamente aún sigue siendo, él no es ese residuo, no es ni ese yo ni ese cuerpo. Pero no identificarse con ese residuo le resulta también imposible, pues no puede negar que eso se le ha dado como dote. Y que nada puede hacer por esa dote no significa, como ya sabemos de antes, ninguna absolución.

Pues la vergüenza consiste justo en lo contrario. Fatal es el fatum contra el que nada puede hacer y por eso se avergüenza. Ahora bien, por difícil y complicado en el lenguaje de la teoría, eso no le causa naturalmente ningún perjuicio a la intensidad de la situación real. Y, por supuesto, el que se avergüenza no sabe lo más mínimo de una dificultad teórica, pues avergüenzarse significa no saber nada, y no saber nada, no saber qué hacer.

Y en ese no saber qué hacer consiste su situación. Echado fuera del ello, al que secretamente aún pertenece y al que aún había reconocido como modélico, se encuentra ahí y está Corán. Frente a eso, ante lo que ha perdido, y tiene que ser un yo, pero un yo que aunque lleve un nombre concreto, un cuerpo concreto e incluso quizás el fallo de confección concreto de una propiedad individual, no es más que un modo del ser aparato, nada más que un escandaloso no-aparato y un disimulado nadie.

Y aunque ahí donde ejerce su dominio el aparato no tiene nada que buscar y sea una equivocación, ha de permanecer en su puesto porque no estar ahí es algo que igualmente va más allá de sus fuerzas. Por eso no tiene otro deseo que desaparecer tierra, un deseo que es completamente irrealizable y no es otra cosa que vergüenza. A quien nunca le ha ocurrido equivocarse en el manejo de la máquina ni seguir con la mirada, incrédulo, el mudo flujo de la cinta continua que no deja de correr, quien nunca se asomó de manera taimada a las costas de su antiguo yo y jamás tuvo la experiencia de lo que significa reencontrarse de repente consigo mismo, ni miró sorprendido esas torpes manos suyas a cuyo obsolescencia e incorregible incompetencia había culpado de su error, ese no sabe de qué tipo es la vergüenza actual, que hoy se produce a diario miles de veces.

Y quien nega la realidad de esta vergüenza lo hace porque con sentir que hemos llevado alegremente tan lejos a avergonzarnos ante las cosas, lo ruborizaría de vergüenza.

1:12:22 – EspaiMarx
Fijaos que parte del motivo tengo la sensación, porque esto nos parece ya lejano, es porque a día de hoy, también en el mundo de los más media, el modelo mecanicista está mal visto. Uno se convierte en una máquina cuando no triunfa, cuando no puede dedicarse a trabajos liberadores en los que uno puede hacer cualquier cosa y parece no estar sometido a nadie. Ese sería el modelo que hoy se nos vende como el deseable.

Entonces, es probable que esto que hace 60, 70 años, 80 años, se viera de otra manera, hoy ya no sea repulsivo, porque se nos consideren no esclavos de la máquina, sino trabajadores, porque incluso el ideal ha de ser no participar del trabajo, sino proseguir un proyecto personal que te hace ganar dinero, pero que no es un trabajo. Entonces creo que por ahí también van parte de nuestro rechazo a este modelo.

1:13:57 – Usuario
Las expectativas creadas en estos momentos. Somos hijos de expectativas creadas, eso está claro.

1:14:05 – EspaiMarx
Aunque de todas maneras a mí me parece que el modelo este del aparato sigue siendo importante, lo que pasa es que me parece que sigue encerrándolo en la cuestión de la máquina y hubiera quizás podido ver más allá y si ese análisis lo hubiera lo hubiera deslizado un poquito, quizás no sería más próximo.

1:14:35 – Antonio
Tiene que llenarlo más. Es un armazón demasiado esquemático. Tiene que llenarlo más. Tiene que dotarlo de más contenido.

1:14:44 – EspaiMarx
Bueno, y que él pretendía criticar a Heidegger porque consideraba que era demasiado abstracto, cuando en paralelo a mí me parece que sigue siendo mucho más actual su análisis de lo que él llama el gestel que esto. ¿A dónde más allá crees tú que tendría que ir el Anders? Yo creo que el problema es que asocia demasiado unilateralmente el aparato y el funcionamiento del mundo contemporáneo a la cuestión de la máquina.

En cierto momento, la maquinización, como él la explica, entiendo que era muy relevante y que realmente cubría el presente. Pero al reducir o al confundir el aparato y la máquina, a día de hoy esto ha perdido actualidad. Porque seguimos teniendo aparato, pero ya no estamos en el mundo de la maquinización en este sentido. Ya no se nos exige eso, Nosotros nos reconocemos como eso. No aspiramos a ser máquinas.

Aspiramos a algo mucho más creativo y mucho más individualizado y mucho más… Nuestro reconocimiento pasa por otros lugares. Que son igual de explotadores, evidentemente. Más emprendedor. Exacto.

1:16:12 – Angels
Es la palabra actual. Emprendedores, aunque seas un trabajador machacado y montes un bar como emprendedor. Pero parece más guay. ¿No? Sí.

1:16:23 – Usuario
La diferencia para mí, imagina que te referirías a que usamos aparatos, por ejemplo, el ordenador, pero nuestra relación no es como la cadena, te referirías a esto, o te referirías, por la palabra aparato, a una organización sistémica grande de la sociedad. A eso, pero que al final está todo ligado, ¿no? Sí, sí, claro. Creo que por ahí va a avanzar, me parece, vaya.

1:16:57 – Angels
Sí, pues a mí también, como Antonio, me parece que la terminología no…

1:17:03 – pepe saucedo pedregal
a mí al menos me cuesta entenderla, es decir, yo entiendo más la posición de Antonio cuando habla de que debería contextualizar más. Yo estoy totalmente de acuerdo también en en lo que ha dicho sobre, en mi ámbito de trabajo, yo que sé, 3.000 personas aquí en Cataluña y esclavados, es decir, esa generación que ya está muerta, que están ya o casi ya ultra jubilados, funcionaban como dice Antonio, es decir, es esa manera…

1:17:37 – Usuario
¿Te refieres ahora a la generación de tu padre?

1:17:41 – pepe saucedo pedregal
Bueno, no, y en el trabajo los que estaban cuando yo cuando nosotros llegamos jóvenes eran así como explica Antonio. Es decir, no tiene nada que ver con… Venían de otra cultura social, por decirlo de una manera comunitaria. En este sentido creo que a mí me resultaría más fácil de alguna manera el tirar por ahí, el tirar por esta contextualización y entender aplicando el mismo de la máquina, pero dándole un poquito más de, creo yo, pero bueno.

También entiendo lo que dice Gerard, que yo que sé, en Estados Unidos, no sé, ahí yo ya me pierdo. No es lo mismo Estados Unidos en épocas, comparándola con nuestra época actual. Es que fijaos que no…

1:18:32 – EspaiMarx
Gran Torino, ¿habéis visto la peli? Lo iba a decir, el Gran Torino. De Clint Eastwood.

1:18:37 – Antonio
En el momento dado de la película, aquel cochazo que tiene, tal y cual yo monté con mis manos, no sé qué, el motor de no sé cuánto. Era comunista, no representaba a un obrero comunista, simplemente representaba a un obrero industrial que había vivido, ya tenía su familia, la había alimentado y ha vivido dignamente en aquella América esplendorosa, un cochazo además, no sea 127, sino 5 veces más que ese y se sentía orgullosísimo de aquello.

1:19:10 – pepe saucedo pedregal
Eso mismo que dice Antonio, es mi jefe de parque, que ya está muerto, que en las conversaciones de mesa nos explicaba el cambio industrial que él vivió, es decir, cómo él, que él había trabajado, él había forjado el hierro, la soldadura, etc. Decía que se miraba mucho la cualificación del trabajador, es decir, el ajustar el material, el no tirar nada Y que vivió una época después que el material sobraba y que no importaba tanto la cualificación y que él explicaba eso, que veía eso, que es decir, él hacía una reflexión, tenía una conciencia, digamos, política, pero sí que tenía una conciencia de su tiempo, de su sociedad, de su, digamos, sociológicamente hablando, posfranquismo, esa manera de ser.

Y entendía los tempos de esa manera de producir. Veía la diferencia de una cosa con otra, la entendía perfectamente. Y se aferraba a la suya, claro. Se aferraba a la suya, pero pero sabía que se le echaba encima a la otra. Entonces, intentaba enseñarnos, intentaba… Que, claro, a nosotros nos parecían que eran cosas que no tenían mucho sentido ya porque venían nuevas maneras de hacer, más sofisticadas.

Bueno, no sé. Eso que es que…

1:20:51 – Usuario
Cuando pepe dice parque, se refiere a parque de bomberos. Él ha sido bombero. Ahora el jubilado es pepe. Ya está jubilado. Y hablaba de la vieja generación de bomberos. Pero eso se ve en todos.

1:21:10 – pepe saucedo pedregal
El cambio generacional y las maneras de hacer, tal como hemos ido avanzando, eso sí que ha pasado en todos los trabajos.

1:21:22 – Angels
Yo también me encuentro así. Yo soy ya una… Me parece que queda una persona solo de mi promoción, con maneras de formas de trabajar diferentes, maneras de organizarnos, maneras de todo. En eso sí que es un acompañamiento al tiempo. Va cambiando la manera de trabajar y, como decía Antonio, yo las bajas que tengo son las maternales y una operación, y era lo mismo. Estamos hablando de un trabajo de pero era impensable.

Y las angustias y el estrés que me producían son maneras diferentes de entender.

1:22:04 – EspaiMarx
Había una cosa que yo quería comentar para terminar, en relación con lo que había comentado nicolai sobre el modelo de tiempos modernos como liberal, podríamos decir, o como burgués, había dicho él. Es cierto que podría ser considerada así, pero al mismo tiempo Anders lo acepta. Lo considera anticuado, considera que esto ya no encaja, pero para Anders eso no es un modelo burgués, sino un modelo real y a caduco.

Y creo que es interesante porque en todo este apartado no hemos visto ni una relación social interpersonal, intersubjetiva. No se nos ha dado en ningún momento ningún modelo, como el que comentaba Antonio o pepe, de relación entre trabajadores, sindicados o lo que sea. En ningún momento ha aparecido. Y eso es parcializar algo que en ese momento existía probablemente incluso en los Estados Unidos, quizás no como aquí, pero existía.

Pero las relaciones sociales de producción no están aquí. Exacto. Y quizás eso encaje más en el presente precarizado, individualista, atomizado, en el que vivimos más que entonces, pero bueno, no deja de ser un punto importante que no hayamos visto ni una relación intersubjetiva entre trabajadores. Y no sé si esto encaja también con el hecho de que este hombre hacia el existencialismo y había sido influyente para los existencialistas franceses incluso.

Vamos a ver, supongo que al hablar de la vida cotidiana, que es en lo que entramos, vamos a ver cómo…

1:24:08 – Usuario
¿no? Ahora entra en la vida cotidiana.

1:24:13 – nicolai caiazza
No, sobre ese tema, hay que considerar que los trabajadores, a pesar de la manera brutal de que se puede desenvolver el trabajo, tienen que sobrevivir al trabajo. Y si él piensa al sufrimiento del trabajo, no aguanta ni un día, se va a suicidar. Por eso encuentra siempre una manera de convivir con el trabajo y no odiarlo, no contraponerse a eso porque si no es un conflicto al cual no va a sobrevivir.

Lo que pasa es que los trabajadores no se suicidan en la fábrica, se suicidan la otra gente afuera. ¿Por qué? Porque en la fábrica él encuentra manera de sopesar todas las cosas y crear relaciones humanas tales que le permitan sobrevivir. Y sale de la fábrica, no llorando, sale de la fábrica a veces cantando también. Esa es una para sobrevivir, aparte después de la posibilidad de la lucha y esas otras cosas.

Pero ese es un elemento psicológico básico que hay que tener en cuenta, si no se considera el hombre como una máquina y que no es una máquina. Es cierto.

1:26:02 – Angels
Bueno, ¿queréis que entre en el siguiente capítulo? Sí, creo que sí, tenemos media hora.

1:26:10 – Usuario
Sí, no, sí, es por…

1:26:12 – Angels
avanzamos con otro tema. Bueno, segundo capítulo, bueno, segunda parte. El mundo como fantasma y matriz. Consideraciones filosóficas sobre radio y televisión. Pero como al rey le gustó poco que su hijo, abandonando las controladas, fuera de aquí para allá, para formarse un juicio propio del mundo, le regaló un carruaje y un caballo. Ahora ya no necesitas ir a pie, fueron sus palabras. Su sentido era, ya no te está permitido hacerlo.

1:26:49 – Unidentified Speaker
La realidad efectiva ya no puedes hacer.

1:26:53 – Usuario
De historias infantiles. ¿Alguien sabe si es suyo? ¿Es suyo de Anders o…? Probablemente lo sea.

1:27:01 – Angels
Mira, a mí este me recuerda ahora a la primera parte, a lo que comentaba Antonio, la crítica que le hace. Es como si fuera un poco en carruaje y un caballo. El autor, ¿no, Antonio? La cita va como un carruaje, pero bueno. Pero esa cita a mí me parece brillante. Sí, es bonita. Encaja perfectamente con lo que tenemos que vivir.

1:27:35 – EspaiMarx
O sea, nos estamos relacionando vía Zoom, que es un programa empresarial a través de ordenadores.

1:27:43 – Unidentified Speaker
Gerard, ¿me oyes? Sí.

1:27:45 – Usuario
Voy a tener que salir, me he perdido. Salgo y entro, ¿eh? Vale. ¿Cómo que…? Pues…

1:27:53 – Angels
Te vemos, ¿bien? Te vemos y te oímos. A ver si me encuentro yo, puñetas.

1:28:01 – Usuario
A ver si estás abajo. Ahora estoy… No, no, no. Abajo no, no puede ser. Ahora estoy en… Buenas tardes, va el enlace porque… Ante el mensaje de enlace voy a tocarlo. En la barria de…

1:28:20 – Unidentified Speaker
A lo mejor han minimizado la pantalla, Joaquín. Madre mía. ¿Ya está?

1:28:24 – Usuario
Ya estoy, ya estoy. Ya os veo. Estaba ante el mensaje que nos había enviado Gerard. Habían minimizado a lo mejor la pantalla. Sí. Algo habré hecho al poner el libro sobre el teclado. He puesto el libro sobre el teclado.

1:28:38 – Angels
Y la he liado. Perdonad. Pues nada, decía eso, ¿no?

1:28:42 – EspaiMarx
Que nuestras relaciones y nuestro modo de vivir se ha llenado de medios que no son controlados por nosotros, que son propiedad de empresas y que, bajo la apariencia de facilitarnos la vida, en realidad han imposibilitado o dificultado muchísimo un tipo de relaciones no mediadas por el capital. Y es parte de nuestra realidad cotidiana que cada vez seamos menos capaces de caminar sin estar constantemente utilizando medios que no son autónomos, que no son…

En fin, no sé, me pareció que era una gran cita. La cita de ese cuento, vale.

1:29:34 – Usuario
Parece ser que sí. Cuando estabas diciendo eso, he perdido la imagen, te estaba oyendo pero no te estaba escuchando, me he quedado asustado, Bueno, no he sabiendo consultado cómo en a internet hacer, y perdona, parece ya ser está. Que sí que tiene libros sobre niños, pero bueno no sé si está bien hecho la búsqueda.

1:30:03 – Angels
Venga, pues primera parte del segundo capítulo dice, el mundo suministrado a domicilio. Primero, ningún medio es solo medio. La primera reacción a la crítica… Nada es un solo recurso instrumental en vacío.

1:30:22 – Unidentified Speaker
Todo recurso nuevo te impone cosas que van más allá.

1:30:27 – Usuario
O sea, un destornillador no es la libertad, de usar un destornillador. Por aquí iría esto. Cualquier cosa no es una libertad, sino que si lo usamos nos integra, obliga a otras cosas, no se puede utilizar. Entramos en una sistematización, supongo. Supongo que va por aquí. La primera reacción a la crítica a la que vamos a someter aquí al radio y a la televisión sonará así.

1:31:10 – Angels
Tal generalización no está permitida. Lo que interesa es exclusivamente lo que hacemos con esos dispositivos, cómo nos servimos de ellos, con qué fines los utilizamos, como medios, buenos o malos, humanos o inhumanos, sociales o antisociales. Es conocido este optimista argumento en la medida en que se puede utilizar tal expresión, procedente de la época de la primera revolución industrial, y en todas las madrigueras se sigue viviendo con la misma irreflexiva superficialidad.

Su validez es más que dudosa, La libertad de disponer de la técnica que presupone, su fe en que hay partes de nuestro mundo que no son más que medios a los que se podrían adjudicar ad libitum buenas finalidades, es pura ilusión. Los dispositivos mismos son facta, que además nos marcan. Y este hecho, que nos marquen sin importar para qué fin los aprovechamos, no desaparece degradando verbalmente a ser medio.

De hecho, la burladivisión de nuestra vida en medios y fines, como se hace en este argumento, no tiene nada que ver con la realidad. Nuestra existencia, repleta de técnica, no se descompone en señales particulares, nítidamente delimitadas, que indican unas los medios y otras los fines. Este reparto sólo es legítimo en acciones individuales, en procedimientos mecánicos aislados. No cuando lo que nos importa es la totalidad en la política o la filosofía.

Quien articula nuestra vida como un todo con ayuda de todas estas dos categorías la considera según el modelo de la acción determinada y por la finalidad, o sea, como proceso técnico. Cosa que es una muestra de la barbarie que tan indigna, especialmente cuando se presenta como máxima, el fin justifica los medios. El rechazo de esta fórmula pone de manifiesto la misma torpeza que la de su aceptación, por lo demás muy raras veces explícita, pues también quien la rechaza afirma, aunque sin expresarlo, la legitimidad de las dos categorías.

La verdadera humanidad, sin embargo, sólo empieza cuando es se convierte en absurda, cuando tanto los medios como los fines están impregnados de vida cultivada y educación ética hasta el punto de que, ante fragmentos concretos de la vida o el mundo, ya no se puede saber ni preguntar si son medios o fines, sólo cuando el trayecto hacia el manantial es tan bueno como debe ser.

1:34:02 – Usuario
En este párrafo, que tiene una idea clara, cuando mete lo del fin justifica los medios para lucirse, lía lo que está diciendo.

1:34:15 – Angels
¿Qué tiene que ver aquí la máxima el fin justifica los medios?

1:34:22 – Usuario
Medios que es una máxima rechazable, evidentemente, pero estamos en otra cosa, no estamos en un debate Maquiavelo y un yus naturalista. Yo qué sé. Es un pegote. Es un… Que te despista sobre lo que estamos intentando contarnos, ¿no? Sí.

1:34:46 – Angels
Además, me parece una contradicción con la cita que hace del trayecto hacia el manantial. Es tan bueno como beber. El sentido es totalmente contrario. Esto, además, es muy bonito, que el camino es tan valioso como el fin logrado.

1:35:07 – Usuario
Pero también es otra cosa. O sea, también es una hermosa filosofía, ¿no? Lo importante es el camino que hemos recorrido todos buscando un fin. Es bonito, hasta es poético, pero no… Estamos en tecnología. Nos va a hablar de la televisión, de la radio… O sea…

1:35:30 – Angels
De todas maneras, parecería estar leyendo la pregunta por la técnica.

1:35:37 – EspaiMarx
Más enregresado, pero muy reducido.

1:35:41 – Unidentified Speaker
La técnica no es neutral.

1:35:44 – EspaiMarx
La técnica no es un medio del que se pueda disponer. La técnica marca nuestra relación con el mundo.

1:35:57 – Usuario
técnicas de producción nos subsumen, que además esto lo decía Marx, la subsunción real del trabajo en capital, se genera una nueva tecnología que subsume al trabajador. O sea, capítulo 13 del capital, de la subsunción formal a la subsunción real del trabajo en capital. Hay aquí una línea incluso amplia de… Pero claro, te metes estas cosas morales y el fin justificado los medios, o lo bonito es el vivir y cuando llegas al final pues ya lo has vivido.

1:36:35 – Angels
Y otra cosa cuestionable que también hemos visto, esto de la verdadera humanidad.

1:36:42 – Usuario
La verdadera humanidad.

1:36:43 – EspaiMarx
Antes no se había hablado de una humanidad digna. Naturalmente podemos utilizar la televisión con el fin de participar en un servicio religioso.

1:36:55 – Angels
Pero lo que con ello nos marca o transforma, lo queramos o no, tanto como el mismo servicio religioso, es el hecho de que no participamos sino consumimos sólo su imagen. Sin embargo, este efecto de libro ilustrado es no sólo diferente del pretendido, sino lo contrario. Lo que nos marca y nos desmarca, lo que nos conforma y nos deforma, son no sólo los objetos transmitidos por los medios, sino los medios mismos, los aparatos mismos, que no son sólo objetos de un uso posible, sino que determinan su utilización a través de su estructura y función fijas, y, con ello, también el estilo de nuestro quehacer y nuestra vida, en pocas palabras, a nosotros.

Esto es cierto. El uso ahorna nuestra antropología.

1:37:54 – Usuario
Pero yo lo que quería, sí que quería contar una experiencia. El contenido de un medio. Cuando yo tenía siete años vi una película que solo puede ser la de Jack Lemmon, El apartamento. No me acuerdo nada más que de el frigorífico abierto. Es la sociedad de lo que no había en mi casa. Lo que no había en mi casa. Un frigorífico abarrotado. Lo que no había en mi casa. En mi casa no había ni frigorífico.

Había una nevera, que era una caja de madera, que en verano se compraba hielo, por trozos de… ¿No? Pero… Comprender el asombro de botellas, muchas botellas de leche, el… Bueno, es del año 60. Yo tenía siete años. O sea, porque esa película… En todo caso, ocho. Porque llegaría a lo mejor… Y recuerdo el asombro… No la sensación de envidia, sino de deseo. Eso yo también lo querría tener. Y lo tengo aquí.

Y era una película en blanco y negro. O sea, ni siquiera eran cosas que el jamón tuviera color de jamón, si es que hubiera jamón, o la pastilla de mantequilla tuviera color amarillo. O sea, también han sido ventanales de entrada de formas de anhelos de vidas ficticias, pero bueno, de la sociedad de consumo como modelo interiorizado. Y aparte lo que nos va a contar, estar de sentado viendo no es lo mismo que estar haciendo, participando, etcétera.

1:39:46 – Angels
Como lectores de las siguientes páginas tengo presentes a los consumidores, o sea a los oyentes y telespectadores, en segundo lugar a los filósofos de oficio y al personal radio y la televisión. El objeto les resultará raro a los filósofos y a los especialistas la manera como lo trato. Ciertamente, no me dirijo a todos los consumidores, sino sólo a quienes alguna vez les haya ocurrido que, durante otras una emisión, han quedado perplejos y se han preguntado, ¿y qué hago yo propiamente ahí?

¿Qué se me está haciendo realmente? A estos que han quedado perplejos, hay que ofrecerles un par de aclaraciones. 2. El consumo de masas tiene lugar hoy de manera solitaria. Cada consumidor es un trabajador doméstico no pagado al servicio de la formación del hombre masa. Antes de que se instalaran los grifos de agua culturales de las radios en sus casas, los Smith y los Muller, los Smith y los Müller, había confluido en los cines para consumir colectivamente y, por tanto, como masa, las mercancías que se habían producido para ellos de manera estereotipada y masiva.

Se podría ver en esta situación cierta unidad de estilo, la congruencia de la producción masiva, uno. Traducimos así el término mexemproduction que hace referencia no sólo a la producción masiva de productos sino también a esa producción para las masas?

1:41:31 – Usuario
Una cosa, yo no creo, hay mucho de la producción que se es estereotipado y masivo en el mal sentido de la palabra, pero hay mucho en la producción, pues yo que sé, se está hablando de lo que se transmite por la televisión, de la televisión que no ha sido estereotipada.

1:41:52 – Usuario
O sea, este tritipado inmasivo aparece aquí como negativo y aparece aquí como caracterización por antonomasia, ¿no? Yo, digamos… A ver, yo… Una película de John Ford no me parece una tontería, ni una vulgaridad. Estoy, además, defendiendo películas del Far West, que son las que… No me… O sea… Mucho cine es una porquería, pero hay cine que no es una porquería. Mucho cine es estereotipado.

Chico busca chica, final feliz, pero hay cine que no es estereotipado. O sea, esto quería decir.

1:42:42 – Angels
De la producción masiva, pero eso sería una equivocación. Nada contradice más rotundamente las intenciones de la producción masiva que una situación de consumo en que varios o incluso numerosos consumidores disfrutan al mismo tiempo de un mismo ejemplar o de una misma reproducción de una mercancía. Para el interés del los productores masivos, resulta indiferente que ese consumo conjunto represente una verdadera experiencia comunitaria o sólo la suma de muchas experiencias individuales.

Lo que les interesa no es la masa masificada como tal, sino la masa fragmentada en una cantidad, a ser posible grande, de compradores. No la posibilidad de que todos consuman lo sino que cada uno compre lo mismo por una misma necesidad, cuya implantación se ha procurado del mismo modo. En innumerables industrias se ha alcanzado plenamente o casi este ideal. Me parece discutible que la industria cinematográfica lo pueda alcanzar de manera óptima porque, continuando la tradición teatral, aún sirve su mercancía como un espectáculo para muchos al mismo tiempo.

Sin duda, esto representa un residuo arcaico. No es de extrañar que la industria radiofónica y televisiva, a pesar de su enorme desarrollo, pudieran competir con el cine. Ambas industrias tenían la suerte añadida de vender como mercancía, además de las mercancías que había que consumir, también los aparatos necesarios para el consumo. Y, a diferencia del cine, casi a cada uno de los consumidores. E igualmente tampoco es sorprendente que casi cada uno aprovechara la oportunidad, pues la mercancía, a diferencia del cine, se podía suministrar a domicilio mediante los aparatos.

Así que pronto los Schmidts y Smiths, los Müller y los Müller, que antes habían pasado juntos varias tardes los cines, ahora se sentarán en casa para recibir radiocomedias o al mundo. La situación natural en el cine, el consumo de la mercancía masiva por una masa, había desaparecido aquí, cosa que naturalmente no comportó ninguna disminución de la producción masiva, más bien la producción masiva para hombres masa.

Y la producción de estos mismos fue subiendo sin interrupción. A millones de oyentes se les sirvió el mismo alimento para el oído. Cada uno fue tratado mediante este producto en más, como hombre masa, como artículo indeterminado. Cada uno quedó fijado en esa cualidad suya, o sea, en su falta de cualidad. Sólo que justo por la producción masiva de los aparatos receptivos, el consumo colectivo resultó superfluo.

Los Smith y los Smith pues consumían los productos masivos en family e incluso solos. Cuanto más solos, más productivos. Había surgido el tipo de eremita masa y ahora son millones de ejemplares, cada uno separado de los demás y sin embargo igual a ellos. Los que como ermitaños, pero no para renunciar al mundo, sino para no perder ni una migaja del mundo inefigie por amor de Dios.

1:46:30 – Usuario
Yo creo que hay dos niveles que se pueden, pero son dos niveles, es decir, el mundo de, ¿cómo se llaman esos chavales que ya no salen de casa y que están siempre en su cuarto? Que se ve que se da mucho en Japón.

1:46:46 – Angels
Se da mucho en Japón y también aquí. Bueno, también aquí, ¿no?

1:46:51 – Usuario
O sea, y el tiktoker y todo esto es una realidad, o sea, la invasión y cómo se ahorma la antropología, ¿no? Otra cosa es que la séptima de Beethoven transmitida por la radio, la de Furtwängler, yo qué sé, te haga hombre masa. Bueno, por lo menos tendríamos que establecer dos niveles distintos de discursividad. Evidentemente, un tiktoker no soporta la séptima de Beethoven por Furtwängler porque son 30 minutos.

Porque son 30 minutos. Porque era nazi, ¿no? Bueno, se puede justificar porque era nazi, ¿no? O sea, me lo han dicho, me ha dicho alguien, me ha dicho esa canción es muy… Canción, una canción, no la séptima de Beethoven, esa canción es demasiado larga, una canción actual, es demasiado larga para lo que yo consumo, para lo que yo… No, no me dijo consumo, es demasiado larga, me aburre, es demasiado larga y podría ser una canción de 6-7 minutos, o sea, esto está ahormando antropología y todos esos Pero yo preferiría que hubiera…

1:48:17 – EspaiMarx
De todas maneras, Joaquín, estando de acuerdo con lo que dices tú, en el caso de TikTok y de Instagram y de todas estas aplicaciones que se utilizan, es cierto que ya empiezan a estar, bueno, desde hace muchos años, están preparadas para producir un tipo de consumo particular. Vale.

1:48:41 – Usuario
ante el cual muchísima gente que tiene pretensiones progresistas intenta aprovecharse de esos medios para lograr otros fines.

1:48:49 – EspaiMarx
Pero ahí hay una… No se puede. Ahí está la tensión, ¿no? Yo he llegado a un punto en el que considero que lo mejor sería dejar de utilizar estas herramientas y no depender en absoluto de ellas, tanto como fuera posible. Pero hay mucha gente que sigue enganchada a esos medios porque consideran que son la única forma productiva de intervenir en la realidad. Y le dedican horas y aceptan todas estas cedillas.

1:49:24 – Usuario
Diciendo una burrada, Das Capital no puede ser emitido por píldoras tiktokers. O te lo lees o no te lo lees. No tiene vuelta de hoja.

1:49:38 – EspaiMarx
Es que el propio espectador, que aquí se sitúa de manera pasiva, en la actualidad ya no es pasivo. O sea, pasa a ser un dinamizador masivo. Al mismo tiempo que es consumidor, es productor. He dicho que lo hace todo más complejo.

1:50:02 – Angels
porque el medio está ahí, el medio está ahí y tú pasas por él, bueno.

1:50:08 – Usuario
No, no, está bien, muy bien, el medio ahorma, el medio ahorma, no es un instrumento, el instrumento ahorma, claro, sí, sí.

1:50:17 – Antonio
Bueno, yo puedo entender el miedo de él hace 50 o 60 años, pero hoy en día qué pensamos de la radio y la televisión en términos generales. No hablo de más cosas, porque el tema del TikTok y las redes sociales estaremos en condiciones de valorarlo, ya estamos en condiciones, podemos decir cosas, ya llevan un tiempo, pero quizás hasta que no tenga más recorrido no podamos tener una visión más de conjunto y si realmente, bueno, de lo perniciosos o las virtudes que pudieran tener, no lo sé, a mí tampoco me gustan y no uso redes sociales.

Pero después de ya 60-70 años de televisión, y radio, 30 años de radio, ciertos miedos que puedes pensar que el autor quedaría muy relativizado. No me parece un instrumento del demonio la radio y la televisión. No me parece que hayan abormado ideológicamente a las masas, no me parece que hayan conseguido la conversión definitiva que nos hayan hecho a todos procapitalistas, que nos hayan individualizado, que hayan supuesto una introvisión en nuestra vida privada, que nos hayan apartado de los demás.

No lo creo.

1:51:42 – Unidentified Speaker
Hablando solo de la televisión, yo sí abote pronto.

1:51:46 – Usuario
La televisión vació locales sociales de época. A ver, más el coche. Esto además se lo debo a a Miguel Candel, Miguel Candel que tiene 10 años más que yo, él formaba parte de una parroquia de un barrio obrero de Barcelona, estuvo ausente 6 o 7 años, menos 5, y cuando vuelve la cultura del automóvil y del salir el fin de semana había vaciado el local social de su parroquia, que era un sitio en que los chavales iban a…

Parece que hasta había guitarras que se les dejaban para tocar, había al lado una pista de baloncesto y seguramente se ligaba también, porque claro, se ligaban chicos y chicas. La parroquia había quedado disfuncionalizada. Estas cosas sí que… ¿Por qué? Pues porque ni siquiera se tenía una una torre, un chalet, pero se tenía que usar el coche para salir. Y entonces… Bueno, yo recuerdo, en el año 65, en la Gran Vía, fijaos, por poner fechas, la Gran Vía, en el año 65, estaba a quedar colapsada por Seat 600.

Los Seat 600, los primeros embotellamientos, aquello que mi madre decía, ¡Qué barbaridad! Es que no se puede cruzar la calle. Las salidas de los SAT a sábado, ¿eh?, a sábado, ¿no? Esto implota en estructuras comunitarias que se disfuncionalizan, digamos. Y esto otro también lo recuerdo. El director de mi colegio, un día en una A 300 o a 400 nos decía. Porque, claro, la televisión ayuda a fortalecer la familia.

¿Lo decía? Pues yo no lo sé. No sé si es respecto a una familia-comunidad tradicional. Bueno, la familia tal y como la conocía con mis abuelas, no. Mis abuelas íbamos a comer y después nos poníamos a jugar a la baraja. Y empezaban a contar cosas de su pueblo. Eso la televisión lo corta, claro. Otra cosa es que yo he visto en televisión mi formación teatral, se la debo, y que yo luego fuera al teatro, yo se la debo a Televisión Española.

Yo he visto Rinoceronte de Ionesco en Televisión Española. Que es una crítica a la atomización. Yo he visto teatro clásico en televisión española. O sea, los estudios uno. O sea, eso no lo puedo negar. Es que, joder, si no hubiera tenido eso, no hubiera tenido cultural. Teatral no hubiera salido porque se tenía que ir al teatro. Alguna vez me habían llevado a teatros de aficionados y aquello era espantoso.

No sé, o sea… Es cierto.

1:55:08 – Antonio
Por eso yo, por ejemplo, ahora si tuviera que hacer una evaluación y me preguntaran, oye, tú como revolucionario, ¿recomendarías prohibir la televisión y la radio? No, porque ya después de 70-80 años mi valoración no es de que sean un gran peligro, de que de ahí provenga el peligro para el triunfo liberalismo. Por ejemplo, no quiero ya No quiero hablar más de otros medios de comunicación o de redes, pero esos dos, por ejemplo, después de que ya tienen un recorrido amplio, pues no, parece que…

No, incluso la prensa.

1:55:49 – Usuario
Que da margen para unos interesantes sociales. O sea, la prensa, leer, la prensa. Y eso que es una mierda lo que están haciendo con la prensa hoy en día, que todo es contra… La rusofobia, ¿no?

1:56:04 – EspaiMarx
No es tanto el medio como, que también, pero las tensiones que hay detrás para imponer unos ciertos valores culturales, por ejemplo, quiero decir, en cierto momento la televisión podía estar al servicio, al menos la televisión pública, al servicio de unas luchas y de una comprensión de la sociedad que a día de hoy no está. Con la entrada de las cadenas privadas, claro, todo eso afecta al tipo de programación.

1:56:45 – Antonio
Te puede pasar con la prensa escrita del siglo XIX o te puede pasar con la transmisión de información en siglos anteriores a la imprenta. Que podían ser falsas o que podían ser verdaderas, que podían salir de los salones de la monarquía y generar miedos o generar expectativas. Eso, por ejemplo, a mí me da la sensación de que ha cambiado el medio, pero no ha cambiado esencialmente el papel, más respecto a otros medios de formación, de la opinión común, de las fobias, de las filias, A ver, que yo lo haya acelerado mucho, sí, pero…

1:57:30 – Usuario
O sea, tiene una… Hay cambios. ¿En qué sentido? A ver, decía Pasolini, hablando del fascismo, que el único acceso a la intimidad del discurso político fascista era la radio. Hoy en día el discurso político es masivo por todas partes, o sea, el discurso ideológico. Él decía en aquellos momentos o ibas a un mitin de Mussolini o bueno, lo que te entraba por la radio. Pero yo incluso quería insistir en una cosa que es más flagrante.

La televisión española de los años sesenta que era fascista, era de una inmensísima calidad, incomparable con los programas de televisión actuales. Totalmente, totalmente. La calidad, totalmente. O sea, pues se podía ver Teatro de Lope de Vega, se podía… Había, bueno, películas dignas, ¿Qué películas digan? Pues lo que he dicho yo, John Ford. De vez en cuando habría alguna más, pero esto no. O sea, había una…

Cosas que a veces me he puesto a contar. Pues la técnica de Paminondas en la falange macedonia era bla, bla, bla. Y una persona me dijo, y como sabes, Pues eran programas de 20 minutos de media hora de televisión. Tal día, a tal hora, se transmitían tácticas militares. Eran programas. No sé si serían ingleses o franceses traducidos. Esto es Así, ¿no? O sea, esto también es así.

1:59:38 – Antonio
O el uso del móvil, por ejemplo, el teléfono móvil, que ya tenemos una cierta experiencia, a mí me produce, yo tengo el uso, me parece una intromisión, es un medio técnico que permite un elemento de intromisión, de violación de tu privacidad, que se utiliza de manera indiscriminada en el mundo profesional, el mundo laboral. ¿No te parece que es una impresión?

2:00:09 – Usuario
Igual que el ordenador personal, igual que el ordenador personal.

2:00:14 – Antonio
Se da por hecho que lo vas a tener como tienes una lavadora o tienes una cocina y se crean grupos de whatsapp para que la empresa pueda transmitir informaciones mensuales, se da por hecho. Cuando yo tengo porque tener teléfono móvil. Esto me parece un uso perverso y me parece un uso rechazable, pero luego si oyes historias de cómo algunas luchas callejeras se coordinan mediante el uso de teléfonos móviles, de movilizaciones para transmitirse los movimientos de la policía o para transmitirse, pues no, la gente no está para ver dónde van a desahuciar o dónde van, perdón, a pillar a un nortelais, la policía anti-inmigración.

Bueno, pues mira, ahí la gente ha encontrado un uso útil, avanzado, democrático e interesante, por ejemplo, por decir algo.

2:01:19 – Angels
La manifestación cuando los atentados de de Atocha funcionó por SMS del móvil, que movilizó a tanta gente. Fue una movilización por SMS.

2:01:36 – Usuario
¿Los asesinatos de los abogados? No, no, no.

2:01:42 – Angels
La que hubo cuando los atentados de Atocha contra el PP. Mira que se hubiera tenido la de los abuelos.

2:01:56 – Usuario
No, no. Sí, sí. ¿Son las ocho y cinco? Sí.

2:02:01 – Angels
Disculpad que me he puesto muy pesado yo ahora al final. Disculpad. ¿Dónde hemos quedado?

2:02:10 – Usuario
Dejo de grabar. Por amor de Dios, inefigie por amor de Dios.

2:02:16 – Angels
En el primer párrafo.

2:02:18 – Usuario
¿Y fijamos fecha? El 29 del 10. ¿29? El 29.

2:02:29 – Angels
Vale, pues sí señor. Un momento.

2:02:35 – Usuario
Lo anoto y así me acordaré de ponerlo bien. ¿Qué página?

2:02:47 – Angels
La página 110. Página 110, el párrafo, la primera línea sería cualquiera sabe que la industria.

2:03:02 – Usuario
Bueno, pues nada, muchísimas gracias por la gratísima compañía que me habéis dado durante durante dos horas. Espero que todos podamos sentir lo mismo. Nos vamos a ir a ver la tele. A ver si hay calidad.

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