Viaje a Venezuela, una aproximación e impresiones

A. R.

En forma de semi-diario transcribo lo que vi y me contaron en la Venezuela de hoy

Jueves día 1/9: Subimos al barrio La Vega. Allí nos está  esperando Francisco, hijo del gordo Edgar. Visitamos con él el info.-centro  y nos presenta a quien dirige el “Mercal”.

Vamos a su casa donde hay varias personas residiendo, entre ellas, una pareja  de Cornella, como resto de un grupo que se marchó el día anterior. La casa la utilizan para cocinar y repartir la comida popular, así como Misión Robinsón. Llega un personaje curioso y seguidamente el Gordo Edgar. Nos sentamos y hablamos durante unas tres o cuatro horas. El Gordo es un conocido y antiguo (desde los años sesenta) líder comunitario, que se inició en el marxismo y pronto abandonó debido a la burocracia y estructura rígida partidaria acogiéndose a las ideas libertarias “libertario caribeño” dice él. Nos contó como vivió el golpe de estado en abril 2002, fue cagando, tras las malas noticias y sin nadie saber que pasaba y que hacer, cuando se le ocurrió que había que tomar Radio Televisión Caracas (una de los portavoces de los golpistas), había que hacer algo. Nos contaba como sin apenas medios para pasar la consigna que fue de boca a boca, empezaron a bajar de otros cerros gente y más gente, tomaron la emisora y siguieron a Miraflores, sede del presidente, para reclamar la presencia de Chávez. Está por el “proceso” (todos llaman así lo que Chávez marca como Revolución Bolivariana) pero exigiendo su avance y criticando lo negativo. Por su experiencia sabe que hay que apoyar al Presidente, que está diciendo y lanzando propuestas por las que él lleva luchando en la clandestinidad años y que ahora que se puede hacer libremente sería absurdo no aprovecharlo (la pareja de españoles “acratas” no acababan de entenderlo). Parece que tiene línea (telefónica) con cualquiera del “proceso”, hasta con Presidencia. Finalmente nos acompaña en su carro hasta la sede que tenemos lo próxima reunión a las 18h. Nos contó que trabaja de conserje en la Universidad de Caracas.

Sobre las siete de la tarde se inicia la asamblea semanal de las comunidades o sectores (barrios) de Caracas del movimiento nacional de CTU “Comités deTierras Urbanas”, es un fuerte movimiento comunitario cuyo  objetivo es obtener la propiedad de la tierra sobre la que viven, propiedad de la vivienda. La gente toma un terreno y se instala, va haciendo poco apoco su casa, pero históricamente nunca se ha regulado propiedad alguna del terreno sobre el que se construye. Se trata de obtener la propiedad tras una serie de comprobaciones de tenencia y otros requisitos. Tienen asesoria técnica y jurídica. Vivimos un interesante debate cubierto de cierto egoísmo barrial o gremial, que nos hace ver las barreras de cultura social que quedan por superar, pero lo que les sobra son ganas y coraje para debatir organizarse y actuar, esto, después de la jornada de trabajo (los activista cada día tienen alguna reunión) y setenta por ciento esa tarde, de mujeres entre veintitantos y cincuenta años. Tuvimos que abandonar la reunión después de las nueve sin finalizar, teniendo en cuenta que sus horarios equivalen a una o dos horas antes que los nuestros.

Viernes 2, salimos temprano para visitar Tarma, estado de Vargas a unas tres horas de bus. Nos acompañan la “gallega” y la italiana. Después de tres “transbordos” de bus llegamos a un pequeño pueblo en una ladera de la montaña a  cuyo final se divisaba el mar Caribe. Nos recibe Marisol León artesana de cerámica junto a sus hermanas, solteras las tres, y que les viene de familia la cuestión artística. Nos presenta algunos compas representativos de las comunidad, el historiador sin título León Morales (marinero mercante de formación marxista y últimamente masón), Chila (Aurora Pedrón) a cargo del taller agrícola y Orlando Porras de la cooperativa agrícola. Están instalando una televisión que alcanzará toda la parroquia (un municipio suele tener 10 parroquias y esta a su vez se dividen en barrios o sectores que son los órganos comunitarios base), acaban de llegar los técnicos cubano que son los responsables de instalar la antena. Nos explican sus actividades: miembros de la UBE-Unidad de Batalla Electoral-, talleres de artesanía y agrícola con los organopónico?, comedor popular para las personas mas necesitadas (150) – suelen ser niños y ancianos-, visitamos la comunidad. Hay un alto índice de raza negra. Conocimos a Ofelia, una señora de 70 años, negra, conocida por su canto-afro en las fiestas, siguiendo la tradición de sus antepasados, dice que le sale de “dentro” y de oír de niña a los suyos. Nos dicen que Tarma tiene tradición de comunidad organizada que con el proceso se ha intensificado. Nos contaron la “batalla” con el cura del pueblo, un reaccionario incondicional de los gobiernos corruptos y del orden por clases que incluso participo como interventor en las últimas elecciones por la oposición, en contra del llamado de la Iglesia en no participar el clero. Finalmente han conseguido que lo cambien. Por la tarde visitamos los organopónicos agrarios tras mas de media hora de caminar por la montaña. Ya tienen lechugas. Se organizan en cooperativa de la que forma parte el dueño de las tierras que las prestó para tal menester. Producción ecológica y asesoramiento de agrónomos cubanos. Ya tarde, nos despedimos de nuestros nuevos amigos con la sensación agradable de compartir unas horas con gente sencilla, activa, e ilusionada por el proceso.

Lunes 5, Barquisimeto, contacto de Samuel. Nos presentamos en el Centro Comunitario de Cultura popular GUACHIRONGO (el nombre la tomaron de un personaje muy popular de la ciudad que así se llamaba, un vagabundo y buhonero). Es una casa amplia con huerto que poco a poco Wilmer va ampliando con cierta originalidad y contraste (adobe, madera, llantas en las ventanas…). Wilmer Peraza tiene cincuenta y tantos años, estuvo en los setenta en la guerrilla, de formación marxista practico, viejo luchador con temporadas de cárcel y torturas, poeta, histórico amigo de Cuba, referente social de su barrio, no quiere meterse en la alta política, se cuida de ofrecer y donar su casa, que heredo del padre fotógrafo, a toda la comunidad para cualquier reunión, grupo de teatro estable, títeres para niños, emisora de radio, biblioteca, museo, reunión de múltiples grupos,…. Tomando unas cervezas en la noche, en su patio, nos contaba como al pie de una mata (árbol) que estaba al lado, charlaba con Ali Primera poco antes de morir en accidente de coche y situación confusa (Alí Primera es adorado en este momento en Venezuela, considerado el cantautor social de la revolución bolivariana, no hay emisora o persona del proceso que no tararee sus canciones, murió en el 85), eran viejos conocidos. Con Wilmer me ocurrió algo curioso, desde el primer momento que empezamos a charlar, sentí la sensación de conocerlo de toda la vida. Hombre tranquilo, mesurado, sencillo, pero con las ideas muy claras. Se encuentran tres suecos instalados en el porche que da al patio, pasaron por la casa, les gusto y se quedaron, de momento no sabían hasta cuando. La semana anterior se habían marchado una brigada del Valles ( de Çardayola y Ripollet). La Casa GUACHIRONGO que fue refugio y referencia de muchos combatientes revolucionarios de los setenta y ochenta, es hoy un centro de actividad popular comunitaria al servicio y en pro del proceso bolivariano con la discreta supervisión de Wilmer.

Martes 6. Camunare Rojo, pequeña comunidad del estado de Yaracuy. El nombre de la comunidad no es casual, en ella se constituyo la primera célula del Partido Comunista Venezolano de Yaracuy. Tradición comunista en casi todas las familias, luchadores y guerrilleros de los sesenta, setenta,… Nos recibe Élida, mujer de cuarenta y tantos, cinco hijos entre veinticuatro y siete, su marido Braulio Álvarez (del que vive separada desde que engendró al menor pero que les visita con frecuencia y se comunican por el “celular” varias veces al día) es diputado de la Asamblea Nacional representando a los campesinos de la zona y hace unos meses sufrió una emboscada de sicarios donde fue herido de gravedad. Élida es una líder comunitaria de familia comunista, mataron  a su padre y un hermano de 24 años en la lucha, nunca se afilio al PC (mi impresión personal es que no se identificaba con la estrategia y organización de este), en el 97 rompe con el marido y se va con todos sus hijos clandestinamente a la frontera colombiana con la guerrilla (no lo dijo ni le pregunté, supongo que se integró en las FARC), asegura que su hija, que hoy tiene 20 años, es capaz de montar un AKA en la oscuridad. Su casa siempre ha sido sede y refugio de reuniones clandestinas y luchadores perseguidos, la puerta principal, de chapa metálica, tiene cuatro agujeros de proyectil del último asalto que sufrió hace poco mas de dos años, con Chávez de Presidente, por orden del Gobernador del Estado de Yaracuy (un estado viene a ser como una Comunidad Autonómica es España con su policía propia y Venezuela tiene 20 estados), contrario al proceso y en un momento de fuerte enfrentamiento con los campesinos por las tierras. Escuchando y viendo actuar a esta persona me viene a la mente el símbolo de la mujer luchadora que batalla contra la injusticia humana en todos los frentes, la familia, los vecinos, la comunidad, el mundo. Todo un personaje, y a más, mujer.

Miércoles 7, salimos acompañando a los dos médicos cubanos de “barrio a dentro” a visitar las familias que viven desperdigadas en modestísimas casas sin agua corriente ni luz a dos kilómetros hacia la montaña, nos acompañan también, el coordinador vecinal, las cocineras del comedor popular (harán un caldo en dos grandes hoyas para comer todos), niños, vecinos,… Nos cuenta Dosmany el médico que al principio de visitar, hace ya más de un año, algunos les daban con la puerta en las narices diciendo que no querían comunistas. Les hacían un reconocimiento de la presión, ojos, y otras partes, dándoles medicamentos gratuitos (todas las Misiones sociales como “barrio a dentro”  lo financia la empresa nacional de petróleos) y apuntado los enfermos de los ojos para mandarlos a operar a Cuba. En cada casa visitada algún miembro que se apuntaba a la comitiva y al final, cuando acabaron de visitar a todos y los niños y niñas dejaron de jugar al fútbol, comimos un sabroso caldo de pollo y verduras financiado por el gobierno Nacional.

(Están construyendo un acueducto y canalizando bien  el agua para la comunidad. Aprovechando la instalación eléctrica para el agua piensan conectarles corriente a las casas de la montaña. Todo financiado por el G.N. si bien son ellos mismos, la comunidad, quien pone la mano de obra de peonaje y su control).

Por la tarde nos llevan a las tierras de la cooperativa campesina ARACAL. Se inicio hace años con un pequeño grupo como “Comité de tierra” como pioneros en Yaracuy. Ya con Chávez, acogiéndose a la Constitución Bolivariana y que el latifundio de un cacique (el suegro del gobernador) era arrendado y no tenían titulo de propiedad, toman posesión tras una “lucha” con tiros incluido. Consiguen la carta agraria, un tractor, pero no créditos, sigue la lucha… Esa noche, tienen previsto salir cuarenta autocares de campesinos del Estado de Yaracuy para llegar a otro día a Caracas y manifestarse ante la Fiscalia General, Asamblea Nacional y Ministerio de la Tierra, objetivo; presionar para que aprueben la Ley de la tierra, que les dé pleno derecho jurídico a las cooperativas.

Ellos entienden que se trata de “recuperar” las tierras de sus antepasados que les fue rabada por los caciques poco a poco, adueñándose de todas las productivas que abocó a los campesinos a trabajar para el amo para sobrevivir.

Su organización y lucha como cooperativistas les ha hecho avanzar en la conciencia de clase. Sus Estatutos contemplan que un 30% del beneficio se dedique a la educación, la cultura, salud… Apoyan la lucha de otros campesinos, se organizan, debaten y exigen.

Al final jugamos unas partidas al dominó mientras anochecía y los zancudos se aprovechaban de mi rica sangre europea.

A las 10 de la noche nos empezamos a concentrar, una hora después salíamos en cuatro autocares, otros se iban sumando en el recorrido hasta llegar a Caracas a las 8 de la mañana unos cuarenta, pocas mujeres, muchos hombres de todas las edades, sombreros campesinos, gorras, cánticos, olor a humanidad. Llegamos a Fiscalia General, Omar Oviedo (tiene una visible cojera, testimonio del atentado que sufrió por los esbirros de los caciques) coordinador (en el actual “proceso” no utilizan nunca la expresión de presidente) de la cooperativa ARACAL, micrófono en mano va explicado el motivo de la concentración encima de una furgoneta y lanzando las consignas de lucha, entra un grupo para hablar con el Fiscal General mientras van desfilando líderes campesinos por la tarima (furgoneta) informando de su lucha local, apoyos de otros estados,… Sale la comisión y nos dirigimos al Parlamento, allí se abuchea aun cacique que dicen es de los que manda asesinarles, se libra por estar la verja cerrada pero rápidamente desaparece del lugar. Se grita que hablan las puertas: “..el Parlamento es del pueblo..”, tras negociar un rato y pedir no pisar la “grama”, ordenadamente se entra al recinto. Después irán al

INI, ya anocheciendo regresarán a sus casas, y si no cumplen lo acordado: “volveremos otra vez y cuantas veces sea necesario, los campesinos ya no paramos hasta recuperar nuestras tierras”. Nosotros les dejamos, tenemos que salir para el sur esa tarde.

Viernes 9, San Félix, estado de Bolívar que linda con Brasil, a casi 11 horas de autocar desde Caracas, al norte, Puerto Ordaz, en medio el rió Caroní que desemboca en el gran Orinoco al este de la ciudad, calor, mucho calor, hasta los venezolanos temen este clima. Orinoco profundo, hay no menos de una docena de barcos de gran calado anclados en su cauce, mas abajo el delta que los lleva al Amazonas y al océano. En esta zona se encuentran los minerales y las grandes empresas industriales estratégicas de Venezuela, nacionales, que ya estaban en proceso de privatización cuando llego Chávez, que paralizó. También se encuentra en la zona la mayor central eléctrica de Venezuela (los grandes saltos de agua) que produce el 70% de la nación y vende parte a Brasil.

La agrupación de toda esta industria en la zona hizo que los partidos revolucionarios de los setenta mandasen a sus cuadros a introducirse en la industria y organizar a los obreros. Hay una vieja tradición de lucha sindical – política en la zona y en consecuencia una tradición de represión y asesinatos, listas negras,… incluso en este momento. Nos cuentan de las mafias sindicales en el sector de la construcción donde hay ajustes de cuentas, y en la industria del hierro, como el caso de Julio que después contaré.

Paseamos por la ciudad con nuestro anfitrión Pedro, sindicalista despedido en el 75, político, ex guerrillero y fundador de Fuerza Bolivariana. Nos acompañará durante siete días hasta el regreso a Caracas pasando por Cumaná, no se da ni un minuto de descanso en el trabajo socio-político, con delicadeza y tino analiza políticamente desde lo conversado con una responsable municipal a la opinión de una señora en una fiesta de cumpleaños infantil que nos invitaron. Pedro tiene a su mujer y dos de sus hijos aquí si bien pasa la mayoría del tiempo en Caracas por su trabajo, en este momento está como “facilitador “para organizar el Foro Social que se organizará a primeros del próximo año en Caracas. Fue enviado, como tantos otros, en los años setenta por su organización política para introducirse en la industria y organizar la clase obrera, un integrante mas de las listas negras (despedidos por ser agitadores sindicales que nadie volvía a darles trabajo y en algunos casos los asesinaban a través de sicarios contratados por la oligarquía). Un buen cuadro político y mejor persona, fue un orgullo compartir una semana en su compañía.

Visita al ayuntamiento, contacto con varios responsables donde nos explican el trabajo social que están desarrollando en la aplicación de las diversas MISIONES, sobre todo en relación con los indígenas al ser San Félix la ciudad mas cercana a la selva y en cuyo entorno se han ido instalando y malviven. Cruzamos el Orinoco para presenciar unas familias de aborígenes que habitaban unas improvisadas tiendas de plástico apartados de los criollos. Familias salidas de la selva por distintos motivos que se encuentran en situación de miseria, fuera de su medio y en un lugar donde no pueden o no quieren integrarse, perdiendo, según me informan, poco apoco sus costumbres y  hasta su lengua de tradición oral.

Sábado 10. Pedro nos ha preparado una reunión con sindicalista de la industria. La mayoría son o han sido dirigentes sindicales, los más veteranos provienen de los años sesenta y ninguno es nativo del lugar, tienen en común que fueron enviados por sus diversas organizaciones para hacer proselitismo entre los trabajadores y organizarlos sindicalmente, reflejo de la época. Asisten también un par de jóvenes de la JOC –Juventud Obrera Católica- y un chileno de Provida. Se van presentando y explicando sus procedencias políticas, al final de la presentación y a pesar de ser introducidos por un viejo conocido, nos preguntan nuestra ideología política- curioso pero significativo-. En la orientación política había desde el que se identificaba como estalinista, a cristianos de base. Uno de ellos explicaba como iniciado en el marxismo se pasó al seminario para hacerse cura y con el tiempo lo expulsaron.

Con pequeños matices discrepantes venían a resumir:

·        El proceso de la Revolución Bolivariana apenas había llegado a la industria de la zona

·        La organización sindical sigue siendo en buena medida controlada por las antiguas estructuras de los partidos tradicionales (COPEI, Adecos) ya que muchos de los viejos activistas de estos partidos se han colocado la boina roja bolivariana (cambio de chaqueta) y siguen dirigiendo las empresas estatales

·        En la practica siguen existiendo las listas negras

·        Está pendiente cambiar toda la estructura de poder dentro de las empresas, como ocurrió en  Pedevesa.

Entre los presentes, solo uno pertenece al Movimiento V República, si bien, todos están colaborando con el proceso en una u otra medida.

Domingo 11. Pedro nos ha concertado una entrevista con Julio Hernández, dirigente sindical de Ferro-minera. Julio sufrió hace 15 días un atentado de asesinato. Nos vemos en la terraza, junto a la piscina del centro de recreo para los trabajadores de Ferro-minera. Estamos a más de 35 grados y Alejandro viste una gruesa camisa roja de manga larga. Nos explica los detalles de cómo pintando la pared de su casa vio acercarse a un hombre bien vestido, sacar una pistola, poner el silenciador, mientras otros dos le cortaban el paso de huida, como forcejea con el individuo, le suplica que no le mate, le lanzan al suelo…, se despertó, sangraba e intentó subir al coche para ir al hospital, no recordaba mucho solo veía sangre y quería ir al hospital…. A un está convaleciente, nos enseña la herida, el proyectil se introdujo 10 centímetros por debajo de la base del cuello y salio bajo la oreja izquierda, sorprendentemente solo rozo la columna y la vena Orta. No tiene claro quien lo mando matar, tiene varias sospechas, los nervios a flor de piel…, la herida física pronto se curará, la psíquica no será fácil

Son unos treinta los sindicalistas asesinados hasta la fecha actual en la zona y todavía hoy, la policía y fiscalía, responsables de investigar y localizar a los culpables, no han resuelto ningún caso. Los próximos a las victimas tienen la certeza de quienes son los culpables intelectuales de los asesinatos. El 90% de la gerencia en las empresas de la zona sigue siendo de la oposición al proceso, como comentaba un sindicalista: “Gobierna Chávez pero el enemigo lo tiene en casa.”

Martes 13. Cerca de casa de Zuraima, en la ciudad de Cunamá, estado de Sucre, este de Venezuela mirando al caribe donde hemos dormido. En la calle un pequeño puesto de ventas de hortalizas y frutas. Es de un señor de rasgos indígena, manos encallecidas y más de setenta años que Pedro me presenta y que a partir de ese momento se interesa más por la conversación que por vender a la clienta que espera:

“-Mire le presento a un compañero español. Es marxista”

Se me queda mirando fijamente y me dice:

“-Marxista- Leninista o solo Marxista”

No esperaba esa pregunta y quedo sorprendido durante unos segundos, finalmente le contesto:

“-Bueno, si ser Leninista significa reconocer y compartir su gran aportación…y no …en                      tonces si que…”

El hombre no hacia mucho caso a mi discurso e insistía:

“-Es que no es lo mismo ser Marxista que Marxista –Leninista…”

Por la tarde nos entrevistamos con el responsable y su equipo, para el Estado de Sucre, de una de las últimas misiones que se han puesto en marcha en abril del 2005, la de Misión Cultura entre cuyos objetivos esta el recuperar la memoria histórica. Se organiza similar a las de mas misiones y originalidad social. El máximo responsable es el vice-Ministro de cultura, este elige  responsables con perfil de cuadros políticos para uno o más Estados, estos a su vez seleccionan por parroquias  mediante corriculum y reconocimiento vecinal y  experiencia en trabajo asociativo. Los llamados “facilitadotes” (cumplen la función de lo que aquí llamamos profesor, pero no lo son,  solo conducen el debate y facilitan el desarrollo de lo acordado por consenso o mayoría en el grupo, no ordenan). Estos conducen las reuniones de lo alumnos o grupos de  trabajo compuesto por personas de cualquier edad cuyo requisito imprescindible es que se dediquen a cualquier actividad socio-cultural.

Cada miembro del grupo expone y transmite su experiencia y técnica, el grupo lo valora, enriquece y lo hace de todos. El grupo va adquiriendo conocimientos y lo perfila mediante el debate (discuten hasta el mínimo detalle) buscando la mejor manera de transmitirlo.

Esperan que dentro de tres años se gradúen los primeros (la opinión de los de mas compañeros del grupo será determinante) como especialistas de  cultura-social

Pudimos asistir a una de sus reuniones en donde un miembro propuso pedir la dimisión del “facilitador” y del responsable de zona por una mala gestión. Su propuesta no fue apoyada por el resto de miembros pero si aprobaron mandar un escrito de protesta al ministerio.

Clase media en positivo: una organización que surge, sobre todo a partir del golpe de estado, y apoya el proceso y a Chávez. Como su nombre indica son persona de cómoda situación económica que a partir, sobre todo del golpe de estado, ha decidido tomar partido por el “proceso”. Conocimos a una señora que se definía de este grupo. Profesora de Instituto con coche todo terreno y formas características de la burguesía acomodada, con poca preparación política pero que se tomaba muy enserio su aportación al trabajo social que realizaba y al que dedicaba bastante tiempo.

El penúltimo día en Venezuela, haciendo los últimos contactos en Caracas me topo con un pequeño comercio que tenía tabaco. Me acerco y pregunta a la señora de más de setenta años, blanca, manos finas, bien arreglada y pelo moldeado, si tenía puros. Me contesta y a continuación me dice:

“¿Hace mucho que han llegado? Yo también soy española. De Canarias. Llegue de pequeña con mis papás. Mi marido también es de Canarias”.

Le explicamos que estamos de vacaciones, que ya nos vamos…

“¡¡Que pena que no hayan conocido esto antes!! Ahora está todo muy mal. Antes la gente era muy amable y simpática. Ahora aquí no se puede vivir. Te roban, te…”

Mientras hablaba pensé que no valía la pena decirle a esta señora septuagenaria  lo que opinaba yo, que el país y su gente eran físicamente los mismos, que era la situación sociopolítica lo que había cambiado por suerte del país y sus gentes y para desgracia de la clase que ella representa.

La Venezuela que vi y sentí

Tras dos intentos fallidos, por cuestiones familiares, de viajar a Venezuela  para conocer en directo lo que aquí nos llega como el “proceso” del chavismo, por fin este año 2005 he podido hacerlo, junto con Carmen, desde el 28 de agosto al 18 de septiembre.

Lo visto y vivido en este breve tiempo, me provoca hacer la siguiente reflexión socio-política de la situación actual en Venezuela, consciente de la subjetividad de esta valoración por fundamentarse en mis apreciaciones personales exclusivamente.

Quiero destacar que en el corto tiempo de 20 días, no se si por suerte o por  abundancia, he conocido personas muy interesantes, social y humanamente.

Tras visitar varias poblaciones, instituciones y locales públicos como restaurantes y cafés;  de mantener reuniones con diferentes organizaciones comunales, campesinas, vecinales etc., y  la  siempre interesante escuela de transitar y observar a la gente de las calles y plazas, he llegado a las  siguientes conclusiones:

·        La sociedad venezolana está impregnada de opinión y actividad socio-política. Todos comentan y opinan en uno u otro sentido

·        Lo más interesante, políticamente, es la gran actividad organizativa popular que se está desarrollando, en todos los ámbitos de base, a partir de los derechos que les confiere la Constitución Bolivariana. Todos dicen estar con el proceso y con Chavez, pero algunos, los menos, le hacen fuertes críticas, si bien al final le encuentran una disculpa. La mayoría de la base popular tienen al Presidente como referente y guía. En cambio con el Gobierno y los funcionarios, en general, son mucho mas críticos

·        Desde la presidencia se lanzan los elementos para que la gente se organice y exija a la administración que cumpla.

·        El Movimiento V República, que fue creado por Chavez para las primeras elecciones generales a las que concurría  y que sigue siendo la plataforma electoral, parece ser que tiene en su seno bastantes oportunistas de diversos colores. La mayoría de antiguos combatientes revolucionarios que conocí no están dentro de este Movimiento.

·        Sindicalmente, en mi visita al sureste, comprobé que a pesar de ser mayoritarios los sindicatos entorno a UNT (Unión Nacional de Venezuela), la industria no está estructurada ni tiene una presencia de clase fuerte y la construcción está controlada por mafias.

·        El campesinado está bastante coordinado y organizado pero sigue siendo maltratado por los caciques latifundistas, que han moderado su estilo e incluso algunos  han cambiado de “chaqueta”, apuntándose  al MVR o a partidos que le apoyan y controlan algún Estado. Los campesinos los conocen bien y saben que ahora tienen mejores condiciones, pero que han de seguir luchando porque solo así conseguirán sus objetivos. Tienen claro que el “proceso” es solo el medio y el momento para luchar, el fin lo tienen que conseguir ellos mismos con la lucha organizada.

·        Me sorprendió positivamente el alto porcentaje participativo de las mujeres en las organizaciones y en las luchas reivindicativas, sobre todo en las vecinales y de barrios. Vi de todas las edades y en algunas, como los Comités de Tierras Urbanas (CTU), eran mayoría.

·        La oposición al “proceso” está como escondida, que no muerta, después de los fracasos que ha tenido. Los más radicales y los que están al servicio descarado del imperio siguen vociferando contra todo lo que hace el Gobierno y Chávez, (el PP en España cada día se les parece más), a través de “sus” medios de comunicación, otros sectores están como a la espera y hay otra parte que duda.

Finalmente, mi sensación es que con la plusvalía del petróleo (aquí si se ha hecho una verdadera limpieza de “escuálidos”, puede que sea el único lugar), se financian todos los proyectos sociales, principalmente las diversas MISIONES (sanidad, educación, alimentos básicos,…). Esto está llegando realmente a los más necesitados, pero se hace, según mi impresión, saltándose la burocracia ministerial y toda la maquinaria anquilosada y conservadora del Estado, donde siguen estando los mismos funcionarios vende-patrias históricos. De no ser así, ninguna MISION podría tener éxito. Esto funciona generalmente con equipos vinculados al entorno del Presidente. Se suele encargar el Viceministro del área correspondiente, que a su vez elige un equipo externo al ministerio y este a su vez va creando toda la red, hasta llegar a la base y desde aquí, se responde directamente al grupo inicial.

El conjunto de proyectos sociales ha ido creando una dinámica de acción y organización socio-popular participativa, de los extractos sociales populares y concientes de izquierda. En la dinámica de la acción, cada día están más seguros de sus derechos y potencial.

Es un proceso novedoso que contiene grandes contradicciones y déficit, pero también es un proyecto dinámico, activo, vivo, y tremendamente esperanzador.

A. R.

Barcelona, Octubre 2005

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