Un punto de encuentro para las alternativas sociales

El retorno de la Argentina plebeya

Raúl Zibechi

Pocas veces a lo largo de una generación suceden hechos como los del 19 y 20 de diciembre en Argentina: cientos de miles, desafiando la represión, poniendo en juego sus vidas y las de sus hijos, se lanzaron a las calles simplemente para decir ¡basta!

Apenas el presidente Fernando de la Rúa finalizó su mensaje anunciando la implantación del estado de sitio, el miércoles sobre las 11 de la noche, cientos de miles de argentinos ganaban las calles. Y lo hacían de una forma inesperada, autoconvocados; ante la sombría decisión del gobierno respondieron con la algarabía y la fiesta, ocupando calles y plazas. En la puerta del domicilio de Domingo Cavallo, el renunciado ministro de Economía, se juntaron a medianoche hasta 4.000 personas. Familias enteras con niños, tambores, camisetas de Boca; cantaban, sonreían, festejaban. Sólo se vieron banderas argentinas. Una vez más, la forma de la protesta revelaba su contenido: violaron el estado de sitio, mostrando que habían perdido el miedo, y lo hicieron ocupando el espacio público, festejando y bailando.

Puede preguntarse, y seguramente muchos lo harán, qué cosa había para festejar la noche del miércoles 19, sumido como está el país en su peor crisis en décadas. Una crisis que no tiene, aprentemente, salida, aunque por ahora consiguieron nada menos que anular las restricciones al retiro de fondos bancarios. Más aún, ¿no saben los argentinos que protestan, saquean y se rebelan que una salida probable es un nuevo y más terrible genocidio? Y pese a todo, festejan.

Sin embargo, lo habitual es eso. Las insurrecciones populares, en contra de la imagen que siempre han querido trasmitir las elites, suelen estar marcadas por la alegría y el placer de estar juntos, de desafiar, de recuperar los espacios de los que los sujetos sociales habían sido expulsados por la voracidad del capital. Henry Lefebvre interpretó la Comuna de París, el primer gran experimento de poder obrero, en 1871, como la réplica popular a la estrategia urbanística de Haussmann: "Los obreros, expulsados hacia los barrios y comunas periféricas, se volvieron a apropiar del espacio. Trataron de volver a entrar en posesión de éste, dentro de una atmósfera festiva, guerrera pero llena de colorido". La derrota que los argentinos le infligieron al modelo (porque de eso se trata) tiene su lógico corolario festivo. Pese a los muertos; una veintena hacia el atarceder del jueves. Muchos ya no encuentran diferencia entre morir en la soledad individual, íngrimos, o morir baleados en la calle, compartiendo el destino con los demás. 55 niños mueren en Argentina por mes por "causas evitables", dos por día, según denuncian las organizaciones humanitarias.

Mirar hacia atras

La pueblada argentina del 19 y 20 de diciembre se produce en el pico más alto de las luchas sociales desde el período 1969-76. O sea, desde el ciclo de protesta social inaugurado por el Cordobazo y frenado en seco por el genocidio de la dictadura. Las formas de la protesta ponen de manifiesto la envergadura de los cambios económicos y sociales, pero también políticos y culturales de los sectores populares.

Read more

El significado del argentinazo

Claudio Katz

Las jornadas revolucionarias del argentinazo marcan un hito en la historia de las rebeliones populares por la extraordinaria masividad de la sublevación, la arrolladora victoria sobre las fuerzas represivas y el éxito alcanzado en tumbar a un gobierno hambreador. Coronan una década de intensas luchas preparatorias e inauguran una etapa de movimientos más radicalizados y multitudinarios, como ya lo demuestra el cacerolazo que obligó al nuevo gobierno de Rodríguez Saa a despedir a sus funcionarios más corruptos y parecen liquidar su interinato.

La caída de un gobierno civil de origen “progresista” y al servicio del FMI como resultado de la acción directa e inmediata de la movilización popular registra muy pocos antecedentes en el mundo. El éxito del levantamiento se explica por la confluencia en la lucha de todos los sectores de la población golpeados por el ajuste. Esta convergencia de los trabajadores, los desempleados, la clase media y la juventud demolió en 48 horas a Cavallo-De la Rúa y a su estado de sitio.

LOS PROTAGONISTAS.

Una larga secuencia de sublevaciones que comenzaron con el Santiagazo del 93 y continuaron con los levantamientos de Cutral-Có y General Mosconi antecedieron al estallido del argentinazo. Durante los dos principales días de esta rebelión volvió a predominar la movilización de los desocupados y los trabajadores precarizados del conurbano y el interior, que salieron a reclamar comida por medio de la acción directa. Los millones de compañeros que han sido empujados a la miseria absoluta protagonizaron la pueblada en sus barrios y marcaron el rumbo de los cortes de calles a todos los sectores movilizados. Aunque en esta oportunidad la acción organizada del movimiento piquetero tuvo menor incidencia, las formas de lucha que ha introducido ya fijan la pauta de todas irrupciones populares.

El argentinazo condensó un reguero de paros y manifestaciones de trabajadores telefónicos, aeronáuticos, ceramistas, ferroviarios, municipales y docentes, que tuvieron un gran impacto antes y después de la masiva huelga del jueves 13 convocada por las tres centrales sindicales. Cómo tradicionalmente ha ocurrido en la Argentina estos paros constituyeron el telón de fondo de la revuelta general, demostrando por enésima vez que las huelgas “sirven para algo” y que la clase trabajadora -socialmente muy golpeada- continúa jugando un rol decisivo en las grandes confrontaciones. Pero la intervención organizada de clase obrera no tuvo durante las dos jornadas claves del estallido, la gravitación del 17 de octubre, del cordobazo o de la huelga general del 75, porque el temor al desborde popular indujo a las dos CGT y a la dirección de la CTA a colocarse en un segundo plano, muy alejado del epicentro de la lucha.

La clase media lideró la espontánea explosión del miércoles 19, que culminó con la ocupación de la Plaza de Mayo. La confiscación de los plazos fijos y la bancarización forzosa fue la gota que rebalsó el vaso de una semana de indignación en los bancos y varios años de resistencia a la pauperización. Los votantes de la Alianza que habían inaugurado los cacerolazos de la mano del Chacho Alvarez terminaron haciendo un ruido ensordecedor frente al hogar de su socio Cavallo. Ya habían ganado la calle en protestas anteriores (por ejemplo, contra las inundaciones), pero esta vez nadie se quedó en su casa.

Read more

Cómo arruinó el FMI a la Argentina

Mark Weisbrot

Reproducido del International Herald Tribune, 26 de diciembre de 2001. [Subido a la red por The Emperor´s New Clothes el 31 de diciembre de 2001][Nota de Emperor´s Clothes: agradecemos a Néstor Miguel Gorojovsky, de Argentina, quien localizó este artículo de Mark Weisbrot, en el que se explica por qué la vinculación del peso argentino al dólar estadounidense hundió la economía argentina. Ver artículos complementarios (al final) que documentan las políticas destructivas de los países, diseñadas por el FMI. En breve analizaremos la rebelión de los argentinos contra el Nuevo Orden Mundial. – Emperor´s Clothes]

Washington.- "La implosión argentina lleva impresas las huellas digitales del FMI"

La primera y más abrumadoramente importante causa de los problemas de la economía del país fue la decisión del gobierno de mantener una paridad de cambio fija: un peso por dólar USA. Adoptada en 1991, esta política funcionó durante un tiempo. Pero en los últimos años el dólar ha estado sobrevaluado, lo cual hizo que el peso se sobrevaluara también.

Contrariamente a la creencia popular, una moneda "fuerte" no es como un cuerpo fuerte. Es muy fácil tener muchas cosas buenas. Una moneda sobrevaluada convierte las exportaciones en demasiado caras y las importaciones en artificialmente baratas. Sólo hay que mirar a los Estados Unidos, donde un dólar "fuerte" ha provocado un déficit comercial récord de 400.000 millones de dólares.

Pero esto resulta catastróficamente peor para un país que se ha comprometido a mantener una paridad cambiaria fija. Cuando los inversores empiezan a creer que el peso está a punto de caer, exigen siempre tasas de interés más altas. Estas tasas exorbitantes paralizan la economía. Tal es la principal razón por la cual Argentina no ha sido capaz de recuperarse de cuatro años de recesión.

Para mantener su moneda sobrevaluada, un país requiere grandes reservas de dólares: el gobierno tiene que garantizar que cualquiera que necesite cambiar un peso por un dólar podrá hacerlo. En este punto el papel del FMI fue crucial. Ordenó amplios préstamos, incluyendo 40.000 millones de dólares hace un año, para respaldar el peso. Este fue el segundo error fatal del FMI. Para comprender su gravedad, imaginemos a Washington tomando un préstamo de un 1,4 billón de dólares –el 70% de su presupuesto federal– sólo para mantener sobrevaluado el dólar. Argentina no necesitó mucho tiempo para acumular una deuda externa que le era imposible devolver.

Read more

La rebelión popular en Argentina

Eduardo Lucita

30 muertos, más de 439 heridos, 3273 presos, es el costo de una rebelión popular de características inéditas en Argentina.

Por primera vez en nuestra historia un gobierno elegido democráticamente no fue derrocado por un golpe de estado militar sino por una acción directa de las masas obreras y populares.

No fue esta acción un rayo caído de un cielo sereno. Una multiplicidad de conflictos, de acciones populares, de mecanismos de rechazo al orden de cosas existente abonó este camino.

El año que está terminando ha sido el año de mayor conflictividad social de la década. No solo de los trabajadores desocupados, de los “piqueteros” y sus movilizaciones masivas por el pago de subsidios o para forzar acciones de gobierno que mejoraran su calidad de vida; también de los trabajadores ocupados, por el pago de salarios, por la defensa de las fuentes de trabajo y las condiciones laborales.

La elecciones para renovación legislativa del pasado 14 de octubre fueron otra expresión de esta protesta. 6.500.000 de personas(el 26% del padrón electoral) se abstuvieron, es decir se negaron a ejercer su derecho al voto; los votos en blanco e impugnados superaron los 3.800.000 (el 21.1 %); en tanto que la izquierda que se presentó con múltiples candidaturas, alcanzó, de conjunto, la inédita suma de 1.500.000 votos (6%). Los grandes partidos perdieron así más de 6.500.000 de votos.

La crisis de representatividad que desde hace años se venía expresando se transformó en una pérdida de legitimidad del régimen

Read more

El mundo: Siete pensamientos en mayo de 2003

Subcomandante Marcos

Publicado en Rebeldia, Mayo de 2003

Introducción Conforme se van deteriorando los calendarios del Poder y las grandes corporaciones de los medios de comunicación titubean entre los ridículos y las tragedias que protagoniza y promueve la clase política mundial, abajo, en el gran y extendido basamento de la tambaleante Torre de Babel moderna, los movimientos no cesan y, aunque aún balbuceantes, empiezan a recuperar la palabra y su capacidad de espejo y cristal. Mientras arriba se decreta la política del desencuentro, en el sótano del mundo los otros se encuentran a sí mismos y al otro que, siendo diferente, es otro abajo.

Como parte de esta reconstrucción de la palabra espejo y cristal, el Ejército Zapatista de Liberación Nacional retomó diálogos con movimientos y organizaciones sociales y políticas en el mundo. Inicialmente, con hermanos y hermanas de México, Italia, Francia, Alemania, Suiza, el Estado Español, Argentina y la Unión Americana, se trata de ir construyendo una Agenda común de discusión.

No se pretende establecer acuerdos políticos y programáticos, ni de intentar una nueva versión de la Internacional. Tampoco se trata de unificar conceptos teóricos o uniformar concepciones, sino de encontrar y/o construir puntos comunes de discusión. Algo así como construir imágenes teóricas y prácticas que son vistas y vividas desde lugares distintos.

Como parte de este esfuerzo de encuentro, el EZLN presenta ahora estos 7 pensamientos. El ‘anclarlos’ en un horizonte espacial y temporal significa, por parte nuestra, un reconocimiento de nuestras limitaciones teóricas, prácticas y, sobre todo, de visión universal. Este es nuestro primer aporte a la construcción de una Agenda mundial de discusión.

Agradecemos a la revista mexicana Rebeldía el que nos haya abierto sus páginas para estos pensamientos. Igualmente agradecemos a las publicaciones que en Italia, Francia, el Estado Español, la Unión Americana y América Latina hacen lo mismo. I. Teoría El lugar de la teoría (y del análisis teórico) en los movimientos políticos y sociales suele obviarse. Sin embargo, todo lo evidente suele esconder un problema, en este caso: el de los efectos de una teoría en una práctica y el ‘rebote’ teórico de ésta última. Y no sólo, el problema de la teoría es también el problema de quién produce esa teoría.

Read more

“Yo no he roto con Cuba”: Entrevista con José Saramago

Especial para Juventud Rebelde, La Jornada, Rebelión y Cubadebate Declaraciones en Lanzarote, Canarias, dell Premio Nobel de Literatura. "Siempre he pensado que llegará un tiempo en que la justicia no sea esa vergüenza de mundo al que asistimos todos los días", dice.

A la entrada, junto a la puerta marcada con el número 3, un discreto grabado indica que allí viven Pilar del Río y José Saramago. No hay mucha diferencia entre esta y las viviendas vecinas de la comarca de Tías, en Lanzarote, salvo el cartel que la nombra, "A Casa" – "la Casa"-, y que recuerda esas denominaciones que le da el escritor portugués a muchas de sus criaturas: "el Rey", "el Hombre", "la Mujer", "el Centro", "la Caverna", "la Balsa"…

Y "la Casa" es eso, un lugar tibio, tres perros, una biblioteca y un hombre y una mujer que se aman. José, simplemente José, llega sin protocolos, a pasos firmes, desmintiendo la edad que dicen los libros que tiene, y presentando a los compañeros de viaje de la pareja en esta isla dentro del archipiélago canario: Pepe, Greta y Camoens, los perros. "¿Viste la corbatica blanca?", y señala el pecho de Camoens, al que reconozco no más verlo. Es "Encontrado", uno de los protagonistas de La Caverna, a quien le debemos quizás el capítulo más hermoso de esa novela y una verdad inexorable: "en asuntos del corazón y del sentir, siempre lo demasiado es mejor que lo escaso".

La conversación toma distintos rumbos, y por supuesto, se habla de la noticia del día: la designación de John Michael Coetzee como Premio Nobel. José lo conoció en México. "Es un hombre reservado y valiente. Me parece excelente esta designación", afirma, mientras Pilar va y viene, terminando de armar la cena que sus manos han preparado especialmente para la embajadora cubana en España, Isabel Allende, y para su esposo, el escritor Armando Cristóbal Pérez, Consejero Cultural de la misión..

Es Pilar, periodista y traductora de la obra de su esposo, quien nos invita a ver un video sobre la visita que en 1999 hizo el Premio Nobel a Cuba y que reseña también el encuentro de toda la tribu Saramago-Del Río con Fidel. También, hará notar el cuadro con la imagen de la Bodeguita del Medio, que cuelga a la entrada de su despacho. Y contará detalles de la presentación del último libro del Nobel, El hombre duplicado, en el Teatro Colón, de Buenos Aires, ante 4200 personas. Allí, en un cartel gigante habían escrito: "Saramago, te queremos, pero queremos a Cuba también." Pilar recuerda lo que comentó José cuando lo vio: "Yo también quiero a Cuba."

Pero me enteraré de todo esto después. Antes, se produce la entrevista. En ese largo diálogo descubro que el ser humano esencial que escribe sus libros, es el mismo que tengo delante. En la despedida, nos abrazó uno a uno, y cuando me tocó el turno, solo atiné a decirle muy bajo: "no deje de querernos, no deje de querer a Cuba". Todavía me estremece ese "nunca" que escuché con la cabeza apoyada en su hombro. EL AMOR -He visto que todos los relojes de esta casa siguen detenidos a las cuatro de la tarde…

Read more

Gobierno Democrático y Popular de Río Grande del Sur: un año y medio de alternativas

El Palacio Piratini, sede del Gobierno del Estado de Río Grande del Sur (RS), en el centro histórico de la ciudad capital, Porto Alegre, compartiendo el espacio de una plaza en pendiente, con la catedral, el palacio de la Asamblea Legislativa (Parlamento del Estado) y uno de los más viejos teatros, no puede dejar de sorprender al nuevo visitante: una pancarta colgada en la fachada llama a participar en la jornada de actividades del Dia Internacional de la Mujer Trabajadora; en el interior, obviamente construcción señorial de aires decimonónicos, neoclásicos, barrocos, va a encontrar carteles con diferentes motivos de izquierda y, más importante, un comportamiento inusitadamente amable de parte de los funcionarios y personal que atiende. Es el Gobierno Democrático y Popular de RS, que ya tuvo que acatar una moción aprobada en la Asamblea Legislativa prohibiendo a los y las telefonistas de la Casa atender las llamadas con un, por veces, combativo "Aló, Gobierno Democrático y Popular de RS" demasiado agresivo y duro, sin dudas, para la derecha gaúcha.

La sede del conjunto de secretarías (ministerios) es una construcción moderna, muy céntrica también, con clara voluntad faraónica, de forma piramidal, obvio. Dos alas con más de veinte pisos, para poder ser vistas desde bien lejos y desde las que se consiguen varias de las más bonitas vistas de la ciudad. También ahí el ambiente refleja el cambio de gobierno. Cambio que, sin embargo, no siempre es posible percibir nítidamente sin haber conocido la situación anterior. En la planta 17, sede de la Secretaría para el Desarrollo y Asuntos Internacionales (SEDAI), cuando los actuales inquilinos tomaron posesión, encontraron despachos de la General Motors (GM) y la FORD. Junto a las instalaciones, también los funcionarios públicos a su servicio. Una opción política muy clara la del anterior Gobernador.

Fue, precisamente, en relación con esas dos grandes transnacionales estadounidenses del automóvil que el Gobierno Democrático y Popular de Olivio Dutra, apoyado por un frente de organizaciones de izquierda cuya columna vertebral es el Partido de los Trabajadores, sufrió la primera gran ofensiva, con eco en todo Brasil, de un frente formado, esta vez, por la patronal, la derecha con mayoría en la Asamblea y casi todos los medios de comunicación de masas, en realidad y prácticamente un monopolio relacionado con la famosa Red Globo.

Ésa y otras tres decisiones tomadas al principio de la gestión: llevar a la Justicia Federal el contrato de la deuda con el Gobierno Federal realizado por el anterior gobernador; la asistencia a la reunión de gobernadores con el presidente de la República, durante la crisis de la deuda de los Estados; la comparecencia a la Marcha de los 100.000, en Brasilia, bajo las banderas del "Fuera Fernando Henrique Cardoso, fuera el FMI"; permiten ver con meridiana claridad la orientación política del nuevo gobierno. "Las cuatro decisiones muestran un gobierno: preocupado, a veces hasta demasiado, con la opinión pública y con la actual correlación de fuerzas; pero dispuesto a avanzar, con cautela, "sin golpes" como dicen ellos, en la construcción de un nuevo modelo de desarrollo para Río Grande del Sur y el país." ("O Sul de novo se levanta" Raimundo Rodrigues Pereira, en "Teoria & Debate" n.42, agosto/set./oct. 99).

El Gobierno planteó renegociar con las dos montadoras yanquis los contratos que éstas habían cerrado con el anterior gobierno. Pero, antes de poder hablar nada, el griterío en la Asamblea se hizo ensordecedor; los titulares de prensa escrita, radio y televisión anunciaban el caos absoluto; la patronal, mostrándose aterrorizada y muy agresiva, auguraba la noche más negra para la economía gaucha. De hecho, los contratos firmando por el anterior gobernador y la GM y la FORD eran considerados como conquistas históricas por la burguesía gaucha e, incluso, en algunos sectores del campo democrático y popular había interés por las montadoras, creyendo en la propaganda que anunciaba puestos de trabajo y desarrollo tecnológico.

Los contratos eran ciertamente históricos, sobretodo para GM y FORD que recibieron dos tipos de promesas: préstamos sin plazo de retorno, con intereses simbólicos y sin corrección monetaria, además de obras y servicios gratuitos; exenciones fiscales. En resumen, el Estado gastaría un billón de reales (US$ 1: R$ 1,75, aproximadamente) desembolsado para ayuda inmediata y cinco billones en exenciones y préstamos futuros.

Read more

12 de Octubre: Nada que festejar. Cinco siglos de prohibición del arcoiris en el cielo americano

Eduardo Galeano

El Descubrimiento: el 12 de octubre de 1492, América descubrió el capitalismo. Cristóbal Colón, financiado por los reyes de España y los banqueros de Génova, trajo la novedad a las islas del mar Caribe. En su diario del Descubrimiento, el almirante escribió 139 veces la palabra oro y 51 veces la palabra Dios o Nuestro Señor. Él no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza en aquellas playas, y el 27 de noviembre profetizó: Tendrá toda la cristiandad negocio en ellas. Y en eso no se equivocó. Colón creyó que Haití era Japón y que Cuba era China, y creyó que los habitantes de China y Japón eran indios de la India; pero en eso no se equivocó. Al cabo de cinco siglos de negocio de toda la cristiandad, ha sido aniquilada una tercera parte de las selvas americanas, está yerma mucha tierra que fue fértil y más de la mitad de la población come salteado. Los indios, víctimas del más gigantesco despojo de la historia universal, siguen sufriendo la usurpación de los últimos restos de sus tierras, y siguen condenados a la negación de su identidad diferente. Se les sigue prohibiendo vivir a su modo y manera, se les sigue negando el derecho de ser. Al principio, el saqueo y el otrocidio fueron ejecutados en nombre del Dios de los cielos. Ahora se cumplen en nombre del dios del Progreso. Sin embargo, en esa identidad prohibida y despreciada fulguran todavía algunas claves de otra América posible. América, ciega de racismo, no las ve. *** El 12 de octubre de 1492, Cristóbal Colón escribió en su diario que él quería llevarse algunos indios a España para que aprendan a hablar ("que deprendan fablar"). Cinco siglos después, el 12 de octubre de 1989, en una corte de justicia de los Estados Unidos, un indio mixteco fue considerado retardado mental ("mentally retarded") porque no hablaba correctamente la lengua castellana. Ladislao Pastrana, mexicano de Oaxaca, bracero ilegal en los campos de California, iba a ser encerrado de por vida en un asilo público. Pastrana no se entendía con la intérprete española y el psicólogo diagnosticó un claro déficit intelectual. Finalmente, los antropólogos aclararon la situación: Pastrana se expresaba perfectamente en su lengua, la lengua mixteca, que hablan los indios herederos de una alta cultura que tiene más de dos mil años de antigüedad. *** El Paraguay habla guaraní. Un caso único en la historia universal: la lengua de los indios, lengua de los vencidos, es el idioma nacional unánime. Y sin embargo, la mayoría de los paraguayos opina, según las encuestas, que quienes no entienden español son como animales. De cada dos peruanos, uno es indio, y la Constitución de Perú dice que el quechua es un idioma tan oficial como el español. La Constitución lo dice, pero la realidad no lo oye. El Perú trata a los indios como África del Sur trata a los negros. El español es el único idioma que se enseña en las escuelas y el único que entienden los jueces y los policías y los funcionarios. (El español no es el único idioma de la televisión, porque la televisión también habla inglés.)

Hace cinco años, los funcionarios del Registro Civil de las Personas, en la ciudad de Buenos Aires, se negaron a inscribir el nacimiento de un niño. Los padres, indígenas de la provincia de Jujuy, querían que su hijo se llamara Qori Wamancha, un nombre de su lengua. El Registro argentino no lo aceptó por ser nombre extranjero. Los indios de las Américas viven exiliados en su propia tierra. El lenguaje no es una señal de identidad, sino una marca de maldición. No los distingue: los delata. Cuando un indio renuncia a su lengua, empieza a civilizarse. ¿Empieza a civilizarse o empieza a suicidarse? *** Cuando yo era niño, en las escuelas del Uruguay nos enseñaban que el país se había salvado del problema indígena gracias a los generales que en el siglo pasado exterminaron a los últimos charrúas. El problema indígena: los primeros americanos, los verdaderos descubridores de América, son un problema. Y para que el problema deje de ser un problema, es preciso que los indios dejen de ser indios.

Borrarlos del mapa o borrarles el alma, aniquilarlos o asimilarlos: el genocidio o el otrocidio. En diciembre de 1976, el ministro del Interior del Brasil anunció, triunfal, que el problema indígena quedará completamente resuelto al final del siglo veinte: todos los indios estarán, para entonces, debidamente integrados a la sociedad brasileña, y ya no serán indios. El ministro explicó que el organismo oficialmente destinado a su protección (FUNAI, Fundacao Nacional do Indio) se encargará de civilizarlos, o sea: se encargará de desaparecerlos. Las balas, la dinamita, las ofrendas de comida envenenada, la contaminación de los ríos, la devastación de los bosques y la difusión de virus y bacterias desconocidos por los indios, han acompañado la invasión de la Amazonia por las empresas ansiosas de minerales y madera y todo lo demás. Pero la larga y feroz embestida no ha bastado. La domesticación de los indios sobrevivientes, que los rescata de la barbarie, es también un arma imprescindible para despejar de obstáculos el camino de la conquista. *** Matar al indio y salvar al hombre, aconsejaba el piadoso coronel norteamericano Henry Pratt. Y muchos años después, el novelista peruano Mario Vargas Llosa explica que no hay más remedio que modernizar a los indios, aunque haya que sacrificar sus culturas, para salvarlos del hambre y la miseria. La salvación condena a los indios a trabajar de sol a sol en minas y plantaciones, a cambio de jornales que no alcanzan para comprar una lata de comida para perros. Salvar a los indios también consiste en romper sus refugios comunitarios y arrojarlos a las canteras de mano de obra barata en la violenta intemperie de las ciudades, donde cambian de lengua y de nombre y de vestido y terminan siendo mendigos y borrachos y putas de burdel. O salvar a los indios consiste en ponerles uniforme y mandarlos, fusil al hombro, a matar a otros indios o a morir defendiendo al sistema que los niega. Al fin y al cabo, los indios son buena carne de cañón: de los 25 mil indios norteamericanos enviados a la segunda guerra mundial, murieron 10 mil. El 16 de diciembre de 1492, Colón lo había anunciado en su diario: los indios sirven para les mandar y les hacer trabajar, sembrar y hacer todo lo que fuere menester y que hagan villas y se enseñen a andar vestidos y a nuestras costumbres. Secuestro de los brazos, robo del alma: para nombrar esta operación, en toda América se usa, desde los tiempos coloniales, el verbo reducir. El indio salvado es el indio reducido. Se reduce hasta desaparecer: vaciado de sí, es un no-indio, y es nadie. *** El shamán de los indios chamacocos, de Paraguay, canta a las estrellas, a las arañas y a la loca Totila, que deambula por los bosques y llora. Y canta lo que le cuenta el martín pescador:

-No sufras hambre, no sufras sed. Súbete a mis alas y comeremos peces del río y beberemos el viento. Y canta lo que le cuenta la neblina:

-Vengo a cortar la helada, para que tu pueblo no sufra frío. Y canta lo que le cuentan los caballos del cielo:

-Ensíllanos y vamos en busca de la lluvia.

Read more

Los desafíos actuales de la izquierda brasileña

Joao Pedro Stédile

La sociedad brasileña vive un período muy especial, por diversas razones. Una de ellas es el largo período de crisis del modelo económico. Siempre que hay crisis, hay inestabilidad, pero al mismo tiempo se caracteriza por ser un proceso de transición, aún cuando no sepamos hacia donde iremos. Eso va a depender de la correlación de las fuerzas sociales.

Después de 50 años del llamado modelo de industrialización dependiente -en la definición de Florestan Fernández-, en la década de los 80, ese modelo entró en crisis como patrón de acumulación del capital. En la década siguiente, la clase dominante brasileña aceptó un papel de subalterno al capital internacional y pasó a implementar las políticas neoliberales, con la "ilusión" de que constituiría un nuevo modelo de desarrollo de la economía nacional.

Las políticas neoliberales desnacionalizaron nuestra economía, debilitaron el poder del Estado y dieron libertad total al capital internacional. Pero esa subordinación no condujo a un nuevo ciclo de desarrollo. El capitalismo internacional había entrado en una fase de total hegemonía del capital financiero, mezclado con los grandes grupos monopólicos, que dominan el comercio, la industria y los servicios.

Ahora, la forma principal de acumulación es en la esfera financiera. Se acumula por medio de los intereses y del lucro en la compra de acciones de las empresas estatales o nacionales ya instaladas; y se da total libertad al envío de remesas al exterior. Nada de eso genera riqueza nacional, empleo, trabajo, distribución de renta.

En doce años de esas políticas, la economía, como todo, permanece inestable. Independientemente que el PIB crezca, permanezca inestable o decrezca, las grandes transnacionales y el capital financiero siempre ganan. O sea, el modelo no sirve para las naciones, no sirve para que las poblaciones mejoren su vida, pero sirve a las grandes empresas oligopólicas y al capital financiero. Cambios y contradicciones Con resultados sociales cada vez peores, el pueblo entendió el significado de esas políticas y, en las elecciones de 2002, votó contra el modelo. No se sabía, sin embargo, qué debería ser colocado en su lugar, incluso por el bajo nivel del debate político de la campaña de 2002. En la desesperación de la amenaza de la crisis Argentina, parte de las elites brasileñas aceptó la posibilidad de cambio e hizo una alianza con la alternativa Lula.

Del lado de acà, del PT y de las fuerzas sociales que apoyaron a Lula, esa posibilidad era entendida como una alianza táctica entre la clase trabajadora y sectores de la burguesía industrial, para enfrentar al capital financiero, nacional e internacional. Pero de parte de las elites no fue esa la lectura. Hicieron una alianza para no perder los dedos, y para seguir influyendo en las políticas públicas en el rumbo del neoliberalismo.

Read more