La semilla de Vox, ¿quién votó a la derecha radical populista en Castilla y León?

Imanol Negral y Álvaro Sánchez-García

Resumen

En este trabajo se presentan los resultados de un estudio de caso basado en evidencia empírica sobre factores de demanda política que permiten analizar el éxito político-electoral de Vox en Castilla y León. Elaboramos un análisis de regresión logística multinivel utilizando datos procedentes de la encuesta preelectoral del CIS sobre los comicios autonómicos de 2022 en la región. Los resultados muestran que las características del electorado de Vox en Castilla y León, no se ajustan en plenitud a las propias de Vox en el escenario español, ni tampoco a las de la Derecha Radical Populista europea. Finalmente, descubrimos que el momento de apogeo político y electoral de Vox se explica porque la formación se nutre de un electorado muy transversal y volátil. Vox ha sido capaz de atraer a votantes con dos especificidades. Primero, y a diferencia de sus semejantes europeos, ha conseguido movilizar a la élite económica de la región. Segundo, ha captado a electores críticos con la situación actual de Castilla y León y desafectos con la gestión del Gobierno de la Junta.

1. Introducción

Vox es un partido político que surge en el año 2013 a partir del distanciamiento de algunos miembros o simpatizantes del Partido Popular (PP) desencantados y apáticos con la dirección de la formación. El objetivo era ocupar el espacio electoral y político de los populares en defensa de los valores que constituían a una derecha tradicional española. Tras numerosas concurrencias electorales fallidas desde su fundación, todo cambia 5 años más tarde en unas elecciones regionales.

Concretamente, los comicios andaluces del día 2 de diciembre de 2018, dónde la formación obtiene el 10.97% de los votos y 12 escaños, sirvieron para que Vox se postulara como un actor emergente a nivel nacional. De esta manera, por primera vez desde la transición española, la irrupción de este partido supuso la creación de una opción política que lograba ocupar el extremo derecho del espacio ideológico. A día de hoy, Vox vive en un momento de apogeo político y electoral en el escenario español; tardío con respecto al de sus semejantes europeos, aunque no por ello inesperado[1], el cual ha suscitado un gran interés dentro de la academia, y de la ciudadanía en general.

Actualmente Vox es considerado un genuino representante en España de la red de la Derecha Radical Populista (DRP). Una tipología de partido que establece su base ideológica en el nativismo (mezcla de xenofobia y nacionalismo), el autoritarismo en materia de ley y orden, y en el uso de una retórica populista (Mudde, 2007). Su origen se vincula con la «ola populista» que comenzó a recorrer Europa en la década de los 80 (Taguieff, 2007), pero ésta no trajo consigo éxito inmediato a la DRP. Pese a atraer una gran atención mediática por su peculiar núcleo ideológico, los partidos de DRP no terminaban de cuajar en la arena institucional, pues no se les consideraba socios aceptables para establecer coaliciones de gobierno, y los votantes seguían refugiándose en los partidos tradicionales. Pero, a partir de la década de los años 90, el asalto a la política institucional iba a ser más que notorio, logrando convertirse en formaciones «bisagra» facilitando la gobernabilidad a partidos de centro-derecha, y en partidos «chantaje» con potencial de acceder a la gobernación. Por consiguiente, en el presente siglo, esta familia de partidos ha entrado con fuerza en una multitud de sistemas de partidos europeos, y con el paso del tiempo, ha logrado consolidarse en ellos influyendo en el posicionamiento de los partidos mainstream, y estableciéndose como la única alternativa capaz de canalizar una multitud de demandas sociales olvidadas por sus adversarios.

Sin embargo, en estos años, España era uno de los pocos países europeos dónde la DRP estaba ausente (Casals, 2000). La excepcionalidad del caso español se explica por varios motivos. Primeramente, porque el reciente final de la dictadura franquista, la persistente vinculación de estructuras sociales y políticas con su legado, y el proceso de construcción de una democracia que aún seguía siendo joven, negaban la irrupción de un partido que pudiera acogerse a los esquemas de la DRP (Casals, 2000; Hernández-Carr, 2011). En segundo término, se debe poner una especial atención en los problemas del lado de la oferta política, dónde principalmente se destaca que el PP había negado su ascenso por la ocupación hegemónica y dominante del espacio de la derecha (Alonso & Rovira Kaltwasser, 2015). Por último, las distintas coyunturas que trajo consigo la Gran Recesión, dinamitaron factores de demanda política que podrían llegar a auxiliar el renacer de posturas del pasado para muchos electores (Alonso & Rovira Kaltwasser, 2015). Asimismo, fruto del relevo generacional, también es relevante el cambio de valores materiales hacia valores postmateriales (Inglehart, 1977). En este sentido, se debe tener en cuenta el no fortalecimiento de la inmigración como un eje de competición clave para articular confrontación, el cual se ve eclipsado por el eje centro-periferia. Por ejemplo, el conflicto político catalán, uno de los fenómenos clave para entender el auge de Vox (Ortiz Barquero, 2019; Turnbull-Dugarte, 2019; Turnbull-Dugarte et al., 2020).

Efectivamente, y tras un comienzo complejo, las elecciones andaluzas de 2018 fueron la prueba palpable de lo mencionado hasta ahora. Pues estos comicios le otorgaron a Vox una oportunidad para proyectar su ascendencia a otros escenarios de la política española. En efecto, en las elecciones legislativas del 28 de abril de 2019[2], Vox se reafirma y fractura el espacio ideológico de derechas por su capacidad de influir en la agenda política y en el posicionamiento de determinadas formaciones. Seguidamente, los resultados de la repetición electoral de ese mismo año el 10 de noviembre constatan su éxito, dónde se convierte en la tercera fuerza con el 15.09% de los votos y 52 escaños. Desde entonces, Vox no ha hecho más que crecer, tanto en las elecciones europeas y municipales de 2019, como en las elecciones autonómicas de Euskadi de julio de 2020, las de Cataluña de febrero de 2021 y las de la Comunidad de Madrid de mayo de ese mismo año. La excepción fueron las elecciones de Galicia de julio de 2020, dónde el PP con su férrea implantación en este territorio, dejó a Vox sin representación en la Xunta de Galicia. En lo que atañe a las elecciones a las Cortes de Castilla y León celebradas el 13 de febrero de 2022, Vox se alzó en tercera posición con el 17.64% de los votos y logrando 13 escaños, los cuales fueron claves para la configuración de la gobernabilidad a través de un pacto con el PP, el vencedor de los comicios. En consecuencia, la formación consigue por primera vez ser partícipe de un gobierno en coalición.

Así pues, en este estudio pretendemos dar respuesta a la siguiente pregunta de investigación: ¿cuáles son los factores explicativos del éxito electoral reciente de Vox en Castilla y León? Primero pondremos especial énfasis en el marco teórico, en el cual se exponen una serie de debates teóricos en torno a cinco hipótesis. Segundo, describiremos el diseño de la investigación y la metodología adoptada. Acto seguido, abordamos el análisis empírico, dónde se examinan los factores explicativos que facilitan la comprensión del crecimiento electoral de Vox en apenas 3 años. Finalmente, el estudio termina con una discusión que agrupa un breve resumen y las conclusiones del trabajo realizado.

Debates teóricos en torno al electorado de la derecha radical populista

Desde su irrupción en el panorama político nacional, como mencionamos anteriormente, esta formación ha acaparado gran parte del interés de los científicos sociales. En concreto, podemos distinguir entre dos tipos de estudios sobre Vox. En primer lugar, desde perspectivas más teóricas, ha habido quienes han analizado la consideración –o no– populista de esta formación en su discurso. Las conclusiones que han aportado éstas investigaciones no tienen un carácter unívoco. Por un lado, la gran mayoría de los estudios apuntan a que Vox es una formación de derecha radical populista (Rama et al., 2021; Rooduijn et al., 2019; Turnbull-Dugarte, 2019; Turnbull-Dugarte et al., 2020) pero hay quienes, al contrario, consideran que la retórica populista de esta formación está en un segundo plano (Marcos- Marne et al., 2021; Ferreira, 2019). Por otro lado, numerosas investigaciones han tratado de esclarecer los factores explicativos del incipiente éxito electoral de Vox. En este sentido, el principal factor que acabó con la excepcionalidad española (Alonso & Rovira Kaltwasser, 2015) e impulsó a la DRP fue el conflicto político catalán (Ortiz Barquero, 2019; Turnbull-Dugarte, 2019; Turnbull-Dugarte et al., 2020). En este trabajo, tomamos como referencia la aproximación de los primeros autores, considerando, por tanto, a Vox un partido de DRP. Y, desde la perspectiva de la demanda política, a lo largo de los siguientes párrafos expondremos una serie de debates teóricos en torno a cinco tipos de variables que consideramos esenciales para entender el éxito de Vox en esta región.

En primer lugar, tomaremos en consideración las variables de tipo sociodemográfico. En este sentido, esperamos que electorado de Vox en Castilla y León, así como para el resto de partidos de DRP europeos, esté notablemente masculinizado (Arzheimer, 2017; Harteveld et al., 2015; Stockemer et al., 2018) como consecuencia de la confrontación de estos partidos con las políticas feministas o de igualdad de género, así como una imagen y retórica muy masculinizada (Rama et al., 2021, p. 71).

En cuanto a la edad, la mayoría de los trabajos apuntan que son los electores más jóvenes los que apoyan a la DRP (Werts et al., 2013) auspiciados por las elevadas tasas de desempleo juvenil y la dura competencia a la que se enfrentan al finalizar sus estudios (Stockemer et al., 2018). Este mecanismo tiene un sentido trascendental en Castilla y León donde el desempleo juvenil es especialmente alto y donde la amenaza de emigrar para encontrar oportunidades laborales está a la orden del día (González-Leonardo & López- Gray, 2019).

Por lo general, las investigaciones sobre el voto a la DRP y la educación han convergido sobre la relación negativa de esta variable. De esta forma, son los estratos menos formados, como consecuencia de la inseguridad laboral (Stockemer et al., 2018), los que apoyan a estos partidos (Arzheimer, 2017; Van Hauwaert & Van Kessel, 2018; Werts et al., 2013). En el caso de Vox, las investigaciones apuntan precisamente en la dirección contraria. Los electores con alto nivel educativo son los que mayor propensión de voto tienen hacia esta formación (Turnbull-Dugarte et al., 2020; Iglesias-Pascual et al., 2021). Para Castilla y León, la falta de oportunidades para profesionales de alta cualificación hace que estos no encuentren trabajo en esta región y que en muchos casos se vean obligados a emigrar para encontrarlo (González-Leonardo & López-Gray, 2019). Como consecuencia, podemos esperar que el descontento ante esta situación sea canalizado electoralmente votando a Vox.

Por último, si tomamos en consideración el tipo de hábitat, gran parte de la literatura de la DRP europea, encuentra que el voto a estas formaciones está más presente en la zonas rurales (Dijkstra et al., 2020; De Lange & Rooduijn, 2015). Sin embargo, en el caso de Vox, al igual que vimos anteriormente con la educación, suponen una excepción a las tendencias europeas. Podríamos esperar que en Castilla y León, dónde las zonas rurales se ven abocadas a un deterioro tanto en déficits poblacionales, como recortes de servicios públicos, el descontento ante esta situación fuera canalizado por Vox. Máxime, si tenemos en cuenta que las áreas rurales, especialmente en los países del sur de Europa, tienen más desconfianza (Mitsch et al., 2021) y resentimiento político (Cramer, 2016). Sin embargo, se plantean dos objeciones a este argumento. Por un lado, en estas áreas los partidos tradicionales, especialmente el PP, tienen una notable implantación. Por el otro lado, los estudios hasta ahora realizados plantean una prevalencia urbana en el electorado de Vox (Turnbull-Dugarte et al., 2020).

H0 (variables sociodemográficas): Las personas propensas a votar a Vox en Castilla y León son, principalmente, (a) hombres (b) jóvenes (c) con un nivel educativo bajo y (d) residente urbano.

En segundo lugar, las cuestiones de índole económica juegan un papel notablemente importante en el desempeño de los partidos de DRP (Arzheimer, 2009; Ferrari, 2021; Stockemer, 2017). En general, se ha puesto el foco sobre los conocidos como «perdedores de la globalización» (Gordon, 2018), estas personas bajamente cualificadas que carecen de seguridad laboral son más propensas a votar a estas formaciones (Zagórski et al., 2021). Si bien es cierto, que la relación entre desempleo y voto a la DRP no está del todo consolidada, y en muchos casos está condicionada a otros factores como la situación general de la economía o la inmigración (Sipma & Berning, 2021).

En cuestiones referentes a la renta, en la línea de lo anteriormente expuesto sobre los perdedores de la globalización, las investigaciones apuntan a que son principalmente las rentas más bajas las que apoyan a las formaciones de DRP (Ferrari, 2021; Han, 2016) como consecuencia del descontento por su inseguridad económica. En el caso de Vox, al contrario que sus homólogos europeos, Turnbull-Dugarte et al. (2020) hallaron una relación positiva entre la renta y el apoyo a esta formación.

Tomando en consideración la realidad de Castilla y León, esperamos que Vox fuera capaz de canalizar el descontento de los desempleados, especialmente por su distribución demográfica con un más que notable paro juvenil. En cuanto a las rentas, creemos que el apoyo no vendrá de personas con altos ingresos que en esta comunidad tienen un voto estable en el PP, sino que vendrá de las clases medias descontentas con la situación política nacional y regional.

H1 (variables socioeconómicas): El electorado de Vox está compuesto por personas –con las características sociodemográficas anteriormente expuestas en H0– y que, además son (e) desempleados y pertenecientes a (f) estratos sociales medios.

En tercer lugar, ponemos el foco sobre los motivos que llevan al elector a acudir a las urnas. Podemos esperar que el voto a Vox en Castilla y León venga, principalmente, de personas que carecen de interés y atención hacía la política en general, y la autonómica en concreto. Algunas investigaciones concluyen que la aparición de partidos de DRP exitosos tiende a movilizar a ciudadanos previamente interesados por la política (Immerzeel & Pickup, 2015). Sin embargo, para Castilla y León, consideramos precisamente lo contrario. Entendemos que en un contexto de declive demográfico, la ira (Mayer & Nguyen, 2021) y el hastío ante esta situación sea canalizado por Vox –especialmente en ciudadanos poco informados que captarán las demandas de esta formación hacia un mundo rural en decadencia–. En la línea de este argumento, estas personas mostraron su preocupación por la situación demográfica estructural de la autonomía –fenómeno también conocido como «España vacía» (Del Molino, 2016) y que, por lo tanto, valoraron negativamente la situación general de la Comunidad–.

H2 (variables actitudinales): Los electores de Vox son personas (+H0) que, están (g) poco politizados pero acuden a las urnas auspiciados por el asunto de (h) la «España vaciada» así como por la percepción de una (i) mala situación general de Castilla y León.

En cuarto lugar, expondremos las variables sobre el comportamiento político y electoral. Tal y como hemos venido explicando, el voto a la DRP nace generalmente del descontento político. Por esto que, además de sus antiguos votantes, esta formación ha conseguido atraer electores insatisfechos del PP. En consecuencia, entendemos que son ciudadanos que habían estado movilizados electoralmente en Vox y en otros partidos de la derecha (y que decidieron cambiar el sentido de su voto) –no eran, por tanto, antiguos abstencionistas–. Este propio trasvase de voto, nos invita a pensar que su motivación pudiera ser un cambio en el ejecutivo castellano y leonés después de la coalición fallida entre PP y Ciudadanos. Si bien, no todo su éxito nace de la atracción de voto de formaciones ideológicamente cercanas, sino que también obedece a una gran capacidad de retención electoral con respecto a los anteriores comicios.

H3 (variables de comportamiento político-electoral): Las personas (+H0) propensas a votar a Vox son proclives a ( j) participar electoralmente, expresan (k) fidelidad electoral y acuden a las urnas motivados por la (l) búsqueda de cambio.

En quinto y último lugar, sometemos a examen las variables ideológicas y partidistas. En cuanto a las primeras, las formaciones de DRP, por su propia condición de derecha radical tienen a estar ubicados en los valores más a la derecha del espectro ideológico. En Castilla y León, donde tradicionalmente el electorado y las élites del PP han sido más moderados que en el resto del país (Rodríguez, 2007), podría darse la situación de que Vox ampliase su frontera ideológica y se hiciera fuerte no solo en los valores extremos de la derecha, sino también en los valores medios del mismo. Sin embargo, consideramos que esto es poco probable.

Tomando en consideración estas cuestiones sobre la ideología de los electores de Vox, podemos considerar que sus trasvases de voto vengan, principalmente, de los partidos de derechas: PP y Ciudadanos. En cuanto al primero, esperamos que muchos de sus electores migren a Vox auspiciados por la valoración negativa de la situación de la región y la intención de buscar un cambio en el ejecutivo de la Junta tras 35 años de gobierno ininterrumpido del PP. En cuanto al segundo, ante los presagios de una inminente debacle electoral, algunos de los electores más orientados hacia la derecha o aquellos cansados del PP podrán cambiar el sentido de su voto hacia la formación liderada por Santiago Abascal.

H4 (variables ideológico-partidistas): Las personas (+H0) propensas a votar a Vox fueron, por un lado, (m) antiguos electores del Partido Popular y Ciudadanos; y por el otro, personas posicionadas ideológicamente en el (n) extremo del espectro de la derecha.

2. Metodología

Con el fin de testar las hipótesis previamente presentadas, el trabajo toma la forma de un estudio de caso basado en la recogida de evidencia empírica sobre factores de demanda política. Así realizaremos un análisis demoscópico y cuantitativo de datos individuales procedentes de encuesta a través de técnicas estadísticas. Los datos fueron extraídos del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Concretamente, recurrimos a la encuesta Preelectoral de las elecciones autonómicas de Castilla y León de 2022 (Estudio nº 3348)[3].

Tomamos como variable dependiente la intención de voto a Vox en las elecciones autonómicas de Castilla y León del 13 de febrero de 2022. Las respuestas fueron recodificadas en «votará a Vox» o «votará a otro partido político»[4].

Las variables independientes seleccionadas, presentadas anteriormente en el debate teórico, configuran una serie de perfiles que hacen referencia a los factores explicativos del éxito electoral de Vox en la región. La codificación de las variables elegidas se resume en la tabla 1. Por otra parte, las figuras[5] que corresponden al análisis empírico y que sirven como sustento visual de las peculiaridades del mismo se presentan en el apéndice X.

Al haber adoptado a «votará a Vox en los próximos comicios autonómicos de Castilla y León frente a cualquier otro partido» como nuestra variable referencia, construimos un modelo de regresión logística que permitirá verificar cuáles son los factores explicativos del fenómeno Vox acorde a las pruebas de significatividad y efecto de la relación entre variables. Así como la relevancia o peso de cada una de ellas a través de la extracción de los valores de «razón de probabilidades» u odds ratio (OR). En concreto, se construyen seis modelos logísticos[6] de predicción de voto. Uno por cada perfil previamente expuesto y un modelo «general», de referencia, que engloba todas las variables seleccionadas. Este será el modelo al cual debemos prestar una especial atención por su integridad. Los resultados, que a nivel individual son robustos[7] (véase tabla 4), se presentan en la tabla 2.

3. Resultados

Las tablas 2 y 3 presentan los resultados de los análisis de regresión logística. Teniendo presente estos resultados, en Castilla y León en general, podemos confirmar parcialmente los hallazgos de estudios anteriores relacionados con Vox, y tampoco podemos hacerlo en plenitud para la red de la DRP. Por otra parte, pese a que todos los modelos son significativos y predicen un gran número de casos, existen importantes diferencias en cuanto al ajuste del modelo y su capacidad predictiva. Tanto es así que, teniendo presente al conjunto de estadísticos de la tabla 4, los mejores modelos explicativos son el de las «características político-electorales» (modelo IV) y el de las «características de actitud política y preferencia electoral» (modelo V), siendo estos la base central del modelo general (modelo VI).

En lo que al perfil socio-demográfico se refiere, el género y la edad son un importante elemento en la configuración del electorado de Vox. Por un lado, los hombres son más favorables a votar a Vox que las mujeres y, por el otro, los individuos de adultez temprana tienen una propensión de voto mayor que los de edad media y avanzada (véase la figura 1). Sin embargo, llama la atención que el nivel de estudios carezca de significatividad, al igual que la brecha entre el ámbito rural y urbano[8] (véase figura 2). Los efectos de las cuatro variables son consistentes en el modelo VI. Por lo tanto, podemos aceptar parcialmente la H0, ya que los supuestos de (a) hombres y (b) jóvenes sí se cumplen.

En lo que al perfil socio-económico corresponde, se debe señalar que el electorado que fue más propenso a votar por Vox frente a otro partido, está compuesto por personas que en ese momento poseían un trabajo en detrimento de los jubilados y pensionistas. Además, si atendemos a los datos de la tabla 3, estos trabajadores (con un nivel bajo de estudios) se caracterizaban por ser empresarios y autónomos, y estos consideraban a Vox como una apuesta más viable que los asalariados (véase en la figura 3). Igualmente, los electores más proclives a votar a Vox destacan por pertenecer a las altas esferas sociales más que a las clases medias y bajas. En suma, el impacto de las variables es insignificante en el modelo VI. Esto nos hace rechazar la H1 en su totalidad.

En lo concerniente al perfil actitudinal, los electores más proclives a votar por Vox estaban suficientemente politizados y perciben un deterioro en la situación actual de Castilla y León. Pero esta actitud no va en consonancia con el desarrollo de un cierto descontento en contra de la labor y gestión política y gubernamental bajo los mandos de Alfonso Fernández Mañueco. Sin embargo, existe un cambio de tendencia importante ya que en el modelo VI, el efecto de la rendición de cuentas sobre el presidente de la región, se invierte y es negativo. Por otra parte, se debe señalar que los electores propensos a votar a Vox acuden a las urnas motivados no tanto por el issue de la España Vaciada, sino que consideran más relevante los problemas socio-políticos (y de clase política), los económicos, y la educación (véase en la figura 4). Así pues, podemos confirmar parcialmente la H2, en tanto que son electores (g) poco politizados y que (i) valoran negativamente la situación de la región los que votaron a Vox. El asunto de la (h) «España vaciada» no fue un factor fundamental en la motivación hacia las urnas en los electores de esta formación.

En lo referente al perfil político-electoral, los electores más favorables a optar por Vox no rechazan la participación electoral, uno de los pilares centrales del sistema democrático. Sino que muestran una alta probabilidad de manifestar sus ideas a través de las urnas. En este sentido, el simpatizante de Vox ejerce su derecho a voto con la motivación de evitar que gane «la izquierda» principalmente, pero también lo hace por otro tipo de motivos (cómo, por ejemplo, por la búsqueda de un cambio). Además, la tipología de este votante tiende a ser volátil, ya que suele cambiar su opción de voto en función de sus intereses o preferencias. Sin embargo, el impacto de una serie de categorías de las variables «motivo personal del voto» y «tipología de votante» tienen un impacto inexistente en el modelo VI, exceptuando los elementos que acabamos de destacar. Por lo tanto, podemos aceptar parcialmente la H3, en tanto que los electores tienden a ( j) participar electoramente y, sin embargo, son votantes generalmente volátiles –contrario a (k) la fidelidad de voto que planteábamos–. En cuanto a la (l) motivación en la búsqueda del cambio, no podemos aceptarla plenamente dado que, cuando se tienen en cuenta todas las demás variables (modelo VI) pierde la significatividad.

En lo que atañe al perfil de actitud política y preferencia electoral, los votantes más predispuestos a elegir a Vox convergen en adoptar posiciones ideológicas de «centro», de «centro-derecha» y, sobre todo, de «extrema derecha». A raíz de ello, los votantes más proclives a votar a Vox en los comicios autonómicos de 2022, provienen en su gran mayoría del PP y de Ciudadanos, y en menor medida de los partidos regionalistas o provinciales (UPL y XAV) y del PSOE, los cuales optaron por estas formaciones políticas en las pasadas elecciones regionales de 2019 (véase la figura 5). Y en esta ocasión también, el efecto de ambas variables vuelve a ser el mismo en el modelo VI. Con lo cual, la H4 queda aceptada en su totalidad.

En definitiva, los datos de la tabla 2 desvelan que, en Castilla y León, junto con la combinación de varios controles socio-demográficos, los perfiles que contienen las «características de actitud política y de comportamiento político-electoral» (modelo IV y V) componen los factores más determinantes para explicar la propensión de voto a Vox frente al resto de partidos.

4. Conclusiones

A lo largo del presente trabajo hemos propuesto y testado cinco conjuntos de variables con el fin de intentar arrojar luz sobre las posibles causas del crecimiento electoral de Vox en Castilla y León. Enmarcados dentro de la perspectiva de la demanda política, el análisis empírico realizado en este artículo nos permite confirmar parcialmente las hipótesis H0, H2, H3 y en su totalidad la H4. El electorado promedio de Vox en Castilla y León está, de este modo, configurado por (1) hombres pertenecientes a las generaciones más jóvenes que (2) acuden a las urnas motivados por la percepción de un deterioro en el estado y situación de la región, y por un déficit en la gestión política y gubernamental, por (3) optar por participar electoralmente debido a elementos puramente ideológicos, y por (4) su transversalidad al converger en torno a posiciones ideológicas conservadoras y extremas, así como su condición de electores volátiles. Los resultados de este trabajo, una vez más, ayudan a comprobar la peculiaridad del electorado de Vox comparado con otros partidos de la DRP europea. A continuación presentamos las dos divergencias que, para el caso de Vox y Castilla y León, merecen un énfasis.

La primera de estas particularidades es la percepción de clase social. Mientras que estas formaciones continentales se nutren de «trabajadores no tradicionales u otros miembros de las clases medias bajas y desempleados» (Arzheimer, 2017), Vox tiene un éxito notable entre los que se identifican como clases altas y empleados. Llama poderosamente la atención que en un panorama de desigualdad –como el de Castilla y León– propenso a ser terreno fértil para que las personas de ingresos bajos canalicen su descontento votando a la DRP (Engler & Weisstanner, 2021; Han, 2016) se produzca exactamente el efecto contrario. Una posible explicación a este fenómeno la exponen Coffé et al. (2007) quienes sostienen que el aumento de la desigualdad de ingresos reduce el apoyo a la DRP en tanto que estos optarán por votar a la izquierda entendiendo que defiende mejor los intereses de los más desfavorecidos. Este argumento, que podría estar desactualizado para la base electoral de la DRP europea, parece seguir teniendo vigencia en el caso de España y Castilla y León.

La segunda diferencia que podemos encontrar entre Vox y sus homólogos de la DRP europea tiene que ver con el hábitat de sus electores. Por lo general, este tipo de formaciones tiene una penetración mayor en las zonas rurales (Dijkstra et al., 2020; De Lange & Rooduijn, 2015) que, como consecuencia del aislamiento y abandono al que son sometidos (Harteveld et al., 2022), desarrollan un resentimiento (Cramer, 2016) y desconfianza política (Mitsch et al., 2021) que es canalizada por estos partidos. En el caso de España, uno de los pocos trabajos que incluye el cleavage rural-urbano muestra que el elector de Vox proviene, esencialmente, de las zonas urbanas (Turnbull-Dugarte et al., 2020). Para Castilla y León, con una distribución demográfica ruralizada y en deterioro, no encontramos evidencia empírica para el argumento del resentimiento de estas zonas y el apoyo a la DRP. Una explicación plausible a este fenómeno es la fuerte socialización hacia partidos tradicionales en estas zonas rurales, en especial el PP –de naturaleza conservadora– que obstaculiza el crecimiento de Vox. Además, en la línea del argumento anteriormente expuesto, merece la pena hacer hincapié en la ausencia de respaldo empírico entre la preocupación por la despoblación y la «España vaciada» y el voto a Vox. Podemos entender que, pese a que sea un issue a la orden del día (en torno al 30% de los encuestados manifestó que este era el principal problema de la región) no canalizó su insatisfacción mediante la DRP sino sobre formaciones de la España Vaciada (Soria Ya!, Vía Burgalesa, etc.) o directamente no supuso un cambio en el sentido de su voto.

En definitiva, podemos considerar que el aumento electoral de Vox en Castilla y León ha obedecido, principalmente a dos cuestiones. Por un lado, la capacidad de atracción de esta formación sobre votantes insatisfechos con la situación de la región así como con la gestión del Gobierno de la Junta de Castilla y León. Por otro lado, Vox se ha mostrado capaz, en esta región, de ampliar su frontera electoral en materia económica. Ha conseguido movilizar un sector que no es propio de la DRP, sino que era, tradicionalmente, más cercano de partidos democristianos; estratos sociales altos, empleados y especialmente los autónomos. Las élites económicas, generalmente, no son un elector cercano a los partidos de DRP europea, sin embargo, Vox ha conseguido su apoyo en Castilla y León.

El presente trabajo, además, ha puesto de manifiesto las notables diferencias entre el electorado de la DPR europea y el de Vox. Estas particularidades del lado de la demanda política, plantean la necesidad de futuras investigaciones que examinen de forma detallada las brechas entre el electorado medio de Vox y sus homólogos europeos.

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Anexo


Notas

[1] Pardos-Prado y Molins (2009) ya intuían la existencia de indicios que podrían poner en duda la hipótesis de la excepcionalidad del caso español, pero estos solo tenían relevancia a nivel municipal (por ejemplo, Plataforma per Catalunya).
[2] En este día también se celebraron las elecciones a las Cortes Valencianas, dónde Vox obtuvo el 10.44% de los votos y 10 escaños.
[3] El conjunto de datos contiene 7.131 encuestados, lo que proporciona una muestra suficientemente amplia y representativa de la ciudadanía de Castilla y León.
[4] Se incluyen los votantes que votaron en blanco. Además, las personas que mencionaron que optaron por la abstención en las pasadas elecciones, la gente que no sabía o que no quiso decir el partido que finalmente eligió fueron eliminados de los análisis.
[5] Los valores de las figuras se representan en porcentajes. Concretamente, en cada figura, los valores correspondientes al eje Y de las diferentes categorías que componen una serie de variables independientes, fueron estandarizados a 100 puntos para facilitar la comparación entre Vox y el resto de partidos.
[6] La propuesta de adoptar como método de análisis la fracción de variables en diferentes modelos se explica por la búsqueda de la existencia de diferencias entre las combinaciones realizadas, y para estimar qué perfil es el más determinante sobre nuestra variable referencia. Por otra parte, se debe señalar que, a raíz de los resultados obtenidos en uno de los perfiles; el paquete que acoge a las características socio-económicas, se elabora un modelo logístico adicional adoptando una variable explicativa que no forma parte del modelo logístico objeto de estudio. Aplicando un filtro sobre la población que en el momento preelectoral disponía de un trabajo, se aboga por verificar la relevancia de la variable «situación profesional» sobre la variable dependiente.
[7] Existen diferentes técnicas estadísticas para determinar la robustez, validez y calidad de un modelo logístico en su conjunto, así como los predictores que lo conforman. En este estudio, prestamos una especial atención a varios tipos de indicadores o pruebas de bondad de ajuste. El primero corresponde a la prueba chi-cuadrado de Pearson (estadístico x2 y p-value) de cada modelo. El segundo atañe a la prueba de Hosmer y Lemeshow, la cual no debe ser significativa para disponer de un buen ajuste (Hosmer & Lemeshow, 2000). El tercero hace referencia a los estadísticos pseudo-R2 de McFadden (1974), de Cox y Snell (1989) y su versión corregida de Nagelkerke (1991), tres indicadores que oscilan entre 0 y 1 (cuanto más cercano a 0 esté el valor peor es el ajuste y peor es su capacidad predictiva). En este punto, se debe tener presente que, a diferencia de los modelos de regresión lineal, en los modelos logísticos no existe un equivalente al estadístico R2 que determine exactamente la varianza explicada por el modelo. De ahí la inexistencia de un acuerdo comúnmente aceptado sobre cómo evaluar el ajuste de una regresión logística y la gran variedad de indicadores para su cálculo (Menard, 2000). Nosotros proponemos operar con las mencionadas pruebas. El cuarto y último, examina cómo de óptimo son los modelos de clasificación a través del índice AUC (Area under the curve) bajo la curva ROC (Receiver operating characteristics), el cual posee un valor comprendido entre 0,5 (modelo sin capacidad discriminatoria diagnóstica) y 1 (modelo con capacidad diagnóstica perfecta).
[8] La dirección de la relación entre la variable dependiente y las variables explicativas «nivel de estudios» y «el cleavage rural-urbano» indica que las categorías «nivel bajo de estudios» y «el hábitat urbano» son más relevantes.

Imanol Negral.
imanol.negral@gmail.com
Universidad del País Vasco
https://orcid.org/0000-0003-3142-399X

Álvaro Sánchez-García.
lasanchezgarcia@usal.es
Universidad de Salamanca
https://orcid.org/0000-0001-8396-3782

Fuente: Negral, I. y Sánchez-García, A. (2022). La semilla de Vox, ¿quién votó a la derecha radical populista en Castilla y León? Revista SOCYL, 2. 16-37. DOI: https://doi.org/10.48225/ SOCYL202202 Descargable en formato PDF en https://www.socyl.es/wp-content/uploads/2022/06/SOCYS-No-2-La-semilla-de-Vox-2.pdf

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