Homenaje a Michael Parenti
Vijay Prashad, Michael Parenti
Ha fallecido el gran intelectual norteamericano Michael Parenti. Como pequeño homenaje, publicamos una nota de Vijay Prashad al conocer su fallecimiento, así como un poema del propio Parenti, dedicado a su hijo para este triste momento.
Michael Parenti (1933-2026)
Nuestra bandera roja ondea a media asta
Vijay Prashad
24 de enero de 2026
Michael Parenti (1933-2026) falleció hoy. Como dijo su hijo Christian, «se ha ido al Gran Auditorio del Cielo». Socialista desde muy joven hasta el final de su vida, Michael Parenti escribía con garra y decía sin tapujos verdades que no siempre eran fáciles de digerir en un miserable sistema capitalista. Era un feroz crítico de las guerras imperialistas y sufrió las consecuencias de ello, ya que no pudo conservar ni mantener puestos académicos ni siquiera en estados liberales como Vermont.
La prueba más dura para todos nosotros llegó cuando se derrumbó la URSS, y fue en este periodo cuando Michael Parenti desempeñó un papel importante en la batalla de las ideas, luchando contra los medios de comunicación reaccionarios occidentales y la cobardía intelectual de sus compañeros. Sus libros sobre la destrucción de Yugoslavia le valieron terribles ataques, que él descartó como el precio necesario que hay que pagar en esta lucha. En medio de todo ello, Michael escribió Blackshirts and Reds: Rational Fascism and the Overthrow of Communism (1997), una refutación de la verborrea antimarxista y anticomunista que había comenzado a infectar el mundo. El libro sigue siendo una herramienta esencial para luchar contra la ridícula historiografía anticomunista que menosprecia los grandes logros de los movimientos obreros.
Pasó el último periodo de su vida encerrado en sí mismo, lo que supuso una pérdida para el resto de nosotros, y ahora su partida nos deja sin el ancla que él nos proporcionaba.
Michael Parenti. Camarada. Nuestra bandera roja se inclina en tu honor.
Fuente: Lucid dialectics, Substack del autor, 24 de enero de 2026 https://luciddialectics.substack.com/p/michael-parenti-1933-2026
A mi hijo
mientras contemplo mi muerte*
Michael Parenti
En mi partida
no te aflijas demasiado,
por cruzar esa luz sin espacio
como la órbita de Saturno oscurecida por la distancia,
esperando tocarte,
me habré transformado—
solo eso.
Tras una vida respondiendo a su llamada,
preocupándome por sombras en la pared de la cueva
por promesas vanas en realidad no deseadas,
pero con el sentido común suficiente para enfrentar un talento mediocre
contra metas majestuosas,
un pequeño papel secundario para un mundo mejor.
Ahora, para encontrar más allá del oscuro pasaje
un mundo de maravillas luminosas y comprensión gozosa
de las cosas que tú y yo meditábamos
cuando apenas tenías diez años,
suponiendo que la personalidad no puede capturar el alma,
pero que el alma alegre recuerda la personalidad.
No dudaré en volver a entrar
pero me trasladaré a otro tiempo,
instando a tus guardianes a una diligencia perfecta,
animándote desde el otro lado de un universo mudo.
Sin embargo, llora un poco,
pues ¿quién sabe qué poso de amor
puede sobrevivir a esa distancia?
Cuando ni siquiera el prodigio de tu metafísica y
la ferocidad protectora del corazón de un padre
pueden producir certeza,
cuando la composición de uno es inmolada por el tiempo,
para no recomponerse jamás,
nunca más estas manos, estos ojos,
una certeza terrible que crea el dolor de la duda.
Así que te pido, en tus venideros años,
en un momento de tranquilidad,
conservar el recuerdo de nuestra compañía y nuestra lucha,
y el amor leal e inconcluso
del uno por el otro.
Ciao bambino
En la evanescente luz cósmica
dos niños pequeños se abrazan dándose las buenas noches.
TO MY SON
AS I CONTEMPLATE MY DEATH
Upon my departure
grieve not too fiercely,
for casting across that spaceless light
like Saturn’s orbit dimmed by distance,
waiting to touch you,
I shall be transformed—
only that.
After a life answering its call,
fretting over shadows on the cave wall
for vain promises not really desired,
yet with sense enough to pit a middling talent
against majestic goals,
a small walk-on part for a better world.
Now to find beyond the dark passage
a world of luminous wonder and joyful comprehension
of things you and I pondered
when you were scarcely ten years old,
surmising that the personality cannot capture the soul,
but the joyful soul remembers the personality.
I’ll not hesitate to re-enter
but shall move in another time,
urging your guardians to perfect diligence,
cheering you on from across a mute universe.
Yet grieve a little,
for who knows what deposit of love
can survive that distance?
When even the prodigy of your metaphysics
and the protective ferocity of a father’s heart
cannot produce certitude,
when one’s composition is immolated by time,
never to recompose,
never again these hands, these eyes,
a dreadful certitude that creates the pain of doubt.
So I ask you, in your later years,
in a quiet moment,
to keep the memory of our company and our struggle,
and the loyal unfinished love,
each for the other.
Ciao bambino
In the fading cosmic light
two little boys embrace good night.
Fuente: Michael Parenti, Dirty truths. Reflections on politics, media, ideology, conspiracy, ethnic life and class power. City light books, San Francisco 1996, pp. 280-281. Traducción del poema de Manuel Monleón Pradas.