El problema de ser un dalit en el movimiento comunista

Chinnaiah Jangam

Como sujetos renuentes en la historia india, los dalits han sido siempre un problema para el status quo y las políticas e ideas que intentaron transformarlo. Debido a su posición aparte en la sociedad hindú  de castas como seres estigmatizados, han sufrido una pobreza abyecta, y su situación no es entendida ni siquiera por los hindúes de casta bienintencionados. Pero, en ocasiones, se convierten en problemas para ellos mismos y para la gente a su alrededor debido al remolino de estigma y privaciones económicas que los empantana y corroe su dignidad.

El libro que reseñamos, Memorias de un dalit comunista: los muchos mundos de R.B. More, trata del indomable espíritu de un dalit comunista llamado Ramachandra Babaji More, quien surgió de un oscuro entorno para convertirse en una destacado activista político y conocido intelectual. Y lo que es más importante, durante toda su vida actuó como puente entre la política dalit y la comunista e intentó cambiar la posición de los líderes del partido comunista sobre la cuestión de la casta a través de debates y peticiones dentro de los límites de los procedimientos del partido.

Dada la trayectoria vital única de More, la narrativa que se presenta en este libro es también bastante inusual. More dejó su autobiografía inconclusa. Su hijo Satyendra More tomó la responsabilidad de contar la historia de la travesía de su padre, no como una historia de la familia sino como una biografía política cuatro veces mayor que el texto inacabado de su padre, ambos escritos en maratí. Es por ello por lo que la narrativa de su vida no es presentada solo por el protagonista sino por tres personas más.

Mediante su compromiso con el texto, la traductora al inglés Wandana Sonalkar nos hace sentir como si fuese un original en inglés. Al introducir sensibilidad en el texto, Anupama Rao añade significado histórico con el adecuado acolchado archivístico para situar el texto en su dinámica social e histórica –la de la política dalit urbana y obrera de Bombay–. De esta forma, un traductor, un biógrafo y un historiador/antropólogo nos ayudan a navegar en las múltiples capas de las vidas de los dalits en la Bombay cosmopolita, lo que hace que el texto sea más fascinante como relato de abajo arriba del periodo tumultuoso antes y después de la independencia de India.

El reporte de los primeros años de vida de R.B. More nos ofrece un relato histórico valioso del encuentro entre el estado colonial británico y los dalits. En esta etapa naciente, el colonialismo usó indiscriminadamente todos los medios para asegurar su posición y reclutó a dalits mahar como soldados sin tener en cuenta los prejuicios de casta. Históricamente, la entrada de los mahars en el ejército colonial británico fue un punto de inflexión no solo en las vidas individuales de los soldados mahar sino también de todos los ‘intocables’ oprimidos en todo el subcontinente indio.La consecuencia imprevista del empleo por parte del estado colonial de los mahar fue un nuevo inicio en las vidas de estas gentes –escapar de siglos de encontrarse atrapados en trabajos atados a la casta y conseguir el acceso a educación y empleo–. Este movimiento histórico sembró la semilla de una primera ilustración dalit, les despertó a la dureza de la casta y les armó con las herramientas de la emancipación.

More nos cuenta los nombres y actividades de pioneros dalit como Gopal Baba Walangkar, quien se retiró del servicio e inició el Anarya Dosh Pariharak Mandal. En este contexto, More señala la importancia de acuartelamientos militares como Dapoli en la region de Konkan como centros del renacimiento dalit. Proporcionaron acceso a la educación y al empleo, insuflaron un espíritu de autorespeto y dignidad, y los aislaron de la opresión de casta cotidiana.

Lo que es más importante, el estado colonial usó a los dalits para consolidar su poder, de manera destacada en la batalla histórica de Bhima Koregaon, en la que el regimiento mahar derrotó a los ejército brahmines Peshwa y sometió al gobernante. No obstante, fiel a su naturaleza sin escrúpulos, el estado colonial dio la espalda a los dalits y cimentó su alianza con las castas privilegiadas hindúes para perpetuar su dominio.

Como demostró de manera elocuente Philip Constable en sus escritos seminales, finalmente el estado colonial marginó a los ejércitos Mang y Mahar y prohibió su reclutamiento militar en 1893. Así, el colonialismo y el brahmanismo se alinearon y acentuaron la opresión de casta y la explotación con formas modernas.

No obstante, en el fascinante relato de More, la aspiración dalit de igualdad y dignidad y su perseverancia por superar los retos de la opresión de casta siguieron vivas, especialmente en su lucha por conseguir una educación. La admisión en la escuela no era fácil y él se vio obligado a sentarse fuera de clase y vagar por la ciudad durante las clases de arte y educación física para evitar ‘tocar’ a niños de casta hindú. La descripción de su lucha diaria humaniza la narrativa para hacernos comprender lo difícil que era, y es, ser un dalit, y conecta con los esfuerzos de los primeros imaginarios dalit que abrieron el camino para generaciones futuras.

De esta forma, como una autonarración, el texto establece el trasfondo histórico para el ascenso de B.R. Ambedkar y su política emancipatoria. Nos proporciona los nombres de personas que estuvieron al frente del movimiento, incluido el propio More. Además, el alejamiento de More del redil ambedkarista para entrar en el movimiento comunista añade un giro y plantea un reto crítico hacia él y hacia la política anticasta ambedkarista.

Ambedkar teoriza la casta como una categoría esencial para entender la opresión, deshumanización y  jerarquía social que empuja a los dalits hacia el fondo. Por otra parte, la política enfocada a la clase de los comunistas, centraba su argumento en el determinismo económico o la lucha de clases, viendo la casta como un vestigio de una superestructura feudal y que terminar con la desigualdad económica anularía la casta y la discriminación y  opresión que le acompañan.

More se enfrentó al reto de entablar diálogo entre estas dos posiciones ideológicas intransigentes y de ganar a Ambedkar y otros  compañeros dalits con sus pura integridad personal y compromiso político. Aunque el hijo de More pinta una cariñosa relación paternal entre su padre y Ambedkar, es difícil ignorar la tensión teórica entre casta y clase.

El texto detalla cómo estas diferencias ideológicas culminaron en peleas diarias en las fábricas, barrios y políticas organizativas del movimiento obrero, pues tanto los comunistas como Ambedkar competían por el dominio entre los dalits. Satyendra luchó por defender el liderazgo comunista con una suave crítica de su actitud y la traición de Ambedkar. Como comunistas con carnet, ambos More reconocían la casta como un parámetro de opresión y veían la verdadera liberación de los dalits y la humanidad oprimida en una alianza de casta y clase.

Como dalit oprimido por la casta y económicamente explotado, el viejo More mantuvo una conexión umbilical (dalit y pobre) con Ambedkar y sus compañeros, a la vez que trabajaba en el partido comunista. Así, las tensiones diarias entre política de casta y de clase se manifestaba en el movimiento obrero y en los chawls –viviendas obreras de baja calidad del oeste de India– y se recrean con riqueza en el texto.

En este contexto, se podría decir que esas batallas diarias actuaron como precursoras del movimiento radical Dalit Panther en las barracas de Bombay en 1970, que produjeron un Manifiesto dalit similar al Manifiesto Comunista de Karl Marx al combinar el radicalismo anticasta con la política emancipadora de clase. De esta forma, la vida de More encarna el Bombay dalit en esa encrucijada crítica de la historia.

Como hemos dicho anteriormente, R.B. More no vivió lo suficiente como para terminar su autobiografía. La narración de su hijo del viaje de su padre está salpicada de admiración filial, lo que a veces convierte la narración en una hagiografía. A pesar de ello, se pueden advertir las aventuras temerarias de R.B. More que provocaron problemas indeseados a él mismo y a su familia.

Es también importante que los amargos comentarios sobre la familia extendida de su padre como la razón de sus sufrimientos y los de su madre nos hagan preguntarnos por qué, incluso de adulto, no fue lo suficientemente responsable como para ahorrar a su mujer e hijos estas grandes dificultades. Por el contrario, Satyendra convierte en virtud las acciones erráticas de su padre. Su aceptación de la pobreza como una insignia del valor no cuadra con un dalit que escapó de las entrañas de la pobreza en la aldea y de nuevo vuelve a arrojar a su esposa e hijos en brazos de la pobreza al rechazar hacer uso de las oportunidades (algunas que le ofreció incluso Ambedkar).

Pero a pesar de todos los problemas que él y su familia sufrieron, es de admirar y llamar la atención la lealtad de More al partido y sus principios. Veo una perversión en el elogio de la pobreza. El comunismo como ideología no cree en mantener a la gente en uan pobreza perpetua. Buscar terminar con la explotación económica y la desigualdad en la sociedad para permitir que los desfavorecidos se libren de la esclavitud y restauren su dignidad. Es aquí donde el ambedkarismo y el comunismo pueden cruzarse para terminar con la opresión de casta y la desigualdad económica basándose en una ética igualitaria anticasta.

Chinnaiah Jangam es profesor asociado del Departamento de Historia de la Universidad Carleton, Canadá.

Traducción: Carlos Valmaseda
Fuente: https://thewire.in/caste/problem-being-a-dalit-communist-movement-ambedkar-rb-more-biography

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