Crítica de cine: Un héroe, de Asghar Farhadi

Antonio Ruiz

Dirección y guion: Asghar Farhadi. Producción: Irán, Francia. Año: 2021. Duración: 127 min. Estreno: 4/03/22

Argumento: Irán. Un hombre separado, con un hijo que vive con su hermana y familia, se encuentra en la cárcel por no pagar una deuda en el tiempo acordado. Le conceden dos días de permiso y piensa dedicarlos a solucionar la deuda, pero…

El conocido director iraní Farhadi (por los premios obtenidos en el primer mundo, incluida esta cinta) regresa a su país para filmar este su último trabajo donde se encuentra, a mi entender, con un medio que domina y le hace que sea más creativo.

La película nos presenta en medio urbano, un hecho peculiar de este país, y lo va envolviendo en una serie de acontecimientos encadenados durante dos horas creando cierta tensión en el espectador que intenta adivinar por donde está la salida de la trama en cada giro que esta va produciendo. Durante su desarrollo expone dicha sociedad: familia, instituciones, organizaciones solidarias, rencores e impotencias sociales,… y la potencialidad de esas herramientas que impregnan negativamente a la sociedad universal contemporánea en cualquier lugar del planeta: falsas noticias, manipulación informativa a través de grabaciones de móviles o televisión, intereses creados individuales o colectivos corporativos. En este recorrido el protagonista, que se ha sumado, o ha sido arrastrado a ello, intenta dar una salida a su problema, no siempre honesta, que le saque de esa espiral. Pero, tras cada giro de lo que va aconteciendo lo entiende menos y se siente más preso en sí mismo.

El film se centra en este personaje protagonista (presente en el 95 por ciento de las escenas) para mostrar el conjunto y centrar su evolución interna ante la experiencia vivida esos días. Hacia el final, ese ser ya no es el mismo, lo vivido y sentido le ha cambiado su visión ética respecto al entorno o mundo.

El actor principal, Amir Jadidi (Rahim), realiza una interpretación tan relevante que nos parece real: su mirada, sonrisa, sorpresas, ingenuidad bondadosa… Hacia el final acaba diciendo: «A mí (a estas alturas) lo que me interesa es mi honor».

En general la película está bien realizada, si bien, las tomas, sobre todo las de exteriores, pecan de cierta calidad que le daría un ritmo más ágil a la acción (ya que buena parte de la película son exteriores).

En la última escena hay una toma de cámara fija, creo que la única de todo el film, que considero de cierta relevancia y que opino muestra algo que al autor le interesa como resumen. No digo más para que si alguien la ve no le condicione y saque su propia conclusión.

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