Un punto de encuentro para las alternativas sociales

Los consejos del consejero de Educación catalán Ernest Maragall.

Salvador López Arnal

            Así expresaba Jorge Riechmann la belleza, toda “La belleza de la huelga general”:

Con independencia de todos los valores ético-políticos que pueda tener una huelga en una situación determinada, en ella hay algo valioso en cuanto tal, más allá de las circunstancias concretas que la enmarcan: su carácter de interrupción del curso maquinal de las cosas.

Es un corte potencialmente capaz de romper el desastre hacia el que se encamina el mundo. En el universo del tardocapitalismo, lo maquinal es el principio de muerte, y tenemos que saludar la discontinuidad como una afirmación de vida.

Frente a la dictadura del “tiempo real”, la demora.

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Más allá de la recesión. En el comienzo de la segunda etapa de la crisis global

Jorge Beinstein

jorgebeinstein@yahoo.com

                                                                       “La peste ya está aquí,

                                                                ¿que hacer cuando llega la peste?”

                                                                                         Homero

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Hiroshima y Chernobil están en todas partes

Salvador López Arnal

Günther Anders, Filosofía de la situación. Libros de la Catarata, Madrid 2007. 165 páginas, edición de César de Vicente Hernando.

Salvador López Arnal

            Esta antología de escritos de Günther Anders es otro acierto más de esta magnífica colección dirigida por Francisco Fernández Buey y Jorge Riechmann que lleva por nombre “Clásicos del pensamiento crítico”. Incorpora antologías de autores que, a lo largo de la historia, han destacado en la elaboración de un pensamiento crítico, de un pensamiento no entregado. 

Filosofía de la situación, el nombre que el propio Anders escogió para definir su obra, además de una excelente bibliografía y una documentada introducción de César de Vicente Hernando, el editor del volumen, contiene siete trabajos del filósofo alemán, aun insuficientemente desconocido en nuestro país y cuya huella es palpable en filósofos y escritores de la categoría de Santiago Alba Rico: “La obsolescencia del ser humano”, fragmentos de un libro del mismo título compuesto por cuatro ensayos sobre tecnología y filosofía de la técnica, amén de una aproximación a Esperando a Godot; “Mandamientos de la era atómica”, editado en el Frankfurter Allgemeine Zeitung en 1957, el primero de los manifiestos políticos de Anders; “Nosotros, los hijos de Eichmann”, de 1964, un fragmento que contiene dos cartas dirigidas a Klaus Eichmann, hijo de uno de los responsables del exterminio nazi durante la segunda guerra; “Los muertos. Discursos sobre las tres guerras mundiales”, fragmento de Los muertos, un libro en el que un Anders post-leninista sostiene que las guerras imperialistas son la continuación de la economía por otros medios; “La obsolescencia del ser humano II”, antología del ensayo del mismo título escrito entre 1955 y 1979; “Ser humano sin mundo”, fragmento de su introducción a un conjunto de artículos sobre arte y literatura editado en 1984, y, finalmente, sus “Diez tesis sobre Chernóbil”, parte sustantiva de su intervención ante un Congreso Internacional de Médicos por el Impedimento de una guerra nuclear, realizada poco después del accidente atómico de 1986. Aquí, en este último texto, en la novena tesis, Anders sostiene: “Las instalaciones pacíficas, al contrario, no son otra cosa que la contribución de la amenaza militar haciendo intervenir otros medios, o para formularlo simplemente: la paz actual es la continuación de la guerra por otros miedos” (p. 159).

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Una verdad a destiempo

Filippo Ceccarelli

Pubhllicado en Sin Permiso electrónico, http://www.sinpermiso.info/

Unos documentos de los archivos británicos del Foreign Office recientemente desclasificadosarrojan una cruda e impresionante luz sobre las bambalinas de la Guerra Fría y las amenazasque se cernían sobre la democracia republicana italiana a mediados de la década de los 70,cuando parecía que el crecimiento electoral del refinado y democrático comunismo italiano dela época era imparable. La hipótesis de un "Golpe de Estado" si el PCI ganaba las eleccionesde junio de 1976 no estaba en modo alguno excluida. Una verdad a destiempo.

A grandes males, grandes remedios. Esto fue también la guerra fría en Italia, donde el gran mal, más que una idea genérica de comunismo era la posibilidad concretísima de que el Partido comunista italiano llegara al poder.

Era el año 1976, el de las elecciones más dramáticas después de las de 1948. Pues bien: frente al mal absoluto que un gobierno con el PCI hubiera acarreado al sistema de seguridad de la Alianza Atlántica, el frente occidental, las potencias aliadas y en cierta medida la OTAN, tomaron en consideración, en el cálculo de los remedios extremos y posibles, incluso la hipótesis de un golpe de Estado. Un "coup d’Etat", literalmente: a la francesa. Eventualidad que se descartó por "irrealista" y temeraria.

Entre los documentos británicos, de los cuales Repubblica ha entrado en posesión gracias a las normas que liberan del secreto los documentos de Estado pasados treinta años, se encuentra uno del 6 de mayo de 1976, obviamente supersecreto, elaborado por el Planning Staff del Foreign Office, el ministerio de asuntos exteriores inglés, titulado "Italy and the communists: options for the West" [Italia y los comunistas: opciones para Occidente]. Al principio de la pág. 14, entre las varias opciones, se lee en mayúsculas: "Action in support of a coup d’Etat or other subversive action" [Acción en apoyo de un golpe de Estado u otras acciones subversivas]. El tono del texto es distante y didáctico: "Por su naturaleza, un golpe de Estado puede conducir a acontecimientos imprevisibles. Sin embargo, se podría tener en cuenta desde un punto de vista teórico. De un modo u otro, podría presumiblemente venir de las fuerza de la derecha, con el apoyo del ejército y de la policía. Por una serie de motivos – continua el documento—, la idea de un golpe de Estado aséptico y quirúrgico, capaz de desalojar al PCI o de prevenir su acceso al poder, podría resultar atractiva. Pero es una idea irrealista." Siguen otras graves consideraciones que desaconsejarían su utilización: la fuerza del PCI en el movimiento sindical, la posibilidad de una "larga y sangrienta" guerra civil, la posible intervención de la URSS, las reacciones de la opinión pública de los diversos países occidentales. Por lo tanto: "Un régimen autoritario en Italia –concluyen los análisis del Western European Department del Foreign and Commonwealth Office (FCO) –difícilmente sería más aceptable que un gobierno con participación comunista".

En política exterior los documentos diplomáticos, especialmente si son de uso interno, se caracterizan por una fría determinación. Los intereses están al desnudo,con frecuencia impregnados de cinismo. Éstos, que cuentan la crisis italiana antes y después de las elecciones del 20 de junio de 1976, provienen de carpetas desclasificadas del archivo del premier británico y del ministerio de asuntos exteriores. Son centenares y centenares de folios: correspondencia entre los grandes del mundo occidental, actas de reuniones y encuentros, análisis de riesgo, cartas de acompañamiento, policy papers, telegramas, boletines, estudios comparativos (de Italia con el Portugal de la Revolución de los claveles, por ejemplo), relaciones directas con las embajadas de Su Majestad en Roma, París, Bonn, Washington y Bruselas, cuartel general de la OTAN.

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David Harvey. Lucha de clases: el retorno

Carolina del Olmo

La obra de David Harvey se caracteriza por una singular combinación de elementos históricos, económicos y geográficos. En particular, sus ensayos ponen de manifiesto la relevancia de las cuestiones espaciales de escala o marco territorial para comprender una parte importante de los grandes conflictos políticos contemporáneos. La editorial Akal ha publicado en castellano sus últimos libros: Espacios de esperanza (2000), El nuevo imperialismo (2003) o los muy recientes Espacios del capital. Hacia una geografía crítica

Usted es geógrafo. ¿Su formación aporta a sus análisis algo que se pueda echar en falta en los estudios de otros investigadores de la globalización con los que tiene mucho en común como Robert Brenner o Peter Gowan?

Sin duda, yo me atengo muy a menudo a la noción de desarrollo geográfico desigual en tanto que fenómeno global, un concepto básico en mi trabajo que aúna lo espacial y lo económico, lo que me lleva a centrarme en los mecanismos por los que el capitalismo se reproduce a sí mismo. Supongo que sí, que el geógrafo que hay en mi interior sale a la luz en mis estudios globales.

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La SGAE (Sociedad General de Autores de España) ataca de nuevo

José Luís Sampedro

*La SGAE (Sociedad General de Autores de España) ataca de nuevo* . Escrito y firmado por José Luís Samp edro, escritor, filósofo y buena gente. * * *POR LA LECTURA* Cuando yo era un muchacho, en la España de 1931, vivía en Aranjuez un Maestro Nacional llamado D. Justo G. Escudero Lezamit. A punto de jubilarse, acudía a la escuela incluso los sábados por la mañana aunque no tenía clases porque allí, en un despachito que le habían cedido, atendía su biblioteca circulante. Era suya porque la había creado él solo, con libros donados por amigos, instituciones y padres de alumnos. Sus ‘clientes’ éramos jóvenes y adultos, hombres y mujeres a quienes sólo cobraba cincuenta céntimos al mes por prestar a cada cual un libro a la semana. Allí descubrí a Dickens y a Baroja, leí a Salgari y a Karl May. Muchos años después hice una visita a un bibliotequita de un pueblo madrileño. No parecía haber sido muy frecuentada, pero se había hecho cargo recientemente una joven titulada quien había ideado crear un rincón exclusivo para los niños con un trozo de moqueta para sentarlos. Al principio las madres acogieron la idea con simpatía porque les servía de guardería. Tras recoger a sus hijos en el colegio los dejaban allí un rato mientras terminaban de hacer sus compras, pero cuando regresaban a por ellos, no era raro que los niños, intrigados por el final, pidieran quedarse un ratito más hasta terminar el cuento que estaban leyendo. Durante la espera, las madres curioseaban, cogían algún libro, lo hojeaban y a veces también ellas quedaban prendadas.Tiempo después me enteré de que la experiencia había dado sus frutos: algunas lectoras eran mujeres que nunca habían leído antes de que una simple moqueta en manos de una joven bibliotecaria les descubriera otros mundos. Y aún más años después descubrí otro prodigio en un gran hospital de Valencia. La biblioteca de atención al paciente, con la que mitigan las largas esperas y angustias tanto de familiares como de los propios enfermos, fue creada por iniciativa y voluntarismo de una empleada. Con un carrito del supermercado cargado de libros donados, paseándose por las distintas plantas, con largas peregrinaciones y luchas con la administración intentando convencer a burócratas y médicos no siempre abiertos a otras consideraciones, de que el conocimiento y el placer que proporciona la lectura puede contribuir a la curación, al cabo de los años ha logrado dotar al hospital y sus usuarios de una biblioteca con un servicio de préstamos y unas actividades que le han valido, además del prestigio y admiración de cuantos hemos pasado por ahí, un premio del gremio de libreros en reconocimiento a su labor en favor del libro. Evoco ahora estos tres de entre los muchos ejemplos de tesón bibliotecario, al enterarme de que resurge la amenaza del préstamo de pago. Se pretende obligar a las bibliotecas a pagar 20 céntimos por cada libro prestado en concepto de canon para resarcir -eso dicen- a los autores del desgaste del préstamo. Me quedo confuso y no entiendo nada. En la vida corriente el que paga una suma es porque: a) obtiene algo a cambio. b) es objeto de una sanción. Y yo me pregunto: ¿qué obtiene una biblioteca pública, una vez pagada la adquisición del libro para prestarlo? ¿O es que debe ser multada por cumplir con su misión, que es precisamente ésa, la de prestar libros y fomentar la lectura? Por otro lado, ¿qué se les desgasta a los autores en la operación?.¿Acaso dejaron de cobrar por el libro?. ¿Se les leerá menos por ser lecturas prestadas?.¿Venderán menos o les servirá de publicidad el préstamo como cuando una fábrica regala muestras de sus productos?. Pero, sobre todo: ¿Se quiere fomentar la lectura?, ¿Europa prefiere autores más ricos pero menos leídos?. No entiendo a esa Europa mercantil. Personalmente prefiero que me lean y soy yo quien se siente deudor con la labor bibliotecaria en la difusión de mi obra. Sépanlo quienes, sin preguntarme, pretenden defender mis intereses de autor cargándose a las bibliotecas. He firmado en contra de esa medida en diferentes ocasiones y me uno nuevamente a la campaña. * ¡NO AL PRÉSTAMO DE PAGO EN BIBLIOTECAS! * José Luis Sampedro Si estas de acuerdo, pásalo. Por el placer de la lectura.

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¿Quién cabe en el mundo?

Carlos Fernández Liria

22 Ene 2008

Si nuestros sistemas políticos fueran lo que dicen ser, en todos los parlamentos se estaría discutiendo ahora una gráfica elaborada por Mathis Wackernagel, investigador del Global Footprint Network (California). Pero no parece que el asunto haya llamado demasiado la atención. Y sin embargo, la gráfica resulta demoledora para las más firmes certezas de nuestra clase política y, por supuesto, para los criterios más evidentes de los votantes. Sobre todo, en un mundo político en el que izquierda y derecha se llenan la boca con los objetivos del “desarrollo sostenible”.

La cosa es bien sencilla. El eje vertical representa el Índice de Desarrollo Humano (IDH), elaborado por Naciones Unidas para medir las condiciones de vida de los ciudadanos tomando como indicadores la esperanza de vida al nacer, el nivel educativo y el PIB per cápita. El Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) considera el IDH “alto” cuando es igual o superior a 0’8, estableciendo que, en caso contrario, los países no están “suficientemente desarrollados”. En el eje horizontal se mide la cantidad de planetas Tierra que sería preciso utilizar en el caso de que se generalizara a todo el mundo el nivel de consumo de un país dado. Wackernagel y su equipo hicieron los cálculos para 93 países entre 1975 y 2003. Los resultados son estremecedores y sorprendentes. Si, por ejemplo, se llegara a generalizar el estilo de vida de Burundi, nos sobraría aún más de la mitad del planeta. Pero Burundi está muy por debajo del nivel satisfactorio de desarrollo (0’3 de IDH). En cambio, Reino Unido, por ejemplo, tiene un excelente IDH. El problema es que, para conseguirlo, necesita consumir tantos recursos que, si su estilo de vida se generalizase, nos harían falta tres planetas Tierra. EEUU tiene también buena nota en desarrollo humano; pero su “huella ecológica” es tal que harían falta más de cinco planetas para generalizar su estilo de vida.

Repasando el resto de los 93 países, se comprende que hay motivos para que el trabajo de Wackernagel se titule El mundo suspende en desarrollo sostenible. Como no hay más que un planeta Tierra, es obvio que sólo los países que se sitúen en el área coloreada de la gráfica (por encima de un 0’8 en IDH, sin sobrepasar el número 1 de planetas disponibles) tienen un desarrollo sostenible. Sólo los países comprendidos en esa área serían un modelo político a imitar, al menos para aquellos políticos que quieran conservar el mundo a medio plazo o que no estén dispuestos a defender su derecho (¿quizás racial, divino o histórico?) a vivir indefinidamente muy por encima del resto del mundo.

Ahora bien, ocurre que el área en cuestión está prácticamente vacía. Hay un solo país en el mundo que –por ahora al menos– tiene un desarrollo aceptable y sostenible a la vez: Cuba.

La cosa, por supuesto, da mucho que pensar. Para empezar porque es fácil advertir que la mayor parte de los balseros cubanos huyeron y huyen del país buscando ese otro nivel de consumo que no puede ser generalizado sin destruir el planeta, es decir, reivindicando su derecho a ser tan globalmente irresponsables, criminales y suicidas como lo somos los consumidores estadounidenses o europeos. Tendríamos muy poca vergüenza, desde luego, si condenásemos la pretensión de los demás de imitar el modo como devoramos impunemente el planeta. Pero se reconocerá que la imagen mediática del asunto cambia de forma radical: de lo que realmente huyen es del consumo responsable en busca del Paraíso del consumo suicida y, por intereses estratégicos de acoso a Cuba, se les recibe como héroes de la Libertad en vez de cerrarles las puertas como se hace con quienes huyen de la miseria, por ejemplo, de Burundi (a quienes se trata como una plaga de la que hay que protegerse).

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Brigada Callejera: Sexo, revolución y cambio social

Raúl Zibechi

La alianza entre indios zapatistas, trabajadoras sexuales y travestis enseña la potencia del cambio social en clave cultural, anclado en la vida cotidiana. En México, uno de los eslabones fuertes del patriarcado y del machismo más prepotente, el Subcomandante Marcos abrió las puertas al debate sobre la discriminación en un tema urticante. ¿Qué sentido tiene en la lógica revolucionaria clásica, recorrer miles de kilómetros para reunirse en un remoto poblado con un puñado de putas y travestis? ¿Qué pueden aportar tales alianzas para potenciar la "acumulación de fuerzas", tarea central de los políticos profesionales? Parece evidente que desde una mirada anclada en la relación costos-beneficios, semejante esfuerzo debe ser condenado por inútil. Sin embargo, el Subcomandante Marcos se empeñó desde enero del año pasado en realizar ese tipo de encuentros en el marco de La Otra Campaña, en el entendido de que se trata de buscar nuevas formas de hacer política. Y que ello pasa por espacios alejados del mundanal ruido y con actores que, como los indios, entienden el cambio social como afirmación de la diferencia. Brigada Callejera de Apoyo a la Mujer es el colectivo mexicano que ha sido capaz, en los últimos quince años, de tejer una amplia red de trabajo social con prostitutas y travestis, denominada Red Mexicana de Trabajo Sexual. Eso implicó superar el papel de víctimas y convertirse en sujetos que buscan ser reconocidos como trabajadores por sus pares y no como seres que han "caído" en el oficio más viejo del mundo por ignorancia, pobreza o sumisión. Un breve recorrido por sus emprendimientos revela la profundidad de un trabajo emancipatorio. Educación, clínicas y condones Una característica diferenciadora de la Red es que no quieren depender del Estado, aunque le formulan constantes reclamos. Brigada comenzó su trabajo hace 15 años en base a un grupo de sociólogos egresados de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El pequeño núcleo inicial—Elvira Madrid, Jaime Montejo y Rosa Icela—comenzó a tejer una red que hoy alcanza 28 estados de la federación. Con el tiempo eligieron trabajar de modo horizontal, pero no por motivos ideológicos. "El gobierno cooptó a muchas coordinadoras estatales, una práctica habitual en la cultura política de este país, y entonces vimos que lo mejor es el trabajo horizontal, de carácter asambleario y tratando de no tener representantes", apunta Elvira. La Red alentó a las mujeres a formar cooperativas para eludir la dependencia y hacerse dueñas de sus fuentes de trabajo. Alquilaron hoteles y repartieron las ganancias entre las socias. Los primeros fueron los travestis quienes formaron la cooperativa Angeles en Busca de Libertad. "Los hoteles cooperativos funcionan en varios estados pero algunos fracasaron porque las socias terminaban reproduciendo los mismos patrones de conducta contra los que se estaban organizando", comenta Rosa. Pero el proyecto estrella, el más apreciado por las trabajadoras, son las clínicas. Ya funcionan dos en el Distrito Federal, son autogestionadas y gratuitas. Nacieron por la discriminación y la corrupción de los organismos estatales que sólo les extendían el carné correspondiente a cambio de una coima. Además, señala Elvira, "tenían temor de los análisis porque podía significar la pérdida de sus ingresos, ya que cuando una chica tiene SIDA hay gobiernos estatales que ponen su foto en los hoteles para que no les alquilen cuarto". Por el contrario, en las clínicas de la Red los análisis son voluntarios y confidenciales, pero hacen siempre hincapié en la educación. "La mayor parte de las trabajadoras sexuales son analfabetas y muchas son indígenas. Por eso dedicamos la mayor parte de nuestros esfuerzos a la formación, a tal punto que la mayoría de las que participan en la Red son promotoras de salud para que hagan formación entre sus pares, que es mucho más efectiva". Las clínicas, una de ellas situada en pleno centro de la ciudad, en la misma "zona rosa", hacen análisis de papanicolau y colposcopías y también electrocirugías porque, como dice Rosa, "en México el virus de papiloma humano provoca más muertes que el VIH". Mientras los ineficientes hospitales públicos demoran hasta dos meses en atenderlas y hasta un año en hacer la cirugía, en las clínicas de la Red tienen los resultados en apenas una semana. Las prostitutas y los travestis parecen entusiasmados con "su" clínica, a la cual a menudo llevan a sus parejas y algunas arrastran a sus clientes. "La parte principal de nuestro trabajo es el respeto, no cuestionamos porqué se infectaron sino que nos concentramos en educar para que no les vuelva a pasar, para que no sean pacientes, para que lleguen a ser activas en el cuidado de su salud", dice ahora Elvira. La asistencia se completa con un programa de alimentación para las de menores recursos o que por alguna razón no puedan trabajar, un programa de apoyo escolar a sus hijos y otro para que las madres terminen la escuela. Los proyectos de la Red se financian con el "mercadeo social de condones". Los preservativos se venden a precios diferenciales según la capacidad o el compromiso de los consumidores, y representa el 85% de los ingresos de la Red. No tienen asalariados y los únicos que cobran por su trabajo son los médicos. "No estamos de acuerdo con el trabajo sexual, pero existe y va a seguir existiendo. Y mientras tanto tenemos que hacer algo. Fuimos un grupo abolicionista pero luego vimos que no se trataba de salvar a nadie sino de trabajar juntos", interviene Jaime. Para las que buscan otras alternativas, han creado un área de proyectos productivos entre los que destacan artesanías, producción y venta de ropa, y condonerías. Aunque algunos proyectos se han mostrado inviables, en la medida que las familias colaboran consiguieron que dos tercios de los emprendimientos sigan en pie. Un manual en la selva En 2004, los miembros de Brigada Callejera entraron en contacto con el Colectivo de Salud para Todos y Todas, estudiantes universitarios que coordinan proyectos de salud en los municipios autónomos zapatistas en Chiapas. Durante dos años trabajaron con un grupo de promotores de salud de las comunidades, indígenas designados por sus vecinos para especializarse en la asistencia sanitaria. "Uno de los primeros retos fue romper el miedo a las supuestas resistencias culturales sobre el tema de la anticoncepción, los derechos sexuales y las infecciones de transmisión sexual", relatan. Durante esas consultas y talleres decidieron los temas que abordaron luego en la elaboración de un manual de largo y denso nombre: La Otra Campaña de Salud Sexual y Reproductiva para la Resistencia Indígena y Campesina en México. A lo largo de 270 páginas, este texto repleto de ilustraciones destinado al trabajo con mujeres indígenas, recorre temas habituales como anatomía y fisiología de los órganos de reproducción, uso de anticonceptivos, embarazo, infecciones de transmisión sexual y otras enfermedades. Y también hablan de aborto, aunque los catequistas lo condenan. "Samuel Ruiz, un hombre muy cercano a los indígenas, cuando los zapatistas despenalizaron el aborto recorrió las comunidades diciendo que es crimen", recuerda Jaime. Pero hay módulos embebidos de diversas corrientes de salud alternativa. Uno de ellos está dedicado a la "autonomía corporal de las mujeres", que pasa por la educación para prevenir enfermedades, elegir cuántos hijos quieren tener y al disfrute de la sexualidad (un tema casi tabú entre los indígenas). La autonomía del cuerpo supone, según este manual, la exploración de los sentidos, la conexión con el lenguaje corporal y las diferentes reacciones del cuerpo en situaciones extremas. Exploraciones que pasan por masajes colectivos y automasajes estrechamente vinculados a una concepción holística de la salud y la curación. Día Nacional del Trabajo Sexual: Contra la violencia sexista Los crímenes y agresiones contra trabajadores sexuales son cosa de todos los días. El 11 de julio de 2006 un grupo de militares violó a 14 bailarinas en Castaños, Coahuila, sin que hasta ahora se haya castigado a los responsables. En el barrio La Merced, en la Ciudad de México, en sólo 15 días de julio del año pasado fueron asesinadas cuatro trabajadoras sexuales. Al conmemorarse el primer aniversario de la violación masiva de Castaños, la Red Mexicana de Trabajo Sexual comenzó a celebrar el Día Nacional del Trabajo Sexual como forma de llamar la atención sobre la violencia y discriminación que sufren las prostitutas y los travestis. Un informe de la Red manifiesta su rechazo a las "zonas de tolerancia" implantadas en varias ciudades, ya que "son un sistema de control que legitima la explotación sexual, económica y sicológica de menores y adultas vinculadas al sexo comercial". Sin embargo, la Red asegura que luego de siete años de monitoreo encontró que entre las principales violaciones a las trabajadores sexuales se encuentran las desapariciones forzadas y los secuestros de sus hijos que son explotados sexualmente. La elaboración de este manual supuso vencer no pocas resistencias. En cuanto a la planificación familiar, aparecieron tres, bien diversas, vinculadas a experiencias concretas de las comunidades: los esquemas gubernamentales de planificación familiar de carácter represivo y autoritario; la prohibición religiosa de la anticoncepción; y "la postura guerrillerista de poblar la tierra con cada hijo guerrillero". Desde tres ángulos diferentes, las tres pasaron por alto la voluntad de las mujeres. El manual se está utilizando por los cientos de promotores que trabajan en decenas de clínicas construidas por los zapatistas, en más de una década, en las mil comunidades que los apoyan. En contra de lo que pensaban al comienzo de su trabajo, cuentan Elvira y Rosa, las mujeres de las comunidades de la selva Lacandona estaban ávidas de anticonceptivos. Y poco a poco se van abriendo a otros temas. "Nosotras trabajamos la promoción de salud sexual y reproductiva como una práctica de libertad y no como imposición o prohibición. Por eso también trabajamos el respeto a las personas homosexuales, lesbianas, bisexuales y transgénero. No es fácil, pero se empiezan a ver parejas de chicos caminando de la mano en su comunidad. O mujeres que toman la decisión del divorcio cuando antes del zapatismo eran los padres los que les elegían marido. Esto es cambio social, y vaya qué cambio". ¿Pueden los travestis cambiar el mundo? ¿Y los indios? Hace medio siglo uno de los fundadores del llamado "socialismo científico", que era en realidad un romántico empedernido, escribió que los proletarios podían cambiar el mundo porque no tenían nada que perder "salvo sus cadenas". Hoy, los herederos de aquellos proletarios se muestran remisos a la hora de perder privilegios como el trabajo fijo y la jubilación, rechazan pagar impuestos y hacen huelgas para evitar que se les aplique el impuesto sobre la renta. En este sentido, el propio Marcos da una pista en su epílogo del manual, al desnudar cómo la alianza entre salud y sexo es uno de los núcleos duros del control social. "El capitalismo convierte la salud en una mercancía y los administradores de esa salud, médicos, enfermeros, enfermeras, y todo el aparato de hospitalización o de distribución de la salud se convierte también en una especie de capataz de ese negocio y convierten, en efecto, al paciente en un cliente al que hay que sacarle lo mayor posible de dinero sin que esto implique necesariamente que va a tener más salud". No parece casualidad que, en ese camino por romper dependencias, los zapatistas se hayan topado en el terreno de la salud con prostitutas y travestis organizados, grupos que se han visto forzados a tomar en sus manos el control de la salud. Así mirados, unas y otros pertenecen a la categoría de los "desechables", que apenas tienen cadenas, materiales y simbólicas, que perder. Cuestión de encanto La venta de condones es la principal fuente de financiación de los diversos proyectos de la Red Mexicana de Trabajo Sexual. La elección del tipo de preservativo así como el diseño y la elección del nombre, corrieron por cuenta de prostitutas y travestis, como forma de apropiarse del instrumento de trabajo y protección. "Cuando empezamos con el programa de prevención del sida—recuerda Elvira—nos dimos cuenta que el precio era el principal problema. Para las mujeres mayores gastar 25 pesos en un condón era invertir casi todo lo que cobraban del cliente". Primero buscaron donaciones del Estado, que a través del organismo dedicado a la lucha contra el SIDA (CENSIDA) les donaba 60,000 preservativos todos los meses. "Pero cuando empezamos a denunciar casos de corrupción nos bajaron a 3,600 condones". Comenzaron a visitar diversos distribuidores y fabricantes y se encontraron que, al revés de lo que indican las supuestas leyes del mercado, al comprar en cantidad los precios aumentaban. Contactaron con un fabricante que aceptó venderles al mismo precio que a las farmacias y demás distribuidores. "Casi nos caemos de espaldas. Nos vendía el condón a 75 centavos pero en las farmacias lo venden a 12 pesos, o sea 15 veces el precio de costo", dice Elvira. La Red comenzó a distribuir los condones a un peso, y con esa ganancia consiguen subvencionar casi todos los emprendimientos, pero en particular las clínicas que consumen el grueso de sus recursos. "Antes de ponerlo en venta hablamos con las compañeras, hicimos talleres para ver cómo lo querían, porque había condones que olían muy mal, o irritaban porque contenían sustancias dañinas. Ellas mismas le pusieron el nombre El Encanto, en un proceso de debate de tres meses donde cientos de trabajadores y trabajadoras sexuales elegieron entre 20 nombres". El nombre debía ser atractivo para el cliente y para ellas mismas. Actualmente venden tres millones al año. Pero las travestis (las vestidas como las denominan aquí), decidieron no usarlo porque no se ajustaba a sus necesidades. "Decían que es muy fino y tenían razón, porque estaba diseñado para uso vaginal y se les rompía". Consiguieron un condón más fuerte y con más lubricante e iniciaron el mismo debate que con las prostitutas. Finalmente decidieron poner en el sobre el arcoiris que representa la diversidad sexual y un triángulo rosado. "Eligieron el nombre Triángulo porque es el símbolo con que los nazis estigmatizaba a los homosexuales y de ese modo lo adoptaron como homenaje", dice Elvira. Con el condón femenino fracasaron. Hace varios años comenzaron a importarlo desde Inglaterra hasta que una empresa trasnacional descubrió que el mercado mexicano estaba creciendo y les quitaron la distribución. En efecto, se trata de un mercado muy monopolizado. "Mientras en el mundo existen 67 fábricas de condones, hay una sola de condones femeninos. Tendremos que esperar a que aparezca la competencia", ironiza Elvira. El Encanto tiene en el Subcomandante Marcos a su anunciante más célebre. En México existe una larga experiencia de "ferias del condón" y "condonerías". El noviembre de 2005 se celebró en la céntrica plaza del Zócalo, la 50ª. Feria Nacional del Condón y en varios estados se realizan ferias locales de carácter anual que recogen fondos para las organizaciones vinculadas al trabajo sexual. Hace poco tiempo estrenaron la primera "condonería virtual" que puede visitarse en www.elencantodelcondon.com – Raúl Zibechi es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Es colaborador mensual con el Programa de las Américas- Fuente: Programa de las Américas www.ircamericas.org

http://alainet.org/active/20961

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Atómos filosóficos

Roy Sorensen, Breve historia de la paradoja. La filosofía y los laberintos de la mente. Tusquests, Barcelona 2007 (ed. Original 2004). Traducción de Alberto E. Álvarez y Rocío Orsi, 305 páginas

            Un ejemplo para abrir boca. Wittgenstein, que bordeando la paradoja finalizaba su Tractatus afirmando o sugiriendo que de aquello que no se podía hablar lo mejor era el silencio, silencio que según creía él mismo era lo más elocuente y sublime, defendió en la etapa de las Investigaciones que no existían respuestas para las preguntas filosóficas porque, bien pensadas, no eran indagaciones verdaderas sino pseudoproblemas disfrazados y a veces inconscientemente ocultos. El enigma no existía. Si una pregunta podía ser planteada, entonces podía ser respondida. Para él, la única práctica filosófica razonable, y la propuesta no generaba paro ni tensiones en el gremio, era la disolución de pseudoproblemas. La tarea era enorme.

Admitámoslo y recordemos un ejemplo muy difundido en los años cincuenta. En El Ser y la Nada Jean-Paul Sartre señalaba que el autoengaño parecía un fenómeno social y antropológicamente muy extendido. Los wittgensteinianos apuntaron una objeción a esta, en principio, limpia afirmación sartriana. Para que un engaño sea efectivo, uno no puede creer en él pero el engañado, por el contrario, sí debe creer. Ya que es imposible creer y no creer en algo en un mismo instante y desde la misma perspectiva, un autoengaño no metafórico, fijado en determinadas coordenada temporales, no existe ni puede existir. Es una contradicción en sus términos. El autoengaño es un imposible analítico. ¿No existe (conceptualmente) pero existe (antropológica y socialmente)?

La paradoja de Karl Mannheim, recientemente recordada por Daniel C. Dennett, tiene un cierto aire de familia con la anterior: Si todo discurso es ideológico, como sostiene el propio Mannheim a propósito de su estudio sobre la ideología, ¿cómo es entonces posible que alguien pueda tener algo distinto a  un discurso ideológico, y por lo tanto gnoseológicamente sospechoso, sobre el concepto de ideología o sobre una ideología en general?.

         Si el ejemplo ha causado efectos saludables, trasladémonos al núcleo duro. Quizá esté de más el subtítulo del ensayo, lo está en mi opinión, pero Sorensen apunta una sugerencia de enorme interés, cuanto menos de interés didáctico, cuando sostiene que de la misma forma que los matemáticos consideran los números primos átomos generadores en su ámbito de estudio, las paradojas, unas más que otras, serían los verdaderos átomos de la filosofía y del filosofar. Constituyen los puntos de partida básicos, la sal y pimienta de toda especulación, sistemática o no, en filosofía, incluso de toda enseñanza apetecible de la disciplina.

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«El derecho y la ciudadanía sólo tienen sentido en el socialismo»

Entrevista con Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero, profesores universitarios y ensayistas

Gara

Con el ensayo «Comprender Venezuela. Pensar la democracia. El colapso moral de los intelectuales occidentales» (Hiru, Hondarribia 2006) los profesores madrileños Carlos Fernández Liria y Luis Alegre Zahonero recibieron el pasado verano el Premio Nacional del libro de Venezuela.

Estos profesores de la Universidad Complutense, aunque abordando otro tema, ahondan en parecidas tesis en su último libro «Educación para la ciudadanía (democracia, capitalismo y estado de derecho)» (Akal, 2007) escrito junto con Pedro Fernández Liria, recibiendo los más graves insultos y amenazas por parte de la derecha tanto mediática como política. La defensa del proceso bolivariano venezolano como prueba de fuego para la demostración de que la verdadera democracia sólo es posible en el socialismo, así como la defensa del estado de derecho ante la usurpación por parte de la derecha de ese concepto, revelan una, cuando menos, interesante aportación a los debates que se abren en lo que ya se conoce como socialismo del siglo XXI.

En su ensayo «Comprender Venezuela. Pensar la democracia» (Hiru, 2006 Hondarribia), hacen una defensa del proceso bolivariano desde la perspectiva de una verdadera defensa de la democracia, el parlamentarismo y el estado de derecho como valores del socialismo.

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