Marx, entre Aristóteles y Hegel
La validez del proyecto emancipatorio marxista se fundamenta, entre otras cosas, en una
determinada filosofía de la historia que debe muchos de sus conceptos a la filosofía de
Hegel. Pero ello no quiere decir que dependa esencialmente de dicha filosofía. De
hecho, a fin de evitar incoherencias, el proyecto marxista hace suyos, al menos
tácitamente, ciertos principios racionales universales y meta-históricos. Como suele
ocurrir, los epígonos de Marx subestiman este aspecto «aristotélico» de la doctrina
marxista, al tiempo que subrayan el estricto condicionamiento de la esfera política por la
economía en toda formación social. Esto se hace especialmente patente en la infundada
creencia en la posibilidad de extinción del Estado, que ha sido responsable de muchos
de los errores cometidos en los diferentes intentos conocidos de construcción del
socialismo.






