Sorgo y acero, ahora en libro

El segundo libro de nuestro proyecto editorial recopila artículos que publicamos en esta página hace unos meses en seis partes (I, II, III, IV, V y VI). El objetivo de los compañeros de Chuang es hacer un repaso histórico a la evolución económica de China desde la revolución hasta la actualidad. Aún en curso de publicación, el proyecto se divide en tres partes. La primera, Sorgo y acero y que ahora publicamos en formato libro, va desde la revolución china hasta los años 70, periodo que los autores denominan como régimen socialista de desarrollo. La segunda parte iría desde los años 70 hasta los 2000, y la estamos publicando también en diversos artículos. Constará también de seis artículos de los que de momento hemos publicado uno (I) y muy próximamente seguiremos con el segundo. Cuando hayamos traducido todos ellos los recopilaremos también en forma de libro. La tercera parte, que iría desde los años 2000 hasta la actualidad, todavía no ha sido publicada en su página en inglés.

En la obra que hoy nos ocupa, esta primera parte denominada Sorgo y acero, en su introducción los autores describen sus objetivos al redactar este texto: China, que más que una realidad concreta antes de la consolidación de la República Popular era más bien un producto de la imaginación occidental, surge como país como consecuencia de los imperativos globales de la acumulación capitalista.

Recordemos un breve fragmento de la introducción en la que se recoge su visión sobre el periodo que abarca esta obra:

«A lo largo del periodo revolucionario y hasta finales de los 50, nos referimos a este proceso como un “proyecto comunista”. Este proyecto fue increíblemente diverso durante su existencia, y se definió siempre por su estatus como movimiento de masas con profundas raíces en la población. En sus primeras etapas, su fundamento teórico y dirección estratégica fueron predominantemente de comunistas anarquistas. Con el tiempo, la visión particular y la estrategia del PCC conseguirían la hegemonía —pero esto también significó que el PCC absorbiese parte de la heterogeneidad del movimiento, que tomaría la forma de facciones (y purgas) dentro del partido mismo. Esta hegemonía no fue impuesta sobre el proyecto, sin embargo. Fue el resultado de un mandato popular dado al PCC, que había sido fundamental en la formación de un exitoso ejército campesino y un movimiento clandestino de trabajadores durante la ocupación japonesa.

El PCC mantuvo su hegemonía del proyecto comunista en la primera posguerra al encabezar las campañas de redistribución popular en el campo y al reconstruir las ciudades. Con los fracasos de finales de los 50 (hambrunas en el campo y huelgas en las ciudades costeras), no solo se puso en cuestión el mandato popular del PCC, sino que el proyecto comunista mismo empezó a osificarse. A medida que la participación popular se evaporaba como respuesta a estos fracasos, lo que había sido un proyecto comunista de masas se redujo a sus medios: el régimen de desarrollo. Este régimen solo se podía mantener mediante una intervención cada vez más extensa del Partido, que se fundió con el estado (como un aparato administrativo burocrático de facto) y cortó su enganche con el proyecto comunista.

Incluso en el cénit de su diversidad, sin embargo, este proyecto se definía en última instancia por un horizonte comunista particular que había surgido de la combinación del movimiento de los trabajadores europeos y la propia historia de la región de revueltas campesinas milenarias. Hoy este horizonte comunista ya no existe. No tiene sentido “tomar partido” sobre estos asuntos históricos, simplemente porque no hay simetría entre el entonces y el ahora —las condiciones materiales (rápida expansión industrial, gran periferia no capitalista, etc.) que estructuraron este primer horizonte comunista están ausentes, aunque sigan las crisis fundamentales del capitalismo. No tiene sentido preguntarse si los comunistas hoy se enfrentarán a los mismos problemas: no lo harán. Por el contrario, queda solo la pregunta de cómo el comunismo y la estrategia comunista pueden ser concebidos sin este horizonte.»

Podéis descargar gratuitamente esta obra en nuestra biblioteca de Els Arbres de Fahrenheit o podéis solicitar una copia impresa en la aplicación Lulu, ambas posibilidades en esta entrada de la biblioteca.

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