Un punto de encuentro para las alternativas sociales

Eloy Terrón Abad (1919-2002): el hombre y el marxista Una aproximación bio-bibliográfica

Rafael Jerez Mir

Eloy Terrón Abad fue un hombre altruista, modesto y bondadoso, un intelectual riguroso y un comunista abnegado. Desde sus propios condicionamientos culturales y biográficos, entendió siempre la filosofía al modo de Marx: como crítica sin contemplaciones de todo lo existente desde el compromiso político personal con la clase trabajadora y la superación socialista del capitalismo. [1] Maestro socrático e intelectual del pueblo, tendría hoy que ser también un modelo moral y político para la intelectualidad transformadora y la izquierda española en general. Para lograrlo en un futuro inmediato, hay que estudiar y difundir su pensamiento y su obra, comenzando por poner la información más indispensable al alcance de todos, que es precisamente el objeto de este trabajo.

Por lo demás, a efectos expositivos, esta aproximación bio-bibliográfica se divide en tres partes: formación moral, política y profesional (1919-1951); docencia e investigación (1952-2002); y un maestro socrático y un intelectual del pueblo, a modo de conclusión. [2]

Eloy Terrón Abad nació en Fabero de El Bierzo el 1 de diciembre de 1919. Se formó inicialmente con la acción y «la experiencia derivada de la práctica agropecuniaria, base de todo conocimiento»: [3] trabajó en el campo bajo la vigilancia y la dirección de sus mayores, en una familia de campesinos pobres. Se lo recordaba él mismo hace algunos años a sus paisanos, con ocasión del homenaje que le dieron en el pueblo.

«Nací en Fabero a finales de 1919, en una familia campesina pobre, como todas las del pueblo; fui educado como los demás muchachos en la realización de las labores agrícolas, bajo la vigilancia constante y la dirección de los adultos: mis padres y mi abuelo. Mi conciencia empezó a formarse con la experiencia ganada en el trabajo, en las orientaciones y, sobre todo, en las reprensiones de los mayores. Dada la forma de poblamiento y el sistema de producción agrícola, las relaciones de los muchachos con los adultos de otras familias eran muy escasas, por lo que apenas se producían interacciones de influencias extrañas. Ni siquiera el cura interfería seriamente en la formación de los muchachos, pues no disponía de medios, ni de tiempo para adoctrinarlos en la ideología católica nacional. La conciencia de los jóvenes campesinos era pobre, pero coherente y muy integrada; era suficiente y adecuada para guiar su comportamiento y el de los adultos, en un medio tan sencillo y tan poco expuesto al cambio». [4]

Con esa conciencia elemental, pero coherente e integrada, trabajó desde 1934 en las minas del Bierzo como aprendiz de mecánico y de electricista. Participó en las reuniones sindicales. Comenzó a formarse política e ideológicamente en el movimiento libertario prerrevolucionario de la época. Y se identificó emocional y moralmente con la clase obrera y con sus organización sindical y política, aunque sin vencer nunca la aversión espontánea del campesino frente a la violencia física.

«La llegada a Fabero de varios centenares de mineros procedentes de La Unión (Murcia), de Bélgica, de Francia, de Asturias, puso a prueba nuestra formación y nuestra ingenuidad y nos fascinaron las ideas anarquistas y socialistas, reforzadas por el hecho de que la gran mayoría de los jóvenes adolescentes, campesinos, empezábamos a trabajar en las minas; no se podía desperdiciar el ganar un jornal. A los trece años y medio empecé a trabajar en Minas del Bierzo, y a los 14 y 15 asistía a las reuniones sindicales clandestinas, en 1934 y 1935. Me sentía plenamente adherido a la nueva clase social naciente: la clase obrera».

Read more

La aspiración comunista en el nuevo siglo: condiciones de posibilidad

Joaquín Miras Albarrán, Joan Tafalla

De te fabula narratur

En los días 27 y 28 de enero del 2001 el Comité Nacional del PCF convocaba la celebración de un Congreso extraordinario para la segunda quincena de octubre del presente año. Misión del congreso: concretar la mutación propuesta hace años por Robert Hue[1], y desarrollada en el congreso de Martigues. Esta concreción se deberá hacer en el congreso extraordinario en forma de estatutos de un nuevo partido comunista[2]. Sin embargo, el debate, según Hue no puede detenerse únicamente en el tema estatutario. Ello constituiría un “congreso autocentrado”, poco útil para aquello que, según Hue, necesitan los comunistas franceses o sea : “…impulsar hasta el final la lógica de Martigues… ir hacia un congreso de donde saldrá efectivamente el nuevo Partido comunista”[3].

El dossier que presentamos forma parte del debate desarrollado en Francia entre intelectuales marxistas en torno a las perspectiva de refundación, relanzamiento o creación de una “ nueva fuerza comunista”. Lógicamente, se trata de una pequeñísima parte de un debate que no ha afectado únicamente a los intelectuales miembros o no del PCF, sino a muchos, muchísimos militantes comunistas, o no, miembros del llamado en Francia “movimiento social” o de otras corrientes de la izquierda revolucionaria. Naturalmente, en la selección de textos hemos optado por destacar algunos de los temas que a nuestro modesto entender nos parecían cruciales. Otros observadores habrían hecho, sin duda otras miradas y habrían focalizado otros documentos, otros artículos, otros autores y otros temas.

Nuestra mirada no es neutral sinó la de observadores intervinientes. No podía ser de otro modo. En la época de la globalización capitalista y de la construcción de un espacio europeo tendiente a diluir los antiguos estados nacionales, y a modificar los marcos de lucha de clases , ampliándolos, aquello que discute la izquierda francesa no es un asunto simplemente francés. Es un asunto europeo, y seguramente, nos quedamos cortos. Sin entrar en las decisiones de cada organización, nos sentimos concernidos por el debate y por los asuntos que se tratan. Por otra parte muchos de los cambios sociales de los que hablaremos a continuación son similares a los que suceden en nuestro pais.

Este año se celebran congresos de diversas fuerzas comunistas en nuestro pais: congresos del PCE, del PSUC y del PCC. Toda el área comunista en Europa occidental está inmersa en un debate sobre sus esencias, sobre su identidad, sobre su función, sobre la forma-partido, sobre la estrategia de transformación social, sobre lo que se llama en jerga “política de alianzas”,…. Refundación Comunista, el Partido de los Comunistas Italianos, Izquierda Unida, el PDS de Alemania, el PCP… Luchan, actúan y debaten para encontrar un espacio en el futuro. Sin embargo, mientras los comunistas nos lamemos las heridas del estalinismo, de la caida del muro, de las falsas salidas reformistas como el eurocomunismo o la disolución del PCI, la reestructuración de los sujetos sociales que dieron base a los potentes partidos comunistas de occidente de los años cincuenta y sesenta se desarrolla al albur de los cambios sociales. Es una reestructuración que viene de lejos, de mucho antes del 89 y que no se resuelve con debates nominalistas. Esta reestructuración social se inicia en un largo ciclo de luchas iniciado a finales de los sesenta y principios de los setenta, en el pase del fordismo al postfordismo. Un ciclo de luchas derrotado entre mediados y finales de los setenta, coincidiendo con la crisis del 73/74 y con la adopción de nuevas estrategias por parte del capital. El modelo neoliberal de acumulación, una nueva división del trabajo, el apoyo en la nueva ideología globalista entre otras medidas servirá para infligir graves derrotas al movimiento obrero. Todo ello incidió en la parálisis e incluso la disolución de potentes sujetos políticos antagonistas como habían sido los partidos comunistas del siglo XX. Una parálisis y una disolución que han incluido la cooptación de numerosos cuadros comunistas a las filas de la tercera via ( ello ha pasado a nivel individual tanto como en Francia, España o Portugal; caso a parte fué Italia con la disolución del PCI y la creación del PDS). Otra vía ha sido la de los que se han mantenido fieles a la identidad comunista, pero se han instalado en la derrotad, integrándose a las filas del ejército de la resignación, del “no hay otra via” tatcheriano. Al planteamiento de que el único espacio posible y la única función real sería, para los comunistas, hacer de “farolillo rojo” del socialiberalismo.

Sin embargo, los nuevos sujetos sociales de la rebeldía social postfordista se mueven. Bullen, se enfrentan y resisten. Un relanzamiento que pasa por Chiapas, por el Movimiento de los Sin Tierra, por la huelga generalizada de otoño del 95 en Francia, por las Marchas Europeas contra el paro, por lo movimientos de los sin papeles capaces de victorias importantes en Francia del 96 o en la España del 2001, por experiencias tan interesantes como la del PT brasileño, por movidas tan fuertes como las de Seattle, Praga, Washington o próximamente Barcelona, por experiencias como las del Presupuesto Participativo en Porto Alegre… la izquierda social se mueve y resurge de las cenizas de los grandes sujetos político-sociales de la época del fordismo y del estado de Bienestar. Y este resurgir de las cenizas es el marco en que se inscribe el debate que presentamos.

Read more

¿Democracia en peligro?

Hernán Montecinos

La frase del título se oye bastante a menudo últimamente. Y si uno presta atención a su entorno y no es granadero acorazado de las aguerridas huestes del PP (Panzer Partei), seguramente estará de acuerdo con ella. (Si es “pepero” de la vieja guardia, es decir, franquista irredento y no reciclado, también estará de acuerdo; pero en vez de lamentar la situación, brindará con regocijo y con champán por la eterna memoria del huésped mortalicio de Cuelgamuros, al grito triunfal de “¡Reinar después de morir!”)

En cambio, si uno no es ninguna de las cosas anteriores (es decir, si tiene una cierta querencia política izquierdosa pero ha perdido el sentido de la realidad actual y sigue pensando en la democracia como aquel ideal proclamado por Rousseau, Babeuf, Marx y los comuneros de París, entre otros) tendrá, al oír la frase de marras, la misma impresión que tendría si en el velatorio de un pariente difunto recibiera, en vez de los pésames de rigor, preocupadas observaciones de que al tal pariente se le ve “muy desmejorado”.

La democracia, en efecto, si es que algún día llegó a nacer (dicen que lo hizo en Atenas en el siglo V antes de la era vulgar, pero parece que la alimentaban con carne y sudor de esclavos), hace tiempo que la enterraron. La democracia sólo puede existir en sociedades sin clases, donde los individuos viven libremente asociados de modo que el grupo no limita, sino que potencia la libertad de cada uno de sus miembros.

¿Se atreverá alguien a decir que es ése el sistema político que tenemos? ¿Qué sentido tiene, pues, decir que ese sistema corre peligro? Lo que sí tiene sentido es denunciar que incluso las formas democráticas están siendo infringidas. Formas que no son condición suficiente de democracia, pero sí condición necesaria.

Por supuesto, la punta de lanza de ese ataque a las formas democráticas la constituye el PP (Partido Populachero). Nada nuevo bajo el sol (ni cara al sol): la derecha española, hija como es de la Madre Inquisición y el Padre Cucharón, tiene las manos curtidas en el sano ejercicio de romper la baraja en cuanto cree que puede perder la partida. La rompió todas las veces que quiso en cuanto empezó a molestarle la modestísima Constitución de Cádiz y culminó sus gestas “rupturistas” un infausto 18 de julio de 1936 (en realidad fue el 17, pero la historia oficial decretó que había sido el 18, día de la “epifanía” del señor capitán general de Canarias, Francisco Franco).

La novedad es que antes embestía cuando le ponían delante el trapo (especialmente si era rojo). Ahora, en cambio, embiste contra la sombra: como ese gobierno tripartito de izquierdas, pálida sombra de aquellos gobiernos del Frente Popular machacados por las bombas de la Cóndor, perseguidos con saña en el exilio y fusilados en Montjuich.

Read more

Autogestión productiva y asambleismo

Luis Mattini

arnolkremer@hotmail.com

Primera parte: "Lo que el cuerpo piensa"

Mabel Thwaites Rey estimula el debate sobre grandes interrogantes del momento con un oportuno análisis de las posibilidades inmediatas de los movimientos autónomos que se desarrollan por diversos puntos del globo terrestre.(Ver: "Autogestión social y nuevas formas de lucha", http://www.lafogata.org, 5 de junio de 2003)

El debate se presenta entre considerar esas iniciativas como luchas acumulativas hacia un clásico proyecto de poder popular o verlas como expresiones embrionarias de contrapoder o no-poder.

La discusión se complica cuando se revalorizan categorías como "política" o "no-política", tema que cierto marxismo arrogante ha vulgarizado al adjudicarle a los movimientos sociales el calificativos de "no políticos" como si fueran un escalón inferior en las relaciones humanas. Es evidente que la polémica no es banal: uno u otro criterio llevan a considerar las posibilidades hacia un socialismo por la vía del estado nacional o la emancipación por el desarrollo de experiencias comunales. Al mismo tiempo el eje de la discusión tiene una faz común: cómo ha de actuarse, aquí y ahora, en terreno de la sociedad capitalista que es la que sufrimos, superando el corset del sindicalismo, el corporativismo, y el derecho burgués que es el derecho por definición.

Por momentos, y como paradoja histórica, pareciera que estamos discutiendo en la Europa post revolución francesa, dicho esto sin intención peyorativa, por el contrario, una demostración más de las limitaciones del mito del progreso y de cómo el pasado suele regresar como puro presente. Sea como fuere, lo importante es recoger la riqueza de aquella polémica polarizada entre anarquistas y marxistas que dejó como saldo una producción intelectual sustanciosa.

Read more

Viaje al otro lado del espejo

Joan Tafalla

o

La solidaridad de los seres de corazón moreno

con los rostros pálidos [1]

0.- Noticias del otro lado del espejo.-

“Lo más curioso era que los árboles y las demás cosas que las rodeaban permanecían totalmente inamovibles: por más que corrieran no conseguían adelantar nada. “¿ No será que todo se mueve con nosotras?”, se preguntó intrigada la pobre Alicia. Y la reina pareció adivinar sus pensamientos, pues le gritó: ¡Más deprisa! ¡ Y no trates de hablar!.

Lewis Carroll, Al otro lado del espejo [2]

Read more

La Tradición de la Democracia

Joaquín Miras Albarrán

En estas jornadas sobre el Presupuesto Participativo[1] hemos reflexionado sobre la posibilidad de organizar la intervención ciudadana en la elaboración del proyecto de presupuesto municipal directamente, sin la mediación institucional de partidos políticos y de representantes electos. Hemos conocido, para ello, experiencias políticas valiosas desarrolladas en  otros lugares, y hemos debatido las condiciones técnicas de aplicación en nuestros municipios.

El Presupuesto Participativo establece una relación distinta entre el ciudadano y la política, y confiere nuevo sentido a la palabra democracia, pues, al menos en un ámbito, la actividad política es ejercitada por la ciudadanía.

El Presupuesto Participativo es un primer paso en el intento de extraer la política fuera de las instituciones estatales y de convertirla en objeto de debate y de decisión por parte de una Opinión Pública formada directamente por los ciudadanos. En este sentido, la Sociedad Civil asume la soberanía en lo que hace a la política que se desarrolla desde ese ámbito de las instituciones políticas que es el municipio. La experiencia política que valoramos es un ejemplo de democracia directa, no delegativa, que rebasa los límites que el liberalismo ha impuesto a la democracia, y devuelve sentido a la palabra ‘ciudadanía’.

Con todo, la capacidad de decisión política de la Opinión Pública queda restringida todavía en el ámbito de las instituciones y aparatos que denominamos Estado. En este inicio de apropiación de la política por parte del demos, aún queda fuera de la discusión y decisión pública toda la actividad socialmente organizada, que se genera en la propia Sociedad Civil. Si bien toda actividad que se desarrolla desde las instituciones estatales está sometida, en principio, de iure a la publicidad, pues se le reconoce su carácter social y debe ser democratizada, también gran parte de la actividad que se desarrolla en la sociedad civil desde multitud de instituciones  posee una carácter social, aunque esto se rechace y se la considere actividad de interés privado.

El desideratum democrático es que toda institución de la sociedad civil que desarrolla una actividad socialmente organizada, y coordina, por ello, la actividad inmediata de diversas personas, según una determinada división técnica del trabajo, para la ejecución de su actividad, posea instrumentos internos de decisión que permitan a los agentes directos de la actividad colectiva ejercer el poder democrático -deliberación y ejecución- sobre la propia actividad y sobre los instrumentos y medios que la posibilitan.

Por supuesto, la organización de un poder democrático en este conjunto multitudinario de organizaciones debe ser interno a cada una de las organizaciones e instituciones civiles concretas, y no puede ser ejercido a modo de ingeniería social desde fuera de cada una de ellas, a partir de las instituciones políticas estatales, tal como plantea el comunitarismo actual.

Read more

¿Día de la memoria o día de la cancelación de la memoria? Reflexiones sobre memoria y olvido

Adriana Chiaia

En el 2000 una ley del Estado italiano instituía "el día de la memoria", a celebrarse el 27 de enero, en homenaje de la liberación de los prisioneros supervivientes en el campo de exterminio de Auschwitz.

En este homenaje los medios de comunicación de masas han utilizado, en los últimos años, expresiones del tipo: "27 de enero de 1945: caen las verjas de Auschwitz" o bien: "Las verjas de Auschwitz, abiertas por los aliados", es decir, los ingleses, estadounidenses y franceses. E incluso es británico el carro armado de la homenajeada película La vida es bella de Benigni, ganadora del Oscar 1999.

Hemos protestado recurriendo al testimonio de Primo Levi, superviviente de

ese campo, que describe así la llegada de los liberadores:

"… La primera patrulla rusa es avistada en el campo hacia el mediodía del día 27 de enero de 1945. […] Eran cuatro jóvenes soldados a caballo, que avanzaban cautelosamente, con las ametralladoras al brazo, por la carretera que limitaba el campo. […] Cuatro hombres armados, pero no armados contra nosotros, cuatro mensajeros de la paz, de rostros toscos y pueriles bajo los pesados gorros de piel. No saludaban, no sonreían, parecían abrumados, más que por la piedad, por un confuso reparo, que sellaba sus labios y ofuscaba sus ojos ante el fúnebre escenario. Era la misma vergüenza que nosotros conocíamos tan bien […]: la vergüenza que los alemanes no conocerían, aquella que siente el justo ante la culpa cometida por otros, y que provoca remordimiento por el simple hecho de existir, por haber sido introducida de forma irrevocable en el mundo de las cosas que existen…." (1)

Recuperada así la memoria, se ha admitido que sí, efectivamente, a Auschwitz llegaron los rusos.

Read more

Una mirada al futuro: repensando la Revolución Francesa

¿Qué puede importar la revolución francesa a los comunistas del siglo XXI? Quizás ésta puede sea la pregunta que algunos de nuestros lectores se hagan en el momento de abrir estas páginas y de decidir si se adentran en ellas o bien si se dedican a cualquier otro menester. Se trata de una pregunta razonable, habida cuenta de lo escaso que es nuestro tiempo. Ciertamente a los comunistas nos importa y mucho la reflexión sobre la revolución francesa. Y ello por diversas y amplias razones.

Cerrando su libro “La revolución congelada”, Ferenc Feher considera que la revolución francesa debe ser clausurada como elemento de reflexión sobre los mecanismos de transformación de la realidad: “El mundo está por cambiar. Pero es hora ya de cerrar la Revolución francesa”[1]. Para nosotros, que no compartimos la visión determinista de la necesidad histórica de la Revolución Francesa, ni de ninguna otra, sin embargo, la herencia de la revolución francesa continúa hablándonos de forma elocuente sobre las vías y los modos en que se producen las revoluciones, la luchas de clases y, por ende, las transformaciones sociales. Por eso, creemos que aquello que Feher llama la “narración maestra”, continúa teniendo interés no sólo historiográfico sino también político.

Por ello consideramos que repensar la revolución francesa con la ayuda de las nuevas aportaciones de la historiografia así como con la ayuda de nuevos planteamientos de algunos teóricos marxistas no es un lujo cultural sino una necesidad de futuro, en el proceso de refundación del pensamiento emancipatorio. Por eso consideramos que repensar la revolución francesa significa echar una ojeada al futuro. Esperamos que nuestros lectores verán, en el número de la revista que proponemos, una contribución relevante a ese proyecto de futuro.

Florence Gauthier, es autora de “La vía campesina en la revolución francesa. El ejemplo de la Picardia” , “La revolución de los derechos del hombre y del ciudadano”, “Triunfo y muerte del derecho natural en la revolución, 1789-1795-1802” y en coedición con G. R. Ikni, de “La guerra del trigo del XVIII siglo”. La autora pertenece a una corriente historiográfica que niega el determinismo, la necesidad histórica de la revolución, pero que reivindica la importancia del iusnaturalismo, el papel de los jacobinos robespierristas y utiliza sabiamente conceptos como economia moral de la multitud acuñados por E.H.Thompson. Precisamente, y no es poco mérito en el pais de Althusser, en la recopilación “La guerra…” se produce la primera traducción al francés del famoso artículo del historiador británico, donde acuña un concepto que tan fecundo ha sido tanto para la historigorafia como para la política emancipatoria. En su artículo Crítica del concepte de "revolució burgesa" aplicat a les revolucions dels drets de l’home i del ciutadà del segle XVIII, que publicamos en el presente número, realiza una convincente crítica del concepto de “revolución burguesa” con lo que da un paso esencial para repensar uno de los conceptos que algunas corrientes marxistas , tanto socialdemócratas como tercerinternacionalistas, han utilizado en sus polémicas y en sus análisis y que ha sido retomado por gente como François Furet para revisar la historia de la revolución y para intentar desmontar la rica aportación de la historiografia jacobino-marxista francesa y tambien anglosajona. Gauthier realiza esta revisión del concepto de revolución burguesa sobre la base de una rica investigación real, de archivo, de hechos, que le permite dar una nueva luz sobre los acontecimientos y no sobre la base de la especulación filosófico-política inconsistente tan cara a la escuela revisionista francesa de Furet.

Nuestros lectores conocen algo de la obra de Georges Labica, autor del siguiente artículo de nuestro número: Maximilien Robespierre: la causa del poble. Es autor de apotaciones al marxismo tan importantes como su “Robespierre. Una política de la filosofía” , “Karl Marx.Las tesis sobre Feuerbach”, “El paradigma del Gran-Hornu. Ensayo sobre la ideología”, “Diccionario crítico del marxismo” o “El marxismo-leninismo”. Labica amigo de nuestra revista, ha estado en dos ocasiones entre nosotros y de él hemos publicado aportaciones que han sido importantes en nuestro desarrollo teórico-político: Respecto a su artículo podemos decir que realiza una recuperación de la figura de Robespierre para el acerbo revolucionario, sacándolo del ostracismo al que le había condenado la concepción ortodoxa marxista, escasamente marxiana por otro lado, de “ la dictadura burguesa del Comité de Salud Pública”. Como se dice en la contraportada de su “Robespierre”: “Existe un pensamiento político de Robespierre que tiene algo de particular y de inédito en la medida que es el pensamiento de la revolución en el seno de sus vicisitudes. La dignidad filosófica de Robespierre surge del enfrentamiento más terrible entre los existentes: el de los principios y las prácticas. A pesar de su fracaso, a pesar de sus detractores, de hoy y de ayer, Robespierre sirvió, como él decía a ‘la causa del pueblo’. Del rechazo de los ‘ciudadanos pasivos’ al derecho de las naciones a disponer de ellas mismas, de la ‘virtud’ al Terror y al ser Supremo, Robespierre intentó propiamente la invención de la democracia. Es por esto que la lección de este ‘vigilante incomodo’ concierne aún a nuestra actualidad”.

Jacques Guilhaumou, historiador, autor de numerosos artículos sobre la revolución francesa y especialmente de la obra “El idioma político y la Revolución francesa”, “Marsella republicana (1791-1793)” y “Experimentaciones en analisis del discurso”. En el artículo que publicamos :Revolución francesa y tradición marxista: una voluntad de refundación. Reflexiona sobre las vicisitudes que al aparato conceptual heredado de Marx ha sufrido en los últimos tiempos entre aquellos que pretenden el estudio de la revolución. Las estrechecemos conceptuales de determinadas escuelas maxistas no suponen para nuestro autor una dificultad para, después de un largo trayecto intelectual, poder extraer del marxismo elementos aún útiles para pensar aquel fenómeno.

Read more

Transgénicos ¿Alguien me ha preguntado? La libertad del agricultor, el derecho del consumidor

La falta de claridad sobre los objetivos reales y beneficios de los organismos modificados genéticamente (OMG [En inglés: GMO]) que se están imponiendo de forma antidemocrática plantea la necesidad de exigir una información y unos estudios rigurosos sobre sus posibles efectos, a quién benefician realmente y las estrategias seguidas para la implantación de esta tecnología. LAS ORGANIZACIONES ABAJO FIRMANTES, QUEREMOS MOSTRAR NUESTRA PROFUNDA PREOCUPACIÓN ANTE LA GRAN RAPIDEZ CON QUE SE ESTÁ IMPLANTANDO DETERMINADOS EXPERIMENTOS BIOTECNOLÓGICOS EN EL SECTOR AGROALIMENTARIO, CONCRETAMENTE SOBRE LA INTRODUCCIÓN DE OGM EN LA AGRICULTURA Y ALIMENTACIÓN HUMANA Y ANIMAL. Nos encontramos en un momento crítico: • La UE está reformando el marco normativo relativo a los OMG (con medidas por aprobar sobre trazabilidad y etiquetado, contaminación de las semillas, coexistencia, etc.), en muchos casos de forma muy insatisfactoria desde el punto de vista de la protección del medioambiente, de la salud humana y de la subsistencia de otra forma de agricultura; • La moratoria europea de facto sobre nuevas autorizaciones de OMG se podría levantar próximamente; • Las fuertes presiones de EE UU sobre la Unión Europea para que levante dicha moratoria han llevado finalmente a una disputa ante la Organización Mundial del Comercio. EE UU considera que la política de la Unión Europea daña sus intereses económicos e intenta imponer los transgénicos a los consumidores europeos mediante una guerra comercial. • Los intereses económicos de un puñado de multinacionales y de unos pocos países están primando sobre el principio de precaución (plasmado en el Protocolo de Cartagena sobre Seguridad de la Biotecnología) y el derecho de los pueblos y países a elegir libremente su alimentación. LA UE ESTÁ TODAVÍA A TIEMPO DE EVITAR LA MALA EXPERIENCIA QUE HA SUPUESTO LA INTRODUCCIÓN DE LOS TRANSGÉNICOS EN NORTE AMÉRICA. ESPAÑA SE EQUIVOCA AL PERMITIR QUE SE CULTIVEN OGM SIN NINGÚN CONTROL NI MEDIDA DE PREVENCIÓN.

Por tanto manifestamos que: 1. Actualmente no hay la necesidad de una agricultura basada en este tipo de tecnología. Sus promotores argumentan que los transgénicos presentan muchas ventajas, agronómicas, medioambientales, nutricionales, para la salud, e incluso para resolver el hambre en el mundo. Diez años después de los primeros cultivos transgénicos, estos no han mostrado ventajas frente a las variedades convencionales ni han cumplido ninguna de sus promesas. Por el contrario, cada vez mayores los temores acerca de los riesgos que entrañan. 2. Ante la cantidad de dudas planteadas y comprobando los efectos negativos de los OMG, es una irresponsabilidad asumir los riesgos, algunos irreversibles, de la liberalización y comercialización de cultivos, piensos y alimentos transgénicos. Es absolutamente imprescindible aplicar el “principio de precaución”. 3. España no ha aprendido de las experiencias negativas de la introducción de cultivos transgénicos en otros países y es el único país de la Unión Europea donde se cultivan OMG de manera comercial. La industria biotecnológica se está aprovechando el desconocimiento de los ciudadanos españoles respecto a la presencia de éstos en los campos y en la cadena alimentaria y del apoyo incondicional y sin reservas de nuestro Gobierno para imponernos sus productos. 4. Las administraciones mantienen a la sociedad totalmente al margen. La información, difícilmente disponible, solo permite identificar a las provincias donde se cultivan transgénicos, pero las cifras sobre las superficies sembradas no están claras. Resulta absolutamente imposible encontrar información para la identificación de campos, el tipo de cultivos y el destino de estas producciones en la cadena alimentaria. Los planes de seguimiento que, por ley, deben realizar las empresas vendedoras de semillas modificadas genéticamente y que en teoría evalúan y previenen sus posibles efectos negativos no son de dominio público o por tanto suponemos que prácticamente no se cumplen. Y entendiendo que: 1. El modelo de producción agraria con cultivos transgénicos es incompatible con modelos como la Agricultura Ecológica. Ya se han producido casos de descalificación de producciones ecológicas a causa de contaminaciones por transgénicos. A largo plazo resultará muy difícil garantizar una agricultura y una alimentación libre de transgénicos. 2. La utilización de cultivos transgénicos atenta contra la agricultura familiar en un medio rural vivo la cual esta comprometida con una producción de alimentos suficientes y de calidad siendo respetuosa con el medio ambiente. Por otro lado, la agricultura industrializada esta imponiendo la dependencia del agricultor respecto a los laboratorios en la adquisición de insumos e impidiendo la libertad de utilización de los recursos y provocando la pérdida de biodiversidad agraria tan necesaria para la Soberanía Alimentaría. 3. Las empresas biotecnológicas patentan las nuevas variedades, y obligan a los agricultores a pagar por su utilización. La libertad tradicional del agricultor para elegir sus semillas o mejorarlas se perderá y por tanto los consumidores también perderán su derecho a elegir libremente. No se puede patentar la vida ni sus componentes biológicos fundamentales. 4. Las consecuencias de la imposición de estos cultivos son más graves aún en los países en vías de desarrollo. El cobro de los royalties en las semillas, la dependencia del paquete biotecnológicos de insumos y la exportación de cosechas transgénicas por medio de la ayuda alimentaria, perjudicarán el necesario desarrollo de la agricultura local y la posibilidad de estos pueblos a garantizar su Soberanía Alimentaria.

5. A los efectos de los OMGs, que aún desconocemos, hay que añadir los problemas legales o responsabilidades que tendrán que afrontar los agricultores ante este tipo de cultivos. 6. El agricultor se encuentra desamparado por las leyes. La legislación tanto europea como la estatal no consigue establecer un marco claro para la prevención y reparación de los daños ambientales sobre la base de la responsabilidad ambiental y aplicar el principio de “quien contamina, paga”. 7. Por este motivo es necesario que el régimen de responsabilidad cubra los daños económicos y a la salud. Las empresas biotecnológicas productoras deben de responder y asumir su plena responsabilidad ambiental por los daños causados por cualquier OMG y no se puede hacer responsables a los agricultores. 8. El problema de la coexistencia entre cultivos transgénicos y no transgénicos se está debatiendo actualmente en la Unión Europea. Pero el planteamiento impulsado por la Comisión Europea es totalmente erróneo: parte de la base de que la contaminación de cultivos, alimentos y piensos será inevitable y que habrá que mantenerla dentro de unos niveles “aceptables”. ¿Dónde queda la libertad del agricultor a producir lo que quiere y la del consumidor a disfrutar de una alimentación libre de transgénicos? ¿Por qué hemos de asumir esta situación simplemente porque unas pocas empresas biotecnológicas hayan declarado que esta tecnológica es la panacea y algunos políticos lo acepten sin más? ¿Alguien nos ha preguntado antes de introducirlos en la cadena alimentaria? Por tanto pedimos: La revocación de las autorizaciones de todas las variedades transgénicas que se pueden sembrar actualmente en España ya que las consecuencias económicas, sociales y medioambientales de este tipo de cultivos no han sido evaluadas adecuadamente. Por todos estos motivos, las organizaciones que formanos parte de Plataforma Rural – sindicatos agrarios, asociaciones ecologistas, de consumidores, de cooperación y desarrollo y otras ligadas al medio rural – hemos decidido comenzar en este momento una campaña de información, sensibilización y denuncia ante el grave problema que supone la introducción de los Organismos Modificados Genéticamente en la agricultura y alimentación. ¿ALGUIEN NOS HA PREGUNTADO? ¿Dónde está la libertad del agricultor y el derecho del consumidor? Plataforma Rural- Alianzas por un Mundo Rural Vivo Ecologistas en Acción COAG- Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos CECU- Confederación Española de Consumidores y Usuarios Amigos de la Tierra SEAE- Sociedad Española de Agricultura Ecológica Red de Semillas-Resembrando e Intercambiando http://www.ecologistasenaccion.org/tranxgenia/memo.doc

Artículo incorporado el 4 de Marzo de 2003.

Read more

Zidane, la copa del mundo y Francia…

Danielle Bleitrach

Ciertamente una Copa del Mundo de fútbol tiene más que ver más con el espectáculo circense y el “ablandamiento” de cerebros, que lo que se podría esperar de un deporte, o sea un crecimiento integral del ser humano. Mientras nos ocupamos de esto, nos olvidamos el resto… Pero el entusiasmo popular puede también a veces reflejar cosas más importantes. Maradona para Argentina, la manera en que el muchacho de los pies de oro supo reflejar, a pesar o debido a sus caídas y recaídas, el corazón de un pueblo humillado y su voluntad de renacimiento… El placer probado ante una hazaña, la vitalidad, la virtuosidad…

Zidane y todo el equipo galo han ofrecido a Francia estos momentos mágicos. Cuba vibra con la pelota pero no conoce el fútbol. Un deporte nacional se aprende desde la infancia y habiendo estado en Cuba en 1998, sé hasta qué punto el fútbol sigue siendo algo extranjero para los cubanos, ellos ignoran hasta qué punto este equipo está técnicamente perfeccionado, cómo cada cual toma su lugar en el momento conveniente, al punto de literalmente paralizar al adversario, como fue el caso con Brasil y su equipo de estrellas individualistas. Zidane es un mago, pero hay otros como el defensa Lilian Thuram, el pequeño Riberi y todos los demás, cada uno sabe actuar en favor de los demás y de todos. Son estas virtudes en las cuales Francia se reconoce. No se puede hacer decir a un deporte más de lo que expresa, pero creo que están ahí también las mejores virtudes de Francia. Francia es un país viejo, los franceses tienen un temperamento anarquista, rebelde a toda autoridad, ellos pueden parecer poco simpáticos porque se quejan siempre, son arrogantes, creídos de ser “la sal de la tierra”, a sus ojos todo los demás pueblos carecen de gusto, de suficiente civilidad. Francia fue y continua siendo una potencia colonizadora, que no solamente expolió al continente africano, sino que se enriqueció del comercio triangular, sigue siendo la única potencia colonial en el Caribe. Cuando se ven ciudades tan bonitas que Burdeos, La Rochelle, Nantes, sus monumentos, sus edificios suntuosos, se puede siempre sentir que las piedras “sudan” la sangre y el sufrimiento de los esclavos. No contenta con explotar, Francia fue incapaz de abrirse a los demás, pretendió imponer a los pueblos colonizados su "civilización", al punto hacer repetir al pequeño congolés en la escuela primaria: "nuestros antepasados los galos eran rubios y de ojos azules"… Nuestro equipo de Francia refleja esta realidad colonial, las transformaciones de nuestro pueblo. En el siglo XIX, los franceses eran rubios y de ojos azules, si creemos las descripciones de Balzac, hoy los Franceses son blacks, blancos y beurs (árabes en jerga), y a algunos esto les cae “gordo”.Le Pen, el líder fascista y racista, y también otros, no dejan de acusar a este equipo, pero los jóvenes de las ciudades que se rebelaron en el otoño pasado porque se intenta mantenerlos en el estatuto de colonizados al que estuvieron sometidos sus padres, gritan "el equipo de Francia somos nosotros, Francia somos nosotros…" Podemos ver en el “caso Zidane” hasta qué punto este equipo es consciente de representar la Francia mestiza, antirracista, anticolonialista, popular… una nación, conscientes de expresar el espíritu al mismo tiempo que la tradición.

Francia es pues arrogante, individualista, Victor Hugo decía: "el francés es un italiano de mal humor." De acuerdo, pero he aquí que Francia tiene una cara contradictoria. Desde el punto de vista de la calidad de sus producciones, ella se encuentra tal como lo describió Marx, en la fase de la manufactura. Él ponía el ejemplo de la fábrica de coches, los franceses, cada cual un excelente artesano, aporta una pieza perfecta y la monta contribuyendo a la obra completa. O también el caso de una compañía de teatro, que es un ejemplo de individualismo a ultranza, diría casi hasta la histeria, en una compañía de teatro hay electricistas, decoradores, vestuaristas, protagonistas, pero cuando todo ellos funcionan bien de conjunto, se produce la magia del espectáculo. El equipo de Francia es heredero de esta tradición francesa, con una técnica impecable, milagrosamente cada artesano contribuye al colectivo. Es algo muy profundo, nuestro campesinado, nuestros artesanos, y también nuestras industrias son herederas de esta tradición, ya se trate de la aeronáutica, la nuclear, o hasta la industria del lujo, hay siempre en cada obrero el gusto de la obra perfecta, la perfección del gesto y el trabajo en equipo, una disciplina colectiva. Si se añade a eso que somos el país del Estado, de la burocracia, con grandes administradores vinculados al servicio público, a la nación, agentes del Estado a quienes nada puede corromper como el inspector Javert de Los Miserables, se puede ver hasta qué punto el neoliberalismo es profundamente extraño a Francia. En 1995, mientras que el mundo entero sufría la ola neoliberal sin moverse, Francia se alzó en un gran movimiento de defensa del servicio público, y nunca ha dejado de rebelarse, multiplicando las prácticas casi insurreccionales, incluida el rechazo a la Constitución Europea mientras que un 90% de las fuerzas políticas y la totalidad de los medios de comunicación ejercían presión en favor del SÍ, ella dijo NO. Marx nos llamaba "esa nación de revoltosos", y veía en Francia, el país de la lucha de clases. Por añadidura los franceses detestan a los Estados Unidos, no soportan que vengan a imponerles métodos de vida, que alguien se crea el amo del mundo. En Francia se puede inclusive maldecir todo lo que se quiera de Cuba, que los franceses tendrán siempre simpatía por este pequeño pueblo que resiste al imperio. Se reconocen los franceses en ellos. Como ha dicho Fidel en su discurso de la Universidad, los franceses son capaces incluso de morir en las trincheras, por razones equivocadas.

Read more